Xilófono

 

Introducción histórica

 Este instrumento, formado por barras de madera dispuestas en teclado, recibe su nombre del Griego Xilon (madera) y Phono (sonido). Aunque su origen es muy discutido, debido a su aspecto físico puede ser que su origen tenga tres vías distintas.

Aunque algunos historiadores afirman que en primer lugar aparece en Indonesia desde donde fue introducido en Africa por los mercaderes árabes, me niego a creer que, al ser láminas de madera dispuestas en hilera, algún tipo de instrumento así no se tocará en Africa.

Observando las dos fotografías de la derecha como el Xilófono de Mozambique o bien el Sudafricano, se puede ver perfectamente como la disposición en hilera de láminas de madera ya aparece en Africa, al menos en la misma época que se desarrolla en Indonesia.

Xilo de Mozambique

Xilo de Sudáfrica

Los xilófonos africanos que conocemos poseen unos resonadores debajo de algunas láminas, con la idea de hacer más voluminosas algunas notas determinadas.

Estos instrumentos golpeados se usaban habitualmente para acompañar las danzas, danzas muy características y músicas muy exactas, donde el ejecutante debía tocar siempre lo mismo, como se puede observar en la fotografía, en ocasiones los propios tocadores eran los danzantes, para ello acompañaban al instrumento con unas cuerdas que ataban a los laterales de instrumento y hacían pasar alrededor de su cuello. Aunque es posible que este instrumento estuviera considerado poco en la tribu por su necesidad de que el tocador estuviera quieto y no pudiera danzar, ni moverse, también es cierto que existían todo tipo de artilugios para hacer de este instrumento un sonido tan popular como el de los tambores de mano o tambores de varilla (aquellos que eran golpeados con un palo).

Xilofonistas guineanos bailando

Con respecto al origen sudamericano de los instrumentos de láminas de madera, los criterios parecen coincidir en que fueron esclavos negros los que introdujeron este tipo de instrumentos al llegar al continente desde África. Posiblemente sea en este continente donde más tarde se conoció este tipo de instrumentos, pero su desarrollo y su enorme calado en la sociedad a propiciado su evolución hasta como lo entendemos hoy en día (Láminas de madera, dispuestas en teclado de mayor o menor extensión que son golpeados con palos provistos de bolas de madera o goma en su parte superior).  

 

 

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El Xilófono en la orquesta

Su evolución, "en la orquesta", para llegar hasta el xilófono actual, es larga y azarosa. Aparece en Europa a principios del S. XV denominado percusión de madera  (Arnold Schild en 1511). En 1528 se describió por parte de Martín Agrícola un instrumento formado por barritas de madera (sobre unas 25) al que denominó "Strohfiedel" y un siglo más tarde Michael Praetorius hizo lo mismo con un instrumento de 15 láminas dispuestas en hilera en forma de pirámide.

Pero los hechos más importantes para descubrir el Xilófono son los grabados de Hans Hobein donde aparece, en uno de ellos un xilófono suspendido del cuello de un joven y la publicación en 1695 en Bolonia de "IL modo facile di suonare el sistro nomato il Tímpano" donde aparecen melodías populares cifradas para ser tocadas con un xilófono de 12 barras.

A lo largo de la historia se han ido describiendo instrumentos con las características de un Xilófono y en el S. XVII aparecen diferentes modelos de algo parecido a un Xilófono como el clavicémbalo de 4 octavas cuyas teclas estaban conectadas con unas bolitas de madera que golpeaban las barras, o bien el xilófono que era golpeado por debajo de las barras con unos martillos accionados desde un teclado.

Pero el autentico conocimiento, en Europa, del Xilófono data de la segunda mitad del S. XIX cuando un músico Judío de origen ruso llamado Micha Joser Guzikow efectuó giras de conciertos por toda Europa con un instrumento que en origen se utilizaba como instrumento melódico. Su virtuosismo atrajo la atención de Chopín, Lizt y Mendelsshon. Este instrumento era un Xilófono de 4 hileras y 28 barras afinadas por semitonos y con una forma trapezoidal.

Charles de Try, constructor del Triphone fue otro virtuoso del Xilófono. Parece ser que durante un concierto de fue escuchado por Camile Saint-saëns, y este, asombrado decidió emplearlo en su Danza macabra, introduciendo así el Xilófono en la orquesta sinfónica. Mas tarde lo volvió a usar en el Carnaval de los animales.

Después de esto es ya en el siglo XX donde el Xilo tiene su papel predominante, (aunque existieran algunos papeles para este instrumento en obras menores, piezas cortas o bien canciones populares escritas). En 1905 Strauss usa un pasaje de escalas repetidas en "Salome", Strawinsky en "El pájaro de fuego", "Petroucha", "las bodas", etc. Y son Shostakovich, Prokofiev, Kachaturian, Gayanech etc. Junto con todos sus coetáneos los que introducen el Xilófono por completo tanto en la escuela rusa de orquestación como en la tradición europea.

En Centro Europa Schoemberg escribió para tres xilófonos a la vez pidiendo que se tocara por dos ejecutantes, aunque hoy en día lo toca un solo ejecutante (Moisés y Aaron). Pero fue Bartok quien mostró mayor interés por el Xilo demostrándolo en multitud de obras con papeles importantes (El príncipe de madera, El mandarín maravilloso, Música para cuerdas, percusión y celesta, El castillo de barba azul y sobre todo la sonata para dos piano y percusión).

El impresionismo francés usó el Xilófono debido a su colorido tan particular y su velocidad de ejecución. Existen muchos ejemplos entre los que cabe destacar a Ravel y al Español Falla en "El sombrero de tres picos", o "El retablo de Maese Pedro".

A mediados del siglo XX se desarrolla por completo, tanto en lo tocante a su ejecución como en su aspecto técnico y físico, aportando, de esta manera, la posibilidad a la orquesta de su utilización completa, y es gracias a los compositores como Pierre boulez, que el Xilo, hoy en día esté considerado como un instrumento imprescindible para la sección de percusión de una orquesta sinfónica.

Igualmente la llegada de verdaderos virtuosos de este instrumento a hecho reaccionar a los compositores y hoy en día se pueden encontrar obras donde el Xilo tiene una importancia tan vital como cualquier otro instrumento solista de la orquesta.