ERMITAS
Dos ermitas poseía
La Iglesuela: una dedicada a la Virgen de la Fuentesanta
y otra al Cristo de la Sangre, ésta prácticamente desaparecida tras
los sucesivos expolios en los años sesenta y el abandono general
a partir de entonces (imágenes
de la segunda fila de fotografías).
En la ermita del
Cristo de la Sangre había un retablo de azulejos del
siglo XVI, considerado uno de los mejores del último
tercio de siglo. Descripción del retablo: en la parte
superior, un tímpano cerrado por dos volutas y dos
flameros en cuyo centro está la figura del Padre Eterno.
El cuadro central representa la crucifixión del Señor
con la Virgen, san Juan y la Magdalena a sus pies. la
composición está enmarcada por columnas superiores a
cada lado. Entre dos series iguales, había cuatro
composiciones representando escenas de la pasión. El
frontal estaba compuesto por azulejos de los llamados de
clavo, y en el centro un cuadro de la Virgen al pie la
de cruz con su Hijo muerto en los brazos.
La ermita de la la Virgen de la Fuentesanta, está perfectamente conservada y es
visitada por sus fieles devotos frecuentemente, sobre
todo cada primero de mayo donde el pueblo entero se
vuelca en masiva y tradicional romería portando a mano
las andas durante los tres kilómetros que separan la
ermita del pueblo.
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ERMITA DE LA VIRGEN DE
LA FUENTE SANTA