La psicoterapia psicoanalítica focal y breve es eficaz en clínica

"La psicoterapia psicoanalítica focal y breve es eficaz siempre y cuando esté bien indicada y sea bien realizada", en opinión de Lluís Farré, director de Psicología Clínica de la Fundación Puigvert, en Barcelona. Su uso está especialmente indicado en personas con tendencia a somatizar problemas -duelo, pérdida de trabajo, jubilación, etc.- que llegan a la consulta después de haber solicitado tratamiento por crisis hipertensivas, trastornos cardíacos, impotencia, etc.

La técnica "recoge aportaciones teóricas del psicoanálisis y las aplica a tratamientos mucho más focales y mucho más breves en el tiempo de aplicación, de tal manera que en un contexto de gran presión asistencial se beneficie al mayor número de enfermos posible".

Este tratamiento responde al hecho de que la práctica psicoanalítica puede ser aplicada a un número muy limitado de pacientes: los objetivos son cambios profundos en la estructura de la personalidad y requieren mucho tiempo y esfuerzos económicos, que la sanidad pública no puede asumir. "El mismo Freud, muy denostado por cierto, ya planteó que se debería de alear el oro puro del psicoanálisis con el cobre, para buscar un término medio y extender el trabajo psicoanalítico a la sociedad". Desde entonces ha habido diferentes técnicas de aleación: terapias de apoyo, terapias directivas, etc.

Indicaciones

En el caso de la técnica focal y breve, Farré apunta que "tiene la particularidad de que en su desarrollo se conservan una serie de los principios del trabajo psicoanalítico, pero lo que se modifica es que se busca un foco de conflicto prototípico de la persona que sufre y se aborda". Estarían excluidos de este tratamiento las personas con tendencia al suicidio o actuaciones psicopáticas y enfermos psicóticos, especialmente los crónicos.

Farré y su equipo individualizan el uso de esta técnica, que puede dar lugar a un tratamiento de entre "pocas sesiones hasta seis meses e incluso un año de duración, a un ritmo de una sesión semanal".

Farré utiliza esta técnica desde 1984 "con buenos resultados, a excepción de algunos pacientes con personalidad compleja en los que no se puede enfocar claramente el conflicto".

Carmen Fernández

Diario Médico