Hay personas con ideas en la cabeza,
ideas (que alguien o el azar ha puesto)
tan claras, tan obvias, que no permiten discusión.
Entonces ¿para qué realizar el esfuerzo de pensar?
¿para qué poner en entredicho algo tan claro?
Están contentos con sus ideas,
se consideran mentalmente completos.
¿Por qué tendrían que aceptar otras opiniones?
Jesús Crespo Vallejo