Platos
de orquesta

Los
platos de orquesta tal y como los entendemos hoy en día, no tienen nada que ver
con los platillos que antiguamente se usaron para actividades religiosas en el
antiguo oriente. De ahí es de donde se supone que provienen y parece ser que
sus antecesores fueron unos pequeños discos de bronce que datan del tercer
milenio antes de Cristo, descubiertos en el noroeste de la india y que
probablemente se utilizaban como señales sonoras.
|
|
|
Crótalos |
Más tarde, este tipo de instrumento se extendió a Asia menor, Egipto, Grecia y
después a Roma. Finalmente penetran en occidente a través del Imperio Romano,
pero se pierden al ser prohibidos por la iglesia y no se recuperan hasta que de
nuevo son introducidos por los cruzados.
Sin
duda alguna la evolución histórica de los platillos en occidente es la más
bonita de todos los instrumentos de percusión que usamos hoy en día. Desde su
nacimiento en antiguo oriente como crótalos tocados con los dedos, hasta los
grandes platillos de origen turco que conocemos en las orquestas sinfónicas,
pasando por los platos utilizados en las orquestas de Jazz y música moderna.
Los platillos en la percusión Sinfónica
Su
uso orquestal se debe a la gran popularidad que en la segunda mitad del S. XVIII
tuvo todo lo que provenía de Turquía, (la
moda, la comida, la belleza)
y la música se dejó influenciar por el ambiente Turco que invadió Europa.
Llegaron los platillos, los triángulos, las panderetas, etc. Y esta sonoridad
empezó a ser utilizada por los compositores de la época, como es el caso de Strunk
en "Ester", Keiser en "Claudius", Gluck en
"Ifigenia en Táuride", Mozart en "El rapto de
Serrallo" o Haydn en la sinfonía militar. Su evolución ha sido
paralela a la evolución de la sonoridad orquestal, con los cambios de los
estilos musicales el uso de los platos se fue introduciendo de lleno en las
composiciones, encontrando en el siglo XX ejemplos de una gran multitud de usos
(entrechocados, suspendidos, con
clavos, golpeados con todo tipo de baquetas, etc.)
Los
platos de orquesta actuales están construidos de una mezcla de cobre, plata y
estaño, y aunque cada fabricante tiene sus propias aleaciones y modelos, se
imponen sobre todas tres formas de construir y nombrar estos instrumentos:
1.- Franceses:
poco pesados y de sonido claro-agudo.
2.- Vieneses:
Son los más habituales de uso general.
3.- Alemanes: Los
más pesado, de sonido oscuro-grave.
El
tamaño de estos instrumentos influye directamente en la sonoridad,
encontraremos más poder de explosión y sonido mas grave conforme vayamos añadiendo
pulgadas de tamaño y grosor en la aleación.
Los
platillos en la percusión Moderna (batería)
Pero
si se trata de hablar de los platillos su verdadera evolución e importancia la
reciben de su uso en el instrumento de percusión más moderno y avanzado que
conocemos con el nombre de Batería. En este instrumento se usan los platos en
todas sus modalidades:
Los
patos suspendidos que se usan en la batería son de todo tipo y tamaño, y
reciben
|
|
el nombre
de pendiendo de su uso, así los más grandes son los Ryde, o platillos de
acompañamiento, con la función de colorear y fragmentar el ritmo que se está
llevando. Otros platos algo más pequeños y más ligeros reciben el nombre
"onomatopéyico" de crash, debido a su sonoridad explosiva y rápida,
siendo usados para los cortes de ritmo y momentos de gran euforia y velocidad.
Los platos denominados "chinos", como su nombre indica tienen la
característica de su sonido de sabor oriental, seco y a la vez abierto, son
usados a la hora de conseguir un efecto distinto en color y sonido. El uso
entrechocado de los platos se le deja al instrumento conocido como
"Charles", que consiste en dos platos unidos por una barra, accionados
por un mecanismo desde el pie. En la fotografía podemos ver un Charles
accionado por medio de un cable. Esto se utiliza para poder accionarlo con el
pie, pero poder estar
|
|
situado en cualquier espacio de la batería, pudiendo, así ser colocado a la
distancia que requiere el interprete, para su mayor comodidad de ejecución.
Los platos, como en todo, también han evolucionado en la batería, ya que (y sobre todo el Charles) se han tenido que ir acomodando a las necesidades de, la música en primer lugar, y sobre todo los interpretes que, poco a poco fueron demandado comodidad, sonoridad, respuesta, etc. En la actualidad, esta sonoridad y respuesta, está muy estudiada por los fabricantes, teniendo en el mercado multitud de platos que responden a los diferentes estilos musicales, Pop, Jazz, Rock, Salsa, etc.