VARIACIONES DE LA FRECUENCIA CARDÍACA EN EL EJERCICIO

Los valores de frecuencia cardiaca en condiciones basadas oscilan entre 65/70 latido-minuto como valor promedio, siendo modificados por otros factores:

- Edad - 140/min. en el nacimiento, disminuyendo con la edad.

- Sexo: la mujer da como media 5-10 pul./min. más que el varón.

- Talla: es mayor en los sujetos más bajos.

- Postura: aumentan 10% sentado, 20-30% de pie con respecto a la posición de cúbito.

- Temperatura ambiental: aumenta la frecuencia en temperaturas altas.

- Movimientos respiratorios: aumenta con la inspiración y disminuye con la expiración.

- Emociones y estímulo de alarma.

- Digestión; aumenta la frecuencia con las 3 horas siguientes a la comida.

- Sueño: en el sueño profundo disminuye 10 pulsaciones.

- Ritmos cardíacos: suele aumentar por la tarde.

Durante el ejercicio de intensidad constante, se produce una modificación en tres fases sucesivas:

Etapa 1 - de adaptación: en la que aumentan.

Etapa 2 - de mantenimiento: los valores de frecuencia cardíaca se mantienen constantes con pequeñas oscilaciones.

Etapa 3 - de recuperación: una vez cesado el ejercicio los valores vuelven a su normalidad en dos fases:

A) Fase de recuperación rápida.

B) Fase de recuperación lenta.

Tanto los valores ascendentes hasta la etapa de mantenimiento, como los valores descendentes hasta la recuperación, dependen del nivel de entrenamiento y de los factores externos ya mencionados (edad, temperatura, etc.). El valor máximo de frecuencia se mantiene en menseta, lo que significa que cada individuo tendría su tope en cuanto al aumento del volumen minuto a expensas de la Frecuencia cardíaca.

La estimación del tiempo de recuperación, después del esfuerzo, de la frecuencia da idea de la capacidad del deportista o del grado de sobreentrenamiento en sujetos bien entrenados, en los que se aprecia aumentos progresivos de los tiempos de recuperación. Es un dato fiable, pero a condición de acompañarse de otros parámetros.

Variaciones del volumen de expulsión sistólica en el ejercicio: Dicho volumen puede aumentar desde los 80 ml. en reposo hasta los 200 ml. que sería el valor máximo, este aumento se produce por una mejor contracción del ventrículo (lo que produce mejor vaciamiento del mismo) y un menor retorno venoso que mejora el llenado del ventrículo, pero con el ejercicio aumenta también la frecuencia.

ADAPTACIONES TENSIONALES AL EJERCICIO

Estos cambios en la presión sanguínea arterial son debidos a un aumento de las resistencias circulatorias, por vasoconstricción en unos territorios y vasodilatación en los territorios de mayor actividad funcional; conjunto de músculos en contracción.

De esta forma los valores en reposo:

- Presión sistólica (máxima) 110-135 mm. Hg.

- Presión diastólica (mínima) 60-100 mm. Hg.

- Presión media 80-115 mm. Hg.

- Presión diferencial 30-55 mm. Hg.

Durante el ejercicio intenso se alcanzan cifras muy elevadas, especialmente de la tensión diferencial.

Durante la ejecución de un ejercicio de intensidad constante tienen lugar una serie de cambios en la presión arterial:

- En los momentos inmediatos anteriores al inicio de la actividad tiende a elevarse la tensión arterial máxima, así como la frecuencia del pulso y respiración, por una activación de la corteza cerebral que se alertiza y prepara al organismo para el ejercicio.

- Justo después de haberse iniciado el ejercicio y durante un corto período de tiempo, la tensión disminuye ligeramente, por adaptación del sistema cardiovascular y vaso-dilatación de la región en actividad.

- Fase de adaptación, que dura entre 2 y 10 minutos, en la que se produce aumento global de la tensión arterial hasta valores muy elevados, siendo más alto la elevación de la máxima. Esta fase a sujetos no entrenados acostumbra a ser más larga.

- Si la intensidad del ejercicio es constante se produce una estabilización de las cifras tensionales, variando discretamente la máxima y la mínima, pero permaneciendo constante la tensión diferencial. esto ocurre a los 10-15 minutos de iniciar el ejercicio y se traduce subjetivamente por una "sensación de bienestar o también llamado segundo aliento" (aunque el componente más importante de esta sensación sea el respiratorio).

Los valores más importantes de la adaptación y del nivel de entrenamiento son los valores de Tensión diferencial. Si ésta tiende a disminuir el sujeto debe rebajar la intensidad del esfuerzo, aunque subjetivamente se encuentre bien, también pueden servir estos parámetros para medir el sobreentrenamiento, por el mismo motivo. Los valores de Tensión máxima durante el ejercicio en el sujeto entrenado son muy elevados (hasta 260 mm.Hg. y son siempre superiores a los del sujeto no entrenado).

- Retorno a los valores de reposos al término del ejercicio.

- Inmediatamente después de terminado el ejercicio hay un descenso brusco de la tensión máxima hasta valores por debajo de la tensión en reposo, lo que da en los sujetos sensibles sensaciones de malestar, vértigo e incluso lipotimias de hipotensión. Se debe a una supresión brusca del volumen cardíaco-minuto y a un menor retorno venoso, por lo que en sujetos poco entrenados debe suprimirse el ejercicio paulatinamente hasta el estado de reposo.

La presión arterial se estabiliza a los 30-40 minutos de terminado el ejercicio en los sujetos entrenados, en los no entrenados existen variaciones todavía a las 48 horas, manteniéndose constante la tensión diferencial.

FLUJO ARTERIAL PERIFÉRICO

Durante el ejercicio intenso se producen una serie de cambios en el flujo de sangre, que varía según regiones:

- En el músculo hay un aumento importante debido a la vasodilatación arterial que en él se producen, para permitir el metabolismo que el músculo precisa.

- En el cerebro se mantiene constante el flujo durante el ejercicio independientemente de la intensidad y duración del mismo.

- Coronarias: aumentan su flujo en 4-5 veces los valores de reposo, debido al aumento de necesidades metabólicas en la contracción del miocardio.

- Ríñón: disminuye hasta la 5ª parte de su flujo en reposo en el ejercicio intenso, esto explica la poca expulsión de orina después de ejercicios intensos.

- Bazo: ocurre lo mismo que con el riñón.

- Piel: disminuye al principio del ejercicio, aumentando después para favorecer el fenómeno de la termorregulación. Dependiendo de la intensidad del ejercicio, factores constitucionales y de la temperatura ambiental.

EL SISTEMA CARDIO-VASCULAR COMO FACTOR LIMITANTE DE LA CAPACIDAD DE ESFUERZO

ESFUERZO: la incapacidad para seguir el esfuerzo más allá de un cierto límite viene dado por la incapacidad para suministrar el flujo sanguíneo adecuado al conjunto de la musculatura activa, depende del sistema cardiovascular, ya que el pulmón es capaz de ventilar más oxígeno del que el organismo podría necesitar. La capacidad arterial funcional del sistema cardiovascular es eminentemente hereditaria y modificable con el entrenamiento, pero éste en ningún caso produce cambios espectaculares sobre el volumen de oxígeno máximo que llega al músculo en actividad.

Autor: JESÚS ESCUER ALOS

Publicado: KARATEKA

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