Capitulo Primero

El espectro gótico, sombrío y brutal del heavy metal nos ofrece mes a mes incontables nuevos lanzamientos, de toda calaña por supuesto, mas algunos de ellos son innegables gemas imposibles de pasar por alto, si es que consideras en toda su amplitud a la música pesada. Para que el anochecer no nos agarre desprevenidos, sin saber quien es quien entre las penumbras, aquí iniciamos un rápido recorrido por lo último en black metal, death, música gótica y ambiental/industrial.


La Gran Bestia

Dimmu Borgir "Puritanrical Euphoric Misanthropia" 

Nuclear Blast

La introducción es cinematográfica, épica, majestuosa; y todo lo que venga detrás no puede ser menos impactante. El Infierno se desata con el primer riff de “Blessing Upon The Throne Of Tyranny”, y los noruegos estallan con toda la furia imaginable. Hasta aquí tendríamos la segunda parte de “Spiritual Black Dimensions”, sino fuera porque sutiles detalles compositivos se van inmiscuyendo en el Pandemonio: si bien las guitarras machacan thrasheramente saben cuando callarse para no saturar; Mustis en los teclados agrega nuevos samplers (incluyendo algunos de corte techno, muy bien disimulados); las voces están más trabajadas y variadas que nunca; y se produce un balance muy calculado entre la agresión y lo climático, si bien la brutalidad gratuita nunca fue la carta de presentación de Dimmu Borgir. En este último aspecto tenemos la ayuda de toda una orquesta verdadera, trece músicos clásicos tocando violín, viola, cello y contrabajo, entrelazándose con los sintetizadores, para crear bases así como realzar las melodías más refinadas, mientras que el tecladista no abusa de su habilidad de meter dedos por todos lados (otra vez el difícil arte de saber donde detenerse marca la diferencia) y les deja el debido espacio cuando lo cree necesario. “Hybrid Stigmata The Apostasy” se inspira en Piazzolla con su obertura, y el manejo de los instrumentos a partir del interludio orquestado, donde se produce un acertado cambio de ritmo, la transforma en una pieza de antología. Los nuevos nombres justifican su curriculum, con Nicholas Barker (ex Cradle Of Filth) destrozando parches y platos, Galder (guitarra) aporta toda su experiencia como principal compositor en Old Man´s Child (si bien ingresó a la banda a último momento), y nuevamente Vortex (recién salido de Borknagar) crea contrastes y armonías con su inigualable voz. En las ediciones limitadas tenemos un bonus track imperdible, “Burn In Hell”, de Twisted Sister, donde el dúo vocal juega con el simpático estribillo transformando la canción. Otra pieza fundamental proveniente del black metal, uno de los discos del año sin dudas, y la consagración definitiva de Dimmu Borgir. ¿Suficiente?

Agresión y Melodía: La Miel Sobre La Herida Sangrante

In Blackest Velvet "Edenflow" 

Sturmesflügel/Icarus

Sturmesflügel es uno de las varias divisiones de Prophecy Productions, compañía alemana que se consolidó rápidamente a partir de la edición de los discos (aclamados por la prensa especializada varios de ellos) de nombres como Empyrium, Penitent, Oberon, Paragon Of Beauty, y más recientemente, los ya fallecidos In The Woods..., Tenhi, Drawn, y otras tantas bandas jóvenes dentro del amplio espectro gótico/metálico actual. Como estos alemanes no cuadran tanto junto a los mencionados, esta subsello sirve para poner de forma didáctica en otro rincón a estos cultores del death metal melódico “a lo Gothenburgo”. En parte se entiende lo del estilo, ya que aquí encontramos a dos ex miembros de Night In Gales, agrupación que cinco años atrás fuera presentada como la respuesta germana a In Flames. Aunque a esta altura más que respuestas uno espera nuevas preguntas, pues todo se resuelve en la consabida fórmula: guitarras gemelas de riffs y punteos melódicos, batería machacante y una voz que se desgarra. Agresividad con el toque ganchero, muy efectiva por cierto, donde también abundan las entonaciones claras del cantante. Y una buena excusa es el cover de R.E.M., “Losing My Religion”; ¿se acuerdan de esa? Aunque el nombre de Anders Friden (el vocalista de In Flames) aparece como claro referente en estos pasajes. Mucho entusiasmo, y un poco menos de originalidad, para un resultado sólido como primer paso.

The Forsaken "Manifest Of Hate" 

Century Media

“...el indomable poder de los tristemente difuntos At The Gates, la capacidad compositiva de Arch Enemy y los oscuros y atmósfericos giros de Morbid Angel.” Esto es lo que nos prometen de estos cinco suecos, siempre hay algunas exageraciones y comparaciones desacertadas, mas en este disco debut llegamos a escuchar una suerte de death metal no tan genérico como el que se está practicando en estos días por la zona escandinava, lo cual ya es un alivio (uy, acabo de escuchar un gritito como los que hacía en la apertura de los temas Tomas Lindberg, el ex cantante de At The Gates. Bueno, algunos yeites son inevitables). Agresivos y técnicos, aún así no pierden la melodía, y sin tener que caer de lleno en la “fórmula Gothenburgo”. Tommy Tägtgren, el hermano de Peter, es quien se encargó de la producción, así que cada riff asesina cruelmente, y los solos se disparan certeramente por sobre tal pared de sonido. No paran un segundo (en realidad sí, pero solo 120 segundos para un interludio clásico a la mitad del álbum antes de proseguir con toda la polenta), así que cálcense el casco antes de encarar “Manifest Of Hate”.

Skyfire "Timeless Departure"

Hammerheart/Icarus

Seguimos con el tema de los subsellos, y ahora me toca explicar que The Plague es la subdivisión de la compañía holandesa Hammerheart bajo la cual edita para Europa lo que considera los más destacados actos de death metal, licenciando álbumes ya lanzados en Estados Unidos, o de forma exclusiva para  todo el mundo, como sucede en este caso. Y justamente quien se encarga de esta tarea, Wilko Reynders, fue uno de los originadores de Mangled en el país de los tulipanes en 1989, a quienes dejó para concentrarse en sus actividades en Fadeless Records, el antecedente de The Plague. Bajo Fadeless, y luego de varias ediciones en forma de demos y Mini-CDs, en 1998 el primer larga duración, “Ancient Times”, vio la luz. Giras y demás actividades necesarias para promocionar a una banda siguieron, y en 2001 “Most Painful Ways” continua con la tradición de “Brutal grave rock”, la etiqueta que usan para describir lo suyo. Brutal, sin dudas lo es, tiene cierto toque “rockero”, como se estila en ciertas agrupaciones suecas del estilo, y lo de “grave”, bueno, ahí hay que buscar un poco más, pero calculo que se debe referir al toque oscurito con que condimentan las canciones. Guitarras de afinación baja, baterías a mil, y un cantante con la pudrición justa y cierto groove, así demuelen hoteles... digo oídos. Curiosidad: tienen grabados sendos temas para tributos a Morbid Angel y Cannibal Corpse, y con respecto a estos últimos, la versión en vinilo de este álbum incluye “A Skull Full Of Maggots”.

Diabolical "Synergy"

Scarlet/Icarus

El death metal melódico está a punto de estallar debido a la saturación de bandas, y los suecos Diabolical al menos evitan que por el momento la cosa no llegue a este serio punto. Tienen como antecedente el Mini-CD “Deserts Of Desolation”, lanzado el año pasado, seguido rápidamente por este primer larga duración, donde la cuota de técnica que le agregan a sus riffs los pone cerca de actos como Dissection y Sacramentun, inclinados a las armonías pero con un toquecito oscuro. La voz es la usual, gritada antes que gutural, no abusan de la velocidad sino que se inmiscuyen por pasajes más densos, sin olvidar el toquecito thrasher y los solos gancheros. El disco no llega a los 40 minutos, la variedad queda en el debe, mas como primer gran paso ya tenemos una base a partir de la cual pretender más identidad para el futuro.

Hatesphere "Hatesphere"

Scarlet/Icarus

Hatesphere son daneses, con tres demos en su haber, y debutan en este peligroso (por lo manoseado) estilo de predominio sueco que tiene su principal base en Gothenburg. Alegan tener su cuota de thrash de la Bay Area, sin dudas el metal de los ´80s está presente, tan cierto como que At The Gates e In Flames se les adelantaron ya hace unos cuantos años, y hoy en día Arch Enemy y The Haunted reinan sin rivales a la hora de machacar thrasheramente sin olvidar la melodía y como puntear con feeling y técnica. De hecho en varias canciones nos topamos con algunos recursos demasiado habituales en el líder de los archienemigos, el guitarrista Mike Amott. Obviando estos -esenciales- detalles compositivos, la producción a cargo de Jacob Hansen (Invocator, Withering Surface, Without Grief) logró un sonido poderoso y dinámico, otrogando el impacto que este tipo de bandas necesita. Por ahora solo un ataque certero, en una dirección a donde muchos ya apuntaron antes. Igual sigan que puntería no les falta.

 

El Silencio de Los Corderos...El clamar de los lobos

Macabre "Dahmer"

Olympic/Hammerheart

En la casa de Jeffrey Dahmer se encontraron los restos de once jóvenes negros que habían sido descuartizados, y gran parte de sus órganos se encontraban en la heladera, horno y ollas. Dahmer confesó como había tenido contacto sexual con los cadáveres así como practicado canibalismo. Algunos cadáveres estaban embalsamados, y como prueba de sus hechos se encontraron fotos tipo polaroid de sus festines. Y hasta se dice que una cámara de video captó todos los detalles, desde que los asesinaba a golpes hasta que satisfacía sus desviaciones... A este macabro personaje, quizás el más renombrado de los “asesinos seriales” de Estados Unidos, le es dedicado este nuevo larga duración de los no menos psicópatas Macabre. En realidad este experimentado trío de Chicago (quince años han pasado desde su primer EP, “Grim Reality”) se caracterizó por rendir homenaje en sus canciones a personajes como John Wayne Gacy, Zodiac, Ed Gein, el Unabomber y tantos otros mórbidos asesinos de la vida real, y de paso se consolidó con los discos “Gloom” y “Sinister Slaughter” como una de las más renombradas bandas de death/grind, con el personal agregado de jazz, punk/hardcore y sobre todo humor, que se hace patente a primera vista por la cuestión de las voces, que esquivan los tonos guturales. Varios años pasaron desde su último disco, y si bien vuelven con todo ese bagaje a cuestas, no faltan las sorpresas, como lo es el hecho que el experimentado productor Neil Kernon (Queensryche, Nevermore) se haya encargado el disco. Claridad y contundencia no faltan entonces, y mientras tanto se mueven en un extrañísimo recorrido: van de lo más retorcido a lo ganchero, pero se ahorran el camino del medio. Veintiséis son los temas que nos hablan de la singular vida de Jeffrey, desde sus primeras andanzas hasta la decisión que toman para con su cerebro una vez muerto él. Escalofriante. ¿Se atreven a seguirlos?

Mangled "Most Painful Days"

The Plage/Icarus

Seguimos con el tema de los subsellos, y ahora me toca explicar que The Plague es la subdivisión de la compañía holandesa Hammerheart bajo la cual edita para Europa lo que considera los más destacados actos de death metal, licenciando álbumes ya lanzados en Estados Unidos, o de forma exclusiva para  todo el mundo, como sucede en este caso. Y justamente quien se encarga de esta tarea, Wilko Reynders, fue uno de los originadores de Mangled en el país de los tulipanes en 1989, a quienes dejó para concentrarse en sus actividades en Fadeless Records, el antecedente de The Plague. Bajo Fadeless, y luego de varias ediciones en forma de demos y Mini-CDs, en 1998 el primer larga duración, “Ancient Times”, vio la luz. Giras y demás actividades necesarias para promocionar a una banda siguieron, y en 2001 “Most Painful Ways” continua con la tradición de “Brutal grave rock”, la etiqueta que usan para describir lo suyo. Brutal, sin dudas lo es, tiene cierto toque “rockero”, como se estila en ciertas agrupaciones suecas del estilo, y lo de “grave”, bueno, ahí hay que buscar un poco más, pero calculo que se debe referir al toque oscurito con que condimentan las canciones. Guitarras de afinación baja, baterías a mil, y un cantante con la pudrición justa y cierto groove, así demuelen hoteles... digo oídos. Curiosidad: tienen grabados sendos temas para tributos a Morbid Angel y Cannibal Corpse, y con respecto a estos últimos, la versión en vinilo de este álbum incluye “A Skull Full Of Maggots”.

Thronaeon "With Sardonic Wrath"

The Plague/Icarus

Este Mini-CD es en realidad una reedición del primer lanzamiento en compacto que esta banda sueca de death metal brutal realizó en 1998. Cuatro infames canciones, donde Deicide pareciera ser la mayor influencia, y lo notable del caso, es que superan a Glen Benton y sus amigos en cuanto a contundencia en el sonido, comparado con los últimos lanzamientos de aquellos. Solos maníacos, doble bombo a mil, una voz que te maldice una y otra vez, nada falta, y hecho con la calidad necesaria para impactar. Mientras, anuncian su larga duración para el mes de Mayo. Lo esperamos.

Vermin "Filthy, F***ing Vermin"

No Fashion

Inspirados en el Entombed con más groove, y sin quedar en zaga en cuanto a energía rockera, así podemos identificar a los también suecos Vermin. El cuarto Lp es el que presentan bajo este simpático título (“Obedience To Insanity” -en realidad sus tres demos compilados en un CD-, “Plunge To Oblivion”, y “Millenium Ride” son los anteriores álbumes), y como no podía faltar, está grabado en los estudios Sunlight, el sello de marca de la banda de Estocolmo, así como hoy en día habitual en otras sensaciones más rockers como Hellacopters. Con esto quiero decir que no necesariamente tenemos que esperar death metal de una grabación de proveniente de esa casa, y Vermin no es precisamente un exponente de este género, por más que abunden las guitarras quebradas de afinación baja. Igualmente a la larga terminan sonando repetitivos, será que sus riffs funcionan mejor en vivo. Así que subamos el volumen, que Vermin nos hará cabecear y hasta mover las caderas.

Cuatro Demonios Nos Abrazan

 

Aborym "Fire Walk With Us"

Scarlet/Icarus

Son italianos, y sin embargo cuentan como vocalista al húngaro Attila Csihar, una renombrada figura a partir de su participación como cantante en el disco “De Mysteriis Dom Sathanas”, de Mayhem. Estertores agónicos, retorcidos, son su especialidad, brindando un clima único a las canciones. En “Kali Yuga Bizarre”, el debut de Aborym, incluía además declamaciones cuasi épicas; este es uno de los elementos que extrañamos aquí, junto con una grabación de mayor dinamismo. Las guitarras suenan demasiado apagadas, la batería electrónica (rapidísima) no ayuda en el sonido, y el paisaje se vuelve estéril. Esto lo pone un paso abajo del esfuerzo anterior, lo cual no quita el interés sobre esta oscura horda. El black metal en la tradición nórdica tiene aquí una llama que arde con furia, e incluso van hacia ese horizonte que podríamos llamar futurista, con un frío toque tecnológico. Las programaciones bailables también forman parte del cover de Burzum, “Det Som Engang Var”, creando una versión notable, saliéndose del libreto justo a tiempo y con una acertada resolución. Si los prejuicios para con la música extrema no te detienen, camina a la par de esta oscura compañía.

Susperia "Predominance"

Nuclear Blast

Tjodalv es un baterista que tocó en Dimmu Borgir y Old Man´s Child, entró y salió de estas bandas una y otra vez, vaya a saber uno por que, y tal vez se quede tranquilo en su propia agrupación, que aquí debuta con este “Predominance”. Son inevitables las comparaciones con aquellas nombres fundamentales del black metal noruego, si bien Susperia tiene en sus canciones una gran cuota de thrash, del más machacante, junto a una limpieza en el sonido y la forma de tocar característico de las bandas más actuales. Y a cambio del toque “místico” que solían tener las bandas nórdicas, ellos prefieren el acercamiento más moderno, por los detalles de los arreglos, y sobre todo en la voz. Entonadas o deformadas, terminan evidenciando las aristas más variadas que posee el material, algo más difícil de descubrir si se hubieran quedado en el grito monótono. No falta la velocidad, estamos ante material agresivo, pero que puede enganchar a amantes y detractores del black por igual.

Morgul "Sketch Of Supposed Murder"

Century Media

Jack D Ripper es el único músico detrás de Morgul, proyecto que ya lleva en total cuatro placas editadas (“Lost In The Shadow Grey” -1997-, “Parody Of The Mass” -1998- y “The Horror Grandeur” -2000- completan la discografía), que recibieron una discreta atención por parte de prensa y público. Por mi parte no puedo dejar de asombrare ante lo que despliega “Sketch Of Supposed Murder”, un álbum que efectúa un entretenido recorrido entre los distintos vértices del black metal y derivados, sonando tanto majestuoso, como rítmico, o violento. Para esto encara no solo con diferente humor las interpretaciones, sino que se vale de distintos instrumentos, tan disímiles como las programaciones bailables en “Once Again”, o el violín que marca la melodía en “Machine”, una pieza doom de profunda melancolía. Los toques de piano (en pasajes orquestales así como otros más climáticos) no faltan, mas antes de seguir con los elogios quiero remarcar la principal falla, común a las agrupaciones de un solo miembro, y es que hay instrumentos en los que no se concentran demasiado, algo que no sucede cuando un músico en particular se dedica por completo a él. “She”, de Kiss, recalca la variedad al final del disco, y pareciera como si este noruego nos dijera que en el rock and roll empezó todo, y en él va a terminar. Sin tantos rótulos encima, así termina develándose este supuesto asesinato.

...And Oceans "A.M.G.O.D."

Century Media

Un título de apertura como “Intelligence Is Sexy” (la inteligencia es sexy) ya me cae bien, y más aún los cibernéticos teclados que se cuelan a poco de empezar la canción. Black metal es lo suyo, mas no de la manera usual. Estos finlandeses progresivamente fueron volviéndose más extravagantes, y detalles como que las siglas del nombre del disco forman la frase “soy Dios” (AM GOD), la ropa con la que se presentan y los seudónimos que ostentan los músicos, todo nos advierte de que no van a hacer las cosas a la manera usual. Otra vez abunda el enfoque “futurista”, y el elemento dance se hace presente (“ya fue lo de hacer pogo, ir a bailar es más cool”) siempre combinado con la crudeza del black metal, a excepción del último track, una auténtica ácida pieza de discotheque. Y si prestamos atención, el tecladista (Plasmaar) es la estrella, capaz de encarar los sintetizadores a manera de piano, a la usanza de los viejos Dimmu Borgir, así como compone frías bases de sentimiento “tecnológico”. El vocalista sería lo más tosco, si es por cuestión de versatilidad, y las guitarras (toda la producción del álbum en realidad) contaron con la ayuda de los estudios Abyss, un arma de doble filo a esta altura por el abuso que se está haciendo de ese lugar por parte de las bandas extremas (ya me está cansando un poco el sonido que sale de allí). Metal extremo del siglo XXI, que en realidad no revoluciona al género, sino solo le da una vuelta de tuerca. Aún espero la verdadera música del futuro...

Aroma de Incienso, Humo de Sacrificios

 

Betlehem "Profane Fetmilch Lenzt Elf Krank"

Prophecy/Icarus

Dos canciones nada más, que habían sido originalmente editadas en formato de vinilo de 7¨ (leáse siete pulgadas), de forma limitada, como parte de esos caprichos de las compañías discográficas de tener lanzamientos que a las pocas semanas son difíciles de conseguir y pasan a cotizarse a precio de oro. Por suerte para los que no llegaron a tiempo a comprarlo, o carecen de bandeja, o simplemente poco les interesa este tipo de discos, aquí tenemos la versión en compacto, nueve minutos de lo que nos tienen acostumbrados estos depresivos alemanes, que cantan en su idioma natal. La cosa empieza en “Gar albern es uns totgebar” con un riff melódico, y rápidamente nos empantanamos en delirios compositivos que incluyen en este caso una tonada tradicional, para luego seguir la sucesión entre discordancia y armonía donde una voz desesperada canta sobre temas pocos felices. De hecho el segundo track incluye la palabra suicidio (“Von bittersüssen Suizid”), otro detalle infaltable, y curiosamente es uno de los temas más gancheros que ha hecho la banda. Entre el black metal y el doom, en todo lo oscuro que hay al medio, Bethlehem se corona como uno de los más mórbidos.

NÆRVÆR "Skiftninge"

Ember Music

Otro desprendimiento de Prophecy es Ember Music, un sello para “música intensa”, donde verán la luz los próximos lanzamientos de Tenhi y Empyrium, y que es inaugurado por estos inusuales noruegos. Habiendo lanzado un demo hace cinco años, no se cansaron de informarnos que no lanzarían ningún álbum hasta estar realmente conformes con el resultado, e incluso amenazaron con terminar con ese cassette toda la historia. Ok, si querían hacer lo que sentían en el momento, nos queda claro en este “Skiftninger”, desprejuiciado como pocos. Ni siquiera les interesa seguir el formato canción, la formación abarca diez personas, que participan con armónicas, piano, xilófono, marimbas, acordeón, trompeta, las percusiones que se les ocurran, o simplemente largando una frase o entonación en el momento que les pareció oportuno. Una relajada zapada, que con “Bob Dylan Is The Fucking King” rinde un breve homenaje al rock en general (el tema en cuestión es prácticamente un calco de la forma habitual que tiene de componer este músico desde hace más de treinta años), para luego experimentar con sonidos que se mueven a la par de sus emociones, no importa si pareciera que cortan la canción o que no llegó a desarrollarse. Jan K. Transeth, conocido criminal detrás de esa hermética organización musical llamada In The Woods.. (sentenciados a muerte, condena ya ejecutada), hace de las suyas aquí, y aprovecha para escabullirse en desvaríos aún más colgados con su inconfundible y entonada voz. Muy acústico, para relajarse al atardecer o bajar la adrenalina sin necesidad de aditivos químicos.

Alastis "Unity"

Century Media

Son suizos, su discografía incluye cuatro álbumes previos a este (el primero data de 1992), y según ellos, siempre practicando un estilo -de definición imposible mas muy manoseado- conocido como dark metal. Pero tenemos un pequeño truco para describir lo de Alastis, y es usar como patrón de comparación a sus compatriotas de Samael. Ritmos a medio tiempo, una voz rasgada (ni gutural ni chillona), un teclado que termina de definir las melodías mientras juega sutilmente con las guitarras, todo tal cual solía hacer la banda de Xy y Vorph hasta pocos años atrás. La conexión sigue con el hecho que un ex miembro, el bajista Masmiseim, está actualmente en Samael. Y si bien todo esto eclipsa el impacto de “Unity”, War D., el cantante/guitarrista líder en esta historia, tiene un innegable buen gusto a la hora de componer. Profundidad y majestuosidad son dos adjetivos que nos dan una clara idea de lo que sucede la mayor parte del tiempo en los temas, y a la vez si uno las desnuda de cualquier posible parafernalia se encuentra con tonadas de una inusual belleza, capaces de construir una simple canción, tal cual sucede en “To The Root Of Evil”. Asi es la hermosura con la cual el mal nos seduce.

Súcubos en nuestros sueños

Left Hand Solution "Light Shines Black"

Massproduktion

Una suerte de Type O´Negative con una versión femenina de Pete Steele al frente, pareciera ser a lo que apunta este cuarteto sueco. Desde la tapa del disco, con ese oscuro bosque sobre las figuras de los músicos -estética a lo “October Rust”-, al detalle básico de la voz de Mariana Holmberg, ultra grave para lo que se acostumbra en las bandas lideradas por mujeres, nos lleva a esta primera conclusión. Apresurada, sí, pues el discurrir de las canciones nos muestra una agrupación que lucha por poner su cuota de personalidad sin salirse del esquema de una música ligada tanto al doom como a lo gótico, y entre riffs sabbathicos no temen poner programaciones electrónicas. Ya que está no se privan de hacer un cover de Eurythmics, “Missionary Man”, en la cual Mariana (una atractiva joven de pelo oscuro y mirada profunda, no puedo dejar de destacar) casi casi logra recrear toda la esencia que originalmente le ponía Annie Lennox; o al menos buena parte de su poderío vocal. Este es su segundo larga duración en casi diez años de carrera (el debut “Fevered” es de 1996), y lamentablemente algo me dice que por no engancharse en una moda específica el éxito no los va a hacer más populares de lo que son (no mucho en realidad). Pero eso nos tiene sin cuidado; esperemos que Left Hand Solution piensen lo mismo y sigan experimentando de esta manera en próximas ediciones.

Avrigus "The Secret Kingdom"

Well Of Urd/Icarus

Al igual que los maestros Dead Can Dance son un dúo, chico y chica (Judy Chiara, teclados, piano, guitarra acústica y voz, y Simon Gruer, teclados, guitarra, bajo, batería y voz), provienen de Australia, y se desenvuelven en el lado más ambiental de la música. E inspirados por los primeros discos de Brendan Perry y Lisa Gerrad, lo melancólico y etéreo es su especialidad, sobresaliendo la voz de Judy, quien transmite con sentida pasión estos sentimientos. Y si bien estamos lejos de lo que conocemos como “música metálica”, las guitarras distorsionada son parte de la trama, acentuando oportunamente los climas, a base de sintetizadores y pinao la mayor parte del tiempo. “¿Deberé seguir a mi corazón hasta los confines de la Tierra, encontraría, a tiempo, lo que vale una vida de verdad?”. Sí, las letras son de gran importancia en el concepto, y el arte del librito de digipack nos termina de introducir en el mundo de fantasía que tanto sonido como palabras crean: los dos integrantes vestidos a la usanza medieval, paisajes encantados y castillos entre las penumbras, ese es el aspecto primero que nos muestra este “Reino Secreto”. Un álbum para tomar con una necesaria precaución: el deseo de transportarse por medio de notas encantadas, tan solo flotar sin ir a otro lado más que al propio interior de uno. “Un momento perdido, ahora he encontrado, en tiempo con ellos, en rima con ellos”.

Hans Zimmer and Lisa Gerrard "Gladiator - Music From The Motion Picture"

Decca Records/Universal

Llegamos al final de nuestro jornada -nocturna, insisto-, ya es hora de buscar un refugio para ocultarnos del Sol, y sin embargo vemos una espectral figura femenina que sin temor alguno se desliza hacia el brillante horizonte. Es Lisa Gerrard, la misma cantante de Dead Can Dance, que supo ser en sus comienzos junto a su hermano Brendan un ícono de los darkies británicos, así como adorada luego por quienes gustaban de la música étnica, barroca y tradicional; sonidos sin fronteras, digamos. Y aquí tenemos su debut hollywoodense, componiendo e interpretando la banda sonora de “Gladiator” junto al ya ducho en esta tarea

 

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