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Pedazos de muerte
No tengo más señal que la de los caminos
que viajan hacia ellos mismos.
INDICE
Portada 1
Indice 3 a 6
Presentación 7 a 11
Saludos de 12
1991
- El Gran incesto 13 Inédito
- Herederos de Miseria 14 Si nos hubiesen...
- Negro, Negro y una luz 15 Auxilio nº 2
- Veinticuatro Horas 16 Si nos hubiesen...
1992
- Carencia 17-18 Auxilio nº 3
- Comentario de Rigor Mortis 19
- Desintegración 20 Auxilio nº3
- Después del acto 20 Inédito
- El fin de todas la palabras 21-22 Quan Morga..
- La esencia 22 Auxilio nº 4
- ¿Llevas mucho rato mirando a los pájaros? 23-24 Inédito
- Nunca me dejes atrás 25-26 Auxilio nº4
1993
- Elixires 26-27 El Grito del Demonio
- Cien perdidos crepúsculos 27 Inédito
- Flor de Piel 28 Quan Morga...(Inédito)
- Maldigo a Dios 29-30 El Grito nº 1
- Desnudo de Nervios I 30 Inédito
- Desnudo de Nervios II 31 Inédito
- Desnudo de Nervios III 31 Inédito
- Soñaste ser tu 32 Inédito
- Sueños o Pesadillas 33 El Grito nº 2
- Zombies entre el asfalto 34 Auxilio nº 7
1994
- A pesar de todo, el mundo crecía bajo nuestros pies 35-36 Inédito
- Anoche no salió el sol 37-38 El Auxilio nº8
- Cuando ya no quede nada I 39 Murió Mamá
- Cuando ya no quede nada II 40 Inédito
- El dulce canto del suicidio 41 El Auxilio nº8
- En el silencio del corazón 42 Lords of Death
- En un rincón de la memoria 43 a 45 El Auxilio nº 8
- Mi pequeño hermano 46 Inédito
- Comentario de Marcos C. 47
- Mi muerte 47 El Auxilio nº 8
- Nacidos para la humillación 47-48 Lords of Death
- Quería Morir 48 Humillados
- La vida se transformará en cáncer 49 Inédito
- Tanatorio de crudo invierno 49-50 El Auxilio nº8
- Tío Vivo 51 El Grito nº 2
1995
- Almas perdidas 52-53 El Auxilio nº 10
- Besos de Lepra 53 El Grito nº2
- Sin título 53 Inédito
- Demasiado tarde para ser dioses 54 Inédito
- Comentario de Lord Saints 55-57
- El Gris 58-59 Si nos hubiesen...
- El aroma de la tierra húmeda 59 El Grito
- El lago 60-62 Inédito
- En el momento de morir 63-64 Inédito
- Comentario de Alicia del Rio 65-66
- El sueño que duró mil años 66-90 Manifiesto nº 2
- El Ultimo latido del corazón 91 El Grito del demonio
- La Habitación en penumbra 92-102 Inédito
- Las lluvias del último otoño 103 Black Box Magazine
- Los brazos en cruz 104 Inédito
- Nuestras secas lenguas 105 El Grito
- Nut 106-112 Manifiesto nº 3
- Quiero ser mármol 113 Auxilio nº 9
- Teresa 114-116 Auxilio º 9
- Comentario de Jaume Vicens 116
- Volveré a por ti 117-118 Manifiesto nº 3
- Ya no sueño ver el mar 119-121 Si nos hubiesen..
- Comentario de S.C. 121
1996
- A un ángel muerto 122 El Auxilio nº 12
- Buenos tiempos 123 Acto de fe vol. I
- Campos de cruces 124 Tanatos nº 2
- El ángel de la laguna 125-132 (Inédito)
- Hasta que la muerte de ti me separe 133 Tanatos nº 2
- El Sur 134-135 Si nos hubiesen
- La desidia de Tanatos 136-137 Acto de fe vol. I
- La puerta 138 Inédito
- Manifiesto de El Auxilio 139-140 Inédito
- Mi sombra 141 Auxilio nº 11
- Nosotros, los olvidados 142-143 Manifiesto nº 3
- Tu Victoria 143 Canc. para dioses m.
- Una noche cualquiera 144 Auxilio nº 12
1997
- Catacumbas 145-146 Inédito
- Cuerpo sobre cuerpo 147-150 Inédito
- Terciopelo Amarillo 150 Inédito
- Holocausto ( Nada) 151-152 Inédito
- Comentario de Stigmata Martyr 153
- Ir de nuevo a buscarte 154 Auxilio nº 13
- Las venas abiertas 155 Inédito
- Oscuras bocas 156 Auxilio nº 13
- Pensado para ser perecedero 157 Inédito
- Letras de “Glòria a tu en la misèria” 158- 160
1998
- Pegados como moscas 161 Inédito
- Lo que quedará siempre por hacer 162 Inédito
- Dulces Perfumes 163 Inédito
- Las noches ya no son eternas 164 Inédito
- El Vals del Silencio 165-166 Inédito
- Alguien intentó ser un héroe 167
- El más doloroso secreto 168 Inédito
- El gran pecado 169 Inédito
- Comentario de Artur Rios 170
1998 significó la clausura del círculo, un círculo que se inició en 1991, de forma débil y temerosa, y que alcanzó sus máximos logros en 1995.
Pedazos de muerte es un apasionante recorrido por este ciclo, se trata de una antología de gran parte del material editado ( auto-editado, o en colaboraciones en diversas publicaciones independientes), y trabajos inéditos de Carles Mulet.
Puede entenderse como una biografía, cada relato, cada poema es sin duda, un pedazo de su vida... de su visión de las cosas ..., una manera de entender la vida, los sentimientos, el ser... la muerte.
La muerte será el tema principal de estas páginas, su visión se irá metamorfoseando a lo largo de los años que tenemos entre manos... desde una sombría presencia del principio, hasta un delicioso estado desde mitad de esta antología, desde el doloroso surrealismo, a un sugerente simbolismo .
El recorrido se iniciaría en 1990- 1991 La creación literaria es la válvula de escape... para salir airoso de un mundo detestado y no aceptado, en estos primeros años se gestan extensísimas obras, como “L’Any de les ombres verdes” (El año de las sombras verdes) o “ En el Regne de Rampoina” . Obras de las cuales hace escasas copias, repartiendo apenas un par de ellas, para luego quemar , literalmente, todas las copias , incluso los originales de ellas.. literatura confeccionada para La Nada, para el Vacío Total,
Sueños, deseos, obsesiones, pasiones... y enfrentarse, cara a cara, con lo desconocido, lo doloroso, angustioso...La Muerte con mayúsculas, y la existencia como garante de ella.
Aparece el nº 0 del fanzine El Auxilio, ( fanzine del que autoeditaron 14 números ). En esa época, junto a las críticas musicales, informes y varios, aparecerán las primeras muestras de su andadura literaria en castellano.
Son años dedicados a explorar caminos desconocidos... y para ello existe una extensa literatura...
Irá trabajando en su primera gran obra, escrita en catalán “ Quan morga l’Esperit Tardor “(Cuando muera el Espíritu Otoño, 1991-1992), inédito en su mayoría hasta la fecha, aparecerán ya los elementos cardinales de su universo.
Su creación se irá acrecentando a medida que va madurando El Auxilio.., instrumento de purificación de su psique... barricada de resistencia contra los continuos ataques de un mundo que no acepta visiones que vayan más allá de lo establecido.
1995 será el año clave... relatos que superan las diez páginas, colaboraciones... gestaciones de proyectos , la mayoría de los cuales se cumplen... Hacía un año que había iniciado su trayectoria musical... “Murió Mamá”, junto a Paco Martorell... se graban dos maquetas, una bajo el título de “T.N.H”, la segunda , más elaborada y triste, y menos experimental que la primera, “Tres sueños para morir”, en algunas de las canciones colabora Jaume Navarro, con el que parirá “Sutura Incorpórea”, grupo del que solo conocemos una canción “Salto Mortal”, que apareció en el cassette “Nos duele demasiado existir vol. II”, junto a los fanzine nº 9 y 10 del Auxilio.
Durante los meses de este año, se gesta “La habitación en penumbra”, una extensa autobiografía, la cual intenta editar numerosas ocasiones, pero jamas logrará hacerlo ( cada vez por diferentes problemas que van surgiendo, como si se tratase de una maldición). Aquí os ofrecemos una versión reducida .
Nace un nuevo proyecto musical “Acariciando la piel del Óbito”, tremendamente denso, oscuro, críptico... de las numerosas composiciones, solo se conserva la versión que hiciera del poema que aquí incluimos “El Gris”... lo demás, prefirió que permaneciera sepultado para siempre.
Aparece a finales de ese año “Si nos hubiesen dejado ser Dioses , vol. I”, un poemario que recogía una selección de poemas escritos entre 1991 hasta 1995 ( la mayoría recuperados para esta edición), habla de sueños rotos, de amores imposibles, de pérdidas irreparables. Toda la esperanza puesta en esta obra se convierte en impotencia al ver la indiferencia que este testimonio despierta entre la gente a la cual llega a las manos.
Un mes después, aparece “El sueño que duró mil años”, novela breve pero de una rabia y crudeza inefable. Cada hoja de esta trama onírica está impregnada hasta la médula de un dolor insoportable. Son momentos críticos, parece que la cuerda vaya a romperse... esta novela sirve para ejercitar el último intento; una catarsis tremendamente dolorosa, pero de la que al final logra salir con la escasa esperanza de la más absoluta desesperación.
Al poco tiempo, un nuevo intento; “Nut”, breve poemario, que aparece acompañado por un puñado de pequeños poemas...
Se aventura en la edición de obras de amigos (como “Crujir de Huesos” de Stigmata Martyr (Pili López), “Hemorragias”, de Gubi Rigor Mortis, así como “Acto de fe vol. I”, donde recopila a varios poetas oscuros actuales”.
Casi dos años después, se embarca en un proyecto musical, ahora en solitario... el fruto será “Canciones para dioses muertos”, 10 temas editados por el sello Grabaciones Góticas... trabajo duro, denso y arcanamente difícil.
Hay mucho material que se pierde por su propio descuido.
Entre finales del 97 y del 98, se reúne con Sergi Navarro y Javi Martínez ( colaboradores ocasionales de El Auxilio), y se crea “Ràdio Sodoma”, la primera maqueta “Glòria a tu en la misèria”, quedará como una muestra incontrolada de rabia y dolor... se roza el límite de la desesperación... pasa como un simple experimento... a pesar de la fe que profesa por el proyecto...
En el tintero quedan canciones sueltas grabadas a lo largo de los últimos años, así como temas registrados precariamente de antiguos proyectos muertos.
Constructor de reinos oníricos, destructor de vigilias ( como rezaba la introducción, allá por 1995 de “Si nos hubiesen dejado ser dioses”: “Hay dos tipos de sueños, los realizados ( o realizables), y aquellos que nunca lo serán. Estos últimos son los más peligrosos, ya que van minando el equilibrio de cada ser. Los otros sueños, los realizables, son, muchas veces, la única excusa para aguantar, la única excusa para continuar luchando... y este poemario es una mezcla los dos sueños”.
Durante 98 se gesta “Heroes a la deriva” ( mis pequeños muertos), es lo único que queda por proclamar, esta obra, la única no incliuda en esta antologia, llega a límites prohibidos, al punto de no retorno
A mediados de 1998, siente como ya no queda nada por decir; todo aquello que tenía por trasmitir, ya ha sido dicho... es el momento de la retirada... repetirse sería traicionar a su trayectoria, perpetuarse, demasiado cómodo para él. Las contínuas pérdidas de materiales, la dispersión de las publicaciones donde colabora de forma continua o esporádica, llevó a gestar esta extensa antología.
Así, pues, 1998, la contienda finaliza...
Os dejo con suculentos pedazos de su obra, pedazos de una visión del mundo, en definitiva, como reza el título, con negros y sangrantes pedazos de muerte, con deseos, loss más preciados sueños ( a veces transformados en sangrantes pesadillas),la memoria... la preciada y extraña muerte.
“Benditos sean los muertos sobre los que cae la lluvia”
O.P , Julio 1988,
Saludos:
Esta obra está dedicada a todos aquellos y aquellas que hayan sentido, sufrido, soñado... vivido, aunque solo sea durante un fugaz momento con los Pedazos de Muerte dispersados a los largo de estos años, sería absurdo hacer una lista interminable de nombres, cada cual ya sabe que espacio puede ocupar, en la memoria, el corazón o el sueño. Cada cual ya sabe cuanta muerte contiene en su interior.
Que la muerte os acompañe, por y para siempre
EL GRAN INCESTO
Fecha desconocida
Por esta noche,
dejaré los falsos versos,
los pérfidos sueños,
y recobraré la pálida idea,
por esta noche...
Muy a menudo, olvidamos nuestros principios, cuando algo se apodera de nosotros con fuerza, cuando la idea y el deseo se entrelazan en el vientre en una extraña simbiosis. Es entonces cuando la cuerda floja sobre la que venimos caminando durante años, empieza a moverse en espámicas convulsiones, y ya no sabemos si es factible, ni tampoco deseable, el volver hacia atrás.
Si existirá un retorno, o, si al final , los caminos se habrán agotado en este punto, y ya solo quedará el abismo.
Los elementos se desintegran como dolorosas mentiras, y pensar en otra realidad a la sensible suena tan senil como inútil.
Lo irremediable se detecta en cada átomo, y el futuro se trasviste de óbito adolescente.
Se apodera la visión totalitaria de lo funesto, el fin es la única meta, mientras intentamos evadirnos con diáfanas enteléquias, estúpidas .
Es la gran meta : Morfeo se prepara para al gran incesto, Morfeo abre sus venas para que Thánatos deposite en el su negro esperma.
Herederos de Miseria
Escrito en 1991, reescrito en 1995, donde apareció en “Si nos hubiesen ...”
Tenía el vientre lleno de mariposas rotas,
y en los ojos el opaco brillo de la nostalgia.
Un perro con tres cabezas aullaba de soledad,
mañana despertaría siendo Dios.
La vida ha callado durante veinte años
solamente para que yo pudiera escuchar la soledad.
He vuelto, de la noche fría.
y ya no diviso a las mariposas rotas,
nadie sabe nada, ya que no hay nadie.
¿Donde están?
El vértigo sube desde mi estómago hasta mis labios,
quiero vomitar , ¡oh, Dios de la miseria !, ¡Dios del hastío!,
Tu, tu que me hiciste existir,
haz que recupere el placer secreto de la desdicha!.
Ya no volveré a respirar su frágil pigmento,
ya no volveré a soplar en sus muertas alas,
y buscaré entre flores secas,
historias que me hablen de su desaparición.
Existen criptas medio abiertas,
que humean esencias de desolaciones no asumidas.
Si las estatuas enmohecidas tomaran vida,
y me abrazaran como hadas,
les contaría cien secretos que albergo,
cien deseos que contengo.
Sin las mariposas rotas,
jamás descubriré al ser que hay en mi,
y continuaré solo, como cada hombre,
como cada ser.
Esperando , lo que todo ser en vida espera...
que lo irremediable venga sin dolor.
Negro , negro y una luz
( auxilio nº2)
La oscuridad está acompañándome.
Detrás quedan los recuerdos dulces de mi infancia, los días de sol, de flores, de calor.
Todo ha terminado, para mi, intentando recordar, intentando volver a coger algún camino, pero todos están muy lejanos.
Condenado a llorar en las tinieblas, perdido en el vacío del aire, la oscuridad hiela mis lágrimas.
Seguiré caminando, seguiré hacia delante, haciéndome paso en medio de la niebla, pero mis vueltas serán circulares, siempre en el mismo lugar.
Solamente así, nadie me dirá palabras que me puedan herir, nadie me humillará nunca más.
Tragando la tierra que otros pisan con orgullo, y mi orgullo se escurre con mis lágrimas bajo tierra.
Tirado sobre el frío de la tierra, mirando las estrellas, intentando tocarlas con la sangrienta mano, mientras se que solo soy un ser inútil, una piedra que todos escupen.
Intento levantar el vuelo, pero me hace caer de seguida el viento.
Con lágrimas en los ojos, continuo por el viejo camino, con la vela en la mano, y la eterna capucha tapándome el rostro.
Eterna, como mi eterna condena. Apartado de la humanidad, las serpientes que muerden mi corazón, el viejo murciélago , satélite de mi cabeza, las arañas que comen y se pudren en mi estómago.
Solo la lluvia, que me limpia del barro y la sangre, me hace que pueda continuar con mi vida, tan dura, tan desigual.
Las azules almas de los suspiros y la dulce muerte que no me quiere entre sus brazos, y la luz, que viene a por mi... la luz
Veinticuatro Horas.
Apareció en “Si nos hubiesen dejado ser dioses “
I
Te creía lejos,
allá donde las olas se rompen en sus besos negros,
allá donde las nubes olvidan sus propios nombres,
allá donde nadie tiene voz...
lejos, por siempre.
Un estallido de dolor sucio,
una mueca de irreverencia,
un sarpullido al pasado enterrado,
y has aparecido.
como la sombra de un cuerpo firme,
a la primera luz del día.
¡Inútil mortaja enterrada entre flores!
¡Inútil coraza de cien noches en blanco!
He pasado otro día sobre estos campos,
y la tierra se niega a engullirme,
ahora ya domino los vientos,
II
El honor muere con las huellas de su propia sombra,
asfixiándose paso a paso,
las nubes rojas se reflejan sobre el campo,
sobre la tierra seca, mal arada,
sobre los acurrucados valles grises,
sobre los agrios bosques,
El sol de plata vieja filtra sus tímidos rayos,
entre las nubes rojas,
que besan mi cara,
los árboles desean ser bañados,
los árboles necesitan de mis sueños.
Pasaré veinticuatro horas sobre esta seca tierra,
esperando a que me engulla
1992
Carencia
Apareció en nº 4 del Auxilio, 1992
Su mirada pecaba de roer como corroe el tiempo, se clavaba en el más profundo rincón de mi interior.
Mis huesos quebraban como quiebran las brisas contra las lápidas, solo de contemplar un caminar. Mi cabeza quería estallar para parar de recordar tantos y tantos destellos.
Mis pensamientos querían correr, como corre el viento en estas paredes mohosas.
La agonía que dominaba mi ser, hacía que no existiera otra imagen que su fantasmal espectro. ¿por que tuvo que regresar, si nadie quiere ni puede hacerlo?
Me persigue todo el día, y me acosa por la noche, deshace lo que hago y destruye lo que construyo. Mi estado de ánimo no es más que un charco de sucia y putrefacta agua. Nunca desenterré nada, la niebla no tiene por que estar aquí , el olor de la descomposición no tiene que invadir mi estancia, y ella no tiene seguirme a todos sitios seguirme a todos sitios.
Me escondo en las iglesias, aunque ninguna religión me de remedio para superar esta tortura que está acabando conmigo.
No se por que ella no acepta que ya no vive, que si en su existencia pudo satisfacer mi amor, ahora todo ha terminado, ella tiene que coger otro camino, nos tenemos que separar.
Acabará con mi cerebro, empezará con mi locura.
Camina por los pasillos de casa, vestida de blanco, helándolo todo, rompiendo la paz.
Puedo escuchar sus susurros, flotantes en el silencio, sus llamadas, retumbando en lo inaudible.
Su frío hiela la noche, su aliento crea el fétido aroma de una rosa cuando es arrastrada por la calma, Tengo que superar este estado.
Sacrificaré mi amor, mi tiempo, negaré a Dios todo lo que él me ha negado.. Lucharé contra la muerte, o quizás cederé mi cuerpo a tan distinguida dama, pero ahora quiero estar solo, y eso ella no lo entiende o no lo quiere entender.
Gritaré con mi corazón lleno de odio. Rehuso a sus invisibles caricias, al placer que procede del infierno.
Inundan mi cabeza borrosidades pasadas y machacadas por el tiempo.
La agujas del reloj se clavan en el interior de mis entrañas, haciéndolas sangrar todavía más de lo que sangran ,y cada latir de mi corazón, y cada latir de los relojes, me hace recaer más y más, repto por el suelo, gritando de dolor. Y ella ni se inmuta , no se percata del dolor que me causa,
No me dejará disfrutar de lo poco que me queda de vida, de lo poco que podría gozar, si ella desistiera,...cuando la muerte no firma su contrato con letras grandes, carece de credibilidad, carece de todo lo que una carencia puede carecer.
Está muerta.
Nunca supo estar sin mi...... y tampoco después de su muerte.
Inunda mi mente de ideas negras e impuras, inunda mi ser queriendo todavía dominarlo. No merece la pena correr, no merece la pena gritar, no merece la pena decir nada. Solo el silencio sabe mi pena, de mi tortura. Acabaré encerrado en un psiquiátrico ,acabaré encerrado, loco ,por tu culpa; deja ya de visitarme por las noches, deja tus caricias para el cielo, que la tierra ya me proporcionará las suyas, y mezclar no es sano.
muerte, si me escuchas, haz que esta hija tuya se olvide de mi. Diosa muerte, no me hagas que te busque,
Mañana al despertar, seré libre, ella ya no está conmigo... Satán, dulce veneno, llena desde ahora mis venas y recorre tan sigilosamente como una serpiente mis miembros.
Comenzaré con un nuevo principio, que me ayudará a vivir lo que me resta de vida.
Detrás queda la casa en llamas, las fotografías, y detrás queda el espíritu de una maldita niña caprichosa, ... Adiós, bueno, hasta pronto, nos veremos en la llamas del infierno...
Carta a Un Vampiro Irreverente
Es un placer colaborar con tu obra, más aun después de los elogios con los que abriste la mía.
No hace mucho releí tus tres primeros Manifestos de Morfeo, y volví a sentirme en casa, si es que alguna vez la he tenido . Y me siento en casa porque eres un espíritu afín, por mil oscuridades compartidas.
Quizá por ello, para mi, el mejor Carles es el melancólico, el íntimo, el doliente. Aunque disfrute de la épica “Nut”, y la rabia en prosa de “El sueño que duró mil años”, son tus tristezas las que llegan mejor a mi alma, y creo que también a la tuya, pues tu dolor se presenta en muy bellas formas.
Y déjame que escoja, tres poemas, tres hemorragias: “Herederos de Miseria” de “Si nos hubiesen dejado ser dioses”, “OOO” de “El sueño que duró mil años” y “Buenos tiempos” de “Acto de fe vol I”.
Tres sentimientos que hago míos, agridulce tristeza, pasión que devora y nostalgia lacerante. “Mariposas rotas”... “Un deseo que tendrá, por los siglos de los siglos, tu nombre”, “las prometidas nieves que nunca llegaron”...
Pedazos de muerte, muerte que va calando , tomando pedazos de nuestra vida que ya nunca volverán, muerte que un día vendrá a por el último.
“Que lo irremediable venga sin dolor”. Eso, querido Carles, será más difícil.
Quizá, sólo quizá, con aquellos que no la huimos, se muestre Muerte más compasiva
Leticia Rigor Mortis
Desintegración.
Apareció en el Auxilio nº 3
Siento como la niebla quiere entrar por mis viejas heridas, quiere dominar mi putrefacto cuerpo casi inerte.
El espeso líquido verde que cae de mi pastoso cerebro resbala por las amapolas , los crujientes sonidos que emiten mis acartonados ojos al ser roídos por las hormigas. Soy solo una especie de masa pastelosa maloliente.
Tirado sobre el suelo aun recuerdo nuestras primeras relaciones.
Como chillabas cuando pasaba aquellas rotas botellas de cerveza sobre las palmas de tus manos, y tu sangre caía hacia mi seca garganta, saciando mi sed. Recuerdo cuando rociaba con alcohol tu coño y le prendía fuego, mientras tu respirabas de pasión, entre cadenas y cueros, entre agujas y jeringas.
¿Degeneración?, no, solo amor. La coca se mezclaba con los orgasmos; con mis cuchillas de afeitar hacía sangrar tus pechos, la sangre resbalaba por tu cuerpo y daba brillo al cuero que cubría la blanca piel.
No me niegues ahora el pasado.
El látigo te añora, tanto como tu a él, los ganchos metálicos lloran tu ausencia, y mi cuero también. Mi miembro espera el regreso de tu boca, mi semen espera volver a correr entre tus labios al mismo tiempo que nos besamos de nuevo.
Después del Acto
Inédito
Recordaré, gritando,
la danza de las frías manos,
sobre el manto de espinas,
Recordaré, riendo agriamente,
las caídas del siervo solitario.
sobre las demás crías del establo.
El fin de todas las palabras
Pertenece a “Quan Morga l’Esperit Tardor, siendo esta versión reescrita en 1995
Para que todo permanezca callado,
y no abra nuevas heridas
Cuando el cielo caiga sobre tu helado lecho,
y la noche gane al tiempo,
entonces serás el hombre.
Cuando el afilado viento deje de cortar tu espejo,
el espejo de tu alma,
serás el hombre.
Cuando los sentimientos dejen de florecer,
y escamen,
cuando la tierra te acoja en su seno,
cuando las raíces te acaricien la cara,
y jueguen dulcemente con tus cabellos,
cande las palabras sean mudas,
cuando el barco encalle,
serás el hombre.
Cuando sanes,
de tu hereditaria enfermedad,
Cuando la carne ya no te haga daño...
Ahora, solo eres proyecto,
y cuando llorarás al alba,
por no poder verla nunca más,
serás la esencia y la forma.
Cuando nadarás quieto,
en medio de flores marchitas,
y recogidas en ellas mismas...
serás el hombre .
Cuando el cielo te caiga encima,
y moje tu cuerpo antes seco,
serás el hombre.
Serás el hombre cuando el tiempo solo sea silencio,
cuando el tiempo solo valdrá para recordar,
cuando restarás dócilmente
en el rincón de la memoria,
serás el hombre,
Recorrerás la memoria,
de los días y las noches.
Y cuando vengan las frágiles heladas,
te acurrucarás en la mortaja,
y a la nueva primavera,
los cantos de las aves,
te harán imaginar lágrimas,
lágrimas de humano...
entonces serás el hombre,
entonces, en la memoria.
La esencia
Apareció en 1992/1993 en el fanzine El Auxilio
Hubiéramos podido recorrer los bosques en luna llena, pisando las hojas caídas de un gélido otoño, mojarnos en el río, que reflejaría la oscuridad del cielo, y amorfaría la perfecta faz de la luna. Y una vez húmedos en el frío de la noche estrellada, rodaríamos sobre la hierba y el musgo, entre los pinos más oscuros que la noche,..., desnudos, nuestras pieles húmedas , y gozando de la brisa inexistente.
Tus cabellos se llenarían de quebradizas hojas de pino... secas , de barro y broza, y despertaríamos antes del amanecer.
Jugaríamos a ciegas al borde del abismo, llenando nuestros pulmones del fresco surgir del precipicio, y tiritando suavemente con dulces escalofríos.
Hubiéramos podido brincar entre tumbas erosionadas por el viento y la lluvia, entre la mortecina yedra y enredaderas que subirían por aquellas tapias de piedra y cal.
Hubiéramos podido quemar la tierra de Nunca-jamas, y rociarla con dulce azufre.
Hubiéramos podido llenar de ofrendas el altar del dios de la hermosura, el gerente de la libertad, el príncipe de las tinieblas.
Hubiéramos podido besarnos cálidamente bajo una eterna tormenta , bajo la imperante lluvia de cualquier oscuro callejón de las grises urbes.
Hubiéramos podido ,pero ya no, el destino siempre vence sobre la esencia...y ahora estoy yo como heredero de la nada... el destino siempre vence sobre la esencia
¿Llevas mucho rato mirando a los pájaros?
Formó parte de “Quan morga L’Esperit Tardor”
Por esta noche,
deja que te lleve, amor,
a llenarte de nuevo de dolor.
Rompamos las leyes, los mundos, los cuerpos, amor...
y déjame que te llene de ardor.
Podría llenarte de golpes y heridas,
podría llenarte de placer sin límites.
Vámonos a volar en el campo del suicidio,
como nuevos Ícaros con alas de clavos y alquitrán.
Te acariciaría con uñas de lobo,
sobre tu querida y blanca piel...
déjame solo esta noche,
para hacerte llegar a sensaciones sin límite,
como el mar de profundas.
En medio de océanos de susurros, de palabras,
de palabras a la oreja mordida.
Déjame recorrer tu cuerpo, con besos y dagas,
náufragos entre fluidos y sangre.
Déjame morder tus pechos,
con señales de dientes y alambres,
déjame morder tus venas,
y beber tu caliente sangre.
Déjame morder tus labios,
hasta que les arranque la carne,
en medio de húmedos y bruscos movimientos,
sobre campos de agujas.
Podría llenarte de heridas,
comerme tu piel.
Déjame llevarte, por esta noche, amor,
a los campos del dolor,
para llenarte de cortes e incisiones,
en el medio de tu corazón.
Ya que, esta noche,
puede durar el amor como nunca lo ha hecho,
puede durar incluso horas.
Morir entre mis brazos,
desnudos de fuerza.
Solo por esta noche, amor,
y susurrarte a la oreja mordida una triste y leve canción de amor.
Nunca me dejes atrás
Apareció en 1992 en el fanzine El Auxilio.
El estrecho pasillo que dejaban las personas contenidas por la Guardia Papal , conducía a mi pira, a mi final.
Sus caras eran una grotesca mezcla de curiosidad, miedo y espasmo.
Las mordazas de la áspera cuerda atada a mis muñecas, impedían casi el riego sanguíneo de mis astilladas manos.
El manto de piedras que hacía de pavimento, estaba ardiente bajo mis descalzos y molidos pies ( de ser conducida a empujones desde mi aldea hasta la plaza de la Iglesia de la ciudadela).
Me arrojaron contra el suelo, con violencia, humillándome por enésima vez, delante de las “autoridades eclesiásticas”.
Mi rostro lleno de magulladuras dejaba correr la sangre nasal hacia el suelo o hacia mi contorsionada boca.
Fui acusada de tener relaciones con el “Maligno”, de cometer horribles pecados que entristecían la piadosa faz de Dios,..., de ser perversa y cometer ominosos actos.
Y yo solo había practicado la vieja sabiduría familiar... culpable, acusada de culpable.
Me subieron sobre un montón de ramas y maderas que rodeaban el gran tronco al cual me ataron.
Antes de prender fuego, dijo el Gran Inquisidor:
- ”Si esta mujer es inocente, Dios hará que no perezca bajo las llamas”.
Y la plebe empezó a calumniarme, gritándome “Bruja”... y escupían intentando alcanzarme.
Después de ser inhumanamente amordazada, el verdugo prendió fuego a las aliagas y matojos con la antorcha, y la base empezó a arder.
De repente, el sol de mediodía, empezó a brillar provocando un insoportable calor, y en cuestión de segundos empezó a soplar un viento fantasmal y frío , que barrió sombreros, y arrastró toda la inmundicia del suelo. La gente estaba aterrorizada, gritando y corriendo sin destino ni sentido. El viento tomó un tono grisáceo y espeso, como la niebla misma, los inquisidores se santiguaban colocando frente a su rostro bellísimo crucifijos, temblando y rezando, intentando aplacar la furia.
Pasó el temporal, y desperté en las concurridas calles de la luminosa Florencia, alejada de la mediocridad de mi tierra.
Estaba vestida como una distinguida dama, con los bolsillos llenos de monedas de dicha república, unas llaves, y una dirección, y sobre mi cuello, un extraño colgante, con diminutas piedras brillantes formando unas extrañas siluetas.
Estaba claro... Dios me ha salvado de las llamas al verme inocente... ¿Que Dios?... ¿Que son esas extrañas siluetas que van cambiando en mi colgante?...
Elixires
Publicado el 1993 en el fanzine El Grito de el Demonio.
Había llegado la primavera.
Salió de casa con una camiseta de manga corta, y unos ajustados pantalones de cuero... Era maravillosa la sensación de libertad, después de abandonar los pesados abrigos y jerseys.
Caminó pensativo desde casa hasta el pub de siempre, por el camino encendió el ultimo Ducados de un arrugado paquete.
El sol se estaba ocultando detrás de las montañas azuladas del oeste, y el cielo parecía rojizo en parte, como envuelto en decadentes llamas, mientras la luna empezaba a brillar como los ojos de un pájaro moribundo.
Entró en el maldito pub.... la misma repugnante música, pero por aquellos asquerosos lares no había nada más.
Una cerveza , apoyado junto a la barra, mientras el sabor le recordaba a aquellas noches cuando el mundo empequeñecía y su pecho cedía a llenarse de sensaciones difíciles de explicar, noches que parecían gloriosas, donde un cuerpo vigorosamente joven sentía abrirse y reventar de felicidad.
Tragó el líquido hasta la última gota, y deseó que fuese elixir de eterna juventud. Miró entre la danzante muchedumbre, buscando caras amigas, pero no las encontró.
Cogió la botella vacía, y salió en silencio del pub... ninguna vista recayó sobre su esquelética figura.
Caminó sin rumbo aparente hasta un cercano oscuro callejón... donde la recién parida noche empezaba a reinar entre el olor de los contenedores de basura y un medio muerto susurro que se escapaba por alguna rendija.
Llegó hasta el fondo del callejón, y dejó caer su cuerpo apoyado en la pared hasta quedar sentado.
Miró al cielo... no había nada, ninguna señal de cambio.
Se dio cuenta que todavía tenía cogida del cuello la botella de cerveza, vacía. La lanzó contra el suelo, y se rompió en pedazos.
La razón se escapó de su cabeza, cogió uno de los cristales, y en un impulso ciego, cortó la piel de su muñeca hasta llegar hasta las venas.
Se estremeció de dolor, la sangre empezó a salir con fuerza, y no pudo reprimir las lágrimas... no sabía por que acababa de hacer semejante tontería, pero era incapaz de reaccionar.
Sintió como si algo hermoso se esfumase de sus manos, era como si analizara todo lo que se escapaba de su vida.
Se levantó, aturdido, y se echó a correr, dejando tras de si un precioso río de sangre que brillaba tímidamente en la oscuridad.
Llegó a la calle, bajo las farolas, sintió su cuerpo temblar, perdió el dominio de sí, y cayó al suelo. Mientras, entre las imágenes más dulces de su vida, se vio morir, poco a poco.
Sintió como se partía en dos, y una luminosa trasparencia ascendía de un cuerpo inerte rodeado de una roja sangre que brillaba bajo una abandonada farola.
Cien perdidos crepúsculos
Inédito
Habíamos pasado noches enteras hablando de tu y de mi,
habíamos pasado juntos las mejores horas de nuestras vidas.
Habías sido todo aquello que necesitaba para vivir,
habías sido el aliento que me mantenía en vela,
habíamos presenciado , sentados y abrazados,
cien crepúsculos y cien despertares...
¿Que hubiera sido de nosotros si hubiéramos continuado?
FLOR DE PIEL
De “Quan Morga l’Esperit Tardor”. Original de 1991, siendo esta versión de 1993
Quiero apretarme la cabeza,
hasta que me salten los ojos,
quiero cortarme las venas,
hasta quedarme sin sangre..
Quiero que el dolor me destroce,
al arrancarme la piel.
Quiero morderme las tripas,
hasta quedar sin cuerpo.
Quiero comerme mis cartílagos,
hasta quedar sin miembros.
Quiero doblar mis brazos,
hasta que se rompan mis huesos.
Quiero morir sufriendo,
para suicidar el alma,
y a flor de piel, sufrir como nadie lo ha hecho,
como nunca nadie lo ha hecho.
MALDIGO A DIOS
Apareció en el fanzine "EL GRITO DEL DEMONIO" nº 1
Hacía casi cuatro meses que había muerto mi hija...a los tiernos 10 años. Desde ese trágico momento, mi casa estaba siempre llena de una agobiante tristeza.
El mundo seguía siendo tan cruel como siempre, , los inviernos eran fríos, los otoños tristemente grises.
Era domingo, y como todos, guiado por aquella inercia que alienaba mis vacías emociones , fui al cementerio. Me quedé mucho tiempo delante de la tumba de mi hija , el viento daba vida a mi silueta , haciendo ondear mi descuidado pelo y mis vestimentas.
Me quedé pensando en los momentos que juntos pasábamos , delante de la ventana, contemplando las estrellas de una noche cualquiera, antes que me la robara el destino.
Empecé a llorar amargamente...ella era lo único que me quedaba,.. después de la muerte de su madre.
A partir de entonces eduqué a mi hija según mis cánones, aunque era ella la que me enseñaba el sentido de la vida...pero ahora, todo era un recuerdo, había una tumba delante de mi , y yo estaba llorando.
Perdí la noción del tiempo, no se cuanto estuve allí erguido, llorando, pero no importaba, ya que después del día, vendría la noche, y acabaría todo para después volver a amanecer.
En mi estado de medio sueño, me plantee el misterio de existir, una fuerte acción histérica hizo que levantara los brazos al cielo...y gritara con toda la furia y el odio del mundo:
¡Estúpido, si es que existes, maldito hijo de puta, y tu corazón es tan grande, y eres dueño de la creación, devuélveme a mi hija, si no es así, te maldigo con todas mis fuerzas!".
Después de tan desmesurado grito, caí al suelo y perdí la razón, al cabo de no se cuanto tiempo, abrí poco a poco los ojos, todo era oscuro...pensé que había pasado mucho tiempo dormido, y la noche habría caído, pero no, al abrir del todo los ojos, vi que todo era oscuro, demasiado para ser noche.
Empecé a tocar el contorno, y noté que era muy duro, y había poco espacio, así no podía respirar, el aíre estaba lleno de podredumbre...mis manos cayeron sobre una materia blanda que cubría y flotaba entre estructuras sólidas.
Como un rayo llegó a mi mente una idea macabra, que me estremeció...Dios me había reunido con mi hija,, ¿Ese hijo de puta existe....!!!
Desnudos de Nervios I
Escrito en 1991, en “Quan morga...”, esta versión es de 1993
I
Desperté mojado y temblando,
mi corazón rozaba el estallar,
lleno de miedo y desesperación,
como un niño en un mar de oscuridad.
II
Alargué la mano buscándote,
y no estabas a mi lado.
Te llamé de nuevo en la noche,
lleno de miedo y desesperación.
III
Me levanté, desnudo a la luna,
buscando una explicación a mi existencia,
ahogándome en recuerdos y añoranza
y te llamé de nuevo en la noche.
IV
Mi corazón rozaba el estallar,
y no estabas a mi lado,
buscando una explicación a mi existencia,
ahogándome en recuerdos y añoranza
Desnudo de Nervios II
I
Salí, a la fría calle, desnudo de luna,
corrí por las vacías calles, vacío de mundo.
Corrí sin rumbo, hasta rodar sobre el suelo.
II
Rodé sobre el suelo, desnudando a la luna,
en calles vacías, vacías de cielo,
y deseé que todo el frío del mundo,
esa noche de crudo invierno, deshaciera mi ser.
III
Quería que el hielo cristalizara mis pulmones,
y esa noche morí, desnudo a la luna,
Para olvidar que nunca has existido,
para olvidar que nunca te he conocido.
(DESNUDO DE NERVIOS III)
En las Noticias:
En la Avenida de las Agujas, se ha encontrado bajo la nieve, el cuerpo sin vida de un demente.
Todavía no sabemos la causa de su muerte, se le está practicando la autopsia, mientras los forenses se comen sus intestinos... Pobre demente... y que corta es la vida, todo aquello que desciende, explota...
SOÑASTE SER TU
Inédito
Soñaste ser barro,
y las lombrices recorrieron tu cara,
mientras en sueños pensabas que era besos de agua y tierra,
Soñaste ser el Ser de Agua,
y tu garganta se llenó de algas,
mientras en sueños pensabas que eran caricias de lenguas de agua y sal.
Soñaste ser viento,
ser éter
ser simplemente tu.
Soñaste ser tierra blanda,
y que los niños jugaban haciendo cuevas en tu piel,
mientras en sueños pensabas que era saliva de lluvias.
Soñaste ser humo,
y lloviste sobre mi cuerpo,
mientras en sueños,
soñabas que nos fundíamos en uno.
Soñaste ser tierra,
ser lluvia,
ser barro,
Ahora,
sueñas ser tu,
y te vas deshaciendo bajo la tierra,
mientras sueñas ,
ser todavía.
Cuando, realmente,
ya no eres,
ni viento,
ni lluvia,
ni ser
SUEÑOS O PESADILLAS
(apareció en el n° 2 de El Grito de El Demonio)
Ya es muy tarde...muy tarde.
No me atrevo a apagar la luz del flexo, tengo miedo.
Todas las noches paso horas y horas en vela, sin querer cerrar la luz, y con ella en los párpados. Y es que tengo miedo... a dormir.
Cada noche me pasa lo mismo; no puedo quitar de mi mente la idea de no despertar nunca de un sueño, de no poder volver a abrir los ojos e inundarme del primer sol del día... tengo miedo a no volver a despertar hasta el fin del mundo, a no poder marchitarme en vida, y hacerlo en muerte, a no poder perder una virginidad que me impida entrar en los tortuosos caminos del averno.
Tengo miedo, a no sentir nunca más el miedo, a no poder creer mi mundo.
Tengo miedo a cerrar los ojos.
Siempre sueño que al despertar, lo hago dentro de un oscuro y frío ataúd, y me pongo a gritar, hasta que despierto. Y aveces pienso que tal vez estoy encerrado en un ataúd, y que después de perder las fuerzas de tanto gritar, caigo dormido. Y sueño que estoy acostado en esta cama y que tengo miedo a apagar el flexo.
Ahora la cabeza me duele... tal vez por falta de dormir, y los párpados se cierran, y empiezo a soñar...
Zombies entre el Asfalto
Apareció en el 7ª Auxilio
A pesar del fango que nos cubre, seguimos palpitando , seguimos sintiendo las lombrices que surcan nuestros rostros, la lluvia sigue filtrándose entre el barro.
Imaginamos el abrir de las amapolas, el baboteo de las larvas, y, desde el fondo de la nada, no vemos la juventud, no vemos ningún aliento que se resienta a cansarse, no hay valor, ni espíritu.
Ya no quedan ni recuerdos de revolución, la hermosura ha perdido su forma, y desde el fondo de la ciénaga no vemos motivación para salir.
Preferimos podrirnos entre los cadáveres sumergidos antes que bajo el sol.
¿Ves la ciudad?, solo ves zombies entre el asfalto, marionetas de la demencia, que a las ocho seguirán viendo la televisión... algo peor que el cólera.
Los cementerios están llenos de fracasos, bajo la tormenta de sapos esponsorizados, las mariposas se pudren en sus alas, los cipreses son refinerías de hieles inmaculadas , y el susurro peca de procaz.
¿Ves la ciudad?, solo ves zombies entre el asfalto, las ninfas consumen heroína, y mis pecados son venerados en los altares del absurdo, las magnolias solo son espejismo de azufre , de la nada se queman estandartes polvorientos.
Mientras, solo buscas una puerta, una puerta de espinas.
Los sátiros ya pueden volar entre cenizas, y los monasterios deshacen espadas machacadas, abortos de orugas roen las lápidas, y los horizontes vomitan cantos gregorianos mientras las amazonas cabalgan entre nichos.
¿Ves la ciudad?... nunca fue un espejismo, solo son zombies entre el asfalto....
1994
A pesar de todo, el mundo crecía bajo nuestros pies
Inédito
Las calles se hacían enormes,
la noche parecía eterna,
era como si todo el mundo acabara en las viejas calles,
... entonces, te creía yo.
Las farolas reflejaban parpadeando nuestras sombras,
que caminaban, pausadamente,
en la complicidad de una penumbra imperfecta,
embriagados de nosotros mismos,
y con unas ganas enormes de comernos el mundo entero.
Sobraban las palabras, ya que te creía yo.
Todo aquello... tantas noches.
Besándonos , y creyendo que la magia nunca moriría,
Un abrazo de despedida cada noche, junto a tu casa,
era todo lo que necesitaba para vivir,
y no hacía falta nada más,
ya que te creía yo,
caminado en silencio,
las viejas calles que ahora recorro solo.
Ya no son como eran, ¿nosotros?, imagino que tampoco.
Han perdido el peculiar color de entonces,
han perdido todo aquello que las hacían especiales.
Tal vez eras tu... o los dos.
Quería a aquellas viejas calles, la parte antigua,
ja que era tu, ya que formaban parte de ti.
Aquella abandonada calle..
¿He pasado allí lo mejor de mi vida?,
ahora no es nada más que un gran recuerdo...
la noche entera se escapaba por los boquetes del viejo caserón,
y tus manos, y mis manos.
Intentando la fusión, inventándola.
Y... sin darnos cuenta, llegó el invierno,
imagino que nos sorprendió besándonos, desprevenidos.
No era el primer invierno, pero era un invierno especial.
No maldigo haberlo dejado,
no maldigo ninguna decisión,
ya que estas se toman en su momento,
y arrepentirse sería como no querer aceptar,
que la vida son etapas,
que vienen, pasan, y te hacen daño en el recuerdo.
Solamente... quería recordar,
un pedazo del pasado.
Te recuerdo, hablando del futuro,
sentados junto a la pequeña balsa,
yo, solamente miraba tus ojos, tus labios,
y te quería, solamente por creerte yo, parte de mi,
Ara, las calles se han hecho muy pequeñas,
la noche es fugaz.
todo el mundo se extingue en los recuerdos,
las farolas reflejan, parpadeando, mi solitaria sombra,
que camina, perdida,
en el anonimato de una penumbra que intenta hacerse perfecta,
mientras yo creo,
que ni yo mismo formo parte de mi.
ANOCHE NO SALIO EL SOL
apareció en el n° 8 de El Auxilio (1994)
Sobre las primeras horas de la madrugada, en un cielo violado de niebla, que en ocasiones parecía deshacerse bajo las farolas que todavía continuaban haciendo, desde la pasada noche, un horizonte que se azulaba suavemente,... , y ese ambiente, como cuando el otoño avisa que de nuevo invadirá estas tierras.
Las calles parecían despertar del silencio de la noche , algunas ventanas empezaban a perder la oscuridad, habitaciones que desprendían ya algún signo de vida, algún despertador sonaba en quien sabe cual habitación.
Alguien pasaba por la otra acera, envuelto en penumbra, hacia una rutina que lo envejecía... con toda probabilidad.
Pero, a pesar de ello, se podía escuchar su caminar, cansado y leve.
Al llegar a casa, puse la T.V. , por el segundo canal estatal emitían una película de un país del este, subtitulada con letras amarillas que resaltaban en el blanco y gris de la pantalla.
Dejé caer mi cuerpo sobre el sofá, estiré la piernas sobre la mesilla sin mirar , y al mismo tiempo el cenicero cayó rompiéndose en miles de pedazos que recorrieron todo el comedor.
Cerré los ojos, y de nuevo la memoria me hizo tiritar... todo estaba lleno de imágenes impregnadas de alcohol, dolor por todas partes clavándose en mi cuerpo. No pude soportar las lágrimas... cayeron mejilla abajo.
Tenía el cabello mojado y pegado al frente, y los ojos enrojecidos,
Escuché como mi madre se había levantado, y venía hacia la salita, escuchaba el chirrido de su silla de ruedas, despacio y con dificultades.
La puerta del comedor se abrió, y mi madre ( o lo que de ella quedaba), con su cara pálida y envejecida, el temblor de su boca y de sus manos, con una apariencia de un montón de huesos cubiertos de seca piel.
El cáncer la estaba matando, la comía por dentro, ya no podía caminar, solamente con una silla de ruedas.
- ¿Que ha pasado?, he escuchado un ruido y me ha despertado, pense... - dijo.
- Nada, el cenicero... - dije yo ocultando mis ojos.
Aun así, ella pudo ver mi cara llena de lágrimas...
- ¿Que pasa?, dijo acercándose más a mi.
- Nada, déjame, he tenido un mal día - Y me levanté hacia la cocina.
- Por favor, tráeme un vaso de agua - dijo.
No podía soportar ver tanto dolor en su rostro. Entré de nuevo en el comedor, con el cuchillo de la carne escondido en la espalda , en los bolsillos de detrás.
- Toma , el agua, - le dije.
- Gracias - dijo, y con el temblor de manos cogió el vaso y se puso a beber, mojándose todo el cuello y parte de la camisa.
Me puse detrás de ella, le acaricié el cuello, se lo besé, y sin media palabra, le metí un corte rápido y violento de parte a parte del cuello con el cuchillo.
Ella casi no tuvo tiempo para reaccionar, ni para gritar. Se desangró en cuestión de minutos. Algo nuevo debía comenzar, tal vez.
Cuando ya no quede nada
Musicado por Murió Mamá
I
Hay momentos en que los ojos se llenan de lágrimas,
y el cuerpo se siente tremendamente agotado
y todo te hace entristecer,
cuando al corazón les duele el palpitar
II
Existen instantes en la vida,
instantes enormes en la rapidez del tiempo,
cuando decrecen las ilusiones,
y todo te hace entristecer
III
Hay secuencias de tu corta existencia,
donde todo te llena de añoranza y melancolía,
un momento donde los ánimos se frustran,
cuando decrecen las ilusiones
IV
Te enfrentas a momentos donde todo pierde el sentido,
y el fantasma del suicidio te enloquece,
cuando el abismo se abre a tus pies,
un momento donde los ánimos se frustran.
V
Cuando el cuerpo se siente tremendamente agotado
son instantes enormes en la rapidez del tiempo,
donde todo te llena añoranza y melancolía
y el fantasma del suicidio te enloquece
Cuando ya no quede nada , II
I
Y entonces, cuando te encuentras débil hasta el extremo,
dejarías la vida en silencio,
pero te notas demasiado leve y banal,
en una existencia lejos de tener sentido.
II
Danzarías con la soga o besarías las arterias con óxido,
pero hasta todo el valor te ha olvidado,
mientras hilvanas tu atormentada locura
pero te notas demasiado leve y banal
III
Harías explotar tu cabeza y atajar la tortura,
en esos instantes de desesperación,
cuando la vida se hace insoportablemente afilada
mientras hilvanas tu atormentada locura.
IV
Y es que hay momentos en que los ojos se llenan de lágrimas
cuando solo deseas la muerte.
Y es que te enfrentas a momentos donde todo pierde el sentido,
cuando la vida se hace insoportablemente afilada.
V
Dejarías la vida en silencio,
pero hasta el valor te ha olvidado
en esos instantes de desesperación
cuando solo deseas la muerte
El dulce canto del suicidio
Publicado en el 8° Auxilio (1994)
Jugando a ver quien mata , y arrasa.
Decapitando por la espalda y mordiendo los despojos.
Los enfermos ejecutan el desastre, y todo el mundo ríe.
La paranoia se califica bella y divertida, y el verdugo danza en el vacío de no ser nada más que otro.
La indiferencia vomita a las víctimas del tedio.
La impotencia desgarra y humilla sutilmente,
y el viejo loco de sed musita cual perro anémico miles de rostros de miedo.
Todos corren por oscuras calles de filo-asfixia.
Los ojos brillan y la niebla agobia a los secos párpados.... y la noche cae entre eclécticas sonrisas de dolor.
Vamos todos juntos, hermanos de oscuras almas, al suicidio colectivo.
Degollémonos muy despacio, hasta quedar sin sangre, sin manchar al alba ... sin gritar cual cobarde.
Vamos todos, estúpidos borregos fieles, a celebrar entre el todo y la nada, el feliz día del degüello.
Colguémonos de agradables sogas de esparto, a danzar entre la muerte y el fin... escupamos sangre y vísceras, cual ángeles lascivos de infierno... Vamos todos a celebrar felizmente , el precioso día del degüello.
Vamos, seres sin futuro ni deseo... hoy, al fin ,es el día del degüello
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En el silencio del corazón
En el silencio del corazón
apareció en 1994 en Lords Of Death
Y mañana rodarás sobre el suelo,
un lecho henchido de espinosas agujas,
lamentos ondeando en sentidos reprimidos,
aullidos de silencio en el deseo del corazón,
en el silencio del corazón.
Y mañana caerás sobre el frío,
y las venas reventaran en tu cabeza,
en mullidos colchones de hojalata,
en oxidadas nubes de algodón quemado.
Llorando la ausencia del miedo.
El amor está muerto de esperanzas,
ajeno a emociones.
Serás , una y mil veces,
la reina de las calaveras,
y estallará en tu pecho,
mil pedacítos de cuerpos.
Júntalos y lánzalos al viento,
en domingos de enlutadas miradas,
¡Despliega tus medios,
remonta lo invisible,
y esconde lo brillantemente dorado y eterno,
y déjalo reposar todo en silencio,
en el silencio del corazón
En un rincón de la memoria
apareció en el 8° Auxilio ( 1994).
I
Ese día, el mar parecía querer romper las rocas, las olas enfurecidas y violentas estallaban, cambiando de azul intenso al blanco espuma.
Salpicaban toda la playa, ...., la suave arena, las verdes rocas y mis enrojecidos ojos.
Ella, con la cabeza agachada, tal vez llorando,... no se. Me hundía en un estado de impotencia, no sabia que palabra decir, ... que hacer. Era como si todo se me fuera de las manos.
Sentados sobre el manto de arena y cochas rotas, algas muertas y medio podridas, ..., y el penetrante olor a mar.
Nuestro orgullo nos impedía decir nada, ¡maldita rutina¡. La monotonía había ido matando poco a poco nuestro amor, el cual creíamos fuerte y duradero.
Podríamos volverlo a intentar ,pero nuestra arrogancia nos vencía, nos conocíamos demasiado, demasiado nuestras debilidades. Ella, ahora, podía hacerme tanto daño, y yo, a ella también.
Quería herirla, aunque, realmente, la quería demasiado para hacerlo.
La brisa marina se calaba en los huesos, y ella callaba... yo hacia círculos con el dedo en la arena... mirando al horizonte, todo azul, y callando.
Tendría que ser ella la que diera el primer paso.
Tanto tiempo juntos, y ahora, las ilusiones de antaño se habían transformado en mediocridad.
Renunciaba a parte de mi presente para buscar un futuro incierto y poco esperanzador.
Las últimas semanas habían sido durísimas, quedábamos , para intentar retomar las riendas, y que todo fuera como antes, pero ... nada, ninguno era capaz de decir nada que tuviera sentido, horas en silencio, de miradas perdidas, paquetes de tabaco fumados velozmente,,, para evitar decir nada... encendía el cigarro con el final del otro.
-¿Que?, ¿Que hacemos?, le dije.
- Eso - contestó ella - Tu dirás.
Y silencio,,, ni siquiera mirarnos.
- Esto así no puede continuar - dije con voz baja y profunda.
Me levanté y me fui hacia la orilla , plantado, rígido, mirando la intensidad sin mirarla. Todo lo que pasaba por mi cerebro era confusión, quería dejarlo estar ... pero ella me hacia demasiada falta.
Cogí del suelo una concha ... ondulada, blanca , y la lancé al mar, intentando que resbalara unos metros sobre las olas ... pero se hundió de seguida, tal vez por que el mar estaba demasiado furioso.
Ella vino cerca de mi ... se sentó a pocos metros, se quitó las botas , y alargó los pies para que las olas los mojaran ... incluso los pantalones cuando estas venían fuertes.
Con la mirada también ausente ... me puse de cuclillas .. y dejé que el mar mojara mi mano . El agua estaba fría... cruelmente fría.
- Así ... ¿que?- interrumpió ella en medio del rumor eterno del mar - ¿lo dejamos estar?.
Su voz era una mezcla de odio y tristeza.
- No se ..- contesté - ¡Esto así no funciona¡ , - dije mirándola a los ojos ( Ella también torció la vista hacia mi, y su mirada era ahora extraña, no la de la que estuve enamorado.
Aunque de nuevo, ese sentimiento que te roe por dentro... le hacia víctima , mi víctima y mi verdugo. Tenia que dejarla ya.
- Dejémoslo ya - dije.
Ella se levantó, y sin dirigirme ni siquiera la mirada me dijo: - de acuerdo, será lo mejor que podemos hacer.
Metió su mano por el cuello de su jersey, y de un tirón rompió la cadenilla que llevaba , la que yo le había regalado, y la arrojó al mar.
Cogió las botas ,,,y descalza se marchó hacia su coche, a pocos metros de donde estábamos.
II
Todavía recuerdo ese día, hace tres años, o quizás más , no se, y lo recuerdo como si fuese algo mucho más reciente.
El recuerdo me ha emocionado . Ahora, al ver su cara llena de cortes y pálida .. como si fuese de cera,, no he podido evitar llorar ¡ maldito destino¡... estaba esperando a que dejara su relación con el que salía hasta ahora ( y que parecía que recientemente la cosa ya no funcionaba) para volver a intentarlo.
Pero, fue ayer , cuando un camión arrolló su coche.
ahora está dentro de un ataúd ... con la tapa levantada , la gente entra, la mira, y como viles plañideras se cuelgan de los cuellos de sus parientes para darles el pésame.
III
Ya la han metido en el nicho ... y lo han tapado con ladrillos ... dentro de pocos días pondrán la lápida.
La gente se va marchando ... oscurece, y solo queda el encargado del cementerio ... se aleja con la carretilla de los ladrillos y el cemento... se gira... y me grita desde la otra punta del patio :
-¡Oiga, que tengo que cerrar ya¡, ¡Ya es la hora¡.
Desengancho el ´´ no me olvides que me regaló, con mi nombre y el suyo, y una fecha , lo guardaba todavía . Lo dejo delante de la pared de ladrillos .. a escasos centímetros entre el borde y ellos ... el espacio que han dejado para empotrar la lápida.
-¡Venga¡- grita de nuevo el encargado.
Y mirando por última vez la pared de ladrillos les digo: ´´ bien, querida, espero que les sientes bien a los gusanos.
IV
Pausadamente, bajo la mirada impaciente del sepulturero me voy hacia la salida, buscando para la nueva muerta un nuevo rincón en la memoria.
Mi pequeño hermano
Inédito
Recuerdo todavía la maldita imagen.
Una noche, en esas horas que solo los grillos aman, en esas horas en lasque solo la luna se atreve a brillar.
Las habitación estaba en penumbra, solo finos pedacitos de luz azul de la luna se envalentonaban a cruzar los diminutos espacios que quedaban entre la persiana,..., y las fosfóricas manillas del despertador.
Mi hermano dormía en la cama de al lado, con la boca abierta, ... podía escuchar su tranquila respiración rítmica.
Quería que se despertase, ya que tenía miedo, no podía cerrar la vista ya que temía dormir y zambullirme de nuevo en la pesadilla que me había despertado con el pulso acelerado.
De repente... el silencio se apoderó de la habitación, un silencio que yo intenté paralizar, aunque era imposible. La penumbra se empezó a llenar de partículas púrpura... el frío.
Una imagen se iba creando en silencio, una imagen femenina y terrorífica... traslúcida, desgarradora, frágil, e incandescente.
Sus ojos fríos se quedaron fijados sobre mi hermano, y los labios de la imagen parecieron arquearse en una sonrisa.
Una pulsión rápida me hizo pulsar el interruptor de la luz.
La imagen desapareció... fui a despertar a mi hermano para decirle lo ocurrido... y, quedé horrorizado al notar como su carne estaba rígida y fría... y su pulso parado, y el silencio lo ocupaba todo...
Comentario de Mi muerte
“Como no, otra vez ella, la dama de la guadaña, es la protagonista de una obra de Carles. En esta ocasión podría aplicarse perfectamente lo de “lo bueno, si breve, dos veces bueno”; no hacen falta retorcidas descripciones, ni versos eternos, ni recursos archiconocidos, ni repetición de tópicos hasta la saciedad para mostrar la amargura y la angustia de algo que todos tememos pero a la vez esperamos, con mayor o menos ansiedad. Cabría una última reflexión sobre la primera frase y la última: ¿Es realmente triste? ¿Es realmente el fin?
Marcos. Oviedo ‘1998
Mi muerte
MI muerte
apareció en el 8° Auxilio ( 1994)
Hoy... es un día triste, el día más triste. Acabo de morir, y estoy rígido y helado dentro del ataúd
Todo ha terminado, esperando en silencio a la putrefacción, a que miles de gusanos me coman a besos y todo termine en la oscuridad de la noche más larga... simple y cruelmente , el fin.
Nacidos para la humillación
apareció en 1994 en Lords of Death
Sentada, de nuevo, detrás de la vieja mesa cubierta de vidrios y polvo,..., letras ya borradas de un pasado de exceso de ilusión.
Toda la habitación, con la pintura cayendo entre telarañas sucias y humedad, parece una gran y olvidada cripta.
Su mano está temblando... o tal vez lo hace ver así el viento que entra por la carcomida y descuartizada ventana.
Empiezan a brotar las lágrimas, y desde los ojos caen , jugando entre su piel rugosa y las cicatrices.
¿No pudo decir las palabras a tiempo?
Ahora, con el cuerpo ya marchito, la hermosura ya no es nada más que una tortura del recuerdo.
Si dejara caer su cabeza sobre la mesa sembrada de cristales afilados y polvo... Las imágenes del recuerdo van limando su cordura, la destrozan, la fustigan hasta el último latido de su corazón.
Es como si el tiempo jugara a retroceder o incluso pararse en su final.
¡Que im+potente el ser humano...que ha de ver su amargo final¡.
Dejará caer su cara contra los vidrios, que perforarán su cara y cortarán sus ojos, y el polvo se mojará de sangre.
Y nada sucederá, ella descansará muerta, con la cara destrozada , mientras solo las hormigas recorrerán su cuerpo.
Nacidos para dominar, pero con una muerte tan humillante... y, hasta el ultimo latido del ya cansado corazón , los recuerdos destrozaran tu memoria.
Quería Morir
Este poema fue musicado años después por el grupo Los Humillados, en “El Conjuro de los poetas malditos”
Quería morir,
quería que todo el mundo estallara,
de la manera que fuera,
daba igual el medio,
solamente quería morir.
Temblando junto a la puerta,
el mundo había caído sobre mi,
llorando, como nunca antes lo había hecho,
y odiándome a mi mismo,
y, sobre todo, a ti.
Me sentía realmente traicionado, deshecho,
y solamente quería morir... daba igual como,
solamente morir.
La vida se transformará en cáncer
Inédito
Temblando,
por el recuerdo de una herida mal curada,
que guardará su señales doscientos días y tres mil noches,
y se transformará en cáncer de vida,
... por esa vida que se fundirá en simulacro.
Respirando,
de las ánimas que morirán de olvido,
frente al escudo que se fundirá violentamente,
frente a las manos que se verán destrozadas,
frente a un aire que será parte azufre, parte nada
Tanatorio de Crudo invierno
TANATORIO DE CRUDO INVIERNO.
Apareció en el 8° Auxilio ( 1994)
Llora ... en la noche más pagana,
en el día más confuso,
en la saturación de impulsos
a la vida desolada
Llora, en mis besos agriamente corroídos,
en mi muerte cruelmente adelantada,
en mis brazos de pulsiones extinguidas,
a la vida que se acaba.
Llora, al proyecto derruido,
a la luna sin espada,
a los ojos de Morfeo,
por la nota asesinada.
Clama, al cielo del dios extraño,
sucumbiendo a los lagos de amianto,
al amor del pestilente ermitaño.
en la furia que nos utiliza como manto.
Grita, a la estructura del silencio,
en el día de aires rotos de fuegos,
de luces apagando sin destino ni pasado,
a la lengua que te enjaula.
Llora, en sutiles siluetas de cruces oxidadas.
en momentos de ideales de suave esparto,
como en tormentas de prolongado asco,
a la Bestia del Eden-establo.
Chirría , como busques de destierro,
y la flauta de un ser alado,
que sirva de réquiem cabronizado
¡¡Si yo fuera de ojos fierros¡¡
Llama, en soplos del animal amado,
por los siglos del profeta idiota,
que cabalgan los dueños del cuento afilado,
como triste canción de triste nado.
Llora, a los seres de vacío existir,
que seréis legión de mutilados,
un pequeño ratón blanco de charco,
que expresó, sin serlo, sus diez lados.
Llora, como azul mosca masacrada,
la aniquilación de los actores de rojo fracaso,
en destellos de los trazos del butano,
y llora,
al escuchar el aliento del Tanatorio de Crudo invierno.
Tío Vivo
I
Como una sutil y lejana musiquilla,
como si de una motosierra cortando cuellos de niñas vestidas de comunión se tratara,
recorría mi cabeza,
Tal vez, si hubiera buscado en algún oscuro rincón de mi infancia,
hubiese encontrado la melodía ... tan lejana y agradable
II
Y sueño... un tío vivo , con todas sus piezas rotas,
da vueltas ... y más vueltas,
y las gordas madres bigotudas lloran al ver
como sus hijos van perdiendo sus dedos en el tío vivo,
... que gira... y gira, entre bombillas coloreadas,
( ahora cubiertas de hilos de sangre )
III
Despierto ... todo está oscuro,
busco el interruptor,
pero mi mano no encuentra la pared,
ninguna pared.
Desearía creer que estoy soñando,
pero se que realmente estoy despierto,
no existen los placenteros tonos de los trazos del sueño.
IV
¿Que tomé ayer ?
... no recuerdo mucho,
casi diría que nada,
solo hay imágenes que reverberan
como borrosas muestras de una perdida agonía,
y un tío vivo lleno de sangre.
1995
Almas perdidas
apareció en el 10° Auxilio, 1995.
Ahora te tengo entre mis brazos, sin vida, con los ojos cerrados, las cuencas se han ido marcado , amoratándose. Tu cara se ha amarilleado, tu pelo ha perdido el brillo, tus labios están fríos, soltando el perfume de la descomposición.
Recorro tu espalda, está fría, muerta, con pequeños granos amarillos y enverdecidos que supuran.
Tus miembros se deshacen bajo la piel.
Abrazado a ti... besando todo tu cuerpo, tu cuello viscoso, intuyendo entre el olor a podrido , tu olor, aquello olor que me llenaba, aquel olor que me daba una excusa para vivir .
Recuerdo el primer beso ... era un día nublado, estuvimos hablando toda la tarde sobre el futuro ... caminamos sin rumbo, caminando cerca. Me contaste algo que imagino, era muy importante para ti, yo solamente miraba tus ojos claros, enternecidos ( creo) por la sinceridad de sentir el alma joven de nuevo , de nuevo te sentías viva.
Volvimos rápidos, sobre las huellas que pausadamente habíamos dejado marcadas en un pasado anónimo. Era un día extraño, la ciudad era una gran maqueta recortable puesta solamente para que nosotros jugáramos sin miedo.
Nos echamos aquí mismo, donde ahora estoy yo contigo, cansados , tu de algo que tal vez yo no entendía, yo, de la espera.
Un abrazo de amistad, un beso en el cuello sin pretensiones... el tiempo se había parado, solo existía fuera de ti y de mi. Parecías descendida de las alturas, irradiando amor. Un beso en los labios, mirándonos a los ojos intentando buscar algún reproche, que no existía... dos besos en los labios, y nuestras lenguas se perdieron entre ellas, sin miedo, sin nada más que el deseo.
Después, pasarían los días, y la inocencia de los primeros días se iba transformando en sensaciones más profundas, más enteras, más deseadas. Sin ocultar nada, llegando hasta donde queríamos realmente llegar.
Recuerdo cuando todo renacía desde las aparentes cenizas para abrasarlo todo, cuando parecía que todo había acabado, nos sorprendía que todavía quedara dentro de nuestros cuerpos, un deseo creciente.
Ahora aquí, muerta, como una marioneta a la que le han cortado las cuerdas, pudriéndote, deshaciéndote en ti misma, mientras las larvas se preparan a nacer en tu coño y comerte por dentro.
Aunque tus labios estén babosos, todavía quiero besarlos ... aunque mi lengua se llene de pus, todavía deseo lamer tu cuerpo y sentirte toda mía.
Aunque solo seas carroña, todavía, cada poro de tu cuerpo pudriéndose, guarda tu esencia.
BESOS DE LEPRA
apareció en 1995 en `` El grito de El Demonio``
Un gordito angelito del cielo cristiano , escondido en suabecitas nubecitas de color blanco,
se masturba, se masturba en dios pensando.
Dame un beso en la lengua,
y que tu lengua caiga en mi boca, que tus labios se fundan en mis babas,
La virgen María sobre nubes reposa y prepara la jeringa
para inyectarse la ultima toma,
pobre cerda .... heroinómana.
Dame un beso en la boca,
querida amante leprosa,
para darme tu mal, y tu piel ya viscosa
dame un beso , dame un beso de lepra en la boca
Mamá me estoy pudriendo,
el pus mana de mi boca, con mi vómito
Mamá, estoy menguando,
soy comido por gusanos,
y me pudro... y me pudro
¡¡¡Sácame del ataúd¡¡
¡¡¡Sácame del ataúd
Demasiado tarde para ser dioses
Todo el mundo ha soñado con alas de acero,
con vaginas sangrantes coronadas de fuego,
con vírgenes pinchándose en las esquinas,
con perros muertos.
Mucha gente ha soñado con poseer El Viento entre sus manos,
con nadar desnudos en charcos engasolinados,
con fumar incienso en vez de besarlo.
Solo nosotros soñamos en nosotros,
solo nosotros pensamos en nosotros,
solo nosotros nos acordamos de nosotros.
Muchas noches, no existimos,
no estamos,
nos limitamos a recorrer vendados los pedazos del pasado.
Solo nosotros odiamos nuestros nombres,
solo nosotros hablamos nuestra lengua,
solo nosotros besamos nuestros cuerpos.
Disparemos a nuestros corazones,
sin llegar a romper la gran campana de vidrio.
El escenario permanece intacto.
El Gris
(Apareció en 1995 en “Si nos hubieran dejado ...”, y musicado por el proyecto “Acariciando la piel del óbito”)
He vuelto, desde el negro sueño,
a rozar la piel del tedio.
Apareciste sin rostro detrás del viento,
mientras las luces me traspasaban,
me preguntaste si todavía quedaba musgo en mis pulmones,
y yo te respondí, que allí ya no se salvaban vidas,
allí, ya solo se regalaban papeles de envolver sueños manchados de lluvia,
Cuestioné la razón de mi existencia,
y las montañas me respondieron que era el absurdo,
pregunté el motivo de la tormenta,
y el mar me respondió que era la venganza.
He sentido mis venas secas,
he sentido mis ojos blancos,
Grité al cielo con la boca llena de tierra,
mientras sobre mis labios cortados,
caía una fina llovizna,
las gotas se transformaban en nieve roja al rozar mi boca.
El mundo había menguado,
ahora era solo cien metros bajo mis pies,
girando a la rapidez del caos,
en una órbita de tres días por segundo.
Una parte de mi corazón crecía hacia el sur de mis sueños,
haciendo que sus alas salieran perforando mis costillas,
rasgando la carne,
que estirándose violentamente,
se partía en mil infectos pedazos,
Tenía los ojos llenos rabia,
y con las manos llenas de larvas,
y la boca llena de sangre,
me sentí realmente muerto,
Amaneció el Gris sobre mi cuerpo helado,
me sentí aire, con la boca llena de pétalos secos,
me sentí tierra, con las manos llenas de arena,
me sentí fuego, me sentí hielo,
me sentí nada.
Amaneció el Gris sobre mi cuerpo frío
Amaneció el Gris sobre mi cuerpo helado,
Amaneció el Gris sobre mi cuerpo muerto
El aroma de la tierra húmeda
apareció en el 1995 en `` EL grito del Demonio
El aroma a tierra húmeda, la imperfecta belleza de las flores , la perpetua hermosura de las imperecederas estructuras de mármol, imitando cruelmente el esplendor de dioses griegos, no puede esconder la amarga desesperación que tu pérdida me conlleva.
Los crepúsculos entre flamantes cipreses, los panteones, el aroma a hierba virgen, no puede hacerme olvidar, que tras esa limpia lápida con tu foto, se oculta la podredumbre, se ocultan tus huesos, queda solo la esencia de tu forma, que tanto amé, desaparece y se transforma en éter.
El aroma a tierra húmeda la inventó el hijo secreto del dios cristiano , para burlar la sensación de la desesperación.
El Lago
El hombre vestido de negro aparecía todas las mañanas junto al lago.
El humo de su cigarro se convertía en una espesura blanca, que luchaba contra el helado viento invernal.
Su mirada se perdía en las cristalinas y frías aguas del oscuro lago...
Terminaba de meditar, y desaparecía pausadamente entre los arboles, por un viejo camino que yo jamás seguí.
Él , aparecía poco después de que yo despertara, me levantara, y mirase si el lago se había congelado.... Aparecía entre la nieve, su negra gabardina y su gorro, le hacían resaltar.
Llegaba a la orilla, y se quedaba quieto, mirando al centro del lago , ... , su mirada perdida, como la de un niño en la oscuridad ( aunque ,casi siempre parecía, sobre todo, ausente ).
Esperaba, rígido, inmóvil, solo notaba que vivía por el aliento que iba echando.
Esperaba algo, alguien... pasaba casi siempre media hora, esperando . Después , cogía un cigarrillo , y con un estilo ceremonial, lo consumía.
De una bolsa de plástico que siempre llevaba, sacaba un ramo de rosas , cubiertas de un material negro y grasiento, que goteaba sobre la nieve, parecía alquitrán.
Lanzaba las rosas sobre el lago, y el alquitrán ( si es que no era otra cosa ) .. flotaba sobre la superficie, ensuciándolo todo en oscuros y multicolores círculos concéntricos -
Cuando hacía mucho frío, y el agua estaba congelada, los ramos de flores se amontonaban, iban cubriéndose de escarcha, y poco a poco, eran sepultados por las nieves. Las orillas estaban llenas de restos putrefactos de ramos, que iban desapareciendo con el paso de los meses.
Le pregunté a mi abuelo si sabía algo del hombre del lago, y este me hizo sentar junto a la gran chimenea que estaba encendida con troncos de encinas, me ofreció una copa de crema de whisky , y después de que él tomara un sorbo, con su voz ronca y cansada, empezó a contarme lo que sabía.
Me dijo, que hace ya muchos años, antes de que yo empezara a caminar, el señor que ahora yo veía todos los días frente al estanque, vino aquí a esta región, procedente del sur. Se instaló junto a su esposa y su única hija en un antiguo caserón que compraron para rehabilitarlo y montar su definitivo hogar.
Entonces, el hombre tenía cerca de los cuarenta y nueve, y se había pasado desde los doce trabajando, en muchísimos sitios. Los últimos catorce los había pasado en una factoría de montaje de automóviles. Cuando vino, se había amoldado a una reducción de plantilla, en la cual habían adelantado su jubilación, y una cierta cantidad de dinero como indemnización , que no le vendría nada mal.
Con ello, y con lo ahorrado durante años, ya que además de que su mujer había estado trabajando como costurera durante bastantes años ,una hermana de su madre, soltera , había muerto hacía seis meses, por lo que toda su hacienda pasó a ellos, permitiéndoles, con todo, dejar de trabajar en nada, y dedicarse a su hija, un preciosidad creciente de dieciséis años, que iba abriendo día a día su esplendorosa y tierna belleza.
La joven solía pasar todas las tardes junto al lago, cuando hacía buen tiempo, contemplando las aves migratorias , el cielo reflejado, o su silueta vibrando con los círculos concéntricos que producían las caídas de las hojas...
Al poco tiempo de llegar, la madre se puso enferma, un cáncer de mama no visto a tiempo la roía por dentro, estaba muriendo entre inaguantables gritos de dolor.
Murió, y la alegría con la que llegaron fue convertida en silencio y tristeza. La joven no volvió a sonreír, pasaba junto al lago, horas enteras, lanzando todas las pequeñas flores silvestres que le ofrecía el campo... y nadaba vestida.
Un día, apareció flotando en el lago, con la boca llena de las diminutas flores que solía arrojar en el agua.... los cabellos llenos de hojas secas de pino, y los brazos cruzados sobre el pecho... Era como si la hubieran preparado para enterrarla.. su bata blanca , que siempre llevaba, hacía ahora de mortaja.
Nadie supo jamás de la causa de su muerte, y , desde entonces, día tras día, el hombre de la gabardina negra, acude todas las mañanas, con el ramo de flores empapado de alquitrán, lo lanza violentamente contra el agua del estanque... nadie sabe el significado de tal acción, solo él.
Según mi abuelo, las dos muertes seguidas le volvieron loco, sus gestos eran solamente una representación teatral para dar un contenido a su vacía existencia.
Me fui a dormir, y no pude llevarme de la cabeza la imagen de la joven flotando con la boca llena de flores.
esta mañana, antes que de costumbre, me he levantado, me he vestido con el abrigo, y me he acercado al punto exacto donde el hombre de negro llega cada mañana.
He estado esperando ... en silencio.
Ya llega.... pausadamente, sin percatarse mi presencia, se queda rígido como siempre, aunque esté ahora a mi lado...mirando el centro del lago.
Le pregunto, varias cosas triviales, y él. ni siquiera me mira, es como si no se diese cuenta de que estoy a su lado .
Espero, un cuarto de hora después, sin haberme dicho nada, arroja las rosas alquitranadas, se da media vuelta, y desaparece por el camino.
Hoy, me he despertado un poco después de la hora a la que él suele llegar, me he levantado y he mirado la ventana.... y mi respiración se ha entrecortado... en el centro del lago , flotando , el cuerpo sin vida del extraño hombre, cubierto de alquitrán
el momento de morir
1995, inédito
¿Acaso no has soñado nunca en subir sobre un puente por el que pase por debajo las vías del ferrocarril, y saltar cuando veas cerca un tren de largo recorrido?.
Hay un remedio para cada mal... una cura para cada enfermedad.
La humanidad tiene un cáncer profundo, el ser humano posee una enfermedad hereditaria, y esa es la existencia.
En nuestras manos tenemos la solución ... es sencilla, la vida te mata, te arrastra al dolor existencial... córtalo por lo sano, suicídate.
Salir a la calle cada mañana ofrece un sin fin de variopintas posibilidades de hallar la muerte voluntaria...
¿prefieres ser arrollada por un ciclomotor y así jugar también con la vida del conductor?, con un poco de suerte será un adolescente que al tiempo que te parte los huesos y te quita la vida, revienta su cabeza como si fuese un melón.... un impactito de nada, y su charco de sangre puede mezclarse con tu charquito de sangre....¿Que imagen más preciosa !.
Hay tipos que son mucho más duros, y prefieren la ruedas de los automóviles, puedes elegir morir bajo las ruedas de cientos de modelos, cientos de colores, escoge tu color preferido, o, mejor todavía, espera en la acera de la calle más concurrida de tu ciudad, antes, memoriza el nº premiado del sorteo de la O.N.C.E de anoche, y espera a que llegue un coche que su matrícula coincida con los números en cuestión ( puede ser muy divertido ). Cuando este esté cerca salta horizontalmente frente a él, sin dejarle tiempo a reaccionar, ( a lo mejor, el conductor muere también de un susto, de un paro cardiaco )
Tal vez estas técnicas te parezcan mariconadas, ¡necesitas algo mucho más duro !. No hay problema, la ciudad está llena de autobuses urbanos, con sus preciosas ruedas.
Eres joven, hermosamente joven, ¿serás lo suficientemente idiota para que esa juventud que ahora gozas se transforme ante ti en una vejez asquerosa ?, ¿que tu fina carita se llena de arrugas ?, ¿te gustaría mearte y cagarte encima como cuando naciste ?, ¿te gustaría ver como te cae el pelo y los dientes ?, ¿ te gustaría verte como algo asqueroso e inútil ?... venga, no seas idiota. Suicídate ahora, es lo mejor. Vivirás en la memoria de los que te rodean, que te mantendrán eternamente joven,.
¿Quieres que tu novia te recuerde tal y como eres ahora ?, ¿o quieres que te recuerde como al abuelito babeante con cáncer de próstata ?.
No lo dudes, llena la bañera de agua tibia... con bastante espuma... métete dentro, y junto a la barandilla de la bañera, pon el radiocasete ( siempre enchufado a la corriente eléctrica, nunca con pilas ), pon la cinta adecuada para tan macro acontecimiento... saca tu pie del agua, y mientras te masturbas con las dos manos, tira con tu pie el radiocasete dentro de la bañera...¡enhorabuena!
Hay cientos de pastillas para dormir esperándote en las farmacias , hay cientos de cuchillas de afeitar esperándote en las droguerías...¿No ves las venas en tus muñecas ?, ¿no te piden a gritos que las acaricies con el acero afilado ?...Escucha la voz de tu corazón, este te guiará...¿Córtalas! de cuajo, a ver si con un poco de suerte , antes de desangrarte , consigues de una puta vez ver como son los huesitos de la muñeca !.
Coge un colchón cómodo, tíralo sobre el suelo de la cocina, enciérrate dentro de ella. Con cinta aislante precinta por dentro la ranuras de las puertas y ventanas. Coge un libro de poemas, y abre todos los gases, prepárate para un plácido sueño. (se que hay gente que gusta de emociones fuertes, y acostumbran a fumarse un cigarrillo de despedida ¡ espectacular !
¿Has probado nunca a abrir por la fuerza la puerta del ascensor cuando este esté dos pisos arriba, y saltar al vacío por el hueco ?. si no te hace gracia la caidita, cuando el ascensor llegue a la planta baja te hará cosquillitas para que te rías.
ve al zoo, y salta a la jaula de esos tigres , o cualquier bichejo con un poco de hambre.
Hay mil formas de morir, escoge tu, no dejes que la enfermedad ni el tiempo lo haga. Los héroes no esperan a la muerte, la buscan, hacen el amor con ella, y es entonces cuando se funda el ídolo, es entonces cuando desaparece el ser mundano, el ser mísero, y nace el mito, un mito que crecerá con el paso de los días, con los hallazgo que reconstruirán un pasado inexistente, una soñada historia de amor irrealizada.
la vida empieza desde la penumbra buscando la total oscuridad.
Hay un tope , un ciclo que solo los sabios saben terminar dignamente, no como animales, Cuando la vida deja de sorprenderte, cuando todo empieza a repetirse, hay que tener la idea fija, imperturbable... ese es el momento de morir... no hay duda
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“ACERCA SOBRE “EL SUEÑO QUE DURÓ MIL AÑOS”
No es en vano que esta obra de título “El sueño que duró 1000 años” del autor castellonense Carles Mulet las tres ideas-palabras que más se reiteran sean mundo-TIERRA, HOMBRE-mujer, nada-VACIO... y es que, en efecto, con un léxico y una gramática perfectamente accesible cual de un libro abierto se tratase ( en el que afortunadamente no hay que recurrir al uso y abuso metafórico para llamar la atención sobre un texto con pretendido significado, pero hueco de contenido real, tal y como han hecho algunos antes, ahora y siempre) no hay que ir muy allá para percibir que la belleza, que realmente interesante está ahí. claro, sencillo, sin más pretensiones... “El sueño que duró 1000 años” subraya, desde sus páginas iniciales, la idea de la absoluta desorientación, caos y vacío en el que se mueve el ser humano. El mundo, el universo que rodea a este hombre está gobernado y presidido por la nada más absoluta; dentro de esa nada, el sujeto vaga, vive o sobrevive desorientado, haciéndose mil preguntas sin respuesta, buscando, esperando un algo que llene su existencia mientras todo a su alrededor es ese caos y vacío, esa soledad que lo llena todo; la omnipotente figura de un dios satanizado no es sino el reflejo de su propia imagen en un espejo... y es que cuando sele entrega el poder de crear, libremente, cuando se le da una segunda oportunidad para hacer y deshacer a voluntad, no hará sino crear a su propia y ¿deformada? imagen y semejanza; así ,creará un nuevo Adán y Eva, llenos de todas las frustraciones, miedos y miserias de este auto-Dios-Satán-creador.
Magnífica la imagen de una Eva-serpiente arrastrada, esclava, humillada y la de un Adán cobarde, indeciso, sumiso. Es en este nuevo mundo donde se pueden liberar todas las ansias, deseos y pasiones; todos los más oscuros deseos quedan en libertad y aún así, este personaje hombre-dios se sigue sintiendo desamparado, SOLO. Todo el poder en sus manos y ¿para qué?... siempre las mismas dudas, la misma insatisfacción y el eterno ¿y ahora qué? que se parece preguntarse una y mil veces.
Esta atormentada criatura busca, mira sin encontrar a su alrededor y llega un momento en el que ya no alcanzará a discernir si esa vida que recuerda como anterior fue un mal sueño o , si por el contrario, vive un sueño que dura mil años y del que ya no se puede, quiere o sabe salir.
Excelente la imagen final que ofrece Carles Mulet de presentar a un individuo tan complejo, tan lleno de partes oscuras, y no ofrecerle, ni tan siquiera como salida de personaje central, un poco de luz , una esperanza, mas puestos a pensar, ¿no somos todos contradicción, espera eterna, frustración, impotencia, soledad, o vacío en algún momento de nuestras arrastradas vidas?.
Alicia del Río
El sueño que duró mil años
Alzad hacia lo alto vuestros ojos, y considerad quien crió esos cuerpos ( Isaias XL:26)
PROLOGO
Nacía tímidamente el otoño, sin darse ni siquiera cuenta de ello, robando lentamente luz al sol, minutos al día.
Había transcurrido , sin apenas percatarnos, otro año. Una año que nos había aportado demasiados cambios, que tal vez habíamos asimilado demasiado bien, como si de otra burda artimaña de la rutina se tratase, aunque en el fondo de nosotros, sabíamos que ya nada iba a ser como antes.
Tal vez la memoria no conserve ya todo, y tal vez, en pocos meses, todo lo vivido se verá mermado, hasta solo recordar, de forma lejana y distorsionada, pequeñas cosas, que al rozar el recuerdo nos traerán un extraño apretar de dientes, media sonrisa en los ojos y media lagrima en los labios.
Podríamos sentir el vértigo, motivos no faltaban, pero nuestra alma estaba demasiado tranquila, como intentando descansar
Sábado, diez de la mañana sobre un cielo grisáceo, triste, helado. Caminando y perdiendo voluntariamente la vista en los secos arboles, en las hierbas muertas que pocas semanas atrás estallaban en tonos verdes, y que el próximo verano estarán pletóricas de nuevo, verdes, orgullosas. Renacerán de sus ciegos tallos, de sus raíces calladas. Ondularan en el viento, sujetas a la tierra, esa tierra eterna que les ha visto morir y renacer cien veces, esa tierra madre que sonríe al pensar en el absurdo ritmo de las caídas y subidas de los cuerpos, mientras ella es el gran tablero de este mortal juego, el escenario de este letal e inacabable teatro.
Todo es un gran y enfermo circulo, ¿Será nuestra fugaz vida también víctima de este ritmo ? ,¿Renaceremos cien veces del polvo para morir cien veces?.
La vida sería tremendamente absurda y despreciable si fuera así, pero lo peor, es que sin ser así, si fuera solamente una helada ráfaga caduca, todavía sería más absurdo y desesperante.
Deseo que mi mente aparte lejos estos pensamientos, y pensar solo en cosas que me tranquilicen, pero incluso las cosas más suaves, las imágenes más tranquilas, decaen y las imagino muertas .Todo es odiosamente perecedero, solo la tierra es eterna, hasta que estalle, hasta que ebulla, hasta que se quiebre y sea polvo suspendido en el universo.
Camino, aunque realmente estoy cansado, muy cansado, como nunca lo había estado... deseo descansar, tengo el alma enferma, es el punto de no volver a crear falsas esperanzas, por que, realmente eso es nuestra vida, unas cuantas ilusiones creadas por nosotros mismos, para sobrevivir.
Nos enamoramos, creamos nosotros mismos a la persona ideal, solamente por la necesidad de querer a alguien, ¡ ya no de que te quieran¡. No es una necesidad de cariño, ni de deseo sexual, es una necesidad de tener el corazón lleno, de soñar con alguien, de creer que hay, al menos una persona en el mundo que no merece morir. Es una necesidad de no sentirte sólo. Y así es, cuando llegas al fondo de las cosas , cuando ves como no tienes nada, cuando te sientes vacío ( no únicamente a ti, si no a toda la humanidad).
Es el asco, el asco a todo lo que te rodea, a todo lo que existe, al existir como categoría diabólica.
Todo lo que has hecho en la vida ha sido justificar torpemente tu existencia, `` ha merecido la pena ``, pero, ¿acaso ha existido alguien que en el momento de morir no haya lamentado el tener que desaparecer ya , por tantas cosas que no ha hecho ?. Vemos pasar nuestra juventud fugaz, se nos escapa de las manos, y no hacemos nada para sacarle todo su jugo.
Cerraremos los ojos, y al volver a abrirlos , nuestros cuerpos estarán viejos, y ya no habrá tiempo para nada, ni fuerzas, ni encanto.
Y mientras, malgastamos nuestra juventud. Tampoco importa demasiado ¿ De que sirve hacer mil heroicos actos en vida, si al final, vas a desaparecer, como todo, bajo la tierra.?¿ para que guarden memoria de ti ?, da igual, estarás muerto , te recordarán, si ¿ y que ?,¿eso te ayudará a resucitar desde las hosamentas ?.
Podrás permanecer en la memoria de ciertas personas , o en otros tantos corazones, pero, cuando se sequen estas memorias y se pudran esos corazones ?.
Cuando llegas a este extremo, todo desaparece, nada merece la pena .Las ganas de luchar se convierten en ganas de echarlo todo bien lejos, y solo deseas descansar.
Es totalmente egoísta ,pero igual de real. Los ideales se transforman en lo más absurdo del pensamiento, ¿que deseas cambiar ? puedes intentar cambiar el mundo, sabiendo que tus esfuerzos serán vanos, y aunque consigas un pequeño logro, mañana ya no estarás para disfrutarlo ( y que idiota de tu parte, que esa humanidad que te desprecia, y a la que desprecias, disfrute de tus frutos, unos frutos que has obtenido al luchar contra esta humanidad).
Que estalle el mundo, que se rompa en mil pedazos, que solo exista yo ¡¡¡
Retorna a casa, después de un necesario paseo, el cielo se niega a llover , aunque parece que de un momento a otro vaya a hacerlo.
Estoy en mi habitación, con las ventanas abiertas de par en par, el viento entra helado y acaricia mi cara, el cielo está soberbio, tremendo, imponente.
Invita a volar entre sus tonos grises, pero, desgraciadamente, estamos atados a nuestras limitaciones , al plano físico.
Miro al cielo, e imagino que ese tremendo dios de las grandes religiones me observa tras las nubes. Sonrío, y le ruego con la mirada que me conceda un solo deseo... Que el mundo estalle.
Me tumbo sobre la cama y cierro los ojos, y poco a poco, envuelto de aire helado, me voy dejando caer entre los brazos del sueño.
O
Cúbreme, de tierra seca.
sepúltame, en el gris despertar,
cuando quiebre el alba efímera,
pero , antes, lléname de besos.
Besa mi cuerpo muerto,
... mis labios fríos,
mi perpetuamente adormecidas manos.
Subiré, a lo alto de las nubes,
con las alas radiantes,
llevando junto a mi
luminosa trasparencia
el recuerdo de ti.
Jugaré eternamente,
con las nubes que traspasaré solemne.
Cúbreme de arena húmeda, entiérrame , bajo el manto de la madre tierra,
sepúltame bajo los pétalos que duraran un día,
que yo remontaré hasta la cúpula celeste,
irradiando el candor que me transformará sublime.
El cuerpo será polvo, será tierra, será nada.
Pero me mantendré,
incorpóreo,
inundando mi recuerdo.
Cubre,
el cuerpo que tanto amó,
con la materia que soportó toda la pasión.
Pero antes, abrázame,
y que sea testimonio
de que alguna vez sentiste algo por mi,
Y al tercer día,
el viento me ascenderá a las alturas
I
He despertado, rígido, en la oscuridad que se va compactando delante de mis ojos.
Completamente aturdido, en medio de las tinieblas, la cabeza me pesa, me oprime, .... , un dolor insoportable, como si fuese a estallar.
Intento recordar, ¿Que soy ?, ¿Que hago aquí?, he estado soñando, una eternidad.
Tanteo con las manos la oscuridad que me rodea, no consigo que mi tacto distinga nada más que aire, no hay nada más que oscuridad, estoy suspendido, sobre la nada.
Quedé dormido hace mil años, y durante ellos he estado soñando, ..., he despertado, y soy lo único que queda del mundo, el resto se ha desintegrado.
Una explosión lo destruyó todo hace 970 años, y desde entonces, no existe nada, ni el tiempo, solo el vacío sobre el que me encuentro.
Acerco las manos a mis rostro, y noto como este está un poco fresco, suavísimo, como la piel de un bebé.
Nada... ni siquiera un mísero sonido que rompa la monotonía de este estado, un suspiro que reverbere en el eco de la eternidad.
El cuerpo ha adquirido la categoría de sublime, los músculos antes flácidos y sin desarrollar ,están ahora perfectamente formados bajo mi piel, los desperfectos han desaparecido,...,recorro con los dedos húmedos por el sudor helado del espanto, mi cuerpo, ..., la boca es perfecta, los labios gruesos y carnosos, la nariz propia del un dios griego del amor, las manos fuertes y sensibles, el pecho amplio, el abdomen firme, el pene erecto y enorme, aunque no desproporcionado.
¿Que ha pasado?, este no es mi cuerpo, o al menos, no el que tenía hace mil años.
Desnudo... y flotando en la oscuridad.
Un escalofrío me recorre el cuerpo, siento cinco cálidos dedos recorrer mi nuca, y grito aterrado a esa presencia:
-¿Quien eres?.
_¿ Eso , realmente, importa algo ahora? ( Me contesta una voz dulce, penetrante y tremendamente agradable).
-¿Que hago aquí?- le pregunto a mi descubierta compañía.
- Eso ya te ha sido revelado durante tus mil años de sueño - contesta la voz --.
- Pero... no recuerdo nada - le respondo.
- No recordar un sueño, sería como si este jamás hubiera existido, sería como si en el momento de tu muerte, no recordaras nada del pasado, nada de lo vivido. Entones, no habrías sido nada...
-¿Acaso no ha existido el sueño?.
- No se, ..., tal vez tampoco ( contesta la voz).
- Necesito saber tu nombre, tu forma ... ¿quien o que eres?.
- Tengo mil nombres, y ninguno que merezca nombrarse, ponme tu un nombre, ¿Tengo mil formas, todas ellas imaginadas...imagina tu mi forma. No creo ser nadie, ni nada.
-¿Eres Dios?.
- Para ti, si, para ese mundo que explotó hace tanto ... no.
-¿Quien eras para ese mundo ?.
- Para la mayoría, el señor del mal, para los poetas, un viejo amigo. ¡¡¡Ah¡¡, aquellos interminables paseos con Dante, aquellas borracheras de opio con Baudelaire, o, el eterno amor con Milton... y ahora, aquí me tienes, junto a ti,
-¿Estoy muerto?.
-¡Tranquilo ¡¡ Ahora ya no existe nada, ni el tiempo... ni la vida, ni la muerte.
Aturdido, aunque no asustado, ya que El Señor del Mal me inspira confianza... y ahora siento que necesito saber , ¡tanto¡-
-¿Y ?, ¿Ahora que?.
- Ahora, calla.
- Pero..
No puedo continuar hablando, los labios del Señor del Mal me besan, suaves... su lengua entra en mi boca, me besa,... , mi cuerpo se estremece de placer.
Sus dedos recorren mi tiritante cuerpo, estoy apunto de estallar. Beso su lengua, y su lengua me besa.
Intento tenerlo, atraparlo entre mis brazos.
Su mano se posa sobre mi miembro, lo acaricia, juega con él, El Señor del Mal, mi querido Satán, toma mi forma, y continua besándome.
Sobre mi, me abraza, toma mi forma, continua besándome, sobre mi, me abraza, me acaricia el pecho y la espalda.
Un grito de dolor y placer, me está penetrando... no puedo pensar nada, no puedo articular palabra, sonido... nada.
Su pecho en mi espalda, su boca en mi cuello, su miembro desgarrando mi interior. Un torrente de desconocidas sensaciones me atrapan, me siento como jamás lo hice, su roce , su aliento, su sudor.
Sus labios se posan sobre mi glande, lanzo un grito de placer. Su bífida lengua lo recorre...¡ Merecía la pena dormir mil años para esto ¡¡.
La respiración se entrecorta, no puedo abrir los ojos debido a todo el placer que recorre palmo a palmo mi cuerpo.
Estallo, y el orgasmo dura 33 años de mortal.
Abro los ojos, agotado, y Satán, en la oscuridad, me acoge en sus reconfortantes brazos... me abraza, sus dedos acarician mi nuca y mi cabeza,
-¿Por que a mi ? - Le pregunto.
-¿Y por que no?- contesta besando con sus palabras mi oído -.
-¿Que sientes por mi ? ( Le pregunto).
- Todo.
-¿Cuanto durará esto?.
- Tanto como tu quieras. ( Contesta Satán acariciando mis manos).
- No quiero que cambie jamás... te deseo, te quiero - Susurro besando sus brazos.
- Así será.
- Necesito saber que ha ocurrido durante estos mil años, y que será de mi.
- Ahora descansa, recuerda ,cuando puedas, ese sueño que ha durado mil años; ese sueño que has sido tu ... tu has sido sueño, solamente sueño, un sueño mortal, y un sueño divino,
- Te quiero - le susurro
-...
Me besa, sin contestar, aunque creo que su beso significa mucho más que un `` yo también ``.
He descansado sobre su cuerpo, que tomó mi forma, ... he respirado sobre su palpitante corazón, sobre su pecho.
Abrazado a él, y flotando sobre la nada... en la negra oscuridad. Me besa cálidamente las manos ... la espalda.
-¿Como estás, mi dios? - Me susurra al oído -
- Como jamás lo estuve.
Callo, y el silencio se alarga, se hace eterno.
Solo nuestra respiración ... nuestros palpitares.
-¿que ha sido de Dios? - Le pregunto a Satán rompiendo el silencio.
- Murió.
-¿Por qué?.
- Él creó el mundo, y lo creó imperfecto. Él era el mal, él era el hambre, el dolor, la enfermedad, la muerte, el odio.. Él era el señor de la guerra, de las catástrofes. Nació del caos para crear al caos. No podía seguir viviendo .... era el señor de la imperfección.
-¿Y tu?...¿que eras realmente?-
- El espíritu de libertad, e intento de perfección.
-¿Tu mataste a Dios?-
- Si...no, ¡bueno , creo que si¡
-¿Pero, no eras creación suya?.
- Si, era, como tu, hijo de la imperfección.
-¿Puede una parte matar al todo , y no morir ella ?.
- En un mundo imperfecto... si.
-¿Y por que me escogiste a mi y no a otro?-
- Eso ya te ha sido revelado en tu sueño.
-¿Por que no me dejaste morir como a todo el mundo?.
- Debes recordar... todo ha sido dicho ya.
Siento como el cuerpo de Satán se va dispersando, pierde compacteza, se va convirtiendo en algo parecido a una fina niebla que empapa mi cuerpo, que entra por mis poros, deliciosamente... toma mis venas , mis células, todo mi cuerpo.
Jamás imaginé que un cuerpo pudiera recibir tanto placer.
Sale de mi, mi cuerpo ardiente, Satán se transforma en humo... recorre mi piel, la besa como si fueran mil bocas adolescentes
00
Proyecta, ciprés, tu sombra,
y empenumbra sobre mis restos,
tu silueta tan esbelta.
Oculta horizonte al sol,
y haz que el día sea noche,
y haz que el frío tome cuerpo.
besa mi restos luna,
que estoy muerto bajo tierra,
fundiéndome en mi huesos...
recordando la existencia.
Evapórate, agua subterránea,
agua oceánica.
Y transfórmate en lluvia fresca.
Llueve,
llueve sobre la tierra seca,
y fíltrate mundo abajo,
moja mi extinta piel,
mis secos ojos,
mesa, agua, mi cuerpo muerto.
II
Satán reposa, descansa , flotando en la nada más absoluta.
Ahora recuerdo, muy borroso, parte de ese sueño .Aparecía la cara de Dios... ardiendo, llorando sangre, se estaba carbonizando. Tomaba la cara de mi madre, y la de un hijo que nunca tuve. Todos los borregos del mundo pasaban por detrás de su cara, y con aterradores gritos, les caía la cabeza, y de su cuello decapitado empezaban a brotar ríos de sangre, y miles de fetos con sus malformaciones besando e intentando romper la placenta.
Dios gritaba, aullaba, se estaba consumiendo frente a mi.
Un enorme cerdo de setecientos kilos, grasiento y con los ojos de serpiente, mordía la lengua de Dios, y Dios vomitó sobre mis ojos todos los restos podridos de los judíos muertos durante la segunda guerra mundial.
Una manada de lobos se mordían las piernas entre ellos, se las arrancaban entre ellos, y se las comían entre ellos. Sus troncos filtraban vísceras y líquidos, y a mordiscos se comían enteros. Al final, no quedaban más lobos en la tierra.
Todo el mundo retrocedía, los hijos querían entrar de nuevo en el útero de sus madres, los primogénitos impedían el paso a los demás, mientras estos introducían sus extremidades, histéricos, entre las piernas de sus madres.
Todas las madres del mundo morían reventadas a patadas, los primogénitos eran matados por sus hermanos, que en ataques de envidia, lanzaban los restos de estos a los padres, que riéndose los engullían , sin apenas masticar. Los hermanos pequeños mataban a los padres por el trato de favor a los hermanos mayores.
Dios, combustiéndose, atrapaba entre sus llamas a los parricidas, convirtiéndoles en carbón.
El agua estaba en ebullición, de pronto me encontraba en pleno ecuador, sobre los restos nacientes de la Atlántida, y observaba como los cascos polares se descongelaban rápidamente, y el agua del deshielo era roja... todo el mar, todo el océano era rojo, y Dios, ardiendo frente a mi.
Toda la tierra del mundo se alzaba en un huracán, arrancando todo aquello que se podía arrancar. Giraba sobre sí, violentamente, para después llover sobre mi, rociado por toda la tierra del mundo, que se desintegraba al rozar mi aura. Un aura que crecía por instantes de forma incandescente y obscena.
...Y dios gritaba carbonizándose.
La cúpula celeste se agrietaba, en medio de una tormenta, ora anaranjada, ora verde mar, cayendo en enormes pedazos sobre los restos de aquello que ya no existía, y dejando ver , tras de si, como ya no quedaba nada.
Todo se volvía oscuro, negro, solamente por hablar de una tonalidad, ya que no existía nada... ni el color.
Solo yo, y Dios gritando de dolor, ardiendo y carbonizándose delante de mi.
Un grito, un beso con lenguas de fuego, y llorando sangre me suplicaba:
- Tuyo es el destino, crea y transforma. Haz que un nuevo mundo germine de la nada ... haz de ti principio, primera causa. Crea del barro aunque este no exista. Tu serás el primer motor , la Forma Pura, las substancias celestes y terrenas, se hallarán en eterno movimiento, cambiando en deseo de imitarte a ti.
- ¿La primera causa ? - le pregunto a Dios en mi sueño.
- La causa aparentemente no creada, la materia y la forma - contesta Dios.
- Pero, no puedo ser la primera causa, ya que antes de mi, existió un mundo, miles de causas encadenadas.
- Cuando tu olvides el pasado, será como si este no hubiera existido. Y lo olvidarás y aquello que se borra de la memoria no existe. Por tanto, no existirá una causa anterior a ti, cuando tu olvides todo el pasado.
Tu creerás ser la primera causa, y así lo trasmitirás a tu creación. Tu serás materia y forma, recuerda, materia y forma.
- ¿Que debo hacer?-
- ¡¡Haz¡¡, Crea, crea un mundo , un universo que sea perfecto - gritaba terriblemente enojado.
- ¿Por que?, ¿por que debo crear?.
- Para que no exista la nada - contesta Dios.
- ¿Acaso es mejor la creación a la nada?.
- No se puede asimilar la nada.
- Pero...¿quien ha de asimilar nada?...no queda nadie, ni tu, ni yo.
- Yo voy a morir, me estoy consumiendo. En tus manos está el futuro; puedes ser nada y no crear, o puedes ser todo, ser Dios, ser solamente tal y como quieras, tal y como deseas. Coge el barro, aunque este no exista, y crea. Serás tu,( y de la otra forma , no serás)- me contesta Dios.
- ¿Creaste tu todo?.
- Creo que si - responde él.
- ¿Y quien te creó a ti?.
- El caos.
- ¿Y a este ?.
- Este ya existía antes de que existiera la creación, antes de que existiera el existir.
- Pero... ¿ y si no acepto ?, ¿y si no creo ?, ¿que será del caos?.
- El caos es ajeno a todo, y a la nada. es ajeno al existir, y al no existir. Está tan lejos de tus manos, como tan cerca de tus dedos. El caos no tiene nada que ver contigo, y , al mismo tiempo, eres parte de él, y él parte de ti.
Después de decir esto, la cara de Dios tomó mis rasgos, y entre llamas, se fundió en polvo... un finísimo polvo púrpura que fue exhalado involuntariamente. Después, todo desapareció, excepto yo, que quedé flotando.
¡Este¿ este es el sueño que duró mil años, este era el mensaje , aunque todavía falta recordar algo, como ocurre en todos los sueños.
Le pregunto a Satán:
- ¿Realmente, ha sido autentico el sueño ?..
- Si un sueño no fuese real, no seria sueño.
- ¿Entonces?, ¿todos los sueños mortales son tan reales como la vigilia ?.
- Si.
- ¿Que diferencia entonces la vida del sueño ?-
- Que el sueño no es víctima de los cánones del tiempo, y la vida si. Un sueño que dure cinco minutos , sería un siglo si transcurriese en vida-vigilia, un sueño que dure 500 años , puede equivaler a dos segundos de vida-vigila. El tiempo solo fue creado por Dios, en este mundo. Esa fue una de las principales causas para que este mundo fuese tan sumamente imperfecto... el sueño está más cerca de la perfección de la vida.
- ¿Entonces, Dios no creó el sueño?- pregunto a Satán -
- No, yo creé al sueño.
- ¿Para que?.
- Para hacer libres, aunque solo sea de forma momentánea, a los hombres, para acercarles a esa perfección.
- Hablas de conceder libertad, imponiendo tu criterio.
- No, los hombres nacen, y nadie les ha preguntado si querían nacer... Justo en el momento en el que nacen, les ofrezco limpiamente la posibilidad de soñar durante sus efímeras vidas, y, jamás, nadie ha rechazado mi oferta... ¿Conoces acaso tu a alguien que jamás haya soñado?-
- No....¿Dios acaso ?.
- Dios no vive, por lo tanto, tampoco sueña.
- ¿Y las pesadillas, también son parte de tu oferta de libertad y perfección?.
- No, vuestras mentes son imperfectas, y no pueden conseguir la perfección, solo acercarse a ella. Esa imperfección divina produce la pesadilla.
- Entonces, tu, hijo de la imperfección, te presentas como el hacedor de la perfección. Como el intento , como la salvación. Hijo del caos. Última materia inmaterial, que queda de un mundo que estalló hace casi mil años... ¿Como puedes , tu, hijo de la imperfección, acercarte a aquello divino, y al mismo tiempo, recordarme que la mente humana, al ser imperfecta, no puede acceder a esa perfección - le pregunto confundido.
- Ahí está, ... la mente , es la mente la que es imperfecta, pero no puede acercarse a rozar, de lejos, mi promesa. Y, sin embargo, no soy mente, y soy solo mente. Es algo que no puedes entender, precisamente por eso, por que tu mente es imperfecta.
- ¿Entonces...yo mente imperfecta, como puedo crear un mundo perfecto ?.
- Esa es la parte que todavía no recuerdas del sueño.
- Ahora, solo quedamos tu , y yo, el recuerdo y el vacío, pero este vacío no es nada, ya que si fuera la nada , no estaríamos ni tu ni yo, ni el recuerdo, ni la nada.
- Tal vez,- responde Satán con media sonrisa.
- ¿Entonces, que es aquello que nos rodea? ¿Que es esta completa oscuridad, este completo silencio?.
- El vacío, que intenta ser nada - contesta mi querido Satán.
-¿Y como se transformaría en nada?.
- Desapareciendo tu y yo, y con nosotros desaparecería el recuerdo, el más mínimo vestigio de aquello que existió.
- ¿Morir?- pregunto confuso.
- Prefiero decir simplemente `` desaparecer ``-
- O sea, que la nada no existe, ya que existimos nosotros y el recuerdo ?.
- Más o menos.
- Ya... así depende de mi que continúe la existencia, o que todo finalice en la nada ... que sería como si jamás hubiera existido nada, ya que desaparecería el recuerdo.
- Si.
- ¿Entonces, debo hacer caso a Dios?.
- Ese es el conflicto que te ha mantenido soñando mil años, y por el que te rescaté del mundo que explotó.
- ¿Que debo hacer?- pregunto con la voz quebrada.
- Ahora , bésame.
Y los dos caímos entre nuestros brazos, entre nuestras manos, entre nuestros labios.
Era como si yo mismo me besara, como si yo mismo me acariciar, como si mi lengua barriera mi lengua, como si yo me penetrara a mi mismo.
- Te quiero, Satán.
- No digas nada, bésame
000
Un suspiro que vagará fosfórico,
entre el gemido de las almas,
un espectro que danzará sin forma,
en el final de mis tiempos.
Un recuerdo que me mantendrá despierto.
cuando no quede nada más que él,
un vacío que quedará perpetuo,
tu ausencia que ajará mi aliento,
Un deseo que me cubrirá de miedo,
un deseo que será tu forma.
un deseo que será tu nombre,
un deseo que serás tu.
Un vacío que me llevará al no - regreso,
un vacío que me dejará sin vida ... y un deseo, que tendrá.
por los siglos de los siglos,
tu nombre.
III
Durante mil años, un millón de noches sin lunas, un millón de días sin sol, he respirado solo aire, he vivido del aire, he sido parte suspendida en el aire, sin percatarme ni un momento que este no existía.
He estado solo, durante un millón de amaneceres negros, durante un millón de atardeceres negros.
He despertado, y solo quedaba yo, y Satán, mi querido Satán.
He dormido sobre su pecho, sobre su cuerpo. He respirado su olor, he vivido por él. He acariciado sus manos, que eran mis manos, he besado sus labios, que eran mis labios, su cuerpo, que era mi cuerpo. He vivido por él, ya que no quedaba otra excusa para vivir.
Ahora, solo recuerdo un beso, cálido, que ha durado dos meses, luego he cerrado los párpados.
He vuelto en mi, y Satán no está. En un principio, pensé que seria solo broma, que volvería cuando me viese mal : pero he desfallecido gritando su nombre, y mi voz se ha perdido inútilmente en el vacío, sin más respuesta que mi voz, y un presentimiento, muy, muy dentro de mi que me dice que Satán está muerto.
He pasado años esperando su regreso, aunque se que jamás volverá. Matando, dejando pasar a ese tiempo que no existe. esperando un regreso, esperando, a que en medio de la oscuridad reinante, sienta una respiración rozarme el vello del cuello, a volver a sentir unos dedos ardientes recorrerme la nuca, y perderse por mi cuerpo.
He esperado, miles de años que tampoco existen, flotando en la nada, esa voz reconfortante, ese abrazo tan etéreo... ese beso devastador, esa caricia del deseo.
He transcurrido en vela noches que eran días, días que eran horas... esperando su regreso, mas, la rabia me recorría por dentro, al saber ( sin saber como ), que jamás volvería a sentir su cuerpo junto al mío, jamás volvería a sentirme tan vivo, tan sublime y especial, tan protegido y querido.
La espera a aquello que jamás vendría me deshacía , me torturaba, me estrangulaba lentamente ( a la velocidad de esa luz que ya no existía).
Un deseo hacia aquello que parecía irremediablemente muerto, hacia aquello que ya no era nada más que simple y desgarrador recuerdo.
Me preguntaba , cual seria la causa por la cual Satán ya no está a mi lado... ¿Será culpa mía ?... la idea me enfurece.
Intentando recordar, palmo a palmo, cada palabra articulada antes de su desaparición, para encontrar algo que hubiera podido causar su abandono, algún resquicio de culpa... algún error que atribuirme ... más no encuentro nada. Todo había sido tan delicioso e ideal, tan extraño e irrepetible, que no podía encontrar respuesta.
¿Acaso Satán no habría existido jamás? ... Tal vez solo había sido una alucinación mía. Tal vez, esto solo sea un sueño, y cuando despierte, abriré los ojos, estará sonando el despertador. Tendré que levantarme con prisas, y volver a trabajar como cada día, y solo recordaré, borrosamente, algo sobre un sueño que duró mil años, y un idilio con Satán.
Pero, no ... no ha sido un sueño, todavía siento en mis poros el sudor de Satán, todavía tengo en mis labios su aroma, todavía conservo en mis dedos la firme y deliciosa textura de su piel.
`` Vivir`` , en este estado ( flotando en la nada ) ha perdido el escaso sentido que me mantenía. es tan absurdo como morir, aunque ¿de que forma podría morir ?,¿como podría suicidarme ? ... no encuentro explicación, no hay nada que me pueda quitar la vida, ningún método... no tengo nada para desangrarme, y si dejase de respirar, no pasaría nada, ya que ahora solamente respiro vacío.
¡Ya lo se¡ , ¡Crearé un hombre, lo llenaré de rabia hacia mi, y haré que este me mate. Crearé de mi costilla un ser , lo crearé imperfecto, lleno de miseria y sufrimiento, de odio, de rencor hacia su creador ... y que solo desee el fin de su mundo, el fin de la causa ... mi fin.
Esta es la única solución, ya que no merece la pena vivir sin el abrazo de Satán.
Pensando en mi mismo, empiezo a masturbarme suavemente( excitado por mi autoimagen), desde mis testículos nacerá la materia, nacerá un fluido que yo moldearé para crear un mundo, y depositar en él al primer hombre y a la primera mujer.
Noto como voy a correrme pronto, por lo que acelero el ritmo. El placer se prepara para recorrer mi cuerpo.
Eyaculo, sobre la nada, la materia sale disparada, luminosa, incandescente, intentando burdamente ser infinita.
Aparece, tenue, la luz, que ilumina mi cuerpo, ...., después de tantos años a oscuras, es exactamente como yo pensaba, divino, perfectamente proporcionado, la máquina que hubiera enamorado a Dios si este todavía existiera.
Soplo sobre la materia nacida de mis entrañas, y esta se separa.... poso mis manos sobre ella , e imagino un mundo. Susurro `` conviértete en mundo ´´ ... y la materia empieza a convulsionarse... expandirse, a tomar proporciones de forma metamórfica.
Después de siete días, el mundo ya ha sido creado. Es plano, enorme, carece de movimiento, para que no exista el tiempo. Es parte agua, parte tierra. Los colores van cambiando , algunos ya existían en el mundo que conocí y me parió, y otros los he inventado yo.
Mañana, crearé al hombre, y a la mujer. Y dejaré que estos puedan cambiar, cada secuencia de segundo, el color de las cosas, dejaré que elijan el estado de los elementos, dejaré que ellos elijan los animales, las plantas, todo el resto del mundo.
Les haré así responsables de la miseria, de la imperfección. haré que se odien a ellos tanto como a mi.
El nuevo Adán será estéril , crearé a la serpiente , con la cara del dios que murió carbonizado, y haré que esta deje preñada a la nueva Eva.
De su vientre nacerán seres deformes, que se matarán entre ellos.
Ahora, necesito descansar, ..., he creado la materia, he creado un cielo , inmenso, sobre el que descansaré y soltaré mi furia.
Aparece en mi la imagen que el Dios que murió carbonizado, quizás, harto de vivir, también creó un mundo con seres para que estos acabaran destruyéndolo, y poder descansar eternamente por fin, desaparecer...
0000
La vida se escurría por un boquete de su mundo,
Ella ... dormía con la boca llena de envoltorios de regalos mal abiertos.
y flores hechas con servilletas de papel de bares de carreteras.
Él, cantaba frente a un espejo roto,
con la cara pintada,
con restos de pigmento robado,
de alas de mariposas disecadas.
de la colección que tenia su perdido amigo
Ella quería morir,
ya que sabia que en el fondo ,
ya no le quería.
Él, también quería morir,
también se había percatado,
que aquello que durante tanto tiempo sintieron, había muerto.
Ella, vestía con túnicas,
hechas con hojas secas
de siete arboles diferentes,
cosidas con telarañas púrpura.
Él, respiraba aire, comía aire, y soñaba aire,
ella, respiraba viento, comía viento, y soñaba viento.
Él quería morir,
ya que no le amaba,
ella, quería morir
ya que no lo amaba.
IIII
El mundo espera, en reposo, a que sople sobre él, a que moldee la tierra con el agua, a que sople sobre el barro. Ese mundo que ha nacido de mis testículos espera a que le de un significado, un sentido, una misión que le haga creer que lo he creado con algún motivo esperanzador.
Yo creé el viento hace siete días, y, hoy, me he vestido de viento, he respirado viento, mi ha cabello ha renacido al sentir el viento, mi cara, mis labios.
Desciendo a mi mundo, cojo entre mis manos un puñado de tierra, y escupo sobre ella, con rabia le hago mis rasgos, moldeo su cuerpo, tomando como medidas mis proporciones. Creo al primer hombre de este nuevo mundo a imagen y semejanza mía.
Soplo sobre la figura, y toma vida, ..., es exactamente como yo, excepto por sus limitaciones, y a que lo he creado sin órganos sexuales.
El nuevo ser me mira, con los ojos asustados, en su córnea descubro que está vacío, intenta sentir algo, intenta expresar algo, pero es incluso incapaz de llorar.
El ser alarga la mano, intenta tocarme, pero antes de que lo consiga, le golpeo fuertemente en la cara . Retrocede asustado, ... , sus ojos se enrojecen, como si fuesen a llorar ... y de ellos nacen unos ríos de barro, que intentan ser lágrimas. Abre la boca, intentando suplicarme algo, pero solo logra rugir como un cachorro herido. Noto, en su inexpresividad dolor, un dolor espiritual y desgarrador
Aprieto los labios entre los dientes, para evitar gritar de dolor ... con una uña me abro la piel del costado, y con violencia, entre un grito de dolor que retumba por todo el nuevo universo, me arranco la costilla, entre una sangre negra que tarda siete años en cuajar.
Cojo mi costilla, la cubro de agua, y eyaculo sobre ella. Nace la primera mujer .. deliciosa y enloquecedoramente hermosa.
La piel marmóreamente blanca, inmaculada, los pechos firmes, redondos, perfectamente proporcionados. Un vientre que rompe tentadoramente la línea recta. Unos labios gruesos y rojos como una cereza a punto de estallar.
El cabello es largo, verde mar, ligeramente ondulado, suave, y con olor a sal. Los ojos, de color naranja crepúsculo, vacíos, tremendamente vacíos.
Sus manos son finas, los dedos sin uñas, las piernas esbeltas y largas.
Todavía lleva pegada en la espalda arena del mar, y trozos de estrellas rojas de mi nuevo mundo. El culo nace desde la frágil silueta hasta las firmes piernas, y es, simplemente, precioso.
Ella, me mira intentando descubrir el mundo con su mirada. Yo, la cojo entre mis brazos, la lanzo contra las rocas, oyendo el chasquido de su columna vertebral al quebrarse tan fácilmente. Abre la boca para gritar ... pero no puede emitir ningún sonido.
Me abalanzo sobre ella, la beso a la fuerza, le introduzco mi lengua hasta tan adentro que ella siente como si se ahogara. Me aparta con su escasa fuerza, intentando girar la cabeza hacia el suelo, con la intención de vomitar. Pero las arcadas solo logran echar sangre, ya que no tiene nada más en el estómago que barro que se ha convertido en sangre.
Le pego, ella llora agua de mar ... estoy sobre ella .Mi pene se endurece, se pone erecto . La he creado con un coño tremendamente estrecho, a propósito . Le abro de piernas, y , violentamente, intento penetrarla, sus ojos muestran dolor y rabia.
Con fuerza, mi enorme miembro entre en ella, noto como su piel se rasgo... empieza a brotar sangre que me lubrica. Noto como mis movimientos dentro de ella la están destrozando... yo escupo sobre ella. Ella, intenta arañarme, pero no puede ( la creé sin uñas), me golpea en la cara, pero sus dedos se hacen daño al chocar contra mi rostro.
Él, el nuevo Adán, mira, inexpresivo, parece que esté muerto.
Eyaculo dentro de la nueva Eva la he llenado de semen, y este sale por su boca, y por su nariz, mezclado con sangre... tanta sangre que casi creí que se moría.
Llamo al viento, y este viene a mi, le ordeno que me ascienda a las alturas , y así lo hace.
Llamo al viento, este viene a mi, le ordeno que me ascienda a las alturas, y así lo hace.
Dejo a los dos nuevos seres, solos en la tierra. Ahora , ellos crearán, ellos serán culpables de su futuro (aunque este no exista, ya que no existe el tiempo ). Su futuro será siempre el presente, y su pasado no es más que una parte del ``ahora ``.
Ordeno al agua que se evapore, y llueva, de forma controlada, por primera vez sobre el nuevo mundo, y sobre el primer hombre y la primera mujer.
Desde la cúpula del nuevo cielo, tan lejos de la tierra que mis dos nuevas personas no pueden verme, pero yo si a ellas, río, cruelmente.
La segunda , o mejor, la nueva Eva, todavía está tendida sobre las rocas , sintiendo todo el dolor que puede sentir el cuerpo, el nuevo Adán, la mira con un rostro desangelado, como queriendo ayudarla pero sin saber como. Eva mira a su compañero eterno( ya que no voy a concederles el privilegio de morir, nunca ) abre la boca, queriendo decir algo... pedir ayuda.
Adán camina tropezando consigo mismo, cayendo al suelo, con la nariz goteando sangre y barro .... y se acerca a Eva.
Le posa la mano sobre el vientre ensangrentado, el solo tacto produce en Eva un movimiento de dolor. Eva intenta levantarse, pero no puede, tiene - para siempre - la columna rota.
Eva levanta los brazos hacia Adán, le rodea con ellos. Hace fuerza por levantarse, Adán está atónito. Eva se acerca, y le besa.
Adán la suelta, la deja caer, y se aparta asustado, retrocede tropezando, en su cara se ve reflejado el pavor.
Eva, llorando agua marina, se da la vuelta, y empieza a reptar, clavando los dedos en la tierra, hacia Adán, Eva es la primera mujer, y la primera serpiente, repta, restregando el vientre del que nacerá la nueva humanidad, sobre la tierra que le hace tiritar de dolor.
Adán parece petrificado, no puede moverse Eva llega a sus pies, los besa. Adán le dice con la mirada que se tumbe en el suelo, ella lo entiende , y le hace caso.
Adán se arrodilla junto a ella, y empieza a tocar su cuerpo, empieza a lamer su sangre y su barro, sus pechos, su cuello. Su lengua llega hasta su destrozado coño, que está sangrando, y que todavía tiene entre la sangre que se coagula restos de mi ácido semen.
Adán siente una imperiosa necesidad de tomar el cuerpo de Eva, siente como su corazón palpita rápidamente, acelerado ... pero no sabe como, Eva, quiere tener a Adán dentro de si, quiere sentirlo cerca, sentirlo sobre y dentro de ella. Pero yo creé a Adán incompleto.
Adán besa ahora a Eva, el beso dura años, de la vagina sangrante el líquido rojizo - marrón, se transforma en unas enormes flores, tan grandes como ellos, una especie de rosa mezclada con la flor del opio.
Las flores crecen, toman proporciones de árbol, se llenan de semillas, que son esparcidas por el viento. Y cuando estas caen al suelo, nacen otras igual de grandiosas ... al poco tiempo, toda la tierra se ha llenado de estos nuevos `` seres ``.
Desde el cielo, el nuevo mundo es azul , marrón y rojo granate.
Mañana crearé a la serpiente, que hará compañía a Eva - serpiente, a la cual le está naciendo ahora la lengua bífida, y los ojos de reptil, ante el abrazo de adán.
Del coño de Eva nacerán las plantas y los animales, que serán comidos por ellos mismos...
Esperaré, a que el mundo esté lleno, a que Adán y Eva estén al borde de la desesperación, para descender al mundo, y que ellos mismos me destruyan, y con mi muerte morirá todo, y llegará por fin, y para siempre, la nada.
Siento como el pecho se oprime, algo extraño está pasando, aunque no se exactamente que pasa. De repente tengo miendo, un miedo visceral e irracional.
Miro a todos lados, y solo encuentro el azul del cielo, y el rumor del viento.
Tirito ... imagino , que una idea aterradora pasa por mi cabeza, aunque no quiero asimilarla... es como si notara en el aire, la presencia de Satán ... como si estuviera rodeado por su presencia. Lloro, como un niño abandonado y perdido, lloro su nombre, su recuerdo. ¡Fue tanto¡, Ahora es solo un recuerdo de segundos .. que duele tanto.
Estoy cansado, tan cansado de esperar, quiero morir, quiero que todo esto finalice para siempre. ¿Por que no morí yo también cuando murió todo el mundo ?, ¿por que he tenido yo que sufrir mil años y tantos después ( tantos, que he perdido la cuenta... bueno, tampoco se puede contar cuando no existe el tiempo.
Satán, era tanto, era todo. Era parte de mi siendo todo yo. Él curaba mis defectos, yo vivía en él, en esa vida que no existía.
Satán...
0000
Esperando,
en el más embriagador silencio,
en la calma que ha ido estrangulando toda la acción del mundo exterior,
en la profundidad de mi yo interior.
Esperando,
con la vista perdida en un cielo plagado de estrellas,
con un horizonte que se transforma en armoniosa imperfección,
con el pecho repleto de emociones extinguidas.
que van hilvanando una memoria que reposará ajena,
una idea que se convertirá humo,
una existencia que menguará en efímero recuerdo.
Sonriendo
en la desesperación de sentirte completamente vacío.
sin nada más que un día a día apagado ( al sumirte en la más enloquecedora soledad).
Respirando,
del aroma de la descomposición,
de una luz que se resiste a extinguir,
de una esencia que pierde irremediablemente todo su sentido espiritual.
Escuchando,
la monótona y delicada melodía de un viejo joyero,
con su danzante bailarina de plástico girando, con los brazos rotos y la pintura desconchada.
Viviendo,
de la resignación que continua desgarrando,
del absurdo que nos bautizó tan pronto,
de esperar continuamente un cambio,
que nos demuestre , que todavía no merece la pena dormir eternamente.
Esperando
con el silencio que llena alcoholizados mis sentidos,
en la calma que me aísla de este mundo que existe fuera de mi,
arropándome en mi yo.
Esperando,
con la vista ausente,
con un horizonte lejano que se transforma en un muro sobre mi cabeza,
con el cuerpo deshecho, por una memoria que reposará oculta,
una idea que se convertirá en polvo,
una existencia que cuajará en nada.
Sonriendo
en el pánico de sentirte vacío,
sin nada más que escurridizos días,
que me hacen tiritar de frío.
Respirando,
del aroma fatuo de tu entorno
de un aura que se apaga,
de una existencia que pierde,
irremediablemente,
todo su sentido material y espiritual.
Escuchando,
el rumor de un océano interior que se está secando.
Viviendo,
solo de la espera,
Esperando,
solo a la muerte.
IIII
El transcurrir ausente de ese tiempo que no existe, de esos días que no osaban ser, me sumían en mi enloquecedora adversión hacia esa sensación.
El mundo que yo mismo había parido, seguía su ritmo , como si él se hubiera olvidado de mi y yo de él.
Me sentía completamente mal, como nunca lo había estado ( incluso más que cuando Satán desapareció ). Una impotencia hacia no sabia que , me materia preso. La idea hacia nada en absoluto me oprimía, incapaz de hacer nada en absoluto ... excepto sumirme más en la desesperación.
Gritaba el nombre de ese ser que desapareció ... lo gritaba con todas mis fuerzas ( la tierra parecía temblar cuando lo hacia ) ... y solo encontraba la reverberación de mi voz en el viento.
Intentaba descansar, suspendido en el aire, pero me sentía igual de mal.
Era como un cáncer que me estaba comiendo por dentro... vacío, completa y crudamente vacío, sin nada más que ganas de morir ... La vida tenia solamente ese sentido ( esperar la muerte).
Creo, que si ahora volviera a sentir sus cálidos dedos en mi nuca, tendría de nuevo ganas de seguir viviendo. Destrozaría ese mundo que he creado, y viviría solamente con él, hasta el fin de mi vida que no vendría jamás.
Intentando borrar su memoria, pero el inviolable recuerdo lo hacia imposible, sabia que tenia que asumir su desaparición. Aveces, transcurrían años enteros sin que su recuerdo irrumpiera violentamente en mi cabeza.
Pero muchas noches sin oscuridad, sentía como si él estuviera de nuevo conmigo. Despertaba , sudado, esperando encontrarlo a mi lado, como si todavía viviésemos en la oscuridad que existió antes de si abandono, como si todo hubiera sido un sueño pasado. Pero no, estaba solamente yo, suspendido en el viento , sobre mi mundo ...
Empecé a intentar borrar su nombre, a llamarlo `` El ser desaparecido ``, pero no, no podía . Quería morir, enterrar la memoria, y dejarlo, por siempre, todo.
Muchas veces había intentado recordar parte de mi `` vida `` anterior, quien era en ese mundo que explotó, pero la verdad, es que ahora ya no importaba lo más mínimo ( al igual que el presente, que parecía odiosamente infinito ).
Todavía recuerdo cuando le conocí, él me prometió que aquello ( aquello que me hacia sentir tan lleno y tan bien ), duraría tanto como yo desease, y yo, nunca he deseado que aquello terminase.
Traicionado, por lo único que tenía , por lo único que quería.
No recuerdo, si antes de ese sueño que duró mil años, había amado, o si había sido amado por alguien.
Había olvidado, todo lo anterior al sueño, y como ya me alertó Dios, es como si el pasado no hubiera existido ... es como si yo fuera el principio de todo, cuando en realidad solo quería ser el fin.
Ahora, temo, temo olvidar todo lo que ha sido El Ser Desaparecido, ya que seria como si este jamás hubiera existido, temo olvidar toda la pasión que me hizo ser Dios, toda la rabia que me hizo eyacular la materia.
Desciendo al mundo ... ordeno al viento que cree las olas, le ordeno que se transforme en brisa.
Eva - serpiente huye reptando, Adán , mi maldito eunuco, llora asustado... inmóvil.
El mundo está lleno de siluetas esqueléticas, escarpadas, humeantes, como si fuera un bosque que acaba de arder.
Me acerco a Adán, que está blanco del pavor, lo cojo violentamente del pelo.... le levanto la cabeza hacia el cielo, y le grito a su oído :
- ¡Mátame, hijo de puta¡¡.
Y le pego con el puño cerrado en la barriga un terrible golpe. Adán cae, y empieza a vomitar sangre negra.
Llora, a cuatro patas corre hacia mi, se postra a mis pies, los besa, y me los llena de babeante sangre.
Sube, besándome, la piernas, hasta llegar a mi pene, que empieza a lamer. Con rapidez, lo cojo con una mano del cuello, con fuerza, noto como se está quedando sin aire, su piel se hace morada, él hace fuerza por escapar. Lo suelto, y él salta sobre mi, me abraza, llorando , y me besa en los labios. Su boca sabe a sangre y tempestad.
Noto como intenta que yo lo desee, que yo le haga pasionalmente mío.
Soplo sobre la tierra, y esta se separa, y hago un agujero donde lanzo a Adán.
Le cubro de tierra, mientras él mira llorando desde el fondo... al caer la tierra sobre él.
Corro hacia Eva, ella intenta huir, pero la cojo fuertemente por los tobillos , con tanta fuerza que los pies se amoratan al instante.
De un tirón, la arrastro hacia mis pies, ella se queda rígida, mirando hacia el cielo, como implorando clemencia a los astros.
Me abalanzo sobre ella, con una pasión falsamente adolescente.
Beso, ardoroso, su ajado cuerpo, mis labios muerden suavemente sus pezones, que se endurecen al tacto de mi lengua.
Beso, con todo mi cuerpo, su coño, al mismo tiempo que van saliendo de él los olores, que llenan el mundo de ellos ( antes no existían), el mundo apesta, es un hedor fortísimo, que me hace vomitar dentro de la supurante raja de Eva - Serpiente.
Empiezo a sentir frío ... como nunca lo había sentido, es una sensación extrañísima ( no he ordenado a los elementos que se comporten de esa forma ), el cielo se oscurece, volviéndose rojizo y violáceo, se carga de electricidad, es como si una tormenta se preparara a desencadenarse con incontenible furia.
Mi mundo oscurece, fuera de mis ordenes, fuera de mi inquebrantable voluntad.
Miro, desconcertado, a las alturas... ,me quedo paralizado con lo que he visto ... el sudor helado recorre mi cuerpo... Sin dirigirle ni siquiera la mirada, cojo del cuello a Eva - Serpiente, fuertemente, hasta ahogarla. Eva - Serpiente muere asfixiada, su cuerpo sin vida se acartona, como carbonizado... se convierte en polvo.
Es él, Satán, está en las alturas, sonriendo.
Lanzo un grito que hace que la tierra se quiebre, se agrieta.
Adán queda en libertad, y sale corriendo hacia mis brazos, me acaricia, e intenta besarme, pero le cojo la cabeza con mis dos manos, y se la giro hasta arrancarla del resto del cuerpo, que cae desplomado, soltando sangre a borbotones , de color dorado. El cuerpo por Adán se transforma en una fina niebla que se disipa ante mis tiritantes manos.
Miro al cielo, con los ojos vidriosos, sin saber muy bien que decir, mientras un huracán de polvo me asciende a las alturas.
El pulso se acelera, es como si el corazón fuese a estallar, o a salirse de un momento a otro.
El ser que desapareció, está ahora frente a mi, abre sus brazos esperando a que yo salte a ellos.
Me acerco, lentamente, y le golpeo con el puño en la cara con toda la rabia que se pueda imaginar. Este cae sobre el viento, y yo siento como si me hubiera golpeado a mi mismo.
- ¿Por que ?,¿Por que lo has hecho ?. ¿Por que me abandonaste?.
- Fuiste tu el que lo deseaste - me contesta con una voz desgarradora y quebrada.
- Mientes, jamas lo deseé. y tu lo sabes - contesto llorando.
- No, y sabes, en el fondo de ti, que es tal y como te digo. Aunque lo sienta.
- Ahora todo ha terminado.
- No, podemos rehacer el mundo, podemos volver a estar eternamente juntos, siempre que tu lo desees ( contestas Satán, esperanzado ).
- No, no lo deseo, quiero que mueras, quiero morir yo.
- Tus deseos serán ordenes, pero, ten claro, que yo jamás he querido faltar a tu lado ,...
- Adiós, para siempre.
Vacío, sintiéndome mas vacío que nunca, me concentro, y hago que la materia se condense en mi mano, todo el mundo, todo lo creado y por crear. La engullo, ahora estoy de nuevo flotando en la oscuridad, junto a ese ser que tanto amé.
Llamo a la Nada, le suplico que se engulla a Satán, y luego a mi.
Siento como esta se acerca , siento como va devorando a Satán ( su palpitar se hace mudo, ausente, su presencia se hace desapercibible, siento como va a desaparecer).
Escucho un llanto que susurra, ¡ Adiós, mi dios, mi amor ¡.
Con los ojos llenos de lágrimas, solo, espero a que la Nada me acaricie, con su dolor , espero que me cubra para siempre, que me engulla.
Todo va a terminar, no quedará nada, no habrá existido jamás nada , no habré sido, ni yo ni nada.
La espera se hace eterna , pero ya noto su presencia sobre mi piel, siento como la Nada me besa los labios, como acaricia mi piel, imagino que esto será lo último que sienta. Después todo será vacío intentándolo ser.
La Nada, me susurra, sin voz, sin sonido, sin expresión alguna... `` ya está ``.
La Nada se aleja, y yo me encuentro todavía flotando en el vacío, sin nada, sin nadie.
Le grito... al vacío `` acaba conmigo ¡¡¡pero no hay nada.
Permaneceré flotando en una oscuridad que no existe, hasta ese final de ese tiempo, que no llegará nunca... nunca.
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El último latido del corazón
adaptación al castellano del tema `` The Last Beat OF My Hearth`` de Siouxie and the Banshees, apareció en el 1995 en `` El Grito del demonio``..
Después de la ráfaga del amor, mi memoria ha quedado conmovida.
Cuando el tiempo ( entre la vergüenza) enguirnalda una rosa, su espina se transforma en mi único placer.
He quedado destrozado por la guerra, teniendo miedo a hablar mientras nosotros nos arriesgábamos a respirar algo majestuoso e imperial.
Un puente de suspiros, velas solitarias, en un oleaje de misericordia. En tus alas, oh, ángel¡, extiende tus manos, sin girar la espalda, no te alejes ahora, como en el mundo.
¿Puedo yo querer por esto?. Jamás, para destrozarnos cerrándonos en ti, hasta el último latido, hasta la caída de la tarde, hasta el crepúsculo que cubre estas palabras, en el juego de sombras, aquí y ahora, extenso y fuerte.
Mi corazón gritando, y el hueso de un eco dice que no te alejes, hasta el último latido de mi corazón
La habitación en penumbra
I
Tres de la madrugada.
En la vigilia, cuando la realidad lucha contra la resignación , cuando la dura vida se confunde con el sueño efímero... en ese delicioso estado, donde la caricia del suelo eterno lucha contra el tiempo.
El cenicero rebosando de cenizas y colillas, y el agridulce olor del café flota sutilmente por la habitación... junto a todos los folios ensuciados por palabras, ..., me he quedado medio dormido... ¡Esa estresante lucha contra el tiempo, cuando la marcha atrás ya desgarra las primeras ilusiones ... infantiles, o tal vez tiernas.
Necesito una ducha de agua fría si quiero permanecer despierto hasta los primeros rayos de sol... del ¿viernes? ... da igual el día que sea, es solo un inútil intento de creer poder parcelar y diferenciar el feroz y desconcertante tiempo, que nos atrapa víctimas de su irascible condición asesina.
He pasado segundos ... minutos ... horas, días enteros que transcurren ajenos al ritmo bastardo del exterior de mi habitación ... mi oscuro y secreto rincón , lo único que queda intacto de aquellos años ´´ feliz ´´ y fugazmente extinguidos.
Ahora .. frente al sofocante calor artificial del viejo flexo ... intentando recordar sobre el papel todo aquello transcurrido tanto tiempo atrás ... ¿tanto? ... No, sólo serán cuatro años, aunque ahora parezcan una eternidad.
Todos los ídolos, las ilusiones, la magia de mi mundo interior, han ido cayendo... uno tras otro, Ahora, solo quedan junto a mi, parpadeantes y menguantes reminiscencias de 1991, y de mi habitación en penumbra,
Es como si volviese a oír de nuevo, en mi interior, un ensordecedor pistoletazo de salida... en el que una voz familiar pero ahora lejana e inidentificable , susurraba ´´ aprovecha...ahora es el momento ideal para cambiar ´´ Y, creo, que entonces, cuatro años atrás, le hice demasiado caso.
Necesitaba cambiar ... crecer, expandirme fuera de las cuatro paredes en las que todavía me encuentro. Una adolescente e inútil idealización de intentar hacer sublime aquello que realmente no era más que una bienvenida al mundo del sin sentido ... la nada más absoluta instituida como lo único realizable y alcanzable.
Ahora, recuerdo , ... , cifras,... , un plato cayendo al suelo, ... , mientras todos los pedazos se expandían excéntricamente hacia las esquinas llenas de polvo y telarañas viejas ... los árboles parecían metralla , pasando fugaces mientras íbamos a ciento quince quilómetros por hora, hacia nadie sabía donde . Imágenes de color negro y rojo decolorado, litros de cerveza sin gas y caliente ...tres cigarrillos de paquete duro..
Tanto para recordar, ..., tanto sentido y ahora todo ha muerto, ..., cuatro años parecen toda una vida para recordar, sólo ... sensaciones, ideas, descubriendo paso a paso todo aquello que los hombres han descubierto siglo tras siglo , vida tras vida.
Todo, tan importante para mi, y tan insignificante para ese mundo que gira, pare y luego mata, como una gran máquina que ignora si realmente algo merece la pena.
¿Acaso a alguien le va a interesar eso?, ¿que son mis cuatro años? ¿Que importancia adquieren fuera de esta habitación en penumbra? ...¿ que importa una vida más en este barrizal de héroes olvidados por sus creadores?.
Soñaré, ya que tal vez nadie más lo hará, en aquel sofá lleno de polvo, en todos los vasos de plástico rotos, en las bombillas cubiertas de papel de celofán, en el sonido que emitían las botellas vacías de Martini cuando rodaban por el suelo.
Nadie imaginará jamas, revivirá, ni siquiera comprenderá, mis secuencias, todo aquello que ocurrió cuatro años atrás, cuando el pistoletazo de salida dijo ´´ ahora... es el momento ideal para cambiar ``.
¿Que queda desde entonces?, creo que ya nadie, ya nada, tampoco merece la pena comprobarlo.
Ahora, frente a la mesa, ..., inundando los pulmones con cáncer, todo parece intentar cambiar dolorosamente, .. , la vida intenta asesinar mis viejos sueños, ... aquello que tanto intenté ser.
La impotencia me atrapa, y me estrangula, ..., deseo descansar, pero la fría cama me volvería a apalear.
Siento realmente que es eso a lo que llaman soledad ... tirito al pensar que sea mi decadencia.
Todo aquello que durante mi añorada adolescencia he ido adquiriendo, todo aquello que inexorablemente he asimilado, se destapa absurdo.
Muchas noches sueño que mis venas son sutiles llamas, sobre las que escupo.
La ira se contiene y se aplaca, ..., mientras que la misma voz que años atrás me susurraba ´´ es tiempo para cambiar ``. ahora me grita ´´ ya no eres aquel joven ``, la idea me enloquece.
He llenado los cajones de recortes del pasado, ya no queda espacio para nada más, solamente para recordar.
Aunque guardé, hace tiempo, un rincón de mi habitación en penumbra para continuar almacenando, junto a los viejos, los nuevos sentimientos.
Pero, ahora, he visto que ya no queda suficiente espacio, cuando la desesperación es el único sentimiento.
Tres y cuatro de la madrugada, apoyado sobre la mesa llena de folios manchados de palabras, esperando lo único que se puede esperar en la más completa soledad.
Y retornan las imágenes, de muchos, muchos años atrás, quizás de antes de aprender a hablar... los dulces cubiertos de papel de celofán azul eran aplastados por las ruedas de los autobuses urbanos, ... , y necesitaba llorar, con todas mis fuerzas.
Ahora, el humo del tabaco mentolado va formando aterradoras siluetas impresionistas.
Las imágenes de mi infancia me hacen empequeñecer. Y temo, esperando en mi oscuro rincón, a que las luces de las tardes de mayo me llenen de su candor anhelado, ... , esperando con una resignación inusual , aquello que me hace palidecer, aunque me cuesta aceptar que ya ha pasado todo.
Ya he dejado de mirar en el buzón, mientras las escasas cartas se van amontonando , puede que continúen llegando, de mar a dentro, remitidas de algún ser olvidado, que imagino con los ojos cubiertos de sal. Aunque solo es un recuerdo de madrugada. Imagino que todavía continuará con sus cartas de amor profano, musitadas en lenguas extrañas. Ese ser que todavía sueña, y que no sabe que fuera de esta habitación el tiempo ha pasado demasiado aprisa... que fuera de mi mundo , y tal vez dentro, sólo vivo del recuerdo.
El ser que todavía existe, mar a dentro, el ser que tal vez todavía cree en mi, resiste, todavía escribe cartas, que jamas serán leídas por nadie, de otoñales caídas de hojas en un parque solitario, ... , camina sin rumbo.
Tampoco es el amor que me clama, es tan solo una llama que perdura, junto a la nieve glaciar que pronto cubrirá todo, dejará de escribirme sus palabras de amor en lenguas extrañas, ya que creerá que ya no existo, que ya no existo.
Tres y media de la madrugada.
Todo el silencio no deseado de mi entrañable habitación se hace ensordecedor, me veo obligado a hacer chasquidos con el mechero, y quemar aquella postal que guardaba en la carpeta donde he ido almacenado etapa tras etapa, tanto que iba cobrando importancia por el simple contexto... y que ahora ya forma parte de ese yo que he ido forjando sin darme cuenta, aunque creo que tampoco he deseado evitarlo.
Retorna la voz que me enloquece... recordándome que ya no soy el joven del patio lleno de sal y globos rotos, ni tampoco en que recordaría durante noche enteras figuras geométricas envueltas en papel de aluminio.
Una pequeña cabra de plástico por detrás de la puerta de la cocina ,.., los reyes magos han escondido bajo la silla los juguetes de este año ¿ todavía soy un buen niño?.
Una gran araña va a reventar su vientre ... y va a parir miles de arañas, odio a la araña, y yo deseo ser todo su vientre.
Y pintaré, con lo que se saca del círculo amarillo los dulces de un día especial.
Tantas imágenes se amontonan y golpean para ser recordadas ,que me parece imposible que diecinueve años sean tanto y tan poco a la hora de morir.
¿Merece la pena seguir viviendo para ser solo materia de recuerdo?, ¿para llorar y escupir a la madrugada todo el odio contenido por ser solamente uno más ...y de la fila de los anónimos ?.
Gritaría, pero se que no merece la pena, también creció Peter Pan, también él asesinó sus sueños, aquellos sueños que tanto tiempo atrás parecían inagotables.
¿Quien ha matado a aquel joven?.
Todavía sueño, y lo que es peor, muchas veces con los ojos abiertos, en aquella vieja casa, donde tanta gente deseaba bailar.
Vuelve el sueño, el físico y constante... Me he de resistir a cerrar los ojos, necesito continuar recordando ... debo recordar ¿quien mató a aquel niño? ¿quien era aquel niño?.
Cuatro de la madrugada... ha sonado el teléfono... me ha espantado en un principio, lo he descolgado y he dejado que comunicara, imagino que seria algo inusual ( nunca, nadie llama a estas horas para preguntar como estás ) el camión de la basura ha roto por fin el silencio. Ahora busco en el viejo baúl los restos de cuatro años atrás, solo he encontrado pedazos de humedad y rancia naftalina... alguien ha trastocado intencionadamente todas aquellas imágenes que hace poco he percibido... parte del pasado, se descuelga hacia el vacío, ¿existió aquello que no recuerdo ?...¿ existió aquello que recuerdo?.
La ilusión se desgarra, mientras retornan imágenes de un baile de marionetas empapadas de vodka de oferta, entre risas que perduran de mil noches , mientras las levedades que evito pronunciar se entroncan haciendo de escudo para que todo aquello que reverbera involuntariamente , repose.
Vuelve otra vez el sonido del pistoletazo de salida, y la voz , ahora me dice ´´ has cambiado, ya no eres aquel joven `` .. ´´ las mil noches te han cambiado ´´.
Seis y cuarto
Siento como si debajo de mis pies se abriera un abismo, como si el fin fuera solamente mi próxima etapa.
No sueño en el mañana, ya que tampoco creo que pueda existir es un extraño palpitar, un extraño sentir, que reanudará de nuevo mi infantil visión del final.
Un repaso escalofriante a todo lo que he sido durante todo este tiempo, me hace sentir como un naufrago en un mar de frustraciones. Nunca he sido nada, y ahora lo siento, como si otra rosa se marchitara en otra boca, ... , todos mis fantasmas, ... , todos mis tormentos.
II
Siete de la madrugada... los párpados se cierran, el fino velo de no-realidad cae sobre aquello que ebulle.
Cerrando los ojos, de nuevo la imagen, nadando en una especie de estanque hecho con mi propia sangre, una vida que corría hacia un final, como un torrente de flores muertas.
Parecía como si todas las cuerdas intentasen romperse, el cuerpo postrado , ajeno a emociones, con la carne amoratada, semejante a mármol inmaculado.
Unos ojos que jamas volverían a abrirse, diez dedos muertos de juventud. El violín sonaba ya sin cuerdas... aullaba al cuerpo, muriendo como si fuera de amor.
Tortura erigida como deseo. Un sueño drogado de amor, personajes en noches que se presentaban inacabables, las alfombras parecían hierba mojada. Soñando , flotando en el agua gris, historias de amor jamás realizadas, mientras dos cuerpos corrían por campos y calles de algodón, besando en labios de juventud, y muriendo, más y más, de perfección .-
Alguien duerme en los terrenos de aquello prohibido, y juega durante las noches y los días con aquello que no éramos nosotros mismos. Sintiendo como los pétalos de los días se abrían como años, no queriendo salir de los cuerpos para no matar a la magia. Todo pudo parecer ayer, si las paredes continuaban vacías, ajenas al mundo de siempre.
Alguien osó soñar que aquello efímero podía ser eterno, y la respuesta eran risas de madrugada.
III
He pasado casi todas las horas de sol dormido, me duele el cuerpo de estar tanto tiempo en la misma postura. Necesito llenar mis pulmones de aire , que no esté cargado.
Sentado, en un solitario banco, en un parque dejado de cuidar, los primeros fríos invernales hacen que me suba la solapa del abrigo, y fumando me pierdo en las figuras que forma el humo que sale de mi boca, mi cabeza se pierde en pensamientos agobiantes.
Me pregunto si alguna vez rompí las cadenas, en serio, de verdad, si alguna vez dejé de dar vueltas en círculo, si alguna vez fui yo quien echó una primera piedra.
Me pierdo de nuevo en afilados pensamientos, que se van volviendo cada vez más dulces.
Camino por las calles que antes quise que formaran parte de mi, y que ahora, tanto tiempo atrás, me hacen sentir extraño...¿Realmente no existió aquello que ahora almaceno en la memoria ?.
Sólo, enloquecedoramente sólo, ¿Que depara de nuevo la rutina que degolla paso a paso las ganas de vivir?
IV
Ya en casa, tomando a sorbos un ardiente café largo, que me haga sentir menos mal que antes, cierro los ojos, y me zambullo en recuerdos.
Llega, borroso, mucho, mucho tiempo atrás... me levanté dando un salto de cama. Estaba ansioso por ver que me regalarían mis padres, pues aquel día era mi sexto aniversario de vida. Retornan, imágenes , corriendo hacia la cocina.
Después, nada, ¿acaso no pasó?. Sería dolorosamente indescriptible poder recordar día a día, segundo a segundo, todo aquello vivido. ¿Existió aquello anterior a mi?.
De nuevo en mi mundo, en mi inviolable secreto, mi habitación en penumbra... los viejos posters, ¿significarán algo ya?.
Recuerdo... aquí, en esta misma cama, eras tú. Tenias las manos frías, y yo te las acariciaba frente a la estufa. Te besaba como besa un adolescente necesitado de amor,
Tus labios helados, ..., era invierno.
Desde entonces, nadie más ha entrado en mi habitación. ¿Que ha sido de ti ?. ¿sales todavía los sábados por la noche?... Te recuerdo , cuando todavía eras víctima de la inercia.
Se que me equivoco, pero imagino, que ahora, si la muerte llamara a tu corazón, y este dejara de latir, serías feliz por primera vez en tu vida.
Recuerdo, un caserón frente al fuego de leña, tapados con una manta hasta el cuello, ..., las manos se perdían entre nuestros cuerpos. Fuera... frío, llovizna que clamaba a gritos convertirse en nieve.
Tú y yo, ajenos a todo el frío del mundo, bajo la vieja manta,
¿Que será de ti?, ¿Todavía te quedará espacio para recordar aquello que jamás compartió nadie más?, ¿Te prometí algo ?... yo ya no lo recuerdo, seguro que tu tampoco.
Seguro que no imaginas que todavía revivo aquella tarde en un parque sucio, en obras, o cuando sentados en un banco, sobre nosotros caía toda el agua del mundo... tanto, tanto que nadie sabrá jamás, y se perderá cuando se extinga mi memoria.
No, no voy a decir que me arrepiento de nada, ..., pasó ( lo que pasa es que ahora soy víctima de la añoranza... empequeñezco al recordar que no he sido ya nunca el mismo, después de tanto tiempo atrás).
No voy a pedir nada, ya que ya es tarde para remediar nada.
Todo quedará sepultado, tal vez demasiado pronto. Ahora, solo rememorar, y me haré creer que todo volverá a ser igual, aunque me estaré engañado, y todavía será peor, ¿Que voy a hacer ?.¿Que voy a decir?... nada, ni esperar , ya que poco se puede esperar en la más completa soledad.
V
No hay nada nuevo que me aliente a seguir viviendo. Se que nadie recordará las eclipsadas horas bajas bajo la piel del séptimo dragón, ni las tempestades de mercromina sobre la piel del gigante de roca.
Nadie recordará quien tatuó su alma, con pedazos de vidrio azul, y quien dibujó sobre la arena del mar atormentadas secuencias de lejanas lluvias verdes.
Nadie recordará los eclipsados amaneceres sobre los pechos de las hijas de la cuarta Venus. Ni las tempestades de algodón sobre los labios del gigante astro, que tatuó su cara con estrellas de plata y azufre, y llamó sobre las hojas de un bosque submarino, imágenes de distorsionadas heladas.
No recordará ya nadie las tempestades de azúcar hilado, sobre la piel del gigante de agua, que tatuó sus manos, con pedazos de vidrios blancos , y nadó sobre sábanas de naftalina, leyendas sobre el tercer fuego.
No recordará nadie que no sea yo las eclipsadas horas muertas, sobre la piel del onceavo sol, y las tempestades de aguarrás sobre la piel del gigante de los sueños, que tatuó sus recuerdos , con trozos de vidrio gris conquista, y cantó sobre la seca tierra, palabras de extrañas voces.
Cuando deje estas cuatro paredes, esta habitación en penumbra, nadie recordara las eclipsadas habitaciones vacías, sobre la piel del mármol, cuando se dibujaba en la boca quemada, trozos de muerta esperanza, y recorriendo sobre los pechos fríamente , sensaciones de volcanes bisílabos.
Nadie recordará las eclipsadas ilusiones hirientes, sobre el cuerpo doblemente violado por el viento.
Las tempestades de hojas secas, sobre la piel de desconocida madre se arañaran sobre la cara azulada de un sueño imperfecto y dibujando caras de negra venganza, y secuencias esquizofrenia senil, serán , de nuevo, sepultadas.
VI
Desearía dejar de vivir, pero antes necesito saber la respuesta, ¿quien pronunció `` ahora es tiempo para cambiar ```? ¿Quien asesinó a aquel niño?-
Tirito, el sudor se vuelve helado, me duele la cabeza, parece que va a estallar . ¡He encontrado la respuesta¡¡¡ Yo dije `` es el momento para cambiar ``, yo asesiné al niño, y el niño era yo.
Ahora, ya nada merece la pena, solo esperar, en lo único que perdura intacto de tanto tiempo atrás,... mi habitación en penumbra... esperando, lo único que se puede esperar en la más completa soledad.
VII
Sentado sobre la cama, en mi habitación en penumbra, el ambiente se ha vuelto agobiante, el aire ahoga, la cuatro paredes antes amadas, ahora oprimen. Es como si todo su peso fuera soportado por mi cabeza.
Ya se van quemando todos los recuerdos , el pasado ha muerto, el futuro es oscuro e incierto, y el presente ya es pasado.
Pienso en la muerte, en el silencio del corazón, y todo se vuelve absurdo, nada merece la pena.
Es durísimo sentir como te duele la vida, y al mismo tiempo temer morir.
Las ideas se estancan, la ilusión forma parte de la mentira, y la nada, es parte de mi esperanza. Aquello que queda intacto, mi habitación en penumbra, se desploma sobre mi.
Necesito escapar, aunque el exterior todavía sea peor.
La vida se escapa, intento atraparla y retenerla, pero es como una fina arena que se escurre entre los dedos.
Borracho de no dormir, y con las nauseas acariciando la garganta, desearía que todos estallase. Desearía llorar, por todo lo aguantado durante tanto tiempo, pero no puedo.
En mi cabeza aparece de nuevo el fantasma del suicidio, la eterna batalla ( ¿Valor?. ¿Para continuar viviendo y luchar contra aquello que me depara el día a día ?, ¿Valor para saltar a los brazos de la muerte? ... a aquello aterrador y desconocido?-
Toda la tensión contenida en el pecho...
Nunca quise matar al niño que vivía en mi, al incitarme a cambiar, no era consciente que cambiando , moría el niño. No sabia que cambiando hacia no sabia donde, sepultaba en el pasado tanto.
Ahora, ya nada curará el error ( ese error que todo el mundo comete al querer crecer, ese error que nos acerca más a la vejez... a la muerte).
Ahora, ya nada me impulsa a cambiar, y la marcha atrás se transforma en una quimera ensordecedora.
Son las horas del más intenso tedio, el hastío por continuar siendo, y no ser nada.
Suicidio, dulce tormento, ¿Que ser posee el acto de máxima libertad... el suicidio?.
Cuando la vida se convierte en algo insoportable, y obstruye todos los poros de la piel, la muerte adelantada te libera, hace que cese todo el dolor, tanto físico como espiritual.
El eterno descanso, el frágil humo toma forma, con la idea que se confundirá eternamente.
Nadie me preguntó jamas si quería nacer, si quería vivir. Ahora, puedo elegir, y elijo. Y sueño morir, desangrado sobre un campo de amapolas, bajo una fina llovizna otoñal, mientras las pocas mariposas que todavía no se han podrido en sus alas revolotean junto a mi cuerpo.
Morir, en un empapado campo de amapolas rojas, mientras se forma , rojizo, azul, naranja gris y verde, un crepúsculo , mi último atardecer, bajo una llovizna otoñal.
Todo clama a reposo, a caer en el rumor del definitivo lecho, la noche más larga abre sus pétalos del amanecer perpetuo.
La idea me embriaga, empieza a acariciarme la nuca, los labios, los ojos, el pecho.
El salto al vacío me hace estremecer, es un anhelo que recorre todo el cuerpo, erizando el vello del cuello.
Y sueño morir, y vestido de madera, cubierto de tierra, todo el agua de lluvia se filtra, y acaricia mis restos.
Sueño ser fatua aurora que muere cada amanecer, sueño ser el aire que agita todas las hojas, sueño ser agua abriendo camino, sueño ser tierra, ser sueño., ser polvo, ser nada.
Y la nada se afianza , se instaura en la mente como el gran orgasmo, es el fin.
La muerte ha perdido durante estos diecinueve años, su tinte aterrador. El drama se convierte en idilio, la tragedia en deseo.
El no despertar jamás, cobra el significado de la máxima categoría de belleza.
Sueño, y en mis sueños la muerte me besa como ningún mortal lo hizo jamás, me arropa entre sus inmensos y agradablemente fríos brazos, me acaricia, me susurra hermosas palabras, que me hacen llorar de emoción.
Entre besos, me describe como es su reino, son enormes nubes rojas, sobre las que los niños saltan, todo el día. Son enormes nubes rojas, suaves, que acarician, envuelven y permiten que los niños vuelen por los siete cielos de la tierra de La muerte, son enormes nubes rojas, que hacen sentir eternamente felices a los niños.
Los siete cielos van cambiando de color, y las nubes verdes van formando continuas siluetas, aquellas que deseas, aquellas que amas.
En mis sueños, le pregunto a muerte , si sólo es tierra para los niños. Y ella me contesta, que al cruzar el umbral de este mundo a su reino, todos retornan a la infancia, a la eterna infancia.
Deseo saltar entre ellas, deseo que me acaricien, me envuelvan, y volar entre las nubes rojas. Deseo volar entre los siete cielos.
Deseo ser eternamente un niño.
La espera me impacienta, debo adelantar la noche eterna, abandonar mi habitación en penumbra, mis recuerdos, ya que la vida no es bella, es uno quien se resigna a creerlo.
En sueños, muerte me dice que solo podrán saltar entre las nubes rojas aquellos que mueran por si mismos, y yo quiero saltar entre las nubes rojas.
muerte me promete, entre besos, que en su tierra podré encontrar aquello que me gusta, aquello que deseo, aquello anhelado, y no habrá nada que me disguste.
muerte es demasiado bella. Te retorna a tu infancia, realza aquello que es hermoso, y camufla aquello que no lo era.
Es absurdo esperar a que la vida decida su fin, ¡puedes elegir tu por ella¡.
El suicidio ha de producirse en un estado de máxima felicidad. Esta será la última noche que pasaré aquí, en mi mundo interior... en mi habitación en penumbra. Quemaré todas mis cosas.
Los recuerdos desaparecerán tan pronto como desaparezca yo. Aquello vivido durante tanto tiempo, será extinguido, lapidado.
Nada... mi habitación en penumbra quedará vacía. Cuando yo muera, quitaran los viejos posters, aquello que queda por quemar, y se abrirán las ventanas, y la habitación se llenará de luz.
Poco a poco, mi existencia será para los demás algo lejano y superado.
El recuerdo irá perdiendo terreno. Formará solo parte fugaz del pasado, y el pasado jamas ha existido.
Pero me da igual, yo podré saltar y volar entre las enormes nubes rojas, podré volar por los siete cielos cambiantes de color.
Aquí, sobre la cama, en mi habitación en penumbra, suenan canciones que invitan a la desintegración, y me dispongo a ir a volar, y saltar entre las nubes rojas, a ver las siluetas de las nubes verdes, y volar entre los siete cielos.
Suena un disparo, un cuerpo se desploma sobre una cama , la sangre mana a borbotones por la boca y el cráneo... una habitación en penumbra se desploma.
Puede ser , que el niño que tanto tiempo atrás murió esté ahora riendo entre las nubes rojas .... entre las nubes rojas
Las lluvias del ultimo octubre
apareció en el nº 5 de la revista Black Box, 1995
Sin duda, una de las pocas cosas que merece la pena en este mundo,
es estar cubierto de tierra,
sin tu último traje,
vestido de madera,
Confeccionado con la misma laboriosidad
que José el judío deseó construir la cruz
donde muriese su hijo bastardo..
Sin duda, una de las pocas cosas que merecen la pena en este mundo,
es sentir como el agua se filtra entre la tierra,
e inunda tu estancia,
haciendo que tus restos envueltos
en tu mortaja floten sobre las aguas estancadas,
de las lluvias del último Octubre.
Sin duda, una de las pocas cosas que merecen la pena en este mundo, ...,
...es morir.
Los brazos en cruz
Siempre había soñado con volar... abrir en cruz sus brazos, saltar al vacío y remontar hacia arribar, subir bien alto, tan alto que todas las casas parecerían hormigas, que los ríos fueran líneas curtidas , azules, verdes y marrones de una gran cara sin ojos ni boca.
Jugar con los movimientos de los brazos y los dedos, y subir hasta las nubes... sentarse en ellas, y hablar sobre el pasado con todos los muertos queridos que ahora vivían sobre las nubes... hacer carreras en el cielo, más allá de la vista de los mortales en el intenso azul con los angelotes de su edad.
Un cáncer fue minando su vida... y mientras esta se apagaba, más fuertes eran los delirios de ingravidez, muchas veces sentía como su alma se despegaba de su moribundo cuerpo... elevándose sobre él.
Una noche... el sueño se apoderó de él, y a la mañana siguiente su corazón había parado , y su cuerpo estaba ya frío, con babas en los labios entreabiertos, sin respiración.
Le enterraron con una túnica blanca, dentro de una preciosa caja de madera blanca, ... como siempre entierran a los niños como él cuando mueren.
Era algo extraño ... sentía la muerte, sin dolor, solo como algo nuevo, algo que iba pudriendo su carne y tejidos musculosos... sus ojos que se iban acartonando , al igual que su lengua.
No se trataba de sentir igual que cuando estaba vivo... ya casi ni se acordaba de lo que siente los vivos.
El tiempo no era más que la sucesión de los días y las noches... y la acelerada descomposición en cadena de sus miembros.
A la salida de su panteón, las flores habían ido llegando con menor frecuencia, tal vez el paso de los meses había ido amortiguando las penas de sus padres.
Le encantaba subir, las noches de luna llena, hasta la reja de su panteón , que le impedía salir fuera... y mirar, embelesado, la marmórea silueta de un ángel con sus alas apuntando triunfantes al cielo...
Mientras lo miraba, soñaba que algún día, cuando terminara de podrirse y se convirtiera en polvo, se convertiría en un ángel igual que él, y surcaría eternamente feliz , los azules mares del cielo
Nuestras secas lenguas
apareció en el 1995 en ``El Grito de El demonio``
Sobre tu anhelado cuerpo,
Recorro con la lengua seca, tu piel dulcemente salada.
Las caricias hilvanan la tela de araña , que a besos cubrirá tu estigmada piel.
El vómito de mis lágrimas , lloverá tu suave vello.
Beso tus endurecidos pezones, mientras mi lengua escala de tu sucio ombligo hasta tu escondida y morada oreja, ..., mis manos se pierden entre tu canoso y ajado cabello. Y mi seca lengua desciende desde tu agria boca hasta tu sangrante coño, y succiona de tus húmedos labios de Venus, todos sus amargos y cálidos flujos.
Y vomito todo mi esperma sobre tu curtida piel.
Y beso... y cubro con dulce saliva desde tus pestañas a tu cuello de tostada porcelana.
Rocío, con el sudor de mi cuerpo, al cuerpo del deseo,( intentando fusionar la esencia con el fin ) y recorro, con la seca lengua los desérticos y salados parajes de tu cuerpo... hasta llegar al fin de la espalda y perder mi seca lengua entre el oasis de sangre, entre tus piernas tiernamente abiertas.
Lamento ser yo, sola y desgraciadamente, yo.
Me pregunto que fue del crimen desatado, que perpetuamos durante nuestras soñadas vidas. Tal vez fue un teatro de mentiras, o tal vez fue la nada la que osó existir.
Dos paros cardíacos recobrarían lo sembrado.
Una sábana con las puntas sucias, donde escupimos a nuestros cuerpos añorados. Día tras día, vida tras vida - Las paredes parecieron desplomarse sobre un irreal sueño.
Lástima que no sientas como mi seca lengua recorre tu seca y salada piel, ya que el escultor Yavhé olvidó dotar de sensaciones al mármol, y vosotras, mis queridas estatuas, no susurrareis jamás a mi oído las añoradas palabreas de amor.
Sólo en mi enfermedad creeré que será tu piel la que tirita bajo los níveos bocetos de metamorfoseadas tempestades.
Nut
PRÓLOGO
La batalla comenzó predestinada,
ambos sabían de antemano el ardiente final.
Nut jugaba con sus nubes y con sus vientos,
Geb lo hacía con sus montes y sus valles ...
el mundo entero les pertenecía.
Del seno de Nut nace Osiris,
heredero de la tierra entera.
Geb , de nuevo fecunda a Nut,
y esta pare a Seth.
Seth soporta la humillación de no ser nada,
Seth soporta la falta de todo,
hasta que el valor se cruza en su destino,
y destroza a hachazos a Osiris,
arrojando después su maltrecho cadáver al agua.
La Luna ( Isis), sale asustada a la búsqueda de su amado Osiris,
y encuentra , flotando, su cadáver descompuesto.
Geb lo limpia del barro que lo envuelve,
y Nut readapta sus miembros.
El sol obliga a Osiris a resucitar,
Anubis desciende de las alturas y embalsama a Osiris,
Isis agita el aire con sus alas sobre la momia,
y Osiris vuelve a respirar,
pero su reino ya es solo posible en el otro mundo.
Isis recibe el germen del cadáver reanimado de Osiris,
preñada, ocultándose de Seth, se refugia en los pantanos,
donde de su útero nace Horus.
Cuando Horus ser convierte en hombre, ataca a Seth
Seth arranca un ojo a Horus,
Horus arranca a Seth los testículos de cuajo,
venciéndole y recuperando de esta forma el ojo.
Horus ofrece su ojo, como talismán,
a su padre Osiris.
Geb ofrece a Horus el trono de su padre ( Osiris(,
que ahora reina en el más allá,
en Los Campos de Juncos.
Nut está harta de la vida en las alturas,
y se esconde en su interior,
arropada por los vientos más fríos y secretos,
esperando la llamada que la despierte y le acaricie.
Nut ya no desea a Geb,
Nut solo desea ser mortal y sentirse mortal.
Anoche desperté a Nut,
la invoqué , para que viniese junto a mi,
descendió radiante y sublime.
Bebió de mi sangre, y la convertí en mortal,
Ahora Nut está aquí, junto a mi,
besándome mientras yo la beso.... Nut
I
Oh! Nut,
Cuando la sangre invada nuestros vacíos ojos,
cuando la espada nos atraviese en corazón,
cuando las flechas se claven en las costillas,
beberé tu agrio jugo.
Oh! Nut,
Cuando el acero traviese la médula,
cuando la bala penetre en el pecho,
cuando el fuego nos queme la piel,
o el hielo nos perpetúe,
tu mordaz silencio cubrirá
como un velo negro y perfumado
todas mis derrotas.
Cuando me astillen las uñas,
cuando me opriman el cráneo,
cuando corten mi piel y sangre,
cuando el dolor me tome suyo,
eyaculando en mi alma...
besaré tus sueños ...
Nut,
II
Nut no escucha.
Nut no siente,
Nut no ama,
tiene los labios y los ojos cosidos.
Cada cosa tiene su tiempo,
y el suyo ya no existe.
Nut... Nut,
rompe el imperio de la razón,
cubre con tus negras alas el sol,,
que tu cuerpo tome vida,
que tu sangre mane por nuestra boca ...
¡Danos tu luz !, ¿Danos tu negra luz!.
Nut sabe que el tiempo ya se acaba,
y el horizonte se tiñe a zarpazos violáceos.
III
Ave fénix que retornas de otro averno,
los aullidos en la noche,
nos demuestran que algo hermoso está naciendo.
Desearé que las puertas continúen cerradas,
y que mi barca jamás llegue allá donde Ra concede su trono,
Nut! ...¿Toma forma!,
que las ruedas solares rompan su ciclo,
que los ríos lloren sangre,
que la tierra se abra
para que tú asciendas junto a mis brazos.
Yo seré tu esclavo,
beberé tu aliento,
besaré tus gestos,
me fundiré en ti ... Nut,.
IV
Moldearé con barro tu silueta,
esculpiré el más duro mármol
para volver a tenerte.
El polvo lunar dará color a tu piel
y mi sangre tintará de roja tus labios,
con mis nervios haré tu cabello.
Cubriré de acero la tierra,
para que esta jamás pueda engullirte.
Nut... estaré junto a ti, hasta el próximo Gran año.
cuando la fragua se ponga otra vez en marcha.
Me pegaré a ti,
como si fuese azúcar derretido,
Nut...
recorreré los más áridos desiertos,
y encontraré el elixir
que te retornará sublime junto a mi.
La vida volverá a recorrer tus venas,
cada célula muerta se llenará de luz
y retornarás en la noche más oscura,
irradiando .... de ti,
Nut, mi diosa oscura.
V
las tinieblas no podrían soportarlo,
y yo construiré con mis lágrimas otro reino,
donde te coronaré por siempre,
con una diadema de sueños vivos.
Ven junto a mi,
dime que existe el futuro,
y que este es nuestro,
y siempre lo será.
Olvida el silencio que te rodea,
olvida la oscuridad que te sumerge,
y vuelve...
VI
Las trompetas celebran la victoria,
los caballeros retornan de contienda,
las pisadas de la herraduras de sus bravos caballos
se escuchan en la noche sin luna .
En la casa, la dama espera junto al fuego,
un aura de gloria les cubre invisiblemente.
Muchos han caído travesados por las flechas,
pero el honor les subirá a lo alto.
Han defendido con sus vidas algo que ni conocían.
El orgullo se ensalza con el ritmo de los tambores.
Podría desfallecer de un momento a otro,
la herida de mi costado no para de sangrar,
creí verme morir...
pero entonces pensé de nuevo en ti.
VII
He llegado a casa,
y sobre el lecho estás fría, sin pulso.
Las cuencas de los ojos se hunden amoratadas,
el polvo ha osado a posarse levemente,
sobre tu frente blanco.
Enloquezco abrazándote,
y gritando mil veces tu nombre ,
Nut... Nut.
VIII
La jornada ha amanecido gris,
despertada por el funesto canto de las campanas,
la humedad barre las calles.
es como si el viento estuviese llorando tu pérdida.
el aire se vuelve tan denso ,
que se transforma en sólido en mi garganta,
ojalá esto fuera el fin.
IX
Las flores que jamás deseamos,
esas que nunca tuvimos,
pierden su color, se tornan opacas,
susurran tristemente al temporal que las arrastrará.
Nuestros añorados campos de opio,
entonan la danza de la desidia
de todo aquello que ya jamás volverá a ser.
Quiero dormir sobre ellos,
... opio, inunda mis pulmones,
haz que vuele bien alto,
haz que traspase este mundo,
para volver de nuevo allí.
X
Retorna de tu mundo,
y yo acariciaré con los mares
tu nívea piel.
Yo seré tu aire,
y con cada rayo de luna,
peinaré a mi diosa.
Te cubriré de magma.
te rociaré de niebla.
Nut... tu fría piel renacerá con mis besos.
Te poseeré hasta que dure la noche,
hasta que la luna se esconda,
pero ya nunca vendrá el día.
Morderé tus venas,
me inyectaré de ti,
hasta la última gota,
hasta el último aliento,
quedaremos abrazados sobre la tierra,
hasta que los cuerpos se extingan,
entonces los muertos de bajo tierra,
nos arrastrarán junto a ellos,
nos acogerán en su morada.
Nuestras almas se perderán,
en la tiniebla más compacta,
en el vacío del universo.
Jugando, por los siglos de los siglos,
con nuestras incandescentes almas ... Nut,
beberé tus sueños...
Nut.. (20-9-95/ 1-10-95)
Epílogo
Reinaré cien siglos
Reinaré cien siglos,
sobre los campos secos,
que fertilizaré con mi sangre,
y araré con mis dedos.
Reinaré cien millones de noches,
sobre la tierra muerta,
que llenaré de vida,
con cada átomo de mi piel.
.... Y luego el Mar
Esta noche te he imaginado aquí.
vestida de hojas de hiedra vieja.
Tu me cogías fuerte de las manos,
y me besabas ...
luego el bosque era nuestro...
solamente nuestro.
Hasta que la piel se seque
No estoy solo,
tengo junto a mi la danza del mar,
el fuego de la tierra,
la canción del viento.
No estoy solo,
tengo junto a mi al precipicio,
lo tengo.
Quiero ser mármol
Apareció en el 9° Auxilio, 1995, y musicado en ´´ Canciones para dioses muertos ´´ (96-97)
Se levantaba sobria, solemne, en medio de la espesura compactándose, fría y dura rodeada por esa desquiciadora niebla que traspasaba violentamente todos los cuerpos.
Era como una alargada sobra luchando por ser simplemente ella, en medio de una creciente penumbra imperfecta. Su silueta inmóvil, estática, ruda, se recortaba frente al cielo oscureciendo, junto a las escarpadas ramas de los almendros secos.
Mortecina piel porosa, gris del mármol corroído por el tiempo, cubierta por una fina capa gris , verde amarillo y verde oscuro del moho y el musgo ... de la suciedad y el tiempo.
Las madreselvas, la hiedra y campanillas trepaban por sus pies, en un intento cruel de someterla, de cubrirla, de estrangularla y sumergirla en el mas silencioso reposo.
Junto al pedestal , orugas devorando tierra, caparazones de caracol vacíos, blanquecinos, llenos de tierra y graba, pequeños insectos danzando su efímero vals al ritmo de lejanos aullidos de algún que otro animal perdido en la oscuridad, y el susurro de la caída de algún cuerpo invisibilizado por la distancia.
Imaginándote de piel de cera lechosa, de cabello largo, oscuro, lacio, con perfume a victoria. Imaginándote de labios calientes, rojos, sangrantes. Deseándote de pechos duros , plateados, cubiertos de milenaria miel. Imaginando tu coño rosado, inmaculado, generoso, e imaginarme zambullido en el, atrapado , capturado , raptado eternamente.
Recorro con mis dedos tu piel de hierba, te cubro a besos , apasionados... besos de piedra.
Quiero ser mármol, ser tan compacto como tu, quiero ser la estatua que con sus poderosos brazos esté siempre abrazada a ti. Quiero ser un dios griego esculpido, y que mis labios estén cincelados junto a los tuyos, hasta que la vegetación nos cubra, hasta que la lluvia nos desintegre, hasta que el sol nos deshaga o el rayo nos parta.
Teresa
apareció en el 9° Auxilio , 1995.
Hacía mucho , mucho tiempo que no venía por aquí.
Quizás habían pasado años, sin cruzar las puertas del cementerio ( la última vez que me acerqué, fue hace más o menos dos meses, no entré, ya que me quedé en la explanada exterior, sudado y desnudo , dentro de un coche con los cristales tan empañados que no pude ni siquiera reconocer que estaba junto a ese lugar que tanto significó para mi. Pretendía entrar en él, después de terminar aquello que ambos sabíamos que habíamos ido a hacer expresamente, pero cuando llegamos al final, se nos olvido por completo... Tal vez era que hacía demasiado frío ahí fuera).
Hoy , no tenía ganas de hacer nada ( tampoco había nada interesante que hacer ), todo el día dando vueltas sin saber donde ir .. había llovido un poco por la mañana , y el cielo todavía amenazaba gris y azul oscuro.
Eran más o menos las cinco de la tarde... me encontraba ante la puerta vieja del cementerio, estaba cerrada. Miré hacia la puerta nueva... también cerrada. Busqué una parte por donde saltar, y encontré un punto donde la tapia era baja.
Una vez dentro, comprobé como todos mis sentidos se abrían de una manera especial, como ocurría siempre tiempo atrás.
Habían hecho reformas , una barandilla que hacía de asiento separando la parte nueva de la vieja... una nueva fuente. Estaba todo lleno de flores, algunas recientes, a otras ya marchitas, y entre ellas, las artificiales que sobrevivían descoloridas y olvidadas bajo los elementos .
Ya embriagado por las sensaciones que este lugar siempre me ha causado, empiezo a perderme en mi mismo, en extraños pensamientos , que aunque borrosos, rozaban lo sórdido.
Camino lentamente, mirando las fotografías en blanco y negro, ( algunas ya amarilleadas por el paso del tiempo). Las fechas, frases... imagino fugazmente la historia de cada una de estas personas, alguna vez debieron ser jóvenes ( aunque algunos no pasaron jamás de esa etapa), alguna vez debieron sentir su pecho repleto de emociones. Fueron hombres y mujeres, llenos de vida. La sangre corrió por sus venas , las ideas , las ilusiones por un mañana... ¿ y ahora? ¿se acordará alguien del joven que perdura en esa fotografía, vestido de militar con la mirada triste , ocrecido por el tiempo, los años? .
Recorro , imagino mil historias, imagino, que detrás del mármol del nicho , no se encuentran cuerpos corrompiéndose, sino biografías apasionantes, vidas que jamás debieron ser anónimas,
Mi vista se fija en una fotografía...es ovalada, como todas, pero tiene algo que me cautiva... es una joven, preciosa, sus ojos oscuros todavía conservan , en la distancia, un brillo que ya no existe. Lleva el cabello negro, recogido , sus labios finos, aguantan una sonrisa que intentaba nacer. Su piel debió ser tersa, suave. Siento como algo recorre mi interior ... es como un extraño vértigo, mi pulso se acelera.
Acerco, de forma instintiva, mis dedos a la fotografía, y, tocándola, su nombre se escapa , involuntariamente de mis labios ... ´´ Teresa ´´ ... su nombre.
Unas letras desgastadas me dicen que murió hace sesenta años, cuando todavía tenia 21. Teresa, su nombre reverbera en mi cerebro, junto a la imagen de la fotografía.
Un deseo inhóspito ... una necesidad de imaginarla . Imagino su cuerpo, es sencillo, delicadamente sencillo, unos senos no demasiado grandes, una cintura blanca, un vientre enloquecedoramente firme... unos muslos redondeados, unos deliciosos brazos, un corazón que sonaba rápido y fuerte, unas manos finas, una sangre que llenaba de vida su cuerpo.
El cielo parece no poder soportarse, una fina llovizna cae, haciendo vibrar la superficie de los charcos. Toda la cara húmeda , fría, el viento sopla despedazador (¿ seria posible que nevase? ).
Miro sus ojos ¡ Teresa ¡, parece pedirme, con la mirada,: ‘’ corre, corre, vete ‘’
Junto al nicho , hay un pequeño ángel de cerámica , arrodillado y con las manos en posición de rezo. Es blanco, aunque esté lleno de suciedad, esa suciedad interna que deja el paso del tiempo ... sus ojos están mirando al vacío, mostrando , al mismo tiempo, el más desgarrador vacío, la total ausencia.
Lo cojo, y lo meto en un bolsillo de la chaqueta. En silencio, doy media vuelta , y me dispongo a salir del camposanto.
Camino, bajo la llovizna que se va calando en mis huesos, sin querer girar la vista hacia el nicho .
Una ráfaga de viento me toca la cara, es un fría caricia, me estremezco. Giro la vista, y miro la fotografía de Teresa, parece sonreír ( aunque ya se que son imaginaciones mías)
La miro fijamente, y, desde mi interior, le digo: ´´ volveré , te lo prometo, volveré ´´.
He caminado aprisa hasta llegar al pueblo, una vez cerca del pub donde se que encontraría gente con la que matar las horas. se ha puesto a llover de forma torrencial, las calles bajan ,en cuestión de segundos, llenas de agua sucia.
Ya a cubierto, tomando un café largo, meto la mano en el bolsillo, y con una triste sonrisa, acaricio las alas del ángel... Teresa
No voy a hacer el comentario de ninguno de sus trabajos ya que cada uno de ellos es diferente y creo que vosotros mismos ya lo juzgareis, solo os digo que teneis la oportunidad de leer un magnífico libro de un excelente escritor y dentro de estas páginas que os van a maravillar, encontrareis odio, dolor, rabia, sufrimiento, llanto, pasión, deseperación y sobre todo muerte.
Mi mas profunda felicitación al mejor escritor, ya que sus relatos, poemas, historias, etc, son lo mejor que he leído en mi vida
JAUME VICENS
Volveré a por ti
Escrita en Noviembre de 1995, apareció en el poemario Nut, y musicada como “ Junto al Abismo “ en Canciones para dioses muertos
Te he venido a buscar,
de nuevo te he venido a buscar,
aquí donde el precipicio abre sus tibios labios,
aquí donde la desidia batalla por abrir sus párpados.
He venido con los ojos cerrados,
para poder aspirarte solamente.
De nuevo te he venido a buscar,
sabiendo que hoy tampoco estarás,
en lo que abarcan mis sentidos,
respiraré los campos de lavanda,
la hierba fresca, la montaña.
Retornaré al hogar,
por el camino de siempre,
con el alma rota
y la esperanza agonizando.
Esta noche llenaré tu ausencia,
le sollozaré a la luna historias de amores imposibles.
Y mañana, cuando el fatuo astro se cristalice,
cuando la irreal delicia amaine,
volveré a por ti,
volveré a buscarte,
con los ojos húmedos.
y el paso cansado.
Volveré, como cada día,
a buscarte,
a intentar de nuevo tenerte entre mis brazos,
a intentar de nuevo tenerte entre mis labios,
a intentar de nuevo tenerte,
No aceptaré no verte,
Esperaré.
y el día que te fundas,
que amanezca cargado de nubes,
con sus manos quemando la tierra inútil,
que Urano llore al adiós,
con sus más feroces cantos,
que todo el mundo perciba tu pérdida,
el día que no estés en estos queridos campos,
sobre esta hierba mojada.
El día que no estés sobre estos prados,
que la luna salga roja y entera,
y que tiña de sangre a las estrellas,
que mi cuerpo se llene de llagas,
cuando intente que el viento jamás te arrastre,
para llevarte a sus confines.
Pero hasta ese día,
si no me falla la vida,
volveré a por ti,.
volveré a buscarte.
Ya no sueño ver el mar
Apareció en 1995 en “Si nos hubiesen ...”, representada en directo junto a Alquimia del dolor, y grabada en directo para “Canciones para dioses muertos “
El cielo caía, ante nuestra
ausente mirada,
teníamos la vista puesta en un horizonte que no amanecía,
mientras pensábamos que podría pasar otros cien días de lluvia,
y nuestros corazones continuarían secos.
Habíamos comido la carne de Cristo,
y habíamos bebido su sangre,
y sabíamos que ya nada iba a cambiar,
aunque pasábamos la vida esperando ese cambio.
La voz se cansaba mientras la piel se gastaba,
permanecíamos sentados sobre los mares y las nubes,
y tal vez, nosotros, sin saberlo,
ya existíamos antes que la tierra y el océano.
Cien albas nos habían besado la cara,
habíamos reído cien siglos bajo los astros,
habíamos reído cien años bajo la tierra,
habíamos muerto cien veces,
noche tras noche, risa tras risa,
habíamos deseado quemar el mundo.
Mientras ahora, ya no sueño ver el mar,
ya no puedo ver el mar,
ya no sueño ver el mar,.
La luna acariciaba nuestros pequeños miedos,
nos golpeaba en la nuca con diez puños sin dedos,
nos besaba en la boca con su agrio y negro aliento,
nos mordía la enferma alma,
nos besaba, nos odiaba, nos deseaba.
Teníamos las manos vacías,
y creíamos que éramos dueños de tierra, mar y aire.
Pasaron los cien días de lluvia,
con sus cien mojadas noches,
y nuestros corazones continuaban secos.
Todo se evaporaba silenciosamente,
y se escapaba por un boquete cielo,
Dentro de nosotros mismo, callábamos,
tampoco podríamos mejorar el silencio.
Creíamos que era le fin del mundo,
y realmente no hubiera estado mal.
Soñábamos morir,
soñábamos sonreír con la boca llenaba de suero,
y el anochecer era eterno.
Pero ahora, ya no estás a mi lado,
ya no divisas horizontes, ya no ves la lluvia,
ya no ves los miedos ni las nubes
ya no ves el alba, los astros, la tierra, el mundo,
ya no ves la luna.
Ya no puedo ver el mar,
he marcado las distancias,
no diviso la esperanza,
he sentido ser invierno,
la locura es el escape del absurdo.
Nos sonríe la luna borracha, quince hijos tenía su barco sobre el vidrio,
el humo de la voz, que olvida la mirada oceánica.
Tenía los entresijos de la solitaria alma entre las uñas,
mal comidas, mal amadas.
La luna borracha no ha parado de llorar,
ha escuchado los gritos del alma negra.
El cielo se despedaza ante mi destrozada mirada,
el horizonte sueña con ser violento,
y no amanece sobre mi mundo.
Han pasado mil días de lluvia,
y tengo el corazón de cartón-piedra.
la luna borracha devora mis enormes miedos,
me araña los ojos,
me muerde las venas, y marca sus dientes en mis labios...
¡ grita a mi corazón los gritos de su alma negra !,
¡me odia!, ¡me odia!, ¡me odia !.
Dios creó el dolor,
para que la humanidad no se suicidase en masa,
Dios creó el deseo,
¡Creó el deseo !, ¿creó el deseo !.
¿Quien temerá a los aullidos del alma negra , cuando ya no quede luna ?.
¿Quien temerá a los aullidos del alma negra ?.
Ya he marcado las distancias, ya diviso el suicidio.
Ya no sueño ver el mar, ya no puedo ver el mar,
Ya percibo el suicidio, ya no puedo ver el mar...
YA NO SUEÑO VER EL MAR:
CARTAS AL DIRECTOR. ABC
Ignoro por qué Dios no ha fulminado aun con su divina cólera a esta irreverente alma perdida, este odioso engendro que seguro se pudrirá en el infierno ( ¡Virgencita, no dejes que me sulfure!).
Yo sé que es Satanás quien dicta esas obscenidades, esos delirios maníacos que infectan a otros jóvenes confusos .
Es mi deber advertirles que interrumpan la lectura, que cierren esta puerta del averno, pues seguir leyendo solo les traerá la pérdida de la grácia divina y verse irremediablemete hundidos en esa secta satánica que osa llamarse El Auxilio ( ¡malditos herejes!) y que, es de sobra conocido , se entregan a horripilantes orgias, celebran misas negras, toman droga, se automarginan de la sociedad y acaban suicidándose, muriendo de innombrables enfermedades, encerrados con camisa de fuerza o convertidos en asesinos en serie.
Aun estais a tiempo de volver al buen camino. Su atroz autor (¡ que además es nacionalista y rojo¡) ya está irremisiblemente condenado al fuego eterno, al llanto y crujir de... dientes.
Sor Cilicio ( bajo la posesión de Gubi Rigor Mortis)
1996
A un ángel muerto
apareció en el n° 12 de El Auxilio 1996
Pensé durante mucho tiempo ( quizás demasiado), que lo podría asimilar. Asimilar que los instantes de gloria son efímeros e irrepetible, asimilar que aquello más sublime solamente puede ser revivido en la memoria.
Ahora ya he caído ; mis deseos de tirar hacia adelante y vivir el día a día han sido más flojos que la añoranza hacia lo que he sentido.
Era entonces cuando te cogía fuertemente, mientras la palabra rompía la oscuridad, y sin darnos cuenta, la lluvia caía mojando nuestros cuerpos ganadamente jóvenes.
La vida era exprimida como fruta madura, y su jugo, ahora con sabor a delirio y diáfana victoria, nos acariciaba la garganta. Su perfume nos pasaba a las venas, que alimentaban cada célula nuestra, y hacían que por nuestros poros emanara la esencia de la eternidad, una eternidad que nunca sería nuestra, pero que la rozaríamos, la besaríamos , la maquillaríamos con cada pedazo de nuestra piel... esa piel que merecía toda la lluvia.
Pero ahora, me quedaré aquí, parado en este entrador, dentro de coche, mirando como las gotas de agua van bajando por el parabrisas, con su sonido al chocar contra el techo . Llenándolo todo con el vaho de mi aliento, con el humo del tabaco ... y te recordaré, no como algo imposible, si no como algo real, algo que puedo sentir, algo que puedo notar, algo que ha pasado y a pesar de que nunca más vuelva , te tendré, aquí , conmigo , solamente con cerrar los ojos y pensando en algo dulce, cálido, dulce y suave...algo dulce y cálido. Imaginaré que de nuevo tocaré tu cabello de ángel , imaginaré de nuevo tu sonrisa, tu cuello, y estarás aquí, serás un vapor que me inundará, que empapará mi piel, que recorrerá mis labios.
Te tendré en cada sueño, en cada ilusión, en cada pedazo de mi memoria.. viajaremos de nuevo juntos, fusionándonos en algo etéreo, algo inmaterial, en puro espíritu... pero te tendré, como vapor cálido y suave...
Buenos tiempos
apareció en 1996 en “Acto de fe vol. I”
El cielo lloraba agua fresca,
eran saladas lágrimas que empapaban nuestros cuerpos ...
eran buenos tiempos para vivirlos despacio.
Los negros velos de la luna eran cómplices de cada gesto,
sucumbíamos cada séptima noche,
al dulce encanto de Eleusis.
Dioniso corría por nuestras venas ...
pero el día estaba lejos,
eran sin duda buenos tiempos para vivirlos sin prisas.
La negra bestia del destino era apaciguada en nuestros brazos,
cada idea parecía eterna, ..., cada paso.
Tan lejos de cualquier rutina,
tan lejos de cualquier concesión,
tan lejos de todo.
Las prometidas nieves que nunca llegaron,
nos permitieron escuchar al fin,
el orquestado sonido de la decadencia,
que se ocultaba detrás de cada gesto,
detrás de cada cuerpo,
como la más fiel de las sombras,
arrastrándolo todo hasta ella...
...entonces eran otros tiempos,
buenos para vivirlos despacio
Campos de cruces
Apareció en el número 2 del fanzine Tánatos ( Diciembre 96)
Campos de cruces
sobre un borroso horizonte,
cuerpos cayendo
abrazándose en el suelo.
Campos de cruces
de cruces ardiendo,
voces que gritan
pidiendo más fuego.
Te tomaré entre mis brazos
mientras la sangre caerá por mis dedos,
sangre que beberemos,
como sangre de un ángel muerto.
La niebla se derramará en nuestra boca
como esperma de un día nuevo,
como esperma de un día eterno,
en el cual moriremos.
Campos de cruces,
de cruces de fuego
de cruces de hierro
de cruces ardiendo.
Y junto viviremos
y junto moriremos,
y eternamente seremos,
pasto de cruces,
de cruces ardiendo.
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El ángel de la laguna
GENESIS
Si el aliento de un moribundo supiese a algo más dulce que la absenta se confundiría con el suspiro de una ángel, no hay duda.
Aunque nunca he olvidado que el camino a seguir siempre ha sido, desde que descubriese la muerte del maestro, el de encontrar el placer secreto de la desdicha. Y , desde entonces, el absoluto ha servido para soñar y sufrir, para soñar y vivir al mismo tiempo. La historia ya no es una simple idea teleológica, es algo condenado a morderse la cola. Es así como no puedo hablar de una génesis en el sentido puro de la palabra, ni de un inicio apartado en el un lugar lejano, abstraído, ya que siempre está y estará presente... es por fin fácil asimilar la idea de lo absoluto, no existen eternos, solamente infinitos.
Pero...no voy a adelantar acontecimientos, he sido convocado para revelaros , desde esta parte del espejo, mi (digamos) vida.
Un amanecer húmedo y verdoso me despertó, estaba flotando como un muerto en una pequeña laguna llena de algas, sapos, y mosquitos, dos libélulas fusionadas y un insoportable olor a descomposición.
Desnudo , con las hierbas que se habían pegado a mi cuerpo, me dispuse a caminar, y lo hice durante días, años, tantos que cuando me di cuenta era ya muy, muy viejo( viejo en el interior de mi ser ) y todavía no sabía quien era yo , que hacía en la laguna ( y lo que es peor, que era antes, si antes existí).
Quise descubrir el mundo que había a mi alrededor, pero este iba cambiando a un ritmo tan frenético, que era prácticamente imposible de reconocer de un día al otro , nada permanecía igual.
Un día encontré un viejo jardín olvidado, lejos de cualquier lugar, y allí conocí a dos estatuas de mármol.
Recuerdo que eran realmente hermosas, eran un cuerpo de mujer y otro de hombre entrelazados en un férreo abrazo que merecía ser eterno. En un principio, sus facciones estaban tiernamente cinceladas, los músculos perfectamente armonizados, y en la expresión de sus gestos una tristeza , una tristeza que superaba los límites físicos, como si quisiera representar una partida sin regreso, una separación de aquello que debía permanecer unido.
Me enamoré perdidamente de estas estatuas , pasaba junto a ellas todos los atardeceres, en aquel jardín perdido, donde ningún estado se atrevía a meter su asquerosa mano, mirando como desaparecía el sol. En las noches , jugábamos a cambiar el nombre a las estrellas, a volverlas a bautizar de nuevo.
Les acariciaba sin ningún temor a interponerme entre un amor sempiterno, me sentía parte de él.
Despertaba embelesado a sus pies, un sol rojo me sonreía con envidia, mostrándome sus primeros y dulces rayos.
Caminaba miles de kilómetros, y al regresar junto a ellos, les contaba los perdidos países que había descubierto, los sabores, los animales, los nuevos sentimientos que iban aflorando en mi cuerpo.
En las primaveras les hacía trajes de flores y hojas, cosidas con telas de araña, y les limpiaba con rocío la cara.
En las noches frías, quedaba dormido abrazado a ellos, embriagándoles con mi aliento.
Poco a poco el musgo las iba cubriendo. Cuando estaban a punto de quedar sepultadas en un manto verde, yo las desnudaba de nuevo.
Pero el aire y la lluvia las erosionaba día tras día. Yo iba entristeciendo al ver menguar a mis amores. Cualquier llanto era vano, cualquier súplica al cielo muda. Pasaron los más tristes años... yo les hablaba de vidas futuras, de otros horizontes, pero quedaron convertidas , solamente, dos pedazos de piedra cubiertos de vegetación.
Fui a conocer ciudades, pero estas estaban vacías, fui a conocer animales, pero estos huían de mi asustados, fui a conocer otras lejanas civilizaciones.
Caminando por un frondoso bosque, travesando montañas de matorrales, hirientes zarzas, cayendo en barrancos, encontré una vieja cabaña.
La puerta estaba abierta, y detrás de ella estaba sentado junto a un moribundo fuego, un ermitaño ciego y maloliente, el cual me explicó miles de mitos de la humanidad, y fue este el que me dijo que yo era un ángel, que todos los seres con cuerpo de humano, y alas , éramos ángeles.
Me explicó, que la mayoría de nosotros vivíamos en el cielo, junto a Dios, y que los pocos que vivíamos en la tierra, era a causa de que Dios no los quería a su lado por alguna cuestión que él desconocía.
Me explicó que Dios tiene el poder sobre todas las cosas del firmamento, sobre la vida y la muerte, sobre el caos y el orden.
Me explicó que nosotros , los ángeles, teníamos el don de la belleza y de la vida eterna, y que yo nunca envejecería, físicamente, me sentiría muy, muy viejo en el interior, pero la vida jamás se escaparía de mis manos, sería, por siempre infinito.
Fue entonces cuando, cansado de errar por este absurdo mundo, quise obtener ese preciado don que solo Dios concede a los seres terrestres, la mortalidad.
Todas las noches soñaba en que mi cuerpo caía al suelo, y yo perdía todas las fuerzas, y este empezaba a palidecer, la sangre se coagulaba, la piel se amorataba y se iba secando, día a día. Mi cuerpo empezaba a emanar olores nauseabundos por todos sus poros.
El cabello se secaba y se desprendía de la cabeza, los gusanos empezaban a nacer en mi boca, en mi seca lengua.
Los ojos, eran dos bolas de cartón llenas de larvas.... y mi piel , mis músculos , iban menguando, pegándose a los huesos... varias expediciones de hormigas iban y venían con trocitos de mi cuerpo... hasta que ya no era más que un montón de huesos amarillentos, que se descomponían bajo la lluvia, que se sepultaban bajo la tierra.
Pero, desgraciadamente, todas las mañanas despertaba, y continuaba con vida, con el cuerpo igual ... ni una mísera arruga que me indicara la decadencia, ni una señal de la proximidad del fin.
La idea de La muerte me obsesionaba , deseaba que esta viviera a mí, poder experimentar que es flotar en la nada, que es desaparecer.
La idea de ser siempre, me hacía desfallecer, ¿ que había hecho yo para que Dios me negara la delicia del desaparecer?. Deseaba morir, para siempre, pudrirme bajo tierra, o carbonizarme vivo, pero siempre que intentaba arrojarme al fuego, mi cuerpo salía igual, sin ninguna señal .
Quería sentir que era eso que el ermitaño me describió como dolor... me golpeaba el cuerpo, y no sentía nada.... cada vez que respiraba solo sentía placer... ritmos orgásmicos.
La vida eterna era la cosa más cruel que Dios pudo pensar jamás .
Me dediqué a buscar el camino que subía al Cielo, pero nunca pude dar con él, todos decían que no existía tal camino, pero yo sabían, estaba seguro que si....
Retorné a la laguna, y busqué algún camino. Encontré una enorme mansión que se estaba hundiendo poco a poco en el lodo... la laguna había crecido y había conseguido entrar en la casa.
Un enorme vestíbulo, lleno ahora de limazas y agua verde, con pequeños insectos resbalando sobre la superficie... Alguna gorda serpiente se deslizaba tentadoramente entre hojas a medio podrir... el papel de las paredes estaba hinchado... las cortinas estaban podridas, enmohecidas.
Una enorme escalera subía hacía las habitaciones de arriba, los cuadros habían perdido todo su color, y ahora eran enormes pegotes de pintura negra cubierta de moho.
Daba la sensación de que de un momento a otro la casa iba a ser engullida por el fango, a desaparecer dentro de la laguna.
Vi como la madera saltaba a pedazos con el solo tacto, como el viejo reloj de carillón apenas asomaba la cabeza de sobre el agua... y había parado para siempre , de funcionar.
Dos preciosas sillas cubiertas de terciopelo rojo flotaban , destartaladas, sobre el agua, mientras la pintura desconchada del techo iba cayendo lentamente.
Decidí morir podrido... y así ascendería a los cielos... junto a Dios.
Me dejé caer sobre el agua, pero mi cuerpo no descendía del nivel de esta. Me di media vuelta, flotando, y aspiré agua, para que esta entrase en mis pulmones, pero se transformaba en aire al pasar por la nariz.
Me dediqué a dormir sobre el agua, en el vestíbulo de la casa, y día a día, mi cuerpo se iba volviendo verde, las serpientes pasaban acariciando mi cuerpo, los pequeños insectos me utilizaban para descansar después de sus ejercicios acrobáticos. Alimentaba con mi sangre a los mosquitos, que se iban transformando en luciérnagas en el mismo instante en que mi sangre entraba en sus cuerpos.
El viento movía las agua, y estas me mecían suavemente, iba de un lado a otro del vestíbulo...
La casa se fue hundiendo, mes a mes , y fue entonces como, flotando iba subiendo yo, cada vez más cerca del techo... un techo que ya había perdido toda su pintura, todo su yeso ,y solo presentaba las viejas vigas de madera, carcomidas y llenas de boquetes.
La casa se iba hundiendo... y cada vez el techo estaba más cercano...
Una mañana desperté con las vigas a un milímetro de mi cara, ilusionado pensé que sería mi fin, que , con un poco de suerte moriría ahogado. Pero, cuando mi cara tocó ya de lleno la madera, esta de deshizo, y subí, junto a las aguas, al primer piso de la casa.... era un dormitorio, una enorme cama lo presidía, con un dosel de telarañas, insectos asesinados por las negras tejedoras , y moho . Aunque esta cama ya estaba medio en el piso de abajo, la madera también había cedido, y solo se apreciaba media de ella.
Con el paso de los años, la casa fue engullida, desapareció en el lodo, pero yo , fui traspasando piso tras piso, incluso en tejado, y ahora continuaba flotando en la laguna.
Fui nadando hasta la orilla, y una vez allí, empece a morderme las piernas... iba arrancando la piel y los músculos, mientras la sangre se evaporaba hacia el cielo... al cabo de un momento , por debajo de mi cintura, solo quedaban huesos.
Con mis dos manos, cogí mi tronco, y empecé a tirar con mis dos manos, hasta desgarrarlo, y entonces mis vísceras empezaron a caer sobre el suelo, o las iba arrancando y lanzando al estanque para que las comieran las serpientes.
Arranqué de un golpe mi corazón, y lo mordí con todas mis fuerzas...entonces, sentí por fin como mi cuerpo ( lo que de él quedaba) se convertía en vapor, y fui subiendo hasta el cielo. ¡Se engañó el ermitaño!.
.Llegué hasta las puertas del cielo
Recuperé, justo delante de la enorme puerta, mi forma original... todas mis músculos, mis enormes alas.
San Pedro estaba tan borracho que apenas se podía mantener de pie,
con un asqueroso aliento me pregunto:
-¿Que hostias quieres?.
- Vengo desde la tierra, soy un ángel que he recuperado la mortandad, y vengo a ver a Dios.
-¡Anda, y que te den!.
Fue entonces cuando le metí un puñetazo en la cara de San Pedro, y este, cayó en el suelo, y ni siquiera se dignó a levantarse , se quedó durmiendo la borrachera.
Fue de esta forma como accedí al Cielo.
Fui caminando por un cielo que era suelo, hasta llegar delante del Palacio de Dios, que estaba creado por paredes de esqueletos de niños muertos.
Las puerta del palacio estaba abierta, cuando fui a entrar, una gorda santa salió de su interior empujándome, se puso de rodillas y empujó a vomitar todo el esperma que había ido adquiriendo después de habérsela mamado a todos los santos y arcángeles del palacio... los espermatozoides iban creciendo de tamaño en contacto con el suelo del cielo, y se transformaban en asquerosos sapos , con los ojos arrancados, y la concavidad de estos sangrando.
Abrí la puerta, y en una enorme sala cubierta de huesos estaban retozando todo los santos, con otros santos, con otras santas.
Vi a Dios, estaba realmente gordo, con la cara grasienta como un cerdo, y lleno de granos rojos, con los dientes amarillos y carcomidos. Estaba medio atontado, adormilado, con un hilo de baba verde oscura que no paraba de manar de su boca entreabierta, sobre él ,estaba la “virgen “ María, llena de costras secas bajo las cuales salía un pus amarillo rancio, estaba succionando el miembro de Dios ( de su padre, de su hijo , de su amante ) . Dios no conseguía la erección, tenia el glande lleno de esmagma, medio seco, y lleno de verrugas supurantes.
Me acerqué a él, le grité para que me prestara atención... pero solo entreabrió un ojo, que volvió a cerrar como si nada hubiese pasado.
Cogí a María, y la hinché a patadas, hasta dejarla sin sentido, con la sangre chorreando por sus orejas.
Dios continuaba sobre el suelo.
Olía asquerosamente. Le metí una patada en sus testículos, y así se incorporó de un salto.
Le pregunté sobre el origen de mi existencia, sobre el motivo del mundo, y el empezó a reír como un simple borracho.
Lo cogí del cuello, y él continuaba riendo. Me puse muy, muy nervioso, cogí un hueso del suelo ( un hueso que parecía de una costilla ), y con la parte afilada le pinché un ojo, que fácilmente extraje de su cara, para morderlo y saborear su líquido.
Dios continuaba riendo .
Lo arrastré hasta la puerta a empellones. Fue entonces cuando apareció
San José, que me hizo desistir de mis intentos.
Me invitó amablemente a su chabola celestial, una vez dentro, me dijo; - Imagino que es lo que te ha traído hasta aquí, ¿quieres saber tu origen , no es así ?.
- Si, ¿como puedo saberlo ?, ¿como puedo acceder a desaparecer del todo ?
- Yo vi tu origen, pero no puedo contártelo, debes revivirlo tú.
- ¿Como?.
- Abre la boca , y engulle mi semen, este retornará a tu mente las imágenes de tu inicio.
Abrí la boca, y el metió su miembro, en forma de ancla, un miembro que se hizo grande en mi boca, y afilado, cortándome toda la garganta. Descargó su semen en ella. Era un líquido que ardía, que consumía lo que tocaba, no pude soportar el dolor ¡ al fin dolor físico !.
REENCUENTRO
Todo giraba, se convulsionaba... sobre un charco de sangre plateada una placenta fluorescente intentaba romperse... una santa sobre el suelo se retorcía de dolor, se había roto todas las tripas, los labios desgarrados no paraban de manar sangre plateada.
El suelo del Cielo estaba cubierto con una alfombra de zarzas, por donde los santos y santas pasaban miles de veces, hiriéndose las plantas de los pies, por lo que se iba adhiriendo a la alfombra sangre reseca, hecho que la hacia más suave, aunque ya empezaba a oler mal.
Pero la santa seguía sangrando... nadie acudía en su ayuda. La habían dejado en las afueras del Palacio de Dios, por puta.
La santa, no pudiendo soportar el dolor, se fue reptando sobre el suelo espinoso hasta llegar al precipicio que separa al cielo del abismo... y se arrojó, para caer en el caos y combustir , convertirse en cenizas, y conseguir por fin el descanso eterno.
Dejó tras de si un caminito de plata, desde el abismo hasta el charco... donde todavía continuaba convulsionándose la placenta.
En el interior del Palacio de Dios, todo el mundo pasaba de lo que ocurriese fuera. Dios perseguía desnudo y empalmado a Santa Teresa, la cual, con los brazos llenos de marcas de tanto chutarse *, no paraba de reír, y tropezar entre los cuerpos que retozaban sobre el suelo. Al final, cayó, y de la risa no pudo volver a levantarse.. Dios se abalanzó sobre ella y la penetró con fuerza, aunque él casi no sentía placer, ya que las paredes de Santa Teresa estaban ya muy dilatadas de tanto fornicar y meterse objetos deformes ( tanto en vida como en muerte).
Y fuera, yo empezaba a asfixiarme dentro de la placenta.
Fue entonces cuando escuché los pasos y tropiezos de alguien que venia hacia allí donde yo me encontraba.
Sentí un líquido caliente derramarse sobre mí al mismo tiempo que escuché un desagradable sonido; después supe que estaban vomitando sobre mí.
El desconocido se abalanzó sobre mí... y empezó a comerse mi placenta junto a su vómito... por fin pude respirar.
-´´ Hola, soy San José , me dijo ,con un hilillo de vómito y saliva cayendo todavía de su sucia boca.
-¿Y quien soy yo?- le pregunté a San José.
- Eres un mísero insignificante ángel, o lo que es lo mismo, un hijo de puta. Dios acaba de provocar el suicidio de tu madre, ya que mantuvo relaciones sexuales con unas aves que suben volando desde la tierra de los mortales para fornicar con los santos y las santas. De esta unión nacéis vosotros, pero Dios hace ya años que prohibió este tipo de actos, ya que la superpoblación de ángeles se estaba haciendo tan grande que él mismo os tenia que devorar. Desde entonces, a todas las santas que copulan con los pájaros de la tierra, las induce al suicidio, las trata de putas al no hacer caso de sus mandatos.
Ese fue el inicio, ahora recuerdo como San José, cuando yo acabé de nacer, me envolvió en un aura negra para que pudiese descender sin dañarme en exceso a la tierra, y fue de esa forma como caí en la tierra.
Me quedé dormido sobre la laguna durante siglo, mientras iba creciendo, hasta que conseguí el tamaño final, que fue cuando empece a vivir.
-¿Y así, José, como puedo conseguir desaparecer para siempre ?, ¿ como puedo saborear la nada ?.
- Eso es imposible, solo los mortales pueden acceder a ella.
Fui de nuevo al Palacio de Dios, y este todavía estaba vomitando donde yo lo había dejado.
Lo cogí del cuello, y lo arrastré hasta donde termina el cielo, lo empujé. Cayó, por suerte no chocó con la tierra, si no que continuó cayendo. Imagino que a horas de ahora ya estará en las manos de Lucifer, y que, este, por fin , le habrá devuelto la jugada.
Yo, continuo aquí, en el cielo, mirando como los santos y las santas fornican, esperando a que la nada se arme de valor y venga a devorarnos a todos.
Hasta que la muerte de mi te separe
Diciembre de 1996, n° 2 del Fanzine TANATOS
Tus huesos fríos son la mejor caricia que este absurdo mundo me puede deparar.
Yo navego sobre tu níveo esqueleto, tus abiertas articulaciones.
A la niebla le repito: ´´ Te amaré hasta que la muerte de ti me separe ´´..
El cielo cambia cada noche su caprichosa anatomía... pero continuo aquí, sacándote de tu deshecho féretro, depositándote sobre las frías losas...
Primero te cubro de flores que voy robando de las tumbas y los nichos, un bonito manto para tu precioso esqueleto.
Luego , con cuidado, aparto las asquerosas tiras que todavía quedan de tu mortaja, con mucho cuidado evitando que se rompan todavía más.
Luego, palmo a palmo recorro tus huesos , buscando un pedacito de carne que no haya visto todavía, para engullirlo, buscando algún resto de descomposiciones, alguna supuración de tus huesos, para llenarme de ti.
Después, abrazados , observados por las rígidas estrellas, dejo que tus huesos me amen, para acabar entre un mar de pétalos secos y polvo, eyaculando sobre ti.
Te cojo entre los brazos y como a una princesa durmiente, te vuelvo a depositar en tu féretro, cierro el panteón y con una extraña sonrisa me despido hasta mañana, deseando que llovizne y susurrando. ´´ Te amaré, hasta que mi muerte de ti me separe
EL SUR
(Apareció en “Si nos hubiesen...” 1996
“Barro fuisteis antes del diluvio,
y en barro os convertiréis “
susurraba la madre de todos los miedos,
Nosotros corríamos con los pies cortados y sangrantes,
hacía un lugar en el que pudiéramos estar a salvo.
Yo he visto la silueta del ahorcado,
danzando bajo el álamo,
y mañana despertaré buitre,
para comer sus testículos,
y no seré barro, lo prometo,
lo prometo,
lo prometo.
Hay un cielo para pobres,
donde el néctar está rancio,
y los ángeles tienen sexo...
el silencio es el sonido de nuestros deseos,
es el sonido de nuestra alma.
Su tuviera el corazón sano,
lo lanzaría a vuestros padres,
pero yo no tengo ningún amigo muerto,
ya que ni ha muerto nadie desde mi llegada al mundo,
y Ciorán no ha muerto ( nadie lo ha hecho desde que él muriese ).
Las puertas del Infierno están cerradas.
un piquete comunista se niega a abrirlas,
nosotros seguiremos sobre la tierra,
escapando de ser barro.
Mañana despertaré niño,
con seis dedos en una mano.
Quiero olvidar la silueta del ahorcado,
quiero olvidar la soga,
quiero olvidar el álamo.
Yo jamás seré barro,
prometo ser hierro,
prometo ser sólido,
prometo ser eterno.
No seré barro,
no seré barro,
no seré barro.
Viajaré hacia El Sur,
cuando el sol no esté muy alto.
con una camisa de sogas,
y una botella de piedras.
Hay un tiovivo de espinas,
iluminado por cien medusas.
Se que existe El Sur,
lo he visto en mis sueños,
se que existe El Silencio,
y se que este tiene forma,
y se que antes de ser barro,
encontraré al silencio,
y flotaré con él.
El Silencio es sentido de nuestros deseos,
es el sentido de nuestra ilusión,
es el sentido de nuestra alma,
El Silencio es el sentido
La desidia de Tanatos
Apareció musicada en “Canciones para dioses muertos” ,
y escrita en “Acto de fe vol.I” 1996
Saboreando de nuevo la sangre,
de la copa que rebosa,
que se desliza sobre rostros blancos...
sobre cuerpos muertos,
la muerte se huele a cada instante,
se escuchan sus pasos...
Le he preparado la cama,
cubierta de pétalos secos , y purpurina.
Mi piel está blanca,
solo el rojo de la sangre,
que cae por mi boca....
sangre de niño muerto.
La muerte se acerca,
con un oscuro velo,
que oculta sus cuencas vacías,
que oculta sus cromados huesos.
Se acuesta sobre el lecho,
y yo la descubro a fríos besos... mientras la poseo...
- Anoche te eché de menos.
- Lo siento, estaba lejos.
- ¿Donde ?.
- Muy lejos...
- ¿Más allá de mis sueños ?.
- Mas allá de tus dedos.
- ¿Con quien estuviste ?.
- Eso ya no importa, a muerto.
Sus dedos son fríos,
son blancos huesos.
Sus caricias son señales,
de que soy un no - muerto,
nadando en la vigilia,
sin más ropa que el tormento,
de algo que me devora,
estando siempre entero.
- Te quiero, mi Negra Dama ...
llévame a tu oscuro reino
, abrazado a tu pecho, cubierto de hielo.
- Tranquilo, todo llegará a su tiempo.
Llegamos al cenit , de este oscuro coito
eyaculando semen negro,
que muerte absorbe,
convirtiéndolo en fuego,
en el cual , algún día moriremos.
-¡¡ Dios mío!, ¿Le quiero !, ¿No hay duda, le quiero !.
Quedo dormido,
y cuando despierto, muerte ha marchado,
pero ha dejado la copa llena,
de sangre de niño muerto,
¡Oh!, ¿Maldito veneno!, ¡Tan dulce!,
¡Tan lleno de vida !,
¡Tan lleno de sueños!.
Cuando descienda a los cielos,
mantendré intactos los versos,
mantendré vivos los nervios,
y batallaré de nuevo,
por mantener unido aquello que es nuestro,
aquello que existe,
mantenido con sangrante suero.
Hasta entonces,
me mantendré oculto,
en este delicioso reino,
donde la muerte es mi amante,
y mi esclavo el tiempo,
donde el sueño es amigo viejo,
y la calma otro féretro...
quiero sentir el miedo,
de matar al deseo,
de sentir el vacío,
de sentirlo en serio,
de sentir la muerte,
de sentirla en serio
La puerta
Subo hasta donde se divisa la llanura, las puertas de hierro forjado continúan fieles a las blancas paredes... una gorda rata recorre los lindes de piedra alzados junto al camino , mientras un enjambre de mosquitos revolotea
a dos palmos sobre mi cabeza.
Las grandes bombillas de las viejas farolas empiezan a parpadear una tras otra, el cielo ya ha escondido hasta su sidérico brillo.
El campo va oscureciendo, y en el cielo ya centellean las primeras estrellas, mi sombra va menguando a medida que la oscuridad va tomando cuerpo.
Tu estás ya esperándome, sentada sobre un charco de pequeñas florecillas amarillas. No me miras, tienes la vista perdida, mirando al cielo, como buscando algo en él.
Llego, me siento frente a ti, te saludo, pero tu sigues mirando al cielo... Te hablo durante largo tiempo sobre mis dudas, mis proyectos, mis derrotas y mis progresos, y tu sigues mirando al cielo, tocándote el cabello, jugando con él, desbrozándolo.
La oscuridad nos va cubriendo suavemente, tu te levantas y sin mirarme empiezas a caminar torpemente hacia las puertas de hierro... dejas tras de ti un río verde y maloliente .
Doy media vuelta, y regreso por el camino rodeado de cipreses, hay otra puerta esperándome, otra oscuridad en la que puedo fundirme, mientras los murciélagos empiezas a cazar a sus víctimas, y yo siento como algo puede por fin empezar a cambiar.
Manifiesto de El Auxilio
Cuando se tiene fe ciega en la razón, y se opina que aquello empírico, aquello que la ciencia elige dentro de su vicioso discurso, es solamente aquello que puede ser considerado como verdadero, que lo que no cuadra dentro de unos parámetros predeterminados en los que el occidental moderno juzga, según su capacidad “adulta” en un proceso de formación ya finalizada dentro de las categorías estancas, sin poder dudar entre posibilidades alternativas de lo sensible y lo inteligible... el Auxilio será entendido como pura ilusión infantil, puro devaneo sectario , escapista e infundado.
Pero, más allá de la bajada de cabeza, ejerciendo el potencial crítico , interpretando a la realidad como realidad aparente, como destello débil de una totalidad que no alcanzamos a sentir en toda su potencia a causa de una limitación de nuestros sentidos ( unos sentidos incompletos , sin duda), nos erigimos como seres atemporales, seres irracionales ( odiamos la razón, yugo ejecutor de la totalidad del ser, aniquilador de sueños, de otras realidades que no sea una esclavitud perpetua, de autentico castrador de nuestra esencia )
Reivindicamos otra “ realidad “, no como remedio superfluo de efectos opiáceos para encerarnos en vacuas enteléquias, en decadentes torres de marfil, si no para vivir la vida como autentico placer de los sentidos, de vivir la vida de la manera más digna, luchando contra la mediocridad imperante, apostando por una teleología del ser sublime, sin duda ni límites.
Rechazamos la moral del débil, la estética del perdedor, estamos realmente hartos de acongojarnos de nuestras penas, de un dolor superficial... el dolor siempre estará presente, pero hemos aprendido a saborearlo, a que sea parte de nuestro placer.
El Auxilio ha nacido como un cáncer dentro de un cuerpo ( ¿sistema?). un cáncer de momento insignificante, pero con “vida “ desde hace ya bastantes años. Necesitamos ir creciendo para podrir todo el cuerpo, pero esto solo será posible con la ayuda de más virus ( Son muchos los que han dejado colgadas las armas, son muchos los que han caído en el campo de batalla, son muchos los desertores y derrotados).
Haz que esta oscura enfermedad se reproduzca a velocidad vertiginosa, para que ya sea imposible salvar el cuerpo.
Luchamos contra lo conforme y convencional, y abrimos las puertas para que ocurra lo que tenga que ocurrir, y, como poseídos por Eleusis, no nos preocupamos por lo que el “futuro “ depare.
Bebemos de las aguas del siniestrismo más auténtico ( rechazamos cualquier manifestación que se base en la pura apariencia consciente).
Creemos que la filosofía del siniestrismo no es una ridícula pose, nadie nos puede aleccionar.
No podemos limitarnos a la música, la música es solo uno de los frentes , pero hay muchos abiertos, no todos los que nos gustaría, solo lo que nuestra limitación ( sobre todo económica) y el soporte nos permite.
Nos parecería cobarde lo contrario.
Frente a todo lo que nos achaquen , nos declaramos como pioneros del siniestrismo “ibérico” , sin miedo a que nos tache de prepotentes.
Necesitamos a gente que se una a este oscuro proyecto, necesitamos sangre para alimenta El Auxilio... mándanosla.
La primera revolución que intentamos es la estética ( recuerda que este es el único ámbito donde la Anarquía ha triunfado brillantemente, y este debe ser el lugar des de donde pueda extenderse de nuevo a la totalidad.
Ahora, las tropas son pequeñas, pero... la fuerza escondida es inconmensurable.
Recuerda que hay lugar para ti en las ciénagas de El Auxilio recuerda que ahora es buen momento para entrar a formar parte de El Auxilio ( o de volver a reengancharte ), la noche empieza y es la hora de los no-muertos como nosotros salgamos a asesinar...
Mi sombra
apareció en el n° 11 de El Auxilio (1996)
He dado más de cincuenta vueltas cerradas sobre mis pies,
encima de un manto de cristales rotas,
y todavía aguanto un equilibrio bastardo, que recorre dulce y cálido mi espalda, que aprisiona en mis manos un sabor extraño.
El vacío muere entre mis dedos, entre esa maqueta de huesos mal pegados ... la realidad es concebida con total concupiscencia, y el pecado es la sobra raquítica de dios.
Vueltas cerradas, vueltas, vueltas ... la caída , solo es posible hacia arriba.
Mi voz
Mi sombra...
Mi idea.
La idea se transforma a paso agigantado, se expande, cubriendo la materia y metamorfoseando violentamente a la forma,
La realidad es algo cambiante, pactado, efímeramente hierático, una ilusión diáfana.
La idea se apodera de mis pensamientos, trasviste a la realidad, la mastica y la escupe totalmente cambiada.
Ahora ya es posible abandonar lo vano y perecedero,
subir bien alto y encontrarte de nuevo,
a sentir lo sublime dentro,
romper la cúpula ,
y ascender de nuevo... ascender bien alto.
Rozando y girando como piedras de fuego...
La idea ... tenerte cerca,
zambullirme dentro.
La idea ... revivir lo inerte,
revivir lo muerto
Nosotros, los olvidados
Apareció en el poemario Nut
Hemos aguardado durante siglos el momento,
en el que por fin nuestras solitarias almas se llenarán de luz.
Han sido demasiados años a oscuras,
suspendidos en un universo frío.
sin límites , sin poder ver nada,
sin poder percibir nada más que el silencio.
Flotando , sin dimensión ninguna,
sin sentir nada,
sin poder dormir y soñar para evadirnos
por momentos de aquel sinsentido que nos aprisionaba,
Como si fuéramos péndulos,
nos pasábamos la eternidad golpeándonos unos contra otros,
solo el dolor, un dolor tremendo y eterno,
que jamás sería un dolor físico.
No existía ningún ciclo que nos diese un descanso,
ningún soporte material donde reposar.
Hice esfuerzos inimaginables para conseguir la horizontalidad,
aunque solo fuera un momento,
pero todo fue inútil,
condenado a no vivir, verticalmente,
siglos y siglos sin luz.
condenado a no-morir eternamente.
El vacío era nuestro pan diario,
era nuestro aliento ,
nuestro aire,
nuestro único sentimiento... era nuestro rostro.
Un tromba de luz nos retornará a la vida,
nos llenará de ella,
volveremos a palpar la nieve,
volveremos a amar de nuevo.
volveremos a besar la tierra ,a engullirla.
Volveremos, retornaremos a los cuerpos,
aunque estos no sean nuestros,
viviremos día y noche,
viviremos sin descanso,
y cuando muramos de nuevo,
seremos felices,
por que por fin podremos,
pudrirnos verticalmente.
Tu Victoria
Adaptada musicalmente para “Canciones para dioses Muertos”
Tu victoria,
será mi victoria,
cada palabra tuya,
será como si brotara de mi boca,
cada sonrisa tuya,
será como si partiera de mis labios.
Yo seré tu escudo,
yo seré tu sombra...
Cada triunfo tuyo,
será mi triunfo.
Yo mantendré por ti,
al mar furioso,
yo batallaré por ti,
en la peores luchas.
Yo te daré mi aliento,
yo te daré mi sangre...
Yo te daré la mano,
aunque la tuya esté fría,
aunque olvides la idea,
si no me fallas nunca,
tu victoria,
será mi victoria...
Una noche cualquiera
Apareció en el n° 12 de El Auxilio 1996
La orquesta, sobre un pequeño escenario con un fondo de viejas cortinas rojas, robadas seguramente de algún bar de carretera, se esforzaban inútilmente por ejecutar de una manera decente un imposible vals vienés...
Los paletos bailaban con las mejillas sonrojadas, con hilillos de baba ... o eso era lo que me parecía . Vestidos de domingo con fuertes perfumes de posguerra.
Y yo, esperando encontrar un aura deseada, mirando nervioso a todas partes, mientras la vista se martirizaba con el choque frontal a surrealistas estéticas de días de alta rutinaria.
Y yo, en el fondo, apoyado en una barra prefabricada , montada para la ocasión, pringosa... encontraba un humor sarcástico a la situación.
La noche transcurría sobre una retahíla de clásicos del inefable ´´ gusto popular ´´ ... focos de colores cambiando arrítmicamente sobre los sebosos músicos... sobre la “ cantante “, vestida con una minifalda brillante, disfrutando de ver en su cara aparentes síncopes catárticos... la noche transcurre ... entre vasos de plástico aplastados, entre pedazos y migas de pan sobre largas mesas ...
La desazón , no ha parado de luchar con todas sus fuerzas para poseerme vilmente ... y mi cuerpo va cediendo a su maliciosa prepotencia...
La confianza en la palabra se va esfumando mientras el azul va palideciendo .
El baile ha terminado, la pista se ha ido vaciando poco a poco .. solo cuatro borrachos gritando...
Los músicos, con el alba y el cansancio, van desmontando el tinglado. Ya es demasiado tarde ... derrotado, arrastrando el alma, pensando solamente en el azul pastel y los colores cálidos ( anaranjados) de las alargadas nubes del horizonte, comparto el camino de regreso, con la sonrisa y la idea : ´´ todavía quedan muchos días por quemar ´´...
1997
Catacumbas
He sentido esta noche,
el aliento amargo que persigue,
cada paso que intento,
cada imagen que veo,
cada imagen que creo.
He sentido esta noche,
como algo oscuro repta hacia mí,
intentando atrapar mi alma
intentando atrapar mi sueño.
He sentido esta noche,
como la caída estaba cercana,
como la ilusión marcaba su muerte,
como la vida perdía su rabia.
He sentido esta noche,
el cuerpo flotando en dolor,
la vida flotando en dolor,
me he sentido entero,
flotando en dolor
He sentido esta noche,
el alma empapada en sudor,
la idea ardiendo,
la forma muerta
Se acerca el baile final,
todo está preparado,
la música va empezar,
los hilos van a tirar,
se mantendrán los cuerpos
hasta el punto final,
el barro nos mojará,
hasta cortarnos la cara
hasta secarnos las venas
hasta segarnos la vida
Las tres no vas a esperar,
el sueño ya aprieta
para no intentar cortar,
para no intentar cesar,
aquello que ya no importa
hay mil maneras de acabar,
hay mil formas de intentar,
cambiar aquello que nunca lo hará
cinco segundos sin más,
serian capaces de hacer,
la luz que algo no da,
tal vez capaz de salvar
este punto sin final.
Intentando escapar siempre
de una manera de ser,
sabiendo de antemano ya,
que nada va a cambiar,
Quizás ni un mero señal
que nos muestre ya
que la muerte será útil
para superar el dolor.
dolor de un cuerpo mortal,
dolor de un cuerpo espiritual
dolor que no va a cesar,
por más que se alargue.
Cayendo hacia el fondo del mar,
cubriendo de sal el cuerpo,
la imagen menguante da
la solución ideal,
cortar la carne ,
ver sangrar las venas
y dar de ellas a beber,
a las bestias. ....
Cuerpo sobre cuerpo
Un cuerpo traslucido
intenta proyectar su inexistente sombra
a través de unos campos inertes,
La mirada se nubla.
Cayendo en grises mares,
en delirantes ilusiones,
hay que pasar un tupido velo,
y olvidar tan continuas derrotas.
Soplar sobre las cenizas,
para que asciendan a lo alto,
a lo más alto.
Cuando la carne seque,
, volveremos a hacerla,
cuando la humedad cese,
volveremos a tenerla.
No quiero ni respirar,
no voy a intentar cambiar,
no voy a mirar atrás,
es hora de triunfar.
Carne sobre carne,
hielo que se extingue,
sueño que renace,
carne sobre carne.
El ritmo de la sangre,
el ritmo de la piel,
el ritmo de dos mares.
Carne sobre carne,
puertas que se cierran
finales que renacen,
estrellas de mañanas.
Carne sobre carne,
venenos dulces y cálidos,
sudores rojos brillantes,
hilillos de fluidos,
quejidos apagados,
Cuerpo sobre cuerpo,
amigos que se mueren,
males que se gastan,
latidos que se pierden.
Como una mancha de luz,
como un estigma abismal,
los días pasan lentos,
los años son fugaces,
Como una mancha de luz,
heridas vuelven a sangrar,
los cuerpos muertos reviven,
las hojas secas se besan,
No existe ningún final,
la rueda nunca cesa,
los astros nunca paran.
Cuerpo sobre cuerpo,
sangre en mi boca,
se seca en mi garganta,
se seca en mis ojos.
Cuerpo sobre cuerpo,
sudor en mi frente,
que alimenta mi alma,
que alimenta tu sombra.
Carne sobre carne,
los nervios se tensan,
la piel se acartona,
los ojos menguan.
Carne sobre carne,
los dientes amarillean,
las larvas besan,
las larvas besan.
Carne sobre carne,
fosfóricas siluetas,
extrañas combustiones,
subiendo de la tierra,
Como una ángel de luz,
como una estatua imperial,
la promesa permanece,
aunque sin ser cumplida.
Como una maldición,
nada se cumplirá,
la carne es toda carne,
el cuerpo es todo cuerpo.
No voy a remontar,
sobre barcas eternas,
aquello irremediable,
ya que ni siquiera existe,
ya que ni siquiera existo.
Carne sobre carne,
baile de gusanos,
baile de finales,
los líquidos del amor,
los líquidos de dios.
Carne sobre carne,
cuerpo sobre cuerpo,
los días pasan lentos ,
los años fugaces,
y la vida no existe,
y la vida no es nada.
Carne sobre carne,
Carne sobre carne,
la carne es toda carne
la carne es toda carne
Cuerpo sobre cuerpo
cuerpo sobre cuerpo,
el cuerpo es todo cuerpo
el cuerpo es todo cuerpo.
cuerpo sobre cuerpo
Terciopelo amarillo
Sabor a ti,
tu sabor recorriéndome garganta adentro,
sabor a ti,
sabor a cálida orina,
claro líquido, suave sabor
Sabor a orina,
que llena mi boca,
que recorre, palmo a palmo,
cada célula.
Cálida carícia de terciopelo,
sobre mi piel...
HOLOCAUSTO (NADA)
Enfermos, por siempre,
mirando la inmensidad,
queriendo atrapar el tiempo,
echados sobre el barrizal,
la idea asciende, a lo alto,
mientras las horas pasan,
mientras los días pasan,
mientras la vida pasa,
y muere.
Enfermos, para siempre
imaginando para olvidar,
maquillando la realidad,
para sentirnos con vida,
para sentirnos con fuerza,
mientras la vida se escurre,
mientras el aliento se para,
y nos hacemos más viejos.
Enfermos , enfermos ...
enfermos desde el primer día,
enfermos desde el primer llanto,
la vida nos duele,
la vida nos mata,
negros puñales se clavan,
en lo más hondo, de la garganta,
el pulso se resiente,
la saliva se compacta...
¡¡¡Estoy enfermo de muerte ,
estoy enfermo de vida,
condenado a podrirme,
condenado a la nada.!!!.
La vida eterna no existe,
y esta es una putada,
que te golpea en la cara,
sabiendo que no eres nada,
Y mientras sobre el suelo,
mientras todo escapa,
la sangre que se derrama,
pero sin pasar nada,
Maldita sea la vida,
maldita la existencia,
que me devora despierto,
como a todo ser vivo,
Maldita la conciencia,
maldito estar despierto,
y aprehender la miseria,
y saborear la existencia.
No quiero estar en mi piel,
no quiero estar en mi esencia,
quiero olvidar todo,
quiero olvidar todo,
para no sentir más nada.
Quiero dejar este cuerpo,
quiero ascender bien alto,
para no sentir dolor,
para no sentir dolor,
quiero dejar esta vida,
quiero desaparecer,
quiero desaparecer,
para fundirme en la nada,
para fundirme en la nada.
quiero desaparecer,
quiero desaparecer
Acerca de Ir de Nuevo a Buscarte
Carles nos pidió a amigos y colaboradores de El Auxilio que escribiéramos unas líneas a modo de crítica o comentario de alguno de sus escritos que quiere reunir en un recopilatorio que está preparando.
He estado releyendo escritos suyos y aunque me costaba decidir, he elegido como representativo uno de mis favoritos titulado “Ir de nuevo a buscarte”, aunque estas líneas podrían referirse a otros muchos escritos por él.
Esta especie de poema en prosa refleja especialmente ese universo mezcla de bello romanticismo tenebroso con algo oscuro, macabro y retorcidamente morboso, que a mí siempre me atrae y me fascina. Alguien aparentemente amable y pacífico como Carles, también tiene su lado oscuro que como muchas personas se manifiesta a través del arte, puede ser la pintura, la escultura o como en este caso la palabra escrita:
“Camino contigo cogida de la mano, es bonito caminar cuando se está muerto, pienso, y tú adivinando lo que pasa por mi cabeza sonríes...
Es bonito caminar contigo, respirarte cerca.... huele tan bien tu cuerpo
descomponiéndose...
Pasaré el día esperando a que vuelva a salir
la luna para ir de nuevo a buscarte...”
Cuando la luna brilla en la noche, es sin duda un buen momento para leer todo lo que la retorcida mente de nuestro amigo Carles ha logrado imaginar para amenizar nuestras pesadillas más oscuras...
Que lo disfrutes.
Pili López, Stigmata Martyr.
Ir de nuevo a Buscarte
Camino contigo cogida de la mano,
“es bonito caminar cuando se está muerto”, pienso, y tu, adivinando lo que pasa por mi cabeza, sonríes... Estas realmente preciosa bajo la luz de la luna... con tu diadema de flores secas robadas de los nichos, con tu blanca mortaja llena de hierbas.
Es bonito caminar contigo, respirarte cerca... huele tan bien tu cuerpo descomponiéndose... Un enjambre de gordas polillas revolotean a nuestro lado, esperando a que nos tumbemos y así succionar nuestros humores.
Es bonito ver tus amarillos dientes reluciendo siempre, ya que apenas te queda piel en los labios. Nuestros fuegos fatuos nos trasforman en lentas luciérnagas que recorren los campos..
Hoy, caminando , llegaremos hasta el calvario viejo, el que abandonaron cuando crearon el nuevo. Subiremos hasta el derruido templo, y sobre el polvoriento altar, te poseeré de nuevo, sentiré de nuevo como mi podrido pene navega entre el pus que supuras alegremente... eyacularé gusanos sangrantes... que , depositados en tu interior, te harán llorar de placer.
Luego, te cogeré en brazos, como a una virginal novia... y te dejaré sobre la hierba fresca... tumbado a tu lado contaremos las estrellas que vayan cayendo...
Antes de que salga el sol... retornaremos por el campo hasta el panteón... te acostaré en tu cama, te cubriré de blanco para que no tengas frío, y pasaré el día esperando a que vuelva a salir la luna para ir de nuevo a buscarte.
Las venas abiertas
He abierto la ventana de par en par, para que la noche invada esta habitación,
Tirado sobre la cama, miro como el día se pierde de la misma forma que mi vida se escurre, siento como se desliza hacia un oscuro pozo.
La vida se escapa, y ninguna presencia se atreve a traspasar este plano, ninguna imagen que entre por la ventana y me tome en sus brazos.
Espero, con las venas abiertas, implorando al cielo , a que pase algo, a que cambie algo.
El mundo ha dado más de un millón de vueltas , y yo he continuado bajando senderos pedregosos, con los pies descalzos y sangrando...
He navegado en nocturnos mares, sumido en intensos placeres, en barcos de orgásmica calma, escondido de los estúpidos gritos y de la luz halagüeña.
He recorrido caminos extraños, descifrando los colores secretos, respirando los aires ocultos, pero nadie le daba importancia.
He pasado horas mirando el cielo, amando a la Luna en delicioso secreto, riendo con motivo, de sentir algo en serio.
He experimentado lo que creía ya muerto, lo que no creía cierto, y mi cuerpo se extendía hasta todos los confines del firmamento.
El momento parecía eterno, el deseo no era nuestro.
Oscuras bocas
Me obsesiona la idea,..., cada coño es como una oscura boca , sus labios, su sonrisa, su saliva...
Muchas veces, algo que no entiendo se apodera de mi, y el deseo me posee, es entonces cuando necesito el cálido y húmedo beso de esas oscuras bocas.
Pero, cuando todo está ya preparado, y me dispongo a naufragar en esa oscura boca, la idea vuelve a mi... veo sus labios , su sonrisa, su saliva... e imagino sus dientes, sus colmillos.
Tengo miedo a meterme dentro y ser comido, ser masticado y luego escupido sobre el suelo.
Entonces... hato y amordazo a quien hay detrás de la boca....y voy introduciendo objetos duros (cuchillos, encendedores de cocina , la escobilla del w.c....) para ir arrancando los dientes.
El cuerpo se convulsiona, y cuando sangra, es señal que los dientes han sido arrancados y engullidos , entonces , ya no existe el problema, ya puedo naufragar en esa boca desdentada. Saco los objetos que me han ayudado... y entre la sangre que sale a borbotones, voy jugando a mi ritmo.
Casi siempre, el cuerpo que hay detrás de la boca se queda dormido, y no puedo despertarlo nunca. Entonces, les preparo un suave lecho en mi jardín... con tierra húmeda y hojas secas, y los abrigo con más tierra.
Otras veces, lloran, gritan, me insultan, me golpean cuando las desato, y me pongo muy triste, y mi pistola se dispara, por que son malas y no me quieren. Entonces, también se quedan dormidas.
Me alegra tener un jardín tan grande y tan bien cultivado.
Pensado para ser perecedero
Si al menos quedase la fuerza,
para encontrar un pasajero deseo,
Si tan siquiera viniera un instante,
para llenarnos de aliento...
... y sentir, que queda algo nuevo,
y no el miedo al vacío histérico.
Si se iluminara la señal de algo tremendo,
algo secreto, algo eterno,
Algo que durase, mucho más que un sueño,
algo que permaneciese, siempre ileso.
Pero el tiempo agota,
hasta el último esfuerzo,
ya que todo está pensado,
para ser perecedero
Letras de Glòria a tu en la misèria
(Gloria a ti en la miseria)
Arrancándote la piel,
bebiéndome la sangre,
ahora ya te tengo por siempre dentro de mi.
Adiós pecado, Adiós.
Por ti matamos Señor, por ti masticamos la carne, por ti bebemos la sangre
Adiós Pecado
Por ti matamos a las madres, por ti nos las comemos.
Señor, Gloria ti en la miseria.
* Final que se transforma materia
Hemos soñado tan lentamente,
en grandes historias de futuro,
llenas de luz,
llenas de gozo.
Hemos esperado ansiosamente
los dulces frutos del mañana,
ilusión tras ilusión,
esperando la venida , del nuevo paraíso.
Han ido cayendo las luces,
han ido muriendo las metas,
dejando de soñar,
dejando de desear.
No hay nada que esperar,
no hay nada a que aspirar.
¡Caen! seguidos los sueños.
no existe el paso adelante,
no existe el paso atrás
no hay inmovilidad
¡Caen! todas las fuerzas,
todas las vidas, todas las vistas
¡Caen! todas las vidas!
Final que se transforma en materia.
Final que se transforma en materia.
(Inmovilidad)
Atrapado, junto a ti
de corazón y aliento.
En esta habitación a oscuras,
los días van pasando, los meses, los años.
No nos vamos a mover,
únicamente vamos a esperar a que venga.
Van naciendo las heridas de la piel , el dolor del hambre y el miedo hacia la eterna oscuridad.
Esperaremos cogidos a nuestros cuerpos
Príncipe de blancos mares (Milana Bonita)
Oh! Príncipe de blancos mares, Adiós, saluda a los rojos vientos.
Hay seres que sueñan norte, Pecado, Pecado.
Yo soy poseedor de ayudas azules para volver de nuevo a ti.
Hay seres que sueñan este, de tu , de mi , de dios.
Adiós, a los amigos de Cristo, no tienen plástico en los pulmones, no tienen hiel, no tienen los colores del mar. No saben la canción de “Te arañaré los ojos, amor, amor”, para hacer un collar de sangre a la luna.
No tengo más señal que la de los caminos que viajan hacia ellos mismos.
Milana Bonita, Milana Bonita, Reventadlos.
(La hora siento cercana)
( Adaptación al castellano del poema XI de Ausiàs March, en homenaje
en el seiscientos aniversario de su muerte)
¿Qué tan seguros consejos vas buscando,
corazón desgraciado, hastiado de vivir,
amigo de llanto y enemigo de reír?.
¿Como sufrirás los males que han de venirte ?
Apresúrate, pues, hacia la muerte que te espera.
Por tu daño alargas los días :
tanto más lejano es tu deleitoso reposo
como más quieres huir de la muerte halagüeña.
Ella ha salido al camino con los brazos abiertos,
llorando sus ojos por exceso de gran gozo ;
escucha el melodioso canto de su voz,
que dice “ Amigo, sal de casa extraña.
Tomo deleite de darte mi favor,
como nunca ningún hombre lo ha sentido,
ya que yo rehuyo de todo aquel que me llama
y me llevo a aquel que huye de mi rigor “
Con los ojos llorosos y cara de terror,
arrancándose los cabellos con grandes alaridos,
la Vida quiere darme sus bienes,
y quiere que sea señor de estos dones,
y me grita con voz horrible y dolorosa,
de la misma manera que la muerte grita al afortunado
(ya que para el hombre condenado a sufrir
la voz de la muerte le es melodiosa ) .
Mucho me maravillo de como es de orgullosa
la voluntad de todo amador.
Que no me pregunten a mi que es el Amor,
pues en mi sabrán su fuerza dolorosa.
Y todos los demás , maldiciendo , jurarán
que nunca Amor los tendrá en su poder,
pero si les describo el engañoso placer,
suspirando, maldecirán el tiempo perdido.
No conozco a ningún hombre ni mujer que se asemeje a mi,
que, dolorido por Amor, haga lástima ;
yo soy aquel de quien hay que compadecerse,
ya que de mi corazón la sangre se va alejando.
Por la gran tristeza que se le ha acercado,
continuamente se seca el humor que me sostiene la vida,
y la tristeza toma aliento contra mi :
ninguna mano se arma con intención de socorrerme .
Lirio entre cardos ; escucha como se acerca la hora
en la cual mi vida se verá civilmente acabada
ya que mi esperanza ha huido del todo,
mi alma queda condenada en este mundo
1998
Pegados como moscas
Me acuesto sobre la grava, miro la inmensidad del cielo, y siento como voy empequeñeciendo a cada instante.
Las nubes van cambiando lentamente, y en su vals dibujan figuras a interpretar. Estoy solo, ante las nubes.
Recuerdo cuando estabas aquí, tendida junto a mi, interpretando los designios del cielo. Me cogías fuertemente de las manos, susurrabas todos tus más preciados secretos a mi oídos, y ya metidos en la roja oscuridad , follábamos sin parar hasta que emanara la sangre y el dolor.
Amanecíamos empapados de sudor negro, pegados como moscas, bajo un verde cielo.
La humanidad quedaba tan lejos... tan rastrera, tan superada....
Ahora, tumbado sobre la grava, solo, desde hace demasiado solo, deseo que todos los insectos que corretean por los alrededores entren por mi nariz, y vayan deborándome poco a poco, que una legión de diminutas hormigas entren por mis orejas y poco a poco abran caminitos de plata hasta mi cerebro. Que mi coraza quedase para siempre en este campo como una estructura donde las arañas tejieran sus más delicadas costuras , tan hermosas que todas las moscas se precipitasen a caer en sus fauces, a dar toda su sangre por tan preciosa muerte.
Que verdes caracoles y líquidas babosas recorran mi amarilla calavera dibujando purpúreos senderos de baba.
Recuerdo cuando dormías sobre mi pecho, el sudor de tu cuerpo, el sabor de él... juntos, sobre la grava... recuerdo que imaginaba como se paraba el mundo, y ese estado sería para toda la eternidad... despertar a nuevos amaneceres pegados como moscas.
Lo que quedará siempre por hacer
Cógeme fuerte, como nunca lo has hecho,
abrázame como si nos fuéramos a fundir en un solo ente,
y dime, que esto no es el final...
dime que todavía queda mucho por vivir.
Las sombras se alargan y se deleitan,
los instantes se desvanecen entre lo que no asumo...
El sudor helado recorre mi cuerpo...
Todo lo demás, se evapora...
Percibo el final...
siento no haber podido aprovechar el tiempo de otra manera,
siento no haber podido ser como soñaba,
siento todo lo que quedará siempre por hacer...
Erígete como ser verdadero,
destruye lo que duela, destroza lo que me haga sangrar...
Lléname de ti, lléname de tu fuerza,
y dime que esto no es el final...
Dime que todavía existe algo por lo que intentar vivir,
dime que todavía puedo reedificar mi reino,
dime que todavía queda algo.
Dulces perfumes.
Desperté empapado en sudor,
por la ventana se filtraban tímidos rayos de luna,
llenando de oscuro bruñido la penumbra de mi habitación...
pensé que todavía estaba soñando al verte de nuevo.
Estabas radiante , con tu etérea sonrisa...
un halo de sándalo y mirra me cubrió el cuerpo...
mi sudor se cristalizó en pequeñas lucecitas pegadas a mi pecho..
Te acercaste a mi... lentamente,
tu traje blanco parecía hecho con nubes...
flotaba mudamente ...
las telas se movían como silenciosas olas...
Tu piel estaba blanca...
me besaste suavemente... tus labios eran hielo...
Fuiste recorriendo, como fina lluvia,
todo mi cuerpo...
yo quería salir fuera de él, traspasar los poros...
La noche se resistía a terminar...
la luna permanecía inmóvil en el cielo...
la oscuridad del mundo se alargaba hacia todas partes...
pasamos toda la noche sobre las sábanas ,
que iban cambiando tenuemente de color...
tímidamente brillantes, fosforescentes...
Yo estaba dentro de ti...
tu me hacías conocer placeres que jamás imaginé posibles....
Quedé dormido sobre ti...
Esta mañana, el sol me ha despertado cruelmente...
la habitación está vacía, pero las ventanas continúan abiertas...
y el olor a sándalo y mirra me embriaga todavía,
entre mis manos tengo solo pedazos de tu mortaja...
Ya no se si continuas muerta.
Las noches ya no son eternas
Las noches ya no son eternas,
ahora... pasan tan rápidamente.
Pasan silenciosamente, intentándose ocultar,
intentando no ser vistas,
intentando ser ajenas.
Las noches ya poseen un fin,
ya no son nuestras.
Ahora, a los sumo, pueden durar dos horas,
tres... alguien dice que ha visto alguna que duró hasta cuatro,
pero me cuesta creerlo.
Luego... la luz de nuevo,
luego... la vida de nuevo..
La vida que jamás asumimos,
la mediocridad del cielo,
la finitud del sueño.
La noche ya no es eterna,
ha sido secuestrada en parte,
ha sido adormilada traidormente
Mañana, no aguantaremos el robo,
mañana, reclamaremos lo nuestro...
y entonces, la noche intentará renacer de nuevo,
entonces, intentaremos renacer de nuevo.
El Vals del Silencio
Aquí me tienes de nuevo, con mi cuerpo ajado y lleno de estigmas, aquí me tienes de nuevo, con la mirada altiva... con toda mi fuerza
He venido a por ti, una luna llena y cansada me ha acompañado durante todo el camino... me ha estado contando viejos recuerdos, algún que otro secreto, y hemos entristecido al pensar ambos en el mañana... espero que no le tengas celos.
He bajado las escaleras del viejo panteón, he sentido la pegajosa caricia de las telas de araña que he arrancado sin querer... el fuerte y húmedo efluvio de siempre me ha llenado de nuevo los pulmones... es tu olor, con solo percibirlo un torrente de emociones me embriaga...
Dejo a tus pies a la nueva víctima inconsciente, amordazada... después vendremos a por ella, no hay prisa.
En tu marmórea cama reposas...estás, como siempre, radiante... tu piel cada día está más blanca... más dura, más brillante..., te saco a hombros... fuera, el viejo jardín nos espera cuajado de escarcha... de derruidos mausoleos salen apagadas y deliciosas notas de violines... hoy bailaremos hasta que la espesa niebla nos cubra... hasta que despunte el alba...
Mi cuerpo es un difuso conglomerado de partículas, que se condensan y se oprimen junto a las tuyas... van brillando como luciérnagas ensangrentadas... bailamos como un solo vapor que se concentra , se expande, cambia de silenciosamente de forma.
La música ha cesado, ahora solo existe el mudo silencio, pero no hemos parado de danzar, con los ojos cerrados... tu olor, jamás cambiaría nada del mundo por él... recorre todo mi cuerpo, me llena, me embriaga tan fuerte y desaforadamente...
Los muertos han salido de sus sempiternas moradas... nos acompañan silenciosamente... decenas de cuerpos amortajados danzando armónicamente bajo los plateados rayos lunares... las niñas muertas han ido acumulando flores secas y ahora las lanzan desde las lápidas, desde los abiertos nichos... es una fina lluvia de quebradizas hojas apagadas...
Te vas entre otros brazos, mientras a los míos cae otro ser... un esqueleto sin casi piel, el vals va cambiando continuamente de pareja... viejecitas desencarnadas, amarillentas vírgenes, esqueletos derruidos... por fin de nuevo llegas a mi... te abrazo fuertemente, te beso, sobre tus fríos labios de hielo... continua el vals... pero nos vamos apartando poco a poco... vamos a tu panteón... sobre el suelo todavía se contorsiona la adolescente amordazada...
Saco una jeringa nueva, me lanzo sobre la víctima inmovilizada... con mis dedos le abro los párpados y hundo la aguja en su ojo derecho, extraigo lentamente todo su humor vítreo... su ojo se deshincha, se seca como una pasa... tengo ya en el interior de la jeringa el preciado elixir de la juventud... y te inyecto la dosis en tu cuello... así siempre estarás radiante...
Se convulsiona la víctima... todavía queda otro ojo, y mis venas necesitan de tan dulce veneno... introduzco la aguja en el centro de su pupila... y inyecto el humor en mi brazo...
Ahora ya sobrepaso las nubes... ahora ya volamos por firmamentos de deliciosa oscuridad... yo te construyo reinos eternos, los cuales son devorados, y alimentan tu sublime perpetuidad
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