/(DNI: 72.439.085-X) --
Erase una vez un pastor de
telecomunicaciones llamado Euskaltel, que un buen día, y envuelto en la jauría que
existía entre los pastores del lugar por aumentar sus rebaños, lanzó una promoción
dirigida a todos sus miembros de línea fija, consistente en la compra de un móvil por
1.050 pesetas o 5.000 en llamadas desde el fijo. Pues bien, uno de sus miembros
sintiéndose olvidado al no recibir el vale necesario para beneficiarse de dicha
promoción, se puso en varias ocasiones en contacto con el departamento que da la cara por
el pastor. La primera en Junio, unos días antes de finalizar la promoción, en donde le
aconsejaron esperar unos días más hasta que finalizara, y de no recibir nada tramitara
una reclamación.
La segunda, con intención de tramitarla pero le instaron a esperar algo más de
tiempo, que habían tenido ciertos problemas y aunque la promoción ya había finalizado,
como todo miembro, debería de recibirla.
La tercera, después de dejar pasar un tiempo y no recibir nada, allá por mediados de
Agosto, tramitando esta vez la reclamación, a la cual se le daría contestación en un
plazo máximo de 7 días.
Pasaron los 7 días, y 15, y el silencio era la única respuesta, por lo que llamo por
cuarta vez. Esta el pastor ya tenía su respuesta que no era otra que la que este miembro
no podía recibir la promoción puesto que había finalizado hacía tiempo. Decepcionado
por la incoherente respuesta insistía en que ése era el motivo de la reclamación y no
la respuesta, pero el pastor ya había decidido y era definitivo. Desengañado el miembro,
meditaba: «...lástima de pastor éste que se empieza a parecer a aquél que antaño
poseía todo el rebaño... ¡Ah! Pero hoy en día hay más rebaños y cualquier nuevo
miembro es bien recibido... Más, tratándose de un pastorcillo reciente en sus labores
démosle un voto de confianza...». Y así fue como, no habiéndole molestado en si el
quedarse sin el hecho material de la promoción, continuó en el rebaño, pero eso sí
reacio y desconfiado, y dolido muy dolido con la cara de oveja que le dejaron.
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