No se ha visto en el mundo una estirpe más noble que la de Urgell. En toda la Cristiandad no ha habido guerreros más ardorosos, defensores más extremos de la religión, caballeros más delicados hacia las damas. Faro y guia de la Fe, proclamadores de la Verdad, favorecedores de la Vida, la Salud y la Prosperidad de sus súbditos, los condes de Urgell han escrito no páginas, sino capítulos enteros de la gloriosa historia de Catalunya.
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orjados en la dureza del medio montañés, acostumbrados a las privaciones y a la hostilidad de las rocas, con su paso a la llanura los Pirineos perdieron unos hercúleos dirigentes, pero el secano ganó unos héroes de primera.
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epasaremos a continuación la nómina de los preclaros condes de Urgell, uno tras otro, desde las épocas oscuras hasta el esplendor de la conquista, para la ilustración de curiosos, admiración de eruditos y envidia de la competencia.
Borrell I
(8813-820). Tuteaba a Carlomagno e iban ambos de parranda por los tugurios de Aquisgrán.
Asnar Galí
(820-824). Aragonés a pesar de todo. Tozudo como una mula, pero en el fondo buena persona. Gran cazador, mataba los lobos con la mirada.
Galí
(825-834). Hijo de Asnar. Hizo alguna gorda y Luis el Piadoso lo hizo encerrar en la cárcel.
Sunifred I
(834-848). Este era muy valiente y de misa diaria. Se hartó de cortar cabezas de sarracenos que amenazaban sus territorios.
Salomó I
(848-870). No debía de ser tan sabio como sugiere su nombre, a pesar de que reinó un montón de años, no se conservan felices memorias.
Guifré el Pilós
(870-897). Peludo como un coco. Se ve que daba miedo de tanto espesor de pelo. Algunos ociosos han querido ver en su hirsuta figura los precedentes más remotos de la historia del hombre lobo.
Sunifred II
(897-949). Hijo del Pilós, estaba pelado como un huevo. Cosas de la genética regresiva. Muy negociante, sacó gran provecho de sus relaciones con los capellanes de la época, que se ve que iban a saco.
Borrell II
(949-982). Asistió a un montón de consagraciones de iglesias. Siempre debía dinero a alguien.
Ermengol I
(993-1010). Primer Ermengol de una larguísima lista. Llamado el cordobésporque participó en una exitosa expedición militar contra la capital mora, durante la cual dejó la piel bien jovencito, el pobre.
Ermengol II
(1010-1038). Este murió camino de Tierra Santa que era entonces un viaje largo y pesado. Por eso mismo le llamaban el peregrino.
Ermengol III
(1038-1065). Se casó con la hija de Ramiro I de Aragón. Esta buena boda causó muchos dolores de cabeza. Obligado por sangre a defender la plaza de Barbastro, encontró la muerte. Mientras agonizaba se lamentaba de su suerte, porque no se le había perdido nada allí.
Ermengol IV
(1065-1092). Aburrido de tanto Ermengol, quiso cambiarse el nombre, pero el Papa de Roma no lo aceptó de ninguna manera. Le gustaba tratar con abogados, y ganó Agramunt mediante una argucia legal.
Ermengol V
(1092-1102). Se casó con la hija de Pedro Ansurez, señor de Valladolid. No se sabe donde murió.
Ermengol VI
(1102-1154). Hizo una excursión a Zaragoza y hasta llegó a Almería. Tuvo muy buenas relaciones con los de Ramón Berenguer. Con Ramón Berenguer III conquistó Balaguer. Con el IV ocupó Lleida el 1149.
Estandarte
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n campo partido, el primero de oro con dos palos de gules y el segundo ajedrezado de oro y sable.