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4. ¿Enciclomedia funciona sólo con pizarrones electrónicos?
No. Enciclomedia tiene diversas formas de uso: conectada a un televisor, en un pizarrón que no refleje la luz, en una superficie blanca o desde el propio monitor de la computadora.
Lo que sí es necesario es el equipo de cómputo, toda vez que el programa se carga en su disco duro.
El espacio Opciones para usar Enciclomedia en el salón de clases de este sitio le ofrece mayor información al respecto.
- ¿ Qué es ?
Un medio donde se va a proyectar la información que manda el CPU, un monitor en grande, Para que todos puedan ver la información y es tactil, esa es la ventaja, por que desde el puedes manejar la PC.
- ¿ Cómo opera ?
se instala en la parte posteriol frontal del salón para que todos los alumnos lo vean y va conectado al CPU, hay de varias marcas.
- ¿ Cuál es su utilidad en el ámbito educativo ?
Me sirve para motivar a los alumnos por medo de videos, texto, sonidos e imagenes y textos interactivos, esto hace que la clase sea mas amena y en conjunto, recuerda que el ver un video y escucharlo re retiene mas que una lección. recuerdas alguna pelicula que hayas visto el año pasado y recuerdas aluna lección o libro que hayas leido tambien, ¿Que recuerdas más?
- La programación didáctica y el pizarrón digital
- Recursos electrónicos en el desarrollo de contenidos
- Las actividades de aprendizaje y el soporte tecnológico
(te mando un archivo de algo de esto)

Mundo
Existen diferentes motivos por los cuales un gobierno toma la determinación de introducir la tecnología informática al aula escolar. Aunque esto es independiente del nivel académico en que se decide iniciar, este punto de inicio deja vislumbrar de una u otra forma el objetivo buscado.

Si bien es cierto, se escucha más de un argumento para que el proceso inicie en la primaria en vez de hacerlo en la secundaria, ello es variado, y depende de cual de dos argumentos básicos “suena más convincente”, más afín a las propias concepciones e intereses. Si se trata de a) incidir en el desarrollo de la inteligencia de los educandos, se arguye, lo mejor es hacerlo cuando éstos apenas ingresan al sistema, es decir, en las etapas del preescolar, o en su defecto, en el 1er. o 2do. Grado. de la escuela primaria. Si por el contrario, b) se busca fundamentalmente proveer de instrumentos adicionales que brinden soporte al estudiante en una eventual inserción al sistema productivo-laboral, sea por deserción, por interrupción de estudios, o por conclusión de estudios, lo más conveniente es proceder con la enseñanza secundaria. Por otro lado, si se tiene la dicha de contar con estudiantes que una vez concluido su bachillerato, deciden continuar con sus estudios y al mismo tiempo, logran ingresar a la universidad, sin duda alguna cuentan con una serie de conocimientos y habilidades en el área computacional que les serán de gran utilidad.

Ambos argumentos, inteligentes e interesantes, relevantes en sí mismos, obedecen sin embargo, a una motivación o razón superior.

Con bastante frecuencia, se alude a la “modernización educativa” como la razón fundamental de tal movilización de recursos. ¿Qué se quiere decir con esto?, es algo que no es tan fácil de responder, pues a ciencia cierta parece que cada gobierno tiene y usa su propia definición. En algunos casos se trata simplemente de un eslogan político que posteriormente, al momento en que hay que cumplir, se reinterpreta a la luz de un maquillaje tecnológico: dotación de equipo. En otros casos, se hace particular referencia, a la importancia de desarrollar en los estudiantes las competencias básicas que se requieren para saber utilizar un computador de forma proficiente en diferentes áreas de conocimiento. Esto último, suena más sensato,

Conforme se profundiza en el tema e intervienen interlocutores de mayor conocimiento y experiencia, se hace claro que el fin primordial de llevar “la computadora al salón de clases”, de integrarla al proceso de enseñanza-aprendizaje, al currículo escolar, es elevar la calidad de la educación. Por eso se llega ineludiblemente al tema de la formación docente, de la mediación pedagógica y la integración curricular, pues más que maquillar un sistema o enseñar computación, se busca potenciar el aprendizaje escolar. Por ende, más que contratar los servicios de ingenieros o informáticos para que lideren el acto educativo, se trata de preparar docentes que dominando la tecnología sepan utilizarla como instrumento de aprendizaje, y fundamentalmente, vehículo de pensamiento que versa sobre el pensamiento mismo.

En el camino de tal implementación es usual encontrar la convergencia y participación decidida de al menos tres diferentes tipos expertos: educadores, informáticos, y de última ascendencia, los graduados de la nueva carrera, la de la informática educativa.

A los educadores les fueron “dadas” para su estudio las teorías más relevantes de la época y la localidad referente al desarrollo del niño y el adolescente, teorías sobre inteligencia y aprendizaje, y una síntesis bastante breve, parcelada y censurada de las diferentes áreas de conocimiento, que debe ser transmitida a las nuevas generaciones. A los informáticos, las tecnologías de la información y las telecomunicaciones, la teoría detrás de tales construcciones; matemática abstracta y aplicada; conceptos y estructuras poderosas para el manejo y representación de información. Al especialista en informática educativa se supone que le fue dado lo mejor de ambos mundos. Si bien, menos de datos y conocimientos que debían ser “enseñados” en las aulas, más sobre el cómo poner a disposición de los docentes las tecnologías digitales como recurso didáctico.

Aunque paradójico, en todas ellas poco o nada se vio sobre la promoción del cambio individual y mucho menos colectivo; sobre el crecimiento y aprendizaje de largo plazo bien referenciado como “cambio sustantivo” o “cambio cualitativo”, dada su repercusión en la totalidad del sujeto.

Tal conocimiento lo requiere el pedagogo igual que el ingeniero que pretende impactar una cultura con su tecnología, pues en ambos casos se trata de lo mismo: ¡que los otros aprendan! ¡Y aprender significa operar un cambio significativo al nivel más profundo y total de un individuo! ¿Qué quiere decir esto? Es simple: usted puede recitar un decálogo de vida y decir que lo aprendió, sin embargo solamente su vida puede dar fe de ello! A ¡A los hombres, igual que a los árboles, los conoceréis por sus frutos! Dice el refrán. Recordar, recitar, reproducir y algunos otros verbos asimilados erróneamente al de aprender distan mucho de aquel cambio operado en un individuo, en donde, después aprender, es absolutamente imposible distinguir la línea divisoria entre sujeto y conocimiento aprendido: él simplemente, ¡lo es!. Esto tiene similitud con la distancia que popularmente se establece y reconoce entre conocer y saber.

Las carreras en mención hacen énfasis en datos, conocimientos y técnicas, pero promover un cambio al interior de un individuo, de una cultura, de una colectividad, es un arte.

Un paralelo con lo que se ha venido haciendo en el terreno de la formación docente puede ser establecido por analogía, cuando se piensa en la posibilidad de preparar a un santo monje budista procedente de la rama más contemplativa del Tibet, para que aprenda cristianismo a fin de que evangelice. Si tal monje evangeliza, téngase la plena certeza que su evangelización terminará en a) budismo, pues sigue siendo budista, b) el factor común que logró establecer entre budismo y cristianismo, c) cristianismo, por cuanto por “iluminación” (aprendizaje) “ascendió” o “descendió” al cristianismo, abandonando el budismo!

Volviendo al punto. Dicho arte, el de “favorecer el que otros aprendan” implica en primera instancia un gran conocimiento de sí operado a partir de una clara aceptación y fe, de y en, sí mismo. Entonces se da el milagro, el acto de la comunicación que mueve o mejor dicho “conmueve al otro”, en un primer nivel a emular, en un nivel más complejo, a ser. Confucio, Lao Tsé, Pitágoras, Sócrates, son algunos de los grandes maestros que intentaron en su momento transmitir su arte. Un arte que hoy muchos quieren dominar, pero del que se alejan vertiginosamente al poner únicamente la mente al servicio del aprendizaje. Aprender, requiere de la totalidad del ser, y en un gran sentido, del actuar paradójico. Como cuando Hércules ante la Hidra, recordó el consejo de su maestro: “Nos elevamos arrodillándonos, conquistamos entregándonos; ganamos renunciando”.

Todo ello tiende a ser más propiamente estudiado cuando se es estudiante de carreras en teoría, más afines al alma humana, tales como sicología, antropología, sociología y filosofía, y más claramente comprendido, cuando se pasa ante ciertas experiencias de vida, en particular aquellas que se dan en el límite de la vida y la muerte, psicológica o físicamente hablando.

Pero, es que ¿acaso la pedagogía no requiere de un canal directo de comunicación con el alma humana? ¿No es ella una de las más poderosas fuentes de transformación con que cuenta un ser humano? ¿No es la posibilidad renovada que da pie al encuentro extraordinario de la luz ancestral del ayer (cultura) con la luz sobrecogedora del mañana (devenir) en el eterno presente? ¿No es la educación una invitación al parto? ¡Al parto de uno mismo! ¿No es un preámbulo en donde se enseña a amar desde ya a los propios hijos? Primero, a los hijos del ser, ... ideas y deseos, estrellas y destellos luminosos que emergen en la alborada que precede a “noche larga, santa y oscura” para encarnar en la obra creativa; segundo, a los hijos de la carne, pues si se ha aprendido a amar lo que nace del “buen pensar” y el buen sentir (corazón), ¿cómo no se ha de amar lo que nace de la propia simiente? Y no es el amor, entendido hoy como la piedra angular sobre la que se erigen y sustentan los más altos valores e ideales humanos, el punto de gracia de toda pedagogía?

En síntesis: la pedagogía no sólo tiene que ver con el alma humana, algo que siempre se ha dicho de la sicología, sino que hoy más que nunca, clama porque le sea ¡devuelta el alma!


DEBILIDADES Y AUSENCIAS SIGNIFICATIVAS

Antes de entrar de lleno a tratar los diferentes aspectos identificados como críticos, fuentes de dificultad y entorpecimiento frente a la labor realizada y su continuidad sostenida en el tiempo, es importante anticipar que los mismos, parecieran ser el punto de quiebre o límite del sistema educativo en la mayoría de los países latinoamericanos en los que se ha trabajado.

Algunos países de la región, incluyendo a Costa Rica, Chile y México, a pesar de contar con excelentes planteamientos, instrumentos e iniciativas y entendimiento educativo, sucumben o quedan estancados ante el intento de operarlo masivamente en los planteles educativos. Esto es debido, a que la mayoría de los docentes continúan aferrados a una vieja e inoperante concepción educativa que practican en complicidad con un sistema cerrado e inflexible en su manejo y, contradictorio en su implementación. Como si eso fuera poco, el ciclo se perpetúa de forma cruel e ingrata según se da continuidad a la graduación de nuevas generaciones de docentes perfilados, nutridos y formados, a partir de los mismos cuadros caducos y anquilosados del pasado. El “Alma Mater” en cuanto a docencia, también ¡está en crisis!

En términos generales, el sistema educativo en América Latina está viciado y enfermo. Sufre y participa de los cambios políticos de la región, pagando por ello un alto precio: el de recibir en su seno a nivel de liderazgo ideológico y operativo, individuos de la vieja guardia, individuos incompetentes e ignorantes. Desconocedores de la pedagogía más vanguardista, del arte más plural, de la ciencia más fresca, la filosofía más revolucionaria, la epistemología más encantadora, la tecnología más poderosa. Algunas veces, no obstante, surgen visionarios que a partir de un claro entender y una intuición depurada, proponen iniciativas que sin duda alguna llevarían al cambio sustantivo, pero terminan siendo implementadas por técnicos que desconocen que en las ciencias sociales el arte supera la técnica. El arte es la técnica que ha encontrado su alma.


EN LA RAÍZ DE LA TORCEDURA

La debilidad más importante identificada en los diferentes miembros (docentes; asesores nacionales y regionales; directores; otros personeros) de la comunidad educativa que ha participado en los procesos de sensibilización, capacitación y formación docente en torno al componente “MicroMundos Ex, su aprendizaje y uso en el aula escolar” ha estado circunscrita fundamentalmente a dos aspectos importantes. El primero de ellos se corresponde con una pedagogía “cristalizada” y “materialista”; el segundo con la “certeza de estar en el sitio equivocado”.


UNA PEDAGOGÍA CRISTALIZADA Y MATERIALISTA VERSUS
UNA PEDAGOGÍA EMPODERANTE

“Pedagogía” si es que se puede hablar de pedagogía, por cuanto se trata más bien de un accionar caracterizado por una ausencia significativa de conocimiento psicológico y epistemológico que da al traste con nociones poderosas de maestro y aprendiz.

Cristalizada, pues cree “eventualmente” en la posibilidad de una mente, de una “inteligencia” en el canon de la tradición, dejando de lado una concepción superior que lleva a la noción del Ser; materialista pues cree en datos, hechos y números más que en relaciones y posibilidades.

Esta ignorancia podría ser subsanada por un gran conocimiento de sí mismo, pero esto es aún más difícil de encontrar pues nuestra cultura promueve la conquista y el logro exterior en menoscabo del logro interior.

La razón de porque este conocimiento podría llevar, si no a algo igual, a algo incluso de nivel superior, radica en el hecho de que esto cualificaría a cada quién para ser maestro: de una u otra manera, acceder al conocimiento de sí mismo, es acceder al conocimiento de los demás: conocemos a los demás y nos relacionamos con ellos en la medida en que nos conocemos y somos capaces de relacionarnos con nosotros mismos. Obedece al principio de que “nadie puede dar lo que aún no disfruta”, es decir: en la medida en que usted haya llegado a respetarse, en esa medida es capaz respetar a los demás”; ... siguiendo la progresión ... en la medida en que usted se tolere, tolerará a los demás; en la medida en que usted es creativo, es apto para reconocer la creatividad en los demás ... Con el principio operado de forma diferente, sería algo más o menos así: en la medida en que decidió limitarse, limitará a los demás ... y ello tiene una explicación simple: nuestro referente más importante para comprender, conocer o acceder a los demás, somos nosotros mismos.

Continuando con esta pedagogía ...
Al ser tan endeble imposibilita el flujo de la fuerza vinculante que hace de la relación maestro-aprendiz un sinónimo de enseñanza-aprendizaje.

Al respecto hay que hacer una breve aclaración.
Hacia una pedagogía empoderante ...

Entiéndase por maestro, eso precisamente, ¡un maestro!, alguien que siempre es aprendiz, y por lo tanto ¡igual aprende al lado del neófito!. Por aprendiz, aquél en cuyo interior discurre la fuerza de la vida con el brío salvaje de la naturaleza, siempre con el secreto de lo nuevo, secreto que tiene que ser develado por el propio aprendiz a fin de cumplir su realización. Se podría decir, que no importa en qué condiciones nos encontremos en un momento particular SIEMPRE somos maestro y aprendiz a la vez, y en este sentido, todo individuo es maestro de todo el mundo, y a la vez, aprendiz de todo el mundo.

Un verdadero maestro siempre se considera aprendiz.


CERTEZA DE ESTAR EN EL SITIO EQUIVOCADO

Este segundo aspecto tiene que ver con la irrealización que conlleva el creerse docente donde es imposible ser docente; con la confusión de actuar en función de un logro y en coherencia con un enfoque, en un sitio que se experimenta como hostil.

Hay una endeble percepción del Ministerio de Educación Pública como facilitador del proceso de enseñanza-aprendizaje. Una clara y común certeza por encontrar en esta institución lo numinoso, lo decadente; aquel poder sin rostro, amorfo, que nadie sabe a ciencia cierta quién es. Paradójicamente se reconoce que el MEP no lo es el conglomerado de edificios que ocupa, ni sus decretos o planteamientos, sino, la fuerza operante y resultante del esfuerzo sumado de toda la comunidad educativa nacional. Yo al igual que ustedes en tanto laboremos por el MEP, ¡somos MEP!

Como hemos perdido el alma, no sabemos cómo tratar con el alma de otros; y las instituciones, igual que los espacios, también tienen alma.


POSIBLES CAUSAS, IMPLICACIONES Y CONSECUENCIAS

El primer aspecto tiene que ver con la falta de fundamentos y preparación del docente en cuanto a comprender los procesos sicológicos más complejos que subyacen al desarrollo e intervienen en el aprendizaje de un individuo o una colectividad. El segundo aspecto, con la impotencia y restricción que siente ante un sistema que “le tiene atado de manos”, que es contradictorio en sus fundamentos, fines y métodos, además de arcaico en sus contenidos.

Prioridad ...

Ambos aspectos, medulares a la razón de ser de cada docente; puntos de retorno hacia sí mismo, ante el logro o fracaso escolar obtenido como resultado del ejercicio de la profesión, se vuelven la prioridad a tratar. Variables críticas que no pueden ser subsanadas por la mera adquisición de conocimientos que versan sobre el uso de una tecnología, un adiestramiento que ejercita en la misma, pues todo sería asimilado y posteriormente operado a partir del filtro de tales limitaciones.

Caso omiso ...

Hacer caso omiso de todo esto que está siendo mencionado, daría por resultado en este tipo de iniciativas, el continuar haciendo lo mismo pero a un precio aún mayor, quizás de forma más complicada y engorrosa, costosa y hasta frustrante. El destino final equivaldría a una situación aún más compleja, por cuanto a la situación inicial ya de por sí considerada decadente e indeseable y delicada, se ha sumado una variable adicional: una tecnología desprovista de dotes milagrosos, cuestionada por muchos y rechazada por otros; que irrumpe de un pronto a otro en un medio caracterizado por el statu quo; que hay que operar y que sin duda alguna repercute en la vida escolar. Apertura de nuevas plazas, ajustes en la carga horaria, integración curricular, manejo de la aceptación o rechazo por parte del resto de la comunidad que no ha participado en el proceso, asimismo, la presión del alumnado para hacer suya esa tecnología que les habla, y en la que se miran, son algunos elementos que alteraran la vida escolar.

Evaluar ...

Tal y como se podrá deducir, realizar un intento para evaluar la iniciativa en semejantes condiciones es generar más entorpecimiento alrededor de la misma, algo sumamente riesgoso de hacer y por lo cual se puede “pagar un alto precio”.

El instrumento de evaluación podría ser tan mediocre, por no decir, miope y hasta ciego, como para pasar por alto ese filtro inicial (e.g., paradigma antiguo educativo) con que la cultura recibe, acoge y opera la iniciativa, factor indiscutible de éxito o fracaso. Un filtro que es posible transformar en el tiempo con las estrategias debidas, no obstante, a un ritmo y proporción desconocidos.

Nadie tiene conocimiento de esto, nadie ha estudiado la flexibilidad o inflexibilidad, capacidad de apropiación, de nuestras comunidades educativas ante iniciativas similares en épocas actuales. Por otro lado, cada país, región, es diferente. Decir lo contrario es no entender a nivel macro lo que una iniciativa de esta índole es.

Lo que es viable hacer en estas fases iniciales, es recuperar la experiencia para comprender lo que allí sucede a fin de hacer el proceso más manejable, realizar las correcciones del caso, encaminar hacia lo esperado, y construir un instrumento que permita evaluar el logro acorde a lo planeado.

Basamentos de una “realidad personal” ... el punto crucial

Se podrá comprender entonces, la relevancia y dificultad de manejo de ambos aspectos, pues éstos constituyen los pilares sobre los que se levanta la “realidad personal” de cada participante como “docente” y por ende lo que le lleva a actuar de una forma, o por el contrario, a dejar de actuar.

A pesar de que el primer aspecto puede ser más crítico en su manejo, y en consecuencia, en su alcance, a continuación se inicia con el segundo aspecto.


ANTE EL “SENTIRSE ATADO DE MANOS” EN UN MEDIO QUE SE PERCIBE RESTRICTIVO Y DECADENTE, AJENO, EXTRAÑO Y HOSTIL

En el tiempo y en la vida ...

Cuando viajamos a través de los tiempos y nos remontamos paulatinamente al pasado más remoto, revisitando períodos de esplendor y períodos de decadencia en la historia de las civilizaciones, descubrimos a veces con asombro, que la creatividad siempre estuvo allí de la mano del hombre y la mujer, como su eterna compañera, su promesa de salvación; como la característica más intrínseca y el potencial más prometedor, ¡“la” a través de los tiempos jamás extinta!

Si nos remontamos a la vida misma, descubrimos aún con más asombro, un patrón creativo inherente a la vida misma, que lleva a formas de organización superiores en las diferentes corrientes de manifestación, no sin por ello dejar registro de mutación, muerte o extinción como mecanismos regenerativos, o más bien, como fuentes de lo autogenerativo. Caos y orden y otra vez caos; unión y disolución y otra vez unión; vida y muerte y otra vez vida; pautas eternas, nombres de lo idéntico, referentes de un mismo misterio.

Con fe, y apostando a la misma evidencia reafirmada una y otra vez por la superación del ser humano ante lo catastrófico, sea esto atribuido a lo divino, natural o humano, queda manifiesto en él, una tendencia nata que le impele a saltar límites y a vencer la impotencia de la restricción. En particular, cuando ello pasa cierto umbral de dolor, vacío, y todo se torna insoportable.

Entonces, da inicio un proceso de conciencia (autónomo en líderes, conducido en el resto que tiene el potencial) en donde el límite es reconocido como propio y en consecuencia cede a la búsqueda de nuevas rutas, perspectivas y significaciones que transforman la propia “realidad interior”. El obstáculo se transforma en peldaño y se accede a un nivel superior de actuación y realización. En la nueva planicie, eventualmente, surgen nuevas ilusiones de limitación e impotencia, dando pie a un nuevo ciclo de desarrollo que se experimenta como viajando de forma ascendente a lo largo de una espiral infinita de creciente amplitud y altura.

De ello puede dar fe la historia, a partir de la cual es posible rememorar la forma en que gracias a la investigación e invención humana, la enfermedad ha retrocedido ante el inminente avance de la medicina; en donde la gravedad dejó de ser obstáculo para la “elevación” del hombre gracias a la aeronáutica; en donde el mar es a la vez, anfitrión y confidente de misterios; en donde la distancia es superada por el transporte y las telecomunicaciones; las guerras por los acuerdos; y aunque en pañales para muchos, el tiempo, por la mente humana.

Una escalada permanente a lo largo de la espiral creciente de la vida, desde donde cada vez con mayor frecuencia, se mira el límite superado y se concibe la superación del próximo en este encuentro infinito consigo mismo. ¡Si! Consigo mismo ... a pesar de que en los pasos iniciales, e igual a Don Quijote y otros héroes de la literatura, continuemos creyendo que las quimeras habitan fuera de nosotros.

El docente ante sí ...

Cuando se ha logrado tras reiteradas reflexiones de diferente índole y profundidad, la toma de conciencia de la insatisfacción, del límite, del vacío y la esclavitud (“estar atado de manos”) y todo ello comienza a irrumpir en los significados más profundos de vida, llega al fondo de la razón de su profesión y renace asumiendo con responsabilidad el reto, ya no de educar a los demás, sino de ejercer su acto de vida con valor, significado y sentido de trascendencia. Se dice que cuando se llega a este estado extraordinario en donde todo pareciera decir “¡es imposible!”, es cuando más cerca se está de acceder a los mejores recursos del interior. Se opera entonces la alternabilidad complementaria, y del imposible se pasa al posible.

Cuando aunado a ello, se abre su sentido auditivo a una mayor frecuencia sonora, de manera que lo que antes se escuchaba como lamento, un canto a capella, resuena ahora como un canto polifónico (puede escuchar a los demás) entonando odas a la libertad, resurge al interior de un grupo que ahora renuncia a la esclavitud anteriormente aceptada.

Del que está preparado surge el ser creativo transformándole: ahora, él impera sobre las condiciones versus éstas sobre él. El que no está preparado, retorna a su estado somnoliento anterior, y se excluye (al menos temporalmente) de la posibilidad de liberación. Lo caduco va cediendo a la vida que avanza.

Esto como proceso, puede ser favorecido, sin embargo, requiere del giro en el primer aspecto: poder alcanzar la convicción acerca de lo buscado a partir de una nueva comprensión de la realidad, y por ende, concebirlo como un estado real necesario, y alcanzable.

El ser consciente del segundo aspecto, es más bien una muestra de “salud” y un posible trampolín para promover el cambio.


EL FUNDAMENTO DEL SER HUMANO A PARTIR DEL CUAL SE EMPODERA EL ACTO DE ENSEÑAR.

La variable más delicada por cuanto tiene implicaciones profundas en la “realidad” que maneja el docente y que por lo tanto precede a su actuación como “mediador de aprendizaje”.

La realidad interior, esa compleja red de significados que le orienta al momento de intervenir para mediar la construcción de significados en otros; esa red, ¡es su verdad!

Ninguna transformación se da por imposición, tampoco por adquisición mecánica de conceptos carentes de significado, sino, entramando lo real con lo preexistente. Lo nuevo debe ser asimilado, y en este sentido, operado y acomodado a lo que ya se posee, sufriendo el todo un cambio, sea en una reafirmación (el todo cobra más validez), o reconstituyéndose en una nueva teoría que amplía o disminuye las posibilidades de operación del sujeto en el mundo circundante.

Esta anemia valorativa e ideológica diagnosticada, significa en el fondo, que en su nutrición formativa ha estado ausente el fundamento de un sólido conocimiento del Ser, y que muy probablemente ha sido sustituido por la adquisición de contenidos que “otros tienen que aprender” y la tecnificación.

Dando el beneficio de la duda, quizás estuvo presente, pero nunca fue asimilado en el sentido en que fue expuesto en el párrafo anterior. Consecuentemente se ha pasado de minar en el docente desde muy temprano, la posibilidad real de implementar una pedagogía viva en el aula, para habilitar en él toda una “conducta” centrada en la administración dosificada y controlada “de información” que se fundamenta en el poder que se tiene sobre el educando. Una vía tomada en complicidad con padres que llevan a sus hijos veladamente a las aulas para “descansar de ellos”, para que aprendan conocimientos obsoletos que sus propios padres aprendieron a partir de los mismos métodos del pasado. Aunque pensándolo bien, no tan del pasado, pues hoy día continúan menguando la vida en el aula, dando lugar en los estudiantes a la adquisición memorística, mecanizada, ausente de vida, caracterizada por el olvido en el corto plazo y la pobreza operatoria en el contexto práctico de la inmediatez.

Los padres quieren maestros que continúen dominando por delegación a los hijos que ellos mismos no pueden dominar porque simplemente desconocen el poder real: el del dominio de sí mismo; la conquista de las conquistas.


SURGIMIENTO DE LÍDERES.

Aunque, y sin duda alguna, ha sido palpable la identificación inmediata de muchos docentes con los ideales trazados, los métodos y fundamentos tratados, así como su apoyo decidido para continuar hacia delante, ellos apenas comienzan a entender de qué se trata esto. En consecuencia, es imperativo prestarles continuidad y apoyo en este proceso que apenas inicia. No es suficiente con participar en talleres, se requiere también de espacios, recursos y apoyo para crecer comunitariamente en el tiempo, y sobretodo, de la complicidad de las autoridades educativas para salir adelante.

A pesar de evidenciarse una debilidad generalizada en la población docente en cuanto al potencial para

- utilizar nuevas rutas de pensamiento y aprendizaje diferentes a las tradicionales;
- concentrar el pensamiento, orientarlo lógicamente, sistematizar procesos y hallazgos (aunque en menor medida en la gente de matemáticas);
- representar conocimiento viajando sin mayor problema de una metáfora a otra a efectos de entenderla y trabajarla; abrirse a sus intuiciones;
- enfrentar y manejar situaciones que traducidas a “problemas” se alejan de tener una respuesta única y requieren más bien de una aproximación y estudio;
- dejar atrás el aula, su responsabilidad, e incluso su dependencia con alumnos y el mismo Ministerio de Educación, para dar paso a un aprendizaje auténtico cargado de significado interior y alejado del deber o de la necesidad de “cambiar a otros”.

(Cualquier conocimiento que se pretenda alcanzar a partir de un marco en donde lo que predomina es la idea “cómo le voy a enseñar a otros” se vuelve muy difícil de lograr pues se ve obstruido el proceso en su nivel primario; primero hay que aprenderlo en término de los significados propios, para posteriormente estar en capacidad de ofrecerlo a otros, y aún así hay que construir posteriormente puentes de elaboración personal que permitan hacerlo.)

muchos docentes están deseosos de sumarse al esfuerzo, y lo demuestran en los talleres por medio de sus trabajos, sus reflexiones e intervenciones, sus diarios, y fundamentalmente, en su lucha demostrada por aprender.


ABRIENDO LA POSIBILIDAD DEL CAMBIO

Es imposible cambiar a alguien. Lo que es posible es, cambiar uno, y en cierta medida, el entorno donde una o más personas conviven, trabajan, colaboran. Ambos cambios, producen en el sentido del logro esperado, la “sugerencia”, la “insinuación” para que otros se sumen al cambio esperado.

Dicho de otra manera, pareciera que la única forma posible de favorecer un cambio en “el otro” es a partir del cambio en uno mismo. Es así como se han propiciado los valores y culturas más allá de los tiempos o edades en que surgieron, manteniéndose aún vivas hoy. Las buenas ideas han sido adoptadas cuando han mostrado su aporte y han perdurado en tanto útiles; una vez que prestan su servicio, o son superadas por otras mejores, pasan al olvido. Lo buscado tras la imposición, la dominación, siempre ha caído, y ello se puede corroborar a partir del registro, de la historia.

En consecuencia, en el marco de la transformación educativa, lo que pareciera ser posible e imperativo considerar y alcanzar es:

a. Usted es el principal factor de cambio puesto que se ha cambiado a sí mismo.

Si usted cree en ideas que son nuevas, éstas comenzaran a cobrar validez para los demás, a ser atractivas a ellos, en la medida en que ellos comiencen a percibir los beneficios que usted obtiene a partir de su utilización. Para nada depende de su capacidad de convencimiento, sino del valor práctico de las mismas. En ese sentido, usted es el primer sujeto de observación; la posible referencia.

En adición, cuando usted es un ejemplo vivo de lo que defiende, cuando actúa e interviene con la coherencia respectiva, esas ideas serán palpables a los demás. Los ambientes que propicia, los recursos que pone a la mano, y la forma en que invita a los demás a sumarse al cambio, es también coherente con toda esa visión y logro a alcanzar.

b. Potenciar los entornos.

Es decir, cualificarlos para despachar el temor y la resistencia a partir de la seguridad, la calidez y la claridad. Los mismos pasan a ser invernáculos para que surja lo nuevo.

c. Lo nuevo tiene correspondencia generacional igual que con el visionario.

Estos entornos, incluso con la ausencia del mediador adecuado o propiciador de cambios, son sincrónicos con la generación o individuos que llega a ellos. En el más amplio sentido de la palabra, les pertenece, se corresponden, comparten un mismo lenguaje y significado.

Un buen mediador, a pesar de pertenecer a una generación diferente a aquella que recibe en el salón de clases, es un “maestro” que se compenetra con las nuevas ideas e integra con las nuevas generaciones, porque es un individuo de avanzada, un visionario.

La ausencia de un buen mediador, es algo que perjudica en el logro de forma significativa, no obstante, jamás podrá ser obstáculo para que aquellos individuos de las nuevas generaciones tomen lo que es suyo, lo que les corresponde

d. El paso debe ser propiciado.

Es imperdonable dejar de hacer algo para que las nuevas generaciones de docentes, provenientes tanto de universidades públicas como de privadas, obtengan la preparación adecuada en su base formativa, de manera que puedan acceder a la transformación potencial del presente al momento de integrarse al sistema educativo nacional.

e. El “liderazgo sumado” es para unos pocos.

Lo buscado obedece a un cambio generacional que se realiza, ya no a partir de todos los miembros de la comunidad docente como líderes, sino de unos cuantos. Éstos al interior de un “todo docente” activan y realizan el proceso; al mismo tiempo catalizan el impacto de la transformación y de la velocidad de cambio.

f. La Institucionalización es vital.

La preparación de aquellos instrumentos o elementos institucionales que permiten actuar el cambio al margen de lo que es válido, buscado, aceptado, deseado. Esto tiene que ver con la antesala exitosa garantizada por un currículo adecuado, planes de estudio renovados y coherentemente integrados; instrumentos de evaluación y valoración de la calidad de la educación; políticas educativas; eliminación y caída de posibles barreras y estructuras que bloquean la posibilidad del logro en la ejecución de la enseñanza. Compete más a las instituciones que son garantes del proceso educativo y accionan a nivel nacional.

Igual a como se dá con la población docente, así también entre los funcionarios de la institución de la educación, se encuentran líderes, visionarios, futuristas, listos a tomar la bandera e ir adelante en pro de la nueva enseñanza.

g. La invitación es una constante.

Finalmente, e igual a como se plantea con los educandos así se hace con los docentes: dotación de entornos ricos donde toda inquietud pueda tener cabida, ser escuchada, apoyada, y en donde cada logro es dispuesto para ser asimilado por la comunidad a la que se pertenece.

En un sentido más profundo, el logro más chico repercute en la membrana de la que se es parte. Todo está conectado, entrelazado, y una transformación en alguna partícula, por más chica o ínfima que pueda parecer, tiene su repercusión real en el resto. Así opera el cambio ... Es como contar: todo número diferente de uno, se constituye a partir de sumas consecutivas de (otros) unos ... generando sucesivamente cantidades de mayor magnitud. Sin duda alguna, la diferencia de un número con sus antecesores, se corresponde cada vez con un cambio, un diferencial ... un salto cada vez mayor según se viaja ascendentemente en la serie.
Ing. Luis Guillermo Valverde N, M. Sc.
Director Académico América Latina, LCSI

Aportación de Margarita