Aerófonos
primitivos. La emisión de un chorro de aire procedente de los pulmones, que
penetra en un tubo más o menos grueso y recto, y que se hace salir por orificios
estratégicamente hechos en el instrumento, produce, al vibrar, el sonido,
que es modificable según por el orificio hacia el cual se oriente la corriente
de aire:
Silbatos Flautas de pastor
Lengüetas: hojas vegetales, paja de trigo y centeno
Clarinetes primitivos (de lengüeta simple); de boquilla: cuernos, caracola;
de membrana: mirlitón
Otros aerófonos incluyen, por ejemplo, a las gaitas, flautas, dulzainas o
chistus, de los que en la exposición hay una variada muestra, tanto en lo
que se refiere a las formas, como al material con el que están construidos.
Las
dulzainas son instrumentos de muy variadas formas y tamaños,
que producen un sonido bastante agudo, muy apropiado para las fiestas religiosas
y profanas. Lo normal es que se construyan utilizando diversas maderas para
el cuerpo de la misma, pero también pueden hallarse algunas hechas
de barro cocido y aun con la corteza de algunos árboles, como pueden
ser las ramas de castaño
Cuerno
o cuerna. Son
instrumentos nacidos en el mundo pastoril. Sirvieron principalmente para emitir
señales y comunicarse. Otros usos han sido los de reclamo de caza, y el avisar
tanto en tiempo de paz, como en la guerra. La cuerna lleva un par de orificios
que, según se taparan o destaparan, producían sonidos diversos.
Un
aerófono muy antiguo es el formado por cañas de diversos tamaños,
con los cuales se obtienen sonidos diferentes según sea la longitud
de la caña. Están unidas unas a otras en orden decreciente.
Los sonidos más agudos los producen las cañas más cortas.
Se van haciendo más graves a medida que el flujo de aire se dirige
a las cañas más largas.
Algunos de los instrumentos considerados como musicales han sido utilizados
por profesionales, como es el caso del chiflo del afilador, muy conocido en
todo el país. Cuando desde el interior de la casa se oía sonar
este simple instrumento (el que en la foto tiene forma de caballo de ajedrez),
ya se sabía que en la calle había un afilador con su rueda,
dispuesto a trabajar.
En
barro cocido se han fabricado también diversos instrumentos, tales
como las ocarinas y los pitos de agua. Los primeros se utilizaron como insrtrumentos
propiamente musicales, y los segundos para diversión y jolgorio de
los chiquillos. De ellos existe una buena muestra en la exposición.
Flauta
de tres agujeros. Instrumento construido en madera, con bisel en uno de
los extremos y tres agujeros en el otro, dos en la parte superior y uno en
la inferior. Por lo general tienen 41 cm. de longitud. Se toca de ordinario
con el tamboril Según la región, recibe diferentes nombres: flabiol en Cataluña,
flauta rociera en Huelva, flauta maragata, el chistu vasco, la gaita charra,
el pito de Zamora y Burgos, la gaita extremeña... Para construirla se utiliza
madera de acacia, peral, tejo, aunque la más apreciada es la de urz, nombre
con el que en León conoce el brezo. Se tañe con la mano izquierda, y queda
libre la derecha para tañer el tambor.