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AVISO.- Ante el volumen de demandas recibidas y la penuria de medios disponibles, advertimos a los solicitantes de información sobre personas desaparecidas y fosas comunes, que solo podemos atender solicitudes de información relativas a la Región de Murcia y referidas únicamente a peticiones de miembros de la asociación. Gracias.
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EJECUCIONES POR FUSILAMIENTO.- Sector Suroeste de la tapia del cementerio de San Clemente (Lorca) en donde se ejecutaba a los republicanos, muchas veces sin juicio previo. En el momento de obtener la fotografía, se apreciaban los impactos de las balas. Este muro ya no existe. La conservación como "Lugares de Historia" de estos referentes con fines didácticos y ejemplarizadores0, es uno de los objetivos de la Asociación.
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La represión franquista fue desde el principio una “solución de emergencia” organizado sobre la marcha de las operaciones militares, para convertirse en la posguerra en un auténtico programa de exterminio físico y moral de los vencidos, planificado desde el nuevo Estado, como procedimiento expedito para su implantación.
El caos generado por la sublevación propició toda suerte de violencia contra las personas y contra las cosas en la retaguardia republicana, de Julio a Diciembre de 1936. A partir del momento en que el Gobierno de la República consigue recuperar el control del aparato del Estado, cesan por completo los asesinatos y el caos generado en un primer momento.
No sucede así en el bando fascista, asumiendo los militares, falangistas y requetés, una bárbara represión que tuvo como consecuencia el asesinato masivo de civiles: plaza de toros de Badajoz, carretera Málaga-Motril, barrio de Triana (Sevilla), fosas de Jimánar (Las Palmas) y en multitud de lugares de la zona que controlaban.
Estas matanzas indiscriminadas, muchos de cuyos vestigios –intencionadamente ignorados- en forma de fosas comunes empiezan hoy a ser descubiertos, dieron pronto paso a un “control” burocrático de los asesinatos: los Consejos de Guerra militares.
A partir del 1 de Abril de 1939, finalizada la contienda, estos Consejos de Guerra comienzan a funcionar en todo el territorio español. La “Nueva España” se abre al futuro convirtiendo el país en una inmensa prisión, salpicando las madrugadas con el estremecimiento de las descargas de los pelotones de ejecución que solo acabarían con la muerte del dictador en 1975.
La aplicación de esta forma de “justicia”, en donde en modo alguno se establecía forma alguna de garantía procesal, permitía una coartada legal destinada a enmascarar legalmente, lo que no era sino un programa simple de aniquilación reglado desde el incipiente “Nuevo Estado” franquista. Siguiendo instrucciones del “Generalísimo”, se procuraría que las ejecuciones fuesen precedidas por un Consejo de Guerra “sumarísimo” (rápido), calificando como “adhesión” o “auxilio a la rebelión” cualquier acción de resistencia realizado contra los sublevados. Una aberración jurídica por la que los rebeldes juzgan y condenan como tales a los leales.
Con el fin de cualificar y dimensionar esta trágica máquina inquisidora en la antigua provincia de Murcia (actual Región de Murcia), “Amigos de los Caídos por la Libertad” ha llevado a cabo entre Octubre de 1995 y Mayo de 2002 un intenso trabajo de investigación, siendo consultados en los archivos militares de la región, más de cuatro mil “Sumarísimos de Urgencia”, expedientes que se resolvieron con las sentencia de los tribunales militares.
Ha sido una tarea ardua, venciendo los obstáculos de una legislación obstruccionista y contando con la escasa cooperación de la autoridad militar que siempre ha recelado de estos trabajos, imponiendo limitaciones drásticas en los días de visita a los archivos y la prohibición de reproducir los documentos en ningún soporte gráfico. No obstante, se ha conseguido transcribir en cinta magnetofónica más de ochocientos Sumarios de los actualmente, han sido “pasados a papel” más de quinientos.
Esta operación de consulta ha sido realizada por un investigador perteneciente a la Asociación, sin ningún género de apoyo de organización o institución alguna. Una vez se finalice la trascripción (muy avanzada en estos momentos) de los Sumarios pendientes, verá la luz un “LIBRO-TESTIMONIO”, basado en los propios documentos de la represión franquista, como prueba irrefutable para su inculpación histórica.
IMPORTANCIA DE LOS ARCHIVOS MILITARES
En el Archivo Histórico Nacional de Madrid, se conservan clasificadas (por provincias), las actuaciones de los tribunales militares, en relación con hechos sucedidos durante la Guerra Civil. Desafortunadamente, muchos datos estadísticos (ejecuciones, nombres, penas impuestas, etc.) están incompletos o con muchos errores. La gran ventaja de este AHN, es su fácil accesibilidad a los investigadores con la simple presentación del DNI. La reconstrucción del "aparato" represor franquista en Murcia -como de cada provincia española- puede realizarse partiendo de este valiosísimo fondo documental.
Sin embargo, los documentos MAS IMPORTANTES de todo este dispositivo jurídico castrense, son LOS SUMARIOS: los documentos de los Consejos de Guerra. Un Sumario, es una carpeta (legajo) en donde, desde el momento de la detención de un "rojo", se van acumulando documentos: la denuncia, la declaración del detenido y de los testigos, pruebas de cargo, diligencia aclaratorias, informes de la Guardia Civil, Falange, Ayuntamiento y Policía. A veces, se aportan "avales" a favor del inculpado, así como el informe final del Instructor. Pasa a la Audiencia Provincial, quién designa a los componentes del Tribunal (presidente, ponente, vocales, fiscal y defensor). A la vista del informe del Instructor, el Fiscal redacta su informe (por lo general, demoledor) y el defensor escribe unas dos o tres líneas, como pidiendo perdón por defender al acusado. La sentencia se realiza se acuerdo con las valoraciones del fiscal e, incluso, imponiendo frecuentemente, penas superiores a las solicitadas por éste.
Leyes obstruccionistas (de cuño socialista) como la de Defensa de Honor, la intimidad personal y el derecho a la propia imagen, han impedido en la etapa democrática, el acceso a los archivos de la "justicia" franquista. En la actualidad, los archivos judiciales militares, contraviniendo la legislación vigente y los derechos constitucionales de los investigadores, siguen cerrados a cal y canto a los investigadores.
El caso de los archivos de Murcia es una excepción a esta regla, merced a la resolución favorable de un tribunal militar, a instancias de un numeroso número de familiares de fusilados del franquismo que han delegado en la Asociación para conseguir romper esta barrera de ocultación.
“ESCANEAR” LA HISTORIA A TRAVÉS DE LOS SUMARIOS
Los Sumarios fueron redactados por los vencedores; son, por tanto, documentos inculpatorios en un sistema en donde donde no existe garantía procesal alguna; en donde las declaraciones se obtienen sistemáticamente bajo tortura y chantaje, en donde es estimula la delación bajo promesa de aliviar las penas, cuando los juicios de valor de los denunciantes e informantes, se conviertes en pruebas fehacientes. Pero -como sucede con los documentos de la Inquisición-, el paso del tiempo, les hace "volverse" contra sus redactores, los acusadores se convierten en acusados, al quedar desenmascarado el carácter prevaricador de todo un procedimiento destinado, no a hacer justicia, si no a dar "cobertura legal" a una sentencia ya tomada de antemano.
La minuciosidad con que está confeccionado un Sumario (nombre de cada uno de los intervinientes -ya sea procesado, denunciante, testigo, etc.-, apodo, edad, domicilio, profesión, militancia política, ideas religiosas, estado civil, número de hijos, nivel cultural, etc.), lo que permite establecer estadísticas con multitud de campos de estudio. La descripción de los hechos (violencias, robos, requisas, extorsiones, incendios, detenciones, etc.) permite aproximarse a acontecimientos que realmente sucedieron (aunque no exactamente como aparecen en los documentos, muy controvertidos), aportando fechas, horas, desplazamientos, personas implicadas, etc. Se describe desde la climatología, hasta la ropa que visten, el lenguaje que emplean... En los Sumarios aparecen fotografías (como pruebas), en algunos casos de gran valor documental cuando el hecho es trascendente; hay cartas personales intervenidas, dinero, recibos de cantidades exigidas, nóminas, listas "negras", recortes de prensa, octavillas, carteles, etc.
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EJECUCIONES EN ESPINARDO.- El lugar más frecuente para las ejecuciones de republicanos fue el cementerio de Espinardo, aunque hubo varios lugares en donde se perpetraron los asesinatos, como este pequeño ramblizo paralero al bosquecillo esxistente frente al cementerio; fue uno de los puntos en donde actuaron los piquetes franquistas. "Mi padre nos obligaba a meternos en casa porque las balas pasaban silbando por encima del taller" -Plácido Martínez, marmolista-
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