“Lo antiguo como progreso”

Agustí Fancelli

El País, 14 de Mayo de 2001

 

Bajo un encabezado a primera vista contradictorio (Lo antiguo como progreso), en alusión a unas declaraciones del propio Verdi, se esconde una representación, llevada a cabo en el Liceo de Barcelona, progresista pero a costa de recursos totalmente “antiguos”. Quizás esta representación conservadora, dentro de una serie de funciones enmarcadas en esta programación anual, totalmente modernistas e innovadoras (La fura dels Baus, Un ballo in maschera,...), logra este resultado de progreso a costa de la relación de unas funciones[1] con otras.

Agustí Fancelli nos expone esto, con palabras de Verdi en conexión con la  representación anterior, Un ballo in maschera. Este Ballo parece que no gustó del todo a Agustí por su modernidad, y quizás haya sido por eso mismo por lo que ha saboreado más y mejor esta Aida, porque se ha encauzado en lo que él esperaba de ambas representaciones operísticas (en el fondo se esconde un crítico conservador, como Verdi, aunque tampoco desaprueba lo moderno, y es más, lo cree útil, aunque parece restarle valor[2]).

Sin embargo parece ser que la modernidad lograda en Aida no es debida a la puesta en escena al completo, sino que es lograda por la mezcla de lo antiguo-moderno. Lo moderno parecen ser las intenciones de Mestres Cabanes, cuasi poéticas, en la utilización de decorados y cambios de escena más que en los elementos materiales en sí. Se esconde por lo tanto un lenguaje simbólico, no ya depositado en elementos materiales, sino en la misma utilización de ellos. Aquí es donde reside la modernidad de todos estos elementos antiguos.

A pesar de que, en general, se aprecia que al columnista le gustó menos el Ballo, sí apreció más en ésta la dirección orquestal (debe ser lo único). Fancelli, dejando un poco (bastante) de lado todo lo que Baudelaire nos aconsejaba que debe tener una buena crítica[3], finaliza con un “ranking” al más puro estilo televisivo, o quizás un examen de reválida, de la calidad de las interpretaciones de los distintos personajes. Esto es, precisamente, escribir lo que la gente quiere leer, y aquí pierde esta crítica toda validez artística. Me hubiese gustado más que simplemente describiera las interpretaciones desde su propio sentimiento.

 

 

 

 

 

Julio Costa Madriñán



[1] Funciones entendidas como representaciones

[2] “asistir a pocas representaciones de óperas modernas” -Verdi

[3] ser “divertida, poética, sentimental, inteligente, sensible, parcial, apasionada, política...”