INDICE
 
 

1.- Introducción.

2.- Las reformas de los monarcas Borbones.

3.- Desarrollo de obras públicas y fundación de ciudades.

4.- Desarrollo cultural.

5.- El aporte Jesuíta

6.- La Sociedad Colonial

7.- Mestizaje y Sexualidad en la Colonia

8.- La Economía Colonial

9.- Instituciones Económicas del siglo XVIII

10.- Impuestos aplicados por España en la época colonial.

Anexo de ciudades fundadas durante el siglo XVIII
 
 
 

TEMA N°7
ASPECTOS SOCIALES, ECONÓMICOS Y CULTURALES DE LA COLONIA
Nota : en el siguiente material nos orientaremos a revisar los aspectos de mayor relevancia acaecidos en la política y la sociedad colonial del siglo XVIII, tanto en el desarrollo económico de la Gobernación de Chile y sus relaciones con el Perú, como en el papel jugado por los Jesuitas en estos territorios.
Las reformas de los monarcas borbónicos se destacaron por implementar en Chile algunas obras públicas de relevancia, comopor ejemplo el puente de Cal y Canto, en la ciudad de Santiago. Construido con un gran esfuerzo humano y técnico en la segunda mitad del siglo XVIII.

1.- Introducción.

            A comienzos del siglo XVIII se producirían importantes cambios políticos en España. Asumía la monarquía la dinastía de los Borbones. Los nuevos monarcas favorecerían profundos cambios en lo social y económico, tanto en la metrópoli como en sus colonias americanas.

            La situación imperante en las Indias, era, sin duda, preocupante. Una población que no superaba los 11 millones de habitantes, con significativos espacios vacíos. Una economía que había favorecido el comercio de los metales preciosos como práctica del monopolio comercial, que sólo favorecía a España y algunos reducidos enclaves o espacios productivos acá en América.

2.- Las reformas de los monarcas Borbones.

            Con el nuevo siglo, la agricultura colonial subestimada en los tiempos de la Conquista por el auge de la producción minera, fue cobrando creciente importancia, en la medida que las minas se agotaban. En las zonas tropicales se desarrollaron las grandes plantaciones y las áreas templadas haciendas o estancias, se orientan a la producción de trigo o la crianza de bovinos u ovinos. Si bien aumento la cantidad de alimentos disponibles y con ello se posibilitó un crecimiento de la población (19 millones de habitantes a fines del siglo XVIII), también es cierto que fue a costa de un incremento de la mano de obra esclava negra o indígena y de la destrucción de ecosistemas arbóreos tropicales o templados.

            Por otra parte, la llegada de los vascos, asturianos y catalanes significó el desarrollo de una clase de comerciantes que  permitió el surgimiento de una incipiente clase capitalista. Esta nueva clase adinerada fue ganando influencia y posición social, pasando a competir con la aristocracia castellana que en los siglos precedentes había acumulado poder y riqueza, a través de las actividades mineras, agrícolas o administrativas.

            El comercio entre la metrópoli y América comenzó a experimentar una mayor liberalización, producto de las nuevas ideas que venían de Inglaterra, originadas en el pensamiento Ilustrado. Es así que el monarca Carlos III dicta las Ordenanzas de Libre Comercio entre España y sus colonias acabando con el monopolio de Cádiz , Veracruz y Lima.

            Si bien esta apertura comercial benefició un aumento de los niveles de vida de importantes segmentos de la población hispanoamericana, también significó la ruina y el desempleo en los sectores de las manufacturas y artesanías que subsistían al amparo del monopolio comercial. Por ejemplo, el puerto de Valparaíso experimentó una situación de retroceso al no poder competir en la producción de implementos navieros que ahora llegaban a precios más baratos desde otras latitudes.

            La reforma borbónica más relevante fue la implantación de las Intendencias, según el modelo francés, aunque con un carácter más bien hacendístico. Con ello se deseaba superar la corrupción y el carácter marcadamente burocrático del sistema colonial americano. La Real Ordenanza de Intendencias fue dictada en 1782. En Chile se crearían las de Concepción y Santiago. Los intendentes asumieron buena parte de las funciones de los virreyes y de las audiencias, a la vez que tomaron atribuciones de los gobernadores, simplificando y agilizando la administración.

            Aunque, por otra parte, el sistema de Intendencias significó aumentar el centralismo, en contra de las libertades municipales, esto creó un profundo malestar en sectores importantes de la pobalción americana, y acentuó las críticas al régimen monárquico español.

3.- Desarrollo de obras públicas y fundación de ciudades.

            Otra de las reformas de relevancia estuvo dada por la fundación de ciudades y las obras públicas. Especialmente bajo los gobiernos de Manso de Velasco, Ortiz de Rosas, Amat y Junient, Ambrosio O'Higgins, entre otros, hubo un interés genuino por mejorar las condiciones de vida de la Gobernación de Chile. Todo ello enmarcado bajo los principios del Despotismo Ilustrado, lo cual significaba dar mayor bienestar social y económico a las Colonias americanas, pero sin que ello significase otorgar libertades políticas, ni siquiera espacios de autonomía a la población local, frente al centralismo monárquico.

            Entre las ciudades fundadas durante el siglo XVIII destacan: Copiapó, Vallenar, Los Andes, San Felipe, Rancagua, San Fernando, Parral, Linares, Cauquenes.

            Entre las obras públicas relevantes están: el puente de Cal y Canto, los tajamares del río Mapocho, el camino entre Santiago y Valparaíso, la Casa de la Moneda, la Catedral de Santiago, el camino cordillerano, entre Los Andes y Mendoza, etc.

4.- Desarrollo cultural.

            Si bien en los comienzos de la Conquista hubo un incipiente desarrollo cultural en la literatura con las obras "La Araucana" de Alonso de Ercilla y "Arauco Domado" de Pedro de Oña, durante el siglo XVII, no hubo avances muy significativos, debido a la crisis económica y política imperante.

            Sin embargo, habría que destacar el aporte en la educación que venían realizando los jesuítas. Ellos fundarían los primeros colegios a comienzos del siglo XVII: Colegio Máximo de San Miguel y Convictorio de San Francisco Javier de Santiago, como algunos colegios y escuelas en ciudades como la Serena, Chillán, Concepción, Castro, etc., que no sólo estaban orientadas a educar a mestizos o indios.

            El siglo XVIII mostró un mayor dinamismo en cuanto al desarrollo cultural. Lo más importante fue la creación de la Real Universidad de San Felipe creada en 1738, bajo el gobierno de Manso de Velasco, pero que por problemas presupuestarios recién comenzó a funcionar en 1757. Sus profesores eran en su mayoría jesuítas y se dedicaron a formar a los jóvenes de la aristocracia chilena.

            Entre los intelectuales que destacan durante esta centuria destacan Ignacio Molina, Manuel de Salas y Manuel Lacunza.
 
El abate Ignacio Molina corresponde al más importante aporte de los intelectuales jesuítas de la época colonial. Su obra tiene características Enciclopédicas.
5.- El aporte Jesuíta

            Fue la orden religiosa que mayores aportes realizó a la sociedad colonial, desde su llegada a fines del siglo XVI hasta su expulsión en 1767.

            Su accionar abarcó en Chile los más diversos aspectos sociales, económicos y culturales. Además de los establecimientos urbanos donde funcionaban sus casas y colegios, los jesuítas tuvieron numerosas haciendas y estancias, que estaban entre las más productivas de la Colonia. Lo más interesante es que en sus misiones y haciendas los indios y mestizos recibían un buen trato, a diferencia de los abusos cometidos por los encomenderos en contra de la población local. Los jesuítas implementaron un sistema de trabajo remunerado, que se completaba con servicios de salud y un sistema de pensiones de vejez e invalidez. Aunque nunca cuestionaron la esclavitud de la población de color traída de Africa.

            Se destacan por la importancia que le otorgaron a la cultura. Es así que destacan las obras literarias de Alonso de Ovalle con su "Histórica relación del Reyno de Chile" (1646), Diego Rosales "Historia General del Reyno de Chile", y especialmente el aporte de Juan Ignacio Molina y su "Compendio de la historia geográfica, natural y civil del Reyno de Chile" publicada en la ciudad italiana de Bolonia en 1776, cuando ya los jesuítas experimentaban la dureza del exilio.

            También destacan por sus aportes en las manufacturas textiles, en panaderías, fábricas de vidrio, e incluso mantenían las únicas farmacias que existían en el país. Al extremo que a la expulsión de estos de Chile y del Imperio español, las autoridades se vieron en la necesidad de retener al jesuita Zigler porque no había en el país otro farmacéutico que lo reemplazara.

            En 1767 el rey Carlos III ordenó la expulsión de la Compañía de Jesús de todo el Imperio. Las razones fueron varias: molestaba a la Corona el excesivo poder económico y social de la orden en América. Asimismo rivalidades existentes entre los jesuítas y otras congregaciones religiosas presentes en América también influyeron en su expulsión.

            Lo más importante es que su expulsión debilitó el desarrollo económico y social de las colonias americanas y uno de los pilares de obediencia a los principios de la autoridad monárquica.

6.- La Sociedad Colonial

            Hacia el siglo XVII la sociedad chilena se estructura en base a la existencia en la cúspide, de una aristocracia castellana - vasco, constituída por el elemento hispano y sus descendientes los criollos. La base de su poder económico estaba en la propiedad de grandes haciendas como en el ejercicio de los puestos civiles, militares y eclesiásticos más destacados de la sociedad.

            Al interior de estas familias se entregaban los llamados mayorazgos, que consistían en la entrega del patrimonio familiar al hijo primogénito, este se transmitía de generación en generación. Además permitía a estas familias gozar de un respaldo financiero permanente del Estado Español.

            Entre las familias que tuvieron acceso a los mayorazgos estaban los Errázuriz, Toro y Zambrano. Irarrázabal, Valdés, Larraín, García Huidobro, entre otras.
 
Las jerarquías sociales en la época colonial eran muy marcadas. En la imagen vemos a un caballero tomando "onces" mientras una sirvienta o "nana" trae unos panecillos. Después de siesta se acostumbraba tomar un mate con algo de aguardiente de ahí él origen del término "once letras ..."
            El estamento social de los criollos estaba formado por descendientes de españoles, incluyendo mestizos, quienes ocupaban ciertos puestos de importancia en las pequeñas ciudades de provincia, o bien posiciones secundarias en la milicia, órdenes religiosas o administración civil.

            Más abajo en la base social, se encontraban los mestizos, mezcla de español e india, los indígenas, negros esclavos traídos de África, mulatos y algunos sambos, resultado de la mezcla de indio con negro.

7.- Mestizaje y Sexualidad en la Colonia

            A nuestro país llegan españoles que establecen relaciones sexuales y, a veces, afectivas con las mujeres indígenas - a veces con violencia otras veces absolutamente aceptadas - a partir del cual surge el mestizaje, que no se constituye en matrimonio o en familias, salvo contada excepciones.

            En la época se habla de la "barraganía", donde se le da la convivencia de un español con una india o mestiza, o a veces más de una, viviendo al interior de su familia en calidad de semi - doméstica: es una empleada doméstica, pero simultáneamente como mujer del padre, y madre de los hijos ilegítimos. Una vez mayores éstos pueden aspirar a ser mayordomos o capataces en las haciendas de su padre o funcionarios públicos. En importante medida este sería el origen de las llamadas clases medias tanto en Chile como en el resto de América Hispana.

            Así surge una población mestiza de padre y además huérfanos culturales, ya que no están definidos socialmente. Por una parte mantienen vínculos con la cultura aborigen y por otra parte no pertenecen del todo a la cultura europea. Existe un problema de identidad que se mantiene hasta el siglo XX.

            En el caso de la mujer mestiza, ésta tiene mayores posibilidades de contraer matrimonio con algún español, ya que el peninsular la favorece de modo de generar una tradición criolla.

            El hombre mestizo tiene una situación más complicada, porque no tiene la posibilidad de subir de status casándose con alguna española, ya que aquí llegaban pocas mujeres. Surge entonces la figura del hombre que deambula de un lugar a otro, trabajando en la hacienda del padre o en algún lejano lugar del territorio, para terminar su vida en una pendencia callejera o alguna guerra. A menudo alcoholizado y vagabundo, sin encontrar su identidad, tiende a repetir el esquema en sus relaciones afectivas y sexuales con las mujeres, surgiendo el prototipo del varón machista y sin referente paterno.

            En la época colonial al contrario de lo que suele creerse, hubo bastante libertad sexual. Existía algo así como un jolgorio constante en las "Chinganas" donde se farreaba bastante. Ello comienza a cambiar con la llegada de la independencia y los valores republicanos. Se prohibirán en nombre del trabajo y la moral muchas fiestas populares que se esperan sean reemplazadas por ciertas virtudes cívicas.

            En el siglo actual a pesar de las tendencias "modernizadoras" la cuestión del origen sigue presente. El elemento masculino frecuenta la oficina. la fábrica o el banco, en vez de las "Chinganas", pero al caer la tarde o en las esquinas, de acuerdo a las mismas descripciones de la época colonial, se dedican a tomar, fumar o lamentarse hasta morir, y a menudo todo ello finaliza con peleas e intercambio de puñales.

8.- La Economía Colonial

            A principios del siglo XVIII, y como consecuencia de las guerras europeas en que España tomó parte, el sistema de flotas y galeones estaban en franca decadencia. España no tenía barcos de guerra que pudieran proteger a los navíos y éstos eran presa de los osados corsarios y piratas del Caribe. La decadencia del sistema hizo crisis en los primeros años del siglo XVIII, cuando la escuadra española fue aniquilada y los ingleses se apoderaron de PORTOBELO. Este hecho obligó a la corona a abrir la ruta del Cabo de Hornos y autorizar la navegación directa entre España y las Colonias del Pacífico Sudamericano. Las naves del sistema de registro del Cabo de Hornos, navegaban aisladamente y sin sujetarse a los itinerarios rigurosos. Su influencia en el comercio fue considerable al llegar las mercancías directamente y más baratas.

            La reforma más importante es la del "comercio libre entre España e Indias de 1778", con que concluye el monopolio del puerto de Sevilla y luego Cádiz, para quedar abiertos al tráfico americano casi todos los puertos peninsulares, así como otros tantos americanos, cobrando importancia Talcahuano y Valparaíso de Chile. Los impuestos que pasaban sobre el comercio fueron aligerados y muchos productos quedaron, parcial o totalmente exento, de derechos. El comercio adquirió así una notoria intensificación, la influencia de barcos aumentó visiblemente, bajaron los fletes y los seguros de mar.

            Otro aspecto que influye en el desarrollo económico del siglo XVIII, es la ascensión de los Borbones al poder, los cuales se tendrán que servir de la escuadra francesa para mantener la comunicación entre España y América para poder protegerla de los ataques de barcos piratas. El arribo de naves francesas al país produjo la entrada de mercaderías de esa nación que, vendidas a bajo precio, fue preferida por los habitantes del reino. Concepción se transformó en guardia del comercio ilegal, la más de la veces con la anuencia de las autoridades.

            Con respecto al comercio internacional de Chile, se realizaba casi exclusivamente con el Perú y el río de la Plata. De todos los rubros de exportación el más importante fue el trigo. También se enviaba vino, jarcia, sebo, charqui, cordobanes, cobre. Y recibía azúcar, salitre, tabaco, piedras de sal, yerba mate, etc..

            Dentro del cuadro total de comercio, el tráfico internacional era el único que permitía a Chile exportar mercaderías. En cambio, en el comercio con España y el extranjero, en lugar de exportación de mercancías no había más que pagos en oro y plata.

Régimen de trabajo y Explotación de la tierra

            El cultivo del cereal fue la principal labor rural y cuyo excedente exportable constituía, además, la mayor fuente riqueza agrícola. La necesidad de aumentar la producción de trigo condujo a la utilización de tierras que hasta entonces había tenido el carácter de marginal en las grandes haciendas. de esta manera, se logró un mejor aprovechamiento de la tierra. Se utilizo para el trabajo el sistema de INQUILINAJE, surgido en época anterior y la comercialización de los productos logrados por los inquilinos era llevado a cabo por el Hacendado. El desarrollo de la agricultura cerealista, se concentró en las zonas de Santiago y Concepción por las cercanías de los puertos de salida, Valparaíso y Talcahuano.

            Los otros productos agrícolas tenían importancia menor. En las cercanías de las ciudades habían chacras productivas de hortalizas y quintas que proporcionaban frutas en abundancia y a muy bajo precio. Las viñas se extendían principalmente en la región central hasta Concepción. La explotación de la madera tenía poca importancia, si se exceptúa a Valdivia y Chiloé que enviaba tablas de alerce a Perú.

            Dentro de los limites de la hacienda se producía todo tipo de bienes para satisfacer a sus habitantes. Sus excedentes los exportó fuera del país cuando los caminos lo permitían. Fue la HACIENDA el gran refugio de la gran masa de población chilena : los mestizos que ambulaban por todo el territorio rural chileno. Del mundo exterior recibía escasos productos, siendo los de consumo más común, la Yerba Mate, el Azúcar y el Tabaco.

            En síntesis, gran parte de la vida económica se realizaba dentro del estrecho marco de la Hacienda.

Régimen de Trabajo y Explotación de la Tierra

            Comienzan a hacer crisis los sistemas de trabajo servil y se insinuan tímidamente algunas formas de trabajo de libre contrato. La Encomienda siguió perdiendo importancia como sistema de trabajo y aunque continuó existiendo, el pequeño número de integrantes no bastaba para labores productivas. La caída de las ciudades del sur, la desaparición de los grandes lavaderos de oro, la aparición de una mano de obra no india y la ocupación del suelo agrícola cultivable, van a ser las causales de que la encomienda pierda su vigencia en el siglo XVII. A su vez se reglamentaba en este siglo a través de tres tasas; la de Santillán, en tiempos de Alonso de Ribera, en 1603 que restablece el trabajo obligatorio del indio instituyendo el sistema de las demoras, cuyo objetivo era dar tiempo al indio para a hacer sus propios trabajos, con turnos de trabajo de ocho meses al año. La Tasa de Esquilache de 1620 suprime el servicio personal obligatorio. Prohibe el trabajo en las minas, sólo los indios prisioneros de guerra, los indios pagan tributo deducido de sus jornales. La Tasa de Lazo de Vega de 1633 restablece la encomienda de tributos ensayada en el siglo XVI y releva a los naturales de la obligación precisa de trabajar para sus encomenderos y dispone el pago de un tributo anual.

            En la esclavitud negra se trató de encontrar otra solución. A medida que escaseaba, en número, el aborigen, cobra importancia el negro, el cual es empleado en las haciendas como peón y en otras faenas domésticas y artesanales. El control sobre ellos se cumplía fácilmente ya que se encontraban en una sociedad extraña y sin poder mimetizarse. El rendimiento del negro es superior al mestizo y el indio. Son considerados trabajadores, inteligentes y responsables, por esta razón comúnmente se les entregó tareas de cierta responsabilidad como mayordomos, capataces, bodegueros o tenedores de llaves.

            Otra forma de esclavitud practicada en el país fue la de los indios tomados en guerra, la que fue abolida por la corona en 1683.

            En este siglo se experimenta un cambio demográfico que repercute en la forma de trabajo; aumento del mestizo que reemplazó al indio y al negro. Surge así el peón asalariado, que en el siglo XVIII va a predominar en las faenas productivas.

            Otra forma de trabajo y explotación de la tierra aconteció con la consolidación de la Hacienda. Se origina la institución Inquilinaje. Terratenientes permiten que los arrendatarios o inquilinos se instalen en los terrenos alejados de sus predios. Se les daban tierras para cultivo y ganado, a cambio de una renta, por lo general los productos, con esta ocupación se trata de evitar la prescripción del dominio sobre la tierra. A su vez, prestan servicios a la Hacienda en la época de rodeo, la cosecha y la trilla. Mediante esta nueva institución se lograba poner trabajo a tierras marginales de menor calidad y se suplía con suficientes brazos a las faenas estacionales de la Hacienda.

            Durante el siglo XVII la minería experimentó un retroceso que la dejó en niveles mínimos de producción se encontraban e las faenas agropecuarias.

            El cultivo de tierra ocupaba un área reducida y muy dispersa formada por chacras y estancias por los pocos terrenos trabajados en los pueblos indios. Como el mercado era muy pequeño quedaba fácilmente satisfecho y, como había un real incentivo para la exportación, tampoco lo hacía para aumentar la producción. De esta manera, todas las faenas agrícolas se desenvolvían en forma primitiva. El trabajo de las viñas requería mayor cuidado de parte del hombre. Los árboles frutales, no merecían gran atención. Solamente las frutas secas y el producto de olivos y almendros ocasionaban trabajos especiales con fines comerciales. El único cultivo con carácter industrial era el del Cañamo, que se efectuaban en los valles de la Ligua y Aconcagua.

            Mucho más importante que el cultivo de la tierra era la actividad ganadera, desarrollada normalmente a causa de las características económicas de las condiciones naturales del país. Se requería de menos trabajo y era una de las pocas actividades que podían desarrollarse en gran escala y servir de base de sustentación a la economía.
 
El actual Palacio de la Moneda o Palacio Presidencial, fue construido a fines del siglo XVIII como Casa de la Moneda, ya que era el edificio donde se acuñaban las monedas para el Reino de Chile. Fue edificado por el arquitecto italiano Joaquín Toesca. Recién el año 1846 el Presidente Manuel Bulnes la habilita como casa presidencial.
            La economía colonial requería principalmente el Cuero y el Sebo de los vacunos, relegando a un segundo lugar la producción de carne, de leche y de sus derivados. Las haciendas contaban con modestos talleres donde se realizaban algunas faenas.

            Con el estímulo del comercio, las actividades mineras se intensificaron desde el desierto de Atacama hasta las inmediaciones de Santiago y lograron una importancia desconocida hasta entonces. Su desarrollo fue paralelo al del comercio, coincidiendo con este. La minería carecía de grandes centros de explotación y era casi siempre un actividad dispersa y discontinua. En algunos casos se formaron zonas donde se agrupan faenas y se concentraba una población de mineros. Así como ocurrió en los lugares como Copiapó, Huasco, Alhué y San José de Maipo.

            Al amparo del semiaislamiento se había desarrollado en el país una artesanía rústica y de vida precaria cuyos toscos productos estaban destinados a llenar preferentemente las necesidades de los sectores más pobres. Los trabajadores artesanales jamás se perfeccionaron, siendo una actividad eminentemente rural, destinadas a llenar necesidades inmediatas.

            Con respecto al régimen de trabajo se observa que en este siglo la disminución de los indios encomendados fue tan aguda que las encomiendas quedaron reducidas a números insignificantes. El aumento considerable de la masa mestiza, por otra parte, hacía completamente innecesaria la mantención de forma de trabajo forzoso. La esclavitud negra, aunque no llega a desaparecer durante el siglo, va ha disminuir, al menos, su importancia relativa. El número de esclavos negros en Chile fue bastante bajo y estuvieron orientados preferentemente a tareas de mayor responsabilidad, muchas de ellas en los hogares acomodados.

            Al mismo tiempo que declinaban los sistemas de trabajo forzoso, surgían nuevas formas que los reemplazaban, en este caso, dos tipos de trabajadores, el peón asalariado y el inquilino que en el último siglo colonial deberían adquirir gran importancia y que estaban destinados a perdurar. El gran aumento de la masa mestiza y la disminución de los indígenas encomendados determinó la generalización del trabajo remunerado.

            El inquilinaje se desarrolló notablemente durante el siglo XVIII a causa de la intensificación de las tareas agrícolas y ganaderas y de la gran extensión alcanzada por la hacienda. El antiguo sistema de colocar inquilinos en las tierras marginales para asegurar el dominio adquirió ahora verdadera significación económica.

            En este siglo el indio ya no tiene importancia socio - económica ; es así como la encomienda se disuelve lenta, pero definitivamente.

9.- Instituciones Económicas del siglo XVIII

Casa de Moneda : se establece a fin de acuñar el oro y la plata y aumentar el dinero circulante dentro del país. Para crearla se entregó en conseción particular a Francisco García- Huidobro entrando a funcionar en 1749. Posteriormente fue incorporada a la administración fiscal (1770), y se ordenó levantar el edificio que debía albergarla.

Real Tribunal del Consulado (1795) como órgano de los comerciantes, intervenía ante las autoridades proponiendo medidas que favorecieran el comercio. En su carácter de tribunal, tenía competencia en los juicios comerciales, función que estaba en manos de un prior.

            Además debía promover el desarrollo de la agricultura. industria y comercio, para lo cual debía encargar los estudios correspondientes y arbitrar los medios necesarios.

Real Tribunal de Minería (1802) encargado de administrar justicia en materias mineras en forma sumaria y expedita, de hacer cumplir la legislación minera, desempeñar algunas funciones aqdministrativas y propender, en general al fomento de su sector económico.

10.- Impuestos aplicados por España en la época colonial.

- Quinto Real : consistía en la percepción por parte del monarca de la quinta parte de los metales y piedras preciosas.

- Alcabala : se aplicaba sobre el valor de los bienes muebles o inmuebles que se transfieren.

- Almojarifazgo : contribución aduanera sobre las mercaderías internadas a la Gobernación de Chile o extraidas del territorio.

- Diezmo eclesiástico : la décima parte de los productos agrícolas y ganaderos producidos durante el año se dedicaban al sustento de la Iglesia Católica.

- Anatas y Medias Anatas : el 50% del sueldo anual que debían pagar los empleados fiscales, la mitad antes de su nombramiento y la otra mitad después de su nombramiento.


Anexo de ciudades fundadas durante el siglo XVIII :

- San Martín de la Concha ( Quillota ) 1717

- San Felipe del Real 1740

- Santa Rosa de Los Andes 1740

- Santa Maria de Los Ángeles 1742

- San Agustín de Talca 1742

- Nuestra Señora de las Mercedes de Cauquenes 1742

- San Fernando de Tinguiririca 1742

- San José de Buena Vista de Curicó 1743

- Santa Cruz de Triana ( Rancagua ) 1743

- San Francisco de la Selva ( Copiapó ) 1744

- Talcahuano 1746

- Jesús de Coelemu 1749

- Concepción actual 1752

- San Rafael de Rozas de Illapel 1752

- Santa Rosa del Guasco ( Freirina ) 1753

- Santa Bárbara de Casablanca 1753

- Santa Ana de Briviesca ( Petorca ) 1753

- Santo Domingo de Rozas de Ligua 1754

- San Jerónimo de la Sierra ( Alhue ) 1755

- San Carlos de Chonchi 1764

- San Carlos de Austria ( Yumbel ) 1766

- San Carlos de Chiloé ( Ancud ) 1768

- Achao 1768

- Toltén 1776

- San Ambrosio de Vallenar 1789

- San Francisco de Borja de Combarbalá 1789

- San Francisco Javier de Maullín 1790

- Curepto 1790

- San Ambrosio de Linares 1794

- Constitución 1794

- Río Bueno 1795

- Reina Luisa de Parral 1795

- Osorno ( repoblamiento ) 1796


Bibliografía

- Godoy, Hernan " La Cultura Chilena" Editorial Universitaria.

- Montecino, Sonia " Madres y huachos, alegorías del mestizaje chileno" Editorial Cuarto Propio-

- Villalobos, Sergio, Silva, Osvaldo, Silva, Fernando, Estelle, Patricio " Historia de Chile "

Editorial Univrsitaria

- "Historia de Chile" Educación Media - Santillana

-