La predicación presente es en realidad muy, pero muy dura. Trata sobre el siervo infiel. Realmente les pido que la lean detenidamente pues en ella hay infinidad de cosas de las cuales podremos sacar mucho provecho para nuestra vida espiritual. Creo que nos tenemos que analizar muy bien delante del Señor y ver en que nos toca la siguiente predicación.
La base de esta Palabra está en el Evangelio de San Lucas capítulo 12 versículo 42 al 48.
Y
dijo el Señor: ¿Quién es el mayordomo fiel y prudente al cual su señor pondrá
sobre su casa, para que a su tiempo les dé su ración?.
Bienaventurado
aquel siervo al cual, cuando su señor venga, le halle haciendo así.
En
verdad os digo que le pondrá sobre
todos sus bienes.
Mas
si aquel siervo dijere en su corazón: Mi señor tarda en venir; y comenzare a
golpear a los criados y a las criadas, y a comer, y beber y embriagarse, vendrá
el señor de aquel siervo en día que este no espera, y a la hora que no sabe, y
le castigará duramente y le pondrá con los infieles.
Aquel
siervo que conociendo la voluntad de su señor, no se preparó, ni hizo conforme
a su voluntad, recibirá muchos azotes.
Mas
el que sin conocerla hizo cosas dignas de azotes, será azotado poco; porque a
todo aquel a quien que se le haya dado mucho, mucho se le demandará; y al que
mucho se le haya confiado, más se le pedirá.
En esta tarde vamos a hacer un breve resumen de esta Palabra porque es un puente hacia donde queremos llegar.
Quiero a través de este pasaje llegar a usted para desarrollar el tema sobre la liviandad de la conducta.
Quiero que usted interprete conmigo, que cuando nosotros hemos recibido al Señor y le damos una entrada abierta en el corazón y empezamos a aprender todas las cosas que el Señor espera de nosotros y El empieza a poner un entendimiento y nos dan amplitud del criterio espiritual, es justo ahí que empezamos a prender, dejamos de ser niños.
Resulta que empezamos a leer la Palabra, empezamos a comprender lo que ella significa, empezamos a entender lo que ella dice y va pasando el tiempo, vamos aprendiendo y nos ponemos como conocedores de la Palabra.
Esto no
es a modo de ofensa, sino que nos
vamos poniendo o preparándonos como para enseñar.
Dios
le da al hombre dos mayordomías en la vida.
La
primera mayordomía es en el hogar donde esta puesto: si es esposa ocupara el
lugar de esposa, si es hijo ocupara el lugar de hijo, y si es el papá de la
casa, él es la cabeza de la familia.
La
segunda mayordomía es sobre las cosas celestiales.
A
medida que te vas haciendo conocedor de la Palabra, no por ningún estudio teológico,
sino conocedor de la Palabra y vas ahondando en la misma, vas teniendo
conocimiento de lo bueno y de lo malo.
Cuando tenés conocimiento de lo que Dios quiere de vos, ya que en muchas veces a lo largo de estos días que hemos estado haciendo las reuniones.
Sabemos que Dios esta llamando al orden en el tema de la conducta, que Dios esta llamando al orden con respecto al comportamiento que cada uno de nosotros esta teniendo y parece ser que en esta tarde hay oídos sordos a la Palabra que se nos envía.
Si tenemos el conocimiento de lo que Dios espera y no lo hacemos, estamos
maltratando al criado y esto es muy feo. No estoy diciendo que nos traiga la
lechita a la cama u otras cosas semejantes.
Si
tenemos un entorno dentro de nuestro hogar, en la calle, en nuestro trabajo de
personas que nos rodean, es ahí en donde tenemos que aprender la conducta que
Dios espera de nosotros.
Dios tiene nueve virtudes que quiere que sean exaltadas en sus hijos y el habla que tenemos que ganar un carácter benigno, que debemos ganar un carácter de paz, para ser llevadores de todo esto.
Entonces acá dice la Palabra: Mas si aquel siervo dice en su corazón, mi Señor tarda en venir. Hay muchos que toman la Palabra livianamente, escuchan pero no son hacedores de la Palabra.
Ella viene a nuestra vida para corregir y hacer obra, pero nosotros le damos entrada el día de la reunión y después la tomamos con soda.
Pensamos que todavía falta un
rato para que el Señor venga a buscarnos, todavía tenemos tiempo para librarnos de todo aquello que hemos hecho, lo tomamos así un
poco en broma cuando tendría que ser algo muy serio.
Quizás usted piense que por que Jesucristo le perdona, usted tiene el derecho de entrar y de salir del pecado como mejor le parece.
Pero en esta tarde espero que usted
entienda que esta Palabra no vino para acariciarle el corazón sino para que sea
quebrado definitivamente y para que sea puesta por obra la Palabra de verdad de
parte de Dios.
Ya sabemos lo de la mayordomía, cuando se refiere a que tu Señor venga a buscarte. No estamos hablando del día glorioso cuando el Señor venga a buscarnos en la nube. Ojalá sea pronto.
Estamos hablando que ninguno es dueño de la vida y que ninguno sabe a que hora el Señor vendrá a buscarnos para ir a dormir con Él.
Pero si usted no esta parado en lo que es la verdad de la Palabra de Dios y de lo que Él está esperando de usted le ira muy mal.
Él
si que lleva un diario de cada Palabra que envía y sabe muy bien porque y para
quien la envía. Él sabe muy bien porque hace cada cosa. Son tres veces las que
el Señor llama y créame que Él da testimonio que aquí han pasado mas de tres
veces que ha demandado carácter y conducta.
Hay
personar que tienen por dones espirituales malas formas de manejarse, de
conducirse o que toman con abuso de autoridad el lugar que Dios les ha dado.
Señores presten atención a esta Palabra porque esta no ha venido para que usted la deje entrar por una oreja, la deje salir por la otra y que se estrelle contra la pared.
En este día tengo la
habilidad y la amplitud de Dios para decirle que si usted no la pone por obra va
a caer sobre su cabeza como piedra pesada.
Dios también se cansa de esperar que el hombre de frutos y de venir a
buscar el fruto que Él esta demandando a cada
uno
de sus hijos.
Ahora
le pido que me acompañe al Libro de Efesios capitulo 4, versículo 24: Ninguna
palabra corrompida salga de vuestra boca, sino, la que sea buena para la
necesaria edificación.
Hay personas que tienen por costumbre abrir la boca y darle espacio a la lengua para que hable, diga, haga y deshaga conforme sea su santa voluntad.
Hace comentarios, comentarios que por ahí son duros, que no tienen edificación y sabe y es consiente que no debe de hacer estas cosas para irritar a su prójimo, pero sin embargo lo hace igual.
Lo hace adrede haciendo oídos sordos a la Palabra que nos demanda ser benignos y que todo lo que debe salir de nuestra boca tiene que ser lleno de edificación.
Sabemos que fuimos llamados a ser llevadores de la Palabra, oidores y hacedores de la Palabra. Entonces esto ya se constituye en un pecado cuando usted es llamado al orden y no lo pone en practica.
Ahora dígame usted: Porque se hace rogar, Será que usted sabe que Jesucristo lo va perdonar una y otra vez. Usted no lleva cuenta de la verdad y el sacrificio de la cruz del calvario.
El que es verdaderamente nacido de Dios no peca, no vuelve a pecar.
Esto es porque tiene verdadera conciencia de la crucifixión del Señor Jesús. ¡Como puede ser que vuelvan días y días enteros a una conducta que no tiene nada que ver con el verdadero cristianismo!.
¡Como podremos alcanzar los de afuera si no
podemos convertirnos por adentro!, ¡Como podemos abrir la boca y tener pensamiento
contra las demás personas y creemos que los demás deben de hacer y deshacer
las cosas según nuestra voluntad!.
Si
nosotros no somos capaces de tomar aquello que viene con una bendición y
recibirlo como corresponde.
Ahora usted contéstese a sí mismo si usted esta cumpliendo con esta Palabra.
Porque hablar de palabras corruptas no es solo la mala palabra ni la maledicencia sino también esos pensamientos que genera disensiones, peleas que enrarecen todo a su alrededor.
¡Eso es corrupto, eso es inmundo, es sucio, y usted tiene la obligación de sacarlo de su vida!.
No
puede dejar pasar por alto lo que vino con la Palabra, no lo deje pasar, porque
si lo deja pasar una piedra estar a atando a su cuello, porque usted mismo
estará siendo piedra de tropiezo para su vida.
Ahora
vamos a seguir con el versículo 30: Y no contristéis
al Espíritu Santo de Dios con el cual fuiste sellados para el día de la
redención.
Usted tiene verdadera noción de que contricta al Espíritu Santo cuando vuelve detrás de todas estas inmundicias que Dios demanda que saque de su vida, ¿Sabe por que lo contricta?. ¡Porque vuelve a crucificar una y otra vez al Señor!.
Pero se dice que Él murió una sola vez por el pecado.
Si a vos en una reunión se le reclama algo, la Palabra te toca, te arrepentís y decís: ¡esta palabra es para mí, esta palabra me tocó!. ¡Entonces por que no la pones por obra!. ¿Por que volvés a los pecados viejos?. ¿Por que no te podes limpiar definitivamente de las inmundicias?. ¿Por qué?. ¿Porque todavía pensás que porque El te perdona podes ir haciendo maldades?. ¡La Palabra viene al hombre una vez y para siempre!.
No puede haber vuelta atrás.
Cuando usted vuelve atrás, vuelve a dañar la vida de su Señor y esta hollando
la Sangre. Esto es un pecado gravísimo.
No importa que el error sea grande, sea chico. Sepamos que cada vez que volvemos atrás estamos crucificando de nuevo al Señor. ¿Y podemos ser tan livianos en esto cuando decimos que le amamos?. ¿Podemos ser tan livianos en este tipo de cosas cuando decimos que le queremos?.
Cuando decimos que es nuestro salvador y que ocupa un lugar importantísimo
en nuestra vida. ¿Podemos ser tan livianos con lo que Dios nos demanda?.
¡Avergoncémonos por que no tenemos muchos días para estas cosas!. ¡No sabes si esta noche te viene a buscar!.
Quizás vos te crees que porque tenés muchas promesas de parte de Dios, que por que te ha prometido cosas para el futuro no puede venir a buscarte.
Si señor, ¡Él puede torcer Su voluntad por que para eso es Dios!, ¡SÍ!, Él puede venir a buscarte esta noche y si eso pasara: ¿Con que cara te presentarías delante de Él, cuando delante de Su presencia estés viendo que no cumpliste con los requisitos que te había mandado?.
Avergonzate, avergonzate
porque los ojos de Dios están en esta hora presentes, porque si hay alguno que
no cree que El está presente en esta tarde entre medio de nosotros que se ponga
de pie, que se levante y se vaya, por que no es bien recibido en este lugar.
Ahora
vamos a ir a Efesios capitulo 5 verso 1: Sed, pues,
imitadores de Dios como hijos amados. Porque aquellos que no son amados son los
que tuercen la voluntad de Dios.
Aquellos que no son amados son aquellos que hacen lo que se les antoja, los que quieren vivir conforme a sus concupiscencias y le llaman valores a todas aquellas cosas inmundas que Dios les reclama.
Se creen que porque gritan fuerte y hablan con
violencia, se creen que tienen un valor predeterminado. Eso es inmundicia, no es
ningún don.
Al
hijo amado se lo ama porque es obediente, porque es manso, es humilde, por que
es bien llamado todo el día. Porque lo podés mandar y es un hijo obediente y
por lo tanto obedece a la voz del que lo llama.
Pasemos
al Efesios capítulo 5 verso 2: Y andad en amor, como
también Cristo nos amó, y se entregó a sí mismo por nosotros, ofrenda y
sacrificio a Dios en olor fragante.
¿Porqué se cree que subió la ofrenda de Él?. Porque Él era humilde, era manso, por que Él hacía la voluntad del Padre en todos los momentos. No lo tomés a la liviana pues no va ha haber otra oportunidad.
Esta es la última vez que viene
esta Palabra y luego vendrán las pruebas duras, viene el llanto y la amargura
por que sabes una cosa: ¡Dios te ama!, y si no te contricta y te hace pasar por una
prueba dura vos no te vas a convertir. ¡Es una vergüenza que tengas que pasar
por momentos duros para hacer la voluntad del Padre!.
Vallamos
al Libro de Efesios capítulo 5, versículos 15 al 17.
Mirad, pues, con diligencia cómo andéis, no como necios, sino como sabios, aprovechando bien el tiempo, porque los días son malos. Por tanto, no seáis insensatos, sino entendidos de cual sea la voluntad del Señor.
¡Sabés
cual es la voluntad del Señor, porque te la declaramos!. Cuando decíamos hoy
al principio: Mas
el que sin conocer hizo cosas dignas de azotes será azotado poco, porque a todo
aquel que se le halla dado mucho, mucho se le demandará, y a aquel que más se
le halla confiado, más se le pedirá. Porque aquel siervo que conociendo la
voluntad de su Señor, no se preparó ni hizo conforme a su voluntad recibirá
mucho azote.
¿Porqué debemos de volver una y otra vez sobre una Palabra archiconocida?.
Hoy Dios está demandando tu conducta, dejá por favor tu conducta carnal y empezá a edificar tu conducta en una conducta de santidad, porque para eso fuiste llamado.
Hoy,no es una Cena de gloria, sino una Cena de dolor.
¡Si la tomás dejá que ese Cuerpo que es partido otra vez, se haga realmente vida en vos!.
Que al tomarlo definitivamente puedas deshacerte de todas estas cosas que no edifican. ¿Cómo podés pretender salir a la calle sí vos mismo no tenés paz en tu interior?, ¿Cómo podés vivir en un mundo de contiendas y de malos pensamientos, pensamientos negros que solo generan contiendas a tu alrededor y que hacés tropezar y caer a los demás?. ¡Por favor!, ¿Qué necesitás?, ¿Necesitás ver a Jesús nuevamente crucificado delante de tus ojos?, ¿Necesitás que te quebrante con dolor y sufrimiento?, ¿Qué es lo que estás esperando?, ¿Necesitás sentir el azote en tu cuerpo para deshacerte definitivamente de lo que es malo?, ¿Hasta cuando, hasta cuando vas a seguir caminando de acuerdo a tu santa voluntad?.
Hay muchos que se gozan en la maldad y aunque digan que no están del otro bando, que no están parados de la otra vereda, realmente es así.
En el fondo parece que tuvieran una sonrisa y un gozo cuando hacen algo malo. Porque defienden a capa y espada cosas de su obrar que no son una bendición para nadie. ¿Cómo puede ser que no tengas vergüenza, ¿Cómo puede ser que no tengas sumisión?, ¿Cómo puede ser que no tengas un dolor en tu corazón al saber que lo que hacés es malo y triste?, ¿Cómo querés hablarle al resto?, ¿Cómo podés venir a decir que conocés la palabra, querer predicar, venir y decir y resulta que vos mismo no la ponés por obra?.
Poné por obra la Palabra, no estamos hablando de un día, de un accidente. Estamos hablando de conductas que llevamos adelante, de conductas que creemos que son amorosas y que cuando nos son tomadas en cuenta decimos escudándonos: ¡Si el otro lo hace, si el otro me grita, me critica, me molesta!.
Es un tiempo de darle un corte final a todo esto porque te digo que hoy estarás gustando de una buena Cena para convertir tu vida.
Si no lo hacés van a venir días en los que querrás tener momentos como este para poderte arrepentir de todas las cosas, pero ya será demasiado tarde.
Un día será levantado este espíritu de entendimiento de la tierra y tendrás que vivir con lo que hallas comido anteriormente.
Entonces fíjate bien como caminás, agarrá y armá una verdadera maleta, llena de cosas productivas, de un carácter como Dios quiere que tengas, provéete de esa alforja y de ese bordón.
No se está hablando de
comida y de bebida para saciar las ansias de la carne, sino de preparar una
valija con el alimento espiritual para saber como responderle a los días
verdaderamente malos. ¿Porqué no te preparás, porqué no disponés tu corazón
para prepararte?, ¿No te da vergüenza que la Palabra tenga que venir así, y
no venga una Palabra en la cual nos podamos gozar todos?, ¿Porqué tiene que
venir una Palabra de reproche?, ¿Porqué tiene que venir una Palabra de
flagelo?,¿Vos te creés que el Espíritu Santo no está llorando en estos
momentos?, ¡Sábete que está llorando porque no hacés la voluntad de Dios!.
Sábete que cuando hablás de Su voluntad y demandás que los demás hagan la voluntad de Dios y vos no la hacés sos doblemente culpable. Estás llevando las cargas del otro y las tuyas propias. ¿Con qué podés remediar las cargas del otro si vos no hacés la voluntad de Dios en tu vida?.
Cada uno sabe para qué Dios lo ha llamado, entonces debe levantarse hoy tras la bendición que Dios te ha traído, porque sabete que los días que vienen son terriblemente tristes y que la voz de Dios será muy difícil de oír en un futuro. ¿Si vos tenés la bendición de poder corregir tu vida, porqué no la corregís?, en este momento esta Palabra son besos y caricias de parte de Dios que en un futuro le faltará ala hombre.
Sabete que si no almacenás esta, sí, toda esta te la tenés que saber (se refiere a la Biblia), para comprender realmente el centro de la voluntad de Dios. Ingerir la Palabra, tenerla guardada en el corazón para poderla vivir. Entonces: ¡Porqué la tomás a la liviana y no te sentís redargüido!.
Si no
te sentís reseguido por esta Palabra sábetelo que nunca más volverás a oírla,
pero guárdate de la prueba que viene. La prueba no viene de parte de Dios sino
del diablo. Esto es para que vos definitivamente comprendas que con los humos
que tenés no vas a ir a ningún lado.
Cuándo llegue el tiempo en que el espíritu del anticristo empiece a oprimir la tierra, vos no tendrás nada que ver con el Espíritu de Dios, ¡Te vas a ir con el otro!. Porque tu conducta al otro le pertenece.
¡Avergüéncense de todas las
cosas malas y preparen el oído espiritual para oír el gemido del Espíritu
Santo cuando te llama a cumplir con el centro de Su voluntad.
El corazón se convierte desde adentro. No podemos permitir que leamos la Palabra y nos hagamos los entendidos cuando no podemos vivir lo que Jesús vivió. ¡Convertí tu corazón porque no habrá una oportunidad mañana!, ¡Té ponés contento cuando Dios saca el pie que tenía sobre vos!, y decís: ¡Ah, no voy a morir, voy a vivir ahora!.
Te ponés contento y ahí le das rienda suelta a toda la
porquería de la carne porque te creés que no vas a morir. Sabete que estás
muerto, muerto en tu carne, muerto en tu cuerpo y que no podés vivir en el Espíritu
Santo si vos querés seguir haciendo lo que querés.
Pruébese cada uno a sí mismo y coma del Cuerpo.
En esta tarde no hay acto para tomar la
Cena, porque una Cena de dolor es esta. ¿Querés participar de ella?, ¡Quebrántate
entonces, recibí esta Palabra como un reto divino y salirte de tus malos
caminos!
¡SI
DECÍS QUE SOS DE DIOS Y PECÁS, NO LO CONOCÉS!
ESPÍRITU SANTO A TRAVÉS DE MAGALLANES GRACIELA
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