la cuestión de oriente

 Plaza de la fuente de Adrianópolis Tras terminar la guerra contra Rusia en 1774, el Sultán Abdulhamid I fue forzado a firmar la paz de Kuchuk-Kainarji , las consecuencias para los otomanos fueron la definitiva perdida de Hungría, Servia, Transilvania y Bucolavia, estos territorios fueron para los Habsburgo de Austria. Frente a Rusia, perdieron todas sus posesiones de la orilla norte del mar Negro, incluyendo Besarabia, Podolia y Crimea, así mismo, los rusos adquirieron importantes puertos en el mar Negro, y el derecho de su flota comercial para que atravesara los Dadanelos. Por último, el imperio otomano tuvo que admitir el derecho de Austria y Rusia a intervenir en favor de los súbditos cristianos del Sultán, siendo el principio de la ingerencia europea en los asuntos internos otomanos durante el siglo XIX.
El imperio demostró su debilidad frente a sus poderosos vecinos, por una parte su crisis militar y económica (los turcos estaban en manos del comercio europeo, la balanza de pagos era bastante desfavorable para ellos), y por otra el apetito territorial de Austria y Rusia.
Gran Bretaña recelaba del posible acceso de las flotas rusas al Mediterráneo, lo que podía significar una amenaza en su ruta hacia la India, los ingleses ambicionaban convertirse en árbitro de la navegación del Mediterráneo. Estos intereses discrepantes entre la grandes potencias europeas, hicieron que el imperio otomano perdurase ciento cincuenta años más, convirtiéndole en el hombre enfermo de Europa y en un permanente elemento de inestabilidad en el Mediterráneo oriental. 

Selim III
fue derrotado por los Rusos y los austriacos, con los cuales tuvo que pactar (Sistovo 1791y Lasi 1792). La invasión de Egipto por Napoleón produjo la ruptura de una larga y tradicional amistad con Francia, Bonaparte invadió el istmo de Suez, para así cortar las comunicaciones de Inglaterra con la India. Restablecida la paz en 1802, el Sultán debió enfrentarse a las nacionalidades no turcas del imperio, Servia, Moldavia y los Wahabitas de Arabia (secta ortodoxa que trataba de conservar la pureza del Islam), los cuales conquistaron La Meca. Las reformas administrativas (fiscal y de la enseñanza), y del ejército (supresión de los feudos militares, nuevos cuerpos de tropas), y la sublevación de Mehmet Alí en 1805 (jefe de las tropas albanesas en Egipto), hicieron saltar la sublevación del ejército, que obligaron al Sultán a abdicar.
En 1807
Mustafá IV tomó el mando del imperio, el nuevo Sultán estuvo poco más de un año en el gobierno, el cual lo dedicó para abolir las reformas de Selim III, reemprender la guerra contra Rusia y lanzar al estado a una anarquía total. El Bajá Bayrakdar jefe del partido reformista lo derrocó, nombrando a Mahmud II, el cual, hizo ejecutar a Mustafá.

 

El gran reformista Mahmud II fue entronizado en 1808 por los conservadores, en una época en el que el imperio parecía apunto de desintegrarse, durante décadas la situación internacional y los movimientos independentistas en los Balcanes, y en el norte de África, fueron temas principales que impidieron la reorganización del estado.
En la campaña contra Rusia, Napoleón intentó empeorar el escenario entre Rusia y Turquía, sin embargo, consiguió que los otomanos se aproximasen a Inglaterra. Terminada la guerra y tras el Congreso de Viena (1815), el Sultán se opuso a las nuevas fronteras en el Cáucaso por considerarlo degradante, siendo apartada Turquía del juego diplomático europeo y en la cuestión de Oriente.
La rebelión Servia en 1815 y griega 1821, (al año siguiente en la isla de Quios, los turcos llevaron a cabo una matanza entre la población helénica, en represalia por la destrucción de su flota por los griegos),a lo que se añadió el levantamiento de Egipto y el desembarco francés en Argel (1830), enfrentó al debilitado imperio con las potencias europeas y levantó el sentimiento nacionalista e independentista de los restantes territorios balcánicos.
La rebelión griega, fue el pretexto para que Mahmud se quitase la tutela de los conservadores, durante años había puesto en puntos claves de la administración a hombres leales, y aumentando el poder de las tropas regulares, supo atraerse las simpatías del clero musulmán, el cual recelaba de los jenízaros a los que acusaban de pro-cristianos, las sucesivas derrotas frente a rusos y griegos, derribaron el prestigio de los cuerpos militares tradicionales. Finalmente en Junio de 1826, las unidades leales al Sultán aniquilaron y disolvieron a los Jenízaros, desapareciendo esta antigua organización militar.
Por otra parte, en Europa y Estados unidos se crearon comités pro-helénicos, que exigían la independencia de Grecia, enviaron dinero, armas y voluntarios a Grecia, siendo vencidos por las tropas de el Bajá
Mehemet Alí (1827). Al final, el respaldo de Rusia, Inglaterra y Francia, a favor de la soberanía griega rehizo la situación. Los tres países mandaron sus escuadras y destruyeron la flota turco-egipcia en Navarino (1827).

Tras el tratado de Edirne (1829) y la conferencia de Londres, el imperio otomano tuvo que reconocer la independencia de Grecia, y aceptar la autonomía de los territorios del  Danubio bajo la tutela rusa. Esta división del imperio afectaba la paz en Europa, obligando a las grandes potencias en 1841a firmar el
tratado de los Dardanelos. La crisis favoreció a Mehemet Alí, que en pocos años se hizo con el control de casi toda Asia otomana, solo se detuvo ante la exigencia británica que empezaba a ocupar el papel de protectora del imperio.
Estas perdidas sin embargo, permitieron emprender las primeras reformas o Tanzimat, Mahmud II contaba con jóvenes funcionarios, dirigidos por el Gran Visir Mustafá Rasid Bajá y Mehmet Husrev Bajá, fundador del moderno ejército otomano, estos reformistas modernizaron la institución militar, fundando escuelas y trayendo instructores europeos. Otras reformas fueron en el poder central sobre las provincias y el incremento recaudatorio del Estado. 
Las cuestiones de gobierno fueron tomadas por comisiones de expertos, dando lugar a varios ministerios y a un primer ministro. Se crearon escuelas técnicas y en 1831vió la luz el primer diario turco, además, jóvenes otomanos fueron enviados a occidente a estudiar, para en adelante formar el sector reformista, estas reformas claro está, afectaban a las clases dirigentes.

Soldados turcos, guerra de Crimea 

 




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