COMO SER VERDADERAMENTE SALVOS
Y ALCANZAR LA VIDA ETERNA


Si una persona acepta a Jesús como su salvador personal, acepta que Jesús murió y se sacrificó por librarnos del pecado, ha cumplido un primer requisito para ser hijo de Dios, reconocer que el es Dios, pero si este nuevo cristiano, no cumple la segunda parte, no obtendrá la Vida Eterna.

Es necesario diferenciar entre ser perdonado de los pecados, entre ser salvo por la gracia de Dios, por el sacrificio de Jesús, pero otra muy diferente es hacerse acreedor a la vida eterna, ¿por qué?

Si una persona acepta a Jesús como su salvador personal, acepta que Jesús se sacrificó por nuestros pecados y por salvarnos, pero luego de esta aceptación..... qué hace?, cómo deberá ser su vida, debe volver a pecar libremente, deberá seguir siendo como le de la gana?, deberá seguir haciendo su vida como el quiera?. He aquí el meollo de una situación algo conflictiva.

Israel aceptó a Jehová como su Dios, pero cuando estuvo en la tierra prometida, no cumplió con el mandato que le había dado, por ello Dios le maldijo y le castigó severamente. Pues es la misma situación si una persona acepta a Jehová como su Dios y a Jesús como su salvador personal y a continuación no cumple con su mandato, pues no se hace a creedor a las bendiciones de Dios y peor aún a la Vida Eterna.

Es decir somos liberados del pecado al aceptar a Jesús como nuestro salvador personal, pero tenemos la Vida Eterna sólo cuando cumplimos el mandato de Dios y que fue ratificado y aclarado por Jesús con su palabra y con su ejemplo de vida: AMARAS A TU DIOS SOBRE TODOS LAS COSAS Y A TU PROJIMO COMO A TI MISMO.

Una vez que aceptemos a Jesús como nuestro salvador personal, debemos seguir su ejemplo de vida y el mandato de su palabra, solo esto nos garantiza la salvación y vida eterna. La muerte y sangre de Cristo nos libera del pecado, pero el seguir su ejemplo de vida y su palabra nos dan Vida Eterna. No pueden ir separadas las dos cosas.

Israel el pueblo escogido por Dios no entendió a Jesús, su vida su ejemplo, su palabra, por ello no se constituyó en el verdadero pueblo que quería Dios, por ello ha sufrido grandes tribulaciones, por ello ha pasado tantas desgracias que ya Moisés les había anticipado en Deuteronomio.

Si nos ponemos a analizar detenidamente sobre la oferta de la salvación que muchos hermanos ofrecen actualmente, al hombre le corresponde únicamente el 1% de decisión: la acción verbal de aceptar a Jesús como su salvador personal; y el restante 99% se espera que la ejecute Dios de la siguiente manera: primero limpiándonos de los pecados que hemos cometido, luego librándonos de la gran tribulación mediante el arrebatamiento y luego llevándonos a vivir en la ciudad santa, la nueva Jerusalén, y finalmente darnos la Vida Eterna en el Cielo.

Creemos que estamos muy equivocados, al respecto, Dios nos entregó teóricamente un 50% y espera de nosotros mucho mas que la simple aceptación verbal. Según la visión de nuestro movimiento, al hombre le corresponde el 50% y el restante 50% Dios ya lo ha hecho, a través de Moisés y Jesucristo.

En qué consiste ese 50% que nos correspondería hacer a nosotros?...es simplemente hacer una promesa verbal y nada más.? No. Nuestro 50% que debemos hacer va más allá de la simple promesa...Ese 50% que nos corresponde hacer para obtener la salvación y Vida Eterna va mas allá, significa liberarnos del egoísmo, entregar nuestros bienes que les hemos obtenido a través de un proceso de apropiación privada-egoista, debemos entregarlos o más bien devolverlo al verdadero dueño a Dios.

Debemos desprendernos de las riquezas y entrar libres de esa mentalidad egoísta, individualista a las ciudades comunitarias cristianas, esta es una verdadera decisión de aceptar a Jesús como nuestro salvador personal, necesitamos hacer un sacrificio, entregar más de nosotros, desprendernos de esa mentalidad del mal que se nos ha impuesto por vivir en este sistema del mal.


alojamiento web gratis
Otros servicios ofrecidos por HispaVista:
Videos, Loterías y Lotería de Navidad
Consigue una página web gratis o un
alojamiento web profesional con Galeón