Alfonso VIII
Alfonso VIII el Noble
Sancho III el Deseado. Museo del Prado. Madrid.

1155. Nace el 11 de noviembre en Soria.

Primer y único hijo del rey castellano Sancho III el Deseado y doña Blanca de Navarra, que fallece en el parto y es enterrada en Nájera.

El rey leonés Fernando II es su tío.

1157. Fallece su abuelo, el rey Alfonso VII.

1158. El 31 de agosto fallece su padre y el pequeño Alfonso es declarado heredero al trono.

Antes de morir ha nombrado como Custodio del Rey a Gutiérrez Fernández de Castro -anterior ayo de Sancho III-, y como Regente a Manrique de Lara.

1159. Pero Los Lara no aceptan la custodia de Los Castro, maniobran astutamente y consiguen que Gutiérrez Fernández les entregue al pequeño rey, en la persona de García García de Aza -a la sazón tío de don Manrique de Lara-, con la promesa de devolverlo en cuanto así lo requiera.

Blanca de Navarra

El pequeño Alfonso vive unos meses en Aza educándose junto con los hijos de don García.

Los Lara reclaman a Los Castro la entrega de las villas y fortalezas propiedad del niño-rey y estos se dan cuenta del engaño en que han caído.

Los Castro dominan en Burgos, Castrojeriz, Valladolid, Dueñas y Castilla La Vieja. Los Lara en Toledo, la Extremadura castellana, Soria, Segovia, Avila y Asturias.

En este contexto se producen las agresiones de los reinos rivales de Navarra y León, aprovechando la guerra civil nobiliaria y su minoría de edad.

Sancho VI de Navarra consigue anexionar a su reino Logroño, Cerezo y Briviesca -entre otros-.

Fernando II -aliado de los Castro- consigue conquistar algunas zonas de Castilla.

Los Lara preocupados por la relativa proximidad de las huestes de Fernando II, deciden trasladar al joven rey que se encuentra en Aza, a Soria -considerada más segura- bajo el cuidado de los Santa Cruz, afines a su causa.

1160. Se celebra la Batalla del Lobregal en algún lugar cerca de Villabrágima -Valladolid-.

Fernando II de León, por Isidoro Lozano.
Escudo de armas de Los Castro.

Los Castro -capitaneados por Fernando Rodríguez de Castro- obtienen una rotunda victoria sobre la familia rival, haciendo prisionero incluso a uno de los hijos de don Manrique de Lara, replegándose estos a territorio soriano.

En Soria el rey leonés está a punto de hacerse con él, no consiguiendolo por la

"fidelidad de algunos caballeros castellanos".

1161. Los Castro intentan atraerse al Rey de León para su causa, pero éste se encuentra inmerso en aplastar un foco de rebelión que se ha producido recientemente en la ciudad de Salamanca.

1162. Gutierre Fernández de Castro obtiene importantes apoyos para su causa: el Rey de León y el Arzobispo de Toledo, entre los más importantes.

En verano el rey leonés conquista Segovia sin problemas, y poco hace lo mismo con Toledo.

Los Lara entregan al pequeño Alfonso al Concejo de Soria.

El Concejo reconoce la custodia de Fernando II sobre el pequeño rey y se lo entregan.

En lo que queda de año y el siguiente, el rey leonés permanece en Castilla acompañado de su sobrino, firmando documentos en los que

"tiene la tutela del rey Alfonso, reinante en Toledo, Extremadura y Castilla"

En este período ambos viven en Soria y Almazán.

1163. Pedro Núñez -de los Santa Cruz- traslada al pequeño Alfonso hasta el Castillo de San Esteban de Gormaz, perseguido por las tropas de Fernando II.

En verano la villa es asediada por los leoneses junto con los Obispos de Toledo, Segovia, Sigüenza, Ávila y Osma.

Dibulo imaginario de un encuentro guerrero en las inmediaciones del castillo.
Fernando II de León. Grabado perteneciente a la Historia de España Ilustrada de Rafael Castillo.

Antes de que acabe el año firma junto a su tío Fernando II un documento mediante el cual entrega la villa de Uclés a la Orden de Santiago, firmando como testigos las dos poderosas familias (5).

1164. Un importante contingente de tropas formado por caballeros y milicias avilesinas, las tropas de la familia Lara y acompañados del pequeño rey se dirigen a la ciudad (1), hostigando a las villas afines a los Castro durante el camino.

Fernando Rodríguez de Castro -Tenente de Toledo- se hace fuerte en el Castillo de Huete, siendo inmediatamente requerido por don Manrique de Lara para que entregue la villa, cosa a la que se niega.

Alega que se la entregará personalmente al Rey de Castilla cuando esta lo tenga y que aún no hay rey.

Manrique de Lara divide su ejército en tres. Uno de ellos, al mando de su hermano Nuño Pérez de Lara, con la exclusiva misión -en caso de torcerse las cosas- de huir con el pequeño rey y ponerle a salvo.

El 9 de julio se produce el ataque a Huete en el que don Manrique de Lara muere a manos de Fernando Rodríguez de Castro y su ejército es nuevamente derrotado.

Su hermano Nuño Pérez de Lara le sustituye como jefe del clan y emprende la retirada camino de Zorita.

Pero las villas y ciudades castellanas se les van uniendo poco a poco y Los Castro comienzan a perder paulatinamente adeptos.

1165. Fernando II renuncia definitivamente a la custodia del pequeño Alfonso, a cambio de algunos territorios en Tierra de Campos.

1166. En marzo se celebra un Sínodo de Obispos en Segovia, donde se confirma a Alfonso como futuro Rey de Castilla.

Las ciudades castellanas poco a poco comienzan a reconocerle como su rey.

Estatua de Alfonso VIII (bastante deteriorada) en Toledo.2009.

Toledo es reconquistada a los leoneses.

El castellano Fernando Rodríguez de Castro -a la sazón Tenente de Toledo bajo bandera leonesa-, es expulsado del reino, parte junto con toda su familia, poniéndose bajo el servicio de los almohades, tras haber caído en desgracia también ante el rey leonés.

1167. En octubre se firma el Tratado de Fitero con Navarra.

1169. Se produce un ataque aragonés que no tiene consecuencias.

El 11 de noviembre Alfonso es declarado mayor de edad y armado caballero en el Monasterio de San Zoilo -Carrión de los Condes-.

Con catorce años de edad, pasa a reinar efectivamente sobre Castilla. Su primera intención es reconquistar las tierras perdidas durante su minoría de edad.

Con tropas leales recupera el vasto territorio del Señorío de Zorita -fortaleza incluída-, antaño pertenecientes a la desleal familia de Los Castro.

En noviembre celebra su primera Curia en la ciudad de Burgos.

1170. Establece una alianza con Alfonso II de Aragón, llamado el Casto.

En agosto, estando en Zaragoza con el rey aragonés, envía a Burdeos, una embajada de obispos, condes y ricos hombres de Castilla, al objeto de traer a su futura esposa Leonor Plantagenet, hija del Rey de Inglaterra Enrique II y hermana de Ricardo Plantagenet, más conocido como Ricardo Corazón de León.

En septiembre se celebra el desposorio con asistencia del Rey de Aragón, y se escoge como lugar Tarazona, ciudad episcopal aragonesa en frontera con Castilla.

Fortaleza de Zorita de los Canes (GUADALAJARA, 2010)
Grabado en el que aparecen Alfonso VIII y Leonor Plantagenet con motivo de la donación de la Fortaleza de Uclés (Archivo Histórico Nacional).

El rey cuenta con 15 años y su flamante esposa con 9.

De este matrimonio nacerán:

  • Sancho, (1172-1172)
  • Fernando, (1173-1179)
  • Sancho, (1180-1181)
  • Berenguela, (1180-1246), declarada sucesora al reino y casada con Alfonso IX (Rey de León en 1197)
  • Enrique, (1182-1183)
  • Fernando, (1183-1183)
  • Urraca, (1187-1220), casada con Alfonso II de Portugal
  • Blanca, (1188-1252) mujer de Luis VIII de Francia
  • Fernando, (1188-1211)
  • Constanza, (?-1243), abadesa del Mº de las Huelgas
  • Leonor, (1202-1244), casada con Jaime I el Conquistador
  • Enrique, (1203-1217), reinará como Enrique I de Castilla)
  • Mafalda

Leonor recibe como dote las ciudades de Burgos, Castrojeriz, Nájera, Carrión, Monzón, Aguilar de Campoó, Zorita ..... mientras ella aporta el Condado de Gascuña.

El rey aragonés se compromete a casarse con Sancha -tía de Alfonso VIII-. Ambos acuerdan:

"alianza y ayuda mutua contra todos
excepto contra el rey de Inglaterra, al cual tenemos como padre"

1172. Se produce un ataque almohade que reconquista algunos lugares Castillo de Garcimuñoz, Alcaraz, Vilches..., pero fracasan en la toma de Huete, defendida valientemente por Pedro Manrique de Lara.

Ruinas del Castillo de Huete.
Restos del castillo de Enciso (2005).

Las milicias concejiles castellanas realizan cabalgadas continuas hacia territorio musulmán obteniendo importantes botines y apresamiento de ganado.

1173. Firma treguas con los almohades porque quiere recuperar inmediatamente todo lo perdido ante Navarra en su minoría de edad. Se producen dos expediciones militares contra el reino navarro.

El 27 de enero se encuentra en la villa de Almazán.

En verano se produce una expedición castellana que toma diversas ciudades riojanas como Quel.

El 31 de julio está documentado el paso del ejército castellano que vuelve tras la primera expedición a su paso por la villa riojana de Enciso.

En otoño se produce una segunda expedición.

El 23 de octubre se encuentra ya en la propia Pamplona.

El 10 de diciembre sus tropas se encuentran de regreso en Burgos.

Las malas relaciones entre la Orden de Santiago y el Rey de León provocan el abandono de los caballeros santiaguistas tras la pérdida de Cáceres, siendo magníficamente acogidos por el Rey de Castilla.

1174. El 9 de enero se encuentra en Arévalo, donde firma un documento de donación de la villa de Uclés a la Orden de Santiago.

Los caballeros santiaguitas la convierten en la cabeza de la orden, comprometiéndose a defender el territorio de cualquier ataque musulmán.

El 11 de enero casa su tía Sancha con Alfonso II de Aragón.

En primavera se produce un nuevo ataque castellano-aragonés contra Navarra.

Alfonso II de Aragón, según un retrato de Manuel Aguirre y Monsalbe (1885).
Sancho VI el Sabio. Parte del retrato existente en el salón de la Diputación Foral de Pamplona.

Mientras los aragoneses asedian y destruyen el Castillo del Milagro, sus tropas derrotan a las navarras cercando al propio Sancho VI en el Castillo de Leguin, escapando finalmente del cerco castellano.

El 15 de agosto sus victoriosas tropas se encuentran nuevamente en Burgos.

1176. Finalmente se recurre al arbitraje de Enrique II de Inglaterra para intentar buscar una solución negociada al conflicto.

El monarca inglés determina que ha de volverse a la situación anterior a 1158, sentencia que no será cumplida por ninguna de las dos partes.

1177. Finalizadas las treguas con los almohades Alfonso VIII se fija en su gran objetivo: extenderse hacia el sur a costa de los territorios musulmanes.

El primer gran objetivo es la ciudad musulmana de Kunka -Cuenca-.

El 6 de enero comienza el asedio.

Los almohades responden con sendas expediciones contra tierras toledanas y de Talavera.

El 21 de septiembre Kunka capitula.

El rey castellano otorga a la ciudad recién conquistada el Fuero de Sepúlveda.

El mismo día de San Mateo sus tropas consiguen la conquista de Consuegra.

Alfonso VIII no se detiene y marcha al frente de sus tropas en dirección a un enclave que podría abrir las puertas de los Reinos de Valencia y Murcia: Alarcón.

Foto cortesía de Jose Manuel Timon (2006).

Castillo de Garcimuñoz (CUENCA). 2009

En el camino van cayendo algunas poblaciones menores.

Conquistada la antigua Al-Borch Hamal musulmana, hace entrega de la misma al valiente caballero Garci Muñoz, nombrándole alcaide del castillo y encargándole de la repoblación de la misma, denominándose la población a partir de entonces Castillo de Garcimuñoz.

1179. Aragón y Castilla establecen el 20 de marzo Tratado de Cazorla, mediante el cual se trazan las fronteras entre ambos reinos y el reparto de los territorios bajo control almohade.

Según dicho tratado, Aragón tendrá prioridad en la conquista de Castellón, Valencia hasta Alicante. El resto del territorio será competencia exclusiva de Castilla.

El 15 de abril alcanza un tratado de paz con Sancho VI el Sabio.

1180. Se reúne en Tordesillas con Fernando II de León.

Concede fuero a Zorita de los Canes, al objeto de evitar el despoblamiento como consecuencia de las razzias musulmanas.

El 1 de junio comienzan las obras del Monasterio de las Huelgas.

1181. En febrero se entrevista en Castronuño con Fernando II de León. Reunión que se amplía en el mes siguiente en Medina de Rioseco.

A ambos monarcas no les interesa que renazcan las hostilidades.

Castilla pretende disponer de todos sus efectivos en el frente sur y la economía leonesa no se encuentra boyante después de tanta guerra.

Se crea una comisión de cinco hombres buenos de cada reino para velar por el cumplimiento de esta tregua.

1182. En primavera el propio rey encabeza una expedición que atraviesa el Valle del Guadalquivir, donde conquista las fortalezas de Almenara y Setefilla a los almohades.

Alfonso VIII. Jardines de la Plaza de Oriente. Madrid

Alarcón (2009).

En verano el contraataque almohade les permite recuperarlas.

1183. El 1 de junio firma el Tratado de Fresno-Lavandera con Fernando II, por el cual el leonés se compromete a romper el tratado de no agresión que tiene con los almohades atacando sus plazas.

Justo cuando se inicia el asedio de Alarcón.

1184. En febrero se consigue la conquista de Alarcón, la considerada inexpugnable, tras haber sido duramente asediada durante nueve meses.

Su caída conlleva la toma del territorio colindante. Inmediatamente, el rey Alfonso ordena la repoblación de la zona.

1185. Muere el rebelde Fernando Rodríguez de Castro, Señor de Trujillo, ciudad que pasa inmediatamente a manos castellanas.

Como consecuencia la frontera musulmana se desplaza aún más hacia el sur.

1186.Funda Plasencia (UT PLACEAT DEO ET HOMINIBUS)

"para placer de Dios y los hombres"

Dotándola de una extensa guarnición como posición adelantada castellana frente a los almohades.

Y poco después, el flanco este de Alarcón se encuentra reforzado tras la toma de Iniesta y algunas otras poblaciones como Enguídanos.

1188. El 22 de enero muere Fernando II de León.

Plaza de Trujillo con el castillo al fondo (2004).
Grabado que representa la investidura de Alfonso IX como caballero por Alfonso VIII.

Nombra a Diego López II de Haro como Alférez Real.

En Palencia nace su hija Blanca.

En mayo se encuentra en Sotofermoso -Cáceres-, donde recibe a Alfonso IX, de quien recibe declaración pública de vasallaje. Asímismo, se compromete a casar con Urraca -que tiene dos años de edad- una de las hijas del monarca castellano.

En verano se celebran Cortes en Carrión de los Condes -las primeras a las que puede acudir los procuradores y el pueblo llano-, recibiéndose la visita de representantes de 48 villas y ciudades del reino, amén de numerosos nobles peninsulares y europeos que se hacen armar caballeros por el rey castellano, entre ellos el joven rey leonés Alfonso.

Poco después se recibe al príncipe Conrado de Suabia, elegido para marido de su hija Berenguela -que tiene actualmente ocho años-.

La oposición de ésta dará al traste con el proyecto, pero el príncipe es armado caballero igualmente.

Sin embargo, en el mismo año, tropas castellanas ocupan posiciones fronterizas leonesas -Coyanza, Valderas-....

1189. Crea el Obispado de Plasencia en la persona de don Bricio.

1190. El rey tiene que mediar entre las disputas territoriales suscitadas entre los Concejos de Segovia y Madrid, marcando el Sistema Central como linea divisoria.

En septiembre se entrevistan los Reyes de Aragón y Navarra en Borja, acordando una alianza en contra de Castilla, que se resuelve con algunas incursiones por tierras sorianas.

Castilla contraataca con incursiones en tierras de Teruel.

El contencioso se solventa gracias a la mediación de los Obispos de Osma y Tarazona. El rey aragonés se desentiende momentáneamente de los problemas peninsulares y fija sus ojos en sus territorios franceses.

Alfonso IX casa con Teresa de Portugal.

1191. Se firma una alianza en Huesca entre los Reinos de Aragón, León, Navarra y Portugal.

Castilla asegura sus fronteras.

Se comienza la construcción del Castillo de Alarcos -Ciudad Real-.

El rey Alfonso VIII, en una pintura idealizada por Miguel Scheroff.
Estatua de Sancho VII el Fuerte, en la ciudad de Tudela.

1192. El Papa anula el matrimonio entre Alfonso IX y Teresa de Portugal.

Se vuelven a celebrar Cortes en Carrión de los Condes.

1194. El 20 de abril se firma el Tratado de Tordehumos, por el cual castellanos y leoneses acuerdan una tregua de 10 años para acabar con sus enfrentamientos fronterizos -y Castilla devuelve a León algunas de las plazas conquistadas años antes-.

El 27 de junio muere Sancho VI de Navarra, sucediéndole su hijo Sancho, apodado el Fuerte.

Desde Toledo parte una cabalgada castellana dirigida por el Arzobispo de Toledo Martín López de Pisuerga hacia el valle del Guadalquivir.

El mismo monarca dirige personalmente otra que le lleva hasta Algeciras -desde donde se permite desafiar al lider almohade Yacub ben Yusuf-.

Ya de vuelta, en la Alhama de Toledo conoce a una bella judía de nombre Fermosa -Raquel para los cristianos-.

La bella hebrea tiene tan absorbido al monarca que éste tiene completamente desatendido reino y reina.

Algunos nobles idean un plan para apartar a su rey de la bella hebrea Raquel. Organizan una jornada de caza y, aprovechando la ausencia real, hacen degollar a Raquel y sus familiares.

Cuando vuelve el rey y se entera de lo sucedido, únicamente piensa en vengar su muerte y en encontrar a los responsables.

Finalmente, consiguen convencerle de que ha sido objeto de una especie de castigo divino causado por su indecoroso comportamiento y Alfonso olvida las represalias, sumido en una profunda tristeza.

1195. Las incursiones castellanas han irritado sobremanera al emir almohade Yaqub Ben Yusuf.

El 1 de junio cruza el estrecho al frente de un gran ejército.

Tres días después salen de Córdoba hacia territorio cristiano.

Alfonso VIII. Libro de Estampas de los Reyes. Alcázar de Segovia.

Reconstrucción del Castillo de Alarcos.

Llegan hasta el Castillo de Salvatierra que toman sin excesivos problemas. Y siguen avanzando.

Alfonso VIII, que se haya en Toledo, ya ha sido informado de estos movimientos y ha hecho un llamamiento a los reyes cristianos peninsulares para defender

"la causa de la cristiandad"

Obteniendo la respuesta afirmativa de los demás reyes.

El 13 de julio los almohades se encuentran cerca del Castillo de Alarcos.

Impaciente viendo que las tropas prometidas no llegan, decide salir al encuentro de los almohades.

En Guadalerzas se le unen las tropas del Maestre de Santiago don Gonzalo Rodríguez, así como las del Maestre de Calatrava don Nuño Pérez de Quiñones en Malagón.

El día 17 llega a Alarcos.

Y ordena a sus tropas que se preparen para entablar batalla al día siguiente sin esperar los refuerzos leoneses que ya están por tierras de Talavera, a pesar de los consejos de algunos de sus nobles. Craso error, pues los almohades se estima que disponen de una superioridad numérica de 2/1.

El día 18 manda salir a sus hombres. Bajo un sol ardiente y aguantando el peso de sus armas, esperan inútilmente la presencia de sus enemigos musulmanes, que no aparecen.

Los castellanos respiran aliviados. Los almohades han tenido miedo y finalmente han huído.

Lo que ignoran, es que precisamente la táctica musulmana es hacer que la sed y las pesadas armas generen cansancio en los cristianos y esten al siguiente día más fatigados -como así realmente ocurrió-.

El día 19 los árabes se encuentran perfectamente formados. Los cristianos forman apresurada y desorganizadamente delante de ellos. Comienza la batalla. Las primeras filas cristianas caen abatidas bajo las certeras flechas almohades.

Se lucha valientemente por ambos lados. Según avanza el día las fuerzas flaquean en las filas cristianas y la ventaja numérica empieza a pesar.

Guerrero almohade.
Fotografía aérea del Castillo de Calatrava. Cortesía de José Luis Galán Cogolludo.

Don Diego López de Haro se refugia con los restos de su maltrecha caballería en el Castillo de Alarcos.

Los nobles castellanos le piden a su rey que se retire para preservar la vida, cosa que este hace de mala gana y a regañadientes. Se emprende la huída.

A duras penas consiguen llegar a Toledo.

Diego López de Haro llega a los pocos días a Toledo. Ha conseguido salir de Alarcos, entregando algunos rehenes y todo cuanto de valor militar o de otro tipo pudo conseguir.

Las pérdidas en hombres han sido importantes: los Obispos de Sigüenza, Ávila y Segovia, amén de muchos nobles y valerosos soldados castellanos.

Los almohades prosiguen su marcha y toman el Castillo de Calatrava -cuyos defensores, los freires calatravos, son pasados a cuchillo-.

Seguidamente hacen lo propio con Caracuel, Malagón y Guadalerzas -por citar sólo las más importantes-, aunque no consiguen tomar Consuegra, que es defendida por los Caballeros Hospitalarios.

La lista de villas y poblaciones perdidas es igualmente extensa.

Cuando los suministros empiezan a flojear, Yacub Ben Yusuf se limita a dejar guarniciones en las fortalezas conquistadas y emprende el regreso.

Alfonso IX de Leon se entrevista en Toledo con Alfonso VIII.

Ante la difícil situación castellana le exige la entrega de algunos castillos en Tierra de Campos a cambio de su ayuda. El monarca castellano se niega.

El leonés pacta con los almohades y con el Reino de Navarra.

1196. Los leoneses siembran el terror por Tierra de Campos.

Los navarros hacen lo propio por Soria y Almazán.

Por el sur los musulmanes toman otros castillos y poblaciones -Plasencia-... llegando hasta Guadalajara.

Alfonso IX. Ayuntamiento de León.

Castillo de Maqueda

Sitían las poblaciones de Madrid, Alcalá de Henares, Talavera, Maqueda y Toledo. La situación se torna dramática.

El Papa y Alfonso II de Aragón presionan para lograr la paz.

En marzo, Sancho el Fuerte y Alfonso VIII la firman en Agreda (2).

En abril muere Alfonso II, sucediéndole su hijo Pedro II, con quien establece inmediatamente una alianza -su madre, doña Sancha es tía de Alfonso VIII-.

Los ejércitos castellano y aragonés se concentran en Ávila, desde donde se puede contemplar el desarrollo de los acontecimientos y dirigirse donde mejor convenga.

Viendo que las ciudades toledanas resisten, se dá la orden de ataque contra el ejército leonés, que abandona rápidamente Tierra de Campos.

El Papa excomulga al Rey de León por su alianza con los infieles y la Orden de Santiago niega su obediencia al leonés.

En julio se retiran los almohades y Castilla contraataca.

El 15 de agosto Plasencia es recuperada.

1197. Se produce una impresionante razzia almohade que recorre Talavera, Uclés, Alarcón, Huete, Toledo, Cuenca, Oreja, Madrid, Alcalá de Henares y Guadalajara. Pero todos los asediados resisten.

Sancho I de Portugal entra en la guerra atacando al Reino de León.

El ejército castellano-aragonés se interna en León por Castroverde, mientras los portugueses aprietan por el noroeste.

Los leoneses derrotan a los portugueses en la Batalla de Pinhel.

Los almohades -con dificultades en el norte de África- aceptan las treguas ofrecidas, retirándose.

El Rey de Castilla ha salvado momentáneamente una difícil situación.

Sancho I de Portugal.

Berenguela de Castilla. Ayuntamiento de León.

Si el apoyo almohade no le queda otra al rey leonés que aceptar las condiciones que le son impuestas.

Tras las treguas con León, Castilla reconquista Plasencia y parte de la comarca de Coria. Pero no puede seguir avanzando porque un eventual contraataque almohade daría al traste con lo conquistado.

En diciembre Alfonso IX casa con Berenguela -hija de Alfonso VIII- y entrega algunos castillos y plazas.

1198. Las treguas entre Navarra y Castilla se rompen.

1199. En enero recibe una embajada que trae a la madre de su esposa Leonor al reino. Tras conocer a sus nietos le pide al reypermiso para llevarse a su hija Blanca y desposarla con el hijo del Rey de Francia. El monarca no se opone pues no olvida sus intereses franceses.

Sus tropas conquistan Álava y Guipúzcoa, territorios que son donados inmediatamente a don Diego López de Haro, convirtiéndose éste en Señor de Vizcaya.

Sancho VII pide ayuda a sus habituales aliados, los almohades, pero éstos se encuentran inmersos en guerras intestinas en el norte de Africa, limitándose a enviarle algo de dinero.

El 14 de diciembre se entrega el Monasterio de las Huelgas a la Orden del Císter.

1200. Se firma la paz con el rey navarro, donde reconoce este la pérdida de Álava y Guipuzcoa.

1201. El matrimonio entre Alfonso IX y Berenguela es anulado por el Papa por ser familiares de segundo grado -tío y sobrina- respectivamente, a pesar de haber tenido ya cinco hijos en común.

La separación promueve de nuevo los enfrentamientos por algunas plazas fronterizas incluídas en la dote de Berenguela.

Dota a la ciudad de Plasencia de unas espectaculares murallas.

Don Diego López de Haro se declara como enemigo de Castilla, pasándose junto con su hueste al Reino de Navarra, desde donde comienza a atacar las posesiones castellanas.

Alfonso VIII le quita el Señorío el cual queda incorporado a la Corona.

1202. Don Diego López de Haro es asediado en Estella.

Finalmente, se firma la paz entre todos los reinos cristianos.

Escudo original creado por don Diego López de Haro para su linaje.

Retrato que representa a Leonor Plantagenet.

Concede Fuero a la villa de Madrid.

A partir de este momento comienza a preparar cómo y cuándo devolver el golpe recibido en Alarcos.

Casa a su hija Urraca con el príncipe Alfonso, hijo de Sancho I de Portugal.

1203. El 23 de octubre visita Carrión, concediendo privilegios a los monjes de Sahagún.

1204. Muere la madre de su esposa Leonor, quedando esta sumida en una gran tristeza.

Se entrevista en San Sebastián con numerosos nobles franceses, quienes le piden que intervenga en La Gascuña francesa.

Este mismo año Alfonso VIII confirma que reposará en el final de sus días en el Monasterio de Las Huelgas de Burgos, rompiendo la tradición castellana de reposar en Toledo.

1205. Viaja con algunos de sus nobles hasta Gascuña (3) para tomar posesión en nombre de su esposa Leonor, del territorio que por herencia le pertenece. Ocupa todo ese territorio francés, excepto Burdeos y Bayona, pero sus conquistas serán efímeras (6).

1206. El 26 de marzo y ante el peligro almohade firma con el Reino de León la Paz de Cabreros.

1208. Desiste de sus pretensiones en Gascuña. Los motivos son sobradamente conocidos:

  • La excesiva distancia hasta su reino
  • La poca fidelidad mostrada por sus recientes súbditos

1210. En febrero Inocencio III dicta una Bula llamando a cruzada de los reinos cristianos contra los almohades en la Península. El infante castellano Fernando se pone al frente de la misma.

En marzo se producen incursiones y la conquista de los lugares de El Cuervo, Castielfabib, Ademuz y Serreilla por parte del rey aragonés Pedro II.

Castilla se encuentra en paz con los almohades y no puede atacarles desde territorio propio y se inventa una estratagema.

Hace salir desde Uclés a la Orden de Santiago. Entran por Albarracín y, desde este territorio, conquistan la población musulmana de Moya.

El lider almohade manda emisarios al rey castellano informándole que no permitirá la repoblación de esta población.

Alfonso VIII hace caso omiso de tales advertencias, repuebla Moya y las treguas con los almohades quedan rotas.

Pedro II de Aragón.

Cruz de Santiago.

De la mano del Maestre de Calatrava Martín Martínez se producen incursiones en territorio musulmán que son contestadas por estos.

El infante Fernando campa por tierras de Jaén y los almohades concentran un gran ejército en Córdoba.

En junio sitían el Castillo de Salvatierra.

En septiembre conquistan el citado castillo, lo destruyen y retornan a Al-Ándalus.

En noviembre Pedro Arias es nombrado Maestre de Santiago.

1211. Caballeros calatravos realizan cabalgadas por Jaén, Andújar y Baeza.

El rey ha establecido la Corte en Alarcón y acompañado de su hijo Fernando realizan una correría por Játiva apoyados por las huestes de los Concejos de Uclés, Cuenca, Madrid y Guadalajara.

Ante el cariz de los acontecimientos, el sultán almohade reúne un impresionante ejército en Rabat y cruza el Estrecho.

En junio se encuentran en Sevilla.

En julio se plantan en Salvatierra mientras parte de su ejército devasta las tierras toledanas.

En septiembre los asediados, incapaces de mantener la plaza, entregan la misma a cambio de sus vidas y se refugian en Toledo.

Mientras tanto llega el monarca a Madrid, donde se reúne con su hijo Fernando para preparar la estrategia y las próximas batallas contra los musulmanes. Al poco de llegar, el príncipe Fernando se ve aquejado de unas súbitas fiebres.

El 14 de octubre muere el infante Fernando.

Se envía al Arzobispo de Toledo Rodrigo Ximénez de Rada a Roma, donde consigue lograr de Inocencio III la categoría de cruzada contra los almohades.

La muerte de su primogénito -quien esperaba ansiosamente cruzar sus armas contra los musulmanes- sume al rey Alfonso en una gran tristeza y únicamente piensa en la lucha contra los árabes.

Alfonso VIII. Ayuntamiento de León.

En Cuenca se entrevista con Pedro II de Aragón juramentándose ambos para la lucha común contra el enemigo musulmán.

1212. El 20 de mayo se concentran en Toledo numerosos cruzados llegados desde Europa, principalmente desde Francia.

En esta ciudad protagonizan exaltados incidentes con los judíos, salvándose estos gracias a la protección otorgada por los caballeros toledanos.

Mientras tanto un importante ejército almohade desembarca en Algeciras.

El 20 de junio en vista de los acontecimientos, el Rey de Castilla decide no demorar más la salida, y sin esperar la totalidad de las tropas parten.

La vanguardia de su ejército está constituída principalmente por los cruzados europeos; hombres acostumbrados a todo tipo de excesos con los vencidos y a no dar cuartel.

Primeramente se plantan ante la Fortaleza de Guadalerzas, que se rinde sin oposición.

El 24 de junio están en Malagón. Tras un breve asedio los musulmanes se rinden, siendo pasada a cuchillo toda la guarnición por los ultrapirenaicos, con gran pesar del Rey de Castilla.

El 4 de julio el ejército cristiano llega al Castillo de Calatrava, rodeándolo inmediatamente.

Los cruzados son partidarios del asalto por la fuerza, pero Alfonso VIII consigue la rendición de la plaza -considerada la casa matriz de la Orden de Calatrava, evitando así su destrucción- y respetar la vida de los que la defienden.

Una importante parte de los cruzados europeos, hartos del duro clima ibérico, encuentran la excusa perfecta para el abandono de la cruzada.

Al-Nasir recibe estas noticias con satisfacción y decide abandonar Jaén y dirigirse hacia el encuentro con los cristianos.

Pedro II de Aragón queda en Calatrava esperando a las tropas de Sancho VII el Fuerte -que aún no han aparecido-.

Mientras tanto, las huestes de Alfonso VIII y las de Arnaud Amalric Obispo de Narbona, así como los Obispos de Burdeos y Nantes continúan adelante.

Diego López II de Haro. Estatua sita en Bilbao.

Castillo de Caracuel (Ciudad Real)

Entre el 5 y el 6 de julio sus hombres se apoderan de los Castillos de Alarcos, Benavente, Piedrabuena y Caracuel -prácticamente sin oposición alguna por haber sido informados previamente los defensores musulmanes del importante contingente cristiano que se avecinaba-.

Seguidamente se dirigen hacia la Fortaleza de Salvatierra donde se encuentran con el resto del contingente cristiano.

El 8 de julio se hace formar al ejército cruzado. El obispo Jiménez de Rada dirá

"nunca se vio un ejército tan terrible
con un conjunto de tantas y tales armas de hierro"

Frente a Salvatierra es informado de la cercana presencia del ejército almohade.

El rey Alfonso decide no desgastar a sus tropas asediando Salvatierra y rodean la fortaleza.

El ejército agareno acampa cerca del Desfiladero de la Losa -por donde en teoría debían pasar los cristianos- y que

"mil hombres podrían defender el paso contra cuantos pueblan la tierra"

El 12 de julio las vanguardias cristianas ocupan el Alto del Muradal.

El 14 de julio, al amparo de la noche, franquean el Puerto del Muradal -se habla de la presencia providencial de un pastor- que consigue que sorteen los pasos naturales protegidos por los musulmanes, llegando a un lugar conocido como la Nava de la Losa (4).

Al amanecer los musulmanes piensan que el ejército cristiano se ha retirado, descubriendo, con sorpresa, que ocupan una posición ventajosa -Mesa del Rey-.

Un pastor indica a las tropas cristianas como franquear el Puerto.
Alfonso VIII aregando a sus tropas antes del inicio de la batalla.

Al-Nasir forma apresuradamente a sus hombres, pensando que los cristianos se aprestan a presentar batalla inmediatamente.

Pero los cristianos -que tienen el terreno a su favor- deciden sabiamente descansar ese día.

El 15 de julio los musulmanes -como en ocasiones anteriores- tratan de cansar hostigando con añagazas a los cristianos, pero éstos no muerden el anzuelo.

A medianoche los cristianos oyen misa y comulgan, preparándose para la batalla.

Al amanecer del día 16 se encuentran perfectamente formados y en posición de combate.

Su disposición táctica es la siguiente:

  • En vanguardia, las tropas de don Diego López de Haro con abundantes caballeros vizcaínos y algunas de las milicias concejiles
  • En la segunda fila, las milicias concejiles a ambos lados y en el centro las tropas más profesionales y mejor preparadas de las Ordenes Militares para asegurar los flancos -en teoría más flojos-
  • La tercera línea está formada por los tres reyes cristianos: en el centro Alfonso VIII de Castilla acompañado del Alférez Mayor de Castilla don Álvaro Núñez de Lara; así como las huestes de todos los obispos; en el ala derecha, Sancho VII de Navarra y sus 200 caballeros, mezclados con las milicias concejiles de Ávila, Segovia y Medina del Campo -las mejor preparadas-; y en el ala izquierda, Pedro II de Aragón

El despliegue táctico musulmán es el siguiente:

  • En primera línea un grupo de arqueros y los voluntarios y fanáticos árabes, escoltados a ambos lados por las tribus magrebíes -seguramente la idea del Miramamolín sería la de utilizar estas tropas como carnaza y desgastar así a la potente caballería cristiana-
  • En segunda línea los temibles almohades flanqueados a los lados por caballería ligera andalusí
  • En tercera línea la guardia personal de Al-Nasir, escoltada a ambos lados por filas de arqueros
Muhammad al-Nasir.

Batalla entre cristianos y musulmanes.

Estando enfrentados ambos ejércitos, se acerca el propio hijo de don Diego López de Haro -quien mandara la caballería castellana en Alarcos-, para decirle:

"Señor, haced hoy de forma que no me llamen hijo de traidor"

Y el bueno de don Diego López de Haro -recordando la liviandad de su primera mujer y madre de su hijo, Maria Manrique- le responde:

"Llamarte han hijo de p... pero no hijo de traidor"

Se dá la orden de ataque.

La potente caballería cristiana penetra fácilmente en la vanguardia musulmana y pone en fuga a los arqueros.

Llega a la segunda línea y cede en su ímpetu -quizás porque el terreno está algo elevado y la propia carrera que se han pegado para llegar hasta aquí-.

Llega en su auxilio la caballería aragonesa, pero las milicias concejiles desfallecen, acosadas por los flancos por la caballería ligera andalusí.

La situación se torna dramática.

Algunas unidades cristianas retroceden presas del pánico y el rey Alfonso que ve venir esas banderas en su dirección, tuerce el gesto y, recordando Alarcos, le espeta a Rodrigo Ximénez de Rada -que se encuentra a su lado-:

"Arzobispo, vos y yo.... aquí muramos"

Dicho lo cual, se lanzan los tres reyes al ataque, con todo lo que les queda (7).

La carga real es recibida con alborozo por las tropas de don Diego López de Haro, que casi extenuadas, reciben una inyección de moral y fuerza.

Sobrepasan a la caballería agarena sin problemas, penetran en las defensas almohades y se infiltran en la guardia negra de Al-Nasir, rompiendo las cadenas de su tienda -el rey navarro es el primero en hacerlo-, mientras la desbandada es general.

El propio Miramamolin apenas tiene tiempo de subirse a una montura y emprender la veloz huída sin mirar siquiera atrás.

La retirada almohade se convierte en una auténtica cacería.

La caballería cristiana los persigue con saña alanceándolos donde los encuentra -algunos incluso subidos a los árboles-.

Escudo de Ubeda

Las bajas musulmanas tras la batalla son mucho más numerosas que en la batalla misma.

El resultado por todos conocido, es una gran victoria, quedando expedito el camino hacia el sur peninsular y el imperio almohade se derrumba definitivamente.

El día 18 se toman los Castillos de Vilches, Baños, Tolosa y El Ferral, cuyos defensores son todos pasados a cuchillo.

El 20 de julio se toma Baeza -Bayyasa-, desguarnecida tras la retirada almohade.

El mismo día se asedia Ubeda, que es tomada por una estratagema aragonesa al minar una de sus torres.

La falta de provisiones, el calor y la disentería hacen que el ejército cruzado emprenda el regreso hacia Toledo, abandonando todas las conquistas realizadas.

A finales de año firma tratados de paz con Portugal y León.

1213. A pesar de las malas cosechas, retoma los ataques contra los almohades.

En Cuaresma, inicia una nueva campaña guerrera tomando Dueñas -enfrente de Salvatierra-.

Seguidamente sitía Alcaraz -con máquinas de asalto-, siendo tomada el 23 de mayo.

En invierno sitía nuevamente Bayyasa, que ha sido reabastecida y reconstruída por los musulmanes.

En diciembre muere Al-Nasir. Le sucede su hijo Abu Yaqub.

1214. En febrero la falta de provisiones hace que tenga que levantar el asedio sobre Baeza, concertando una tregua con los almohades.

Alfonso VIII se dirige hacia Plasencia para entrevistarse con el Rey de Portugal.

En el camino es atacado por unas fiebres que hacen que la comitiva tenga que detenerse en la aldea de Gutierre Muñoz, cercana a Arévalo.

El 6 de octubre -gravemente enfermo- fallece tras ser asistido por los Obispos de Palencia y Plasencia.

Veinticinco días después muere su esposa Leonor, siendo ambos enterrados en el Monasterio de las Huelgas -Burgos-.

 

(1). Crónica de la Población de Avila, mediados del siglo XIII.

(2). Otros señalan la ciudad de Tarazona como la que acoge dicho encuentro.

(3). Realmente parece ser que Alfonso VIII no estuvo nunca especialmente interesado en La Gascuña, pero el hecho de complacer a su esposa Leonor pudiera haberle incitado a realizar este viaje.

(4). La providencial aparición de este pastor se puede enmarcar en un contexto de leyenda. Parece bastante improbable que los musulmanes facilitaran el que un ejército tan enorme como el cristiano pudiera pasar entre sus líneas de semejante forma. Asímismo, los soldados profesionales castellanos, habituados a moverse entre las poblaciones y castillos enemigos deberían conocer perfectamente ese paso si lo hubiera habido.

(5). Lo que viene a demostrar que, ese momento hay un cierto clima de paz en el conflicto.

(6). De La Crónica Latina de los Reyes de Castilla

“se esfuerza por obtener Gascuña prometida por Enrique pero la pobreza de la tierra y la inconstancia de los hombres, en los que rara vez encontraba fidelidad, volvieron la tierra de Gascuña odiosa al rey, si bien amor a su esposa y el deseo de no causarle tristeza le empujaran a insistir pertinazmente en la empresa. Viendo que no conseguía nada, desligó finalmente a los gascones, tanto nobles como plebeyos, del juramento y homenaje al que estaban obligados”

(7). Parece ser que un noble castellano sujeta las riendas del caballo de su rey, justo antes de iniciar la carga, con lo cual Alfonso VIII no habría participado directamente en el ataque.

 
Castillos de España
 
© castillosdejirm.com
Última actualización 16/05/2016