EntrevistaS

[volver]

Entrevista/Reportaje MAN [Agosto-2002]

Deja atrás una trayectoria que muchos otros hubieran soñado y, con honestidad rockera, ahora sí que baila sola. Su álbum, 'Cumplir lo prometido', concebido totalmente a su aire, ha tenido una magnífica acogida entre los críticos más puntillosos.


TEXTO: RAFA CERVERA FOTOS: ALVARO VILLARUBIA ESTILISTA: JC DE LA OSA PEL & MAQ: ANGEL GRAÑA / LLONGUERAS AGRADECIMIENTOS: LA PERLA, PURA LOPEZ, MOSCHINO, PIAMONTE, BLANCO


Ya la conoces pero ahora vas a tener la oportunidad de conocerla mejor. Marta Botía era el 50% de Ella Baila Sola. Abanderadas de una nueva generación de cantautores a la que también pertenecieron Javier Álvarez y Pedro Guerra, Marta y Marilia Casares alcanzaron el éxito como dúo y pasaron de tocar en el Retiro a vender miles de discos. Eso fue en 1995; en el 2002 el dúo ya es historia y Marta es la primera en dar señales de actividad con Cumplir lo prometido, un álbum en el que se amplía su recurso estilístico. Más rockera, abierta al flamenco o al dance y dejando que su inquieta personalidad impregne esta nueva etapa. Una personalidad que se muestra tal cual durante la entrevista, un mediodía de primavera, en un café madrileño. Marta es locuaz, tanto que a veces sus respuestas se alargan hasta hacerle perder el hilo. "Como me enrrollo, ¿no?", comenta mientras enciende un cigarro. En absoluto, Marta; es lo que pasa cuando alguien tiene mucho que decir.
¿Produce vértigo comenzar de nuevo?
Da un poquito pero es una sensación buena, algo necesario para vivir. Para mí es como partir de cero, porque no hago lo mismo de antes, y eso te da mucha motivación. Empiezo de nuevo, con un estilo que no sé si gustará a los seguidores de Ella Baila Sola. En resumen, todo esto te da razones para levantarte cada día y evita que te duermas en los laureles. Produce un vértigo maravilloso.
¿Te gustan los retos?
Mucho. Este era un reto a muchos niveles. Por ejemplo, cuando un grupo de éxito se separa, sus exmiembros rara vez consiguen igualar el nivel anterior. Y cuando dije que quería producir mi propio disco, imagínate la cara de la gente de la compañía. Yo me hice las maquetas en casa de un amigo para que escuchasen lo que tenía en la cabeza y que decidiesen lo que le parecía. No hubo que insistir mucho, me dijeron sí desde un principio.
Lo tenias tan claro que convenciste a todo el mundo.
Por eso quería producir yo el álbum, las canciones nacieron en mi casa ya casi hechas, sabiendo como tenían que sonar, ésta como un rock, aquélla como una bosanova.
El término cantautora, ¿sirve para reflejar lo que haces?
No sé... ¿qué se te ocurre a ti? (ríe). La verdad es que canto lo que compongo, así que cantautora soy, aunque no tengo nada que ver con ese concepto rancio que muchos asocian con la canción de autor. Hay gente que ha cogido el relevo de ese tipo de estilo con mucha dignidad, como Ismael Serrano, pero no creo que tengamos el mismo punto. Lo mío es más rock, me gusta tener una banda, soy menos intimista. Creo que puedo llenar un hueco que hay en el rock español, que puedo buscar un poquito por ahí, aunque tampoco se bien lo que estoy buscando porque este disco es muy ecléctico. De todos modos, definirte es muy peligroso. Bueno, quizá algo así como blonde ambition, aunque eso sea puro Madonna...
¿Está ella entre tus referencias esenciales?
Absolutamente. Me gusta su música y todo lo que es ella, cómo se ha sabido reinventar, mantenerse, innovar. Sus discos de los 80 estaban entre mis favoritos. La música que escuchaba de pequeña, entre los 10 y los 17 años, Cock Robin, Bowie, Climie Fischer o Madonna, es la que más cosas me ha hecho sentir. En aquella época la música me afectaba muchísimo, era lo único que quería, escuchar música. La provocación de Madonna me parece genial, y toda esa aura que la rodea. Me gustan los artistas que tienen algo especial, que dicen cosas distintas y se comportan de un modo diferente. Que hagan soñar a los demás.
¿Eres de las que opinan que los artistas de Operación Triunfo vienen para llevarse las ventas y la popularidad de los que ya estabais?
Lo que no entiendo de ese fenómeno es que la gente se enganche viendo cómo otros hacen lo que en el fondo quisieran hacer ellos. ¿Por qué en lugar de quedarte sentado frente a la te/e no te vas tú también a un local de ensayo y te pones a cantar? Respecto a lo de la popularidad, creo que ha sido competencia desleal por una razón: era gente que salía cada día en la fe/e. Por eso no considero que sea justo que luego salga el disco de, por ejemplo, Alanis Morissette y tenga que competir con eso. La parte positiva es que el programa ha conseguido vender un sueño.
Cumplir lo prometido. ¿A qué te refieres?
Es una frase que aparece en uno de los temas del disco. Me gusta, es una frase que escuece: "Quien puede prometer/y cumplir lo prometido." Me acuerdo de tantas promesas que he hecho y que no he cumplido... Me entristece pensar que se ha perdido eso de decir: "Te doy mi palabra." Me gustaría recuperarlo, que si se promete algo, que sepas que puedes confiar en ese compromiso. Vamos, si lo has dicho, hazlo y si no, no lo digas.
La amistad es un tema recurrente en tus letras, ¿eres consciente de ello?
Significa muchísimo. Tengo amistad con ese tema, supongo que porque la he vivido de una manera muy distinta a cómo lo han hecho mis amigos. Con el tipo de vida que llevo he aprendido a valorar la amistad de un modo muy peculiar. Es como un monotema que aparece siempre en mis canciones.La amistad es un gran tesoro, el amor en su estado más puro. La familia te viene impuesta, pero los amigos los eliges tú, y los conservas o los pierdes tú.
¿Siempre has sentido así o ha sido algo que has desarrollado a raíz de llevar una vida más ajetreada?
Desde pequeña, para mí, los amigos eran lo más importante. Cuando hacía algo y mis padres me preguntaban por qué, contestaba: "Es que mis amigas lo hacen." Y como la respuesta era: "Y a mí qué me importa", era algo que me parecía inaudito, porque mis amigos eran como Dios. Cuando llegaban las notas de! colegio a casa siempre se quejaban de mis amistades, y a mí eso me repateaba, no soportaba que alguien se atreviese a hablar de mis amigos en un tono negativo. Quizá ahora que tengo menos tiempo para estar con mi gente la valoro mucho más. Hace unos meses, cenando con mis cuatro mejores amigas, una de ellas descubrió que llevamos más de media vida siendo amigas. ¡No veas qué lagrimones nos salían!
¿Cómo se mantienen los lazos de amistad cuando se lleva una vida tan distinta?
No lo sé, pero su reacción te demuestra lo unidos que estamos. Para ellos siempre he sido Marta, la culo sentado o la macarra.
¿Y esos nombres?
Porque me gustaba llegar a los sitios y sentarme y observar. La verdad es que yo me veo más como un culo inquieto, no paro. Lo de la macarra, pues... porque siempre he sido muy macarra (ríe). Cuando todos iban con sus pantalones así y los zapatos asá, yo llevaba botas camperas, pantalones hechos polvo y una camiseta de mercadillo con una hoja de marihuana en el pecho. Lo era y lo sigo siendo.
El disco tiene también temas de desamor, ¿son también letras autobiográficas?
Alguna hay, No es que haya tenido muchos desamores, es que el amor da mucho
de sí, y cuando funciona mal, más aún. Y yo soy de las que, cuando se acaba una historia con un chico, me pongo a escuchar canciones de ésas para sentirme aún peor. Tengo también canciones en el otro lado, en plan "cómo te quiero y qué bien que estés conmigo y no con otra".
¿Eres celosa?
Antes muchísimo, ahora nada. Lo celos dependen mucho de la seguridad que te ofrezca la otra persona, porque aunque estés muy segura, si el otro te falla...
¿Te duele la falsedad, la hipocresía?
El enemigo más peligroso es el que no ves. Yo voy siempre... muy de frente, de hecho hay gente que opina que cuando me conoce, durante los primeros diez minutos se me puede odiar. Cuando estoy mal, estoy mal esté quien esté delante. No es que sea maleducada, es que no me va disimular. Lo mismo me pasa si estoy contenta, puedo llegar y darte un beso y un abrazo. La honestidad no tiene porqué traducirse en crueldad. Para hacer una crítica constructiva no es necesario hacer daño.
¿Prefieres hablar las cosas cara a cara?
Detesto darme la vuelta y que me pongan verde, que me lo digan a la cara. Claro, me caen muchas bofetadas, pero en fin, me van a caer igual, así que mejor que sea porque me muestro como soy.


ERA LA RUBIA DE ELLA BAILA SOLA, EL DÚO QUE FORMÓ CON MARILIA CASARES CUANDO LAS DOS AÚN ERAN COMPAÑERAS EN EL COLEGIO MADRILEÑO DE SAN AGUSTÍN. ASÍ CONVIRTIÓ EN REALIDAD SU SUEÑO DE DEDICARSE A LA MÚSICA. EL PRODUCTOR GONZALO BENAVIDES LAS
DESCUBRIÓ TOCANDO EN EL RETIRO Y NO DUDÓ EN APOYARLAS. EL
PRIMER DISCO, ELLA BAILA SOLA (1996), VENDIÓ MÁS DE UN MILLÓN DE EJEMPLARES. TRAS DOS ÁLBUMES MAS, E.B.S. (1998) Y MARTA Y MARILIA (2000), MARTA INICIA CARRERA EN SOLITARIO CON CUMPLIR LO PROMETIDO. EL CD SE NUTRE DE ROCK, DANCE, POP, RUMBA Y BALADAS, Y CUENTA CON LA PRESENCIA DE BUNBURY (EN QUÉ DIFÍCIL), ANTONIO VEGA (DICES NO) Y DJ KUN, QUE SE MARCA UN RAP EN STEP BACK.


¿Cómo era tu vida antes del éxito?
Normal, la de una estudiante algo rebelde que tenía un sueño. Con 19 años estábamos Marilia y yo grabando maquetas y con 20 ya nos había contratado una compañía. Estudiaba secretariado internacional, la carrera más corta que encontré: no me apetecía pasarme la vida estudiando porque lo que quería era cantar. Mis padres presionaban para que estudiase algo alegando la seguridad; yo decía que para mí la seguridad consistía en levantarme cada día entusiasmada por algo. No veía una nómina o una casa como algo seguro, son conceptos que pueden desaparecer y con ellos la seguridad.
¿Y si no te hubieses dedicado a la música?
Me hubiese dedicado a alguna locura, a salvar a las ballenas, qué sé yo.
Empezar a vivir tan intensamente siendo tan joven, ¿te ha restado inocencia?
Nunca me he tenido por una persona demasiado inocente. Siempre he estado fijándome en todo, queriéndolo saber todo. Era extremista, me gusta más que ser inocente. Sí que mantengo la ilusión, hasta para comprarme unos calcetines que me gustan porque tienen una florecita.
¿Por qué se separó Ella Baila Sola? Coman rumores de que os llevabais fatal...
Se ha dicho de todo pero nunca ha habido una versión oficial, un comunicado que aclarase lo ocurrido. La relación entre ambas se deterioró, nos pegamos un tute de seis años viéndonos todos los días, currando, cantando juntas y buscando siempre un punto medio para todo. Marilia y yo éramos dos puntos opuestos y eso, a los 15, está bien, pero unos años más tarde ya no es lo mismo. Al final quieres hacer las cosas a tu manera, y no es por que te pelees, es que lo quieres hacer así.
¿Cuándo comenzaron a ir mal las cosas?
Con el tercer disco, a partir de ahí ya no nos los creíamos tanto. Fue cuando decidimos que lo mejor era estar cada una por su lado. Nunca nos hubiésemos pegado pero necesitábamos nuestro propio espacio musical. Fue un desgaste. Nuestros cabreos eran como los que uno coge con una hermana, que sabes que al día siguiente no ha pasado nada. Hubo momentos de tensión y desacuerdos, somos humanas y las dos tenemos mucho carácter y somos muy honestas. Quizá por eso mismo nuestras diferencias se hayan manifestado a veces en público, lo cual es una putada porque hemos hecho sentir incómoda a gente que no tenía culpa de nada. Ahí es cuando una debería coger y tragarse su trasparencia.