REFLEXIONES DE UN EDUCADOR

1ª.- Al Karate le toca una trascendental tarea para el futuro y para realizarla hemos de prepararnos los educadores (Sería una lástima que impedidos por estructuras rutinarias no supiéramos estar a la altura de las circunstancias).

2ª.- Que esa tarea trascendental es la tarea de EDUCAR que a todas luces es bastante más que el mero hecho de instruir.

3ª.- Que los tiempos han cambiado y para EDUCAR, la escuela (Y los profesores de Karate por tanto) han de dar respuesta real a los problemas que la Sociedad demanda.

4ª.- Que esos problemas tienen que ver con la Integración (Social, Física, Étnica, Psíquica...) la falta de valores que antes eran potestad de la familia, al Individualismo y la competitividad  que preconiza  una sociedad excesivamente consumista, al Sedentarismo promovido por una sociedad excesivamente mecanizada...

5ª.- Que para EDUCAR a través del movimiento hemos de concretar en nuestras programaciones los aspectos que queremos tratar.

            Dichas programaciones tienen que ser un todo con las programaciones de los demás profesionales de la escuela. (Implicando acuerdos metodológicos y de todo tipo) (No somos islas, el trabajo educativo ha de ser un trabajo en equipo)

 

6ª.- Que en esas Programaciones los aspectos relativos a Valores—Normas y Actitudes han de tener una gran importancia. (No precisamente a través de medidas coercitivas, represivas... se van a conseguir los objetivos, más bien todo lo contrario; es necesario en muchas ocasiones incidir en la propia conducta de los alumnos/as y para realizar cambios conductuales que se conserven con el tiempo no me parecen las medidas coercitivas las más apropiadas).

 

7ª.- Que dada esa gran importancia y los cambios sociales sería deseable incidir en el desarrollo de eso  que algunos llaman Inteligencia Emocional de una manera sistemática y eficaz.

 

8ª.- Que el Karate es una excelente herramienta de trabajo.

 

9ª.- Que hemos de estar preparándonos y aprendiendo continuamente, tanto el profesor experto como el inexperto.

 

10ª.- Que hay que MIMAR la práctica del Karate desde las programaciones escolares y enfocarla no solamente a los aspectos de eficacia motriz sino en su vertiente más educadora. Donde los aspectos relacionales y de conocimiento personal toman una mayor importancia.

 

      

       “Que hay que MIMAR al maestro/a de Karate por la importancia de su actividad y su importancia dentro de la vida de un Centro”

 

       “Que ha llegado el momento de que los profesionales compartamos experiencias y conocimientos, en lugar de adoptar posturas excluyentes y jerarquizantes, pues el protagonista de todo esto no somos nosotros sino los alumnos/as.

 

Volver
 Comunidad de Amigos del Portal

Suscríbete a la lista de correo: