Redpsicología. Biblioteca de psicología y ciencias afines

 

Módulo 305

Resúmenes varios de psicología

 

Aberastury A y Knobel M, El síndrome de la adolescencia normal. Un enfoque psicoanalítico (capítulo 2) Anónimo

Billig M, Racismo, prejuicio y discriminación (artículo)

Compernolle T, Una adecuada autoridad compartida de los padres (artículo) Anónimo

Covey S, Los siete hábitos de la gente altamente efectiva (libro) Enviado por Eugenio V. Tomey

Covey S y Merrill R, Primero lo primero (libro) Enviado por Eugenio V. Tomey

Colapinto J, La terapia familiar como actitud (artículo) Anónimo

Frankl V, El hombre en busca de sentido Anónimo

Galende E, Psicoanálisis y salud mental. Para una crítica de la razón... (introducción y capítulos 1 y 6) Anónimo

Haley J, Aprender y enseñar terapia (libro) Anónimo

Keeney B, Estética del cambio (capítulo 4) Anónimo

Middleton, Memoria compartida (capítulos 1-2-7) Anónimo

Minuchin S, Familia y terapia familiar (Prólogo y capítulos 3 y 7) Anónimo

Minuchin S, Técnicas de terapia familiar (capítulos 8 y 9) Anónimo

Minuchin S, Terapia familiar para la drogadicción y el abuso de alcohol (capítulo 1) Anónimo

Molinari Marotto C, Introducción a los modelos cognitivos de la comprensión del lenguaje (capítulos 5-6-7) Anita Maltzman

Montagu A, El contacto humano (introducción y capítulos 1 y 2) Enviado por Ana Maltzman

Perls y otros, Terapia gestalt: excitación y crecimiento de la personalidad humana Anónimo

Robine J, Contacto y relación en psicoterapia (capítulos 3 y 5) Anónimo

Sullivan Harry S, La entrevista psiquiátrica (capítulos 2-5-6) Anónimo

Ulloa F, Novela clínica psicoanalítica (capítulo 5) Anónimo

 

http://www.galeon.com/pcazau Actualizado Marzo 2008.

 

El síndrome de la adolescencia normal

Resumen de Aberastury A y Knobel M, El síndrome de la adolescencia normal. Un enfoque psicoanalítico. Capítulo 2.

 

CAPÍTULO 2: NORMALIDAD Y PATOLOGÍA EN LA ADOLESCENCIA

 

Hay una importancia de los factores socioculturales en la determinación de la fenomenología expresiva en esta edad de la vida (como cualquier otra etapa vital). Pero hay un problema básico de la de la circunstancia evolutiva que significa esta etapa, con todo su bagaje biológico individualizante.

Lo sociocultural influye determinando las manifestaciones específicas de la adolescencia, pero existe un basamento psicobiológico que le da características universales.

Es un período de transición entre la pubertad y el estadio adulto del desarrollo.

En las diferentes sociedades puede variar como varía el reconocimiento de la condición adulta que se da al individuo, y habrá condiciones culturales que favorecerán o dificultarán este proceso de cambio. Pero la característica básica, es que es un periodo que obliga al individuo a reformularse los conceptos que tiene sobre sí mismo y que lo leva a abandonar su auto imagen infantil y a proyectarse en el futuro de su adultez.

El sino de la adolescencia es integrarse en el mundo del adulto donde tendrá que aceptar su nueva configuración de ser humano, su morfología adulta y la capacidad del ejercicio de su genitalidad para la procreación.

Adolescencia: etapa de la vida durante la cual el individuo busca establecer su identidad adulta, apoyándose en las primeras relaciones objetales parentales internalizadas y verificando la realidad que el medio social le ofrece, mediante el uso de los elementos biofísicos en desarrollo a su disposición y que a su vez tienden a la estabilidad de la personalidad en un plano genital, lo que solo es posible si se hace el duelo por la identidad infantil.

 

Normalidad.- La estabilización de la personalidad no se logra sin pasar por un grado de conducta patológica  inherente a la evolución normal de esta etapa.

El concepto de normalidad varía con el medio socioeconómico, político y cultural. Se establece sobre las pautas de adaptación al medio, y significa el utilizar los dispositivos existentes para el logro de las satisfacciones básicas del individuo en una interacción permanente que busca modificar lo displacentero o inútil a través del logro de sustituciones para el individuo y la comunidad.

La personalidad integrada: tiene la fuerza para advertir el momento en que una aceptación temporaria del medio puede estar en conflicto con la realización de objetivos básicos, y puede modificar su conducta según sus necesidades circunstanciales. Este es el aspecto de la conducta en que el adolescente puede fallar (adaptación e integración).

Sería anormal la presencia de un equilibrio estable durante el proceso adolescente.

Las luchas y rebeldías externas son reflejo de los conflictos de dependencia infantil que persisten. Los procesos de duelo obligan a actuaciones con características: defensivas, psicopáticas, fóbicas, contrafóbicas, maníacas o esquizo paranoide según su estructura y experiencias. Por eso se habla de una “patología normal de la adolescencia”.

En la adolescencia hay una exteriorización, modificada por la experiencia previa, de los remanentes de las fantasías psicóticas del bebé. La crisis es tan severa que se reviven las crisis más tempranas.

 

Síndrome normal de la adolescencia.- La menor o mayor normalidad de este síndrome se deberá a los procesos de identificación y duelo que haya podido realizar el adolescente. En la medida en que haya podido elaborar los duelos que llevan a la identificación, verá su mundo interno mejor fortificado y esta normal anormalidad será menos conflictiva.

 

Sintomatología que integra el síndrome.- Búsqueda de sí mismo y de la identidad. El poder utilizar la genitalidad en la procreación es un hecho biopsicodinámico que determina una modificación esencial en el logro de la identidad adulta y caracteriza la inestabilidad de la identidad adolescente.

La maduración genital (psicodinámicamente considerado), la reactivación de las etapas pregenitales de la evolución libidinal y la interacción de los procesos psicológicos de disociación, proyección, introyección e identificación, irán estableciendo la personalidad. Se logra una cristalización del proceso de individuación.

El niño entra en la adolescencia con conflictos que se magnifican en ese momento, para salir luego a la madurez estabilizada con determinado carácter y personalidad adultos. Se logra una entidad yoica, una entidad personal y la autocognición. Ésta se relaciona con el “si mismo”, la consecuencia final de la adolescencia sería el conocimiento del sí mismo como entidad biológica en el mundo, el todo biopsicosocial de cada ser en ese momento de la vida. También se une el conocimiento del substrato físico y biológico de la personalidad, el cuerpo y el esquema corporal son dos variables en el proceso de definición del sí mismo y la identidad.

En la pubertad ocurren cambios físicos en 3 niveles: modificación sexual, producción de óvulos y espermatozoides maduros, desarrollo de las características sexuales primarias (agrandamiento del pene, testículos, útero y vagina) y el desarrollo de las características sexuales secundarias (maduración de los pechos, modificación de la cintura escapularia y pelviana, crecimiento del vello pubiano y cambios de voz).

Se agregan las modificaciones fisiológicas del crecimiento en general y de los cambios de tamaño, peso y proporción del cuerpo.

Esquema corporal: la representación mental que el sujeto tiene de su propio cuerpo como consecuencia de sus experiencias. Los procesos de duelo por el cuerpo infantil obligan a una modificación del esquema corporal y un reconocimiento físico de si mismo en una forma muy característica.

Se logra un autoconcepto a medida que el sujeto va cambiando y esto se va integrando con las concepciones que tienen sobre él personas, grupos, instituciones, y asimilando los valores del ambiente social.

Concomitantemente se va formando el sentimiento de identidad. El adolescente necesita darle a todo esto una continuidad dentro de la personalidad, por eso se busca un sentimiento de continuidad y mismidad. La identidad es esta capacidad del yo para mantener la mismidad y la continuidad frente a lo cambiante, un sentimiento interno de mismidad y continuidad, una unidad de personalidad sentida por el individuo y reconocida por otro.

De la infancia se pasa a “la moratoria psicosexual”, donde no se requieren roles específicos y se permite experimentar con lo que la sociedad tiene para ofrecer para lograr la ulterior definición de la personalidad.  En esta búsqueda de  identidad, se recurre a las situaciones que se presentan como favorables en el momento, por ej: a- la uniformidad, que da seguridad. Por una doble identificación masiva, todos se identifican con cada uno.  b-Tb, se puede buscar una “identidad negativa”, basada en identificaciones con figuras negativas reales (preferible ser alguien indeseable que nada, por la necesidad de tener una identidad). Ocurre cuando hubo trastornos en la identidad infantil o cuando los procesos de duelo por la identidad infantil fueron patológicos, porque el logro de una identidad se hace necesario para abandonar la del niño que se sigue manteniendo. c- la identificación con el agresor, adopta las características de personalidad de quienes actuaron agresiva y persecutoriamente con él. d- pseudoidentidad, expresiones manifiestas de lo que se quisiera o pudiera ser y que ocultan la identidad verdadera.

Todo lo antedicho puede llevar al adolescente a adoptar diferentes identidades:

Identidades transitorias: adoptadas durante un cierto período (machismo en el varón).

Identidades ocasionales: se dan frente a situaciones nuevas (ej: primer encuentro con una pareja, primer baile).

Identidades circunstanciales: conducen a identificaciones parciales transitorias.

Este tipo de identidades son adoptadas sucesiva o simultáneamente por los adolescentes, y son aspectos de la Identidad adolescente y se relacionan con el proceso de separación de las figuras parentales, con aceptación de una identidad independiente.

En la adolescencia todo ocurre con intensidad, la situación cambiante obliga a reestructuraciones permanentes externas e internas que son vividas como intrusiones dentro del equilibrio logrado en la infancia y que obligan a tratar de refugiarse en su pasado mientras trata de proyectarse intensamente en el futuro.

El adolescente realiza un proceso de duelo, por el cual al principio niega la pérdida de sus condiciones infantiles y tiene dificultades en aceptar las realidades más adultas que se le van imponiendo. Los cambios físicos de la pubertad participan activamente en el proceso adolescente, éstos crean gran preocupación, los vive como perturbadores. La incoordinación muscular, el aspecto desmañado, la falta de similitud con los que lo rodean en el medio familiar, despiertan extrañeza e insatisfacción. Esto contribuye a crear 1 sentimiento de despersonalización. Hay patrones de aspecto físico que se tratan de imitar en las identificaciones que están culturalmente determinados. Los cambios son percibidos en el exterior corporal pero tb. Como una sensación general de tipo físico.

Los procesos de identificación de la infancia, con la incorporación de imágenes parentales buenas y malas permitirán una mejor elaboración de las situaciones cambiantes.

El proceso de duelo necesita tiempo, el verdadero proceso de la adolescencia es largo.

La búsqueda de saber qué identidad adulta se va a constituir es angustiante, y las fuerzas para superar estos duelos se obtienen de de las primeras figuras introyectadas que forman la base del yo y el superyo. La integración del yo se produce por la elaboración del duelo por partes de sí mismo y por sus objetos. Surge de una relación satisfactoria con los padres internalizados y de la capacidad creadora que ellos permiten.

La identidad adolescente se caracteriza por el cambio de relación del individuo con sus padres, los externos reales y las figuras internalizadas.

Dentro del continuo de su identidad los elementos biológicos introducen una modificación irreversible, ya no se volverá a tener jamás el cuerpo infantil.

La presencia externa de los padres empieza a hacerse innecesaria, la separación es posible y necesaria. Las figuras parentales están internalizadas, incorporadas a la personalidad del sujeto y éste puede iniciar su proceso de individuación.

Esta internalización (calidad y configuración) enriqueció al yo, reforzó sus mecanismos de defensa útiles, permitió el desarrollo de las áreas más sanas, estructuró el superyó y lo dotó de las características encauzadoras de la vida sexual que comienza a poder exteriorizarse en la satisfacción genital, biológicamente posible. El nivel genital adulto con características procreativas, todavía no se ha logrado plenamente, pero hay un llamado de la sexualidad a la satisfacción genital. Esa es otra de las situaciones de cambio que influye en la búsqueda de sí mismo y de la identidad.

 

Tendencia grupal.- En su búsqueda de la identidad adolescente recurre como comportamiento defensivo a la búsqueda de uniformidad, que puede brindar seguridad y estima. Hay un proceso de sobreeidentificación masiva, en donde todos se identifican con cada uno. A veces es tan intenso que el individuo pertenece más al grupo de coetáneos que al familiar. Se inclina a los dictados del grupo en cuanto a modas, costumbres, preferencias, etc.

Las actuaciones del grupo también representan la oposición alas figuras parentales y una manera activa de determinar una identidad distinta la del medio familiar.

Se transfiere al grupo gran parte de la dependencia que antes se mantenía con la estructura familiar. El grupo es la transición necesaria en el mundo externo para lograr la individuación adulta. Después de pasar por la experiencia grupal podrá separarse de la barra  asumir su identidad adulta.

Cuando en este período el individuo sufre un fracaso de personificación, producto de la necesidad de dejar rápidamente los atributos infantiles y asumir una cantidad de obligaciones y responsabilidades para las cuales no está aún preparado, recurre al grupo como un refuerzo para su identidad.

Como está en defensa de la independencia, en un momento en 1que los padres desempeñan todavía un papel muy activo en su vida, en lo grupal busca un líder al cual someterse o se erige el como líder para ejercer el poder del padre o la madre.

Siente que están ocurriendo procesos de cambio en los cuales no puede participar activamente y el grupo soluciona gran parte de sus conflictos. Su personalidad suele quedar fuera de los procesos que están ocurriendo, especialmente del pensamiento, por lo cual se siente irresponsable por lo que ocurre a su alrededor. Esto explica las actitudes que aparentemente implican gran  dependencia de los adultos, pero que se contradicen con pedidos de ayuda que revelan la extrema dependencia q en realidad tienen.

El fenómeno grupal facilita la conducta psicopática: el actino out motor (producto del descontrol frente a la pérdida del cuerpo infantil), se une al acting out afectivo (producto del descontrol por el rol infantil q se esta perdiendo) y aparecen conductas de desafecto, crueldad, de indiferencia, falta de responsabilidad, típicas de la psicopatía (esto se rectifica con la experiencia, en la patología se cristaliza).

 

Necesidad de intelectualizar y fantasear.- Una de las formas típicas del pensamiento adolescente.  La realidad impone renunciar al cuerpo, rol y padres infantiles, como ala bisexualidad de la identidad infantil, se siente así impotente frente a la realidad externa. La fantasía conciente, o sea, el fantasear y el intelectualizar son mecanismos defensivos contra las situaciones de perdida.

La función del ascetismo es mantener al ello dentro de ciertos límites por medio de prohibiciones. La de la intelectualización es ligar los fenómenos instintivos con los contenidos ideativos y hacerlos accesibles a la conciencia y fáciles de controlar.

La incesante fluctuación de la identidad adolescente adquiere caracteres angustiantes que obligan a un refugio interior. Esto permite un reajuste emocional, lleva  la preocupación por principios éticos, filosóficos, sociales, etc y permite la teorización de grandes reformas que pueden ocurrir en el mundo exterior. El mundo exterior se va diferenciando cada vez mas del interno y sirve para defenderse de los cambios incontrolables del mundo interno y del cuerpo. Surgen las ideas de salvar la humanidad, escribe, los movimientos políticos, etc.

 

Crisis religiosas (del ateísmo al misticismo).- La preocupación metafísica y las crisis religiosas son intentos de solución de la angustia que vive el yo en su búsqueda de identificaciones positivas y del enfrentamiento con el fenómeno de la muerte definitiva de su yo corporal. Además comienza a enfrentar la separación definitiva de los padres y la aceptación de la posible muerte de ellos. Por eso hace identificaciones con imágenes que le aseguren la continuidad de la existencia de sí mismo 6y de sus padres infantiles. La figura de una divinidad puede representar una salida mágica de este tipo.

Si las situaciones de frustración y de pérdida son muy penosas, el refugiarse en una actitud nihilista, como una aparente culminación de un proceso de ateísmo reivindicatorio, puede tb. Ser una actitud compensadora y defensiva.

Estos extremos, misticismo y ateismo,  son una forma de desplazamiento a lo intelectual de cambios concretos y reales que ocurren a nivel corporal y en el plano de la actuación familiar-social que resultan incontrolables en ese nivel fáctico, frente a los cuales la impotencia es sentida como absoluta.

En la construcción definitiva de una ideología el individuo debe pasar por algunas idealizaciones persecutorias, abandonarlas por objetos idealizados egosintónicos  para luego sufrir un proceso de desidealización que permita construir nuevas y verdaderas ideologías de vida.

 

Desubicación temporal, en donde el pensamiento adquiere las características del pensamiento primario.- En la conducta observable vive con una desubicación temporal, convierte el tiempo en presente y activo en un intento de manejarlo. Parecería vivir en el proceso primario con respecto a lo temporal. Las urgencias son enormes y las postergaciones irracionales. Ej: falta mucho para el examen y es al otro día.

Al romperse el equilibrio logrado por la latencia predomina por momentos la parte psicótica de la personalidad.

Predomina una organización sincrética con una percepción del mundo en donde el sujeto no puede configurar contradicciones. Muchos de los eventos que el adulto puede discriminar son para el adolescente equiparables o coexistentes sin dificultad. Son crisis de ambigüedad. El tiempo está dotado de esta indiscriminación.

Durante la adolescencia la dimensión temporal va adquiriendo lentamente las características discriminativas.

Hay una dificultad de distinguir presente-pasado y futuro. Se puede unir el pasado y el futuro en un presente que tiene características no discriminadas y que implica una temporalidad diferente.

En la adolescencia el individuo ya vivenció parcialmente la muerte de objetos internos y externos, de partes del yo y cierta limitación de lo temporal en el plano vital (mas que nada en el cuerpo y en la relación interpersonal corpórea). El transcurrir del tiempo se va haciendo más objetivo (conceptual) adquiriéndose nociones de lapsos cronológicamente ubicados. Hay un tiempo existencial (el tiempo en sí), un tiempo vivencial y  uno conceptual.

Aceptar la pérdida de la niñez significa aceptar la muerte de una parte del yo y de sus objetos para poder ubicarlos en el pasado. Como defensa espacializa el tiempo para poder manejarlo relacionándose con él como un objeto. Si se niega el pasaje del tiempo puede quedarse el niño adentro del adolescente. Esto está relacionado con el sentimiento de soledad, esos períodos en que se encierran en los cuartos para que afuera pueda quedar el tiempo pasado, el futuro y el presente, convertidos en objetos manejables. La verdadera capacidad de estar solo es un signo de madurez que se logra después de estas experiencias.

La noción temporal del adolescente es de características corporales o rítmicas, basadas en el tiempo de comer, jugar, estudiar, etc, ese es el tiempo vivencial. A medida que se van elaborando los duelos surge la conceptualización del tiempo que implica la noción discriminada de pasado, presente y futuro, con la aceptación de la muerte de los padres y la pérdida definitiva de su vínculo con ellos y la propia muerte.

En los momentos de autismo y paralización hace una regresión a etapas previas e la discriminación y aceptación temporal, allí hay conductas de actuación o agitación donde procura defenderse de la vivencia del transcurrir del tiempo, manteniéndose en el tiempo experiencial intenta paralizar el tiempo y los cambios.

Si en el pasado hubieron experiencias y una evolución positivas, la discriminación temporal será facilitada. Esta discriminación está vinculada con la elaboración de los duelos típicos y es muy importante. Cuando puede reconocer un pasado, y formular proyectos de futuro con capacidad de espera y elaboración en el presente, supera gran parte de la problemática de la adolescencia. La disociación y la distancia existen en función de la anulación del tiempo, poder conceptuar el tiempo, vivenciarlo como nexo de unión, es subyacente  a la integración de la identidad. La búsqueda de la identidad adulta del adolescente está muy vinculada con su capacidad de conceptuar el tiempo.

 

Evolución sexual (desde el autoerotismo hasta la heterosexualidad genital adulta).- Hay un oscilar permanente entre la actividad de tipo masturbatorio y los comienzos del ejercicio genital. El contacto genital es de tipo exploratorio y preparatorio, (mas q genitalidad procreativa que se da con la asunción del rol parental).

Al ir aceptando su genitalidad inicia la búsqueda de pareja en forma intensa. Comienzan las caricias cada vez más profundas e íntimas.

El primer enamoramiento ocurre en la adolescencia temprana  y es el “amor a primera vista”, el ser amado es una figura idealizada, un actor, deportista, etc, que tiene las características de un sustituto parental al que el adolescente vincula con fantasía edípicas.

La relación genital heterosexual completa ocurre en la adolescencia tardía.

Los cambios biológicos de la pubertad imponen la madurez sexual al individuo, intensificándose todos los procesos psicobiológicos q se viven en esta edad.

Al elaborar el duelo por el cuerpo infantil perdido q también implica el sexo opuesto perdido. La aceptación de la genitalidad surge por la aparición de la menstruación y el semen. Ambas funciones fisiológicas imponen al rol genital la procreación y la definición sexual correspondiente.

Son las fantasías de penetrar y de ser penetrada el modelo  que se va a mantener durante la vida ulterior del sujeto como expresión de lo masculino y lo femenino. Para ello la figura del padre y de la madre son esenciales, la ausencia de figura del padre determina la fijación en la madre, y va a ser el origen de la homosexualidad en el hombre y la mujer. El varón sin la figura paterna, buscará esa figura toda la vida, como búsqueda del pene que da potencia y masculinidad. La niña queda fijada a la relación oral con la madre, negando las posibilidades de relación con un pene por la inexistencia del mismo en sus tempranas relaciones objetales.

La conducta de los padres en las fases pregenitales influirá en la evolución genital del sujeto.

La evolución del autoerotismo a la heterosexualidad: masturbación como fase genital previa, actividad lúdica que lleva al aprendizaje (aprendizaje lúdico del otro sexo a través del toqueteo, bailes, juegos, deportes, etc), que constituye también otra forma de exploración.

La curiosidad sexual, se expresa en el interés por las revistas pornográficas. El voyerismo y el exhibicionismo se manifiestan en la vestimenta, el cabello, el tipo de bailes, etc.

La importancia de las figuras parentales reales es enorme. La escena primaria será positiva o negativa  según las experiencias primeras y la imagen psicológica que proporcionan los padres reales externos.

En la adolescencia el triángulo edípico se reactiva con intensidad porque como la instrumentación de la genitalidad se hace factible, el individuo se ve obligado a recurrir a mecanismos de defensa más persistentes y enérgicos, sino la consumación del incesto sería posible.

Durante la adolescencia, como aspectos de la elaboración edípica pueden verse aspectos de conducta femeninos en el varón, y masculinos en la niña, que son las expresiones de una bisexualidad no resuelta. Al ir elaborando el complejo de Edipo en el varón aparecen idealizaciones del padre que adquiere las características de un ser bueno y poderoso. Puede identificarse con los aspectos positivos del padre, superar el temor a la castración, completar sus estudios que le mostrarán que él mismo tiene capacidad creativa.

La niña al elaborar su situación edípica puede aceptar la  belleza de sus atributos femeninos y realizarse en el trabajo o estudio de una manera femenina, aceptando que su cuerpo no ha sido destruido ni vaciado, pudiendo identificarse con los aspectos positivos de su madre.

La aparición de la menarca: cuando las fases genitales tempranas y la sexualidad en general son más aceptadas por los padres, y cuando éstos mantienen una relación armoniosa brindan una imagen externa de escena primaria positiva, la aparición de la menstruación es vivida  como una confirmación de la sexualidad femenina e iniciar la niña una etapa de satisfacciones y realizaciones genitales positivas. Sino la vivirá como algo peligroso y dañino, persecutorio.

La sexualidad actúa como una fuerza que irrumpe sobre o en el individuo en vez de ser vivida por él como una expresión de sí mismo; es vivida por el adolescente como una fuerza que se impone en su cuerpo y le obliga a separarlo de su personalidad, el cuerpo como algo externo a si mismo.

En la búsqueda por la genitalidad adolescente a veces pasan por períodos de homosexualidad que expresan la proyección de la bisexualidad perdida y anhelada en un individuo del mismo sexo. (así recuperaría el sexo que está perdiendo en su identificación genital).

El proceso masturbatorio está presente desde la temprana infancia  hasta la adolescencia avanzada.

La masturbación tiene primero una experiencia lúdica en la cual las fantasías edípicas son manejadas solitariamente, es tb. un intento de negar la pérdida de la bisexualidad. En la pubertad y adolescencia, la madurez genital le da la capacidad de unión en  un nivel genital   y la procreativa. Esto hace que la fantasía incestuosas y las frustraciones se incrementen, puesto que posee el instrumento efector de la genitalidad pero no puede usarlo. Por eso las fantasías masturbatorias en la pubertad son más destructivas y cargadas de culpa que en la infancia.

La intensidad del conflicto por la metamorfosis corporal y el incremento de la genitalidad, explican la intensidad de esta conducta.

Pero la masturbación también funciona como exploratoria, de aprendizaje  y preparatoria para la futura genitalidad procreativa.

La masturbación le permite al individuo ir pasando por diferentes etapas, hasta ir integrando sus genitales al concepto de sí mismo, formando una identidad genital adulta con capacidad procreativa, independencia real y capacidad de formar una pareja estable.

La genitalidad adulta: pleno ejercicio de la capacidad libidinal de un sujeto, mediante la puesta en juego de los elementos remanentes de todas las etapas de maduración psicosexual, con la culminación en el nivel genital, con otro sujeto del sexo opuesto y con las aceptación implícita de la capacidad de procrear, integrando así una constelación familiar con los roles adultos correspondientes.

 

Actitud social reivindicatoria antisocial de diversa intensidad.- El proceso de la adolescencia no depende todo del adolescente. La familia es la primera expresión de la sociedad que influye y determina gran parte de su conducta.

La situación edípica también la viven los progenitores. La aparición de la instrumentación de la genitalidad también es percibida por los padres. Muchos se angustian y atemorizan frente al crecimiento de sus hijos, reviviendo sus propias situaciones edípicas conflictivas. La situación es de “ambivalencia dual”: la misma ambivalencia que presentan los hijos separándose de los padres, la presentan éstos al ver que los hijos se alejan.

Pero toda la sociedad interviene activamente en el conflicto del adolescente. Las primeras identificaciones se hacen con las figuras parentales pero el medio tb determina posibles identificaciones.  La adolescencia es recibida predominantemente de forma hostil por los adultos en virtud de sus situaciones edípicas. Se crean estereotipos con los que se tarta de definir, en realidad se busca aislarlos del mundo de los adultos.

Por eso la entrada a la pubertad está muy señalada en casi todas las culturas, los ritos de iniciación son muy diversos aunque tienen la misma base: la rivalidad que los padres del mismo sexo sienten al tener que aceptar como sus iguales a sus hijos que así se identifican con ellos.

El adolescente con la fuerza reestructuradora de su personalidad trata de modificar la sociedad. Se crea un malestar en el mundo adulto que se siente amenazado por los jóvenes que van a ocupar ese lugar. El adulto proyecta su propia incapacidad por lo que está ocurriendo sociopolíticamente a su alrededor y trata de desubicar al adolescente.

A veces el adolescente siento que solo puede progresar en el comercio o la industria adaptándose a los dictados del medio, esto brindo un cierto grado de comodidad cuya única salida es a veces encontrada en el  crimen y la delincuencia.

La juventud revolucionaria tiene el sentimiento místico de la necesidad de cambio socia, el manejo del mundo omnipotente que necesita lucubrar como compensación, encuentra en la realidad social frustrante un espejo de su superyó cruel y restrictivo.  Las partes sanas de su yo se ponen al servicio de un ideal que permite modificar estas estructuras sociales colectivas y surgen grandes movimientos de contenido noble. Pero mediante el mismo mecanismo los jóvenes pueden meterse en actividades destructivas.

Las actitudes reivindicatorias y de reforma social pueden ser cristalizaciones de lo que ya ocurrió en el pensamiento (intelectualizaciones, fantasías concientes, el yo que se refuerza en lo grupal, etc).

Gran parte de la oposición que se vive por parte delos padres se traslada al campo social. La frustración del duelo por los padres de la infancia se traslada al mundo externo. Así sienten que son la sociedad y  sus padres los que se niegan a seguir funcionando como padres infantiles que lo cuidan y protegen ilimitadamente. (no q el abandona su rol infantil, etc) Si elabora bien los duelos y reconocer la sensación de fracaso, puede introducirse en el mundo de los adultos con ideas modificadoras, en un sentido positivo, de la realidad social.

 

Contradicciones en todas la manifestaciones de la conducta, dominada por la acción.- La conducta del adolescente está determinada por la acción, hasta el pensamiento necesita hacerse acción para poder controlarlo. No puede mantener una línea de conducta rígida, permanente y absoluta aunque lo intenta. Tiene una personalidad permeable,  que recibe de todo y también proyecta variable y frecuentemente. También tiene labilidad en su organización depresiva.  Las contradicciones y la variada utilización de defensas facilitan la elaboración de los duelos típicos.

 

Separación progresiva de los padres.- Hay un duelo por los padres infantiles. La separación está favorecida por los cambios biológicos: la capacidad de la instrumentación  de la genitalidad con capacidad procreativa (esto también reactiva los aspectos genitales que se habían iniciado en la fase genital previa). La intensidad de la angustia con que se maneje la separación de los padres y su relación con ellos depende de la forma en  que se ha elaborado la fase genital previa y las experiencias infantiles y la actual.

En los padres también se despierta ansiedad por la genitalidad y el desprendimiento real. Esto también despierta celos en los hijos y en ellos mismos

A veces los padres niegan el crecimiento de los hijos y los hijos viven los padres con características persecutorias. Esto ocurre en la mala elaboración de la fase genital previa, si la figura de los padres combinados, la escena primaria ha tenido caracteres de indiferenciación y persecución. Si la figura de los padres aparece con roles bien definidos, en una unión amorosa, disminuye sus aspectos persecutorios y se convierte en el modelo del vínculo genital que el adolescente buscará. Si la figura aparece con estas características positivas, permite una buena separación de los padres y facilita el pasaje a la madurez.

Si la figura de los padres es poco estable o mal definida, se hacen identificaciones con figuras mas firmes, ejemplo los ídolos. 

 

Fluctuaciones de humor y de estado de ánimo.- Un sentimiento de ansiedad y depresión acompañarán permanentemente como substrato a la adolescencia. La cantidad y calidad de la elaboración de los duelos determinan la mayor o menor intensidad de esta expresión y estos sentimientos.

En el proceso de fluctuaciones dolorosas permanentes, la realidad no siempre satisface las aspiraciones del individuo. El yo realiza intentos de conexión placentera, a veces displacentera, con el mundo que no siempre se logra, y la sensación de fracaso puede obligar al individuo a refugiarse en sí mismo. Allí el repliegue autista, este puede dar origen al sentimiento de soledad típico de esta etapa, o al aburrimiento y desaliento. Se refugia en su mundo interno, elabora y reconsidera constantemente sus vivencias y fracasos.

La intensidad y frecuencia de los procesos de introyección y proyección pueden actuar realizando rápidas modificaciones de su estado de ánimo ya que se ve de pronto sumergido en las desesperanzas más profundas o cuando elabora y supera los duelos, puede proyectarse en una elación desmedida.

 

Conclusión final

 

Solamente si el mundo adulto comprende al adolescente y facilita su tarea evolutiva, podrá desempeñarse correctamente, gozar de su identidad, de todas sus situaciones, para elaborar una personalidad feliz y sana.

De lo contrario, siempre se proyectará en el adolescente las ansiedades y patología del adulto y se producirá una crisis de enfrentamiento generacional, que dificulta el proceso evolutivo y no permite el goce real de la personalidad. Resumen: Anónimo

 

 

 

Racismo, Prejuicio y Discriminación

Resumen de Billig Michael, Racismo, Prejuicio y Discriminación (artículo)

 

Prejuicio: es el juicio prematuro o previo. Estos juicios previos “son inconmovibles” y  la persona parece decidir antes de toda prueba. Los prejuicios constituyen opiniones dogmáticas y desfavorables respecto a otros grupos y por extensión a los miembros individuales de dicho grupo.

Distinción entre Prejuicio y Discriminación-El Prejuicio: se refiere a las “actitudes negativas” Y La Discriminación: es un comportamiento dirigido a, los individuos “objeto de prejuicio”.

Las relaciones entre las actitudes y el comportamiento son complejas.

Observación- El hecho de que una persona exprese prejuicios hacia un grupo determinado no significa, que siempre esa persona se comporte de manera hostil hacia cada miembro individual del grupo. (El prejuicio no conduce siempre a una pre-condena).

El Prejuicio y su  aspecto social.- La persona se adapta a una situación social donde la discriminación es considerada algo normal, hasta el punto que considera que los sentimientos personales no tienen nada que ver en ello, y la negativa a comportarse de forma discriminatoria conduciría a una situación molesta desde el punto de vista social.

 

Etnocentrismo y Autoritarismo. Estudio de The Authoritarian Personality

 

Fascismo: Los investigadores analizaban la hipótesis de que el fascismo recurre a los aspectos irracionales de la personalidad que dan lugar al pensamiento prejuicioso. Relacionaban estrechamente fascismo y prejuicios. Al examinar diferentes actitudes e ideologías para ver si los individuos que tenían prejuicios contra grupos minoritarios específicos, también tenían rasgos de personalidad particulares. El objetivo se centró en las actitudes no en el comportamiento. El resultado de distintos tipos de prejuicios (Ej. antisemitismo) arrojó que están relacionados entre si, surgiendo la idea de pensar  “el prejuicio en función del estado anímico general y no una relación específica con actitudes respecto a grupos étnicos”. El Etnocentrismo indicaba una estrechez cultural (solo aceptar de forma rígida a aquéllos que son parecidos a él en cultura  y rechazar a los que son diferentes). La persona etnocéntrica tiene prejuicios contra los diferentes o los extranjeros.

 

Personalidad autoritaria y prejuiciosa: es el hecho de pensar a través de clisés, o sea de su rol social o grupo étnico y no las características individuales propias. El individuo con prejuicios ha sido educado en una familia muy estricta con padres autoritarios, fueron niños víctimas de tiranía. Tienen una admiración idealizada por sus padres negando así sus propios deseos. Así los aspectos positivos permanecen unidos a los padres y los negativos se unen a otros blancos: como miembros de otros grupos étnicos o a las personas que se cree que infringen (violan) las leyes. “Las experiencias precoses del niño autoritario engendran un cliché psicológico del bien y del mal, deformando la realidad”. Desplaza sus propios deseos de los que se avergüenza, hacia otras figuras. Puede construirse una imagen del mundo en la que los demás siempre son  personas con deseos perversos que hacen peligrar la decencia, sin reconocer nunca que él podría tener los mismos deseos. Así los grupos exteriores se convierten en chivos expiatorios.

 

Otra visión.- El estudio de Petigrew proporcionó evidencias sólidas de que el Racismo en el Sur de los Estados Unidos y en Sudáfrica no podía explicarse en función de patrones de la personalidad. Esto no implica que la teoría del estudio anterior estuviera totalmente equivocada. En todas las poblaciones existe un pequeño número de fanáticos que llevan el prejuicio más allá de la norma.

Importancia del marco social.- Mecanismos psicológicos muy parecidos pueden tomar significados diferentes en marcos sociales diferentes (Ej. en donde se proclama la tolerancia como norma general, el rebelde frustrado es mas intolerante).

Importancia del marco cultural.- Es posible encontrar diferentes niveles de prejuicios  entre los diferentes subgrupos de la población. Los autoritarios en oposición a los no autoritarios, o los que han recibido una buena instrucción en oposición a los menos instruidos (pero el énfasis puesto en las diferencias, podría ocultar su similitud de conjunto relativa a los prejuicios).

Independientemente del grado de educación, los jóvenes alemanes tienen tendencia a considerar a los italianos y los turcos como personas pendencieras.

Sería erróneo creer que la instrucción disminuye necesariamente los prejuicios. Tomando el marco social en una sociedad cuya ideología oficial es racista, las personas más instruidas podrían convertirse en guardianes de esta ideología. Ej. Alemania nazi, donde el mito de superioridad aria se convirtió en la doctrina oficial del Estado.

En las democracias Occidentales Contemporáneas: los ideales racistas son menos aceptados a nivel social, ya que entran en conflicto con las normas de tolerancia admitidas.

Hay una ambigüedad en las actitudes racistas, donde las normas de tolerancia coexisten con la persistencia de estereotipos. Esta ambigüedad psicológica, podría ir acompañada de las ambigüedades de la discriminación, tal como es practicada hacia los grupos minoritarios. Resumen: Anónimo.

 

 

 

Una adecuada autoridad compartida de los padres

Resumen de Compernolle T, Una adecuada autoridad compartida de los padres. Un principio crucial para el éxito de la Terapia Familiar (artículo).

 

La terapia familiar estructural, si bien es usada solo desde hace una década, ha llegado a ser eje de intervenciones terapéuticas, que a menudo incluyen intervenciones de aprendizaje social e intervenciones como resolución de problemas.

En un estudio sobre “El éxito de la terapia” llamó la atención el hecho de que éste no era correlativo a factores como: diagnóstico, cronicidad del problema, psicoterapias previas, severidad de la disfunción familiar, problemas con la familia de origen y/o habilidad del terapeuta. Así, se consideró la posibilidad de que en vez de estos rasgos, las cualidades del proceso terapéutico podrían tener un valor pronóstico mayor.

 

Comparando éxitos y fracasos.- Se analizaron video tapes para comparar la calidad de las sesiones iniciales con los resultados del seguimiento (que duró de 6 meses a 1 año luego de finalizadas las sesiones). Los casos estudiados fueron de: problemas de comportamiento (desde moderados a severos), anorexia nerviosa, esquizofrenia, encopresis, ataques de ansiedad, conductas obsesivas, fobias escolares, náuseas y vómitos crónicos, y abuso de menores. La edad de los pacientes identificados era entre 3 y 19 años, la longitud de la terapia fue de un promedio de 6 meses (desde una sesión a más de un año). La orientación básica de la terapia fue Terapia Familiar Sistémica, también se utilizaron intervenciones de aprendizaje social y de resolución de problemas tales como, paradojas u ordalías.

A través de los tapes se analizó: la habilidad del terapeuta para empalizar o mantener el liderazgo, capacidad para introducir una nueva realidad y hacer que la familia la acepte, intensidad de sus intervenciones y sexo del terapeuta. También se analizó el “estilo” del terapeuta, punto de influencia en la duración del tratamiento, pero no en el resultado final. En realidad ninguno de estos factores se correlacionó con el resultado del tratamiento. De casualidad se descubrió que todos los casos con éxito rápido, tenían algo en común, que faltaba en todos los fracasos: Un restablecimiento rápido de la autoridad parental compartida.

Compartida: que hay acuerdo básico entre los padres sobre los puntos esenciales en la crianza del niño.

Adecuada: balance entre control y autonomía propio, según la edad del niño.

 

La importancia de la autoridad parental compartida.- Al revisar los video tapes, fue obvio que los padres eran capaces de resolver problemas, aun los más graves, que no podían ser resueltos en terapias individuales, si ellos eras capaces de implementar y tomar decisiones compartidas sobre lo que esperan de su hijo. Esto se centra en una adecuada autoridad de los padres como unidad. Un adecuado liderazgo parece ser una condición necesaria para el desarrollo de una autonomía infantil y la confianza en sí mismo, que a su vez da lugar al respeto mutuo y a una relación de amor.

A menudo en la práctica clínica se ve como una forma democrática de manejo familiar, esconde una falta de acuerdo fundamental entre los padres. Los padres son incapaces de resolver sus desacuerdos y entonces dejan al chico para que haga su voluntad. El niño está triangulado y las elecciones que le quedan son totalmente disfuncionales.

Una adecuada autoridad compartida, no quiere decir que los padres deban estar de acuerdo sobre cada punto. Hay un cambio continuo de coaliciones y alianzas en toda familia sana y flexible. La estructura de una familia cambia cuando cambian los problemas. Sobre los puntos importantes sin embargo, y ciertamente sobre los principios importantes en la educación de los niños, es necesario que haya un acuerdo básico entre los padres, sobre lo que ellos quieren y acerca de cómo van a implementarlo.

A diario vemos padres cada vez más ineficientes y confundidos al encarar sus problemas con los niños, y la razón más importante para este deterioro es la falta de énfasis dado a la importancia de una adecuada autoridad parental compartida, pero también el socavar esta autoridad compartida.

 

El equilibrio entre la autonomía y la autoridad.- A medida que el chico crece aumenta su autonomía, mientras que el control parental disminuye. Los adultos no discuten con un niño de 18 meses que empieza a trepar una escalera. Cuando en niño domine esta habilidad, decrecerá el control de los padres, y la libertad y autonomía del niño y de sus padres aumentará. La adolescencia puede verse como un período crucial cuando la autonomía del chico deviene más importante que el control parental.

Los problemas surgen cuando el control de los padres es inadecuado parta el estadio de desarrollo del niño. Puede haber demasiado control combinado con una falta de autonomía, o puede haber una falta de autoridad con demasiada libertad. A menudo el problema suele ser demasiada libertad, donde una falta de autoridad de los padres va unida a una falta de autonomía del niño.

 

El restablecimiento de la autoridad: una prioridad en terapia familiar.- Cada vez que se focalizó el desarrollo de la autonomía, en vez que la autoridad parental, desde el comienzo del tratamiento, la terapia familiar se volvía larga y trabajosa. Fue obvio que muchos padres podían dar la necesaria autonomía y libertad a sus chicos después de haber re-obtenido el control. Necesitaban tener una experiencia adecuada en tomar comando, para sentirse seguros al aflojar el control.

Después de un largo período de falta de autoridad, los padres suelen exagerar su control cuando el terapeuta logra ponerlos a cargo. A menudo la familia irá rápidamente encontrando un equilibrio entre autoridad y autonomía.

A veces el terapeuta podrá estimular una correcta autoridad con una adecuada autonomía en forma simultánea. Si no es posible, es preferible comenzar por establecer una adecuada autoridad. No porque la autonomía sea menos importante, sino porque es más fácil lograr el desarrollo de ésta en un chico, después de haber establecido una autoridad apropiada. Por eso se prefieren intervenciones de alta intensidad desde las sesiones iniciales, para forzar a los padres a restablecer la autoridad lo más pronto posible.

La autoridad de los padres es un aspecto de la funcionalidad de la familia en su totalidad. El establecimiento adecuado y compartido de la misma, irá acompañado de cambios en la totalidad de la familia, no solo en el paciente identificado. La familia como unidad debe cambiar para permitir la restauración de la autoridad. Coaliciones estables de los padres con los chicos fomentan la falta de autoridad. Restablecerla es necesario, no solo para cambiar patrones de interacción en la familia como totalidad, sino también para desarmar etiquetas de diagnósticos psiquiátricos previos. Estas etiquetas sitúan al problema fuera del alcance de los padres. Poner una “etiqueta de enfermedad” es buscar la ayuda en la autoridad de un especialista. Este punto de vista de la disfunción no es operativo para la familia y a menudo paraliza también al terapeuta. Para lograr que la familia se haga cargo del problema, el terapeuta necesita crear una visión operativa del problema, del tipo interaccional. Este principio de crear una realidad operativa para la familia es importante por muchas razones, que el mero establecimiento de una adecuada autoridad compartida.

Hay 2 excepciones de la regla que dicen que es un buen pronóstico la restauración de la adecuada autoridad parental:

1- Cuando un chico no es más dependiente emocional o financieramente de sus padres.

2- Cuando una persona, grupo o institución, o una organización con mayor autoridad que los padres, se alía con el chico en contra de los padres.

 

La influencia de la restauración de la autoridad parental en la afectividad del chico.- Los chicos reaccionan en forma positiva y con mayor alegría a la restauración de la autoridad paternal, aun mismo si deben abandonar una gran parte de su territorio y mismo si los padres exageran el control en el período transicional. La restauración de las reglas claras e unánimes les proporciona una importante seguridad básica. Éstas pueden ser obedecidas o no, pero en ambos casos proveen una dirección necesaria y por supuesto una situación más confortable que la dada con la triangulación. Parecen ser necesarias para que el chico realice juicios de valores necesarios para desarrollar una adecuada autoestima.

Otra observación del estudio fue que acompañado al motivo de consulta, muchos niños mostraban signos de depresión. Éstos desaparecían rápidamente solo con la restauración de reglas y límites claros, consistentes y unánimes. Se descubrió así que la restauración de la autoridad parental, algunas veces puede curar la depresión en niños.

 

Presentación de un caso.- El autor ejemplifica la teoría propuesta.

 

Conclusiones.- Si bien otros factores están en juego en el resultado de una terapia con niños como pacientes identificados, una adecuada autoridad compartida de padres, probó ser un factor crucial. La autoridad de padres en forma separada no es suficiente. Se necesita una autoridad compartida para la rápida resolución de problemas graves de conducta y emociones en los niños. Ésta debe ser racional, es decir, flexible y armónica con el nivel de desarrollo del hijo.

Este tema ilumina la importancia de estos factores para el desarrollo mental del chico en el éxito de una terapia familiar y sugiere un terreno para más investigaciones.

La influencia beneficiosa de la restauración de una autoridad parental compartida en niños con depresión, es tan obvia, que se debe dar prioridad al tema en futuras investigaciones. Resumen: Anónimo.

 

 

 

Los siete hábitos de la gente altamente efectiva

Resumen de Covey Stephen R (1997), Los siete hábitos de la gente altamente efectiva. Barcelona: Paidós. 12° edición. 440 páginas.

 

1- Los siete hábitos son: proactividad (hábito de la responsabilidad), resultado: libertad; empezar con un fin en mente (hábito del liderazgo personal), resultado: sentido a la vida; establecer primero lo primero (hábito de la administración personal), resultado: priorizar lo importante contra lo urgente; pensar en ganar/ganar (hábito del beneficio mutuo), resultado: bien común, equidad; procurar primero comprender, y después ser comprendido (hábito de la comunicación efectiva), resultado: respeto, convivencia; sinergizar (hábito de interdependencia), resultado: logros, innovación; afilar la sierra (hábito de la mejora continua), resultado: balance, renovación (p. 8)

2- La palabra paradigma proviene del griego. Fue originalmente un término científico, y en la actualidad se emplea por lo general con el sentido de modelo, teoría, percepción, supuesto o marco de referencia (p. 28)

3- “Uno se pone de pie en el mismo lugar en el que estaba sentado” (p. 35)

4- La expresión cambio de paradigma fue introducida por Thomas Kuhn en un libro muy influyente, una piedra angular, titulado La estructura de las revoluciones científicas. Jun demuestra que casi todos los descubrimientos significativos en el campo del esfuerzo científico aparecen primero como rupturas con la tradición, con los viejos modos de pensar, con los antiguos paradigmas (p. 36)

5- Según decía Thoreau, “mil cortes en las hojas del árbol del mal equivalen a uno solo en las raíces” (p. 39)

6- Los principios son como faros. Son leyes naturales que no se pueden quebrantar. Como observó Cecil B. De Mille acerca de los principios contenidos en su monumental película Los diez mandamientos: “nosotros no podemos quebrantar la ley. Sólo podemos quebrantarnos a nosotros mismos y en contra de la ley” (p. 42)

7- Ejemplo de principios: la rectitud, la integridad, la honestidad, la dignidad humana, el servicio, la calidad, el potencial, el crecimiento, la paciencia, la educación, el estímulo (p. 43)

8- La admisión de la ignorancia es a menudo el primer paso en nuestra educación (p. 46)

9- Para relacionarnos efectivamente con un cónyuge, con nuestros hijos, amigos o compañeros de trabajo, debemos aprender a escuchar. Y esto requiere fuerza emocional. El escuchar requiere tener cualidades del carácter altamente desarrolladas tales como paciencia, estar abiertos y desear comprender (p. 47)

10- Hay momentos para enseñar y momentos que no son para enseñar (p. 50)

11- Es posible que la sensación de poseer tenga que preceder a la sensación auténtica de compartir (p. 50)

12- Las victorias privadas preceden a las victorias públicas (p.55)

13- “No debemos dejar de explorar, porque al final de nuestra exploración llegaremos a nuestro punto de partida y conoceremos el lugar por primera vez” (T. S. Eliot) (p. 56)

14- “Los hábitos son como hebras. Si día tras día las trenzamos en una cuerda, pronto resultará irrompible” (Horace Mann) (p. 58)

15- Para romper tendencias habituales profundamente enraizadas tales como la indecisión, la impaciencia, la crítica o el egoísmo, que violan los principios básicos de la efectividad humana, se necesita algo más que un poco de fuerza de voluntad y algunos cambios menores en nuestras vidas (p. 59)

16- Se define el hábito como una intersección de conocimiento, capacidad y deseo. El conocimiento es el paradigma teórico, el qué hacer y el por qué, la capacidad es el cómo hacer. Y el deseo es la motivación, el querer hacer (p. 59)

17- Las personas dependientes necesitan de los otros para conseguir lo que quieren. Las personas independientes consiguen lo que quieren gracias a su propio esfuerzo. Las personas interdependientes combinan sus esfuerzos con los esfuerzos de otros para lograr un éxito mayor (p. 62)

18- La interdependencia es una elección que solo está al alcance de las personas independientes. Las personas dependientes no pueden optar por ser interdependientes. No tienen el carácter necesario para hacerlo, no son lo bastante dueñas de sí mismas.

19- La verdadera efectividad está en función de dos cosas: lo que se produce (los huevos de oro, P) y los medios o bienes de producción y la capacidad para producir (la gallina, CP) (p. 68)

20- Nuestro bien económico más importante es nuestra capacidad para ganar dinero (p. 69)

21- Síndrome del estudiante eterno (p. 75)

22- Las personas reactivas se ven impulsadas por sentimientos, por las circunstancias, por las condiciones, por el ambiente. Las personas proactivas se mueven por valores: valores cuidadosamente meditados, seleccionados e internalizados (p. 92)

23- “Nadie puede herirte sin tu consentimiento” (Eleanor Roosevelt) (p. 92)

24- Lo que nos hiere o daña no es lo que nos sucede, sino nuestra respuesta a lo que nos sucede (p. 93)

25- Nada deja una impresión mayor, más duradera, en otra persona, que la conciencia de que alguien ha trascendido el sufrimiento, que ha trascendido la circunstancia y está encarnando y expresando un valor que inspira, ennoblece y eleva la vida (p. 94)

26- Si nuestros sentimientos controlan nuestras acciones, ello se debe a que hemos renunciado a nuestra responsabilidad y que permitimos que los sentimientos nos gobiernen (p. 102)

27- “El éxito está en el lado opuesto del fracaso” (t. S. Watson, fundador de la IBM)

28- No es lo que los otros hacen ni nuestros propios errores lo que más nos daña; es nuestra respuesta. Si perseguimos a la víbora venenosa que nos ha mordido, lo único que conseguiremos será provocar que el veneno se extienda por todo nuestro cuerpo. Es mucho mejor tomar medidas inmediatas para extraer el veneno (p. 116)

29- Si la escalera no está apoyada en la pared correcta, cada paso que demos no hará más que acercarnos antes al lugar erróneo. Podemos estar muy atareados, podemos ser muy eficientes, pero sólo seremos también verdaderamente efectivos cuando empecemos con un fin en mente (p. 124)

30- La regla del carpintero es “medir dos veces antes de cortar una” (p. 125)

31- “Administrar es hacer las cosas bien; liderar es hacer las cosas correctas” (Peter Drucker y Warren Bennis). La administración busca la eficiencia en el ascenso por la escalera del éxito; el liderazgo determina si la escalera está o no apoyada en el lugar correcto (p. 127)

32- Autobiografía interesante: Anuar el Sadat (p. 131)

33- El verdadero éxito es el éxito que se obtiene con uno mismo. No consiste en tener cosas, sino en el autodominio, en la victoria sobre sí (p. 131)

34- Credo personal de Rolfe Kerr:

- Primero el éxito en casa.

- Busca y merece la ayuda divina.

- Nunca te comprometas con la deshonestidad.

- Acuérdate de las otras personas implicadas.

- Escucha a ambas partes antes de juzgar.

- Pide consejo a otros.

- Defiende a los que no están presentes.

- Sé sincero pero terminante.

- Desarrolla una nueva habilidad cada año.

- Planifica hoy el trabajo de mañana.

- Lucha mientras esperas.

- Mantén una actitud positiva.

- Conserva el sentido del humor.

- Sé ordenado en tu persona y en el trabajo.

- No temas a los errores; teme sólo la ausencia de respuesta creativa, constructiva y correctiva a esos errores.

- Facilita el éxito de tus subordinados.

- Escucha el doble de lo que hables.

- Concentra todas tus habilidades y todos tus esfuerzos en la tarea que tienes entre manos, sin preocuparte por tu próximo empleo o tu próxima promoción (p. 135)

35- Lo que haya en el centro de nuestra vida será nuestra fuente de seguridad, guía, sabiduría y poder. La seguridad representa nuestro sentido de la valía, nuestra identidad, nuestra base emocional, nuestra autoestima, nuestra fuerza personal básica (o la ausencia de ella). Por guía se entiende la fuente de dirección en la vida. La sabiduría es nuestra perspectiva de la vida, nuestro senti