Reportaje
40 Magazine [Julio 2002]
Hace
una reverencia y se presenta en sociedad, pero esa cara nos suena.
Durante un lustro militó en el pelotón de cabeza del
pop español como integrante del dúo femenino Ella Baila
Sola. En el otoño de 2001, un recopilatorio de éxitos
puso fin a aquel proyecto de lirismo juvenil. En su emancipación,
muestra su otro yo, su lado salvaje, sus mejores dotes de creadora,
de artista autosuficiente. El disco que inaugura su carrera en solitario
contiene catorce razones para seducir a los fans de siempre y subir
un peldaño hacia esa audiencia más exigente. Es marta
botía, en solitaria danza.
Así
se presenta al mundo quien fue 50 por ciento del dúo Ella Baila
Sola, una página ilustre del cancionero pop de los 90 en
este país. Marta Botía ha hecho mucho más que cumplir
lo prometido.
-Marta, ¿cómo se te ha quedao el cuerpo después
de publicar el primer álbum de tu carrera en solitario? Yo diría
que espléndido...
-Estoy agotada pero contentísima, muy satisfecha del trabajo
realizado. Han sido siete meses de intensa actividad. Estoy tan feliz
que me está encantando hasta hacer la promoción, contar
lo mismo siete veces al día. Ha sido un privilegio trabajar en
este disco, y encima parece que está gustándole a la gente.
Es una gozada, me he quedado nueva.
-Se te ve otra disposición, otra vitalidad.
-Estoy de acuerdo. Creo que voy pasando etapas. En el grupo anterior
era más hippy. Me sentía muy cómoda haciendo esa
música, pero ahora no podría defenderla. He crecido como
persona, he madurado, he afianzado mi
personalidad. Y ahora estoy en un momento en el que me gusta como estoy,
tengo mis ideas y soy capaz de argumentarlas y defenderlas; eso lo traslado
a la música, que está más echa p 'alante, tiene
más fuerza. Soy capaz de desgarrarme la voz en una canción,
de poner una guitarra distorsianada y creérmela.
-En la canción Quién es quién hablas de 'cumplir
lo prometido'.
Solicito una aclaración sobre el destinatario de tales promesas.
En realidad no es una promesa a nadie, es una pregunta gene-
ralizada. Estoy un poco harta de las máscaras de la gente; hay
demasiado conformismo, pusilanimidad. Me gusta que la gente dé
la cara, que se quite la máscara. Por eso en la canción
me pregunto quién puede prometer y cumplir lo
prometido. A veces se olvida que cuando das tu palabra a alguien es
por ser ese alguien, y ese alguien se la cree porque eres tú.
Pero yo no he cumplido con mi palabra, sino con mi sueño, y aquí
lo tengo, hecho disco.
-¿Qué objetivos te marcaste al enfrentarte a este primer
disco?, ¿cuál fue tu declaración de intenciones?
-Yo sólo pensé que éste es el futuro. Ahora confío
en mí. Esta soy yo como persona y como artista. Intento que la
gente empiece a creer en mí como ente independiente musicalmente
hablando, que crean que tengo algo que contar
como Marta. Y declararme como alguien que adora la música y la
respeta sobre todas las cosas. Intento ser sincera y hacer lo que me
gusta, transmitirlo. Lo que más me gusta en el mundo es hacer
música y me siento una privilegiada.
-Ciertamente, en este disco controlas hasta el último detalle
de lo que sucede con tu música: compones, cantas, tocas, produces...
sólo te faltaba llevarle los cafés al personal allá
en el estudio.
-(risas) A alguno se los he traído. La verdad es que eso no estaba
planificado, pero en el momento en que compuse las canciones hice yo
misma las maquetas, no quise tener arreglistas. En el disco tocan músicos
de primer nivel,
pero realmente la música estaba hecha. Luego me preguntaron que
quién quería como productor. Yo dije que Quincy Jones.
No se puede. Entonces pedí algo que me sorprendiera. Llegamos
a hablar con Mike Hedges, productor de U2, pero tenía problemas
de agenda. Así fue como nos lanzamos a la piscina y asumí
yo la producción. En el estudio lo ves todo muy grande, todas
las decisiones pasan por ti, pero cuando estás en la burbuja
se te pasa el miedo. Ha sido muy agradable,
me he sentido muy apoyada.
-Musicalmente se te ve muy lejos de la canción de autor que
has defendido en los discos de tu grupo anterior. La actitud es más
avanzada, con varias letras en inglés, ritmos programados, guitarras
furiosas...
-Estoy de acuerdo. Ya cuando estaba en el grupo me quería alejar
dela etiqueta de cantautora así un poco triste, aunque hacíamos
una música muy acústica que se prestaba a esa definición.
Yo me quería acercar a la música que he escuchado toda
mi vida, el rock, el pop de los 80. Me pongo un disco de Bruce Springsteen
y voy gritando en el coche. Los arreglos dance se me han ido ocurriendo
y por qué no los iba a hacer. Quería sorprenderme.
-¿Cuál fue el primer sentimiento al finalizar la grabación?
-Satisfacción. Pensé: esto lo he hecho yo. Cuando lo tuve
ya en mis manos fue alucinante, era como quitarte la gota de surdor.
-Honestamente, ¿cuál crees que puede ser tu aportación
a la escena de cantantes solistas y del pop español, en general?
-Quizá pueda aportar algo al rock. Si me oyen los Rolling me
matan. Pero creo que en este momento no hay algo así en España,
por lo menos en una voz femenina. Puede haber un hueco para estas guitarras
chillonas, menos pop.
Tampoco me atrevería a decir que soy la nueva Luz Casal, pero
es algo nuevo.
-También te estrenas uniendo tu voz a la de cantantes masculinos:
DJ Kun, Antonio Vega, Bunbury... el tema que haces con éste último,
Dices no, ha quedado realmente atractivo.
-Sí, con Bunbury había hablado varias veces de hacer algo
juntos. Esdivino, es un talento innovador en la música. Es una
de las voces que han hecho la banda sonora de mi vida. A Antonio Vega
no lo conocía, pero fui a un concierto
suyo, me armé de valor y le di una maqueta. A los dos días
estaba en el estudio cantando conmigo.
-En el primer single, No tienes, le lanzas algún que otro
improperio a un sujeto anónimo. ¿?
-Esa canción tiende un puente entre lo que hacía antes
y lo de ahora. Eso es necesario, porque yo no vengo de cero. Me apasiona
salir con una letra que dice lo que dice. Yo ya sé ir de cara
y se puede adivinar lo que hay en el disco; letras atrevidas y directas.
Es una canción dirigida a mucha gente, sin nombre y apellidos.
Es una crítica hacia formas de ser que no entiendo.
-Un recuerdo de Ella Baila Sola.
-Es una etapa maravillosa de mi vida. Todo lo que recuerdo es bueno.
Siempre quedarán esos tres discos y esas canciones que han hecho
vibrar a mucha gente. Fue un placer cantarlas, y conocer algo más
de este mundo tan bonito a través de ese grupo.
-El epitafio.
-EBS no ha muerto, sigue vivo en el corazón de muchas personas.
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