Marta
Botía | "Antes me sentía limitada"
Tras colocar
cerca de dos millones de discos, Ella Baila Sola disimularon sus diferencias
en una separación "amistosa" que recurría
al tópico de la necesidad de expresarse individualmente. Dos
años después, Marta Botía da por fin salida a
sus inquietudes artísticas en Cumplir lo prometido, un debú
solista en el que la rubia del dúo trata de reivindicarse como
autora firmando canciones en la estela de cantautoras eléctricas
americanas línea Alanis, alguna rumbita y baladas y medios
tiempos que hacen añorar los característicos juegos
de voces a lo Indigo Girls que firmaba con Marilia. Enrique Bunbury,
que canta en Dices no, le ayuda en su poco creíble faceta de
roquera de diseño con buenos modales y calculada modestia.
Algunas de las
obsesiones líricas de EBS (la pérdida de los amigos,
la rutina sentimental, la madurez, el desamor
) continúan
presentes en un disco grabado con la ayuda de cotizados mercenarios
del pop estatal y en el que también colaboran Antonio Vega
y DJ Kun prestando sus voces a Qué difícil y la disco-rapera
Step back, uno de los tres temas en inglés de una opera prima
de sonido estandarizado y de la que a Marta le "encanta"
hablar.
Un título
como Cumplir lo prometido da la sensación de compromiso. Como
si se hubiera dudado de que fueras a sacar un disco en solitario.
Sí, y me da pena porque es sólo una frase de una canción,
que además la digo como rasgada en plan macarra. Me sonaba
demoledora y me pareció buena como título. Al principio
no caí en las segundas lecturas que pudiera tener. Me di cuenta
cuando me lo comentaron más tarde. Con este disco estoy cumpliendo
un sueño, no compromisos de ningún tipo. En todo caso,
si cumpliera alguna promesa sería conmigo misma.
Se te ve muy
entusiasmada.
Estoy contentísima, ya que me llegan opiniones muy buenas.
Yo me las creo, porque no veo que nadie intente dorarme la píldora
por compromiso. Noto que la gente conoce mis canciones. Además,
he escuchado adjetivos muy bonitos, que era lo que yo deseaba para
un disco como éste; hecho con mucho amor y respeto por la música.
Creo que eso ha llegado a la gente por el respeto que muestran hacia
mi trabajo.
¿Era éste el disco que imaginabas hacer después
de Ella Baila Sola? Sí, porque es totalmente mío;
desde las primeras maquetas, que hice en mi casa con un par de músicos
que me ayudaron con el ordenador, hasta el último segundo en
el estudio Las maquetas iniciales casi podrían haber sido el
disco. La diferencia es que en la grabación todo está
tocado y suena maravilloso, pero, a excepción de un par de
canciones a las que dimos un par de vueltas en el estudio, todo se
ha ajustado bastante a mis ideas iniciales. Tenía tan claro
lo que quería que, cuando enseñé las maquetas
a la compañía, me dijeron que no querían cambiar
nada. Para mí ha sido una sorpresa que me dejaran hacer todo
lo que quería. 'Si tú te atreves, nosotros también',
me dijeron.
Da la sensación de que has tratado de alejarte del sonido
de Ella Baila Sola. En parte, la idea era esa. En Ella Baila Sola
me sentía limitada y este disco me ha dado la oportunidad de
expresarme libremente. Está mi estilo y mi voz, pero he hecho
lo que cada canción me pedía, sea rock, rumba o Rap,
como el tema en plan disco fashion que cierra el álbum. No
hay un estilo tan definido porque no tenía que rendir cuentas,
como antes, a un concepto musical determinado.
El álbum suena también a pop ochentero convencional.
¿Qué sonidos te han influido durante la grabación?
He escuchado muchísima música. Me gustan Alanis (Morissette),
Sheryl Crow y todas las roqueras americanas, pero la música
que más me ha influido en mi vida ha sido la de los ochenta.
De alguna manera, he intentado volver a esa burbuja, a cuando escuchaba
sin parar a Stevie Wonder, Whitesnake, grupos británicos tipo
Cock Robin o también a gente como Christopher Cross. Escuchabas
un segundo de una de sus canciones y te comprabas el disco para oírlo
luego sin parar. Los pianos del álbum no se oyen mucho, pero
suenan como los suyos. No son un plagio, sino un homenaje.
¿Los temas en inglés tienen que ver con esas influencias?
Sí. Mi cultura es anglosajona, toda la vida he escuchado música
en inglés e incluso compuse en ese idioma con mi primer grupo,
"The Just", antes de hacerlo en español con Marilia.
Decidí recuperar esa faceta. Era como una apuesta más.
Además, me encanta cantar en inglés. Es un idioma supermusical
y muy moldeable, que te permite jugar tomando otro timbre de voz y
otro tipo de rimas.
Has elegido como colaboradores a Antonio Vega y Enrique Bunbury,
nombres que funcionan como reclamo comercial.Pero no les he escogido
por ese motivo. A Antonio Vega no le conocía, pero quería
su voz para Qué difícil, el tema con la intro en francés.
Cuando ya estaba acabando el disco, coincidió que tocaba en
la sala Galileo. Me armé de valor, me presenté allí
y le dije: 'Escucha este tema y dime si te apetece hacer algo'. A
los dos días ya estábamos grabando en el estudio. A
Enrique Bunbury y DJ Kun les conozco y hacía mucho que ya habíamos
hablado de una colaboración conjunta.
¿Por qué? Enrique tiene una voz con mucha personalidad,
así que decidí llamarle para que cantara en un tema
rotundo como Dices no. Con Kun sucedió algo parecido: le invité
a escorar hacia el Rap una de las canciones en inglés que incluimos
en el álbum. Iba a ser una versión en plan Blues tranquilo,
la cambié y acabó convertida en un tema de baile con
Rap.
¿Qué ocurriría si el disco no tuviera la venta
esperada? No pienso en eso jamás, nunca pregunto las cifras.
Para componer tienes que olvidarte de las ventas. Es algo tan subjetivo
que nunca puedes saber si una canción va a funcionar. Atravesamos
un momento difícil para vender discos, pero no me da miedo.
A no todo el mundo le ocurre lo mismo. Estoy segura de que
mis canciones siempre van a gustar a alguien. Me he preocupado de
grabar un buen disco, no de la coyuntura ni de lo que está
pasando en la industria. Sólo pido que me dejen un hueco para
que se oigan mis canciones, que esos discos en los que estamos pensando
no copen los medios gracias a la competencia desleal. Todos tenemos
derecho a que la gente pueda escucharnos.
¿Te
molesta que aún te pregunten sobre la disolución de
Ella Baila Sola, sobre si no os soportabais y todo eso? Me molesta
que me pregunten por el chisme, no por lo musical. Aunque me lo digan
entre amigos o con el micro apagado, me da igual; es algo de lo que
ya no hablo.
¿Ha
escuchado Marilia tu disco? ¿Se lo has enviado? No tengo
ni idea, no mantenemos contacto. Se fue de viaje y desconozco si ha
regresado. Espero que, si ya está por aquí, me dé
su opinión.
¿Cómo
te vas a plantear los conciertos? Empezaré a organizar
presentaciones pequeñas a partir de septiembre. Estoy completando
la banda. Algunos de los músicos con los que he grabado, como
Candy Avelló o el teclista Iñaki García, se quedarán
conmigo.
¿Y
el resto? Tengo también a Diego García, un guitarrista
nuevo con el que no he trabajado antes, y espero que Pedro Barceló
pueda estar a la batería. Después de las presentaciones,
iniciaré una gira grande que durará hasta bien entrado
el año próximo.