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CARTA AL PRESIDENTE ZAPATERO
 
 
LOS ANTECEDENTES

La izquierda gobierna de nuevo España. Las asociaciones de recuperación de la Memoria Histórica están redoblando sus esfuerzos en la exigencia de la puesta en marcha por el Estado de todos los mecanismos necesarios para llenar de contenido las hasta ahora inoperantes declaraciones institucionales y actos de homenajes a las víctimas del franquismo.

Llegamos a un momento en que no es posible esperar más. Los veteranos se nos mueren a tantos por día, abandonando este mundo sin el consuelo de ver una luz en su larga lucha contra el silencio y la injusticia, la más dolorosa de las cuáles sea -probablemente- el de las personas que buscan a sus seres queridos, asesinados o fallecidos en circunstancias desconocidas, durante o tras la guerra civil, muchas de las cuales permanecen ignoradas en ignominiosas fosas comunes, o los ancianos "niños de la guerra" consumidos en la pobreza en los países que les acogieron e, incluso, en la práctica indigencia en nuestro propio país, una vez que los gobiernos democráticos les ayudaron a regresar.

Siguen estando sin solucionar: el reconocimiento del carácter militar de los guerrilleros y enlaces antifranquistas, los "niños de la guerra", las viudas y huérfanos de guerra, la segunda generación de los descendientes de los españoles que marcharon a un traumático exilio, el bloqueo ilegítimo que pese actualmente sobre los archivos de la represión (un serio problema para los que buscan documentos justificativos), la vergonzosa exhibición de la simbología franquista, las subvenciones a organizaciones fascistas ("caso Fundación "Francisco Franco", que incluye la devolución al Estado de los fondos documentales cuya tenencia no puedan legalmente justifica)r, la discriminación ignominiosa de los caídos republicanos con los División Azul ("caso Volksbund"), el Valle de los Caídos, etc, etc.

Con el mayor de los convencimientos y con total y absoluta seriedad he de decir que si tenemos que esperar a que estas sensibilidades calen en el corazón de los grupos políticos y terminen algún día plasmándose en medidas correctoras concretas, ni en esta, ni en cuatro legislaturas de gobierno de izquierdas, se verá atendido el inmenso arco de asuntos pendientes de resolución. La angustia que individualmente ha llevado a cuestas cada víctima superviviente o sus familiares directos, no han sido nunca dimensionados y presentados como un inmenso hecho estadístico que exige una atención inmediata y definitiva. Las peticiones de ayuda, de información, de denuncia y de lamento por la situación actual de desamparo y desinterés por parte de la Administración -salvo casos muy puntuales-, se ha ido difuminando en la singularidad de las personas, a lo largo de tiempo, de la geografía y de los diferentes foros físicos y virtuales.

LA PROPUESTA

PARA PONER EN MARCHA SOLUCIONES a cada una de los problemas pendientes para los colectivos de afectados, solo cabe una solución: abandonar toda esperanza de que este gobierno o tal o cual partido, va a atenderlos con resolución y eficacia, por propia decisión, entre otras razones porque no existe conciencia de las dimensiones de los problemas, ni del significado doloroso de los mismos, como sí la tienen quiénes se sienten con el corazón continuamente compungido y el alma indignada, al palpar de cerca el alcance de este drama soterrado.

LA PROPUESTA es cada afectado por un problema -ya sea suyo, o de alguien que se leo encomiende- se dirija por carta postal certificada (nada de correos electrónicos) al Presidente de Gobierno, Sr. Zapatero, exponiéndole su problema y la exigencia de su justa solución.

Por ley, a él le compete transferir esta petición al órgano de la Administración que tenga los medios para resolverla (máxime si se le menciona que el propio PSOE fue signatario de una Declaración Instittucional que así lo contempla desde el 20-11-04) sirviendo este procedimiento de "centralización" de cuanto tenga que ver con las repercusiones en las personas de la GCE, para que la propia Presidencia del Gobierno tome noción del número de peticiones y de la enorme carga de sufrimiento irredento que envuelve cada estremecedora carta que podemos leer en los foros.

Desde hace un año, este es el consejo que “Amigos de los Caídos por la Libertad” viene dando a cuantas personas se nos acercan en búsqueda de una ayuda que excede a nuestras posibilidades, como lo son prácticamente la mayoría.

Todos los demás intentos no son otra cosa que tratar de buscar soluciones aisladas, aleatorias y estadísticamente insignificantes.

ESTRUCTURA DE LA CARTA

El Presidente Zapatero tiene pleno conocimiento del actual estado de la cuestión –no olvidemos que él mismo es nieto de un militar republicano fusilado por Franco- por lo que no hay que extenderse demasiado en explicar la historia de olvidos, silencio e inutilidad de peticiones a la Administración para ayudar a solucionar los problemas.

De lo que probablemente carece es de la percepción de la enormidad del cuerpo social de afectados, ni de la suma de angustias y dolores acumulados, ni del estado de frustración y desesperanza que se abate sobre quiénes lo sufren en silencio. Este es el principal propósito de la carta: TRANSMITIRLE SENTIMIENTOS y en este sentido es hacia el que hay que orientar el escrito. Las cartas amontonadas serán EL GRITO COLECTIVO DE LAS VÍCTIMAS DEL FRANQUISMO

La primera parte, servirá para recordar el abandono histórico de la Memoria durante la transición, el reciente resurgimiento de la conciencia colectiva de la necesidad del rescate de aquella, el apoyo de los partidos de izquierda desde el Parlamento y desde las demás instituciones y la negativa constante del Partido Popular a aprobar cuantas mociones reparadoras se le han propuesto.

La segunda parte es un espacio que debe ser rellenado en dos tiempos: en el primero, se escribe, a modo de esquema, los hechos denunciados como si se rellenase un formulario (nombres, fechas, lugares, etc), pues ya en su momento, la Administración pedirá los datos que requiera y que se aportarán con mayor detalle. En un segundo tiempo, se comentará la incidencia del hecho denunciado en la vida de la propia víctima o de sus familiares; siendo este el momento en el que hay que volcar en letra todos los sentimientos contenidos durante tanto tiempo, la espontaneidad y el lenguaje no rebuscado deben primar sobre cualquier otro recurso.

La tercera parte, es una despedida formal, pero en donde debe también expresarse la confianza que nos merece como persona afectada y como político sensibilizado.

LA CARTA DEL PRESIDENTE DE AMIGOS DE LOS CAIDOS POR LA LIBERTAD:

Se adjunta modelo en documento separado.
Téngase presente que se trata de un modelo ORIENTATIVO y en modo alguno la carta que se envíe al Presidente debe parecer una copia. Más que nada importa el ordenamiento de los temas y su intención final: identificar la víctima, mostrar su drama y el de su entorno familiar, la situación hoy y, finalmente, QUÉ ES LO QUE SE LE PIDE.

CARTA AL SR. PRESIDENTE DEL GOBIERNO ESPAÑOL

Excmo. Sr. D. José Luis Rodríguez Zapatero
Presidente del Gobierno
Palacio de la Moncloa
28071 MADRID


Lorca, 17 de Abril 2004

Sr. Presidente:

Mi abuelo Ginés, fue ejecutado en Espinardo (Murcia) el 7 de noviembre de 1939. Era maestro y secretario local de Izquierda Republicana en Yecla. Persona preocupada por la situación social de explotación y pobreza reinante, supo estar al lado del Gobierno legítimo de España en aquellos momentos de compromiso, pagando con su vida este gesto de coherencia moral.

Dejó viuda y cuatro hijos, sin medio alguno de vida, salvo el trabajo de mi madre cosiendo alpargatas de sol a sol durante varios años, ya que mi abuela estaba enferma del corazón y sus hermanos eran muy pequeños.

Mi madre falleció hace seis años, sin dejar de ver asomar a sus ojos lágrimas de desconsuelo cada vez que se dolía de la injusticia de esta muerte y sentía la indiferencia social e institucional hacia esta tragedia familiar, tan común entre el bando de los vencidos.

Uno de los mayores disgustos de su vida se lo causé yo, sin quererlo, cuando tras ímprobos esfuerzos y gestiones que me ocuparon un año de envío de escritos incontestados y deambular en incansable romería por archivos y despachos oficiales, pude conseguir en 1975 copia íntegra del Sumarísimo de Urgencia del tribunal que lo condenó a la última pena. La lectura de la denuncia, de las acusaciones, de los falsos testimonios y en particular, por los términos vertidos en la sentencia, le llevó a una consternación tal que siempre me arrepentiré de habérselo mostrado de aquella forma.

Cuando en 1982 su partido llegó al poder, todos en mi familia creímos llegado el momento de que la reivindicación de la nulidad de aquellos procesos ignominiosos, sería voluntad política del nuevo gobierno democrático socialista. La rehabilitación moral de la memoria de mi abuelo, llevada a las páginas del Boletín Oficial del Estado y por la vía de un documento oficial en manos de mi madre que así lo declarase, fue una esperanza que poco a poco se fue desvaneciendo al contemplar que para la Democracia española, este drama había dejado de existir por el simple expediente de mirar para otro lado.

Mi madre murió llevándose su amargura y su decepción hacia una España social y hacia una España oficial, ignorante de su tragedia y de su dolor.

Señor Zapatero: usted también es el presidente de la Memoria de mi abuelo, pero también de la de mi abuela y de la de mi madre, igualmente víctimas de aquella represión. A Vd..le corresponde poner fin a este agravio, que no es solo histórico si no una cuestión humanitaria. Le solicito con esta carta que ponga Vd. todo cuanto esté de su parte para que la dignidad de la memoria de mi abuelo –y de todos los abuelos víctimas del franquismo- sea rehabilitada fehacientemente, declarando nulas las actuaciones de los tribunales franquistas y que pueda yo ir al cementerio de Lorca y al de Espinardo a llevar una flores, junto con un título acreditativo con el nombre de Ginés Balsalobre limpio de infamias.

Le agradezco muy sinceramente su atención y espero merecer su respuesta a estas consideraciones.

Respetuosamente le saluda,

Floren Dimas Balsalobre
DNI 23.193.896 Y