EL PODER DE LAS MUJERES



De izquierda a derecha: dos funcionarios gubernativos, un oficial y un marino


El imperio otomano, en esos momentos estaba estancado y débil pero no en decadencia, en el año 1618 Osmán II fue proclamado Sultán, intentó hacer reformas para sacar al imperio de esta situación, pero topó con los altos cargos funcionarios y los jenízaros a los que intentó reorganizar, estos últimos eran tendentes a rebeliones y sublevaciones. El cuerpo de jenízaros se habían trasformado en un estado dentro del estado, imponiendo sus criterios a los sultanes, Osmán II fue depuesto y asesinado, siendo sustituido por su tío Mustafá I.
Durante un periodo de veinte años el imperio cayó presa de la anarquía, sobre todo en el periodo que gobernó la sultana madre
Kosem, reinando en nombre de el futuro Murad IV, el cual era menor de edad.
En esta etapa se sucedieron los visires a un ritmo fugaz, a su vez los gobernadores de las provincias aprovechaban el poco tiempo que disponían para enriquecerse rápidamente, en perjuicio de los gobernados, el sistema fiscal quebró, las arcas del estado se vaciaron, y los jenízaros con su poder exigían aumentos de paga. La descomposición del imperio fue aprovechada por los Persas para reanudar las hostilidades.
El estado al borde del cataclismo fue salvado en 1632 por
Murad IV, dando pruebas de asombrosa fortaleza. Eliminó sin piedad a los jefes de las rebeliones (incluido el jeque del Islam, la máxima autoridad religiosa musulmana), puso en orden las finanzas, controló los gastos públicos, formó nuevas y fieles milicias en oposición a los jenízaros, con las cuales controló las revueltas, y consiguió capturar a Fajr Eddin emir de los Drusos, el Sultán reanudó otra vez la guerra contra Persia reconquistando definitivamente Iraq.
                                                                                      

 

Tras la muerte de Murad IV le sucedió su hermano Ibrahim, siendo un Sultán inepto, dedicando la mayor parte del tiempo a los goces del harén, fue asesinado en una conjura de altos cargos del estado.
En el reinado de
IbráhimI comenzó la guerra de Candia, en la cual los otomanos intentaban arrebatar a Venecia la isla de Creta, su última posesión importante en el Mediterráneo oriental.
Este conflicto duró veinticinco años (1645-1669), tras la perdida de la capital de Creta los venecianos iniciaron un bloqueo naval  provocando gran escasez en Estambul.
El sucesor del Sultán fue su hijo
Mahomet IV subiendo al trono a la edad de siete años, al principio estuvo bajo la tutela de la sultana Kosem, siendo esta estrangulada por orden de Tarhan madre de Mahomet IV.
Otra vez el imperio cayó en la anarquía, Tarhan entregó el gobierno con poderes excepcionales al Gran Visir
Mehmet Köprülü de origen albanés, siendo un hombre de gran experiencia, Köprülü había sido gobernador en una de las mayores provincias del imperio.

Bajo su gobierno (1656-1661) se restableció el orden y la autoridad, nadie fue perdonado, hubo muchas ejecuciones entre ellas la del patriarca de los griegos ortodoxos. Emprendió una política de expansión, destinada a aliviar las presiones sociales y religiosas, que se habían levantado en el interior del imperio desde los días de Solimán el Magnífico. Las reformas fueron suficientes para reactivar la economía y corregir los problemas inmediatos, pero la resistencia de las clases dirigentes impidió acometer las causas profundas, siendo estas, la inadaptación de las antiguas instituciones que se resistían a los intensos cambios sociales, económicos y militares que tenían lugar en Europa. El Gran Visir consiguió rehacer las finanzas, reconstruir la flota, reanudó la lucha contra Venecia y liberó los Dadanelos.
Tras la muerte de Köprülü en 1661 continuó su labor su hijo Ahmed, que continuo con las hostilidades contra Austria, bajo el pretexto del dominio en Transilvania, después de varios triunfos, fue derrotado en la batalla de San Gotardo, tras la cual, se firmó una paz favorable para Turquía en el tratado de Vasvar (1664), en el mismo se reconocía el principado de Valaquia vasallo del imperio otomano. Ahmed conquistó definitivamente la isla de Creta a los venecianos (1669). Los grandes reveses del imperio comenzaron con el sucesor Ahmed, el Gran Visir Kara Mustafá. 
Rusia y como resultado de su lucha contra Polonia se había apoderado de Ucrania, de este modo tenía frontera con los otomanos en Besarabia y en la costa norte del mar Negro, donde se asentaban los clanes turcos de Crimea, vasallos de los otomanos. Hubo enfrentamientos militares entre los imperios otomano y ruso, resolviéndose a favor de Turquía, mediante la paz de Radzin (1681), la cual reconocía al Zar protector de las iglesias ortodoxas del imperio otomano.
Aprovechando las dificultades de Austria debido a las sublevaciones en Hungría, el ejército turco se sintió capaz de un nuevo ataque a Austria, y poner por segunda vez
sitio a Viena en 1683.

Sitio de Viena 12-9-1683




 

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