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Aquel lucio de 8,450 kilos (sacado del agua tres veces...)
Y este truculento episodio fuè como sigue:
Era el perfecto día de pesca; la densa niebla de la mañana se iba abriendo poco a poco dando paso a unos tímidos rayos de sol.
Todavía me duele la espalda...
(continuará)
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