Or:. de Quito, Septiembre 21 de 1999 e:. v:.

EL TEMPLO MASÓNICO Y LA CONCEPCIÓN DEL UNIVERSO

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J. Rodas C.

M:. M:.

INTRODUCCION:

Por mas de una ocasión he sostenido en mis comentarios en este taller el criterio de que el Templo Masónico es la representación del universo y que todo aquel que se inicia en la Masonería debería entender que es el infinito universo el lugar donde vive y trabaja con respeto y veneración. Bajo este concepto, el iniciado pierde su condición de profano y todos los actos de su vida se realizan dentro de su Templo, el universo". Entiendo también que el Templo Masónico a más de ser una imagen del universo es también una representación del Templo de la Vida Individual o Templo Interior, en donde cada uno de nosotros a través del estudio y sabias enseñanzas nos esforzamos para ser mejores hombres.

En el presente trazado intento demostrar lo antes dicho a través de sustentos bibliográficos que nos permita entender la relación entre y el Universo, el Templo Masónico y el Masón.

EL UNIVERSO

Cosmología, estudio del Universo en su conjunto, en el que se incluyen teorías sobre su origen, su evolución, su estructura a gran escala y su futuro. Al estudio más específico del origen del Universo y de sus sistemas astronómicos como el Sistema Solar, se le suele llamar cosmogonía.

Primeras teorías cosmológicas

Las teorías cosmológicas más antiguas datan del 4000 a.C., y son las de los pueblos mesopotámicos, que creían que la Tierra era el centro del Universo y que todos los demás cuerpos celestes giraban alrededor de ella. Algunos clásicos como Aristóteles y el astrónomo griego Tolomeo, explicaban que las estrellas se movían de noche porque estaban fijas en esferas cristalinas rotatorias. El astrónomo griego Aristarco de Samos, alrededor del 270 a.C., sostenía que la Tierra gira alrededor del Sol. Sin embargo, debido sobre todo a la autoridad de Aristóteles, el concepto de que la Tierra era el centro del Universo permaneció inamovible hasta 1543, cuando el astrónomo polaco Nicolás Copérnico publicó sus teorías en De revolutionibus orbium caelestium (Sobre las revoluciones de los cuerpos celestes). Copérnico proponía un sistema en el que los planetas giraban en órbitas circulares alrededor del Sol, el cual estaba situado en el centro del Universo. Atribuía el nacimiento y la colocación de las estrellas a la rotación de la Tierra sobre su eje. El astrónomo alemán Johannes Kepler adoptó el sistema copernicano y descubrió que los planetas giran en órbitas elípticas a velocidad variable, de acuerdo con tres leyes bien definidas (conocidas desde entonces como leyes de Kepler). Galileo, uno de los primeros en observar los planetas con un telescopio, también rechazó la idea de Aristóteles de que la Tierra era el centro del Universo y se convirtió en un defensor de la visión copernicana del mundo. El matemático y físico inglés Isaac Newton demostró que las leyes de Kepler sobre el movimiento planetario podían derivarse de las leyes generales del movimiento y de la gravitación que Newton había descubierto, indicando así que estas leyes físicas eran válidas en todo el Universo.

Distancias interestelares

Una idea de la escala de las distancias entre las estrellas fue proporcionada a principios del siglo XIX por el astrónomo alemán Friedrich Wilhelm Bessel. Descubrió que la cercana estrella 61 Cygni estaba unas 600.000 veces más lejos de la Tierra que el Sol. En 1917 el astrónomo estadounidense Harlow Shapley calculó que la galaxia de la Tierra, la Vía Láctea, tiene un diámetro de unos 350.000 años luz; ésta fue la primera indicación del tamaño de nuestra galaxia. Por desgracia, Shapley no consideró la absorción de la luz de las estrellas por partículas de polvo en la Vía Láctea, lo que hace que los objetos parezcan más oscuros y, por tanto, más lejos de lo que están en realidad. El actual valor del diámetro de la parte visible de nuestra galaxia es de unos 30.000 parsecs (100.000 años luz). El astrónomo holandés Jan Hendrik Oort descubrió que el Sol tarda 250.000 millones de años en completar una revolución en torno al centro de nuestra galaxia y de esta forma pudo calcular que la masa de la Vía Láctea es de unas 100.000 millones de veces la masa del Sol.

Modelos estáticos y de expansión del Universo

En 1917 Albert Einstein propuso un modelo del Universo basado en su nueva teoría de la relatividad general. Consideraba el tiempo como una cuarta dimensión y demostró que la gravitación era equivalente a una curvatura espacio-tiempo cuatridimensional resultante. Su teoría indicaba que el Universo no era estático, sino que debía expandirse o contraerse. La expansión del Universo todavía no había sido descubierta, por lo que Einstein planteó la existencia de una fuerza de repulsión entre las galaxias que compensaba la fuerza gravitatoria de atracción. Esto le llevó a introducir una ‘constante cosmológica’ en sus ecuaciones; el resultado era un universo estático. Sin embargo, desaprovechó la oportunidad de predecir la expansión del Universo, lo que Einstein calificaría como "el mayor error de mi vida".

El astrónomo holandés Willem de Sitter desarrolló en 1917 modelos no estáticos del Universo. En 1922 lo hizo el matemático ruso Alexander Friedmann y en 1927 el sacerdote belga Georges Lemaître. El universo de De Sitter resolvió las ecuaciones relativistas de Einstein para un universo vacío, de modo que las fuerzas gravitatorias no eran importantes. La solución de Friedmann depende de la densidad de la materia en el Universo y es el modelo de universo generalmente aceptado. Lemaître también dio una solución a la ecuación de Einstein, pero es más conocido por haber introducido la idea del ‘núcleo primordial’. Afirmaba que las galaxias son fragmentos despedidos por la explosión de este núcleo, dando como resultado la expansión del Universo. Éste fue el comienzo de la teoría de la Gran Explosión sobre el origen del Universo .

El destino del universo de Friedmann está determinado por la densidad media de la materia en el Universo. Si hay relativamente poca materia, la atracción gravitatoria mutua entre las galaxias disminuirá las velocidades de recesión sólo un poco y el Universo se expandirá indefinidamente. Esto dará como resultado un llamado ‘universo abierto’, infinito en extensión. Sin embargo, si la densidad de la materia está por encima de un valor crítico estimado actualmente en 5 × 10-30 g/cm3, la expansión descenderá hasta detenerse y llegar a la contracción, finalizando en el colapso gravitatorio total del Universo entero. Éste sería un ‘universo cerrado’, finito en extensión. El destino de este universo colapsado es incierto, pero hay una teoría según la cual explotaría de nuevo, originando un nuevo universo en expansión, que se volvería a colapsar, y así hasta el infinito. A este modelo se le llama universo oscilante o pulsante.

La edad del Universo

Si se conoce la tasa de expansión del Universo, se puede calcular su edad determinando el tiempo que se requiere para alcanzar su tamaño actual. Éste será de hecho un límite superior, cuando la expansión actual haya disminuido a causa de la atracción gravitatoria mutua entre las galaxias. Los primeros cálculos de la edad del Universo le concedieron un valor de sólo 2.000 millones de años. Esta edad es bastante menor que la de 5.000 millones de años de la Tierra que se ha deducido de la abundancia de ciertos isótopos radiactivos. Correcciones posteriores en la escala de distancias han suprimido esta discrepancia. Se descubrió, por ejemplo, que hay dos tipos de variables cefeidas, con brillo intrínseco diferente. Esta confusión había ocasionado que Hubble subestimara la distancia a la galaxia Andrómeda. Actualmente, se considera que la edad del Universo está entre los 7.000 y los 20.000 millones de años y de este modo, no se establece conflicto con la edad de la Tierra. Sin embargo, algunas estimaciones chocan con la edad calculada de objetos astronómicos como los cúmulos de estrellas, de forma que el problema de la edad del Universo sigue siendo una cuestión importante para la cosmología actual.

La teoría del universo estacionario

En 1948, los astrónomos británicos Hermann Bondi, Thomas Gold y Fred Hoyle presentaron un modelo completamente distinto de universo, conocido como la teoría del universo estacionario. Consideraban insatisfactoria, desde el punto de vista filosófico, la idea de un repentino comienzo del Universo. Su modelo se derivaba de una extensión del ‘principio cosmológico’, que sostiene teorías anteriores como el modelo de Friedmann. En su forma previa, más restringida, el principio afirmaba que el Universo parece el mismo en su conjunto, en un momento determinado desde cualquier posición. El ‘principio cosmológico perfecto’ de Bondi, Gold y Hoyle añade el postulado de que el Universo parece el mismo siempre. Plantean que la disminución de la densidad del Universo provocada por su expansión se compensa con la creación continua de materia, que se condensa en galaxias que ocupan el lugar de las galaxias que se han separado de la Vía Láctea y así se mantiene la apariencia actual del Universo (es la teoría de creación continua). La teoría del universo estacionario, al menos en esta forma, no la aceptan la mayoría de los cosmólogos, en especial después del descubrimiento aparentemente incompatible de la radiación de fondo de microondas en 1965.

El descubrimiento de quásares también aportó pruebas que contradicen la teoría del universo estacionario. Los quásares son sistemas extragalácticos muy pequeños pero muy luminosos que solamente se encuentran a grandes distancias. Su luz ha tardado en llegar a la Tierra varios cientos de miles de años. Por lo tanto, los quásares son objetos del pasado remoto, lo que indica que hace unos pocos de cientos de miles de años la constitución del Universo fue muy distinta de lo que es hoy en día.

La teoría del Big Bang o de la Gran Explosión

En 1948 el físico ruso nacionalizado estadounidense George Gamow modificó la teoría de Lemaître del núcleo primordial. Gamow planteó que el Universo se creó en una explosión gigantesca y que los diversos elementos que hoy se observan se produjeron durante los primeros minutos después de la Gran Explosión (Big Bang), cuando la temperatura extremadamente alta y la densidad del Universo fusionaron partículas subatómicas en los elementos químicos. Cálculos más recientes indican que el hidrógeno y el helio habrían sido los productos primarios de la Gran Explosión, y los elementos más pesados se produjeron más tarde, dentro de las estrellas. Sin embargo, la teoría de Gamow proporciona una base para la comprensión de los primeros estadios del Universo y su posterior evolución. A causa de su elevadísima densidad, la materia existente en los primeros momentos del Universo se expandió con rapidez. Al expandirse, el helio y el hidrógeno se enfriaron y se condensaron en estrellas y en galaxias. Esto explica la expansión del Universo y la base física de la ley de Hubble.

Según se expandía el Universo, la radiación residual de la Gran Explosión continuó enfriándose, hasta llegar a una temperatura de unos 3 K (-270 °C). Estos vestigios de radiación de fondo de microondas fueron detectados por los radioastrónomos en 1965, proporcionando así lo que la mayoría de los astrónomos consideran la confirmación de la teoría de la Gran Explosión.

Evolución del Universo

Uno de los problemas sin resolver en el modelo del Universo en expansión es si el Universo es abierto o cerrado (esto es, si se expandirá indefinidamente o se volverá a contraer).

Un intento de resolver este problema es determinar si la densidad media de la materia en el Universo es mayor que el valor crítico en el modelo de Friedmann. La masa de una galaxia se puede medir observando el movimiento de sus estrellas; multiplicando la masa de cada galaxia por el número de galaxias se ve que la densidad es sólo del 5 al 10% del valor crítico. La masa de un cúmulo de galaxias se puede determinar de forma análoga, midiendo el movimiento de las galaxias que contiene. Al multiplicar esta masa por el número de cúmulos de galaxias se obtiene una densidad mucho mayor, que se aproxima al límite crítico que indicaría que el Universo está cerrado. La diferencia entre estos dos métodos sugiere la presencia de materia invisible, la llamada materia oscura, dentro de cada cúmulo pero fuera de las galaxias visibles. Hasta que se comprenda el fenómeno de la masa oculta, este método de determinar el destino del Universo será poco convincente.

Como la luz de las galaxias más alejadas ha estado viajando cientos de miles de años, el Universo se observa como aparecía en el pasado lejano. Al utilizar nuevos detectores infrarrojos conocidos como series de gran formato, los astrónomos del Observatorio Mauna Kea, en Hawaii, han registrado cientos de galaxias, las más mortecinas jamás observadas, la mayoría de ellas agrupadas a una distancia de 600.000 años luz. Una anomalía en esta visión del Universo de hace 600.000 años es que, más que una mezcla de tipos galácticos, predomina un tipo: una clase de galaxias pequeñas y compactas que contienen muchas menos estrellas que la Vía Láctea u otras de su clase. Las jóvenes galaxias espirales y elípticas que se observan en la actualidad se pueden haber formado por la fusión de fragmentos galácticos de masa baja, relativamente tarde en la historia del Universo, mucho después de la Gran Explosión, y pueden representar cada uno de los estadios en la evolución del Universo.

Muchos de los trabajos habituales en cosmología teórica se centran en desarrollar una mejor comprensión de los procesos que deben haber dado lugar a la Gran Explosión. La teoría inflacionaria, formulada en la década de 1980, resuelve dificultades importantes en el planteamiento original de Gamow al incorporar avances recientes en la física de las partículas elementales. Estas teorías también han conducido a especulaciones tan osadas como la posibilidad de una infinitud de universos producidos de acuerdo con el modelo inflacionario. Sin embargo, la mayoría de los cosmólogos se preocupa más de localizar el paradero de la materia oscura, mientras que una minoría, encabezada por el sueco Hannes Alfvén, premio Nobel de Física, mantienen la idea de que no es la gravedad sino los fenómenos del plasma, la clave para comprender la estructura y la evolución del Universo.

Stephen hawking, sostiene que "hasta ahora, la mayoría de los científicos han estado demasiado ocupados con el desarrollo de nuevas teorías que describen como es el universo para hacerse la pregunta de por qué. Por otro lado, la gente cuya ocupación es preguntarse por qué, los filósofos, no han podido avanzar al paso de las teorías científicas. En el siglo XVIII, los filósofos consideraban todo el conocimiento humano, incluida la ciencia, como su campo, y discutían cuestiones como, ¿tuvo el universo un principio?. Sin embargo, en los siglos XIX y XX, la ciencia se hizo demasiado técnica y matemática para ellos, y para cualquiera, excepto para unos pocos especialistas. Los filósofos redujeron tanto el ámbito de sus indagaciones que Wittgenstein, el filósofo mas famoso de este siglo, dijo: "la única tarea que le queda a la filosofia es el análisis del lenguaje". ¡Que distancia desde la gran tradición filosófica de Aristóteles a Kant!.

No obstante, dice Hawking, si descubrimos una teoría completa, con el tiempo habrá de ser, en sus líneas maestras, comprensible para todos y no únicamente para unos pocos científicos. Entonces todos, filósofos, científicos y la gente corriente, seremos capaces de tomar parte en la discusión de porqué existe el universo y por qué existimos nosotros. Si encontrásemos una respuesta a esto, sería el triunfo definitivo de la razón humana, porque entonces conoceríamos el pensamiento de Dios".

DIOS Y EL UNIVERSO

Muchos son los conceptos que el hombre en el transcurso de su existencia ha dado para explicar la existencia del universo, y es sin duda, el mas aceptado y posiblemente el más cómodo aquel concepto de que el universo fue creado por Dios. Sin embargo, ha resultado todavía imposible para aquellos que se han profundizado en el tema el tratar de explicar con la ciencia y la razón esta afirmación, siendo la fe el único medio a través de la cual el ser humano ha encontrado una explicación para la teoría de la creación.

Se dice que Einstein una vez se hizo la pregunta: ¿Cuántas posibilidades de elección tenía Dios al construir el universo? . Si la propuesta de no existencia de frontera es correcta, no tuvo libertad en absoluto para escoger las condiciones iniciales. Habría tenido todavía, por supuesto, la libertad de escoger las leyes que el universo obedecería.

Stephen Hawking en su libro Historia del Tiempo habla mucho sobre Dios. Se empeña en dar una respuesta a la famosa pregunta de Einstein sobre si Dios tuvo alguna posibilidad de elegir al crear el universo, y en su intento por comprender el pensamiento de Dios entre líneas afirma: un universo sin borde espacial, sin principio ni final en el tiempo y sin lugar para un creador.

Sai Baba manifiesta que el universo es el cuerpo de Dios. Él se ha re-encarnado, dice, a sí mismo en la creación. Para entender el principio divino en el cual el universo descansa, tu puedes empezar considerando el inmenso tamaño del universo. La luna está a cientos de miles de millas de distancia de la Tierra. El Sol está a muchas decenas de millones de millas de distancia. Aún la estrella más cercana esta a millones de millones de millas de distancia; y mas allá, en el alcanzable universo visible hay estrellas que están a todavía billones de veces mas distantes. Pero, todo esto, es lo que constituye el universo físico, el cual para nuestra limitada vista es infinitamente inmenso, es solo una mínima parte del universo sutil o mental. El inmenso universo físico es tan solo del tamaño de un átomo comparado con el tamaño del universo mental.

El universo mental, el cual es indescriptiblemente inmenso cuando se compara con el universo físico, es tan solo una microscópica parte de un mucho, pero mucho mas grande aspecto del universo, el cual puede ser descrito como el universo causal. Todos estos tres mundos, el físico, el sutil (o mental) y el causal son tan enormemente grandes que no pueden ser entendidos por la mente humana o descritas en palabras. Ellos están más allá de la imaginación, mas allá de la habilidad de la mente para comprender. Y mas allá de éstos, trascendiendo el físico, el mental y el causal, está el principio de la divinidad, la causa última de todo".

Esta afirmación, coincide con lo manifestado en el libro de El Kybalion, cuando se explica el principio de Los Planos de Correspondencia ("Como es arriba, es abajo; como es abajo, es arriba"). Aquí, se considera que para los fines de la conveniencia del pensamiento y estudio, la filosofía hermética considera que el universo puede ser dividido en tres grandes clases de fenómenos, conocidos como los tres grandes planos, el gran plano físico, el gran plano mental y el gran plano espiritual.

Estas divisiones son mas o menos artificiales y arbitrarias, pues la verdad es que todas las tres divisiones no son sino grados ascendentes de la gran escala de la vida, cuyo punto más bajo es materia indiferenciada, y el punto más elevado es el del espíritu. Y, más aún, los diferentes planos se solapan uno al otro, de modo que no puede hacerse ninguna división clara y cortante entre los fenómenos superiores del físico y los inferiores del mental, o entre los superiores del mental y los inferiores del espiritual.

Recordemos algunas frases del Kybalion con respecto al Universo:

  • "El Universo es mental, sostenido en la mente del TODO"

  • "EL TODO crea en su mente infinita innumerables universos, que existen por eones de tiempo; y sin embargo, para EL TODO, la creación, desarrollo declinación y muerte de un millón de universos es como el tiempo del parpadeo de un ojo"

  • "La mente infinita del TODO es la matriz de los universos"

EL HOMBRE EN EL UNIVERSO

Que papel juega entonces el hombre dentro de un universo infinitamente grande, dentro de un universo que todavía no ha podido ser explicado por la ciencia ni con la razón, dentro de un universo que cómodamente sólo se le puede entender con la fé?. Si la región del universo que podemos observar, y que según Hawking estaría constituido por 1 x 1085 partículas es tan solo del tamaño de un átomo comparado con el tamaño real del universo, que tamaño entonces tendría el gigante planeta en el que el hombre habita?. cuán infinitamente pequeño resulta entonces el hombre dentro del inmenso cosmos?. Todo esto, claro, si le miramos al hombre tan solo como volumen de materia.

Pero es que el hombre, no es tan sólo volumen de materia, el hombre, tiene ciertas facultades como el pensamiento y la inteligencia que cuando son utilizadas para el bien, le pueden convertir en un ser inmensamente grande. Este entendimiento, le ubica al hombre dentro del universo como un habitante cósmico, como una conección directa e inseparable entre el macrocosmos o macroposopo y el microcosmos o microposospo.

TEMPLO Y LOGIA

Templo Masónico: La Logia, el local en que los Francmasones celebran sus asambleas

Según el Diccionario Enciclopédico de la Masonería, LOGIA: "Según el párrafo III de los Antiguos Preceptos de los Francmasones coleccionados en el "libro de las Constituciones de Anderson", llámase Logia al lugar donde trabajan los miembros de la Fraternidad y también se da este nombre a todas aquellas asambleas o sociedades debidamente organizadas en que se reúnen los Francmasones"; y TEMPLO: En el tecnicismo masónico, es en general el local en que los francmasones celebran sus asambleas, al que también se da el nombre con mucha frecuencia de Taller u Obrador."

Jean Palou, en su libro La Francmasonería dice: "muchos autores se han ingeniado para explicar lo que es una Logia. En la masonería moderna " los autores masones modernos discuten sobre los nombres respectivos de templo y de logia. Para unos la logia es el templo mismo; para otros es sólo el grupo de masones; para otros aún, la logia no existe sino cuando los masones se reúnen y se disuelve enseguida".

C.W. Leadbeater en su libro La Vida Oculta en la Masonería sostiene: "Al hablar de la Logia masónica a que uno pertenece es costumbre pensar en una sala o aposento de un ordinario edificio del mundo físico. Por lo tanto, cuando se menciona su extensión, acuden a la mente las ordinarias ideas de longitud, latitud y altura. Sin embargo, es necesario pensar en mucho mas que esto, porque la Logia es una representación del universo.

De los conceptos arriba citados se puede concluir que no existe una marcada diferencia entre templo y logia y sus conceptos varía según el autor. Para efectos de este trazado, personalmente entiendo al templo como al lugar en donde trabajan los masones, mismo que representa al universo y como logia al grupo de masones. Me respaldo para esto en los siguiente concepto:

Templo Simbólico: Dícese del Templo de Salomón tomado en sentido alegórico, del cual las Logias son a su vez una ficción simbólica también.

Aldo Lavagnini en el Manual del Aprendíz describe como Templo al lugar en donde se desarrollan los trabajos masónicos y se reúne la Logia

EL TEMPLO MASÓNICO

En trazados anteriores, se ha descrito detalladamente todos los elementos que existen dentro del templo masónico y su correspondiente simbolismo, en el presente trabajo, trataremos de entender al templo masónico desde su generalidad como símbolo global.

He encontrado algunos tipos de templo en masonería y ellos tiene que ver con los diferentes grados, trabajos y/o costumbres dentro de la orden. El concepto de templo que sustenta plenamente el tema de este trazado tiene que ver con el templo de Salomón.

Templo del Amor: local en que se congregaban los Caballeros y Ninfas de la Rosa, sociedad seudomasónica andrógina establecida en París en 1778 por el hermano Chaumont, secretario del duque de Chartres y de la cual era éste Gran Maestro.

Templo de la Perfección: título con que se designa la tercera Cámara de recepción del grado de Escocés, 5° del Rito llamado Moderno Francés.

Templo de Zorobabel: el segundo; el conjunto de los tres grados superiores del sistema que acabamos de mencionar.

Templo Místico: el segundo de los cinco supremos Consejos del Rito de Menfis que se congrega en el mismo, constituyendo el Gran Imperio de los Soberanos Príncipes de Menfis.

Templo de Salomón: en su acepción masónica, se refiere a un Templo alegórico, imagen y representación del Universo y de todas las maravillas y perfecciones de la creación. Fuente de luz y de verdad que la Francmasonería ha adoptado como prototipo para la enseñanza y aplicación simbólica de sus doctrinas.

En el libro de los Esplendores de Eliphas Leví se dice al respecto que "El templo de Salomón era, en efecto un edificio completamente simbólico. Su plano, sus construcciones, sus ornamentos, sus bases, representaban la síntesis de todas las ciencias. Era el universo, era la filosofía, era el cielo. Salomón había concebido el plano, Hiram lo había ejecutado con elevada inteligencia, los directores de los trabajos tenían la ciencia de los detalles, los obreros trabajaban con arreglo a los planos de los maestros. Esta jerarquía, tan racional y tan precisa, se toma en la masonería por el tipo de la sociedad perfecta".

"Los Francmasones quieren reedificar el templo, es decir, reconstruir la sociedad primitiva sobre las bases de la jerarquía inteligente y de la iniciación progresiva, sin sufrir las trabas de sacerdotes y de reyes, y por eso se denominan francmasones, es decir, constructores libres."

CONCLUSIONES.

Me place concluir este trazado con todo lo indicado en mi introducción. Durante la elaboración de este trabajo me sentí muy satisfecho de ir confirmando en toda la bibliografía utilizada que el Templo Masónico es la representación alegórica del Templo de Salomón y que éste a su vez es la representación plena del universo.

Este recinto en el que nos encontramos trabajando, símbólicamente no tiene límites y abarca todo el universo, se extiende de Oriente a Occidente, en dirección de la luz. Su anchura va del Norte al Sur , y su altura del Cenit al Nadir.

A pesar de todas las investigaciones realizadas por grandes científicos y filósofos, desde que se conoce de la existencia del hombre está todavía muy lejano un pleno entendimiento de la verdadera extensión y origen del universo. Sin embargo, no queda duda de que el hombre es un importante habitante cósmico, infinitamente diminuto si se lo mira como volúmen material e inmensamente grande si es que sabe aprovechar de sus facultades para el bien.

El Masón que considere como su templo al universo, se sentirá todo el tiempo cubierto por este pabellón celeste que es aquel infinito firmamento que entolda a toda la humanidad y todos los actos de su vida serán de un masón integro, de un masón que dejó sus asuntos profanos el día de su iniciación, de un masón que no tiene "pasos perdidos", de un masón que durante todo el transcurso de su formación sea un esclavo del estudio de la ciencia y de la virtud y que en síntesis se sienta un hombre en todo el sentido de la palabra.

José Rodas C

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REFERENCIA BIBLIOGRÁFICA:

ENCICLOPEDIA MICROSOFT ENCARTA ’98, Microsoft Corporation

DICCIONARIO ENCICLOPEDICO DE LA MASONERIA, Lorenzo Frau Abrines

EL KYBALION, El Misterio de Hermes - Tres Iniciados

EL LIBRO DE LOS ESPLENDORES, Eliphas Leví

LA VIDA OCULTA EN LA MASONERIA, C.W.Leadbeater 33°

LA FRANCMASONERIA, Jean Palou – Dédalo

MANUAL DEL APRENDIZ, Aldo Lavagnini

MANUAL DEL COMPAÑERO, Aldo Lavagnini

HISTORIA DEL TIEMPO – Del big bang a los agujeros negros, Stephen W. Hawking

SAI BABA GITA, Internet- http//www.atmapress.com/gita02.htp