TEMAS ISLAMICOS
I
SERIE: DAWA PARA LAS AMERICAS

As Salam Alaikum wa Rahmatulahi wa Barakatuhu

En el Nombre de Allah, el más clemente, el más misericordioso.


NO HAY MAS DIOS SALVO ALLAH Y MUHAMMAD ES SU SIERVO, SU ULTIMO PROFETA Y SU ULTIMO MENSAJERO

Los musulmanes Colombianos presentamos a los musulmanes y a los no musulmanes esta serie de folletos con documentos que hemos titulado Dawa para los Americanos.

Les invitamos a utilizar todos los recursos de la red y hacer circular estos folletos para así cumplir con nuestro deber de dar a conocer el Islam en estas tierras.

CENTRO ISLAMICO DE COLOMBIA

MEZQUITA ESTAMBUL DE BOGOTA COLOMBIA



"Promoviendo la paz a través del conocimiento autentico del Islam”

“En el nombre de Dios, el Clemente, el Misericordioso”

Hermanos, la presente es un recopilación de algunos temas islámicos. Esperamos les sea de utilidad.

Que Dios, Altísimo sea, nos guíe por el camino recto y ayude a difundir el Islam entre nuestras gentes.

“No hay más divinidad que Dios y Muhammad es su Profeta”


TABLA DE CONTENIDO

1.- Adorar, obedecer y suplicar únicamente a Dios.
2.-Dios es la luz de los cielos y la tierra
3.- La Oración Pilar de la Religión
4.-La moral en el Islam
5.- Los modales del Musulman
6.-Tawba
7.- La súplica
8.- El habito del musulmán


ADORAR, OBEDECER Y SUPLICAR UNICAMENTE A DIOS

Dios, es uno, eterno, no tiene asociados, ni copartícipes en la creación ni en su poder. Nada se le asemeja. El es el Único, el Poderoso, el Supremo, el más clemente. Nada hay digno de alabanzas, sino El. No se concibe que se pueda adorar a otro diferente de Dios. Solo se adora al Creador, no a las criaturas, por más ilustres que estas sea.

El objeto de la existencia humana es ser gratos a Dios, y el medio para conseguirlo es la obediencia a El, por lo que se nos impone el vivir como Dios nos manda o sea seguir la revelación y cumplir sus mandamientos. Así mismo, es deber de todo creyente seguir el ejemplo del profeta Muhammad, ya que éste fue quien instruyó y formó a través de su ejemplo y sus dichos a la primera generación de musulmanes y estos a las siguientes .

Dios alabado sea, no solo hizo la creación, sino que también es el Único custodio de la misma.

No se mueve un grano de arena sin que El lo permita, por ello ante cualquier situación el hombre debe pedir ayuda y buscar refugio solo en Dios. Pretender buscar ayuda en una criatura o en cualquier objeto es absurdo, por ello es prohibido todo tipo de talismanes u objetos para la buena suerte o las suplicas a otros diferentes a Dios.

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DIOS ES LA LUZ DE LOS CIELOS Y LA TIERRA

¡Glorificado sea aquel que ha iluminado las tinieblas con su luz, con la que también ha alumbrado la tierra! ¡Alabado sea aquel con cuya luz se han abierto todas las cerraduras ¡

No existe nada ni nadie, en los cielos ni sobre la tierra, que no deba su existencia a Dios, a su luz. Todo lo que existe obtiene su existencia de la luz de Dios.

Muhammad, la paz de Dios sea con él, cuando fue expulsado por la fuerza de la ciudad de Taif, suplicó al Todopoderoso así: “Allah, me refugio en la luz de Tu rostro, que ha llenado de luz las tinieblas, y por la que se considera correcto todo asunto en este mundo y en el otro, contra el descenso de tu cólera sobre mi o contra el incurrir en tu ira.

La frase “Dios es la luz de los cielos y de la tierra” es parte de un versículo (aya) del capitulo (sura) La Luz del Sagrado Corán, en esta Dios, Altísimo sea, nos proporciona ejemplos para que reflexionemos sobre nuestra actitud hacia El. Da ejemplos para aquellos que se conducen con la guía de Dios y buscan iluminarse con su Luz, tanto en los momentos gozosos como en las penalidades, en sus sentimientos y en sus emociones, en sus decisiones y en lo que expresan con sus lenguas; en fin en todos los campos de su vida, en todo instante.

El Profeta, la paz sea con él, en un hadiz autentico, dijo, informado de su señor, que Este afirma “No me puede abarcar ni mi tierra ni mi cielo, pero si le es posible al corazón de mi siervo creyente el contenerme”. El corazón de un creyente, cuando éste es sincero y cumple los mandatos de su creador, es habitado por la luz de los cielos y la tierra.

La luz de Dios no consiste en una palabra que se pronuncia, o en un estandarte que se alza o agita. La luz de Dios es ese impulso que mueve la vida del ser humano, es la que le guía en la oscuridad del camino; es esa fuerza que lo toma de la mano y lo conduce a la misericordia de Dios y al paraíso.


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LA ORACION PILAR DE LA RELIGION

Una de las verdades que primero aprende en musulmán es: “La Oración es uno de los cinco pilares del Islam”. Algunos ignoran lo que esto significa; ignoran la razón por la Cual la Oración se erigió como uno de los cinco pilares, sobre los cuales descansa el edificio del Islam y no comprenden que la inobservancia de esta trae como consecuencia inevitable, el derrumbamiento de la fe, del modo de vida islámico y el fracaso y la perdición del ser humano.

La Oración no fue inventada por el hombre, ni constituye carga para él, ni es tributo o beneficio que este haga a Dios; de todos es sabido que si la humanidad entera dejase sus discrepancias y se reuniera para hacer la Oración, tal beneficio no alcanzaría a Dios, ya que El está por encima de todo y los actos del hombre ni le perjudican ni le benefician. La Oración es una bendición instaurada por Dios para beneficio del hombre; es éste último el que se beneficia con ella: La práctica regular de la Oración conlleva prosperidad y salva.

Dios, Alabado sea, nos dice en la Sura 23, aleya 1 y 2: “Por cierto, que prosperaran los creyentes que son sumisos en sus oraciones.”

Y el Profeta, la paz y las bendiciones de Dios sean con él, dijo: “Lo primero por lo que le hombre deberá rendir cuentas el día de la resurrección, será por la Oración. Si es valida, toda su obra lo es; si es defectuosa, toda su obra lo es.”

A quienes realizan correctamente sus oraciones, Dios les ilumina el corazón, les instruye el alma y les enseña la sumisión a él. La oración enraíza en el corazón la majestuosidad y grandeza de Dios.

Quien practica la Oración como se le mandó, Dios mismo le lleva por el camino recto. La Oración correcta es remedio eficaz para los males del corazón y de la corrupción del alma; es también luz que disipa las tinieblas del pecado y de la culpa.

Dios, Altísimo sea, nos ha dicho en el Sagrado Corán –Sura 29, aleya 45 “Ciertamente, la Oración preserva de la obscenidad y de lo ilícito y el recuerdo de Allah es mayor aún. Porque Allah Sabe lo que hacéis.”


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La Moral en el Islam

Se entiende por moral, ese concepto que nos permite distinguir el bien del mal, lo correcto de lo incorrecto. La moral es lo que nos permite formar y moldear nuestro comportamiento, nuestra forma de ser; la moral colorea nuestras vivencias y nos permite establecer las tradiciones y costumbres, que es lo que, otras cosas, facilita que nos diferenciemos e interrelacionemos con nuestras gentes y con los otros seres humanos.

Las tradiciones y costumbres de las naciones, pueden ser diversas, y de hecho lo son, por lo que no podemos pretender que pueblos con vivencias diferentes, tengan costumbres iguales. Lo que es universal es el fundamento moral, ya que este fue implantado y enseñado al hombre por el Creador del Universo, Altísimo sea. Si no hubiese sido así, el concepto del bien y del mal, no sería universal y cada pueblo se inventaría su propio catalogo de lo que es bueno y de lo que es malo, corrompiendo con ello la tierra y creando el caos en la relaciones de las gentes. Que es lo que pretende la incredulidad.

Dios, Alabado sea, no solo nos infundió en nuestros corazones la bondad y la malicia sino que también, a través de los Profetas, la paz sea con todos ellos, nos enseñó como establecer un modo de vida que armonizara con toda la creación y fuese garantía de convivencia entre todos los humanos y fuente de bienestar para toda la sociedad.

Dios, el Clemente y Misericordioso, en los libros Sagrados, y especialmente, en el Sagrado Corán, estableció y puntualizó reglas de conductas y nos dio ejemplo de piedad y de bondad, que de seguirlos el hombre obtendrá bienestar y felicidad, en esta vida y en la otra. Estas reglas de conducta y estos principios éticos constituyen todo un código moral, cuyas reglas básicas son: La fe en Dios y el amor a nuestros semejantes.

En cumplimiento de ese Código Moral, el musulmán, el piadoso, el temeroso de Dios, ciñe su vida a cuatro directrices básicas:

1.- Su fe es verdadera y sincera;

2.- La demuestra con sus actos de piedad y con el respeto profundo que tiene con los demás;

3.- Donde quiera que esté, se comporta de manera ejemplar. Siente como suyo el sufrimiento y la alegría de sus semejantes y, siempre, está presto para apoyarlos individual o colectivamente..

4.- Su fe individual es firme e imbatible en todas las circunstancias, pero se cuida muy bien de no coaccionar a los demás para que acepten el Islam ni hace burla de las creencias de los otros.

El Creador de los mundos, por intermedio de sus mensajeros, nos enseñó que no obstante que los principios y reglas morales constituyen una bendición para la humanidad y que el acatamiento de los mismos solo traerá bienestar a la humanidad, el hombre no los aceptará fácilmente, si no se ha implantado, primero, en sus corazones la convicción absoluta de que existe un Dios, Único, Creador y sostenedor de todo cuanto existe.

Los cánones morales del Islam, fueron enseñados por Dios, el Sapientísimo, a través de todos y cada uno de los Profetas, a todos y cada uno de los pueblos del mundo. Nos fue enseñado, que el más alto patrón moral, es el establecer como objetivo de la vida de cada uno de nosotros y de la sociedad entera, la búsqueda de la complacencia del Todopoderoso. Cuando un individuo, una familia o una comunidad tengan este patrón moral, lo esperará un futuro sin límites, un futuro esplendoroso en esta vida y un éxito mayor en la otra, donde el Creador le dará mucho más.

La moral Islámica no es patrimonio de un pueblo determinado, ni invención de un hombre, es como se dijo antes, una bendición del Eterno, por ello constituye un faro que alumbra el discurrir de la humanidad, y la invita a toda ella a enlutarse por la senda del bien. Esta moral está cimentada sobre valores como: la humildad, la modestia, la generosidad, el control de las pasiones y deseos, la veracidad, la integridad, la paciencia, la tolerancia, la constancia y el cumplimiento de las promesas, entre otros.

El Profeta Muhammad, la paz y bendiciones de Dios sean con él, resumiendo el comportamiento moral del musulmán, dijo:

“Mi Señor me dio nueve mandamientos: Permanecer temerosos de Dios, tanto en privado como en público; hablar con justicia, tanto si estás airado como si estas contento; ser moderado tanto en la pobreza como en la riqueza; volver a hacer amistad con aquellos que la hayan roto contigo; darle aquel que te rechaza; que el silencio este ocupado con el pensamiento; que la mirada sea una admonición y que dispongas lo que es correcto.”

Estos mandamientos o principios generan e inculcan en el hombre sentimientos de solidaridad, hermandad, misericordia, simpatía, paz, ecuanimidad y veracidad
escrupulosa. Lo anterior no solo respecto de nuestro prójimo, sino también con relación a toda la creación, ya que nos nutre de las más nobles cualidades, de las que únicamente se puede esperar bien y beneficios para las criaturas, nunca daño para estas.

Es inconcebible, que so pretexto de complacer a Dios, el hombre recurra a dañar a sus semejantes o los obligue a aceptar el camino recto; sí Dios, Alabado sea, hubiera dispuesto que todos siguiéramos la senda de la salvación, no nos hubiera otorgado el libre albedrío y Nos habría limado, como dice el Sagrado Corán, las yemas de los dedos para que todos fuésemos idénticos o nos habría hecho como los Angeles, incapaces de desobedecer a Dios.

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LOS MODALES DEL MUSULMAN

El musulmán se distingue por su entrega a los demás y por sus buenos modales, lo que es producto de seguir el ejemplo del profeta, paz y bendiciones, y de cultivar virtudes tales como:

AMAR A DIOS SOBRE TODAS LAS COSAS:

El Profeta, paz y bendiciones, nos dejó dicho que para ser buenos creyentes necesitamos tres características:

1.- Amar a Dios sobre todas las cosas
2.- Amar y odiar por Dios solamente
3.- Temer el volverse incrédulo como temer ser arrojado al fuego.

Es indispensable para el creyente, también, amar a los Profetas (La paz sea con todos ellos) y todo lo que nos enseñaron, porque fue a ellos a quienes Dios escogió para darnos a conocer sus mandatos y la forma de adorarlo.

PONER TODOS NUESTROS ASUNTOS EN MANOS DE DIOS:

El creyente es consciente que todo el dominio está en manos de Allah y que no sucede algo sin que El lo quiera. Dios es Quien provee de alimentos y de todo cuanto necesitan a sus siervos y a toda la creación. El la creó y El la sostiene y custodia. Esto es sencillo para El; en la naturaleza tenemos ejemplos que ilustran lo anterior: Las aves salen de sus nidos en las mañanas con sus estómagos vacíos y regresan en las tardes alimentadas.

EL RECUERDO DE DIOS:

-Al Dirk- Es básico para ser un buen creyente el recordar siempre a Dios. El Corán dice: “Los Creyentes son aquellos que recuerdan a Allah parados, sentados o acostados”

EL IHSAN Y LA SUPLICA A DIOS.

El creyente sabe que Dios lo escucha y por ello le suplica para que lo perdone, lo guíe, le de el paraíso y todo lo bueno y cuanto necesita. También sabe que Dios siempre le vigila, a pesar que no le ve ni le oye, por ello tanto en público como en privado, se esmera en hacer el bien y se abstiene de hacer el mal.

LA PACIENCIA.

Otro atributo básico del musulmán es el no enfadarse. Una vez un compañero del Profeta, paz y bendiciones, le pidió un consejo y él le dijo: “No te enfades, no te enfades”. Dios, Alabado sea, exalta a los pacientes así:

“Por cierto que Allah está con los pacientes” y “Los creyentes son los que buscan la ayuda de Allah a través de la paciencia y la oración”

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TAWBA

La Tawba es el primer paso hacia Dios. Es regresar del mal hacia el bien. Quitarse el vestido de incrédulo y vestirse con el Islam. Dejar - dar divorcio absoluto- al mal e ir hacia Dios.

Entre las grandes faltas tenemos por ejemplo, el apropiarse de lo ajeno, el adulterio –la fornicación - , la usura, hablar mal de alguien a su espalda, mal trato a los padres. Hay buenas obras que dejan de tener recompensa en el otro mundo. Son las que se hacen con el objetivo de que los demás te alaben o te admiren – no para complacer a Dios, sino así mismo -: (Por ejem: dar limosnas, ayudar a los demás, hacer casas para los huérfanos buscando beneficios personales). Cuando la acción se hace por orgullo no es valiosa para la otra vida. Vale aquí, pero en el otro mundo ocurre lo contrario porque Dios no recompensa con bien este tipo de acción en la otra vida.

La intención - niyat - debe ser para Dios. Todo cuanto hagamos o dejemos de hacer, debe ser únicamente para buscar la complacencia de Dios.

Las faltas pequeñas deben ser atendidas puesto que se pueden convertir en grandes; como los ríos que se llenan de gotas.

Dejar el mal – grande o pequeño -, esforzarse en el camino de DIOS es TAWBA, Cambiar los defectos que tenemos para convertirlos en virtudes es TAWBA.

¿Cómo dar este primer paso hacia DIOS - Al•lâh -?

Con la TARBIYA: ciencia de la educación. Y con el ADAB: el verdadero comportamiento y forma de adoración correcta. Con la educación conocemos a Dios y nuestra razón de ser. Con un comportamiento recto y la adoración correcta – tal como nos lo ordenó Dios en el Corán y con el ejemplo del Profeta, paz y bendiciones sean con él, hacemos realidad la sumisión Al Altísimo.

Cuatro condiciones de adab para tawba.

1.- Dejar el mal ¡ahora! Es decir, que a partir de que eres consciente de que tu acto no es correcto lo corriges inmediatamente; ya no esperas a rectificar en otro momento y sigues con ese defecto, sino que lo cambias sin esperar a mañana ni a después.

2.- Dejar todas las faltas (no una y seguir con otras) -MUTLAQAN.- Abandonar absolutamente los actos que sabemos que no son correctos, porque el haram – lo prohibido , el mal- está unido y reunido, por lo que hay que dejarlo en su conjunto y no sólo una parte (erradicarlo).

3.- Arrepentimiento- ANNADAM-. No siente gozo cuando recuerda sus malos actos, aunque hubiera disfrutado con ellos en el momento de cometerlos. Cuando el mu’min rememora las faltas llora y pide perdón de Dios se le llama NADIM. Cada lágrima y cada suspiro tiene el perdón de Dios. No por miedo, sino por respeto y amor puro por El Creador.

4.-No confiesa las faltas - RAD AL HUQUQ-.La TAWBA es con Dios. No hay intermediarios entre el musulmán y su Creador. El Profeta Muhammad pidió perdón a Dios por su Umma- Comunidad- , pero no tenía capacidad para perdonar.

Por tu TAWBA puedes ser el primero o la primera ante Dios; es decir como un ALIU (amigo cercano de Dios). Una de las formas de rectificar el mal y obrar el bien es devolver derechos a sus dueños. IBADA se deriva del AMOR a Dios; no de la esclavitud. Es una palabra llena de contenidos.

¿Cuándo podemos hablar a Dios? Cuando lo necesitamos. Siempre y lo más a menudo posible. El mejor momento es cuando los demás duermen. - Dios aceptará la tawba de aquel que la haga, antes de que salga el sol de poniente. – Hadiz transmitido por Muslim.

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LA SÚPLICA (DU’A) ES EL MEJOR ACTO DE ADORACIÓN *

La súplica (du’a) es el mayor y más apreciado acto de adoración. Es un lazo directo entre el hombre y su Señor, y es una señal de la relación que hay entre ellos. El Profeta (saw) dijo:

“La mejor forma de adoración es la súplica (du’a).

LA SÚPLICA (DU’A) ES LA ESENCIA DE LA ADORACIÓN

Los versículos Coránicos mencionados anteriormente constituyen una prueba suficientemente clara sobre esta afirmación, al igual que lo es el Hadîz del Profeta (saw):

"La súplica es adoración."

Condiciones previas para la aceptación de las súplicas (du’a)*

… la súplica (du’a) es un acto de adoración, por lo que es esencial hablar de las condiciones previas necesarias para que nuestras súplicas y ruegos sean respondidos.

De la misma manera que la oración (Salât) no será aceptada si no cumple con los requisitos previos necesarios, como la ablución (udu), orientarse hacia la qiblah (dirección de la sagrada mezquita de la Meca), las súplicas no serán aceptadas si no se cumplen sus requisitos previos…

El sabio Ibn al Qaim escribió refiriéndose a estos factores:

La súplica y la búsqueda de protección de Allah son como armas, pero el filo de un arma no es suficiente para provocar efecto alguno, ya que la persona que la maneja también cumple su función. Por ello cuando un arma es perfecta y el brazo es fuerte, y no hay factores que lo impidan, entonces provocará un efecto en el enemigo. Pero si falta alguno de esos factores, el efecto se verá disminuido. Así funciona la súplica, si ésta no es correcta en sí misma, o si la persona que la efectúa no ha combinado su corazón y sus palabras en la súplica, o si existe algún factor que impida su respuesta, el efecto deseado no ocurrirá.

ALGUNAS DE LAS CONDICIONES PREVIAS NECESARIAS PARA QUE LAS SÚPLICAS SEAN RESPONDIDAS:*

1. RECONOCER QUE SOLO ALLAH RESPONDE AL DU’AA…

Esta es la esencia del monoteísmo (Taûhîd). La persona debe creer plenamente que sólo Allah puede oír su plegaria, y que sólo Él tiene el poder para concederla. Esta es la esencia del monoteísmo doctrinal (Taûhîd al ‘itiqâdi). El Corán menciona este aspecto en muchos versículos:

¿Acaso Quien responde al afligido cuando Le invoca, alivia los pesares y hace que vosotros os sucedáis unos a otros en la Tierra [puede equipararse a quien no es capaz de hacer nada de eso]? ¿Acaso puede haber otra divinidad junto con Allah? Realmente son pocos los que reflexionan.? (27:62)

Es por esta razón que la súplica es la forma más sublime de adoración, y – si está dirigida a otro que Allah – es la forma más terrible de idolatría y politeísmo (Shirk).

2. PEDIR EL BIEN

Para que la súplica sea aceptada por Allah, glorificado y alabado sea, es esencial que se efectúe por algo puro y bueno. Enuncia un Hadîz: “La súplica de todo devoto continuará recibiendo respuesta, siempre y cuando éste no pida un pecado ni la ruptura de los lazos de parentesco”, expresando claramente este aspecto. La razón por la que se menciona explícitamente la ruptura de los lazos de parentesco se debe a la naturaleza grave de ese pecado, pero la misma regla se aplica a todos los demás pecados.

3. TENER BUENAS INTENCIONES

Es imperativo que la persona que realiza la súplica tenga las mejores intenciones para lo que está pidiendo. Por ello, si alguien pide aumentar su riqueza, debe hacerlo con la intención de gastar más dinero en sus parientes y en los pobres, y aumentar su recompensa de esta manera.

4. PRESENCIA DE UN CORAZÓN ATENTO

La esencia de la súplica es que la persona implore con sinceridad a su Creador desde el corazón. La sinceridad no puede alcanzarse si se implora frívolamente y sin fervor. El Profeta ? dijo:
“Realiza tu súplica (du’a) a Allah en estado tal que tengas la certeza de que ésta obtendrá respuesta, y ten en cuenta que Allah no responde a la súplica de un corazón negligente y desatento.”
Esto demuestra que la súplica (du’a) debe realizarse con un corazón atento, de tal manera que se sepa exactamente lo que está pidiendo y recuerde a quién le está pidiendo, ya que está pidiéndole al Señor del Universo. Por lo tanto, un siervo no se beneficia pidiéndole a su Señor descuidadamente, de tal manera que no tenga total conciencia de lo que dice, o utilizando oraciones memorizadas que repite una y otra vez sin entenderlas ni apreciar su significado.

* Mensajes expuestos por Isa García en la red.

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EL HÁBITO DEL MUSULMAN

EL HABITO DEL MUSULMAN, ANTES QUE SU VESTIDO, LO ES SU COMPORTAMIENTO Y SU DESEO CONSTANTE DE AGRADAR A DIOS.

SI LE ESTUVIERA PERMITIDO OSTENTAR, OSTENTARIA COMO SU PRENDA MAS MERITORIA, SU SUMISIÓN A DIOS

SI LE ESTUVIERA PERMITIDO OSTENTAR, OBSTENTARIA COMO SU PRENDA MÁS VALIOSA, SU GENEROSIDAD, SU HUMILDAD, SU TOLERANCIA