| Jorge "Caelsus" Partida |
Entre el Cambio y Yo
| ENTRE EL CAMBIO Y YO
Hoy desperté en una oscura madrugada de
otoño.
¿Y qué hay de los demás?
¿Acaso otros no merecen
Ser humano, no es filantropía. No, no.
Muchos pueden
Ser humano no es un acto de benevolencia. Muchas
Entre una cadena de pensamientos, llegué
a mi destino y
A veces me da por platicar con mi ángel
de la guarda, según
Jorge "Caelsus" Partida |
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| Después de una cálida noche,
entre mis colchas y edredones arribó el alba y me saludó.
Yo me puse algo basilisco porque estaba muy agusto, soñando en el
final de los tiempos, sin preocupaciones... Pero debía irme a mi
curso y hacer mejor el siguiente día. Cada día trato al menos,
de innovarlo y mejorar la fallas de otro día, hacía un lado
positivo.
Desayuno tranquilamente después de bañarme claro, pues acostumbro mejor a darle prioridad al baño. La razón de bañarme antes de desayunar es que el estómago debe de estar a una cierta temperatura para hacer la digestión, y si nos metemos a ducharnos después de desayunar, la temperatura del estómago y del cuerpo baja, entonces de ahí viene una gasera... puede ser terrible, o controlable, todo depende de lo que se desayune. Cada mañana hace más frío. Octubre nos trajo lluvias y frío, al principio llego cálido, pero ahora se ha vuelto frío y llora por cualquier razón, y cuando le da la gana. A veces se anubla y nos embosca. No nos da el mínimo aviso para estar preparados. Así llegó Octubre, airado y triste. Pero también es alegre, y con él hasta con noviembre, vamos invitados a las ferias de cada año. Pero a veces le agarra la tristeza y zúmbale, empieza a llorar y nos agúa todo, nos hace regresar a casa o a buscar auspicio en alguna marquesina o techo. Así es Octubre. Yo creo que está triste porque los niños lloran. Son Niño y Niña, hijas de la naturaleza, efluvios del hombre, insuflados a ella. Nietos del tiempo. Ese par de niños son hijos no deseados, pobrecitos, si yo pudiera adoptaría a uno, pero ambos son muy calamitosos. El Niño es árido, igniscente, de todo se enoja. Y del mismo coraje, llora y destroza con sus aires todo lo que pueda, para satisfacerse. La Niña, al parecer es buena, es tranquila, pero su frialdad congela los corazones de sus contemporáneos y cuando se siente plantada y triste, llora inundando nuestras vidas, acabando con nuestros patrimonios. Ese par de niños no se cansan. Pero ellos no tienen la culpa, es de sus padres. Su madre, los deja pasear libres, son muy trópicos. Ella no puede controlarlos, si ahora no puede difícilmente lo hará después. Pero el padre tiene que ver más allí. Según yo sé, él traiciono a la madre, ella era tan buena, tan sumisa, claro, que a veces tenía unos arranques que mejor no les cuento, ella es la peor calamidad. En algo se le parecen sus hijos, pero ella, al ver toda la obra que se dio con sus corajes, se disculpa y es gratificante. Y ese par de chiquillos no. Sacaron al padre. El padre, razonador, frío y calculador, se preocupaba por si mismo, por tener un control, por dominar su tiempo, su vida, su ritmo. Entre tanto y tanto seguir, el intentó conquistar a esa bella madre, Y lo logró, ella se entregó a él, a sus engaños, a sus emociones. Vivieron casados y en paz en largo tiempo, pero él, insaciable como el mismo, busco más sofisticaciones. Descubrió e invento maquinas, fábricas. Socavo en todo caso a su Madre, la Tierra. Terminando por dejarla en un asilo. Y así vivió. Engañando a la madre de esos niños. El Padre y la madre tuvieron problemas, tenían problemas, cada vez eran más graves, son de esos tipos problemas conyugales que parecen que ya no tendrán solución. Los niños se formaban a cada etapa y crecían violentos y diátribos. El padre llegó a golpear a la madre y la violaba. Todo esto se fijo en esos pobres niños. Pero Al final, Se separaron y ya hemos de entender quienes fueron los que más sufrieron. El Padre feliz de la vida en sus romances, y la Madre, ya no pudo ni cuidarlos, los recursos que tenía, se fueron agotando. El Padre se los llevo casi todos y se los fue gastando en placer y necesidades vanas. La Madre era una mujer rica, hija del Humus, Señora de todo lo que existe. Pero todo lo heredado, todo lo equilibrado, se desplomó. Todo por amor al Padre. Ahora el no quiere responsabilizarse de ese par de niños, y se niega a cuidarlos. Nomás se los deja la Madre, y pues si ella no puede controlarlos, mucho menos él, así ellos insaciables, insatisfechos y frustrados destruyen sus pertenecías. Así se venga la Madre de su porfía. Pero ante todo ellos se aman, y si se unieran de nuevo, podrían darle una mejor educación a sus hijos, a ese par de niños, que fueron hijos no deseados, pero ya viven y deben de ser educados, para que en el paso de su longeva vida, no dañen a los demás. Ellos lloran porque les falta amor, y porque ven a su madre sufrir. Ellos no saben lo que causan, porque son niños, y los niños deben de ser niños toda su infancia, pero no está de mal darles una mejor educación para que ya grandes, sean para bien. Pero el Padre, es el que debe cargar con esa gran responsabilidad, la Madre ya los contuvo mucho tiempo, y ya no puede más, se merece unas vacaciones. El Padre es quien debe de hacerse cargo por algún tiempo, y verá que buenos hijos son, serán como antes y cuando crezcan, gratificarán a sus progenitores. Pero El Padre aún no toma conciencia. La madre ya está vieja, pero para eso hay salones de belleza. Es sólo, que lo que falta en esa familia, es la unión y el amor. Si el padre volviera a tener nexos con esa bella dama, todos sería feliz. Sólo falta su decisión. La Madre siempre lo ha amado, y lo amará hasta el fin de los tiempos. Pero no olvidemos, que a veces las mujeres, y es muy seguro, ellas viven más que sus hombres, tienen más vida ellas, incluso algunas llegan a sobrevivir a sus hijos. Y el caso se repite aquí. La Madre vivirá por siempre, el padre, después de errar y errar por donde se pare, el morirá más pronto que su señora. El Padre debe de hacer conciencia. Esos niños cada día le causan más daños, pero es cuestión de educarlos. Es cuestión de no herirlos. Es cuestión de unirse de nuevo a su dama y compartir sustentablemente las riquezas que ella heredó, y de las cuales, ella por un largo tiempo ha sido la dueña absoluta. El Padre, le ha robado todo eso. Su albedrío le hace pensar que el es el dueño supremo, que es el jefe de la familia, pero no olvidemos que la poderosa ahí es su bella dama, y que cuando ella lo crea conveniente, lo echará a la calle y buscará a un ser que le ame. Destruyendo por fin sus recuerdos del ingrato y pérfido. Pero de todos modos ellos se aman y él aún, tiene la oportunidad de reconquistarla, para vivir felices. Pero es cuestión de que el Padre de esos niños, respete a la ponderada señora. Que bien merecido lo tiene. En fin ella es la dueña de todo. La legítima heredera. Hija de Dios para el control de nuestras emociones. Hermana lejana nuestra. Ella es Doña Naturaleza. EL es el Hombre. Los niños, por mala suerte, no han sido bautizados. Y se les llama por sus despectivos, Niño y Niña. Sin culpa alguna, ellos aún traen el chamuco junto a ellos. Y porque no debía de ser así, al fin y al cabo ellos son los hijos del Hombre y por desgracia, heredaron su inconsciencia y su maldad. Pero Ellos son buenos. Ellos son niños y sufren por culpa de sus padres. Más por culpa de él. A ver si un día hace conciencia. Y entre tanto rollo, no es que yo sea chismoso, pues ellos son nuestros vecinos y podemos escuchar sus pleitos por todos lados. Ya ni sé que era lo que les estaba contando, pero creo que esta breve historia conyugal les ha interesado más que mi historia personal, que ya ni recuerdo, que es lo que les iba a platicar. Pero no se preocupen, no tenía importancia. Cuando surja algo bueno sobre mi, les platico. Pero eso sí, me compadezco de los pobres meses, hijos del tiempo, hermanos de la Madre, tíos de los niños. A ellos les toca batallarles. Y así será. Esos niños no se cansan de girar, no se cansan de destruir las cosas de sus padres. Pero sus Tíos, no pueden hacer nada. Y pues, ellos, prefieren dejarle la educación de los diablillos a su cuñado. El los procreo, que el los batalle. Y tienen razón. Pero, aún así, la friega es para los Tíos. Los pasean todo el año y los niños quieren salir más. Pero los padres sufren sus calamidades. Esos niños no van a dar una buena cosecha si siguen así. Y pues ya no cuento más. Pero el problema me compromete a mí, a ti, a ella... a todos. No dejan dormir con su pleitos. Esa familia tiene problemas, hay que ayudarles para salir adelante. Hagamos conciencia entre todos. "Caelsus" Partida |