ALGUNOS RECUERDOS
 
HNT
1ª ÉPOCA DE HNT
2ª ÉPOCA DE HNT
ALGUNOS RECUERDOS
I ENCUENTRO HNT, EN GETARES
II ENCUENTRO HNT, EN LOS BARRIOS
ALGUNOS RECUERDOS
 
Así somos hoy algunos de los que cantábamos en HNT hace más de 30 años.
Y así recordamos algunas cosas de entonces, desde la óptica particular de cada cual y con el tiempo pasado, que no es poco.
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Enlace al FORO de Hermanos de Nuestra Tierra
Una eficaz herramienta de comunicación entre los viejos amig@s y miembr@s del grupo de música folk "Hermanos de Nuestra Tierra"
RECUERDA CARLOS:
... Me acerqué a la Iglesia de Hadú con mi amigo y vecino Santi García Cabello. Él me había contado que en la parroquia había un coro de jóvenes que cantaban la misa acompañándose con guitarras. Y a nosotros nos gustaba tocar la guitarra. Eran muchas las tardes que nos sentábamos en la escalera del piso donde ambos vivíamos (allá en la calle Terraplén...) a dar la lata a los vecinos con nuestro racañac, racañac... Por cierto, ¡qué paciencia la de aquellas familias!

Pues bien, en la parroquia había muchos jóvenes del barrio y ya estaban algunos de los que luego serían miembros de HNT para siempre. De ellos recuerdo a Juan Manuel Marín (JuanMa). Mi amigo Santi se desligó pronto de aquello porque enseguida se marchó a estudiar a Málaga, y ya sólo volvía en vacaciones, pero yo me quedé allí, enganchado a la guitarra. Corría el año de 1969 y yo aún no había cumplido los 16.

Algún tiempo después –no sé cuánto- durante una misa de sábado por la tarde y mientras cantábamos, se presentaron allí unos jóvenes, 4 ó 5 que decían venir de Las Puertas del Campo y a los que se les veía como “más mayores” (entonces una diferencia de edad de dos o tres años se notaba muchísimo). Yo recuerdo que la primera impresión que me produjeron no fue buena. Vestían chamarretas de cuero y traían una actitud que a mí me sonó un poquito a chulería. Los sentí como una intromisión en algo nuestro, como gente que venía a “meter la pata”. Bueno, con el tiempo entendí que era la forma de ser y actuar del que mandaba en aquel grupo que llegó, y que enseguida terminó mandando en el coro de Hadú, es decir de Manolo Romay. Tenía este hombre una personalidad muy fuerte y pronto impuso su criterio y su ritmo al grupo...

Así es que, si no me equivoco y mi corta memoria no me traiciona (en caso contrario me gustaría que alguien me ayudara a recordar para corregir) creo que JuanMa y yo somos los más antiguos que quedamos del origen de HNT.

RECUERDA JUAN DE DIOS:
Al principio se ensayaba a toda la comunidad antes de las Misas y poco a poco los jóvenes fueron cogiendo la batuta. De ahí nacieron los coros. Recuerdo que en el tiempo dirigieron cantos a la Comunidad o coros: Luís, María Sierra, Benitín, Ana, Manolo, Carlos, Juan, Plácido, Isabel, José Carlos, Betina, Juan, Ana, además de los de niños dirigidos por Maestros o Maestras. Una tarde un grupo de jóvenes, guitarras en mano, me dijeron en la puerta de la nueva iglesia de San José que querían tocar y cantar en las Misas. Pocas palabras me tuvieron que decir para que comprendiera y dijera que sí. Me pidieron algunos discos y la Misa del Sábado siguiente contó con sus maravillosas voces y aquel tímido instrumental Su primer impacto fue muy positivo. El grupo traía fuerza, pero necesitaba mejores medios. Pronto fuimos a Málaga. Nos hubiéramos traído la tienda entera, pero sólo nos dejaban lo que se pagara con dinero en mano. Este Coro se consolidó y tomó su propio nombre, “Hermanos de Nuestra Tierra”.

DICE MILAN:
El CORO de Hadú se generó en torno a MANOLO ROMAY, un chico muy singular que merece un recuerdo singular. Servidor de ustedes lo conoció mientras estudiaba PREU (curso 1968/69). Le recuerdo como un tío muy independiente, siempre a su bola. Parecía mayor. Ambos, y muchos más, participamos en una obra de teatro en el instituto que pretendía sacar fondos para el Viaje de Estudios... en realidad él no estaba matriculado pero andaba por allí y "colaboraba en los festivales, teatros y todo lo que hiciera falta, parecía uno más pero no pertenecía a esa promoción". Poco después, en torno a 1971, se marchó a Burjasot (Valencia), donde habían destinado a su padre... pero volvió a Ceuta convertido en un ácido cantautor que armó un sonado y recordado revuelo. Más abajo lo cuenta EMILIO BARRANCO en un relato titulado "BRONCA EN EL INSTI (MANOLO ROMAY)".

La última actuación de HERMANOS DE NUESTRA TIERRA y CARLOS BERNAL fue en la catedral de Ceuta, el día del Apóstol Santiago del año 1974... A servidor (Milan) le cupo el honor de cantarla con ellos.

A partir de entonces hubo que ocuparse de la universidad, los trabajos y los hijos... y eso fue todo, que no fue poco.

DICE CARLOS:
En la primera época de HNT todos éramos muy jóvenes. Yo sólo tenía 16 años, pero había algunos con unos poquitos años más. Eran gente como Manolo Romay e Isabel Zabal, que marcaban bastante el camino a seguir... Precisamente estas dos personas ya no están con nosotros, lo cual es lo mismo que decir que estarán para siempre. Vaya mi recuerdo más emocionado para los dos y para cada uno de ellos por separado.
Para mí, Manolo Romay fue en muchos momentos un líder a imitar; era mayor que yo y en un momento en que tu carácter y tu personalidad se están formando necesitas algún espejo en el que mirarte, algún modelo a seguir. Así que, si Manolo se anudaba un pañuelo al cuello, yo también lo hacía; si Manolo decidía cantar esta o aquella canción, yo también la cantaba... Seguía sus pasos fielmente...
Luego decidí que yo no era tan anarquista como él y que las cosas tenía que conocerlas por mí mismo y cambiarlas de otra manera, con otro estilo... Y fuimos distintos, como tiene que ser...
Y qué decir de Isabel Zabal, de Isa, mi hermana mayor, la que tanto me quiso y a la que quise tanto... Se le caía la baba cuando yo cantaba y a mí me encantaba ver cómo le brillaban los ojos cuando yo cantaba... ¡Estaba tan orgullosa de mí! Charlábamos mucho y de muchas cosas... Era tan decidida, tan resuelta... Cuando tienes 16 años necesitas alguien así a tu lado, una persona que te haga sentir seguro en ese momento en que la inseguridad gobierna tu vida.
Siempre recordaré cuando gané el Primer Festival de la Canción Ceuta Perla del Mediterráneo. Ella trabajó con azafata en el certamen. La noche de la final, cuando terminé de cantar la canción "Camino del Parque", el público aplaudía de pie. Yo saludé y fui a abandonar el escenario. Entonces Isa me bloqueó la salida y me empujó varias veces para que volviera a saludar. La gente se dio cuenta y arrecieron los aplausos. Tuve que volver al centro del escenario y saludar de nuevo. Luego, al salir, me enfadé con ella y se lo recriminé, pero a Isa le brillaban los ojos y se reía....
Me quiso mucho, como a un hermano pequeño, y yo... siempre la querré...

UN RELATO DE EMILIO BARRANCO:
El caso es que hubo espectáculo, y además, completo: en el Instituto de Enseñanza Media. Me explicaré.
El salón de actos del Instituto era el foro habitual utilizado en eventos relacionados con la obtención de fondos para viajes de estudios, y algún que otro tipo de manifestación cultural. En aquel entonces había una cosa que se llamaba "Teatro de Cámara y Ensayo" que estaba dirigida desde la tramoya (sin agarre), por el Sr. TORRADO, padre de PEPE TORRADO, el de la Autoridad Portuaria.
Colaborábamos con ILDEFONSO ÁLVEREZ FELIP en todo tipo de asuntillos culturales (homenaje a PEMÁN, homenaje a LÓPEZ ANGLADA, etc.), así como en conciertos, y cualquier cosa que nos pidiera. De modo que se montó una gran GALA MUSICAL (no consigo recordar el año, pero lo buscaré en la hemeroteca; puede que 1972 ó 73), en la que actuaron, entre otros, CARLOS BERNAL, JOSÉ MARÍA TEJERO, al que también acompañamos en algunas canciones de corte "pop" ("Rocket man", "Imagine") y, como artista invitado cerrando el espectáculo, MANOLO ROMAY. Este venía de la Península (puede que Murcia o Alicante), donde residía desde el traslado de su señor padre. Era uno de los líderes del grupo "HERMANOS DE NUESTRA TIERRA", aquél que cantaba en la iglesia de San José. Llegó precedido de un gran expectación.
Pues bien. Comenzó el espectáculo. La gente se acomodaba..., siguió el espectáculo..., la gente comía pipas..., cantó PEPE TEJERO acompañado por el grupo BASASO..., el público charlaba sin respeto alguno a los actuantes..., los ánimos se estaban encrespando..., cantó CARLOS BERNAL, y en la canción "VAGABUNDO", que tiene un verso que dice "...NO ME IMPORTA QUE LADREN LOS PERROS", él acomodó una pausa vocal anticipando un "¡ESTO VA POR VOSOTROS!", de tal manera que recibió una pitada y, tras terminar la canción y con un toque de atención y llamada al respeto para los actores, se templaron los ánimos y la cosa siguió felizmente, disfrutando todos de la interminable gala.
Y llegó el final. Turno de MANOLO ROMAY, el mesías prometido. En camisa y vaqueros, subió al escenario con una pequeña carpeta azul de gomas, que contenía las letras de las canciones de su repertorio. Se había ceñido un cable de guitarra en la cintura, al modo de las boleras del gaucho pampero. Puso la carpetilla en un atril, la abrió, se avió las gafas, acercó una silla y puso el pie derecho sobre ella, dándole soporte a su guitarra. Templó algunas cuerdas, y puso fin a los prolegómenos, diciendo: "Soy MANOLO ROMAY, vengo de... (nomacuerdo), y voy a cantar unas canciones que están de moda en donde yo vivo". Y sin más preámbulo, atacó la primera canción, "ad literam":

"La hierba de los camiiinooos
la pisan los caminaaanteees (bis)
y a la mujer del obrero
la piiisan cuatro tunantes
de esooos que tienen dineeerooo.
Que laaa tortilla dé vuelta
que looos pobres coman paaan
y looos ricos puta mieeerdaaa."

¡Cielos!, dijimos. ¡Coño!, masculló algún osado. ¡Esto es fuerte!, pensamos todos. Tras el impacto inicial, similar al que produce la explosión de un petardo a un palmo de la oreja, hubo un gran murmullo de fondo, como el que era habitual en las clases de matemáticas del Sr. PRIETO [QUE LE DECÍAMOS EL “CENTRÍFUGO” por la velocidad que imprimía a sus explicaderas]. Como si hubiera sonado el himno nacional y pasase por delante el mismísimo FRANCO, el Sr. TORRADO se puso en pie, y no precisamente para rendir pleito homenaje al cantante, sino para dar orden de cierre inmediato de la función.
La pesada cortina se cerró "ipso facto", casi tirando a ROMAY, que estaba en la línea de paso del telón, y quedó tambaleándose, sin micro, y pasmado. Apagaron candilejas y encendieron luz de ambiente; la gente desalojó la zona "sin entretenerse". Por suerte, además del telón, también se cerró un tupido velo. Y sin dar tiempo a ese pequeño regodeo con que nos adobamos los artistas tras la actuación, se dio por terminado el espectáculo. ¡Qué espectáculo!...
En fin. La universalidad de la música es un potro cabalgado por la letra de nuestros pensamientos. A veces escribimos con amor, y a veces con sectarismo, de modo que a los oponentes, las ideas pueden inferir desde un arañazo hasta un tajo de "gladius hispaniensis". Algo parecido pasa con cualquier bello tango argentino: una vez dotado de letra, llega a convertirse en el lamento del cornudo.


RECUERDA MANOLO TRILLO:
He echado a vuestra webi un prolongado vistazo. He disfrutado muchísimo leyendo esa larga historia de un grupo al que la música unió de por vida, dejando un recuerdo imborrable en todos los que, en una u otra etapa, participaron de aquella bonita aventura.

No logro situar en el tiempo mi incorporación a HERMANOS DE NUESTRA TIERRA. Recuerdo que en esa época yo cantaba en el coro de la Iglesia de San Juan de Dios (Villajovita). Y al inolvidable PEPE PACHECO, pobre Pepe, se le ocurrió que yo podría dar el nivel para que me aceptaran en HERMANOS DE NUESTRA TIERRA. Entrar en ese grupo, que había pasado de ser coro de iglesia a dar incluso recitales, era todo un honor para cualquier muchacho de los que en esa época andábamos vinculados a una música folk, que encerraba no poco de contestación y servía de vehículo a nuestros juveniles deseos de mayor libertad. Así que me dejé convencer por el PACHECO, sin estar convencido de que fueran a aceptarme y asumiendo que para conseguir mi entrada en HERMANOS DE NUESTRA TIERRA habría de superar una prueba, una especie de examen, para que calibrasen si daba la talla requerida.

PEPITO PACHECO concertó la cita con ISA ZABAL y quedamos en el cuartel de Caballería que, gracias a ciertas vinculaciones familiares de algunos de los miembros del grupo con ese centro castrense, prestaba el local de ensayo. A la llegada, encontramos a JOSE MARI GARRIDO, que nos informó de que era él quien hacía la voz baja del Grupo. Mal comienzo, pensé yo, para quien viene precisamente como aspirante a esa misma plaza. Así que seguimos hablando de lo que era HNT, de las actuaciones que había hecho y de un nuevo recital que pocos días después tenían previsto. Poco a poco, llegaron los demás y la hora de la verdad se iba acercando para mí. ISA ZABAL, MERCHE ESPINOSA, su hermana LUZ, AFRI SERÓN y algunos mas de los que no recuerdo de forma precisa que estuviesen ese día. !Los nervios, ya se sabe!. Bueno, los nervios y los años que han pasado, que todo hay que decirlo. Me presentaron a todos los miembros del grupo, una de esas presentaciones colectivas en las que nunca te enteras de quien es cada cual. Y ahí llegaba la hora de la verdad, sin ninguna otra prorroga. La suerte estaba echada en cualquier caso.

"¿Y tu, que canciones te sabes, MANOLO?". "Pues casi todas", dije yo. Así que decidimos que cantara un poquito de aquel "Sinner Men" que había popularizado NUESTRO PEQUEÑO MUNDO. Canté, gustó e, ipso facto, me convertí en el bajo solista de HERMANOS DE NUESTRA TIERRA. Y recalco lo de solista porque, para esa próxima actuación que andaban preparando, me encargaron que me fuera aprendiendo el solo de voz baja que cantaba en Mocedades un tal Rafael Blanco (el hermano de aquel Sergio que hizo después pareja artística y afectiva con Estibaliz Uranga) en la canción "Swing low, sweet chariot". Esa canción la estrenó el grupo, interpretando yo aquel solo grave, en el Ceutí de Verano, el mismo en que muchos años después se armó el follón con los inmigrantes. Luego se irían montando otras muchas canciones y yo me aprendí pronto las que ellos ya cantaban antes de mi llegada.

Misas de Santiago, tanto en la Catedral como en Caballería, con su tradicional Misa Criolla, de sones tan bonitos. Y se ensayaba donde se podía y hasta creo recordar que en alguna ocasión llegamos a hacerlo incluso en la azotea de un bloque militar de la Calle Real. Recuerdo también que al menos una vez nos invitaron a una copa en la Hípica y de ese copetín, no se porqué, me viene a la memoria claramente un rico "cocktel" de frutas con chorreón de licor. Hice varias visitas con el grupo a la caseta de Caballería, donde después de cenar terminábamos cantando, para variar, a la hora del cubata. Y en alguna ocasión, de eso ya no me acuerdo donde fue, creo que los tíos llegamos a probar hasta un orujo al que el padre de ISA ZABAL, de la que no sabía que hubiese fallecido, había bautizado como "Pa machos". !Que tiempos!. Cuanto recuerdo inolvidable que ya creía olvidado. Cómo olvidar, y pongo fin con ello a estos recuerdos pues tampoco es cuestión de escribir hoy aquí mis Memorias Completas, lo bien que interpretaba AFRI SERÓN, con su preciosa voz aguda y melodiosa, una hermosa canción que se llamaba "Llorando en la capilla". Tiempo habrá de evocar otros muchos momentos de viejas amistades que, por encima de ninguna otra cosa, se fraguaron con el sano pretexto de la música.

En fin, amigo CARLOS, que como casi siempre me he acabado enrollando. Menuda perorata te he largado. ¿Quien me mandaría a mí tener tantos recuerdos?. Aunque pobre de aquel que haya pasado su vida sin llenar la mochila de esas cosas bonitas que merece la pena recordar. (...)
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