PRESAS EN EL PAÍS DE LOS MIL RÍOS.

Pedro Brufao Curiel

Minicentral de Puentelinares (Ourense). Foto S. Lorenzo.

Según los promotores de las centrales hidroeléctricas, “quienes las promovemos somos los primeros interesados en evitar cualquier impacto negativo que pudieran llegar a tener. Sin duda somos un ejemplo para los insolidarios pescadores, ribereños o ecologistas que sólo desean mantener prístinos ríos para su exclusivo beneficio personal, sin pensar en el desequilibrio ambiental planetario”.

Río Barbantiño (Ourense)  desgraciado por una minicentral. Observar el caudal ecológico. Foto S.Lorenzo.

Sin embargo, el ciudadano ha andado mucho río y con el paso de los años ha visto muchos tramos desaparecer bajo una mole de cemento. Concretamente, el ciudadano puede haber llegado a conocer la verdadera situación, como lo demuestra el estudio de la Universidad de Santiago que prueba una pérdida de biodiversidad del 70% en los ríos afectados. Cincuenta cientificos de esta Universidad firmaron además un manifiesto por el fin de la destrucción de Galicia a favor del vatio.

Minicentral del río Barbantiño (Ourense). Foto S. Lorenzo.

Hay que decir que esta energía recibe subvenciones por la instalación y unos 7 céntimos de por kilovatio producido, cuando el kilovatio normal se paga en torno a los 3 céntimos. Son oportunidades de negocio que los promotores de centrales no se resignan a perder. Además, no dan empleo estable al ser automáticas.

Minicentral del río Deva. Ourense.

Cada vez más “amenazados” por las nuevas normas sobre Aguas o Evaluación Ambiental, el promotor de las presas se afana en un nuevo asalto hidroeléctrico en busca del dinero público que la Unión Europea ofrecen por considerar, erróneamente, que la hidroelectricidad es una fuente limpia de energía. Poco o nada se nada se fomenta sin embargo el ahorro y la eficiencia  energética, eliminada ya una exigua partida de 30 millones de euros. Hoy el consumo de energía eléctrica en España es más del doble que en 1975, pero la política energética se dedica a satisfacer una desbocada demanda que crece un 6 % al año, mientras que el PIB lo hace a la mitad, lo que demuestra la falacia de esta política.

Minicentral del río Tuño. Ourense.

Corno alternativa, podrían instalarse centrales en canales de riego y salidas de depuradoras, donde el caudal está asegurado y, por tanto, la inversión. No obstante, siempre en aras de la máxima rentabilidad, se elige un bien que es de todos, el rio, en sus lugares inexplotados y vírgenes.  

Minicentral del río Cernado. Trives. Ourense. Foto S. Lorenzo.

Viendo así el Umia,  totalmente degradado por la prevaricación de su nueva presa, o el Xallas, monumento natural turbinado hasta el mar, lo mismo que el Miño, quebrada columna vertebral gallega, y las antiguas maravillas del Lérez y el Eume, el insolidario ciudadano ha aprendido a conocer y a desconfiar de un rentable sistema que ha anegado valles enteros y expulsado a sus habitantes (500 pueblos en toda España).  

Central del río Umia. Ponte Areal, bajo el  embalse del Umia. Foto S. Lorenzo
Ferbenza del Xallas en tiempos... Ferbenza hoy. Foto S. Lorenzo.

Hasta el momento, no existen garantías legales que obliguen a respetar unos caudales `ecológicos' adecuados. Hoy por hoy, el daño ambiental de la energía hidroeléctrica es indiscutible. Esto lo asume el propio Ministerio de Medio Ambiente, cuando en su `Estrategia Española para la Conservación y Uso Sostenible de la Diversidad Biológica" dice: `áctualmente las presas se perfilan como una seria amenaza para la diversidad biológica y el medio natural fluvial'. Esta realidad ha sido corroborada por la justicia cuando conseguimos hace tres años la primera sentencia en España sobre caudales ecológicos en presas de Unión Fenosa.  

Minicentral de Castro Caldelas. Río Edo. Ourense.

    El trabajo continuado de AEMS-Ríos con Vida durante la última década ha contribuido a que la opinión pública muestre su rechazo a este despropósito. No obstante, hay que seguir alerta ante planes tan obsoletos como el Hidrológico y el Hidroelectrico de Galicia,objeto de nuestra campaña "sobran vatios, faltan ríos vivos, sobran presas" (wvvw.rios-vivos.org”)  que resume las posibilidades de ahorro energético que hay la necesidad de demoler las presas insostenibles.  

Minicentral del Cadós. Bande. Ourense.

Esa oscura marea de hormigón pretende levantar en Galicia 24 nuevos embalses y 100 minicentrales. Unión Fenosa es la principal impulsora y beneficiaria de este Plan, que atenta directamente contra el Derecho Comunitario Europeo. Esta empresa consiguió eludir inexplicablemente la aplicación de la ley durante tres años a cambio de 240 millones de pesetas, gracias a un convenio firmado por Carlos del Álamo, ex conselleiro de Medio Ambiente. Creemos que se debiera explicar con luz y taquígrafos por qué la Xunta otorga tan exorbitado trato de favor a esta compañía, debiendo ser esto una de las principales preocupaciones de Xosé Manuel Barreiro, el nuevo conselleiro.  

Minicentral do Rexo. Arnoia. Allariz. Ourense.

 Veinte organizaciones que representan a diecinueve millones de personas de España, Europa y América nos apoyan desde el desarrollo rural, el ecologismo, el turismo rural, la defensa de los derechos laborales, la pesca y la Universidad. Los ciudadanos, aún sin definirse conservacionistas, son cada vez más sensibles a los efectos de la sobreexplotación hidroeléctrica. ¿Insolidarios? Puede que sí, pero sólo con quien pretende degradar los ríos y el territorio de todos para su lucro exclusivo y a precio de saldo.  

Minicentral del río Cerves. Ourense. Foto S. Lorenzo.

 

Pedro Brufao Curiel

es Doctor en Derecho Administrativo y Premio Nacional de Medio Ambiente 1958.

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