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El Clima de la Tierra

   
 
El movimiento de la Tierra alrededor del Sol (revolución), describiendo una elipse, y el que efectúa sobre sí misma (rotación), ligeramente inclinado respecto al plano de la eclíptica, origina la alternancia de las estaciones.
Dos veces al año los rayos del Sol llegan perpendiculares al Ecuador, el día y la noche tienen la misma duración en toda la Tierra excepto en los Polos (equinoccios de otoño y primavera). También dos veces al año, ocurre todo lo contrario (solsticios de invierno y verano), y se produce la máxima desigualdad entre el día y la noche.
El Solsticio de verano se produce el 22 de junio, el Sol ilumina la zona polar Norte, mientras que la Sur queda en plena oscuridad, comienza el verano en el hemisferio Norte y el invierno en el Sur. Durante el Equinoccio de otoño, que se inicia el 23 de septiembre, el Sol ilumina igual ambos hemisferios, comienza el otoño en el hemisferio Norte y la primavera en el Sur. El Solsticio de invierno se inicia el 22 de diciembre, iluminando el Sol la zona polar Sur, pero no la Norte, comenzando el invierno en el hemisferio Norte y el verano en el Sur. Por último, el Equinoccio de primavera, comienza el 21 de marzo y el Sol ilumina por igual ambos hemisferios, en el hemisferio Sur comienza el otoño y en el Norte la primavera.
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En la Troposfera, capa más baja de la Atmósfera, se dan una serie de fenómenos que originan la circulación atmosférica y son los elementos que constituyen el clima de una región. Estos fenómenos son la presión atmosférica, presión que ejerce sobre una determinada superficie de la Tierra la columna de aire que se halla sobre ella; y los vientos, que pueden ser cálidos o fríos, húmedos o secos, cuyo proceso de ascensión o descenso indican la diferencia de presión. La humedad de la atmósfera de un lugar, es la cantidad de vapor de agua que hay en ella. Cuando la atmósfera está saturada y se enfría, se produce la condensación y cae en forma de lluvia, granizo o nieve.
Asimismo, el clima de cualquier región está afectado por una serie de factores como la altitud, la latitud y la distribución de continentes y mares.
No existe una clasificación uniforme de las zonas climáticas del mundo. Depende de que se tome como base para dicha clasificación, un factor o un elemento del clima. Basándonos en los elementos como temperaturas y lluvias, existirían climas cálidos o fríos, según las temperaturas; o climas secos o húmedos, según las lluvias. Si nos basamos en los factores, como la latitud, nos encontramos con una serie de zonas climáticas diferentes: zonas polares, zonas tropicales, etc. La mejor clasificación es la que tiene en cuenta factores y elementos, pero obliga a dividir en exceso las zonas y a complicar su estudio.
Por tanto, nos basaremos sólo en la latitud y en las temperaturas y lluvias, para simplificar la clasificación. Así tendremos dos grandes zonas iniciales: extratropicales, de los trópicos a los polos, e intertropicales, de los trópicos al ecuador.
Dentro de las zonas extratropicales se dan dos tipos de clima claramente diferenciados: los climas de zonas templadas y los climas de zonas frías. En los climas de zonas templadas podemos distinguir, a su vez, el clima oceánico (lluvias todo el año, inviernos suaves, veranos frescos) que se da en las proximidades del océano y por influencia de éste; el clima continental (invierno seco, verano cálido) propio de las regiones interiores alejadas del mar; el clima mediterráneo (invierno suave y lluvioso, verano cálido y seco), típico de los países ribereños del Mar Mediterráneo; y el clima desértico (sequedad extrema, grandes diferencias de temperatura entre el día y la noche), típico de los desiertos.
En los climas de zonas frías distinguimos el clima de zonas polares (temperaturas muy bajas todo el año, precipitaciones en forma de nieve, no hay verano o éste es muy corto), propio de los casquetes polares; y el clima de alta montaña (frio intenso y constante, suavizado en verano, precipitaciones abundantes y en forma de nieve en invierno), en alturas superiores a 2000 metros.
En las zonas intertropicales, se dan los siguientes tipos de clima: clima ecuatorial (temperaturas altas y constantes, lluvias abundantes), propio de las regiones próximas al ecuador; clima tropical (con una estación seca y otra lluviosa), propio de las regiones entre los trópicos y el ecuador; clima subtropical (lluvias todo el año aunque inferiores a las de la zona ecuatorial), en las regiones cercanas a los trópicos; y clima desértico (temperaturas diurnas elevadas y nocturnas bajas, precipitaciones escasas)propio de los desiertos y parecido al de los desiertos templados.
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Desierto del Sahara

Cómo influye el clima en la flora y la fauna
El clima de una determinada región influye sobre la naturaleza de los suelos, la vegetación y la fauna. También los suelos, la vegetación y la fauna influyen en el clima de una región. Esta mutua dependencia constituye una región bioclimática o bioclima, distinguiéndose regiones bioclimáticas extratropicales e intertropicales.
En las regiones bioclimáticas extratropicales, encontramos los siguientes bioclimas: oceánico, como el de Francia o Estados Unidos, con bosques de hoja caduca, praderas y landas, donde viven mamíferos y aves; continental, como en Rusia, con bosques de coníferas, praderas y estepas, donde viven mamíferos carnívoros, reptiles, insectos y aves; mediterráneo, como el de Italia, España y California, con bosque claro de pinos y encinas, matorrales y arbustos, donde predominan mamíferos roedores; desértico, como el de Asia Central, con escasa vegetación y algunos mamíferos carnívoros y reptiles; polar, como el de Groenlandia, con suelo helado y tundra, donde viven mamíferos adaptados como el reno o el oso polar y algunas aves; y de alta montaña, como en los Andes, con bosque de hoja caduca, pradera y estepa de alta montaña y tundra, existiendo algo de fauna en bajas altitudes.
En las regiones bioclimáticas intertropicales, tenemos como bioclimas: el ecuatorial, como el del Amazonas, con exuberante vegetación de selva, y conformando su fauna, reptiles, monos, mamíferos carnívoros, variadas especies de aves e insectos; el tropical, como en Venezuela y Malasia, con vegetación exuberante junto a plantas resistentes a la sequia, pájaros vistosos, caimanes y grandes serpientes; el subtropical, como el de Cuba o la zona central de la India, con vegetación de bosque mixto muy tupido, donde viven mamíferos, reptiles, aves e insectos; y el desértico, como en el sur del Sahara, con vegetación muy pobre, donde viven algunos mamíferos como chacales o hienas, así como reptiles.
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Río Amazonas, Brasil.