LA BIBLIA Y EL GRAN ARQUITECTO DEL UNIVERSO

Página inicial

Trazado presentado por J. Patricio Sosa S. en tenida de primer grado.

Agosto 10 de 1999.

Antecedentes.- La Biblia y el Gran Arquitecto del Universo son dos elementos y conceptos de la Masonería que forman parte de sus instrumentos y concepción filosófica simbólica.

LA BIBLIA.- Recopilación de libros organizados en el antiguo y nuevo testamentos, que resumen los hechos y relatos que fundamentan la filosofía de las religiones de filiación cristiana. La Biblia para sus seguidores, es la "palabra sagrada", esto es, la palabra escrita de inspiración divina, que contiene la historia, enseñanzas y voluntad del ser supremo "DIOS".

En este trabajo, a la Biblia la vamos a conceptuar desde tres puntos de vista:

  • De la filosofía idealista religiosa
  • Del materialista dialéctico
  • Del masónico

Desde el punto de vista religioso (cristiano), La Biblia, es el libro fundamental, fuente de inspiración divina, que contiene la filosofía y normas en las cuales debe basarse el comportamiento humano. En la Biblia se encuentra parte de la historia de los acontecimientos religiosos que la religión, recuerda y celebra.

A igual que la generalidad de libros de origen y contenido religioso, en la Biblia se encuentran enseñanzas y recomendaciones de principio moral orientados al comportamiento humano, normas que se las debe observar y cumplir por ser producto de la voluntad divina, del ser superior, perfecto, creador de toda existencia material.

En la Biblia se encuentra la historia sagrada que relata la relación que hubo en los orígenes y épocas antiguas, de los hombres con la divinidad y los enviados de Dios, en la Biblia se establece también la teoría divina del origen y creación del mundo, así como las profecías acerca del futuro del mundo.

La Biblia como libro fundamental de las religiones y grupos cristianos, es para muchos de sus adeptos fuente de inspiración, estudio y análisis interpretativo en la que se encuentra la verdad revelada. De hecho, si se considera que es un libro con mensajes de inspiración divina, implícitamente se acepta que su contenido es la verdad suprema. Si acaso en alguna parte del contenido bíblico se encontrare un relato o afirmación aparentemente contradictorio o fuera de un contexto lógico - racional, es cuestión simplemente de darle una interpretación conveniente, pues de ninguna manera debería aceptarse que lo inspirado por DIOS sea falso o equivocado.

No puede desconocerse que en la Biblia se encuentran mensajes valiosos de contenido social humano y moral, que han alimentado y fortalecido el sentimiento religioso y sometimiento de la razón humana a la "fe". La "fe" no es sino la aceptación de veracidad de situaciones, hechos, y acontecimientos sin necesidad de análisis ni demostración alguna. La fe es la aceptación incondicional de una verdad, es el convencimiento voluntario de una creencia. La fe se manifiesta especialmente en el campo religioso, y la propia religión se sustenta fundamentalmente en la fe, es decir, sin la fe no habría religión.

La aceptación de la Biblia como la palabra divina, implica y presupone la presencia de esa fe, primero en la creencia en Dios, y luego en que esa palabra es una verdad absoluta. Esta fe es el pilar que sostiene los dogmas de las instituciones religiosas.

Desde el punto de vista materialista dialéctico, la Biblia, no es sino el libro en el que se fundamentan algunos grupos religiosos, cuyo contenido aparte de cierto valor que se le puede acreditar en lo histórico y literario, no tiene fundamento ni respaldo científico, y de ninguna manera representa una fuente aceptable en el que se pretenda encontrar el origen del mundo, del universo ni de la existencia humana.

La Biblia es un conjunto de libros escritos en épocas antiguas y por diferentes hombres que luego fueron recopilados por otros hombres y que en algún momento, por decisión de ciertas autoridades religiosas fueron aprobados para que se constituyan en eso: La Biblia, libro fundamental de la religión.

Aparte de que por su condición idealista religiosa y su propia naturaleza de filosofía dogmática sobrenatural, la Biblia es un libro anticientífico, un análisis medianamente racional de su contenido nos lleva a encontrar una serie de situaciones contradictorias, absurdas o llenas de fantasía.

Es cierto que en la Biblia se encuentran mensajes de carácter moral y humano, pero de ninguna manera, debe considerarse que el comportamiento moral del ser humano debe guiarse por esas normas porque están en la Biblia y porque sean ordenadas o establecidas por el "ser supremo". Las normas de comportamiento ético y moral, no existen porque las ha dictaminado ningún ser supremo, sino que son producto de las condiciones y relaciones sociales, normas y condiciones que se establecen en cada sociedad de acuerdo a las formas de relación de los individuos, a las formas de gobierno establecidas, a los tipos de conciencia formados, etc. Las normas ético morales, varían de manera general, de una sociedad a otra y de una época a otra y son un producto social formado por la necesidad de establecer patrones de conducta entre los miembros que integran una sociedad. En general una de las preocupaciones de la conciencia religiosa, es el comportamiento humano con Dios y con sus semejantes, es por esto, que en todos los libros fundamentales de los grupos religiosos, se establecen normas y lineamientos de conducta moral.

La religión ha hecho uso de la interpretación subjetiva idealista como un recurso necesario para poder explicar muchas de las afirmaciones y contenidos bíblicos que ante un análisis medianamente racional resultan absurdos o llenos de fantasía. En su afán de no perder espacio ante los nuevos conocimientos científicos, quienes interpretan la Biblia, las autoridades religiosas, han tenidos que cambiar sus interpretaciones acerca de los dogmas religiosos y los contenidos bíblicos. Como simples ejemplos no olvidemos que hace años, uno de los dogmas oficiales de la iglesia era el considerar a nuestro planeta como el centro del universo, pues eso debía interpretarse así del relato de las sagradas escrituras acerca de la creación del mundo. Era un delito que se podía pagar con la vida hablar y difundir ideas y teorías contrarias. Sin embargo con el desarrollo del conocimiento científico, la iglesia no tuvo más que aceptar que nuestro planeta no es sino uno más de los que gira alrededor del Sol y no es sino un minúsculo elemento dentro de la inmensidad del universo. Hace no mucho tiempo el PAPA jefe máximo de la iglesia católica reconoció oficialmente y aceptó finalmente "La teoría de la evolución", la que contrasta totalmente con le teoría creacionista de filosofía idealista, establecida en la palabra de las sagradas escrituras. Hechos como estos muestran el contenido irreal de las sagradas escrituras, ante lo que los intérpretes oficiales de la Biblia tendrán que hacer esfuerzos malabarísticos para encontrar interpretaciones con la cuales explicar el contenido bíblico y seguirlo manteniendo como la palabra divina, en donde el principal ingrediente para seguir aceptando esas creencias como sagradas, será la fe de los creyentes.

Desde el punto de vista masónico, La Biblia como elemento simbólico de la Masonería se la usa en la apertura y clausura de trabajos, y representa el libro fundamental de la Ley y la justicia. En este sentido, el significado abarca también el respeto que debemos tener a las leyes que nos rigen y el cumplimiento de las mismas con nuestros actos que deben ser justos y rectos.

No en todas las logias se utiliza la Biblia como el libro fundamental de la Ley. En algunas partes se usa la Constitución de la República, y es lógico suponer que en logias cuyos miembros no son de religión cristiana, usarán otro libro, seguramente el libro fundamental de su religión.

¿Por qué en nuestro medio y en la mayor parte de logias se usa la Biblia como el libro de la Ley fundamental? La respuesta es simple, es innegable que la Masonería tiene una fuerte influencia religiosa, quienes iniciaron y establecieron los primeros lineamientos y antiguos linderos de la orden, fueron religiosos o de profunda creencia religiosa, así lo demuestran aquellos dogmas masónicos en los que se establece la obligatoriedad de creer en el ser supremo sobrenatural DIOS y en la inmortalidad del alma. En muchas de las logias como en la Eloy Alfaro #24 se ha superado este dogma, y estos antiguos linderos ya no son obligatorios, de lo contrario algunos de quienes ahora pertenecemos a esta noble institución, no hubiéramos podido haber ingresado ni participado de los beneficios de trabajar en fraternidad en sus talleres.

El hecho de que se haya escogido a la Biblia como el libro fundamental con el cual se abren y clausuran los trabajos en logia, seguramente es perfecto para la mayoría de los miembros que trabajan en el taller y que son creyentes en la existencia de un ser supremo, pero para otros que consideramos que no existe tal ser supremo y que no existe por lo tanto ningún libro de inspiración divina, que además la Biblia es un libro lleno de fantasía, mitología, contradicciones y por lo tanto alejado de la verdad, no es el libro más adecuado que se pudo escoger para su representación simbólica dentro del taller de la logia. Sin embargo, con el sentido simbólico que se lo usa y poniendo de manifiesto un real sentido de tolerancia, respetamos y aceptamos el uso de La Biblia en el sentido que representa.

El Gran Arquitecto del Universo. Es otro de los importantes elementos simbólicos de la Masonería. El Gran Arquitecto del Universo viene a ser como una fórmula salomónica a través de la cual se explican las diferentes teorías y corrientes filosóficas y de pensamiento acerca del origen del universo, de la vida, de la materia y en general de todo lo existente.

El Gran Arquitecto del Universo es el concepto eminentemente masónico gracias al cual pueden coexistir en armonía dentro de los talleres de la logia, las diferentes formas de pensamiento que cada uno de los hermanos tiene principalmente en el campo filosófico y religioso.

El concepto de Gran Arquitecto del Universo es un fortaleciente natural del sentido de tolerancia, es decir, reglamenta y refuerza a la vez, la tolerancia y respeto entre los hermanos con posiciones y formas de pensamiento diferentes. Al aceptar este concepto, implícitamente estamos aceptando y comprometiéndonos a trabajar y fraternizar dentro de la logia, con otros hermanos que sabemos tienen diferente filiación religiosa y filosófica.

El GADU es un concepto masónico que para cada uno de sus miembros tiene una interpretación y explicación particular que corresponde a su formación ideológica – filosófica y a su propia forma de pensar.

Para una corriente de pensamiento creyente, el GADU es Dios, ser supremo todopoderoso y sobrenatural, creador de todo lo existente. En este caso el GADU será para cada uno el Dios o ser supremo en el cual cree, según la religión que practique.

Para otra corriente de pensamiento racionalista, el GADU será la causa o principio creador del mundo y el universo en el que vivimos. En la que cada uno tendrá una idea, creencia o teoría mediante la cual acepta la explicación sobre la creación del mundo.

En la ceremonia de iniciación, según el ritual del aprendiz, existe una parte en la que se orienta al profano a aceptar la creencia en un "principio superior" primera causa de todo cuanto existe, pues al ser preguntado por esto, el profano debe contestar que "si cree". A esta causa y cualquiera sea su forma de explicación de parte del profano, es lo que la Francmasonería la ha definido como Gran Arquitecto del Universo.

Personalmente debo confesar que tengo un cierto sentimiento de discrepancia con esta parte de la ceremonia de iniciación, en la que se obliga al profano a contestar que cree en un principio superior, pues para tener la calidad de superior, tiene que salirse de lo natural, pues lo que es natural, no tiene por qué ser superior. No creo en la existencia de un "principio superior" causa primera, tanto en cuanto "superior" quiera significar sobre lo natural. Desde mi posición filosófica de pensamiento, ninguna causa o principio conocido o desconocido es superior a lo natural, todo es natural y está dentro de los fenómenos y propiedades naturales de la materia, la energía, el espacio y el tiempo. Al orientar al individuo a aceptar esa causa o principio superior, estamos implícitamente situándonos y tomando partido por una posición filosófica idealista.

Luego de reflexionar un poco sobre la pregunta que me hicieron, si creo en un principio superior, primera causa de todo cuanto existe, concluyo que debía haber contestado que creo en los principios, leyes y fenómenos naturales de todo cuanto existe antes que en una causa superior, el hecho de que no conozcamos la explicación cierta para muchos de esos fenómenos, no implica que deban tener una causa superior sobrenatural.

Sobre muchos de los fenómenos naturales, como el origen mismo del universo, el ser humano no conoce la verdad absoluta, lo que se han desarrollado son teorías, producto de análisis, estudios y conocimientos adquiridos. Lo más probable es que nunca se sepa con exactitud cual es ese origen si es que existió un origen. A lo mejor –y es como pienso- un origen del universo como el de la teoría del BIG-BANG, no es sino un origen de una nueva etapa de existencia del universo que a su vez marca el final de una etapa anterior, es decir, lo existente, que en el fondo es materia y energía, se mantiene eternamente en constante transformación y en etapas cíclicas en la que cada BIG-BANG marca el final de una etapa y el inicio de otra.

Respecto al GADU, mi conceptuación personal es que, el Gran Arquitecto Del Universo es un concepto simbólico masónico de un ser inexistente, que representa al propio universo con sus leyes y fenómenos naturales que de una manera dinámicamente cíclica existe eternamente en sus formas de materia, energía, espacio y tiempo.

A través de la historia del pensamiento humano, lo que ha sucedido por lo general es que, al no poder explicarse el hombre los fenómenos naturales, ha creado en su imaginación a un ser o seres superiores que controlan el mundo y el universo y son ellos las causas sobrenaturales de las cosas buenas y las cosas malas que suceden en este mundo material, es decir que, es el hombre el creador de Dios en su mente y su imaginación. La creadora del Gran Arquitecto del Universo es la filosofía masónica.

CONCLUSIONES.-

  • La Masonería es una institución eminentemente simbólica, dentro de la cual, dos elementos importantes son La Biblia y El Gran Arquitecto del Universo.
  • La interpretación que se da a estos elementos simbólicos, puede variar en mayor o menor grado, dependiendo de la forma de pensar de cada hermano.
  • La Biblia, libro fundamental en la apertura y cierre de trabajos, representa simbólicamente la Ley y la justicia. Aunque es un libro de origen religioso, dada su representación simbólica, es respetado por creyentes y no creyentes. Las discrepancias que puedan existir en cuanto a su contenido, son absorbidas por un real sentido de tolerancia masónica.
  • El Gran Arquitecto del Universo es un concepto masónico, de un ser superior para unos y un ser simbólico inexistente para otros, que encierra principalmente la filosofía que explica los problemas desconocidos sobre el origen de todo cuanto existe.
  • La fórmula del Gran Arquitecto del Universo al auspiciar y viabilizar la convivencia fraternal de los hermanos juntos y en armonía a pesar de sus discrepancias de creencias, indirectamente está fortaleciendo la práctica de otros factores importantes en la Masonería, como son el sentido de tolerancia y el sentimiento de fraternidad.
  • Cualquiera sea nuestra posición y forma de pensar en lo filosófico y religioso, cualquiera sean nuestras creencias respecto del GADU, lo importante sería que nuestra participación dentro de la Masonería, sea en el sentido de formarnos mejor en el cultivo y práctica de elevados valores humanos y de alguna manera poder contribuir a la construcción de una sociedad humanamente más justa. En donde la globalización no sea la globalización de una despiadada economía de mercado sino la globalización que hace años añoraba Carlos Marx y que ahora predica el Papa Juan Pablo II, la globalización de un mundo justo en el que no se practique la caridad sino la solidaridad.

Página inicial