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ABDULAZIZ I
32°Sultán
otomano (1861-1876), nació en 1830, murió en 1876, su padre fue Mahmud
II, su madre la sultana Pertevniyal.
Con la ayuda de Francia, prosiguió las reformas liberales (Tanzimat), estuvo
ayudado por dos excelentes ministros, Fuad Bajá y Alí bajá. Autorizó a
los extranjeros los bienes y raíces (1867), además dedujo los gastos de la Corte.
En 1867 reorganizó la administración provincial según el modelo
francés, (retirando a los Bajás y sustituyéndolos por gobernadores o Valí),
en 1868 reformó la enseñanza pública.
Estas reformas excepto la última no sobrevivirían a la muerte de ambos
ministros y la desaparición del apoyo francés (guerra de 1870).
El imperio otomano se vio sacudido por los nacionalismos, en 1862 se
sublevó Montenegro, aunque debió someterse. Rumania impuso el
reconocimiento de su unidad (1861-66). Los servios se sublevaron, los
turcos evacuaron la ciudadela de Belgrado y otras fortalezas (1867). La
isla de Creta pidió la anexión a Grecia, pero las potencias europeas,
ante la amenaza de una guerra turco-griega intervinieron para mantener el
estatus quo (1866-68).
Egipto se separó de Turquía, Rusia cuya influencia era preponderante
desde 1870, suscitó conflictos en Bosnia-Herzegovina (1875-76) y en
Bulgaria (1876). A consecuencia de los movimientos nacionalistas, se produjo una gran
agitación en los conservadores de Estambul, entretanto la situación
financiera se agravó, obligando al imperio a pedir prestamos a las
potencias occidentales y a subir los impuestos, lo que provocó el
descontento general, este descontento unió a los jóvenes turcos que
consideraban insuficientes las reformas.
Una conspiración llevó al poder a Midhat Bajá, partidario de las
reformas, quien obligó al Sultán a abdicar en 1876 en favor de su
sobrino Murat. El 3 de Junio Abdulaziz I se suicido en circunstancias no
esclarecidas.
Abdulaziz
I accedió al trono a los 31 años, no era un reformista como sus
antecesores, más bien era un reaccionario, solamente algunos años después
autorizó varias organizaciones democráticas, entre ellas los jóvenes
turcos, tenía fama de extravagante y de excelente arquero y luchador,
siendo físicamente fuerte y musculoso.
Aprendió francés, le gustaba la música y la poesía, siendo a si mismo
compositor. |