La guerra con Chile, constituyó, la más aciaga etapa
de la vida nacional, cuyos resultado se sienten hasta ahora, después de
transcurrido más de un siglo de tan luctuoso suceso.
No hubo un solo trozo del Perú donde no se sintieran sus efectos, pero fue el sur, Lima y el Ande donde se produjeron los hechos más sangrientos.
Si bien es cierto que esos
escenarios estaban muy lejos de Piura, no se puede decir, que lo que allá
ocurría no nos afectase en mayor o menor grado.
La guerra produjo en el pueblo
piurano, los más variados y encontrados sentimientos. El entusiasmo, el pesimismo, el abatimiento,
el furor y el temor; se fueron sucediendo, de acuerdo a la marcha de los
acontecimientos que se producían en el
resto del Perú.
No se puede por lo tanto, estudiar
la situación del departamento de Piura durante la guerra con Chile, como un
hecho aislado. Para ser coherente hay
que referirse a sucesos ocurridos más allá de nuestros límites departamentales,
pero que de una u otra forma nos afectaron
Menos podríamos pasar por alto sucesos en que intervinieron piuranos y
en donde muchos ofrendaron sus vidas.
La historia de Piura en la época de la guerra con Chile, es por lo tanto la parte indesligable de un todo. Referirnos al marco global de los acontecimientos permite comprender mejor los hechos que sucedieron en Piura. Por otra parte, es completamente necesario que una vez más se tome el tema para llevarnos a meditar, sobre todo en aquellas muchas oportunidades en que los acontecimientos pudieron haber tenido otros rumbos y hacer variar los resultados. Lo que pudo ser y no fue, se debe en muchos casos, no a hechos fortuitos o imprevisibles, sino a errores humanos por acción o por omisión.
Es necesario que se conozcan muchos actos y comportamientos de gran valor y heroísmo; así como también, negligencias, incompetencias y hasta traiciones, que la generalidad de los libros no lo dicen.
La guerra
llegó a Piura con la sanguinaria expedición depredadora de Patricio Lynch, el
llamado por los mismos chilenos “El Príncipe Rojo”, que arrasó Paita y
Muchos piuranos, alejados de su
tierra natal, dieron su cuota de sacrificio en muchas acciones de guerra y en
eso tiene un muy destacado lugar Miguel Grau, que durante cuatro meses, hizo él
sólo, la guerra contra Chile, causando entre los peruanos, muchas esperanzadas
ilusiones de triunfo. Su serenidad,
valor y por último su sacrificio heroico, calaron hondo en el alma popular que
vibró de fervoroso patriotismo con sus hazañas y se anonadó con su sublime
muerte.
Los piuranos pusieron su contingente
de sangre. Más de 600 hombres, jóvenes y
maduros, acudieron al llamado de
Ese fue el mensaje, que después de
San Juan, los sobrevivientes trajeron a Piura, y vistió de luto a muchas
madres, esposas, novias e hijos.
¡Honor a
ellos¡
Después tuvimos que sufrir la
presencia de la soldadesca chilena en varias oportunidades, cuando sus fuerzas
militares llegaron por mar y por la vía de Olmos.
Tremenda y amarga, experiencia nos dejó
esa guerra. Muy lejos estamos de pretender revanchas, pero la herida aun está
sangrante y se debe de tratar que eso,
que no se vuelva a repetir. Necesitamos ser fuertes, no para agredir, sino para
se nos respete.
Reynaldo Moya Espinoza