Una semana antes del día previsto para el parto , debemos tener preparado el lugar en el que la perra parirá. Debemos estar muy seguros de que se trata de un sitio idóneo , porque lo que ne se puede hacer en nigún caso , una vez que han nacido los cachorros , es cambiarlos de lugar; si lo hicicéramos , la madre podría intentar esconderlos transladándolos con la boca a otro lugar donde no los molestáramos. Esto último es sumamente peligroso , porque los cachorros podrían estar repartidos por los lugares más insólitos de la casa , y algun podría morir de frío al noestar con la madre constantemente.
     Prepararemos un cajón de madera lo suficientemente grande para que quepan la madre y sus retoños , pensando no en el tamaño que tienen cuando nacen , sino en que estarán allí hasta que tengan por lo menos un mes de edad , momento en el que serán bastante más grandes que al nacer. Para evitar que la madre , al tumbarse , aplaste inadvertidamente a algún cachorro que hubiera quedado debajo de su cuerpo , instalaremos  en el cajón unos listones laterales a unos 30 centímetros del suelo , de manera que siempre quede un espacio en el que los pequeños no puedan ser atrapados.
     Los días enmediatamente anteriores al parto , la perra se mostrará muy inquieta y nerviosa; rascará el suelo y las paredes , e incluso morderá los utensilios que encuentre a su paso. Hay quien asegura que la pérdida de apetito es señal de que el parto es inminente , pero según mi experiencia esto no es siempre así , ya que he visto muchas perras que la noche antes de parir han devorado la comida que les han puesto. Sabremos copn mayor seguridad que el parto está cerca si la temperatura del animal desciende de los 38,5ºC hasta los 37ºC , o incluso menos. Entonces deberemos quedarnos con ella para vigilarla , porque se podría presentar cualquier problema que quizá no sabría resolver sola.
    Cuando llegue el momento del parto , deberemos tener a punto una serie de utensilios por si hubiera que utilizarlos: unas tijeras con punta redondeada , para no dañar a la perra ni a los pequeños al cortar el cordón umbilical o al abrir la bolsa; un rollo de papel de cocina , que al ser absorbente nos servirá para secar a los cachorros a medida que vayan naciendo; hilo; jeringas desechables; antibiótico inyectable; un producto a base de oxitocina para acelerar el parto; algodón y periódicos.
    La perra comenzará a tener contracciones inmdiatamente después de que haya roto aguas , y en una de ellas nacerá el primer cachorro. Hemos de vigilar el momento en que sale la bolsa con el pequeños , porquesi la madre no la rompe , deberemos hacerlo nosotros de forma inmediata , pues de lo contrario el cachorro moriría asfixsiado. Una vez rota la bolsa , pondremos al cachorro boca abajo y le daremos unas palmaditas  hasta que empiece a llorar , con lo que se inicia el ciclo respiratorio; acto seguido lo secaremos cuidadosamente y lo colocaremos al lado de su madre.
   Una vez que haya nacido el primer cachorro , le inyectaremos a la madre el producto a base de oxitocina , para así acelerar el parto. Previamente , el veterinario nos habrá indicado qué dosis deberemos admiistrarle y con qué frecuencia. Nunca se la administraremos antes de que haya nacido el primer cachorro , pues sería muy peligroso para la salud de la perra.
   No siempre los cachorros vienen de cara , sino que algunas veces nacen al revés , y entonces su expulsión es bastante complicada. En estos casos , deberemos actuar con sumo cuidado para no dañar ninguna de las extremidades del recién nacido.
   Si el parto se alargara más de lo normal y la perra estuviera muy agotada , le daremos un vaso de leche con café , con mucho azúcar y una yema del huevo: esto la reconfortará para que pueda seguir adelante.
   Después de expulsar a cada cachorro , la madre generalmente se come las placentas; se lo permitiremos en el caso de que todo haya seguido un curso normal , pero si nacieran cachorros muertos o hubiera alguna anomalía , entonces le impediremos que lo haga , pues en este caso los restos placentarios podrían resultarle muy perfudiciales.
   El hecho de que la madre demuestre apetito no es un indicador seguro del que el parto ha concluido , pues en muchos partos las perras comen y luego siguen pariendo.
   Sabremos que el parto ha finalizado cuando veamos que la madre empieza a ocuparse de sus pequeños , los lame y se cuida de que todos estén cerca de ella.