CUANDO SE PIERDE LA UNCIÓN

Escribe al ángel de la iglesia de Efeso: El que tiene las siete estrellas en su diestra, el que anda en medio de los siete candeleros de oro, dice esto:

Yo conozco tus obras, y tu arduo trabajo y paciencia; y que no puedes soportar a los malos, y has probado a los que dicen ser apóstoles, y no lo son, y los has hallado mentirosos; y has sufrido, y has tenido paciencia, y has trabajado arduamente por amor de mi nombre, y no has desmayado.

Pero tengo contra ti que has dejado tu primer amor.

Recuerda, por tanto, de dónde has caído y arrepiéntete, y haz las primeras obras; pues si no, vendré pronto a ti, y quitaré tu candelero de su lugar, si no te hubieres arrepentido.

APOCALIPSIS, CAPÍTULO 2, VERSÍCULOS 1 AL 5

Mientras estábamos en la oración vino a mi este pasaje, no es algo que esté preparado de antemano sinó que el tema de la tarde es cuando la unción de uno se fuga.

Sabemos que la unción es una investidura proveniente del cielo, nadie tiene la real certeza de que es realmente la unción, sabe que recibe un poder y una investidura, una herramienta por darle un nombre especial y que también viene aparejado con esta el envío de parterr de Dios para una u otra tarea.

Pero para ser más específico, la unción es una copa de amor puesta en el corazón del hombre, es un amor que supera todos los talles porque es venido del mismo Dios y puesta en el corazón del hombre para que pueda comenzar a trabajar en el trabajo que Dios le ha dado. Con la misma mirada con la que Dios mira todo a su alrededor.

Ese amor que Dios coloca en el corazón del hombre es el que le da la potencia para quer pueda alcanzar el mensaje, para que pueda orar por los vidas, para que pueda alcanzarles una ayuda no tan solo espiritual, sinó también llegado el caso económica. Este amor es el que hacer que uno quiebre su persona delante de la presencia de Dios intercediendo por las almas. O sea que todo, todo depende a la verdad de ese amor que Dios coloca en el corazón de cada persona.

Sabemos que si no tenemos la unción no podemos alcanzar a las vidas, es algo meramente carnal lo que podamos llegar a realizar, podremos tener muchas actitudes de bien pero no llegan a tener un crecimiento porque precisamente le falta ese amor, ese toque especial, ese sentimiento incondicional que viene desde las regiones celestes.

La palabra de hoy es eso. Aquí hay hoy personas que fueron llamadas para un servicio santo y han perdido la unción.

Esto es a causa de lo que han ido viendo, a causa del comportamiento de los demás hermanos, experiencias que se han vivido, de comparaciones sobre lo que es espiritual y lo que es carnal, de heridas, de ofensas que a uno le causan. Por todo esto hay aquí personas que han perdido esa unción de amor y cierran ese corazón de una forma muy tremenda en la cual sienten un cariño que es muy superficial.

Porque el espíritu de ese hombre conoce el amor de Dios y sabe que este no tiene límites, que no tiene medidas. Quizás alcanza alguna caricia, alguna ofrenda, quizás escribe algún mail, pero todo eso es como una mentira que hace el espíritu de la carne queriéndose asemejar al amor de Dios.

Pero esto ya no es con esa sustancia viva, no es el amor venido del reino, el amor venido de parte de nuestro Dios.

Se extravió ese sentimiento, y fue aplastado por las piedras de los sufrimientos, angustias, por piedras que ya no son piedras sinó bloques tremendos de dolor y que fueron haciendo como una muralla dentro del corazón del siervo ó de la sierva y que hoy no permite que filtre ese amor.

Hoy está dando una dádiva así como un poco cortada, una dádiva quebrada, algo carnal por así decirlo. Sabe cuál es el obrar de Dios porque lo conoce, pero no lo vive, porque no puede vivirlo. Porque aunque hiciera muchas cosas no podría reemplazar lo que se siente cuando es Dios cuando opera dentro de la persona. no se si me hago entender.

Cuando ha caído esa bendición amplia, con esa unción de Dios, quizás estas dando un cuarto de miga de pan y esta trae una bendición tremenda para la otra persona que lo recibe. Cuando das en lo material no cincuenta ni cien pesos, sinó hasta una moneda de diez centavos trae una emoción especial porque esa moneda trae el amor de Dios, amor que se manifiesta a través de vos hacia la otra persona.

Cuando está cerrado el canal de bendición, está cerrada la uncion, esto no sucede.

Dios no quita la unción del hombre sino que es el hombre a través de momentos de amarguras va levantando esos muros, guarda esos bloques de mal que nos aparatan de lo que es la voluntad de Dios. V a formando dentro de su corazón una pared que no permite que la grandeza de Dios se manifieste a través de su vida. Esto sucede en tu vida cuando levantaste esta pared.

Pero si en esta tarde te estás encontrando en esta palabra, es por que Dios te quiere usar con una libertad total. No es una palabra preparada de mano humana, es venida desde el cielo por que no había tenido nunca una visión tan abierta sobre la unción como la he tenido en esta tarde y se que Dios está hablando a tu corazón, está mostrándote donde está la raíz de mal que ha cerrado la bendición de tu vida. Te ha sacado el gozo, te ha sacado la paz, te ha sacado ese sentimiento de servicio, que ha quitado de vos esa sensación de estar haciendo lo correcto.

Aparentemente sabemos que podríamos dar muchísimas cosas para la obra, no solamente la palabra quizás llevar un mensaje en en Email, o en un hablar con las personas, sabemos que estamos obrando para Dios y sentimos que le estamos sirviendo. Pero en realidad se han ido todas esas cosas, hay un vacío dentro tuyo que no importa todo lo que estás dando o haciendo, no sentís ese regocijo en tu interior y esto es porque tu carne te está engañando, tu carne te está mintiendo, te está haciendo creer que todas las obras que estás realizando realmente son venidas desde la mano de Dios y no es así. Es un disfraz de tu carne que trata de asemejarse a ese amor divino que viene desde los cielos.

El amor de Dios te puede requerir un montón de cosas y sabemos que se puede manifestar así hasta en las cosas más pequeñas y que hay una bendición muy grande en ella. Pero hoy estás así hasta como renegando de dar o de entregar o eso de abrir el corazón para querer, ni siquiera querés intentar o probar para alcanzar el interior de una persona porque pensás que por ahí no puede tener ninguna clase de bendición en este tipo de obra.

Entonces perdiste la unción detrás de todos los inconvenientes que has tenido a lo largo de tu vida.

¿Sabés una cosa?, nadie puede sacar las piedras excepto vos, tenés que entrar y hacer una evaluación de donde fue puesta esa primer piedra que sirvió de cimiento sobre el cual se construyó ese primer muro que ahora tiene ese enorme tamaño y que impide e disfrutar la bendición de Dios.

Sabemos que las personas que pueden voltear esos muros tienen unos sentimientos muy amplios y el que puede manifestar un amor muy entero, no importa si la otra persona puede llegar a recibirlo como es un amor tierno, un amor verdadero, que es un amor salvador, que es un amor que no importa lo que pueda llegar a alcanzar, ya que lo dejó marcado cuando entregó a JESUCRISTO para que fuera Salvador de todas las vidas si le aceptan y le reconocen.

Quizás no sea grande esta palabra, pero sí es extremadamente importante.

El amor de Dios es para cada vida, el SEÑOR tiene para cada vida un amor diferente. Para cada vida según su necesidad, Él tiene la potencia para abastecerte desde la base hasta que sobreabunde, Dios tiene un amor de un talle impresionante, no es grande es por demás, ya es algo que no se puede expresar. Lo puedo sentir pero no hay palabras para explícatelo, si vos buscás recordarás que has vivido momentos muy especiales del amor de Dios.

Entonces vos teniendo el recuerdo del verdadero amor de Dios, empezá a destruir todos estos cimientos que crearon esa estructura que te apartan de Dios. Es necesario que seas envestido nuevamente con la unción del Señor, por que Él hace no quiebra el pacto con nosotros. Generalmente es el hombre que se aleja, el que deja de participar de esta gracia maravillosa que es Su amor.

Cuando nosotros empezamos a juntar los inconvenientes o a cerrar y a endurecer nuestro corazón, quizás no halla maldad en nosotros como ser odio a esa persona o esa persona se murió para mí, pero sí esa desconfianza para manejarse, entonces uno empieza a manejarse de otra manera y empieza a convertirse en un enemigo de Dios.

Quizás Dios quiere abrirse paso hacia esa persona a través de vos y vos con tus actitudes no se lo permitís. Tal vez Él quiere allegarse a la otra vida con todo lo que Él tiene y cuando empezamos a condicionar el amor o la unción de Dios estamos siendo de tropiezo a los planes del Señor. Empezamos nosotros a pecar contra Dios porque hemos cerrado nuestro corazón, podremos ser concientes o inconcientes pero es un pecado al fin.

Dios quiere llegar a las almas a través de ti y manifestarle todo su amor, todas sus bendiciones, no importa cual sea la respuesta de la persona, lo único que importa es que si Dios se quiere manifestar a través de nosotros no le cerremos la puerta. No se si me hago entender.

Dios se quiere manifestar a las vidas a través de vos con una apertura sin que vos te hieras porque es obra de Dios. Y que cuando Dios cierra Su corazón hacia alguna persona que por ahí rechaza la gracia, puede quedar por algunos días un sentimiento de dolor, pero que con una oración luego va pasando y finalmente pareciera que nunca hubiera acontecido este hecho, es un recuerdo de un pasado lejano, así es el manejar de Dios.

Hay vidas que entran en muestra vida de una forma abrazadora, que parece que van a dejar unos frutos expléndidos, pero cuando Dios en esos cinco minutos empieza a moverse en esa vida puede ser que caiga toda esa hermosura que se vio en un principio.

Dios le da la elección a esa vida de lo que tiene que alcanzar y por ahí la otra persona no quiere. y nosotros nos quedamos enamorados con esa primera imagen y no podemos comprender porqué cayó de esa manera y pensamos que nosotros somos los culpables o que Dios no tiene un amor profundo hacia nosotros porque permitió que cayera.

Vos sus como un secretario, sos como una computadora que a través de vos va buscando en la otra vida algún lado flaco para ir agregándole cosas y si la persona puede pasar la lucha, puede pasar la prueba se va a convertir en un compañero de trabajo, si la persona se cierra a lo que Dios quiere hacer entonces se aparta y así es como se cae y se aleja de nosotros. Esto no tiene que lastimar nuestro corazón, por que el alma al cual nos allegamos para alcanzarle el mensaje a Dios le pertenece, y tiene libertad para decidir si quiere seguir los caminos de Dios o nó, si quiere entregar todas sus áreas o definitivamente se va a alejar.

Ese es el trato con los hombres, muchas veces ocurre que entra alguien de una forma fulminante en nuestra vida y después se cae, bueno esa es la forma en que Dios se manifiesta. Dios va buscando, va tocando y va tratando con esa vida. Es como esa conversación que el Señor tuvo con aquel joven, que tenía que vender todas sus cosas y seguirlo y bueno resulta que no pudo dejar eso tan pequeño para poder acompañar al Señor, es lo mismo que está pasando ahora. Cuando nos integramos con ciertas personas que por ahí a Dios le pertenecen, y Dios está haciendo pequeños ajustes en dicha persona, nosotros debemos de permitir que Dios haga lo que quiera hacer con el resto de las personas porque Él está trabajando de esta manera con cada vida.

Pastoralmente a veces pasa que el siervo de Dios no puede alcanzar a todas las almas, Dios va poniendo delante de nosotros una inmensa cantidad de personas que tienen una necesidad y que el Supremo está operando a través nuestro todo este tipo de cosas.

El error del hombre es cerrar el camino de la unción, el querer expropiar lo que a Dios le pertenece para satisfacer los deseos personales.

Yo te dejo este mensaje, quizás no ha estado bien expresado, esto es algo que ha venido así, espero que te sirva, que alimente tu alma.

Espero que sepas la forma de ir desatando el muro que has levantado en tu vida, pero tenés que reconocer que cuando tenés una queja contra las personas que te han lastimado vos comenzaste nuevamente a levantar el muro.

Si vos realmente has perdonado a las vidas que te han lastimado o que tienen injusticias contra tu vida y vos realmente estás a cuenta con el Señor, cuando vengan pensamientos sobre esto tu misma mente tiene que sacarlo. Si esto no sucede tu perdón no es válido, ¿me hice entender?.

Si nosotros pensamos en personas y estas nos hacen enervar la mente, enervar la sangre, esto es porque no hay un sentimiento verdaderamente limpio.

Cuando la unción y el amor de Dios está ahí, ese amor todo poderoso todo lo cree, todo lo soporta, todo lo puede, todo lo perdona y no busca nada para sí. Trata de justificar, todas las maldades justifica en el amor de Cristo. Esto es porque puede ver con los ojos ungidos que estas vidas están atadas por el poder del maligno.

Si no tienes esta visión, hoy es el día para que te reencuentres con tu Señor, hoy es un día para que le pidas que esté restaurando tu vaso, que te esté permitiendo amar a las almas como las amabas antes.

Es necesario que Él se pueda manifestar a través de tu vida.

También dice en la palabra que vino que conoce tus obras, tus caminos, que aborrecés la maldad, que has probado a grandes siervo de Dios y que los has hallado faltos. Bueno Él te da gracias por todas estas cosas.

Él sabe que has sufrido, que has tenido mucha paciencia, que has trabajado de un modo arduo por amor al nombre del Señor, Él lo reconoce pero sabe que si vos permitís que el diablo comience a poner esos bloques en tu vida al final del camino vos también te convertirás en un bloque de maldad y comenzarás a tratar a los demás con la misma maldad con que a vos te han tratado. Vas a devolver con venganza todo lo que te han hecho.

Cuando el diablo comienza a levantar los bloques, hasta que no toma total posesión del corazón con rencores y esas cosas no para y si ya tiene puesto el cimiento es muy facil el realizar esa obra.

Volvámonos a la base, arranquemos esos cimientos y comencemos a tener esos ojos que permitan ver que aún así que los hombres tengan un libre albedrío para hacer la maldad, el que llenó el corazón de ese hombre no fue Dios sino satanás, el diablo. Que podamos ver que por más que el hombre escoja la maldad, la contaminación interna es del diablo y el alma de esa persona que ha escogido esos caminos de maldad es algo que a Jesucristo le costó su Sangre, y que sufrió por su vida también.

La vida de esa persona está cegada y no puede arrepentirse por que los bloques que están en su interior son muchísimos más grandes de lo que esa vida puede ver. Entonces prefiere caminar caminos de maldad, reniega del poder y la autoridad de Dios.

Esto nos hace ver que esos bloques de maldad pueden hacer que una persona se cierre para siempre y que también pueden desviar en vos esa conducta de amor que Jesús quiere poner en vos. Esto te puede encerrar para siempre en una prisión de la cual puede que no tengas escapatoria. Es hora de que vallas tomando conciencia de que el Señor nos está pidiendo hacer una revisión interna. Hagámoslo, pues sabemos que corremos gran riesgo. Estos bloque son imposibles de sacar si no se los entregamos al Señor, estas piedras sólo saldrán si somos honestos con el Señor y le decimos qué es lo que verdaderamente nos está pasando: que hemos perdido la unción, que hemos perdido el amor.

Esto no es para tomarlo en vano ni con liviandad, sinó para tenerlo muy en claro en nosotros para poder liberarnos de esto para no caer en el mismo pecado que los otros.

ESPÍRITU SANTO A TRAVÉS DE MAGALLANES GRACIELA

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