* Cuidar el pasado
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El pasado es de todos
Los sitios arqueológicos, los restos que ellos contienen y el conocimiento que podemos generar de ellos no son de propiedad privada. Son propiedad de la Nación y por lo tanto es de todos. Nadie puede hacer un uso particular de este patrimonio, ya que sería equivalente a apropiarse de un parque nacional, de una escuela pública, de una calle o de un edificio histórico.

En lugares de fácil acceso, como la costa de algunos arroyos, es común que coleccionistas con algún rudimentario conocimiento se ocupen de saquear sitios arqueológicos. En algunos casos, lamentablemente muy excepcionales, amigos de la arqueología se preocupan por hacer conocer sus hallazgos a la universidad más cercana o dan aviso a los arqueólogos para que los retiren. Con esta actitud el equipo de investigación de la universidad puede verificar el hallazgo, disponer de las piezas para estudiarlas, exhibirlas al público y publicarla en revistas especializadas o de circulación general. Esta es la encomiable actitud de amigos del conocimiento que son protectores de la memoria del pasado de su lugar.
Pero muchos personajes, atendiendo actitudes egoístas, prefieren guardar para sí los hallazgos. Estos son los coleccionistas, esos grandes enemigos del conocimiento popular. Este comportamiento enfermizo y antisocial ocasiona que esos descubrimientos estén vedados a la posibilidad de divulgación masiva. Por otra parte, carecerán de valor informativo puesto que no será posible confirmar con precisión su procedencia geológica. El coleccionismo privado de piezas arqueológicas es tanto una acción ilegal como una interferencia del trabajo de aquellos (los arqueólogos) que el mismo Estado forma y contrata con fondos de los contribuyentes. Una situación muy grave que ocurre en esta región es la actividad de grupos de saqueadores amparados en supuestos museos, con el apoyo oficial de algunos municipios que animan estas acciones a pesar que retrasan el avance del conocimiento y la preservación del patrimonio.
Integrantes del Laboratorio de Arqueología de la Universidad Nacional de Mar del Plata durante el estudio de un sitio arqueológico.
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¿Qué hacer cuando se identifica a un saqueador?
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Cuando tomamos conocimiento que alguna persona saquea sitios arqueológicos y tiene colecciones privadas debemos denunciarlo al fiscal de su localidad.
En caso que haya organismos oficiales involucrados en esta tarea la denuncia también puede realizarse al Defensor Nacional del Pueblo (www.defensor.gov.ar).
¿Cómo ayudar para proteger el patrimonio?
Además de no permitir que se haga uso privado del conocimiento de todos, se puede colaborar con el equipo de investigación de la universidad o museo oficial más cercano, leyendo y conociendo más acerca de nuestro pasado, interesando a nuestros legisladores sobre la importancia de proteger los sitios arqueológicos, y todo aquello que posibilite una mayor divulgación popular del conocimiento.