![]()

| Personajes
en la vida del general Páez por Janice Bauman y Leni Young Semblanza del general Páez El general José Antonio Páez (1790-1873) es un hombre que de sus llaneros forjó una fuerza invencible en la Guerra de La Independencia; que fue electo en 1831 primer Presidente de la República de Venezuela, cargo que fue creado por el Congreso Constituyente convocado en Valencia en 1830. Páez nacido en Curpa (hoy parte de la creciente capital del Estado Portuguesa), fue el penúltimo de los ocho hijos de un empleado del Real Estanco de Tabaco; el curso de su vida fue desviado en 1807 por un trágico incidente en Yaracuy, Sabanas de Parra). Fue militar y mandatario de talento, cuyos logros en su educación autodidacta en las artes y las ciencias también merecen admiración. Agustín Codazzi, el botánico y geógrafo italiano, le instruyó en la botánica y en la ciencias relacionadas. En el patio de su casa en Valencia, al lado de la tradicional mata de granado, se encuentra una rosa creada por Páez bajo la dirección de Codazzi llamada la Rosa Páez. Estudió idiomas, y con su amante, Barbarita, estudió música. Tenía una hermosa y bien timbrada voz y sus amigos se reunían frecuentemente en su casa para disfrutar de veladas en las que el anfitrión tocaba el piano o el violoncelo. (Páez conoció a Barbarita Nieves después de la Batalla de Carabobo, cuando ella tenía dieciocho años. Pasaron juntos los siguientes 26 años y Páez estuvo a su lado cuando murió en Maracay a los 44 años.) Después de concluir su primer periodo de gobierno, Páez se retiró a su hato en los Llanos, pero fue llamado de su retiro y elegido para gobernar durante un segundo período (1839-43) por el voto de 212 de los 222 electores. En 1847, Páez no aceptó un tercer período, y apoyó al General José Tadeo Monagas para la presidencia. Cuando al año siguiente estalló la guerra civil, Páez volvió a tomar las armas contra Monagas. Capituló en 1849, y él, junto con su hijo Ramón, fueron a parar a un miserable calabozo en el castillo de San Antonio de Cumaná, donde a veces tenían que acostarse en el piso con la boca contra la puerta para poder respirar. Al año siguiente Monagas, cediendo a las súplicas de la esposa de Páez, permitió salir del país tanto al padre como al hijo. Durante los siguientes 20 años, excepto por los periodos cortos que regresó en que regresó a Venezuela (en 1859, y entre 1861 y 1863, durante el cual fue proclamado brevemente dictador, Páez vivió en el exterior: en Nueva York, Buenos Aires, Río de Janeiro. Tanto Argentina como el Perú le pasaron pensiones "en agradecimiento por los grandes servicios prestados a la causa de la Independencia de América Latina", que se sumaron a la remesa pagada por Venezuela. Aunque no disponía de fondos abundantes, Páez gozaba de grana estimación dondequiera que se encontraba. Encabezó el desfile del aniversario de la independencia norteamericana, e 4 de julio, con el general Grant como su edecán. El Rey Luis II de Baviera, quien conoció sus hazañas, le guió personalmente cuando visitó el Museo Real de Munich, y asistió al bautizo del hijo de Napoleón III y de la Emperatriz Eugenia, vestido con el uniforme de Mariscal de Francia encargado por el Emperador cuando supo que Páez no tenía nada apropiado que ponerse. Murió en Nueva York en 1873. En 1888, cuando regresaron sus restos a Venezuela para rendirle honores póstumos, el cortejo fúnebre de sus cenizas fue escoltado por las calles de Nueva York por la policía, la milicia y las diversas ramas de las fuerzas armadas de los Estados Unidos, encabezada por los generales Sherman, Sheridan y Sickies (victorioso en la batalla de Gettysburg). Con el incesante rugir de los cañones, los restos del héroe fueron embarcados en el USS Pensacola, barco de guerra escogido cuidadosamente para ese honor. (Francisco de Miranda había peleado en el ejército español en la Revolución Americana en Pensacola.) La procesión funeral entró en Caracas por tren el 9 de abril, alumbrada por antorchas. El 19 de abril, después de permanecer en capilla ardiente en la Catedral, el Viejo Centauro, en procesión encabezada por sus hijos y seguido por el Presidente de la República, los altos funcionarios y una multitud de dolientes, fue llevado a su última morada en el Panteón Nacional. Cuando Caracas fue designada la capital de Venezuela, su casa en Valencia fue vendida y luego comprada en 1908 por el Estado Carabobo.
|
Diseño, webmaster y curaduría Emilio Martínez.
email: delagranda@hotmail.com
Algunas partes del contenido del presente website son propiedad de sus
autores y están amparadas por las leyes internacionales de propiedad intelectual, para su
reproducción total o parcial se debe obtener previamente la autorización escrita de cada
uno de ellos. En aquellos casos en que el material sea propiedad de StandARTE, C.A.
permitimos la reproducción total o parcial del material siempre y cuando no se altere o
manipule su contenido de manera dolosa. Agradecemos en todo caso se cite la fuente de
origen: http://pagina.de/joseantoniopaez
El presente website es una iniciativa particular, sin
fines de lucro, dirigida a promocionar los valores históricos de Venezuela. Las
instituciones que apoyan este proyecto han colaborado de manera desinteresada. Este
website no se comercializa en manera alguna ni solicita o acepta pago o retribuciónes
monetarias para la publicación total o parcial de ningún material.
© 2000 StandARTE