Presentación y antecedentes
La música
está y ha estado siempre íntimamente relacionada con las circunstancias que
la rodean, con el ambiente del medio en el cual surge. No se puede entender
prescindiendo de la situación estética, social, artística, y aun económica,
de la sociedad que la produce, ni tampoco del momento y circunstancia en el
que nace. Desde los pueblos más primitivos hasta los más cultivados ha tenido
la música una alta valoración, pues ha sido siempre medio de expresión de
sentimientos. Para ello, cada comunidad ha utilizado los medios que consideró
más apropiados, conforme a sus posibilidades y conocimientos técnicos.
Entre los instrumentos más simples están los palos que se golpean entre sí,
los palos con muescas que se frotan, las carracas y partes del cuerpo. Como
instrumentos musicales, pues, se ha utilizado casi todo, desde las manos,
los pies, o la voz, hasta los más modernos, basados en la electrónica.
Sin apenas medios técnicos los humanos se han valido de su ingenio para acompañar
instrumentalmente las exteriorizaciones de alegría o de tristeza, de esperanzas
o desconsuelos, manifestados en forma de canciones, bailes, piezas musicales,
ritmos y demás, con cuanto tuvieron a mano o fueron capaces de fabricar. Esta
exposición temporal trata de los instrumentos populares usados para 'hacer
música'.
Por iniciativa de Gema Rizo Estrada y de Juan A. Rodríguez Menéndez,
creadores y realizadores del montaje de la exposición, se ha instalado ésta
temporal en la primera sala del Museo Etnográfico-Textil 'Pérez Enciso' de
Plasencia, situada en la planta baja del edificio que la acoge, ubicado en
la plaza del Marqués de la Puebla. Puede ser visitada hasta el 30 de septiembre,
en horario matinal de 9,30 h. a 14,30 h., excepción hecha de los domingos
y días festivos. La exposición divide los instrumentos musicales tradicionales
españoles en dos grandes grupos o clases: los elaborados, utilizados por músicos
semiprofesionales en los grandes acontecimientos comunitarios, las fiestas
mayores, y los de uso cotidiano u objetos capaces de producir sonidos, usados
en ocasiones menos solemnes, ya públicas, ya relegadas a un ámbito restringido
o familiar. La diferencia entre unos y otros está en que mientras en el primer
grupo se logran melodías, los instrumentos del segundo son más apropiados
para obtener ritmos con los que acompañar canciones o bailes diversos.