Inscripción
Penumbras
Elegía en Dos Tomas
Último Recurso
Sin Título
No pierdas el tiempo
mirando lápidas.
Apodérate de la noche,
embriágate,
haz una revolución o piérdete en el camino.
Porque, entre tú y yo,
aquí no hay nada,
nada
nada
El Manso viento
Ondula la porción de cabello
que cae sobre tu pequeña Nariz,
Incapaz de resistirse a acariciar tu Cara.
...
y es que él también se alimenta de Ausencias.
Félix Vera
... y el sueño le trasladó a una gran plaza.
Allí vio a Verónica
y a los demás,
y se estremeció con su desolación.
También estaba aquel elefante,
aquel que sólo él
vio pasear,
tambaleante, por su pueblo.
Sí, estaba allí,
claro y nítido como aquella
tarde de su infancia.
Aquel día comprendió
que la frontera entre lo real
y lo imaginado
no existe,
que estamos solos en nuestra realidad.
Desde entonces su mirada adquirió
ese poso
de pupila por siempre triste.
....
....
Una luz azul le empapó el
alma
y sintió que no tenía
fuerzas para atravesarla.
Aquella noche, antes de disolverse,
el alma de Kieslowski
se perfumó de celuloide
aspiró la esencia
de la música de Preisner
y se llevó la soledad de
un hombre
al lugar donde reposan
las soledades de todos los hombres.
me espera.
Félix Vera
ÚLTIMO RECURSO
Buceo en el pasado
y tamizo mis recuerdos,
intento condenado
de antemano,
pues conozco ya la
sentencia.
No encuentro la pepita
que pueda cambiar
por un beso robado.
Investigo el presente,
busco tu sombra,
y la hallo tan lejos
que apenas alcanza
tu figura
a estremecerme.
Perdido ya,
construyo un futuro
donde alimentes mi
alma
y respires conmigo
el olor de los sueños
cumplidos.
Tan pobre equipaje
es todo lo que tengo,
todo lo que se va
llevando
esta madrugada de
invierno,
mientras me mezo entre
sueños....
A veces veo las cosas
tan claras,
que me tiento por ver
si llevo la vida puesta.
La nevera pone las cosas
en su sitio.
Félix Vera