Redpsicología. Biblioteca de psicología y ciencias afines
Módulo 305
Resúmenes varios de psicología
Aberastury
A y Knobel M, El síndrome de la adolescencia normal. Un enfoque psicoanalítico
(capítulo 2) Anónimo
Billig M,
Racismo, prejuicio y discriminación (artículo)
Compernolle
T, Una adecuada autoridad compartida de los padres (artículo) Anónimo
Covey
S, Los siete hábitos de la gente altamente efectiva (libro) Enviado por
Eugenio V. Tomey
Covey
S y Merrill R, Primero lo primero (libro) Enviado por Eugenio V.
Tomey
Colapinto J, La terapia familiar como actitud
(artículo) Anónimo
Frankl
V, El hombre en busca de sentido Anónimo
Galende
E, Psicoanálisis y salud mental. Para una crítica de la razón... (introducción
y capítulos 1 y 6) Anónimo
Haley
J, Aprender y enseñar terapia (libro) Anónimo
Keeney B, Estética del cambio (capítulo
4) Anónimo
Middleton,
Memoria compartida (capítulos 1-2-7) Anónimo
Minuchin S,
Familia y terapia familiar (Prólogo y capítulos 3 y 7) Anónimo
Minuchin S,
Técnicas de terapia familiar (capítulos 8 y 9) Anónimo
Minuchin
S, Terapia familiar para la drogadicción y el abuso de alcohol (capítulo 1) Anónimo
Molinari
Marotto C, Introducción a los modelos cognitivos de la comprensión del lenguaje
(capítulos 5-6-7) Anita Maltzman
Montagu A, El contacto humano (introducción y
capítulos 1 y 2) Enviado por Ana Maltzman
Perls y otros, Terapia gestalt: excitación y
crecimiento de la personalidad humana Anónimo
Robine J, Contacto y relación en psicoterapia
(capítulos 3 y 5) Anónimo
Sullivan
Harry S, La entrevista psiquiátrica (capítulos 2-5-6) Anónimo
Ulloa
F, Novela clínica psicoanalítica (capítulo 5) Anónimo
http://www.galeon.com/pcazau Actualizado Marzo 2008.
El síndrome
de la adolescencia normal
Resumen de Aberastury A y Knobel M,
El síndrome de la adolescencia normal. Un enfoque psicoanalítico. Capítulo 2.
CAPÍTULO
2: NORMALIDAD Y PATOLOGÍA EN LA ADOLESCENCIA
Hay una importancia de los factores
socioculturales en la determinación de la fenomenología expresiva en esta edad
de la vida (como cualquier otra etapa vital). Pero hay un problema básico de la
de la circunstancia evolutiva que significa esta etapa, con todo su bagaje
biológico individualizante.
Lo sociocultural influye
determinando las manifestaciones específicas de la adolescencia, pero existe un
basamento psicobiológico que le da características universales.
Es un período de transición entre
la pubertad y el estadio adulto del desarrollo.
En las diferentes sociedades puede
variar como varía el reconocimiento de la condición adulta que se da al
individuo, y habrá condiciones culturales que favorecerán o dificultarán este
proceso de cambio. Pero la característica básica, es que es un periodo que
obliga al individuo a reformularse los conceptos que tiene sobre sí mismo y que
lo leva a abandonar su auto imagen infantil y a proyectarse en el futuro de su
adultez.
El sino de la adolescencia es
integrarse en el mundo del adulto donde tendrá que aceptar su nueva
configuración de ser humano, su morfología adulta y la capacidad del ejercicio
de su genitalidad para la procreación.
Adolescencia: etapa de la vida
durante la cual el individuo busca establecer su identidad adulta, apoyándose
en las primeras relaciones objetales parentales internalizadas y verificando la
realidad que el medio social le ofrece, mediante el uso de los elementos
biofísicos en desarrollo a su disposición y que a su vez tienden a la
estabilidad de la personalidad en un plano genital, lo que solo es posible si
se hace el duelo por la identidad infantil.
Normalidad.- La estabilización de
la personalidad no se logra sin pasar por un grado de conducta patológica inherente a la evolución normal de esta
etapa.
El concepto de normalidad varía con
el medio socioeconómico, político y cultural. Se establece sobre las pautas de
adaptación al medio, y significa el utilizar los dispositivos existentes para
el logro de las satisfacciones básicas del individuo en una interacción
permanente que busca modificar lo displacentero o inútil a través del logro de
sustituciones para el individuo y la comunidad.
La personalidad integrada: tiene la
fuerza para advertir el momento en que una aceptación temporaria del medio
puede estar en conflicto con la realización de objetivos básicos, y puede
modificar su conducta según sus necesidades circunstanciales. Este es el
aspecto de la conducta en que el adolescente puede fallar (adaptación e
integración).
Sería anormal la presencia de un
equilibrio estable durante el proceso adolescente.
Las luchas y rebeldías externas son
reflejo de los conflictos de dependencia infantil que persisten. Los procesos
de duelo obligan a actuaciones con características: defensivas, psicopáticas,
fóbicas, contrafóbicas, maníacas o esquizo paranoide según su estructura y
experiencias. Por eso se habla de una “patología normal de la adolescencia”.
En la adolescencia hay una
exteriorización, modificada por la experiencia previa, de los remanentes de las
fantasías psicóticas del bebé. La crisis es tan severa que se reviven las
crisis más tempranas.
Síndrome
normal de la adolescencia.- La menor o mayor normalidad de este síndrome se deberá
a los procesos de identificación y duelo que haya podido realizar el
adolescente. En la medida en que haya podido elaborar los duelos que llevan a
la identificación, verá su mundo interno mejor fortificado y esta normal
anormalidad será menos conflictiva.
Sintomatología
que integra el síndrome.- Búsqueda de sí mismo y de la identidad. El poder
utilizar la genitalidad en la procreación es un hecho biopsicodinámico que
determina una modificación esencial en el logro de la identidad adulta y
caracteriza la inestabilidad de la identidad adolescente.
La maduración genital (psicodinámicamente
considerado), la reactivación de las etapas pregenitales de la evolución
libidinal y la interacción de los procesos psicológicos de disociación,
proyección, introyección e identificación, irán estableciendo la personalidad.
Se logra una cristalización del proceso de individuación.
El niño entra en la adolescencia
con conflictos que se magnifican en ese momento, para salir luego a la madurez
estabilizada con determinado carácter y personalidad adultos. Se logra una
entidad yoica, una entidad personal y la autocognición. Ésta se relaciona con
el “si mismo”, la consecuencia final de la adolescencia sería el conocimiento
del sí mismo como entidad biológica en el mundo, el todo biopsicosocial de cada
ser en ese momento de la vida. También se une el conocimiento del substrato
físico y biológico de la personalidad, el cuerpo y el esquema corporal son dos
variables en el proceso de definición del sí mismo y la identidad.
En la pubertad ocurren cambios
físicos en 3 niveles: modificación sexual, producción de óvulos y
espermatozoides maduros, desarrollo de las características sexuales primarias
(agrandamiento del pene, testículos, útero y vagina) y el desarrollo de las
características sexuales secundarias (maduración de los pechos, modificación de
la cintura escapularia y pelviana, crecimiento del vello pubiano y cambios de
voz).
Se agregan las modificaciones
fisiológicas del crecimiento en general y de los cambios de tamaño, peso y
proporción del cuerpo.
Esquema corporal: la representación
mental que el sujeto tiene de su propio cuerpo como consecuencia de sus
experiencias. Los procesos de duelo por el cuerpo infantil obligan a una
modificación del esquema corporal y un reconocimiento físico de si mismo en una
forma muy característica.
Se logra un autoconcepto a medida
que el sujeto va cambiando y esto se va integrando con las concepciones que
tienen sobre él personas, grupos, instituciones, y asimilando los valores del
ambiente social.
Concomitantemente se va formando el
sentimiento de identidad. El adolescente necesita darle a todo esto una
continuidad dentro de la personalidad, por eso se busca un sentimiento de
continuidad y mismidad. La identidad es esta capacidad del yo para mantener la
mismidad y la continuidad frente a lo cambiante, un sentimiento interno de
mismidad y continuidad, una unidad de personalidad sentida por el individuo y
reconocida por otro.
De la infancia se pasa a “la
moratoria psicosexual”, donde no se requieren roles específicos y se permite
experimentar con lo que la sociedad tiene para ofrecer para lograr la ulterior
definición de la personalidad. En esta
búsqueda de identidad, se recurre a las
situaciones que se presentan como favorables en el momento, por ej: a- la
uniformidad, que da seguridad. Por una doble identificación masiva, todos se
identifican con cada uno. b-Tb, se puede
buscar una “identidad negativa”, basada en identificaciones con figuras
negativas reales (preferible ser alguien indeseable que nada, por la necesidad
de tener una identidad). Ocurre cuando hubo trastornos en la identidad infantil
o cuando los procesos de duelo por la identidad infantil fueron patológicos,
porque el logro de una identidad se hace necesario para abandonar la del niño
que se sigue manteniendo. c- la identificación con el agresor, adopta las
características de personalidad de quienes actuaron agresiva y
persecutoriamente con él. d- pseudoidentidad, expresiones manifiestas de lo que
se quisiera o pudiera ser y que ocultan la identidad verdadera.
Todo lo antedicho puede llevar al
adolescente a adoptar diferentes identidades:
Identidades transitorias: adoptadas
durante un cierto período (machismo en el varón).
Identidades ocasionales: se dan
frente a situaciones nuevas (ej: primer encuentro con una pareja, primer
baile).
Identidades circunstanciales:
conducen a identificaciones parciales transitorias.
Este tipo de identidades son
adoptadas sucesiva o simultáneamente por los adolescentes, y son aspectos de la
Identidad adolescente y se relacionan con el proceso de separación de las
figuras parentales, con aceptación de una identidad independiente.
En la adolescencia todo ocurre con
intensidad, la situación cambiante obliga a reestructuraciones permanentes
externas e internas que son vividas como intrusiones dentro del equilibrio
logrado en la infancia y que obligan a tratar de refugiarse en su pasado
mientras trata de proyectarse intensamente en el futuro.
El adolescente realiza un proceso
de duelo, por el cual al principio niega la pérdida de sus condiciones
infantiles y tiene dificultades en aceptar las realidades más adultas que se le
van imponiendo. Los cambios físicos de la pubertad participan activamente en el
proceso adolescente, éstos crean gran preocupación, los vive como
perturbadores. La incoordinación muscular, el aspecto desmañado, la falta de
similitud con los que lo rodean en el medio familiar, despiertan extrañeza e
insatisfacción. Esto contribuye a crear 1 sentimiento de despersonalización.
Hay patrones de aspecto físico que se tratan de imitar en las identificaciones
que están culturalmente determinados. Los cambios son percibidos en el exterior
corporal pero tb. Como una sensación general de tipo físico.
Los procesos de identificación de
la infancia, con la incorporación de imágenes parentales buenas y malas
permitirán una mejor elaboración de las situaciones cambiantes.
El proceso de duelo necesita
tiempo, el verdadero proceso de la adolescencia es largo.
La búsqueda de saber qué identidad
adulta se va a constituir es angustiante, y las fuerzas para superar estos
duelos se obtienen de de las primeras figuras introyectadas que forman la base
del yo y el superyo. La integración del yo se produce por la elaboración del
duelo por partes de sí mismo y por sus objetos. Surge de una relación
satisfactoria con los padres internalizados y de la capacidad creadora que
ellos permiten.
La identidad adolescente se
caracteriza por el cambio de relación del individuo con sus padres, los
externos reales y las figuras internalizadas.
Dentro del continuo de su identidad
los elementos biológicos introducen una modificación irreversible, ya no se
volverá a tener jamás el cuerpo infantil.
La presencia externa de los padres
empieza a hacerse innecesaria, la separación es posible y necesaria. Las
figuras parentales están internalizadas, incorporadas a la personalidad del
sujeto y éste puede iniciar su proceso de individuación.
Esta internalización (calidad y
configuración) enriqueció al yo, reforzó sus mecanismos de defensa útiles,
permitió el desarrollo de las áreas más sanas, estructuró el superyó y lo dotó
de las características encauzadoras de la vida sexual que comienza a poder
exteriorizarse en la satisfacción genital, biológicamente posible. El nivel
genital adulto con características procreativas, todavía no se ha logrado
plenamente, pero hay un llamado de la sexualidad a la satisfacción genital. Esa
es otra de las situaciones de cambio que influye en la búsqueda de sí mismo y
de la identidad.
Tendencia
grupal.-
En su búsqueda de la identidad adolescente recurre como comportamiento
defensivo a la búsqueda de uniformidad, que puede brindar seguridad y estima.
Hay un proceso de sobreeidentificación masiva, en donde todos se identifican
con cada uno. A veces es tan intenso que el individuo pertenece más al grupo de
coetáneos que al familiar. Se inclina a los dictados del grupo en cuanto a
modas, costumbres, preferencias, etc.
Las actuaciones del grupo también
representan la oposición alas figuras parentales y una manera activa de
determinar una identidad distinta la del medio familiar.
Se transfiere al grupo gran parte
de la dependencia que antes se mantenía con la estructura familiar. El grupo es
la transición necesaria en el mundo externo para lograr la individuación
adulta. Después de pasar por la experiencia grupal podrá separarse de la
barra asumir su identidad adulta.
Cuando en este período el individuo
sufre un fracaso de personificación, producto de la necesidad de dejar
rápidamente los atributos infantiles y asumir una cantidad de obligaciones y
responsabilidades para las cuales no está aún preparado, recurre al grupo como
un refuerzo para su identidad.
Como está en defensa de la
independencia, en un momento en 1que los padres desempeñan todavía un papel muy
activo en su vida, en lo grupal busca un líder al cual someterse o se erige el
como líder para ejercer el poder del padre o la madre.
Siente que están ocurriendo
procesos de cambio en los cuales no puede participar activamente y el grupo
soluciona gran parte de sus conflictos. Su personalidad suele quedar fuera de
los procesos que están ocurriendo, especialmente del pensamiento, por lo cual
se siente irresponsable por lo que ocurre a su alrededor. Esto explica las
actitudes que aparentemente implican gran
dependencia de los adultos, pero que se contradicen con pedidos de ayuda
que revelan la extrema dependencia q en realidad tienen.
El fenómeno grupal facilita la
conducta psicopática: el actino out motor (producto del descontrol frente a la
pérdida del cuerpo infantil), se une al acting out afectivo (producto del
descontrol por el rol infantil q se esta perdiendo) y aparecen conductas de
desafecto, crueldad, de indiferencia, falta de responsabilidad, típicas de la
psicopatía (esto se rectifica con la experiencia, en la patología se
cristaliza).
Necesidad
de intelectualizar y fantasear.- Una de las formas típicas del pensamiento
adolescente. La realidad impone
renunciar al cuerpo, rol y padres infantiles, como ala bisexualidad de la
identidad infantil, se siente así impotente frente a la realidad externa. La
fantasía conciente, o sea, el fantasear y el intelectualizar son mecanismos
defensivos contra las situaciones de perdida.
La función del ascetismo es
mantener al ello dentro de ciertos límites por medio de prohibiciones. La de la
intelectualización es ligar los fenómenos instintivos con los contenidos
ideativos y hacerlos accesibles a la conciencia y fáciles de controlar.
La incesante fluctuación de la
identidad adolescente adquiere caracteres angustiantes que obligan a un refugio
interior. Esto permite un reajuste emocional, lleva la preocupación por principios éticos,
filosóficos, sociales, etc y permite la teorización de grandes reformas que
pueden ocurrir en el mundo exterior. El mundo exterior se va diferenciando cada
vez mas del interno y sirve para defenderse de los cambios incontrolables del
mundo interno y del cuerpo. Surgen las ideas de salvar la humanidad, escribe,
los movimientos políticos, etc.
Crisis
religiosas (del ateísmo al misticismo).- La preocupación metafísica y
las crisis religiosas son intentos de solución de la angustia que vive el yo en
su búsqueda de identificaciones positivas y del enfrentamiento con el fenómeno
de la muerte definitiva de su yo corporal. Además comienza a enfrentar la
separación definitiva de los padres y la aceptación de la posible muerte de
ellos. Por eso hace identificaciones con imágenes que le aseguren la
continuidad de la existencia de sí mismo 6y de sus padres infantiles. La figura
de una divinidad puede representar una salida mágica de este tipo.
Si las situaciones de frustración y
de pérdida son muy penosas, el refugiarse en una actitud nihilista, como una
aparente culminación de un proceso de ateísmo reivindicatorio, puede tb. Ser
una actitud compensadora y defensiva.
Estos extremos, misticismo y
ateismo, son una forma de desplazamiento
a lo intelectual de cambios concretos y reales que ocurren a nivel corporal y
en el plano de la actuación familiar-social que resultan incontrolables en ese
nivel fáctico, frente a los cuales la impotencia es sentida como absoluta.
En la construcción definitiva de
una ideología el individuo debe pasar por algunas idealizaciones persecutorias,
abandonarlas por objetos idealizados egosintónicos para luego sufrir un proceso de
desidealización que permita construir nuevas y verdaderas ideologías de vida.
Desubicación
temporal, en donde el pensamiento adquiere las características del pensamiento
primario.-
En la conducta observable vive con una desubicación temporal, convierte el
tiempo en presente y activo en un intento de manejarlo. Parecería vivir en el
proceso primario con respecto a lo temporal. Las urgencias son enormes y las
postergaciones irracionales. Ej: falta mucho para el examen y es al otro día.
Al romperse el equilibrio logrado
por la latencia predomina por momentos la parte psicótica de la personalidad.
Predomina una organización
sincrética con una percepción del mundo en donde el sujeto no puede configurar
contradicciones. Muchos de los eventos que el adulto puede discriminar son para
el adolescente equiparables o coexistentes sin dificultad. Son crisis de
ambigüedad. El tiempo está dotado de esta indiscriminación.
Durante la adolescencia la
dimensión temporal va adquiriendo lentamente las características
discriminativas.
Hay una dificultad de distinguir
presente-pasado y futuro. Se puede unir el pasado y el futuro en un presente
que tiene características no discriminadas y que implica una temporalidad
diferente.
En la adolescencia el individuo ya
vivenció parcialmente la muerte de objetos internos y externos, de partes del
yo y cierta limitación de lo temporal en el plano vital (mas que nada en el
cuerpo y en la relación interpersonal corpórea). El transcurrir del tiempo se
va haciendo más objetivo (conceptual) adquiriéndose nociones de lapsos
cronológicamente ubicados. Hay un tiempo existencial (el tiempo en sí), un
tiempo vivencial y uno conceptual.
Aceptar la pérdida de la niñez
significa aceptar la muerte de una parte del yo y de sus objetos para poder
ubicarlos en el pasado. Como defensa espacializa el tiempo para poder manejarlo
relacionándose con él como un objeto. Si se niega el pasaje del tiempo puede
quedarse el niño adentro del adolescente. Esto está relacionado con el
sentimiento de soledad, esos períodos en que se encierran en los cuartos para
que afuera pueda quedar el tiempo pasado, el futuro y el presente, convertidos
en objetos manejables. La verdadera capacidad de estar solo es un signo de
madurez que se logra después de estas experiencias.
La noción temporal del adolescente
es de características corporales o rítmicas, basadas en el tiempo de comer,
jugar, estudiar, etc, ese es el tiempo vivencial. A medida que se van
elaborando los duelos surge la conceptualización del tiempo que implica la
noción discriminada de pasado, presente y futuro, con la aceptación de la muerte
de los padres y la pérdida definitiva de su vínculo con ellos y la propia
muerte.
En los momentos de autismo y
paralización hace una regresión a etapas previas e la discriminación y
aceptación temporal, allí hay conductas de actuación o agitación donde procura
defenderse de la vivencia del transcurrir del tiempo, manteniéndose en el
tiempo experiencial intenta paralizar el tiempo y los cambios.
Si en el pasado hubieron
experiencias y una evolución positivas, la discriminación temporal será
facilitada. Esta discriminación está vinculada con la elaboración de los duelos
típicos y es muy importante. Cuando puede reconocer un pasado, y formular
proyectos de futuro con capacidad de espera y elaboración en el presente,
supera gran parte de la problemática de la adolescencia. La disociación y la
distancia existen en función de la anulación del tiempo, poder conceptuar el
tiempo, vivenciarlo como nexo de unión, es subyacente a la integración de la identidad. La búsqueda
de la identidad adulta del adolescente está muy vinculada con su capacidad de
conceptuar el tiempo.
Evolución
sexual (desde el autoerotismo hasta la heterosexualidad genital adulta).- Hay un oscilar
permanente entre la actividad de tipo masturbatorio y los comienzos del
ejercicio genital. El contacto genital es de tipo exploratorio y preparatorio,
(mas q genitalidad procreativa que se da con la asunción del rol parental).
Al ir aceptando su genitalidad
inicia la búsqueda de pareja en forma intensa. Comienzan las caricias cada vez
más profundas e íntimas.
El primer enamoramiento ocurre en
la adolescencia temprana y es el “amor a
primera vista”, el ser amado es una figura idealizada, un actor, deportista,
etc, que tiene las características de un sustituto parental al que el adolescente
vincula con fantasía edípicas.
La relación genital heterosexual
completa ocurre en la adolescencia tardía.
Los cambios biológicos de la
pubertad imponen la madurez sexual al individuo, intensificándose todos los
procesos psicobiológicos q se viven en esta edad.
Al elaborar el duelo por el cuerpo
infantil perdido q también implica el sexo opuesto perdido. La aceptación de la
genitalidad surge por la aparición de la menstruación y el semen. Ambas
funciones fisiológicas imponen al rol genital la procreación y la definición
sexual correspondiente.
Son las fantasías de penetrar y de
ser penetrada el modelo que se va a
mantener durante la vida ulterior del sujeto como expresión de lo masculino y
lo femenino. Para ello la figura del padre y de la madre son esenciales, la
ausencia de figura del padre determina la fijación en la madre, y va a ser el
origen de la homosexualidad en el hombre y la mujer. El varón sin la figura
paterna, buscará esa figura toda la vida, como búsqueda del pene que da
potencia y masculinidad. La niña queda fijada a la relación oral con la madre,
negando las posibilidades de relación con un pene por la inexistencia del mismo
en sus tempranas relaciones objetales.
La conducta de los padres en las
fases pregenitales influirá en la evolución genital del sujeto.
La evolución del autoerotismo a la
heterosexualidad: masturbación como fase genital previa, actividad lúdica que
lleva al aprendizaje (aprendizaje lúdico del otro sexo a través del toqueteo,
bailes, juegos, deportes, etc), que constituye también otra forma de
exploración.
La curiosidad sexual, se expresa en
el interés por las revistas pornográficas. El voyerismo y el exhibicionismo se
manifiestan en la vestimenta, el cabello, el tipo de bailes, etc.
La importancia de las figuras
parentales reales es enorme. La escena primaria será positiva o negativa según las experiencias primeras y la imagen
psicológica que proporcionan los padres reales externos.
En la adolescencia el triángulo
edípico se reactiva con intensidad porque como la instrumentación de la
genitalidad se hace factible, el individuo se ve obligado a recurrir a
mecanismos de defensa más persistentes y enérgicos, sino la consumación del
incesto sería posible.
Durante la adolescencia, como
aspectos de la elaboración edípica pueden verse aspectos de conducta femeninos
en el varón, y masculinos en la niña, que son las expresiones de una
bisexualidad no resuelta. Al ir elaborando el complejo de Edipo en el varón
aparecen idealizaciones del padre que adquiere las características de un ser
bueno y poderoso. Puede identificarse con los aspectos positivos del padre,
superar el temor a la castración, completar sus estudios que le mostrarán que
él mismo tiene capacidad creativa.
La niña al elaborar su situación
edípica puede aceptar la belleza de sus
atributos femeninos y realizarse en el trabajo o estudio de una manera
femenina, aceptando que su cuerpo no ha sido destruido ni vaciado, pudiendo
identificarse con los aspectos positivos de su madre.
La aparición de la menarca: cuando
las fases genitales tempranas y la sexualidad en general son más aceptadas por
los padres, y cuando éstos mantienen una relación armoniosa brindan una imagen
externa de escena primaria positiva, la aparición de la menstruación es vivida como una confirmación de la sexualidad
femenina e iniciar la niña una etapa de satisfacciones y realizaciones
genitales positivas. Sino la vivirá como algo peligroso y dañino, persecutorio.
La sexualidad actúa como una fuerza
que irrumpe sobre o en el individuo en vez de ser vivida por él como una
expresión de sí mismo; es vivida por el adolescente como una fuerza que se
impone en su cuerpo y le obliga a separarlo de su personalidad, el cuerpo como
algo externo a si mismo.
En la búsqueda por la genitalidad
adolescente a veces pasan por períodos de homosexualidad que expresan la
proyección de la bisexualidad perdida y anhelada en un individuo del mismo
sexo. (así recuperaría el sexo que está perdiendo en su identificación
genital).
El proceso masturbatorio está
presente desde la temprana infancia
hasta la adolescencia avanzada.
La masturbación tiene primero una
experiencia lúdica en la cual las fantasías edípicas son manejadas
solitariamente, es tb. un intento de negar la pérdida de la bisexualidad. En la
pubertad y adolescencia, la madurez genital le da la capacidad de unión en un nivel genital y la procreativa. Esto hace que la fantasía
incestuosas y las frustraciones se incrementen, puesto que posee el instrumento
efector de la genitalidad pero no puede usarlo. Por eso las fantasías
masturbatorias en la pubertad son más destructivas y cargadas de culpa que en
la infancia.
La intensidad del conflicto por la
metamorfosis corporal y el incremento de la genitalidad, explican la intensidad
de esta conducta.
Pero la masturbación también
funciona como exploratoria, de aprendizaje
y preparatoria para la futura genitalidad procreativa.
La masturbación le permite al
individuo ir pasando por diferentes etapas, hasta ir integrando sus genitales
al concepto de sí mismo, formando una identidad genital adulta con capacidad
procreativa, independencia real y capacidad de formar una pareja estable.
La genitalidad adulta: pleno
ejercicio de la capacidad libidinal de un sujeto, mediante la puesta en juego
de los elementos remanentes de todas las etapas de maduración psicosexual, con
la culminación en el nivel genital, con otro sujeto del sexo opuesto y con las
aceptación implícita de la capacidad de procrear, integrando así una
constelación familiar con los roles adultos correspondientes.
Actitud
social reivindicatoria antisocial de diversa intensidad.- El proceso de la
adolescencia no depende todo del adolescente. La familia es la primera
expresión de la sociedad que influye y determina gran parte de su conducta.
La situación edípica también la
viven los progenitores. La aparición de la instrumentación de la genitalidad
también es percibida por los padres. Muchos se angustian y atemorizan frente al
crecimiento de sus hijos, reviviendo sus propias situaciones edípicas
conflictivas. La situación es de “ambivalencia dual”: la misma ambivalencia que
presentan los hijos separándose de los padres, la presentan éstos al ver que
los hijos se alejan.
Pero toda la sociedad interviene
activamente en el conflicto del adolescente. Las primeras identificaciones se
hacen con las figuras parentales pero el medio tb determina posibles
identificaciones. La adolescencia es
recibida predominantemente de forma hostil por los adultos en virtud de sus
situaciones edípicas. Se crean estereotipos con los que se tarta de definir, en
realidad se busca aislarlos del mundo de los adultos.
Por eso la entrada a la pubertad
está muy señalada en casi todas las culturas, los ritos de iniciación son muy
diversos aunque tienen la misma base: la rivalidad que los padres del mismo
sexo sienten al tener que aceptar como sus iguales a sus hijos que así se
identifican con ellos.
El adolescente con la fuerza
reestructuradora de su personalidad trata de modificar la sociedad. Se crea un
malestar en el mundo adulto que se siente amenazado por los jóvenes que van a
ocupar ese lugar. El adulto proyecta su propia incapacidad por lo que está
ocurriendo sociopolíticamente a su alrededor y trata de desubicar al
adolescente.
A veces el adolescente siento que
solo puede progresar en el comercio o la industria adaptándose a los dictados
del medio, esto brindo un cierto grado de comodidad cuya única salida es a
veces encontrada en el crimen y la
delincuencia.
La juventud revolucionaria tiene el
sentimiento místico de la necesidad de cambio socia, el manejo del mundo
omnipotente que necesita lucubrar como compensación, encuentra en la realidad
social frustrante un espejo de su superyó cruel y restrictivo. Las partes sanas de su yo se ponen al
servicio de un ideal que permite modificar estas estructuras sociales
colectivas y surgen grandes movimientos de contenido noble. Pero mediante el
mismo mecanismo los jóvenes pueden meterse en actividades destructivas.
Las actitudes reivindicatorias y de
reforma social pueden ser cristalizaciones de lo que ya ocurrió en el
pensamiento (intelectualizaciones, fantasías concientes, el yo que se refuerza
en lo grupal, etc).
Gran parte de la oposición que se
vive por parte delos padres se traslada al campo social. La frustración del
duelo por los padres de la infancia se traslada al mundo externo. Así sienten
que son la sociedad y sus padres los que
se niegan a seguir funcionando como padres infantiles que lo cuidan y protegen
ilimitadamente. (no q el abandona su rol infantil, etc) Si elabora bien los
duelos y reconocer la sensación de fracaso, puede introducirse en el mundo de
los adultos con ideas modificadoras, en un sentido positivo, de la realidad
social.
Contradicciones
en todas la manifestaciones de la conducta, dominada por la acción.- La conducta del
adolescente está determinada por la acción, hasta el pensamiento necesita
hacerse acción para poder controlarlo. No puede mantener una línea de conducta
rígida, permanente y absoluta aunque lo intenta. Tiene una personalidad
permeable, que recibe de todo y también
proyecta variable y frecuentemente. También tiene labilidad en su organización
depresiva. Las contradicciones y la variada
utilización de defensas facilitan la elaboración de los duelos típicos.
Separación
progresiva de los padres.- Hay un duelo por los padres infantiles. La separación
está favorecida por los cambios biológicos: la capacidad de la
instrumentación de la genitalidad con
capacidad procreativa (esto también reactiva los aspectos genitales que se
habían iniciado en la fase genital previa). La intensidad de la angustia con
que se maneje la separación de los padres y su relación con ellos depende de la
forma en que se ha elaborado la fase
genital previa y las experiencias infantiles y la actual.
En los padres también se despierta
ansiedad por la genitalidad y el desprendimiento real. Esto también despierta
celos en los hijos y en ellos mismos
A veces los padres niegan el
crecimiento de los hijos y los hijos viven los padres con características
persecutorias. Esto ocurre en la mala elaboración de la fase genital previa, si
la figura de los padres combinados, la escena primaria ha tenido caracteres de
indiferenciación y persecución. Si la figura de los padres aparece con roles
bien definidos, en una unión amorosa, disminuye sus aspectos persecutorios y se
convierte en el modelo del vínculo genital que el adolescente buscará. Si la
figura aparece con estas características positivas, permite una buena
separación de los padres y facilita el pasaje a la madurez.
Si la figura de los padres es poco
estable o mal definida, se hacen identificaciones con figuras mas firmes,
ejemplo los ídolos.
Fluctuaciones
de humor y de estado de ánimo.- Un sentimiento de ansiedad y depresión acompañarán
permanentemente como substrato a la adolescencia. La cantidad y calidad de la
elaboración de los duelos determinan la mayor o menor intensidad de esta
expresión y estos sentimientos.
En el proceso de fluctuaciones
dolorosas permanentes, la realidad no siempre satisface las aspiraciones del
individuo. El yo realiza intentos de conexión placentera, a veces
displacentera, con el mundo que no siempre se logra, y la sensación de fracaso
puede obligar al individuo a refugiarse en sí mismo. Allí el repliegue autista,
este puede dar origen al sentimiento de soledad típico de esta etapa, o al
aburrimiento y desaliento. Se refugia en su mundo interno, elabora y
reconsidera constantemente sus vivencias y fracasos.
La intensidad y frecuencia de los
procesos de introyección y proyección pueden actuar realizando rápidas
modificaciones de su estado de ánimo ya que se ve de pronto sumergido en las
desesperanzas más profundas o cuando elabora y supera los duelos, puede
proyectarse en una elación desmedida.
Conclusión final
Solamente si el mundo adulto
comprende al adolescente y facilita su tarea evolutiva, podrá desempeñarse
correctamente, gozar de su identidad, de todas sus situaciones, para elaborar
una personalidad feliz y sana.
De lo contrario, siempre se
proyectará en el adolescente las ansiedades y patología del adulto y se
producirá una crisis de enfrentamiento generacional, que dificulta el proceso
evolutivo y no permite el goce real de la personalidad. Resumen: Anónimo
Racismo,
Prejuicio y Discriminación
Resumen de Billig Michael, Racismo,
Prejuicio y Discriminación (artículo)
Prejuicio: es el juicio prematuro o
previo. Estos juicios previos “son inconmovibles” y la persona parece decidir antes de toda
prueba. Los prejuicios constituyen opiniones dogmáticas y desfavorables
respecto a otros grupos y por extensión a los miembros individuales de dicho
grupo.
Distinción entre Prejuicio y
Discriminación-El Prejuicio: se refiere a las “actitudes negativas” Y La
Discriminación: es un comportamiento dirigido a, los individuos “objeto de
prejuicio”.
Las relaciones entre las actitudes
y el comportamiento son complejas.
Observación- El hecho de que una
persona exprese prejuicios hacia un grupo determinado no significa, que siempre
esa persona se comporte de manera hostil hacia cada miembro individual del
grupo. (El prejuicio no conduce siempre a una pre-condena).
El Prejuicio y su aspecto social.- La persona se adapta a una
situación social donde la discriminación es considerada algo normal, hasta el
punto que considera que los sentimientos personales no tienen nada que ver en
ello, y la negativa a comportarse de forma discriminatoria conduciría a una
situación molesta desde el punto de vista social.
Etnocentrismo y Autoritarismo. Estudio
de The Authoritarian Personality
Fascismo: Los investigadores
analizaban la hipótesis de que el fascismo recurre a los aspectos irracionales
de la personalidad que dan lugar al pensamiento prejuicioso. Relacionaban
estrechamente fascismo y prejuicios. Al examinar diferentes actitudes e
ideologías para ver si los individuos que tenían prejuicios contra grupos
minoritarios específicos, también tenían rasgos de personalidad particulares.
El objetivo se centró en las actitudes no en el comportamiento. El resultado de
distintos tipos de prejuicios (Ej. antisemitismo) arrojó que están relacionados
entre si, surgiendo la idea de pensar
“el prejuicio en función del estado anímico general y no una relación
específica con actitudes respecto a grupos étnicos”. El Etnocentrismo indicaba
una estrechez cultural (solo aceptar de forma rígida a aquéllos que son
parecidos a él en cultura y rechazar a
los que son diferentes). La persona etnocéntrica tiene prejuicios contra los
diferentes o los extranjeros.
Personalidad autoritaria y
prejuiciosa: es el hecho de pensar a través de clisés, o sea de su rol social o
grupo étnico y no las características individuales propias. El individuo con
prejuicios ha sido educado en una familia muy estricta con padres autoritarios,
fueron niños víctimas de tiranía. Tienen una admiración idealizada por sus
padres negando así sus propios deseos. Así los aspectos positivos permanecen
unidos a los padres y los negativos se unen a otros blancos: como miembros de
otros grupos étnicos o a las personas que se cree que infringen (violan) las
leyes. “Las experiencias precoses del niño autoritario engendran un cliché
psicológico del bien y del mal, deformando la realidad”. Desplaza sus propios
deseos de los que se avergüenza, hacia otras figuras. Puede construirse una
imagen del mundo en la que los demás siempre son personas con deseos perversos que hacen
peligrar la decencia, sin reconocer nunca que él podría tener los mismos
deseos. Así los grupos exteriores se convierten en chivos expiatorios.
Otra visión.- El estudio de
Petigrew proporcionó evidencias sólidas de que el Racismo en el Sur de los
Estados Unidos y en Sudáfrica no podía explicarse en función de patrones de la
personalidad. Esto no implica que la teoría del estudio anterior estuviera
totalmente equivocada. En todas las poblaciones existe un pequeño número de
fanáticos que llevan el prejuicio más allá de la norma.
Importancia del marco social.-
Mecanismos psicológicos muy parecidos pueden tomar significados diferentes en
marcos sociales diferentes (Ej. en donde se proclama la tolerancia como norma
general, el rebelde frustrado es mas intolerante).
Importancia del marco cultural.- Es
posible encontrar diferentes niveles de prejuicios entre los diferentes subgrupos de la
población. Los autoritarios en oposición a los no autoritarios, o los que han
recibido una buena instrucción en oposición a los menos instruidos (pero el
énfasis puesto en las diferencias, podría ocultar su similitud de conjunto
relativa a los prejuicios).
Independientemente del grado de
educación, los jóvenes alemanes tienen tendencia a considerar a los italianos y
los turcos como personas pendencieras.
Sería erróneo creer que la
instrucción disminuye necesariamente los prejuicios. Tomando el marco social en
una sociedad cuya ideología oficial es racista, las personas más instruidas
podrían convertirse en guardianes de esta ideología. Ej. Alemania nazi, donde
el mito de superioridad aria se convirtió en la doctrina oficial del Estado.
En las democracias Occidentales Contemporáneas:
los ideales racistas son menos aceptados a nivel social, ya que entran en
conflicto con las normas de tolerancia admitidas.
Hay una ambigüedad en las actitudes
racistas, donde las normas de tolerancia coexisten con la persistencia de
estereotipos. Esta ambigüedad psicológica, podría ir acompañada de las
ambigüedades de la discriminación, tal como es practicada hacia los grupos
minoritarios. Resumen: Anónimo.
Una adecuada autoridad compartida de
los padres
Resumen de Compernolle
T, Una adecuada autoridad compartida de los padres. Un principio crucial para
el éxito de la Terapia Familiar (artículo).
La terapia familiar
estructural, si bien es usada solo desde hace una década, ha llegado a ser eje
de intervenciones terapéuticas, que a menudo incluyen intervenciones de
aprendizaje social e intervenciones como resolución de problemas.
En un estudio sobre “El
éxito de la terapia” llamó la atención el hecho de que éste no era correlativo
a factores como: diagnóstico, cronicidad del problema, psicoterapias previas,
severidad de la disfunción familiar, problemas con la familia de origen y/o
habilidad del terapeuta. Así, se consideró la posibilidad de que en vez de
estos rasgos, las cualidades del proceso terapéutico podrían tener un valor
pronóstico mayor.
Comparando
éxitos y fracasos.- Se analizaron video tapes para comparar la calidad de
las sesiones iniciales con los resultados del seguimiento (que duró de 6 meses
a 1 año luego de finalizadas las sesiones). Los casos estudiados fueron de:
problemas de comportamiento (desde moderados a severos), anorexia nerviosa,
esquizofrenia, encopresis, ataques de ansiedad, conductas obsesivas, fobias
escolares, náuseas y vómitos crónicos, y abuso de menores. La edad de los
pacientes identificados era entre 3 y 19 años, la longitud de la terapia fue de
un promedio de 6 meses (desde una sesión a más de un año). La orientación
básica de la terapia fue Terapia Familiar Sistémica, también se utilizaron
intervenciones de aprendizaje social y de resolución de problemas tales como,
paradojas u ordalías.
A través de los tapes
se analizó: la habilidad del terapeuta para empalizar o mantener el liderazgo,
capacidad para introducir una nueva realidad y hacer que la familia la acepte,
intensidad de sus intervenciones y sexo del terapeuta. También se analizó el
“estilo” del terapeuta, punto de influencia en la duración del tratamiento,
pero no en el resultado final. En realidad ninguno de estos factores se
correlacionó con el resultado del tratamiento. De casualidad se descubrió que
todos los casos con éxito rápido, tenían algo en común, que faltaba en todos
los fracasos: Un restablecimiento rápido de la autoridad parental compartida.
Compartida: que hay
acuerdo básico entre los padres sobre los puntos esenciales en la crianza del
niño.
Adecuada: balance entre
control y autonomía propio, según la edad del niño.
La
importancia de la autoridad parental compartida.- Al revisar los video
tapes, fue obvio que los padres eran capaces de resolver problemas, aun los más
graves, que no podían ser resueltos en terapias individuales, si ellos eras
capaces de implementar y tomar decisiones compartidas sobre lo que esperan de
su hijo. Esto se centra en una adecuada autoridad de los padres como unidad. Un
adecuado liderazgo parece ser una condición necesaria para el desarrollo de una
autonomía infantil y la confianza en sí mismo, que a su vez da lugar al respeto
mutuo y a una relación de amor.
A menudo en la práctica
clínica se ve como una forma democrática de manejo familiar, esconde una falta
de acuerdo fundamental entre los padres. Los padres son incapaces de resolver
sus desacuerdos y entonces dejan al chico para que haga su voluntad. El niño
está triangulado y las elecciones que le quedan son totalmente disfuncionales.
Una adecuada autoridad
compartida, no quiere decir que los padres deban estar de acuerdo sobre cada
punto. Hay un cambio continuo de coaliciones y alianzas en toda familia sana y
flexible. La estructura de una familia cambia cuando cambian los problemas.
Sobre los puntos importantes sin embargo, y ciertamente sobre los principios
importantes en la educación de los niños, es necesario que haya un acuerdo
básico entre los padres, sobre lo que ellos quieren y acerca de cómo van a
implementarlo.
A diario vemos padres
cada vez más ineficientes y confundidos al encarar sus problemas con los niños,
y la razón más importante para este deterioro es la falta de énfasis dado a la
importancia de una adecuada autoridad parental compartida, pero también el
socavar esta autoridad compartida.
El
equilibrio entre la autonomía y la autoridad.- A medida que el
chico crece aumenta su autonomía, mientras que el control parental disminuye.
Los adultos no discuten con un niño de 18 meses que empieza a trepar una
escalera. Cuando en niño domine esta habilidad, decrecerá el control de los
padres, y la libertad y autonomía del niño y de sus padres aumentará. La
adolescencia puede verse como un período crucial cuando la autonomía del chico
deviene más importante que el control parental.
Los problemas surgen
cuando el control de los padres es inadecuado parta el estadio de desarrollo
del niño. Puede haber demasiado control combinado con una falta de autonomía, o
puede haber una falta de autoridad con demasiada libertad. A menudo el problema
suele ser demasiada libertad, donde una falta de autoridad de los padres va
unida a una falta de autonomía del niño.
El
restablecimiento de la autoridad: una prioridad en terapia familiar.- Cada vez
que se focalizó el desarrollo de la autonomía, en vez que la autoridad
parental, desde el comienzo del tratamiento, la terapia familiar se volvía
larga y trabajosa. Fue obvio que muchos padres podían dar la necesaria
autonomía y libertad a sus chicos después de haber re-obtenido el control.
Necesitaban tener una experiencia adecuada en tomar comando, para sentirse
seguros al aflojar el control.
Después de un largo
período de falta de autoridad, los padres suelen exagerar su control cuando el
terapeuta logra ponerlos a cargo. A menudo la familia irá rápidamente
encontrando un equilibrio entre autoridad y autonomía.
A veces el terapeuta
podrá estimular una correcta autoridad con una adecuada autonomía en forma
simultánea. Si no es posible, es preferible comenzar por establecer una
adecuada autoridad. No porque la autonomía sea menos importante, sino porque es
más fácil lograr el desarrollo de ésta en un chico, después de haber
establecido una autoridad apropiada. Por eso se prefieren intervenciones de
alta intensidad desde las sesiones iniciales, para forzar a los padres a
restablecer la autoridad lo más pronto posible.
La autoridad de los
padres es un aspecto de la funcionalidad de la familia en su totalidad. El
establecimiento adecuado y compartido de la misma, irá acompañado de cambios en
la totalidad de la familia, no solo en el paciente identificado. La familia
como unidad debe cambiar para permitir la restauración de la autoridad.
Coaliciones estables de los padres con los chicos fomentan la falta de
autoridad. Restablecerla es necesario, no solo para cambiar patrones de
interacción en la familia como totalidad, sino también para desarmar etiquetas
de diagnósticos psiquiátricos previos. Estas etiquetas sitúan al problema fuera
del alcance de los padres. Poner una “etiqueta de enfermedad” es buscar la
ayuda en la autoridad de un especialista. Este punto de vista de la disfunción
no es operativo para la familia y a menudo paraliza también al terapeuta. Para
lograr que la familia se haga cargo del problema, el terapeuta necesita crear
una visión operativa del problema, del tipo interaccional. Este principio de
crear una realidad operativa para la familia es importante por muchas razones,
que el mero establecimiento de una adecuada autoridad compartida.
Hay 2 excepciones de la
regla que dicen que es un buen pronóstico la restauración de la adecuada
autoridad parental:
1- Cuando un chico no
es más dependiente emocional o financieramente de sus padres.
2- Cuando una persona,
grupo o institución, o una organización con mayor autoridad que los padres, se
alía con el chico en contra de los padres.
La
influencia de la restauración de la autoridad parental en la afectividad del
chico.- Los chicos reaccionan en forma positiva y con mayor alegría a
la restauración de la autoridad paternal, aun mismo si deben abandonar una gran
parte de su territorio y mismo si los padres exageran el control en el período
transicional. La restauración de las reglas claras e unánimes les proporciona
una importante seguridad básica. Éstas pueden ser obedecidas o no, pero en
ambos casos proveen una dirección necesaria y por supuesto una situación más
confortable que la dada con la triangulación. Parecen ser necesarias para que
el chico realice juicios de valores necesarios para desarrollar una adecuada
autoestima.
Otra observación del
estudio fue que acompañado al motivo de consulta, muchos niños mostraban signos
de depresión. Éstos desaparecían rápidamente solo con la restauración de reglas
y límites claros, consistentes y unánimes. Se descubrió así que la restauración
de la autoridad parental, algunas veces puede curar la depresión en niños.
Presentación
de un caso.- El autor ejemplifica la teoría propuesta.
Conclusiones.- Si bien
otros factores están en juego en el resultado de una terapia con niños como
pacientes identificados, una adecuada autoridad compartida de padres, probó ser
un factor crucial. La autoridad de padres en forma separada no es suficiente.
Se necesita una autoridad compartida para la rápida resolución de problemas
graves de conducta y emociones en los niños. Ésta debe ser racional, es decir,
flexible y armónica con el nivel de desarrollo del hijo.
Este tema ilumina la
importancia de estos factores para el desarrollo mental del chico en el éxito
de una terapia familiar y sugiere un terreno para más investigaciones.
La influencia
beneficiosa de la restauración de una autoridad parental compartida en niños
con depresión, es tan obvia, que se debe dar prioridad al tema en futuras
investigaciones. Resumen: Anónimo.
Los siete
hábitos de la gente altamente efectiva
Resumen de Covey Stephen R (1997),
Los siete hábitos de la gente altamente efectiva. Barcelona: Paidós. 12°
edición. 440 páginas.
1- Los siete hábitos
son: proactividad (hábito de la responsabilidad), resultado: libertad; empezar
con un fin en mente (hábito del liderazgo personal), resultado: sentido a la
vida; establecer primero lo primero (hábito de la administración personal),
resultado: priorizar lo importante contra lo urgente; pensar en ganar/ganar
(hábito del beneficio mutuo), resultado: bien común, equidad; procurar primero
comprender, y después ser comprendido (hábito de la comunicación efectiva),
resultado: respeto, convivencia; sinergizar (hábito de interdependencia),
resultado: logros, innovación; afilar la sierra (hábito de la mejora continua),
resultado: balance, renovación (p. 8)
2- La palabra paradigma
proviene del griego. Fue originalmente un término científico, y en la
actualidad se emplea por lo general con el sentido de modelo, teoría,
percepción, supuesto o marco de referencia (p. 28)
3- “Uno se pone de pie
en el mismo lugar en el que estaba sentado” (p. 35)
4- La expresión cambio
de paradigma fue introducida por Thomas Kuhn en un libro muy influyente, una
piedra angular, titulado La estructura de las revoluciones científicas. Jun
demuestra que casi todos los descubrimientos significativos en el campo del
esfuerzo científico aparecen primero como rupturas con la tradición, con los
viejos modos de pensar, con los antiguos paradigmas (p. 36)
5- Según decía Thoreau,
“mil cortes en las hojas del árbol del mal equivalen a uno solo en las raíces”
(p. 39)
6- Los principios son
como faros. Son leyes naturales que no se pueden quebrantar. Como observó Cecil
B. De Mille acerca de los principios contenidos en su monumental película Los diez
mandamientos: “nosotros no podemos quebrantar la ley. Sólo podemos
quebrantarnos a nosotros mismos y en contra de la ley” (p. 42)
7- Ejemplo de
principios: la rectitud, la integridad, la honestidad, la dignidad humana, el
servicio, la calidad, el potencial, el crecimiento, la paciencia, la educación,
el estímulo (p. 43)
8- La admisión de la
ignorancia es a menudo el primer paso en nuestra educación (p. 46)
9- Para relacionarnos
efectivamente con un cónyuge, con nuestros hijos, amigos o compañeros de trabajo,
debemos aprender a escuchar. Y esto requiere fuerza emocional. El escuchar
requiere tener cualidades del carácter altamente desarrolladas tales como
paciencia, estar abiertos y desear comprender (p. 47)
10- Hay momentos para
enseñar y momentos que no son para enseñar (p. 50)
11- Es posible que la
sensación de poseer tenga que preceder a la sensación auténtica de compartir
(p. 50)
12- Las victorias
privadas preceden a las victorias públicas (p.55)
13- “No debemos dejar
de explorar, porque al final de nuestra exploración llegaremos a nuestro punto
de partida y conoceremos el lugar por primera vez” (T. S. Eliot) (p. 56)
14- “Los hábitos son
como hebras. Si día tras día las trenzamos en una cuerda, pronto resultará
irrompible” (Horace Mann) (p. 58)
15- Para romper
tendencias habituales profundamente enraizadas tales como la indecisión, la
impaciencia, la crítica o el egoísmo, que violan los principios básicos de la
efectividad humana, se necesita algo más que un poco de fuerza de voluntad y
algunos cambios menores en nuestras vidas (p. 59)
16- Se define el hábito
como una intersección de conocimiento, capacidad y deseo. El conocimiento es el
paradigma teórico, el qué hacer y el por qué, la capacidad es el cómo hacer. Y
el deseo es la motivación, el querer hacer (p. 59)
17- Las personas
dependientes necesitan de los otros para conseguir lo que quieren. Las personas
independientes consiguen lo que quieren gracias a su propio esfuerzo. Las
personas interdependientes combinan sus esfuerzos con los esfuerzos de otros
para lograr un éxito mayor (p. 62)
18- La interdependencia
es una elección que solo está al alcance de las personas independientes. Las
personas dependientes no pueden optar por ser interdependientes. No tienen el
carácter necesario para hacerlo, no son lo bastante dueñas de sí mismas.
19- La verdadera
efectividad está en función de dos cosas: lo que se produce (los huevos de oro,
P) y los medios o bienes de producción y la capacidad para producir (la
gallina, CP) (p. 68)
20- Nuestro bien
económico más importante es nuestra capacidad para ganar dinero (p. 69)
21- Síndrome del
estudiante eterno (p. 75)
22- Las personas
reactivas se ven impulsadas por sentimientos, por las circunstancias, por las
condiciones, por el ambiente. Las personas proactivas se mueven por valores:
valores cuidadosamente meditados, seleccionados e internalizados (p. 92)
23- “Nadie puede
herirte sin tu consentimiento” (Eleanor Roosevelt) (p. 92)
24- Lo que nos hiere o
daña no es lo que nos sucede, sino nuestra respuesta a lo que nos sucede (p.
93)
25- Nada deja una
impresión mayor, más duradera, en otra persona, que la conciencia de que
alguien ha trascendido el sufrimiento, que ha trascendido la circunstancia y
está encarnando y expresando un valor que inspira, ennoblece y eleva la vida
(p. 94)
26- Si nuestros
sentimientos controlan nuestras acciones, ello se debe a que hemos renunciado a
nuestra responsabilidad y que permitimos que los sentimientos nos gobiernen (p.
102)
27- “El éxito está en
el lado opuesto del fracaso” (t. S. Watson, fundador de la IBM)
28- No es lo que los
otros hacen ni nuestros propios errores lo que más nos daña; es nuestra
respuesta. Si perseguimos a la víbora venenosa que nos ha mordido, lo único que
conseguiremos será provocar que el veneno se extienda por todo nuestro cuerpo.
Es mucho mejor tomar medidas inmediatas para extraer el veneno (p. 116)
29- Si la escalera no
está apoyada en la pared correcta, cada paso que demos no hará más que
acercarnos antes al lugar erróneo. Podemos estar muy atareados, podemos ser muy
eficientes, pero sólo seremos también verdaderamente efectivos cuando empecemos
con un fin en mente (p. 124)
30- La regla del
carpintero es “medir dos veces antes de cortar una” (p. 125)
31- “Administrar es
hacer las cosas bien; liderar es hacer las cosas correctas” (Peter Drucker y
Warren Bennis). La administración busca la eficiencia en el ascenso por la
escalera del éxito; el liderazgo determina si la escalera está o no apoyada en
el lugar correcto (p. 127)
32- Autobiografía
interesante: Anuar el Sadat (p. 131)
33- El verdadero éxito
es el éxito que se obtiene con uno mismo. No consiste en tener cosas, sino en
el autodominio, en la victoria sobre sí (p. 131)
34- Credo personal de
Rolfe Kerr:
- Primero el éxito en
casa.
- Busca y merece la ayuda
divina.
- Nunca te comprometas
con la deshonestidad.
- Acuérdate de las
otras personas implicadas.
- Escucha a ambas
partes antes de juzgar.
- Pide consejo a otros.
- Defiende a los que no
están presentes.
- Sé sincero pero
terminante.
- Desarrolla una nueva
habilidad cada año.
- Planifica hoy el
trabajo de mañana.
- Lucha mientras
esperas.
- Mantén una actitud
positiva.
- Conserva el sentido
del humor.
- Sé ordenado en tu
persona y en el trabajo.
- No temas a los
errores; teme sólo la ausencia de respuesta creativa, constructiva y correctiva
a esos errores.
- Facilita el éxito de
tus subordinados.
- Escucha el doble de
lo que hables.
- Concentra todas tus
habilidades y todos tus esfuerzos en la tarea que tienes entre manos, sin
preocuparte por tu próximo empleo o tu próxima promoción (p. 135)
35- Lo que haya en el centro de nuestra vida será nuestra fuente de seguridad, guía, sabiduría y poder. La seguridad representa nuestro sentido de la valía, nuestra identidad, nuestra base emocional, nuestra autoestima, nuestra fuerza personal básica (o la ausencia de ella). Por guía se entiende la fuente de dirección en la vida. La sabiduría es nuestra perspectiva de la vida, nuestro senti