Redpsicología. Biblioteca de psicología y ciencias afines

 

Módulo 401

Artículos de educación

 

Artículos

 

De la educación para todos, a la educación para cada uno: el gran reto Luz Marina Pereira

De la enseñanza de la ética como disciplina Susana Pieri

Enseñanza de la electricidad y la electrotecnia en carreras de ingeniería Eugenio Vicedo Tomey

Estudio comparado de la educación superior a distancia en Iberoamérica Luz Marina Pereira

Etica y docencia en trabajo social Norma Ramljak

Fundamentos filosóficos en la educación: ¿una necesidad para lograr el docente deseado? María Marta E. de Cazau

Habermas y la educación Arturo Barraza Macías

Hasta donde volar? La andragogía dentro del nuevo paradigma educativo Luz Marina Pereira

La gestión escolar: una lectura desde la teoría del caos Arturo Barraza Macías

La revisión de literatura en el proceso de construcción del objeto de estudio en la investigación educativa Arturo Barraza Macías

 

www.galeon.com/pcazau  Actualizado Diciembre 2005.

 

De la educación para todos, a la educación para cada uno: el gran reto

Msc. Luz Marina Pereira

 

"Sé todo pero no comprendo nada"

René Daumal

 

La educación es un derecho fundamental. No se puede hablar de progreso en un país que no se ha ocupado de educar a sus habitantes. La educación es la mayor fuente de progreso social, económico y cultural, y constituye probablemente, "el medio más eficaz para erradicar la pobreza, controlar el desmesurado crecimiento demográfico y garantizar la democracia, la paz y el desarrollo sostenible" (1).

 

Preocupados porque en 1990 más de 100 millones de niños (3/4 mujeres) no tenían acceso a la educación y porque más de 900 millones de adultos eran analfabetos (3/4 mujeres), entre otros datos reveladores de la mala situación que viven millones de personas en el mundo; UNICEF, UNESCO, ONU y el Banco Mundial convocaron a delegados gubernamentales de todos los países (participaron 155) y de organismos no-gubernamentales (1.500), a observadores y agentes de prensa, en Jomtien – Tailandia - a la Conferencia Mundial sobre Educación. Concluyeron esta reunión estableciendo un objetivo trascendental: Educación para Todos (EPT) para el año 2000.

Diez años después, partiendo de la convicción de que todas las personas del mundo tienen aspiraciones y necesidades humanas básicas, con la participación de 164 países, en abril de 2000, se reunió el Foro Mundial sobre la Educación, en Dakar – Senegal - para analizar los avances realizados desde Jomtien y renovar el compromiso de alcanzar las metas y los objetivos de la Educación para Todos.

Según refiere el Marco de Acción de Dakar (2000), la Educación para Todos ha avanzado considerablemente en muchos países. No obstante, subsisten 113 millones de niños sin acceso a la enseñanza primaria y 880 millones de adultos analfabetos. Aunado a esta dramática situación, en los sistemas educativos se revela una marcada discriminación entre géneros; y una calidad del aprendizaje y una adquisición de valores humanos y competencias, que distan mucho de las aspiraciones y necesidades de los individuos y las sociedades.

Esta realidad contradice profundamente el concepto de Educación para Todos de Müller (2000), que "se identifica con el derecho de todas las personas a recibir educación básica, una enseñanza adaptada a las necesidades y responsabilidades de toda la gente en su calidad de estudiantes." (p. 34)

Según se desprende de la Evaluación de Educación para Todos (citado en Müller, 2000) en el profundo análisis sobre educación básica que se ha realizado hasta el momento -llevado a cabo por más de 180 países- las razones de las deficiencias en la educación básica en el mundo son producto de:

 

democracias ineficaces; falta de profesionalismo; carencia de una política y oferta educacionales adecuadas; falta de continuidad y coherencia, sobre todo en los programas de educación no formal; instrucción autoritaria y métodos didácticos inapropiados; contenidos irrelevantes; instrucción en lenguas nacionales 'ajenas', y, finalmente, la negación del derecho a la educación de mujeres y niñas. (p. 36)

 

A pesar de estas deficiencias, en gran parte producto de las erradas políticas educativas de los distintos países; no hay duda de que en el financiamiento de la educación, el gobierno proporciona el aporte más relevante. En promedio, el 75% de los recursos destinados a la educación proviene del Estado, el 15% del sector privado y el 10% de los organismos multilaterales.

En este sentido, aunque a todas luces los esfuerzos realizados no resultan suficientes, desde Jomtien se ha incrementado el apoyo para alcanzar la meta de Educación para Todos. La UNESCO, por ejemplo, según Koïchiro Matsuura (2000), su Director General, ha colocado la alfabetización como una prioridad educativa, ha coordinado el movimiento de Educación para Todos con sus interlocutores asociados, ha fungido como enlace de cooperación entre sus Estados Miembros y está a la búsqueda de perfeccionar sus instrumentos de seguimiento y evaluación sobre el tema.

El Banco Mundial, por su parte, durante esta última década, ha duplicado la cantidad invertida en préstamos para educación; alcanzando la cifra de 1900 millones de dólares anuales, de los cuales casi un 90% está destinado –en igual proporción- a préstamos para financiar la educación básica y la educación de niñas (Wolfensohn, 2000).

Con frecuencia en estos planes de inversión, la Educación para Todos es entendida como "escolaridad para todos" y la expresión "satisfacción de necesidades básicas de aprendizaje" es interpretada como el esfuerzo para asegurar a cada niño(a) un lugar en la escuela.

En el supuesto de que el currículo escolar cubre estas necesidades, muy pocos países han asumido la tarea de definirlas; pero esas necesidades básicas de aprendizaje no permanecen inmutables a lo largo de toda la vida, sino que evolucionan en cada sociedad, y en cada ser humano, a lo largo del tiempo.

Adicionalmente, si bien es cierto que gran parte del esfuerzo por alcanzar la meta de una educación para todos ha sido invertida en aumentar la matrícula de la escuela primaria y reducir la disparidad de género; también es cierto que no se ha prestado suficiente atención a un detalle de suma importancia: las necesidades de aprendizaje de adultos y jóvenes que por diversos motivos han permanecido al margen del sistema educativo.

La falta de equidad en el acceso a las instituciones educativas de todos los países ha ido en aumento. Los grupos minoritarios y las personas con necesidades especiales de aprendizaje con frecuencia ven frustradas sus aspiraciones de ingresar en el Sistema Educativo, trayendo como consecuencia que demasiadas personas continúen - hoy día - excluidas de la educación a causa de la pobreza y de políticas gubernamentales ineficientes.

En los últimos años, han surgido imponderables que han complicado aún más esta situación: crisis económicas, transiciones políticas y sociales, conflictos civiles, catástrofes naturales, pandemia VIH/SIDA, embarazo precoz, niñez abandonada, expansión de la brecha tecnológica, por nombrar sólo algunos de ellos.

Toda esta problemática que circunda la realidad educativa no puede visualizarse como perteneciente a unos cuantos. La educación debe ocupar un lugar prioritario en la agenda de todos los actores involucrados; pero más que una situación percibida como un problema que deben atacar otros, todos los integrantes de los países estamos convocados a un gran acuerdo para reconocer que la educación es un derecho inalienable de todo individuo, la piedra angular que "rompe las cadenas de la ignorancia y libera el espíritu." (Wolfensohn, 2000, p. 76)

Sin embargo, las metas cuantitativas referidas a matrículas, accesos, tasas de alfabetización y equidad de géneros, no dan cuenta más que de una visión fragmentada del problema. La verdadera educación de los pueblos, no es, ni puede ser una cuestión de cantidad. Todo lo anterior debe formar parte de una estrategia de desarrollo integral, de un nuevo camino educativo con "una nueva manera de pensar y una mirada fresca" (Berstecher, 1992).

El desarrollo de la educación debe ir acompañado de acciones contundentes para generar ingresos y empleos, para mejorar condiciones sanitarias y de comunicación; pero entendiendo que esta tarea es un compromiso de todos que no admite postergaciones.

La visión escindida de la educación que ha fragmentado el problema en búsqueda de una solución orientada a las partes, ha reducido, como bien lo señala Torres (2000), la concepción de "universalización a acceso, calidad a eficiencia, aprendizaje a rendimiento escolar, visión ampliada a aumento de años de estudio" (p. 168)

Con las estrategias tradicionales, con los viejos esquemas de pensamiento, no será posible aspirar a una verdadera Educación para Todos. Hace falta un nuevo impulso, una apuesta renovada por una concepción sistémica de la problemática, que integre a la visión educativa también la visión política, económica, cultural y ciudadana, con un cambio longitudinal y transversal, desde lo local, desde lo nacional, desde lo universal.

La educación del futuro, como señala Morin (200), deberá velar para que "la idea de unidad de la especie humana no borre la de su diversidad, y que la de su diversidad no borre la de su unidad" (p. 59)

En esta labor, es de vital importancia atender las necesidades de las personas no beneficiadas y orientar los programas educativos a la satisfacción de estas necesidades, tomando en cuentas sus motivaciones y detonando los incentivos pertinentes para convertirlos en personas alfabetizadas.

La educación no es, ni puede ser una práctica uniforme y estática. Su concepción entraña el reconocimiento de su dinámica y de una amplísima gama de diversidades que tienen explicación en el objeto de su acción: el hombre como ser cognoscente.

Este Ser, profundamente complejo, está signado por individualidades y multiplicidades; esta dualidad que coexiste en su naturaleza vital, no puede ser reducida a un espacio de satisfacción de necesidades básicas. El contexto donde se halla inserto no sólo involucra saberes y técnicas, también connota ideas, costumbres, normas de convivencia social y la necesidad de vivir como parte integrante de un todo que lleva profundamente arraigado dentro de sí; ya lo expresaba Morin (op. cit.) con la exquisita agudeza poética, a la que nos tiene acostumbrados:

todo ser, incluso el más encerrado en la más banal de las vidas, constituye en sí mismo un cosmos. Lleva en sí multiplicidades interiores, sus personalidades virtuales, una infinidad de personajes quiméricos, una poli existencia en lo real y lo imaginario, el sueño y la vigilia, la obediencia y la transgresión, lo ostentoso y lo secreto, hormigueos larvarios en sus cavernas y precipicios insondables. Cada uno contiene en sí galaxias de sueños y de fantasmas, impulsos insatisfechos de deseos y de amores, abismos de desgracia, inmensidades de indiferencia congelada, abrazos de astros de fuego, desencadenamientos de odio, extravíos débiles, destellos de lucidez, tormentas dementes... (p. 61-62).

 

La Educación para Todos, desde esta concepción, más que enfocarse a la educación, debe dirigirse al aprendizaje, a reconocer y promover asociaciones donde los recursos se articulan y aprovechan para satisfacer las necesidades básicas de aprendizaje de todos los miembros de una comunidad: los niños, los jóvenes, los adultos, tanto a nivel individual como a nivel colectivo.

Pero esta conciencia de la necesidad de aprender necesita también de una profunda motivación, para que todos los miembros de la comunidad conciban el aprendizaje como la vía expedita al bienestar, al desarrollo, a la superación y al progreso,

 

únicamente un esfuerzo conjunto entre hogar y escuela, educación extra-escolar y escolar, instituciones públicas y privadas, y el aprovechamiento de todos los recursos humanos y materiales disponibles en cada comunidad, pueden hacer posible la educación comunitaria, la educación para todos y el aprendizaje permanente. (Torres, 1999, p. 4)

 

La educación por sí sola, no puede producir cambios y desarrollo, porque no es una variable independiente en el proceso de desarrollo, sino más bien un detonante.

Ha llegado el momento, de asumir que la demanda perentoria de este nuevo siglo, más que una Educación para Todos, exige el reto de reconocer la necesidad de una Educación para Cada Uno. Su instrumentación debe ser entendida como un compromiso de todos, basado en la construcción de consensos, coordinación de acciones y políticas multisectoriales. Es imprescindible aunar esfuerzos en este sentido, porque sólo el carácter profundamente participativo de su desarrollo y conducción, puede arrojar resultados esperanzadores.

Con un plan coherente de acciones, los organismos multilaterales tienen total disposición a brindar el apoyo económico necesario. James Wolfensohn (2000), presidente del Banco Mundial, lo ha dicho claramente: "ningún país que cuente con un plan viable y sostenible para lograr la EPT será incapaz de implementarlo por falta de recursos externos"(p. 79). La acción, entonces, es tarea de todos. Esta demanda, no admite más demoras.

 

Msc. Luz Marina Pereira

pereira@ing.ula.ve

Mérida, Venezuela. 2002

 

(1) Federico Mayor, ex director general de UNESCO, en su discurso programático pronunciado con ocasión de la Conferencia de Mitad de Decenio del Foro Consultivo sobre Educación para Todos, Ammán, Jordania, 16 a 19 de junio de 1996.

 

Referencias

Berstecher, D. (1992). Is education for all on the right track?. Unesco Sources (41).

Marco de Acción de Dakar. (2000). Educación para Todos: cumplir nuestros compromisos comunes. Educación de Adultos y Desarrollo (55), 19-30.

Matsuura, K. (2000). Discurso pronunciado. Educación de Adultos y Desarrollo (55), 63-74.

Morin, E. (2000). Los siete saberes necesarios a la educación del futuro. Caracas: IESALC/UNESCO.

Müller, J. (2000). De Jomtien a Dakar. Satisfacción de las necesidades básicas… ¿de quién?. Educación de Adultos y Desarrollo (55), 31-62.

Wolfensohn, J. (2000). Es tiempo de actuar: situando la educación en el centro del desarrollo. Educación de Adultos y Desarrollo (55), 75-82.

Torres, R. (1999). Comunidad de aprendizaje: Una comunidad organizada para aprender. Presentado en el Seminario de Educación Integral: Articulación de proyectos y espacios de aprendizaje, Sao Paulo, CENPEC.

Torres, R. (2000). Una década de Educación para Todos: La tarea pendiente. Educación de Adultos y Desarrollo (55), 159-174.

 

 

 

De la enseñanza de la ética como disciplina

Susana Pieri

 

1. - El marco de este documento

 

En los estudiantes y en los profesionales jóvenes, es dable observar dos tendencias simultáneas:

Primero, la supervaloración de la práctica sobre las teorías científicas. Estas son enjuiciadas por entender que la ciencia es culpable de las guerras, el deterioro del ambiente, y otras calamidades como la crisis de los valores, el consumismo, la violencia. La promesa implícita que los adelantos de la ciencia aportarían mayor bienestar al individuo y a la sociedad no ha sido cumplida.

Segundo, los jóvenes empiezan a cuestionar la ética de la ciencia, a pesar de no tener en claro qué o cuáles son sus principios, fundamentos o escuelas a que pertenecen los temas en discusión. De allí, tal vez, el desprecio por el método científico por lo que ven implícito en ello: una cultura ajena a las realidades cotidianas, cruel y deshumanizada. En cierta forma, estos jóvenes han perdido confianza en sus mayores. Arremeten contra los valores establecidos, protestando contra el mal uso de la ciencia y de la tecnología, a veces sin distinguir entre una y otra. Y es que al egresar de la Universidad todos nos encontramos en algún momento con problemas éticos (teóricos), ya que tenemos problemas morales (prácticos).

Como intelectuales tomamos conciencia, tarde o temprano, de nuestros compromisos con nuestros empleadores (el Estado o las Empresas), con quienes nos toleran (partidos), o quienes pagan nuestros sueldos (el pueblo), y caemos en cuenta que van limitando las posibilidades que nuestras expectativas habían previsto.

Dentro de los márgenes impuestos por los compromisos asumidos, debemos resolver el principal problema ético: conocer y actuar rectamente.

Es entonces el momento de plantearnos, desde el enfoque filosófico que cada uno posea, el lugar de la ética en la curricula.

 

2. - La formulación de preguntas

 

El perfil elegido, ¿incluye claramente los aspectos éticos que pretendemos sean rectores del futuro colega?

Dentro de la curricula, ya sea dentro de una materia específica o incluida en el desarrollo de los contenidos de los programas, ¿encontramos una línea definida de pensamiento ético?

Si contestamos negativamente a estas dos preguntas, entonces ¿Tiene que ser incluida la ética?. (Históricamente esto ha sido criticado por ser susceptible de servir a cualquier tipo de adoctrinamiento. )

Como alternativa, la posibilidad de añadir a cada una de las disciplinas que integran la curricula unas cuantas consideraciones deontológicas no parece una solución. Un experimento de esta índole no nos llevará al quid de toda esta cuestión: hay cosas que podemos elegir no enseñar – o no saber – pero otras no pueden ser obviadas: el saber qué nos conviene y qué nos daña.

Podemos ignorar, por ejemplo, la mecánica cuántica, el arameo o la alfarería, sin por ello disminuir demasiado nuestra calidad de vida, o ponerla en peligro. Pero es fundamental el saber vivir y permitir una mejor vida a los demás: una de las definiciones de la ética.

Aquí aparece el punto de partida: la libertad del individuo.

La vida en cualquier sociedad ha implicado históricamente que los individuos que la componemos aceptemos ser educados desde nuestro nacimiento en ciertas reglas, conductas, hábitos, tradiciones, supersticiones y creencias. Este bagaje es llevado con nosotros cuando ingresamos a la Facultad. Y, dado el hecho biológico de las diferencias individuales, resulta diferente para cada uno de nosotros y nos lleva a una interpretación personal de la realidad. Y quiero decir tanto la libertad del alumno para obrar de una u otra manera, como la del docente que puede dictar los contenidos de un programa de filosofía, moral o ética y deja translucir en su conducta personal evidentes contradicciones con lo que intenta enseñar. O quien dicta una materia aparentemente neutra, como geometría o dibujo, y su vida personal es un ejemplo para quienes lo rodean.

La reflexión moral no debe ser relegada a profundas consideraciones de los estudios superiores de filosofía, sino ha de constituir parte esencial de cualquier educación que pretenda serlo.

 

3. - La terminología utilizada según distintas épocas y escuelas o líneas de pensamiento

 

El tratamiento lingüístico es previo a todo análisis o investigación. Podemos llegar a construir elegantes figuras retóricas, pero sin sentido y carentes de fundamento, a menos que partamos de una semántica que permita que nuestros enunciados lleguen a nuestra razón y no sólo a nuestras emociones.

Debemos tratar de expresarnos correctamente y con claridad. Pero evitando tomar el lenguaje como fin de todo estudio, agotando en el discurso la discusión, sin tener en cuenta la realidad objetiva.

La revisión bibliográfica sobre el tema y la mayor o menor validez de las definiciones que he reunido a continuación ponen de manifiesto:

·          Primero, la disparidad de códigos morales señalada por el relativismo cultural: una lectura cuidadosa pone de manifiesto, en más de un caso, contradicciones;

·          Segundo, que lo que puede llegar a parecer un catálogo de opiniones de pensadores de todos los tiempos (basadas, tal vez, en la influencia de la época y lugar donde vivieron el autor o autores de los códigos) puede permitirnos adquirir herramientas para resolver el problema formulado.

Lejos estoy de pretender erudición; es un enfoque personal como aporte a la discusión de todos los involucrados en el tema.

Filósofo, -a: (de las raíces griegas "phileos", amar y "sophía", sabiduría).

·          Persona que se dedica a la filosofía.

·          Hombre virtuoso y austero, que se mantiene ajeno a las luchas y pasiones, como mero espectador.

·          Persona que sabe vivir bien, desentendiéndose de preocupaciones

Filosofía: nombre genérico aplicado a los razonamientos encaminados a explicar la naturaleza, relaciones, causas y finalidad del mundo físico, más allá de lo perceptible por los sentidos, y de los hechos espirituales. Particularmente, al conjunto de los razonamientos de esa clase expuestos por los pensadores de las distintas épocas.

Sistema filosófico: cualquier conjunto sistemático de pensamientos de esa clase a la que se puede aplicar un nombre particular: "filosofía Kantiana", o a determinado campo: "filosofía de la historia".

Deontología. Del griego "deonthos" el deber.

·          Tratado de los deberes, particularmente en una actividad determinada: "deontología profesional".

·          Ciencia de lo "conveniente", es decir, una moral cuya finalidad consiste en buscar placer y eludir el dolor.

Moral: (del latín "moralis, moris, costumbre").

·          Perteneciente o relativo a las acciones o caracteres de las personas desde el punto de vista de la bondad o malicia.

·          Lo que no puede ser apreciado por los sentidos, sino por el entendimiento o la conciencia.

·          Que no concierne al orden jurídico, sino al fuero interno o al respeto humano.

·          Relacionado con la clasificación de los actos humanos en buenos y malos desde el punto de vista del bien en general.

Etica: del griego "ethikós", de "ethos", carácter.

·          Moral, valoración ética.

·          Conjunto de principios y reglas morales que regulan el comportamiento y las relaciones humanas.

·          Disciplina que tiene como objeto de descripción y de reflexión la moral de los actos humanos (aunque a menudo se identifiquen ética y moral). Recibe también el nombre de filosofía moral.

·          Tratado filosófico de los principios morales.

·          Teoría de la moral.

En filosofía, conjunto de las reglas o normas que rigen la conducta moral y social del hombre. El término moral tiene un sentido positivo frente a los de inmoral y amoral, que lo tienen negativo. El estudio de los valores morales, su fundamentación, cognoscibilidad y validez, corresponde a la ética.

La existencia de acciones y actividades susceptibles de valoración moral se manifiesta en el hombre como sujeto de actos voluntarios. Por lo tanto, la moral se relaciona con el estudio de la libertad y abarca la acción del hombre en todas sus manifestaciones.

Entre las concepciones filosóficas más importantes sobre este tema se encuentra la de Kant, que distingue entre moralidad y legalidad (conformidad con las leyes y costumbres establecidas), y la de Hegel, cuya distinción entre moral subjetiva y objetiva se corresponde, en parte, con la anterior. Mientras Kant valora la moral (intención de realizar un acto bueno) por encima de la legalidad, Hegel da prioridad a la moral objetiva, considerando que las costumbres y leyes de un pueblo son una manifestación del espíritu objetivo.

Frente a la moral teórica o práctica, que defiende la vigencia simultánea de dos normas de moralidad (para unos hombres o en algunas situaciones es bueno lo que para otros hombres o situaciones es malo), la moral teológica defiende una sola moral, por ser universal el último fin y por ser única forma de vida dispuesta por Dios.

En la antigua China, las máximas de Confucio fueron tomadas como la guía suprema en los principios de ética; vale la pena citarlo, pues aunque el Oriente siempre fue tenido como un universo diferente, propone esencialmente los mismos valores que algunos pensadores Occidentales.

En Occidente, a partir de Demócrito y Sócrates en su búsqueda de la esencia de las virtudes llevó a una identificación de virtud y saber llamado intelectualismo ético. Otras escuelas abren paso a la compleja temática moral (definición de virtud, clasificación de las formas del bien, percepción de las virtudes sociales, etc.).

Dependiendo de la sociedad que esté en estudio, la autoridad invocada para regir la conducta valedera puede ser una deidad, las reglas de la naturaleza, o las reglas de la razón.

Hay varias ramas o denominaciones de la ética. Según la perspectiva que tome al enjuiciar los valores, las normas y los hechos, la ética puede ser: autónoma: el sujeto como fuente y sujeto de toda moralidad, o heterónoma, si funda el sentido de lo moral en algo exterior al sujeto y al acto, y en este caso será teológica si esa fundamentación es Dios, utilitarista, si lo es la utilidad concreta de los actos para el individuo, eudomonista si lo es la felicidad de éste, hedonista si el fundamento donde se apoya el juicio es el placer del sujeto, etc.

Hoy día hay quienes niegan viabilidad al lenguaje ético en cuanto subjetivista e inverificable científicamente, y quienes plantean la posibilidad de que pueda ser científica si adopta el método de la ciencia. Aquí se debe aclarar que lo moral – materia prima de la ética – no es científico, por no ser una fracción del conocimiento sino un aspecto de la conducta humana. Pero si por definición la ética es el conocimiento de lo moral, cualquier asunto que involucre conocimiento pude ser susceptible de la aplicación del método científico. Esto llevaría a una ética normativa entendida como ciencia de la conducta deseable o ciencia de la virtud.

Libertad: del latín "libertas"

·          Facultad natural que tiene el hombre de obrar de una manera o de otra, o no obrar.

·          Capacidad de actuar por propia decisión, impulso, voluntad.

·          Condición de hombre libre, que puede dirigir su conducta, y por lo tanto, ser responsable de ella.

Sólo es posible hablar de libertad en sentido propio en la esfera del comportamiento del hombre, ya que el comportamiento de los seres de la "naturaleza" o bien es considerado determinado por leyes necesarias, o bien es debido al azar: animales y vegetales no pueden ser libres de elegir. Tomo aquí el clásico ejemplo de las abejas, que fabrican celdillas hexagonales, y viven en grupos o "sociedades" con castas muy bien definidas. (Ese tema lo dejaremos para los biólogos evolucionistas).

Esto presupone que la realidad está dividida en dos ámbitos, el de la naturaleza y el de la cultura, poblados de entidades distintas. (El positivismo científico permite llegar a la negación de la libertad al explicar el comportamiento humano exclusivamente por determinaciones causales: físicas, biológicas, sociales, etc.)

Responsabilidad:

Para que en el Derecho haya imputación de culpa es necesario previa responsabilidad de la Persona en cuestión. Responsabilidad significa etimológicamente: que es responsable quien tiene la capacidad de "Responder".

Responsable es el individuo a quien se le puede preguntar acerca de un acto, obligarle incluso a dar explicaciones y aún exigirle que conceda una satisfacción.

Para el Derecho la culpa es una entidad objetiva e indisolublemente ligada con la responsabilidad de una persona. Sólo si al acto que efectúa esta persona se lo reputa jurídicamente como voluntario, puede considerársela digna de culpa.

Lo esencial es que la culpa proviene de un acto voluntario, con pleno discernimiento, intención y obvia libertad.

 

4. - Relación entre libertad, responsabilidad y ética

 

Al hablar de libertad hemos visto una división: nadie es libre de lo que nos pasa: elegir dónde nacer o en qué momento histórico, morochos o pelirrojos, de padecer miopía o ser atropellados por un coche, etc., etc. Pero somos libres de responder a lo que nos pasa diciendo sí o no: obedecer o rebelarnos, trabajar o no trabajar, comer o no comer, hacer gimnasia o dormir, etc. La libertad no es una filosofía, no siquiera una idea: es un movimiento de la conciencia que nos lleva a decir sí o no.

Al escuchar a la gente (y a veces a nosotros mismos) pareciera ser que no somos libres. Desde el chico que rompe un frasco por sacar los caramelos que contiene, a pesar de la prohibición de sus padres, e inmediatamente grita: "¡yo no fui!", hasta los defensores del positivismo científico, (citado más arriba) vemos una negación de la libertad.

¿Tenemos más conciencia de lo que limita nuestra libertad que de la libertad misma?. Esto parece decir: "no somos libres, por lo tanto, no podemos tener la culpa de lo que nos sucede". O, dicho de otro modo, "no tenemos otra alternativa que hacer esto". Es que la influencia de la televisión, que las urgencias económicas, que la amenaza de los terroristas y las drogas, que los gobernantes nos manipulan...

A la Universidad ingresan ciudadanos a quienes la Ley les permite, entre otras cosas, conducir vehículos o emitir su voto, y bien pronto reconocen sus derechos y exigen su cumplimiento. Pero esto lleva implícito sus obligaciones para con la sociedad.

El Ingeniero Agrónomo, en el ámbito de su profesión y según las incumbencias declaradas por la Ley, es responsable de todo cuando diseña, planea, recomienda o ejecuta. Por consiguiente, es tan digno de elogio o condena como cualquier otro mortal. Tal vez más, dado el carácter racional y deliberado de sus decisiones, por haber recibido una capacitación diferencial.

De lo que es posible deducir que aquel que intencionalmente atenta contra la calidad de vida, el ambiente, o la salud humana; estafa a sus empleadores, colegas o clientes indicando procedimientos o métodos inútiles o dañinos, o dando información falseada, es un delincuente. (Del código penal: Delincuente: que delinque, [del latín "delinquere"] que comete algún delito o culpa).

La disciplina denominada deontología, (tomada como tratado de los deberes), particularmente en las profesiones, ha sido desarrollada a través de los Colegios Profesionales y ejerciendo desde hace años su autoridad sobre los profesionales matriculados.

Y es aquí donde adquieren importancia los llamados Tribunales de Etica y Disciplina de los Colegios Profesionales, quienes ejecutan las leyes de la Etica en el ejercicio profesional, discerniendo si hay culpa y dictando sanciones.

Estas Instituciones, vigentes en este momento, son objeto indispensable de consulta sobre el tema, ya que, dada su experiencia, pueden hacer valiosos aportes para responder a la pregunta que dio lugar a este documento: ¿Tiene que ser incluida la ética en la enseñanza?

 

Post scriptum: Ha sido más fácil para mí revisar la bibliografía sobre el tema, meditar sobre ella y dar forma al documento, que llevar adelante una vida acorde con lo escrito. Trato, como tal vez todos ustedes, de vivir antes que sobrevivir, buscando lo que creo es mi propio bien, sin perjudicar a mi prójimo, con mayor o menor grado de éxito en la tarea.

Por ello he elegido para concluir esta frase de Erich Fromm, (Etica y psicoanálisis): «" no hagas a los otros lo que no quieras que te hagan a ti" es uno de los principios más fundamentales de la ética. Pero es igualmente justificado afirmar: todo lo que le haces a los otros te lo haces también a ti mismo. »

 

Susana PIERI - Oro Verde, Argentina, Julio de 1999

 

 

 

Enseñanza de la electricidad y la electrotecnia en carreras de ingeniería

Eugenio Vicedo Tomey

 

RESUMEN

 

 En los programas de estudio de las carreras tecnológicas no eléctricas siempre se ha incluido una asignatura relacionada con las aplicaciones técnicas de la electricidad y cuyo objeto de estudio son los sistemas eléctricos de interés para ese especialista. Dichos sistemas tienen como fundamento físico la conducción eléctrica en metales. Estas asignaturas se clasifican como básicas específicas o pre profesionales.

 

 Los programas de estas asignaturas han experimentado modificaciones continuas en el marco del perfeccionamiento de los planes de estudio de las carreras de ingeniería. Se considera que en la práctica educativa de las asignaturas básicas específicas aún se manifiestan limitaciones y problemas relacionados con el diseño de los programas y con la organización en la ejecución de los mismos, así como en la selección de los contenidos. Esto ha traído como consecuencia, con mayor o menor significación en cada uno de los planes de estudio, una limitación de la articulación de estas asignaturas con el resto de las que conforman el plan de estudios de la carrera y el no responder a los objetivos terminales de ésta, manifestándose en el bajo aprovechamiento de los estudiantes y en la valoración que hacen los mismos del papel que juega la asignatura en su formación, basados en las limitadas habilidades profesionales que alcanzan durante su impartición.

 

El trabajo expone los resultados alcanzados en la investigación educativa desarrollada por el autor, encaminada a minimizar o eliminar las insuficiencias detectadas en una asignatura básica específica: la Electrotecnia para las carreras no eléctricas de ingeniería.

 

PALABRAS CLAVES: electricidad, enseñanza de las ingenierías, diseño curricular.

 

Summary

 

In the program of technology-based studies for areas other than electricity there has always been a subject related to the technical applications of electricity. Its subject matter is the study of electrical systems of interest for professionals of those areas. The physical bases for these systems is electrical conductivity in metals. These subjects are classified as basic for the area or pre-professional.

 

The program of these subjects have gone through continuous modifications because of the improvement in engineering studies. However, it has been recognised that the implementation of the program of study of the basic
subjects has presented limitations and problems related to the design of the programs and selection of the material to include.The result is a limitation in the relation of these subjects with the main stream subjects of the specific area. In most cases the basic subjects don't have relation to the aims of the main stream area. Most students don't appreciate these basic subjects and fail to realise that they are important in the preparation for the professional life. The reason being that the students reach poor standards during the teaching process.

 

This paper presents some of the results of the research on education conducted by the author. The aim of the research is to overcome or minimise the problems found in the teaching of a basic subject: electrical technology
in areas other than electrical engineering.

 

Introducción.

 

 Uno de los elementos a tener en cuenta en el perfeccionamiento de la educación superior en el contexto actual está relacionado con las exigencias planteadas por los enormes avances de la ciencia y la tecnología, cuyos resultados y su representación material se encuentran en forma de información científica disponible en diferentes soportes (impresos, informáticos y otros); además, las implicaciones que trae la rapidez, efectividad y volumen de las comunicaciones mundiales, motivan que los investigadores educativos se esfuercen por una mejor selección de los contenidos de las materias, así como de los métodos y vías para impartirlos que permitan a los educandos prepararse para satisfacer las referidas exigencias.

 

 Lo anteriormente expuesto debe ser fundamento principal en un diseño de las disciplinas y asignaturas que permita en el transcurso de las actividades docentes lograr satisfacer las exigencias científico - metodológicas inherentes a la enseñanza superior contemporánea.

 

 Si bien las ciencias básicas como la Física (Horruitiner, 1986 (1); Fuentes, 1989 (2); Moltó, 1990 (3); García Martínez, 1994 (4), 1995 (5), 1997 (6); Barrera, 1998 (7)) y la Química (Beltrán, 1984 (8); Corona, 1996 (9), 1998 (10); Medina, 1997 (11), 1999 (12)) han constituído objeto de estudio de numerosos investigadores en Ciencias de la Educación Superior, las asignaturas básicas específicas (conocidas también como asignaturas pre profesionales) constituyen aún un campo no suficientemente estudiado. En consecuencia, sus diseños necesitan de un perfeccionamiento que, al igual que ha ocurrido en las ciencias básicas, la aplicación de los mismos en la enseñanza favorezca una elevación de la eficiencia y la pertinencia de los currículos universitarios.

 

 En los programas de estudio de las carreras de ingenierías no eléctricas siempre ha estado presente, con diferentes denominaciones, una asignatura relacionada con el estudio de las aplicaciones técnicas de la electricidad. A los efectos de este trabajo, todas estas asignaturas se identificarán con el nombre genérico de “Electrotecnia”.

 

 Entre los problemas a analizar en el desarrollo del presente trabajo se encuentra determinar con un fundamento científico los contenidos de Electrotecnia que son realmente compatibles, suficientes y pertinentes con el perfil de los ingenieros no eléctricos.

 

 Al abordar el problema de la enseñanza de la Electrotecnia en las carreras de ingeniería, se visualizan dos tendencias dependientes de la estructura de carreras de la Universidad en que se ubique, así se encuentran:

 

·           Universidades donde, además de otras ingenierías, se imparte la Ingeniería Eléctrica.

·           Universidades donde se imparten carreras de ingeniería pero no la Ingeniería Eléctrica.

 

 Esta particularidad influye en las posibilidades de diseño curricular de la asignatura en diversos aspectos como es la selección de los temas de laboratorio a desarrollar y otras actividades de carácter práctico. En general un laboratorio de Electrotecnia es altamente costoso y solo se justifica su instalación cuando va a ser convenientemente explotado.

 

 La Electrotecnia ha estado desde siempre en los Planes de Estudio de las carreras de ingeniería pero a pesar de todos los procesos de perfeccionamiento, el autor valora como limitación fundamental en su pertinencia que su diseño ha estado encaminado a priorizar una lógica de su discurso expositivo y no contextualizarse en las exigencias que realmente le plantea la carrera y que son las que condicionan su propuesta didáctica.

 

 Aún cuando existe conciencia de estas necesidades, y en las ciencias básicas se ha avanzado, asignaturas como la Electrotecnia, están urgidas de una revisión curricular que tenga como finalidad una contextualización coherente que subordine su concepción como ciencia a la pertinencia con la carrera en cuestión.

 

 Es a partir de estos presupuestos que se considera que la Electrotecnia en las carreras de ingeniería debe:

 

- Establecer una transición entre las asignaturas básicas y las del nivel profesional, de manera tal que se produzca una transición progresiva en la adquisición de habilidades, sin entrar en contradicciones con los objetivos terminales de la carrera y coadyuvando efectivamente a la consecución de los mismos.

 

-. Subordinar su diseño curricular a los intereses de la carrera, caracterizados en el modelo del profesional y en los objetivos generales. Actuar en consecuencia en el marco del colectivo de año y de la disciplina (integración horizontal y vertical).

 -. Poner en contacto al estudiante con la bibliografía en uso en las asignaturas de la carrera, así como iniciar la relación con el equipamiento experimental de uso más común en la profesión.

 

 De la misma manera, se considera que la Electrotecnia en las carreras de ingeniería no debe:

-. Recargar los planes de estudio con contenidos no aplicables en el ejercicio de la profesión del ingeniero en cuestión, aún cuando los mismos operen con cierta lógica en el contexto de la Electrotecnia como ciencia.

 

-. Exceder el nivel teórico de los contenidos en detrimento de la formación de habilidades.

 

-. Establecer un sistema de evaluación que, en sus actividades y resultados, no se corresponda con el papel asignado a la asignatura en el proceso docente – educativo de la carrera.

 

-. Representar para los estudiantes una asignatura que recarga sus planes de estudios, sino que contribuye a su formación de una manera eficaz, desarrollando habilidades de aplicación permanente en su formación y en el ejercicio de la profesión.

 

 Con lo anteriormente expuesto se justifica la situación problémica en que se enmarca la investigación: la necesidad de un perfeccionamiento de la enseñanza de la Electrotecnia en las carreras de ingeniería, como parte del proceso de perfeccionamiento de la enseñanza de las mismas, reclamado de manera continua por el avance científico y técnico en particular y de la sociedad en general.