JULIO DOMINGUEZ ARJONA Sevilla 24 de Marzo de 2006
Don Victor José Gonzalez Ramallo nos hace
como siempre esta interesante entrega :
Las imágenes que traemos hoy cumplieron
sesenta años el pasado día de San José. Para los que
conozcan el atrio y la entrada a la iglesia de San Luis extrañará
el título que le hemos dado a nuestra colaboración de hoy.
Pero ¿hubo alguna vez una cofradía de penitencia en esta
bella iglesia, hoy desgraciadamente clausurada para el culto?. Aunque algunos
lo ignoren esta fue la sede oficial de la Hermandad de la Hiniesta tras
ser objeto por segunda vez de la quema de su patrimonio. En esta segunda
ocasión fue su sede provisional en San Marcos la que ardió
en los disturbios de los primeros días de la Guerra Civil.
Con el objeto de no alejarse demasiado de su barrio la hermandad decidió
trasladarse corporativamente a la magnífica iglesia de San Luis,
único templo importante de la conocida como Sevilla la Roja que
se libró de la furia iconoclasta. San Gil, Santa Marina, San Román
o los citados San Marcos y San Julián ( SAN
ROQUE Y SAN JULIAN EN LA II REPUBLICA ; SAN
BERNARDO 1936 , LOS PEDAZOS DE UN CRISTO EN LA II REPUBLICA )precisaron
de una costosa restauración que en algunos casos, supuso una auténtica
reconstrucción.
Era evidente que los pasos de Semana Santa no cabían por las puertas
de medio punto de la portada de la iglesia de San Luis, así que
para Semana Santa La Hiniesta recurrió sucesivamente a otros templos
más alejados pero que permitiesen su salida procesional. Así
la cofradía salió sucesivamente de Los Terceros (1938,1939),
Montesión (1940) y San Martín (1941-1945) (LOS
FAROLES DEL CRISTO DE LA HINIESTA ). Recordemos
que tras la quema de San Julián en 1932, la Hiniesta recurrió
a la cercana Santa Marina en 1935 y 1936, al no poder hacerlo por las dimensiones
de la portada desde su sede entonces, la parroquia de San Marcos.
Las fotografías de hoy corresponden al traslado de las actuales
imágenes titulares de la Hiniesta, el Cristo de la Buena Muerte
y las tallas dolorosa y gloriosa de la Virgen de la Hiniesta desde la iglesia
de San Luis hasta la restaurada San Julián. Este traslado efectuado
el 19 de marzo de 1946 revistió gran solemnidad, siendo presidida
la procesión por el Gobernador Civil, Fernando de Coca, el alcalde,
Duque de Alcalá y el General Queipo de Llano.
El cristo de la Buena Muerte se trasladó sobre unas parihuelas a
hombros de sus hermanos, tal y como apreciamos en la primera fotografía
de hoy. En ella lo vemos en el momento de traspasar la puerta central de
San Luis e iniciar el descenso por la escalinata que separa su atrio de
la calle homónima. Entre los dos faroles que vemos en primer término
se vislumbran a sus cofrades sujetando enérgicamente los largueros
de las parihuelas.
Para trasladar a las imágenes marianas, la hermandad no quiso renunciar
al lucimiento, siendo portadas en unas andas con costaleros con el acompañamiento
de la Banda Municipal. En nuestras otras fotografías vemos a la
bella Virgen de la Hiniesta Dolorosa en un paso, lógicamente desprovisto
de palio, iluminado por candelabros de guardabrisas en las esquinas y varias
tandas de candelería. En una de las fotos se vislumbra en la oscuridad
de la noche, la inconfundible silueta ojival de la portada de San Julian,
cuando la Virgen, vuelta hacia sus devotos, hacía entrada por primera
vez en la sede tradicional de la Hermandad.
La iglesia del antiguo noviciado de la Compañía de Jesús,
constituye el culmen del barroco sevillano, olvidando muchos que fue bajo
sus altas bóvedas donde se bendijeron la bella imagen actual de
la Virgen de la Hiniesta Dolorosa en septiembre de 1937 y la talla de la
Virgen de la Hiniesta Gloriosa, también realizada por Castillo
Lastrucci, el 9 de septiembre de 1945.