DISTRIBUCION DE LA POBLACIÓN  EN MEXICO.

 

            La forma en la que se distribuye la población en el país esta estrechamente vinculada con factores de carácter económico, social, político, histórico, ambiental y cultural, de estos destacan el crecimiento económico, la disponibilidad y uso de recursos, y la oferta de infraestructura y servicios, los cuales a su vez, determinan las condiciones de vida de su población  y sus niveles de bienestar.

 

            Sin duda uno de los fenómenos más importantes que experimento México en el siglo XX fue la creciente urbanización de su población, pasando de ser una población eminentemente rural a otra predominantemente urbana. Así, mientras que en 1930, siete de cada diez personas habitaban en localidades urbanas, en el año 2000 tres de cada cuatro habitantes residen en  zonas urbanas. Sin embargo este proceso de urbanización no se ha dado de manera homogénea y mientras más del 90% de la población del Distrito federal, Nuevo León, Baja California viven en localidades con 2,500 habitantes o más, en Oaxaca, Chiapas e Hidalgo, menos de la mitad de la población viven en localidades urbanas.

 

            Actualmente el patrón de asentamientos humanos del país se caracteriza por una fuerte concentración de la población en unos cuantos centros urbanos y una acentuada dispersión en numerosas y pequeñas localidades en todo el territorio. Esto significa que mientras una cuarta parte de la población se asienta en mas del 90% de las localidades, siendo estas de carácter rural y generalmente asociada a condiciones de pobreza, marginación y rezago demográfico, otra tercera parte de la población habita en menos de 1% del total de las localidades del país. Tanto la concentración urbana como la dispersión rural plantean retos para el desarrollo del país, ya que este ultimo fenómeno muestra una tendencia persistente, por lo que su crecimiento es fundamental para la formulación de programas de desarrollo regional y reordenamiento territorial de la población.

 

            El proceso de urbanización se supone cambios en la jerarquía urbana del sistema nacional de ciudades. Entre los más importantes se encuentra la incorporación de Tijuana al rango de ciudades con mas de un millón de habitantes y la integración de las zonas metropolitanas de Puebla y Tlaxcala en un solo espacio conurbado. Por otra parte, si bien continua incrementándose  el numero de municipios que integran la zona metropolitana de la Ciudad de México, esta a perdido primicia en los últimos treinta años, ya que mientras en 1970 tenia 7.1 veces más  población que la segunda ciudad mas poblada del país, actualmente es solo 4.8 veces más grande que la zona metropolitana de Guadalajara.

 

 

 

 

         

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

                                                                               

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Tomando como criterio el porcentaje de la población residente en localidades con mas de 2,500 habitantes y mas, se observa que en el año 2000 las entidades  predominantemente urbanas son el Distrito Federal, Nuevo León, Baja California y Coahuila. Por el contrario, en estados como Oaxaca, Chiapas e Hidalgo, menos de la población habita en localidades urbanas, y junto con Zacatecas y Guerrero conforman el estrato de entidades predominantemente rurales.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El comportamiento de los factores que intervienen el en crecimiento demográfico y en la estructura de la población son diferentes por el tamaño de la localidad de residencia. En las localidades rurales(menos de 2500) la localidad es aun relativamente elevada, lo cual se manifiesta en la composición por edad de la población que  mantiene una base amplia que representa a los grupos mas jóvenes, aunque también es evidente una reducción de las generaciones mas recientes, reflejo del descenso de la fecundidad en los últimos quinquenios.

La estructura por edad de la población urbana de 2000 muestra un adelgazamiento mas marcado en los primeros grupos de edad, perceptible tanto en niños como en jóvenes. Esto se relaciona con la  disminución de la fecundidad que ha experimentado la población en  las ultimas décadas, la cual a sido mas intensa en las localidades urbanas que en las rurales.