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Nuestra sociedad parece no estar ajena a la ofensiva de individuos o grupos denominados "agresores callejeros" a los que yo llamo " peleadores callejeros". Algunos se transforman con el tiempo en auténticos delincuentes, trastocando todas las normas de convivencia social.

El agresor callejero puede ser un peleador compulsivo y otras un verdadero psicópata. Estos individuos a menudo aparecen como líderes de patotas, o de barras que asolan los barrios, canchas de fútbol, espectáculos de rock o cualquier otro lugar que se le permita la incursión.

La idea es reivindicar la ayuda que implica practicar una disciplina marcial con un sentido de defensa rigurosa, ya no tanto como deporte si bien esta rutina de entrenamiento la considero necesaria y desde luego también, muy útil. La intención es poner en alerta las deficiencias que poseen los practicantes de disciplinas orientales, que ayer eran llamadas artes marciales y que hoy algunas de ellas son rigurosamente tratadas como deportes, por consiguiente le han hecho perder a las artes marciales la esencia de la defensa, tan importante para su aplicación en estos días.

Desde luego no pretendo desarrollar un tratado de psicología de estos individuos agresores y mucho menos de las víctimas, solo me propongo definir un sistema de alerta, con entrenamiento práctico, para no caer en la rutina, y que los agresores hagan lo que quieran con la víctima.



EL PERFIL DEL PELEADOR CALLEJERO



Este tipo de persona posee un especial desarrollo de la percepción, lo que le permite anticiparse a la víctima y a menudo seleccionarla. Un alto porcentaje busca la pelea aún dudando de conseguir una victoria. La mayoría de las veces es debido a que tienen que demostrar al grupo la falta de miedo y de este modo ser reconocido y aceptado por el grupo. Cuando este coraje de ataque a las víctimas, no aflora, el agresor recurre a sustancias tóxicas que le hacen perder la poca o nada conciencia que tiene su conducta.

En la agresión se busca reconocimiento del grupo para acentuar el vínculo de pertenencia, ser reconocido por el líder y participar de los beneficios del poder que tiene el jefe del grupo. Cuando el agresor es el líder del grupo suele hacerlo para demostrar su liderazgo no sin antes estar seguro de que estos saldrán en su defensa ante cualquier eventualidad. Si estos no lo hicieren perderán la confianza del líder, lo que sería parecido a ser desleal, ser miedoso y poco confiable para el grupo. Acá funciona , "todos para uno y uno para todos".

Muchos agresores callejeros han estado presos, esto exacerba su conducta psicopatológica y su carencia total de conciencia hacía el delito contra las personas. Este porcentaje que se halla en libertad y que conviven con nosotros está siempre dispuesto a poner en práctica el aprendizaje intramuros -llámese cárcel-. Su capacidad de lucha en la cárcel, ha aumentado a límites inimaginables.

La persona que antes de ir preso era un agresor con limitada capacidad de lucha, cuando sale de ella puede ser el mejor de la pandilla. "El más débil de la cárcel, puede ser él más fuerte de la calle". Este antecedente que puede tener un miembro de la pandilla es reconocido y forma parte de un buen currículum vitae. Estos antecedentes que son bien aceptados por la pandilla, se deben homologar permanentemente, es aquí donde vemos que estos líderes no dejan pasar un día sin aumentar el número de víctimas. Entre su forma de agresión e intimidación se encuentra la toma de rehén sea de cualquier sexo o edad.



EL AGRESOR DROGADO



Esta categoría de agresor es la más peligrosa tanto para la víctima como para las fuerzas de seguridad como para la sociedad en su conjunto. Todas las sustancias tóxicas que se procuran los agresores son aquellas que a entender de ellos le facilitan la tarea ilícita. El desborde de agresividad, el alejamiento de la razón por el efecto de la droga convierte delitos pequeños en grandes desastres contra la persona, sean de civiles o de las fuerzas de seguridad.

No es frecuente que se droguen solo para pelear con alguien en la calle, la mayoría de las veces lo hacen para cometer otros ilícitos. De todas maneras la droga hace que la gravedad de cualquier delito sea mayor y que uno al defenderse no tenga las reglas claras de cómo hacerlo.



EL AGRESOR ALCOHÓLICO



Si bien este agresor es el más común, también es cierto que su chance se ve disminuida,- siempre que el alcohol no sea mezclado con drogas-. Los sentidos del alcoholizado se ven disminuidos, sus reflejos entorpecidos, con pérdida del sentido del tiempo, espacio y fundamentalmente el equilibrio, le cuesta mantener la verticalidad y por ende los desplazamientos son torpes y fuera de foco. Si es un experto en boxeo, o cualquier arte marcial, con el alcohol habrá perdido parte de su experiencia. La defensa contra estos agresores está en cuidarse del factor sorpresa por más que el alcoholizado siempre anuncia su propósito. Debemos estar muy atentos del uso de armas, vasos, botellas, sillas, etc. El alcoholizado suele amenazar y no pasar de amenazas, POR LAS DUDAS ESTEMOS ALERTA.

Una buena defensa es adelantarse y llevarlo a la inmovilización en el suelo.



LA VICTIMA



La mayoría no esta pendiente de agresiones aunque este alertado por los noticieros y por la estadística delictiva. Los mecanismos defensivos naturales o estado de alerta de una persona, se han ido perdiendo desde el momento que la persona deposita su seguridad en la cordura social y en los organismos que deben velar para hacer cumplir la Ley. Por lo expuesto la mayoría no está preparada para defenderse ya que esta defensa ha sido depositada en otros.

Pocas veces la víctima conoce al agresor y mucho menos prevé el factor sorpresa del ataque. Si la víctima conoce de antemano a su agresor, nos faltaría preguntarnos si está en condiciones de defenderse o defender a otro.

Si la víctima es una persona hábil para defenderse aún así está en inferioridad de condiciones. Seguramente la víctima tendrá lo que yo llamo la DUDA MORAL, la duda ética, el miedo a las consecuencias -ir preso por haberse defendido-, el miedo a la incomprensión de la justicia, el miedo a la arbitrariedad, el miedo a una mayor violencia de parte del agresor ante la defensa, en fin, lo que logramos con todas estas dudas es facilitarle las cosas al agresor.

El agresor aplica la lucha sucia y no tiene ninguno de los prejuicios, que a usted le pueden llegar a pasar por su cabeza.



¿CUÁL ES LA MEJOR DEFENSA?



La mejor defensa fue y será evitar cualquier enfrentamiento, es GANAR SIN PELEAR. Esta modalidad defensiva es aplicada por casi todos los seres vivientes. Uno siempre que pueda, debe poner en práctica esta técnica de lucha pasiva. Significa utilizar el sentido común, el criterio y la inteligencia. No dejarse llevar por la fuerza que nos da la adrenalina, no dejarse llevar por el odio ni por la ira. En toda lucha la mejor guía es la paciencia, que nos lleva al autocontrol.

El experto en artes marciales bien entrenado no debería ser sorprendido por ningún agresor callejero, sin embargo suele ocurrir lo contrario. Esto se debe al exceso de confianza, que significa estar entrenado, o super entrenado en disciplinas transformadas en deportes con reglas. LA UNICA REGLA DE LOS AGRESORES CALLEJEROS ES NO CUMPLIR NINGUNA

Todo individuo carente de recursos defensivos será más vulnerable a los ataques de peleadores callejeros y lo peor estará más predispuesto a la gravedad de la agresión.



LA AGRESIÓN INDIVIDUAL



La agresión persona - persona es de relativa frecuencia. Si bien el peleador callejero no le escapa a enfrentarse solo, casi siempre lo hace estimulado y "planificado" por el grupo de pertenencia. Cuando la víctima parece indefensa el agresor ve facilitado el accionar, si descubre que la víctima está acompañada de niños o de personas mayores su amenaza aumenta y la agresión puede extenderse a todos.

Defenderse cuando no quedan más recursos, y no se pone en riesgo la vida de otras personas es una decisión individual de la que no existe recetas.

Si las personas amenazadas actúan con instinto cooperador y decididas a defenderse mutuamente, suele dar muy buenos resultados. Los agresores son buenos actores, pero no son tontos. El agresor sabe de la actitud del gato...

El gato huye al ataque, salvo cuando se lo encierra. A las personas les suele suceder lo mismo. El agresor sabe cuáles son los límites y se suele manejar dentro de estos. Usted debe conocer sus propios límites y tener un plan alternativo de defensa. Jamás una situación riesgosa la deje librada al azar.



LA AGRESIÓN EN GRUPO



Es frecuente llamar a estos grupos patotas. La agresión conjunta hacia la propiedad o sobre las personas ha sido y es cosa común. Después de los hechos se suele comentar con gracia los momentos vividos por el grupo. A los agresores que las cosas no le han salido bien, se exponen a nuevas pruebas por parte del grupo, esto termina siendo una auténtica "capacitación". No es extraño que la víctima que salió airosa sea atacada nuevamente por otro miembro del grupo o todos sus miembros.

Se recomienda siempre para la autodefensa evitar en lo posible enfrentarse a estos individuos en grupo, la víctima, tiene poca chance, el grupo puede aceptar que pierda uno de sus miembros, jamás aceptarán que el grupo sea derrotado, este espíritu de grupo los hace fuerte.

Si decide enfrentarse evalúe antes sus posibilidades y las que puedan tener aquellos que estén con usted. Si usted es mujer, el valor y la decisión, suele compensar la fuerza.

El profesor de artes marciales debe comentar la psicología de estos agresores paralelamente a las técnicas de disciplinas marciales.

Todo practicante de artes marciales, para sentirse seguro debe ineludiblemente entrenar las técnicas de defensa callejera, estas técnicas difieren mucho de las que se aplican en una competencia.

Sentirse seguro y ser un experto en técnicas de defensa callejera, no quiere decir que usted deba buscarse problemas y no evitar cualquier enfrentamiento.

Todos debemos tratar de dominar el miedo. "Hay que tenerle miedo al miedo" -decía mi padre-, pero ser valiente no significa no saber medir las consecuencias. Siempre debemos ser prudente y todo lo aprendido debe utilizarse sorpresivamente. De este modo aumentará su ventaja.

Las artes marciales donde en la Argentina tiene excelentes cultores, vienen perdiendo un poco de la esencia de su origen. Insisto en enseñar el arte de la defensa. Si usted hace karate, judo, tae kwondo o cualquier otra disciplina, no deje de incorporar tas técnicas que crea útil y necesaria. Debe hacerse un experto en defensa, lo exige la calle.

La calle no reconoce título de campeón ni los grados que nos pudieron haber dado. El agresor no nos pregunta quienes somos cuando nos ataca, no le importa las consecuencias. Al agresor usted no le importa como persona. Si se enfrenta hágalo con confianza y sin dudas.

La perfecta conjunción de disciplinas es la del karate, judo y aikido, estas tres, que hace mucho tiempo se llamó jujitsu resumía lo necesario para salir airoso de cualquier enfrentamiento. Por suerte esta disciplina mantiene su vigencia y sigue mostrando lo útil que es para la defensa. Muchos profesores perfeccionan a sus alumnos en competir y esto no está mal pero es insuficiente para la formación integran de un experto marcial.

Tenemos que recordar enseñar el arte marcial para lo que fue creado.

El autocontrol y el dominio de técnicas correctas, mejora la chance defensiva.

La defensa debe intentar coincidir con la oportunidad.



LA SITUACIÓN LIMITE DE LA DEFENSA



El peligro nos suele hacer perder el control, dentro de este marco tenemos que desarrollar nuestra capacidad de defensa, vencer nuestro miedo y lograr el momento justo, es parte del método.

En situaciones de catástrofe algunos mueren paralizados, otros tienen tiempo para salvar vidas y salvarse ellos. Esto demuestra que mientras unos perdían la noción del tiempo, otros medían cada segundo. La adrenalina no nos debe impulsar a la locura, tenemos que aprovechar la fuerza, que nos da para encausarla correctamente.

Podemos tomar el ejemplo de animales feroces. Los grandes felinos - león, tigre y otros- aún teniendo ventajas en tamaño y fuerza, se controlan y esperan el momento.

En la situación límite de la defensa es necesario controlarse para mejorar la oportunidad. Su vida puede estar en juego, evite manejarse sin control.



LA MUJER QUE SE DEFIENDE



Cuando la mujer se defiende suele ser muy efectiva. La sorpresa que provoca esta decisión de la mujer en defenderse aumenta sus posibilidades ante el agresor, que a menudo subestima al sexo femenino. El hecho de que la mujer sea una experta en artes marciales no debería sorprender a nadie y que la mujer tome la iniciativa sorpresivamente tampoco. Es un buen complemento para el hombre cuando la pareja se ve agredida, la iniciativa y decisión de ambos suele modificar a favor el cuadro de situación.

Entre los agresores callejeros, se encuentra un buen número de mujeres sumamente peligrosas. Si el componente hormonal de la mujer, está inclinado al sexo masculino, la conducta es más agresiva. Estas suelen liderar a mujeres y a los propios hombres. Este panorama hay que tenerlo en cuenta, a favor o en contra.









ORDEN DE RIESGOS



Toda pelea tiene riesgos las personas deben observar en lo posible el orden de riesgos que tiene el asumir la defensa. No podemos dejar de pensar en nosotros y en el prójimo, esto es asumir la defensa sin poner en riesgo la vida de otras personas.



LA DEFENSA PERSONAL COMO PROGRAMA DE ENTRENAMIENTO.



Desde el auge de las artes marciales, son muchos los países que se enfrentan al dilema de una de una sociedad violenta. En los EE.UU. los cursos paralelos a las distintas disciplinas como: karate, judo, Tae Kwon do y otros, son de lo más variado, algunos están programados en licenciaturas de Defensa Personal, hasta los modestos cursillos, que enseñan defensas específicas como, defenderse de violadores, etc.

En Europa el crecimiento de la violencia social sigue aumentando y la popularidad de las artes marciales crece paralelo a la atención que se presta a la especialidad de la defensa personal. Si bien todavía no se encuentran verdaderos especialistas como los hay en los EE.UU.

En Sudamérica donde las artes marciales se han impuesto definitivamente, poco se ha hecho para imponer la especialidad de la defensa personal. Este error en el que se incurre por hacer más competitiva y deportiva la disciplina que se practica, le resta tiempo para implementar una rutina de defensa personal tan necesaria para los tiempos que vivimos.

Un buen programa de entrenamiento debe contener necesariamente técnicas de defensa contra armas de distintos tipos, - armas blancas, de fuego, palos y otros elementos-. Además debe enseñarse sin pérdida de tiempo aquellos puntos vitales que hacen más efectivos los golpes.

Todo programa vitaliza su efectividad cuando se entrena intensamente, las técnicas necesarias. No debemos confundirnos con técnicas que solo sirven para una exhibición o para aquellos que poseen mucha fuerza. Los programas deben contemplar técnicas que se adapten a todo tipo de persona, edad y sexo. Las técnicas se deben adecuar al alumno y no al profesor, si es posible a ambos. La prioridad la tiene el alumno.

En España un profesor le enseñaba a un anciano de 70 como pegar una fuerte patada a los testículos. El hecho era que el anciano no podía mantenerse en pie y de intentar patear, la patada no hubiese pasado de los tobillos del agresor.



DEBEMOS SER DIDÁCTICOS



En Venezuela un profesor contrató a un experto en defensa personal que había estado en Vietnam para dictar un seminario. El primer día el experto mostró su efectividad, dio con todo el mundo por el suelo y surtió a cada uno de algún golpe efectivo, él se destacó, pero ninguno aprendió nada. Mostrar la efectividad no significa impedir aprender.



DEBEMOS SER PRACTICOS



En pleno centro de Buenos Aires, un maestro enseñaba el uso de la espada y del Bo como defensa personal. A nadie se le ocurriría viajar con una espada de 1,20 mts. o un palo de 1,80 mts. en el colectivo o en el tren. Esta práctica es muy linda para una exhibición, pero no sirve de mucho en la defensa.

El programa de defensa personal requiere de los conocimientos que uno tenga de otras disciplinas, pero las técnicas que enseñemos deben ser realmente efectivas en la defensa personal.



LA DEFENSA PERSONAL ES UNA ESPECIALIDAD QUE UTILIZA OTRAS ESPECIALIDADES



Recuerde que el agresor callejero es un especialista en lo que hace y con lo que tiene a mano.

Si usted es experto en alguna disciplina oriental, sepa que el peleador callejero, no tiene reglamentos. El agresor de la calle sabe que no hay arbitro, ni juez de línea, que le llame la atención si le pega un cabezazo o le pega con una botella en la nuca.

Si usted se cae al suelo el agresor no lo ayudará a levantarse, todo lo contrario, buscará que no se levante por un tiempo.



AMBIENTES ELEGIDOS SEGÚN LAS CARACTERÍSTICAS DEL AGRESOR



La preferencia de un determinado ambiente, define un poco las características personales del peleador callejero. Los hay agresores de bares, canchas de fútbol, de barrios, de lugares de juegos clandestinos, de festivales de rock, etc.

Muchos de estos lugares predisponen naturalmente a la riña y se hace inevitable escapar a una pelea. La pelea aparece subordinada al alcohol o a la droga, a veces son las dos cosas que precipitan la pelea.

Los motivos de la pelea pueden variar de acuerdo al ambiente, sin embargo la puja por una mujer es común, puede seguir la discusión de fútbol, o por política o cualquier otro tema. El dinero siempre es un motivo de controversias. Todos estos motivos son ayudados por la ingesta de alcohol o drogas y por la predisposición natural de personajes marginales a la pelea.

Si el agresor es una persona que practica o haya practicado boxeo, karate o lucha, el agredido lleva una carga adicional en la defensa.



EL AGRESOR CALLEJERO ( A.C.) Y EL PRACTICANTE DE ARTES MARCIALES (PAM)



Intentaré hacer un cuadro comparativo entre lo que haría el A.C. y el PAM.



· A.C.: Siempre que se lo permiten, utiliza el factor sorpresa, a veces la emboscada propiamente dicha.

· PAM: Si bien se conoce este factor sorpresa y la emboscada, rara vez se utiliza.

· A.C.: Muchas veces toman alcohol o drogas, a veces ambas cosas.

· PAM: Si tiene que pelearse jamás haría esto. Para la defensa siempre se prefiere la lucidez.

· A.C.: Suelen tener un sentido especial para la lucha, la emplean aún no teniendo recursos físicos ni técnicos.

· PAM: Si bien pueden también la viveza natural de la pelea, la mayoría va perdiendo este sentido práctico de la lucha, esto es debido a que las artes marciales se entrenan como disciplina deportiva en lugar de especializarlas como arte de la defensa personal.

· A.C.: El peleador callejero conoce algunos puntos vitales que no le importa golpearlos, busca definir la pelea y punto.

· PAM: Un karateca o cualquier luchador mide las consecuencias de un golpe que pueda lastimar seriamente a otra persona. Muchas veces prefiere un golpe al mentón que un golpe a los testículos.

· A.C.: Si van en pareja, la mujer puede ser la que sorprenda y ataque sin compasión a la víctima.

· PAM: Esto no pasa por él pensamientos de una pareja que practique artes marciales.

· A.C.: Este utiliza en la pelea cualquier instrumento que tenga a mano - botella, vaso, palo, piedra, arma blanca, arma de fuego, etc.-

· PAM: El practicante de artes marciales piensa en los recursos aprendidos en el gimnasio.

· A.C.: La lucha es sin límites, puede querer morder la oreja, sacar un ojo o matar a la víctima.

· PAM: Su conducta no esta condicionada para estas actitudes. No quita que lo pueda hacer.

· A.C.: Para provocar a la víctima el agresor puede escupirlo, chocarlo y muchas otras cosas.

· PAM: No está educado para provocar.

· A.C.: Suele ser frecuente empezar la pelea con un empujón.

· PAM: Si es medianamente experto nunca empezaría una pelea así.

· A.C.: A veces arremete con la colaboración de otro. Uno agarra a la víctima y el otro lo golpea.

· PAM: No está preparado para esto.

· A.C.: Suele tomar de los pelos o de la oreja a la víctima.

· PAM: Solo si se defiende puede tener una reacción similar.

· A.C.: Jamás se saca la ropa para pelear cómodo, o deja los zapatos.



NO ESCUCHE PALABRAS ANTE EL ATAQUE INMINENTE



· PAM: Hay antecedente de luchadores que ha cometido este error, ya sea, por no romperse la ropa, o para pelear más cómodo.

· A.C.: Sin ser luchador suele tomar del cuello o cualquier otra parte del cuerpo y llevar a golpearlo contra alguna mesa o pared.

· PAM: Salvo que sea un judoka, el resto prefiere la lucha a distancia.

· A.C.: Le da lo mismo conocer a su víctima o no.

· PAM: Prefiere conocer con quién va a luchar o enfrentarse.

· A.C.: Si esta solo no le importa perder la pelea.

· PAM: El amor propio le exige ganar.

· A.C.: La decisión de agredir y el factor sorpresa lo pone en ventaja.

· PAM: La indecisión lo pone en desventaja. En los gimnasios se le suele inculcar evitar las peleas.

· A.C.: Suele patear a la víctima con técnicas de fútbol.

· PAM: Utiliza la variedad de defensas utilizadas para otras técnica, no para las patadas que el agresor utiliza.

· A.C.: Le arroja algo a la víctima y luego golpea con lo que tiene.

· PAM: No tiene en los planes hacer esto.

· A.C.: Los elementos que decide utilizar, siempre son los que tiene a su alcance.

· PAM: Confía en las técnicas de manos y piernas o en la lucha sin elementos.

· A.C.: Si está cerca no duda en pegarle un golpe de cabeza.

· PAM: Conoce este ataque, pero rara vez lo aplica.

· A.C.: A estos agresores les gusta ponerse a prueba.

· PAM. Evitan pelearse en la calle.

· A.C. Siempre está en la ofensiva.

· PAM. Siempre esta en la defensiva.

· A.C.: Aprenden rápidamente de aquellos que los derrotan en una pelea.

· PAM: La derrota los suele atrasar en la continuidad de la práctica. Algunos hasta abandonan.

· A.C.: No les importa si se hallan en un estado físico calamitoso, igual se pelean.

· PAM: Si está en malas condiciones evita cualquier confrontación.

· A.C.: Puede pelearse por encargo o para mostrarse ante otros.

· PAM: No está formado para este comportamiento.

· A.C.: A la hora de enfrentarse, los sentimientos no cuentan.

· PAM: En una pelea entran a jugar los sentimientos.

· A.C.: Por instinto jamás da la espalda en la pelea.

· PAM: Producto de inexperiencia se puede ver muchos competidores, que rehuyen a la lucha de esta manera. Este reflejo no se puede mantener en el arte de la Defensa Personal.



RECOMENDACIONES PARA PRACTICANTES DE ARTES MARCIALES



· Seleccionar las técnicas de cualquier disciplina marcial, para poder aplicarlas en la defensa personal. Estas técnicas se deben entrenar con intensidad y frecuencia hasta el dominio absoluto.

· Cada técnica debe adecuarse a nuestra naturaleza, la práctica debe ser programada y quedar en forma refleja y automática en nuestros sentidos. Este aprendizaje tiene que ser simple y memorizado. El aprendizaje debe ser como cuando aprendemos a andar en bicicleta - este no se olvida nunca-.

· Prefiera entrenar calidad y no, cantidad. Practique efectividad. La lucha siempre es real.

· Varíe la práctica con compañeros distintos pesos, altura, fuerza, velocidad y sexo.

· Siempre es preferible trabajar con compañeros muy veloces y que le exija.

· Cada técnica se debe practicar con: VELOCIDAD, PRECISION, FUERZA, CONTINUIDAD, COORDINACIÓN.

·

¿SIRVE DE ALGO PONERSE LOCO? DEFINITIVAMENTE NO



· Aprenda a dominar el miedo y controlar su adrenalina (esta hormona produce miedo).

· Controle la noradrenalina (esta hormona genera el ataque )

· Haga prácticas con dos o más compañeros. Es conveniente hacer prácticas con cuchillos y armas de fuego - no use armas reales -

· Recuerde que muchos elementos como un simple lápiz puede ser un arma mortal en manos de agresores.

· Memorice los puntos vitales. Su entrenamiento debe estar disponible para personas adultas con amplio dominios de su conducta.

· Practique defensas en el suelo y en distintas posiciones.

· Entrene caídas y busque levantarse con velocidad sin descuidar las defensas.

· Entrene en la oscuridad. A menudo descuidado por instructores de Defensa Personal.

· Complemente la disciplina que usted practica con otras igualmente eficaces, Ej: Karate-Judo, Karate-Aikido, etc.

· Imagine defensas por distintos ataques. ¿Qué haría si alguien lo agarra de los testículos, de la oreja, si busca morderlo, o darle un golpe con la cabeza?

· Todo entrenamiento intensivo en esta especialidad no asegura el 100 % de efectividad, aunque todos sabemos, que menos garantía nos da, no saber defendernos.

· Un entrenamiento completo de defensa, debe incluir técnicas de agarre -esta es otra especialidad - a tener muy en cuenta.

· No pretenda agarrar ni llevar a una lucha de piso a quien sabe de lucha o es más fuerte que usted.

· La mayoría de las luchas pueden ser ganadas por quienes más resisten. Si no puede caminar una cuadra sin fatigarse, lo primero que debe hacer es lograr resistencia aeróbica, este sería el punto de partida del aprendizaje de otras técnicas.



· CAMINAR POR UNA CUERDA ES PELIGROSO PERO... ES MENOS PELIGROSO PARA UN EQUILIBRISTA



· EL DEFENDERSE CORRECTAMENTE NOS AYUDA Y MUCHAS VECES AYUDA A LOS DEMAS



¿CUÁNDO LA MEJOR DEFENSA ES EL ATAQUE?



· Muchas veces he escuchado este "principio". Mi larga experiencia me dice, que utilizar este recurso está reservado sólo para aquellos verdaderamente expertos.



· La lucha dura escasos minutos, los pocos segundos que usted pueda tener para pensar, aprovéchelos y programe la mejor defensa. Siempre de la mejor defensa sale la fórmula para vencer.