Capítulo IX

BREVE HISTORIA DE PIURA

Por Reynaldo Moya Espinosa

 

TOMO XII

 

LA REPUBLICA

1953-1980

 

CAPITULO IX

 

EL PROYECTO CHIRA-PIURA

 

Ø      Terremoto del 9 de diciembre de 1970 en Sullana

Ø      Controlan tenencia de moneda extranjera

Ø      Financian Primera Etapa de la obra Chira-Piura

Ø      Cambio de ministros

Ø      Aparece Sendero Luminoso

Ø      El Plan Perú

Ø      La Enmienda Hickenlooper

Ø      Se crea SINAMOS

Ø      Descubrimiento de las ruinas de Aypate

Ø      El petróleo del zócalo y de la selva

Ø      Huelgas magisteriales

Ø      Cambio en los ministerios

Ø      Ciro Urteaga, Prefecto de Piura

Ø      Feria Internacional de Piura

Ø      Lluvias e inundaciones de 1972

Ø      El asesinato de Luis Banchero Rossi

Ø      La Ley General de Educación. Huelgas magisteriales

Ø      El Atlético  Grau en la División Profesional

Ø      Se crea Defensa Civil

Ø      Lancones bajo las aguas

Ø      Censo de 1972

Ø      El mayor terminal pesquero del mundo

Ø      Armamento ruso y Paita como base para cohetes

 

 

Terremoto del 9 de diciembre de 1970 en Sullana

ARRIBA

El miércoles 9 de diciembre se había celebrado en Sullana la batalla de Ayacucho. El verano recién se iniciaba y cuando nada lo hacía suponer, a las 11 y 45 de la noche, la tierra empezó a temblar en los departamentos de Piura y Tumbes.

 

            El epicentro se localizó según unas estaciones sismográficas  en el océano frente a Talara y según otras en Celica (Ecuador) donde causó varios muertos. Su duración fue de 45 segundos, los que fueron suficientes para causar gran destrucción.

            El sismógrafo de Uppsala, en Suecia, informó que el terremoto había alcanzado los 7.4 grados en la Escala de Richter, sobre un máximo de 10 grados. El mismo sismógrafo cuando registró el terremoto de Ancash, le dio 7.8 grados. La tremenda destrucción del sismo del 31 de mayo se debió a su larga duración y a los aluviones, pero en intensidad el terremoto de Sullana había sido similar.

 

            La Estación Sismológica del Instituto de Física del Globo de Estrasburgo, en Francia, situó al sismo entre los 7.75 grados y los 8 grados de la Escala de Richter y por lo tanto un cuarto grado más intenso que el de Ancash.

            El Centro Sismográfico Nacional de Estados Unidos, con sede en Washington, registró 7.6 grados y para el de Ancash 7.8 grados.

 

            El Departamento de Sismología y Gravedad del Instituto Geofísico del Perú, consideró que el sismo de Sullana tuvo una intensidad de 7.5 grados y el de Ancash había llegado a los 7.8 grados.

 

            Hasta las 6 de la tarde del jueves se sintieron 20 réplicas de regular intensidad y un número mucho mayor de pequeños sismos.

 

            Las carreteras sufrieron agrietamientos en diversos tramos. Se produjeron deslizamientos de tierra, pero en ningún momento el tránsito se interrumpió. Varios puentes sufrieron daños y el de Sullana sufrió un desnivel de 20 centímetros con respecto a la carretera. El canal Miguel Checa quedó destruido.

 

            En el campo se produjeron grietas con afloramiento de agua caliente de color anaranjado. En otros lugares se detectaron hundimientos.

El colegio Santa Ursula recién construido sufrió graves daños. También la GUE “Carlos Augusto Salaverry”. Una gran cantidad de casas de la calle Bolívar próximas al malecón se derrumbaron. En el cementerio se destruyeron varios nichos..

 

            Los edificios públicos en Sullana, Querecotillo, Salitral, Marcavelica, Talara y Máncora resultaron muy afectados. Casi todos los cercos perimétricos de esos locales se derrumbaron. De igual modo en estas ciudades el servicio de alumbrado público se cortó. El servicio de agua  a Talara se interrumpió por destrucción de la estación de Portachuelo. Del mismo modo el suministro de gas se suspendió en Talara.

 

            El sismo se sintió hasta en Trujillo y Chimbote causando natural alarma. También al sur de Ecuador.

 

            El número de muertos y heridos fue el siguiente:

 

            Sullana             2 muertos                    35 heridos

            Tumbes                       9                                  63

            Piura                            0                                   5

            Chulucanas                  0                                   5

            La Huaca                     1                                   0

            Pueblo Nuevo              1                                   0

            Querecotillo               10                                 30

            Salitral                         6                                 10

            Marcavelica                 2                                   4

            Máncora                      2                                 31

            Huancabamba              1                                 10

            Pueblos interiores         3                                 12

                                             ----                             -----

37                                                               205

 

            El diario “La Prensa” del 12 de diciembre aseguraba que se había producido 49 muertos y 239 heridos.

Algunas informaciones dieron cifras mas elevadas, así se asegura que en Tumbes hubo 89 muertos.

 

            La 1° Comandancia de Caballería, cuya jefatura  era ejercida por el coronel Carlos Iturre, organizó un comité de emergencia que hizo magnífica labor.

            El Municipio cuyo alcalde era don Oscar Herrera Rambla,  organizó una Junta de Rehabilitación, cuyo comité femenino organizó una colecta. La Junta propuso la ejecución de un Censo de Damnificados.

 

            El 17 de diciembre la Junta de Rehabilitación encargó al médico Adán Arenas y a  Reynaldo Moya la ejecución del mencionado censo. En esa labor colaboró el grupo mixto de la Cruz Roja, cuya dirección tenía la señora Yolanda Villacorta, el personal femenino del magisterio de Sullana, alumnos del Instituto de Comercio N° 35, de la Escuela Normal y del Hospital, así como la señorita Mercedes Ojeda Granda. La labor desarrollada consistió de impresión mimeografiadas de miles de fichas censales, luego el encuestamiento casa por casa, recolección y tabulación de datos en base a las fichas censales..

El  31 de  diciembre  de 1970, cesó el alcalde elegido por el pueblo, de filiación aprista, Oscar Herrera Rambla y el ministro del Interior general  Armando Artola nombró a dedo a uno de los grandes amigos que había tenido en Sullana, el ingeniero Julio González Prada Razzeto.

 

            El 4 de enero de 1971 fueron entregados al nuevo alcalde  los resultados. Se había cubierto toda la provincia de Sullana.

 

            De las 24,736 viviendas que había en toda la provincia, se censaron 10,307, es decir el 41.66%.

 

            Los resultados dieron:

            Casas totalmente dañadas                               1,259

            Con mucho daño                                             3,660

            Bastante dañadas                                            2,834

 

            Cuando al ministro de Gobierno, general Artola, se le dijo que la gente por temor dormía en las calles y plazas de Sullana, respondió que eso no le llamaba la atención, pues eso lo hacían siempre en verano. Artola había sido, en el año 1968, Comandante General de la 1° División de Caballería acantonada en Sullana.

 

Lo dicho por Artola no era cierto y trataba de justificar la ninguna atención que el gobierno dio a Sullana..

 

            El Informe Censal, comprendiendo dos fólderes con 46 y 39 páginas mecanografiadas, fueron entregadas al alcalde  ingeniero Gonzáles Prada el que  no le dio ningún uso..

 

            EL Gobierno no envió ningún auxilio a los damnificados de Sullana y demás poblaciones, pero tampoco se reclamó, teniendo en cuenta que toda la atención estaba volcada en las víctimas del sismo de Ancash, producido meses antes.

 

Controlan tenencia de moneda extranjera

ARRIBA

Cuando terminaba el año 1970 se hizo patente que una gran cantidad de dólares estaban saliendo en el país, creando dificultades para el desenvolvimiento normal de las operaciones económicas.

 

            Para frenar esa salida de dólares el Gobierno Militar dio el Decreto Supremo N° 044-71 EF del 4 de enero de 1971, por el cual ningún residente en el país podía adquirir moneda extranjera. También se dispuso que todo residente que estando en el extranjero regresara al Perú, debía de vender al Banco de Nación en el término no mayor de 10 días, la totalidad de moneda extranjera que tuviera, la que se le pagaba al promedio del cambio del día.

 

            Todo el que deseaba moneda extranjera debía solicitarla por escrito, acompañando documentos justificatorios y pagar un impuesto.

 

            Los turistas que ingresaban al país, al salir no podían retirar mayor cantidad de moneda extranjera que la que tuvieron al llegar.

 

            Se reglamentaba la salida de moneda extranjera para cancelar facturas, para el pago de cuotas de amortización e intereses por deudas contraídas en el exterior, por gastos de viaje y gastos de estudiantes, así como por enfermedad.

 

            El 19 de enero se expidió el Decreto Ley 18737 que establecía normas complementarias para regular el mercado de giros.

 

Financian Primera Etapa de la obra Chira-Piura

ARRIBA

El 25 de febrero de 1969 el Gobierno Revolucionario había promulgado el Decreto Ley 17463 que mandaba a ejecutar las obras integrales del llamado Proyecto Chira-Piura. Faltaba la financiación.

 

            Fueron varias las empresas extranjeras que mostraron su interés por financiar el proyecto, pero el Gobierno prefirió tratar con la misma firma constructora.

 

            El 13 de abril de 1971 con Decreto Ley 18835 se autorizó al Poder Ejecutivo para contratar en el país o en el extranjero un préstamo hasta por 4 mil millones de soles o su equivalente en moneda extranjera, para la ejecución de la Primera Etapa del Proyecto Chira-Piura. El interés a pagar no sería mayor del 9% al rebatir. El empréstito sería por 15 años.

 

La primera Etapa comprendía::

 

1)      Construcción de la represa de Poechos

2)      Construcción del canal que después se llamó Escobar

3)      Irrigación del Bajo Piura

.

 

            En el Decreto Ley 17463 de 1969 se había estimado que el total valor de las obras requería de S/. 4,230’000,000.00 o su equivalente por entonces a $ 109’000,000.00.

 

            En el artículo 7° de la citada disposición legal, se disponía que el Gobierno debía de iniciar de inmediato la construcción de la Primera Etapa para lo cual destinaría la suma de 2,620 millones de soles o su equivalente a 67 millones 900 mil dólares.

 

            El 15 de abril de 1971, el Gobierno concretó un empréstito externo por S/.377’077,000.00 con Energo Projekt Engeneering Contractic Company de Yugoslavia y el 13 de julio, también por Decreto Supremo, aprobaba un préstamo al Banco de la Nación por S/. 255’056,675.00. El total disponible ascendía a S/. 592’133,675.00.

 

            Con esos fondos, la firma Energo Projekt pudo iniciar las ansiadas obras el 24 de junio de 1972, al celebrarse un nuevo Día del Campesino.

 

Cambio de ministros

ARRIBA

El año de 1971 empezó con los siguientes ministros:

 

            Ministro de Guerra y Primer Ministro, general de División Ernesto Montagn

           Sánchez.

            Ministro de Aviación, general FAP Rolando Gilardi Rodríguez.

            Ministro de Marina, vicealmirante Manuel Fernández Castro.

 

            Estos eran Comandantes Generales en sus respectivas armas y formaban, junto a

            Velasco, la Junta Revolucionaria.

            Ministro de Industria y Comercio, contralmirante Jorge Dellepiani Ocampo.

            Ministro de Transporte y Comunicaciones, general Aníbal Meza Cuadra.

            Ministro de Economía y Finanzas, general Francisco Morales Bermúdez.

            Ministro de Vivienda y Construcción, contralmirante Luis Vargas Caballero.

            Ministro de Educación, general Alfredo Arruiseño Cornejo.

            Ministro de Pesquería, general Javier Tantaleán Vanini.

            Ministro de Gobierno y Policía, coronel Armando Artola Azcárate.

            Ministro de Trabajo, general FAP Pedro Sala Orozco.

            Ministro de Energía y Minas, general Jorge Fernández Maldonado.

            Ministro de Relaciones Exteriores, general Edgardo Marcado Jarrín.

            Ministro de Agricultura, general Jorge Barandiarán Pagador.

            Ministro de Salud, general FAP Rolando Caro Constantini.

 

            En el interior del Gobierno había muchas tensiones. Algunos ministros acostumbrados a la vida del cuartel y a la disciplina militar, no se adaptaban a la actividad civil. El vicealmirante Manuel Fernández Castro, como representante de la Marina, arma que defendía los principios de la civilización occidental y cristiana, era enemigo de todo lo que pudiera significar una postura comunista. Era el arma de la propiedad privada y de la libertad de prensa.

 

            La Reforma Agraria con el Ministro, el general Barandiarán, no marchaba como era de desear y el desorden y el caos se enseñoreaban en el agro con la invasión de fundos. Todo eso era conocido por el ministro que se vio impotente de poner remedio a esos males. Estando en Arequipa, el general criticó la mala calidad de los tractores rusos adquiridos por Velasco, lo que coincidía con las quejas generalizadas del campesinado y contrariaba frecuentes declaraciones hechas por Velasco sobre el asunto. Estando ya en Lima, Barandiarán emitió un informe sobre lo mal que marchaba la Reforma Agraria en la hacienda lambayecana de Tunan y otras azucareras del norte.

 

            Arruiseño resultó el hombre menos apropiado para el cargo de ministro de Educación. En su período se produjeron frecuentes paros y huelgas magisteriales.

 

            En Industrias, el contralmirante Jorge Dellepiani Ocampo, que había sido nombrado por Velasco por ser un marino que tenía la tez morena y no tenía ojos azules, resultó excesivamente radical y conflictivo.

            En febrero de 1971, el Ministro de industrial, Dellepiani, puso en marcha un seminario para adoctrinar a los trabajadores en los ideales de la revolución y puso como su organizador al ingeniero Virgilio Roel, que había sido uno de los que redactaron la Ley General de Industrias y la Comunidad Industrial. Pronto hicieron conocer a Velasco que Roel era comunista extremista y que estaba adoctrinando a los trabajadores en las ideas marxistas.

La reacción de Velasco fue inmediata, suprimió el seminario y destituyó a Roel de todos los cargos que tenía. La situación se agravó cuando los trabajadores de la industria pesquera que se había afiliado recientemente en la CGTP y los sindicatos del Servicio Industrial de la Marina, resolvieron hacer una marcha sobre Lima.

 

            Velasco comprendió que Dellepiani Ocampo había perdido el control de la situación y decidió su remoción.

 

            El 1° de abril de 1971, Velasco convocó a una reunión del Consejo de Ministros y allí atacó en forma grosera la gestión del general Jorge Barandiarán Pagador y al mismo primer ministro, produciendo la cólera de éste, que ante el asombro general, pues era una persona muy ecuánime, alzó la voz y golpeó la mesa con los puños, pidiendo más respeto para un general del Ejército.

 

            Esto fue motivo para que en la misma sesión se decidiera la salida de Barandiarán del Gabinete y en su reemplazo fue nombrado el general Enrique Valdez Angulo, el que siendo Coronel había sido jefe de la Primera División de Caballería de Sullana, donde su hija Carmen ejercía el magisterio. y se casó con el médico Luis Ferioli. Luego se optó por recomponer parte del Gabinete.

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            En Marina, el vicealmirante Manuel Fernández es reemplazado por el vicealmirante Fernando Elías Aparicio. En Industria y Comercio salía Dellepiani y en su lugar entraba Alberto Jiménez de Lucio, muy amigo de Dionisio Romero, al que llamó como asesor. En lugar del general Arruiseño en Educación ingresa el general Alfredo Carpio Becerra. En Salud sale el general FAP Rolando Caro y lo reemplaza el general FAP Fernando Miró Quesada Bahamonde, pariente cercano a los propietarios de “El Comercio”. El resto del Gabinete siguió igual.

            En mayo el general Artola hace apresar al Monseñor Luis Bambarén, sacerdote muy querido en los pueblos jóvenes de Lima y Chimbote, arbitrariedad que levantó una ola de protestas en los círculos religiosos, ante lo cual Velasco lo reemplazó por el general Pedro Richter Prada, hermano de un alto prelado.

Los ministros de Gobierno y Policía tenían que actuar necesariamente con mucha dureza, pero Artola se excedió y fue excesivamente brusco, pese a lo cual trató de congraciarse con los moradores de los pueblos jóvenes de Lima a los que regalaba panteones, por lo cual le pusieron como apodo “panteón”. Este Ministro era blanco de caricaturas y de gran cantidad de chistes que circulaban en Lima, que lo ponían como hombre ignorante, lo cual no era cierto.

            El 29 de setiembre de 1970 había renunciado el Ministro de Trabajo, el general Chamot, siendo reemplazado por el general Pedro Sala Orozco.

 

            Velasco convocó a los dirigentes obreros a su despacho y presentándoles al nuevo ministro, les dijo: “Ahora les he puesto un Ministro, que es como ustedes, que es como yo, cholo, que nació pobre, que conoce las miserias de nuestro pueblo. Un hombre así, no va a traicionarnos. Tengan confianza en él, si es que tienen confianza en mí”.

 

            El 3 de octubre la Confederación General de Trabajadores del Perú, CGTP, de tendencia comunista, convocó a un mitin de apoyo a Velasco en la Plaza de Armas y Sala Orozco ofrecido darle reconocimiento oficial.

 

            A fines de 1970, Velasco con el apoyo de los diarios expropiados “Expreso” y “Extra”, así como los ministros de Industrias Dellepiani y de Trabajo Sala Orozco, iniciaron una intensa campaña contra los empresarios, azuzando a los obreros contra sus dueños y empleados, acusándolos de sirvientes, amarillos y traidores. Se produjeron gran cantidad de huelgas con toma de locales pidiendo incrementos desmesurados de sueldos y se saboteó la producción. De esa forma se provocó la quiebra de muchas empresas que luego se adjudicaban a la Comunidad Industrial. En Piura cundió el temor entre los empresarios, porque de inmediato estallaron gran cantidad de huelgas con toma de locales y las autoridades de trabajo, siempre les dieron la razón a los obreros.

 

Aparece Sendero Luminoso

ARRIBA

En 1970, Bandera Roja era una facción recalcitrante del Partido Comunista Peruano, que seguía las prédicas de Mao Tse Tung, el líder comunista extremista de China.

 Pero en este año, también Bandera Roja se fraccionaba y aparece un grupo mucho más radical llamado Partido Comunista Sendero Luminoso, cuyos dirigentes iniciaron acciones perfectamente planificadas con el fin de capturar el poder. Como metodología de lucha recurrió al terrorismo y buscó infiltrarse en Sinamos. En 1974 trató de actuar políticamente, pero pronto retornó a su metodología comunista.

 

            Muchos fueron los escritores y artistas piuranos que siguieron la “línea extremista del comunismo maoísta” como el gran novelista piurano Miguel Gutiérrez Correa, que con su esposa Vilma Aguilar viajó a China, con el hijo de ésta que Gutiérrez quería como su propio hijo. Años más tarde Vilma y su hijo estaban presos en Lurigancho, fueron muertos  cuando se produjo la matanza de los penales. Otro tanto sucedió con el joven notable pintor cataquense Félix Adolfo Rebolledo Herrera, que fue acusado de haber dinamitado un tramo del puente del Infiernillo, por lo que fue apresado y también murió en Lurigancho. Otros más no tuvieron tan trágico fin.

 

            En abril de 1975, Sendero Luminoso denunció que el proceso revolucionario con el general Morales Bermúdez había entrado en crisis al convocar a elecciones para el Congreso Constituyente. Emiten el primer documento oficial de rechazo que pasó desapercibido en la opinión pública y ataca a la izquierda no extremista que pretende llegar al poder por medios pacíficos y no con la guerra revolucionaria. Desde 1975, Sendero Luminoso instaló en Lima en  forma clandestina una “escuela militar” que fue cerrada en 1979 cuando consideró que había suficientes cuadros adiestrados para  lo que llamaban la lucha armada y que sólo eran tácticas terroristas.

 

            El 7 de octubre de 1976, el Gobierno emite un comunicado denunciando la existencia de un “Ejército Popular Peruano” integrado por afectos a Bandera Roja y Patria Roja, para formar guerrillas urbanas cuya finalidad era destruir al Estado Peruano y al Ejército.

 

            En 1980, Sendero Luminoso recibe la adhesión del MIR que estaba acéfalo por la muerte de De la Puente Uceda y también se adhieren la rama del Partido Comunista Puka Llanta y Vanguardia Revolucionaria.

 

            Entre junio y julio de 1980 empiezan los primeros movimientos armados con el robo de dinamita de la Mina Canarias en Ayacucho, en cuya Universidad San Cristóbal de Huamanga, el profesor Abimael Guzmán Reinoso difundió lo que llamó el Pensamiento Gonzalo, que era una fusión ideológica del comunismo de José Carlos Mariátegui y el maoísmo.

 

            Abimael Guzmán era un ideólogo que había nacido en 1934 en Mollendo y había culminado sus estudios en el colegio La Salle de Arequipa y en la Universidad de San Agustín donde estudió Derecho y Filosofía, titulándose en 1961. Posteriormente dictó el curso de Filosofía en la Universidad de Huamanga y allí se afilió al Partido Comunista. En 1970 contrajo la enfermedad llamada soriasis, que aún tenía en el año 2000 cuando purgaba condena de cadena perpetua. En 1978 era Secretario General de Sendero Luminoso y se opone a las elecciones convocadas por Morales Bermúdez y ordena su saboteo. A partir de entonces comanda las acciones terroristas más sangrientas vividas en América.

Por entonces, Guzmán solo era conocido dentro de los ámbitos  de la Universidad de Huamanga.

 

El Plan Perú

ARRIBA

En abril de 1970, Velasco encomendó al Instituto Nacional de Planificación, la labor de formular el Primer Plan Quinquenal de Desarrollo. Para cumplir con este encargo el INP convocó a 500 técnicos y los organizó en equipos.

 

            El 28 de abril de 1971, es decir, un año mas tarde  el INP entregaban a Velasco el Plan Nacional de Desarrollo para 1971-1975 o simplemente Plan Perú, en 12 volúmenes. El Primer Volumen contenía el Plan Global y los restantes eran los planes sectoriales, siendo el último volumen dedicado a la zona afectada por el sismo del 31 de mayo de 1970.

 

            El 28 de mayo de 1971 se daba el Decreto Supremo N° 015-71 PM, aprobando el Primer Volumen o Plan Global y dando 60 días para que cada ministerio revisara el plan de su sector y le hiciera las correcciones necesarias.

 

            El Primer Volumen o Plan Global fijaba el marco conceptual básico del proceso de desarrollo y el sentido de las acciones a emprenderse en el siguiente quinquenio.

 

            El Plan postulaba un crecimiento del Producto Bruto Interno o PBI, nada menos que del 7.5% anual como promedio y una Inversión Bruta Interna del 18.9%.

 

            Se preveía una Inversión Bruta Interna de 270,000 millones de soles en el quinquenio. La Inversión Pública prevista se establecía en 140,000 millones de soles.

 

            Como esta expansión iba a demandar la importación de gran cantidad de insumos y de bienes de capital para alimentar a la industria en crecimiento, se iba a originar una gran presión sobre la Balanza de Pagos, cuya nivelación iba a demandar un gran esfuerzo interno y el endeudamiento externo por 1,838 millones de dólares.

 

            En el año de 1969 el PBI había sido sólo de 2.3%, pero en 1970 llegaba a 7.8% que fue uno de los motivos que entusiasmó a los planificadores en 1971. La meta de lograr en los 5 años un promedio de 7.5% no se cumplió, pues el año 1971 fue de 5.9%, el año 1972 del 6.0%, el año 1973 llegó a 5.2%, en 1974 fue de 6.7% y el año 1974 alcanzó el 4%.

 

            El Plan consideraba 15 objetivos genéricos a mediano plazo. Tenemos algunos:

 

            - Participación efectiva de las mayorías nacionales en la toma de decisiones, para lo cual había que organizar las instituciones. Esto desembocaría más tarde en la formación se Sinamos, para lograr lo que se llamó Democracia Social de Participación Plena.

            - Acelerar el proceso de Reforma Agraria, que estaba ya dando traspiés y motivaba la dación de gran número de dispositivos legales como parches.

            - Incremento sustancial del nivel se salud del poblador.

            - Provisión de servicios sociales a los grupos marginados.

            - Transformación integral del sistema educativo. Educar para el desarrollo y trabajo y para la autoafirmación de la nacionalidad.

            - Incremento de la producción y la productividad.

            - Incremento de divisas, uso racional de las mismas y programación del endeudamiento externo.

            - Establecimiento de industrias motrices integradas.

            - Aumento de las oportunidades de ocupación laboral.

            - Utilización del ahorro interno en el desarrollo. Control estatal del sistema financiero.

            - Reducción del desequilibrio en la distribución de la población.

            - Racional participación del trabajador en las utilidades de las empresas y la paulatina incorporación en la gestión empresarial. Fomento del cooperativismo.

            - Explotación racional e intensiva de los recursos nacionales naturales.

            - Desarrollo de la investigación científica y tecnológica.

 

            Se fijaron seis metas en lo relativo a: Ocupación, Producción, Inversión, Balanza de Pagos, Nivel de Precios y de Productividad.

            Para obtener los objetivos puntualizados se requería de una estrategia que comprendía como mínimo los siguientes elementos:

 

            - Una política de desarrollo regional selectivo, que permitiese asignar a cada unidad territorial una función determinada a fin de asignar a cada zona las inversiones más convenientes.

            - La implantación de una administración regional que terminase con los males del centralismo.

 

            Lo accidentado del territorio nacional, la característica de la distribución poblacional y la escasez de recursos financieros para inversión, requería de una política selectiva en la localización de las actividades económicas.

 

            Todo esto obliga al Estado a lo siguiente:

 

            - Concentrar su acción en aquellas zonas del territorio nacional donde haya mayor densidad de población y las mejores condiciones para la explotación de los recursos naturales, que se llamarían Zonas de Acción Concentrada.

            - Un tratamiento diferenciado en las distintas Zonas de Acción Concentrada que se reflejará en prioridades en cuanto a la inversión.

 

            Se señalaban seis  Zonas de Acción Concentrada, que eran las siguientes:

 

            1° Zona de Ventajas Comparativas (ZVC) que a su vez eran 3:

                        - Litoral de Piura y Tumbes.

                        - Litoral del departamento de Ica.

                        - Litoral Matarani, Ilo e Ite.

 

            2° Zonas de Alto Desarrollo Relativo, que eran:

                        - Litoral de Lima, menos provincias de Lima y Callao.

                        - Eje Chiclayo, Trujillo y Chimbote.

                        - Eje Arequipa y Tacna.

                        - Valle del Mantaro.

 

            3° Zonas de Saturación Poblacional (ZSP) que comprendían a:

                        - Departamentos de Cuzco y Puno.

                        - Departamentos de Ayacucho y Apurímac.

                        - Provincias de la sierra del departamento de Ancash.

                        - Provincias del sur del departamento de Cajamarca.

 

            4° Zonas de Frontera Económica (ZFE) constituida por:

                        - El distrito de Iquitos.

                        - El Huallaga Central (departamento de San Martín) y Yurimaguas (departamento de Loreto).

                        - Zona comprendida entre los ríos Palcazo, Pachitea, Alto Ucayali y Aguaytía.

                        - Zona petrolera de los ríos Tigre y Pastaza.

 

            5° Zona Metropolitana constituida por Lima y Callao.

 

            6° Resto del Perú.

 

            Las Zonas de Ventajas Comparativas eras las que en el Plan Perú iban a recibir las más importantes inversiones en los campos de las industrias básicas y en las inversiones mineras. Se levantaría una gran infraestructura económica de soporte y en infraestructura social para que no se generasen estrangulamientos, que elevarían los costos de las actividades básicas señaladas.

 

            Estas Zonas ya contaban con una gran concentración de recursos mineros y pesqueros, y presentaban también buenas condiciones para una agricultura intensiva. Por otra parte, disponían de una adecuada infraestructura que facilitaba la explotación de los recursos y la instalación de industrias básicas.

 

            Por lo que se puede apreciar, el Plan Perú ponía al litoral Piura-Tumbes en una situación de privilegio y bien pronto, el presidente Velasco poniendo de manifiesto su apego por Piura, volcaría en el mismo cuantiosas sumas de dinero en la ejecución de gigantescas obras de desarrollo, como nunca antes se había hecho.

 

            Cuando se ocupa el Plan Perú,  de los Planes Sectoriales, al referirse a la agricultura, da prioridad al desarrollo del “Programa de Recursos Hídricos” para recuperación de tierras y mejoramiento de riego, mencionándose a Tinajones, Agua Blanca y Chira-Piura.

            Con relación al Proyecto Chira-Piura se puntualizaba que su costo total era de 4,680 millones de soles para regularizarse el riego de 116,000 hectáreas, incrementar la superficie de cultivo en 26,000 hectáreas. Se haría en tres etapas y la primera demandaría aproximadamente una inversión de 2,900 millones de soles, con lo que se construiría la Represa de Poechos, el canal de derivación del Chira al Piura y se iniciaría la rehabilitación del Bajo Piura. La segunda etapa por un monto de 1,500 millones de soles, comprendería la iniciación de la rehabilitación del valle del Chira y la segunda etapa de la rehabilitación del Bajo y Medio Piura, así como la ampliación del Alto Piura. La tercera etapa por un monto de 250 millones de soles comprendería la segunda etapa de la rehabilitación del valle del Chira y la ampliación de éste.

 

            En el Plan Perú se señalaba que en 1971 se concluirían los estudios de factibilidad del Proyecto Chira-Piura y el 70% del estudio de nivel de licitación. Durante el quinquenio se concluiría la primera etapa, iniciándose con una inversión de 1,785 millones de soles.

 

            Velasco puso especial empeño en llevar adelante esta obra y se cumplieron rigurosamente las metas establecidas en el Plan Perú.

 

            En cuanto a las inversiones del Sector Pesquero, se mencionaba un terminal pesquero en Bayóvar. Al final éste fue construido en Paita y fue considerado por entonces uno de los más grandes del mundo.

 

            Cuando se trata del Sector Industria, en la parte referente a la industria petroquímica, se refiere a la construcción de un Complejo Petroquímico en Talara, para que a partir del propileno se produzca acetona y alcohol isopropílico. Esto también se hizo realidad en el período de Velasco.

 

            Del futuro Complejo de Fertilizantes Fosfatados de Bayóvar, el Plan Perú dice que demandará un costo total de 2,646 millones de soles, de los cuales se invertirían en el quinquenio la cantidad de 1,749.9 millones de soles. Para la explotación de los carbonatos de soda y cloro soda, se haría una inversión de 682 y 525 millones de soles, respectivamente.

 

            En materia de generación eléctrica, se proyectaba explotar el gas de Talara. Se consideraba una inversión de 1,271 millones de soles, para cubrir las necesidades del Complejo Industrial de Talara (Sistema Petroperú y Petroquímico), la explotación de los fosfatos de Bayóvar, así como los requerimientos agroindustriales de los departamentos de  Piura y Lambayeque. Para tal fin se construiría una central térmica en Talara con capacidad de 120 megavatios y se haría la interconexión Piura-Chiclayo.

 

            La Central Eléctrica se construyó, pero sólo sirvió para atender los requerimientos industriales de la zona petrolera.

 

            La Petroquímica de Talara demandaría las siguientes inversiones:

            - Planta de isopropanol, 154 millones 800 mil soles, rendiría 10,000 toneladas al año.

            - Planta de acetona, requería una inversión de 78 millones de soles y produciría 5,000 toneladas al año.

            - Planta de amoníaco-urea, demandaría invertir 1,796 millones 700 mil soles y produciría 99,000 toneladas al año de amoníaco y 168,000 toneladas de urea.

 

            En materia de hidrocarburos, se modernizaría la refinería de Talara instalando una unidad de craqueo catalítico de 16.6 MB/DC de capacidad, para reemplazar a 4 unidades de craqueo térmico, lo que demandaría una inversión de 412 millones de soles.

 

            Petroperú debía perforar 20 pozos en el área de Lagunitos. Se estimularía la actividad petrolera en el zócalo continental, frente a Talara.

 

            El proyecto de construir un gaseoducto de Talara-Bayóvar-Chimbote, no se inició.

 

            El oleoducto, que también hizo construir Velasco, no se menciona en el Plan Perú porque todavía no se había descubierto el petróleo de la selva norte.

 

La Enmienda Hickenlooper

ARRIBA

En marzo de 1969, el presidente Nixon de los Estados Unidos, nombró como enviado especial ante el gobierno peruano, al abogado John Irwin, que en Lima se entrevistó con el entonces Canciller, el general Edgardo Mercado Jarrín, con el Primer Ministro, el general Montagne y con el presidente Velasco. En una de las reuniones con Velasco, el asesor, el doctor Alberto Ruiz Eldredge habló durante cuatro horas. Irwin se limitó a advertir que si no había acuerdo, se aplicaría la Enmienda Hickenlooper.

 

            De acuerdo a ésta, Estados Unidos suspendería o restringiría las importaciones de los países con los cuales tenía algún conflicto. El país del norte, había otorgado al Perú una alta cuota por azúcar, la que pagaba a un precio bastante superior al precio del mercado mundial. Aparte de eso era uno de los mayores importadores de algodón Pima, que se producía en los valles piuranos.

 

            Se le ofreció a Irwin que una comisión viajaría del Perú a Estados Unidos para tratar no sólo el problema del petróleo, sino también de la pesca.

 

            La comisión indicada fue presidida por el vicealmirante Enrique Carbonel Crespo, la misma que con el carácter de investigadora, había encontrado negligencia en los ministros, los generales Valdivia y Maldonado Yáñez, en el caso de las remesas millonarias que había hecho al exterior  la IPC.

 

            La comisión viajó a Estados Unidos, pero no se decidió nada. Mientras tanto la IPC tenía en trámite diversos reclamos ante el Poder Judicial.

 

            Estados Unidos expresó que en tanto el Poder Judicial del Perú estuviera ventilando los reclamos de la IPC, la Enmienda Hickenlooper no se aplicaría.

 

            Como el tiempo transcurrió y ni el Poder Judicial, ni el Gobierno habían resuelto el problema, el presidente Nixon, el 3 de junio de 1971 decidió aplicar la Enmienda al Perú, empezando por el azúcar.

 

           

 

SE CREA SINAMOS

ARRIBA

En los altos círculos del poder, se tenía la impresión que el pueblo no se integraba a la revolución. La Reforma Agraria no sólo no avanzaba sino que era desvirtuada por los mismos que iban a ser sus beneficiarios, al invadir fundos y terrenos agrícolas. La Comunidad Industrial, cuyo uno de sus principales fines ocultos era introducir la lucha de clases en el Perú, tampoco tenía éxito a pesar de los esfuerzos denodados del ministro de Industrias, el contralmirante Dellepiani, tampoco se producían las esperadas inversiones tanto del capital interno como del foráneo. Se examinó el problema y se creyó encontrar la causa en primer término, en el espíritu conservador de los peruanos y en segundo lugar en la acción de la prensa no comprometida con la revolución y al accionar de lo que llamaban la contrarrevolución.

 

            Se encargó entonces al COAP la formulación de una ley para lograr la movilización social de todos los organismos de base de la república y su control.

            Era presidente del Comité de Asesoramiento de la Presidencia o COAP el general Graham Hurtado, el que en forma muy presta atendió el pedido de Velasco en forma tal que el 22 de junio de 1971 se aprobó el Decreto Ley, pero no se publicó por el momento. A Velasco le gustaba la espectacularidad y lograr efecto al anunciar decisiones importantes. El 24 de junio de ese año con motivo de celebrar un año más de la Reforma Agraria, el presidente visitó a la poderosa División Blindada, cuyo jefe era el general Leónidas Rodríguez Figueroa. Allí anunció la pronta aparición de la ley que creaba el Sistema Nacional de Movilización Social, cuyo mando sería dado al propio general Rodríguez Figueroa.

 

            En la parte considerativa se aseguraba que se trataba de buscar la participación efectiva de la población en las tareas de desarrollo. Luego se expresaba que los organismos existentes en ese momento y que debían de promover tal desarrollo, estaban actuando en forma desarticulada, duplicando esfuerzos innecesariamente, lo que resultaba no sólo altamente antieconómico sino también improductivo; siendo necesario un sistema que coordine e integre sus acciones.

 

            Como objetivos señalaba la de capacitar, orientar y organizar a la población. Desarrollar las entidades de interés social y buscar la participación y el diálogo entre el Gobierno y la población.

 

            El Sinamos se organizó sobre la base de una gran cantidad de instituciones de base, las mismas que quedaron como simples fichas de un gran mosaico. Fueron:

 

            - Oficina Nacional de Desarrollo de Pueblos Jóvenes.

            - Oficina Nacional de Desarrollo Cooperativo.

            - Oficina Nacional de Desarrollo Comunal.

            - Fondo Nacional de Desarrollo Económico.

            - Corporaciones Departamentales de Desarrollo y Juntas de Obras Públicas.

            - Dirección General de Promoción Comunal.

            - Dirección de Organizaciones Campesinas.

            - Dirección de Promoción y Difusión de la Reforma Agraria.

 

            Como se puede apreciar, Sinamos iba a manipular instituciones que representaban unas grandes masas de población y otras que disponían de apreciables fondos.                                                                  

 

            La jefatura de Sinamos fu encargada al general Leónidas Rodríguez y como segundo al sociólogo Carlos Delgado. Éste había sido secretario de Haya de la Torre, pero se apartó del aprismo porque no fue nominado a una diputación por Lima en las últimas elecciones. Se convirtió en el ideólogo de la Revolución y era quien redactaba los discursos que leía Velasco. Entre los altos jefes militares se le llamaba “Gagarín”, aludiendo al primer astronauta ruso, porque siempre andaba entre las nubes y no ponía los pies en la tierra.

            Otro miembro conspicuo de Sinamos fue Héctor Bejar, prominente guerrillero de la década del setenta y que habiendo sido condenado a una larga pena en prisión, fue indultado por Velasco el 22 de diciembre de 1970. Era un declarado comunista y fue nombrado Director de las Organizaciones Juveniles de Sinamos.

 

            Fue así como Corpiura pasó a ser una simple dependencia de Sinamos. Éste se convirtió en una organización poderosa y temida. Todo lo manipulaba y en todo estaba presente, ya sea el campo, las fábricas, los sindicatos, las empresas privadas, las oficinas públicas, etc.

 

            Las manifestaciones de protesta contra Sinamos se multiplicaron por todo el país y se produjeron desórdenes en Puno, Arequipa y Tacna. En Piura, los diarios editorializaron en contra y muchas instituciones se pronunciaron haciendo conocer su desacuerdo.

 

            En Piura, Sinamos estimuló a los campesinos en la toma de haciendas. El 12 de abril de 1972 se dio el Decreto Ley 19252 o Ley Orgánica de Sinamos. En ella bajo el pretexto de promover el desarrollo, se le encargaba la labor de capacitar, organizar y orientar a la población nacional. Se buscaba concienciar a todos los peruanos o hacerles un “lavado de cerebro” mediante una gran cantidad de sociólogos.

 

            Orgánicamente se estructuró en una Oficina Nacional de Apoyo a la Movilización Social, con sede en Lima.

 

            A nivel regional se establecieron las Oficinas Regionales de Apoyo a la Movilización Social, o también ORAMS. En la ciudad de Piura funcionó la sede de la ORAMS Piura-Tumbes y tuvo como Director al Comandante General de la Primera Región Militar.

 

            Las Oficinas Zonales de Movilización Social u OZAMS tenían un coordinador que era un General de la División acantonada en la sede. Existieron OZAMS en Piura, Sullana y Tumbes.

 

            Con la Ley Orgánica de Sinamos, más instituciones cayeron bajo su poder, entre ellas la Liga Departamental Agrícola y Ganadera de Piura.

 

            En diversos lugares de la región funcionaron Oficinas de Promoción Local.

 

            El 22 de abril de 1972 la Sociedad Nacional Agraria, protestaba porque elementos procedentes de Sinamos, se introducían en las haciendas haciendo labor de agitación. Como respuesta, el Gobierno disolvió a la SNA el 12 de mayo y su patrimonio se entregó a Sinamos, el que organizó manifestaciones de protestas y marchas de campesinos en contra de la Sociedad Nacional Agraria.

 

            El 12 de mayo de 1972, en el diario “El Peruano”, se publicaba el Decreto Ley 19400 que establecía las normas para el funcionamiento de las organizaciones agrarias.

 

            El Artículo 7° clasificaba a las organizaciones agrarias en:

 

a)      De primer grado o de base:

- Comunidades campesinas

- Sociedades agrícolas de interés social

      - Cooperativas agrarias

      - Asociaciones agrarias

 

b)      De segundo grado:

      - Ligas agrarias provinciales o de valle

 

c)      De tercer grado:

      - Federaciones agrarias

 

d)      De cuarto grado:

      - Confederación nacional agraria

 

            Las organizaciones agrarias para tener personería jurídica debían inscribirse en Sinamos.

 

            Las Ligas Agrarias debían contar entre sus miembros, cuando menos, 5 organizaciones de base. Las Federaciones Agrarias debían de contar, cuando menos, 5 ligas y la Confederación Nacional Agraria venía en buena cuenta a reemplazar a la Sociedad Nacional Agraria, con lo cual Sinamos había entrado en pugna.

 

            La Primera Disposición Transitoria estipulaba que al entrar en vigencia el Decreto Ley, quedaban disueltas las asociaciones o sociedades que hubieran asumido la representación gremial agraria a nivel local, regional o nacional.

 

            Sinamos y los Registros Públicos quedaron encargados de cancelar las inscripciones de las asociaciones o sociedades disueltas y Sinamos nombró liquidadores.

 

            En la Tercera Disposición Transitoria, se disponía que los dirigentes o representantes legales de las asociaciones o sociedades disueltas, quedaran como depositarios de los bienes, estando obligados a entregarlas a los liquidadores que nombrase Sinamos. Todas las transferencias de bienes que se hubieran producido 30 días antes quedaban nulas.

 

            De esa forma Sinamos pudo contar con los elementos legales para allanar los locales de la Sociedad Nacional Agraria en Lima y de la Liga Agraria en Piura, y apropiarse de su patrimonio.

 

            Sinamos se convirtió en un organismo todopoderoso, que pretendía hacer cambiar de mentalidad a toda la población, por lo cual organizó en todas partes charlas, seminarios y cursillos de adoctrinamiento, que en muchos casos eran de asistencia obligatoria.

 

            Muchos ofrecieron resistencia a la manipulación, a pesar de que era un organismo muy temido, que podía producir la ruina de cualquiera.

 

            Todos los partidos políticos, contando al mismo Partido Comunista y organizaciones gremiales como la CGTP, se alienaron contra Sinamos.

            Hasta el mismo sector campesino, que se suponía era el más favorecido con el accionar de Sinamos, lo enfrentaron en no pocas oportunidades. En el departamento de Piura, era fácil de apreciar que azuzaba la invasión de tierras, no sólo de las que aún no habían sido afectadas por la Reforma Agraria, sino hasta de predios ya adjudicados.

 

            El 20 de octubre de 1972, la Federación de Estudiantes del Perú, organizó en Lima una concurrida manifestación que fue disuelta a palos y gases por la policía. El 4 de noviembre se realizaron mítines en Trujillo y otros puntos del departamento de La Libertad y a fines de ese mes se produjo un paro en Piura, exigiendo la suspensión de las conferencias de Sinamos.

 

            Entre el 19 y el 23 de febrero de 1973 se realizó en Cajamarca la Tercera Convención de Campesinos, con delegados de Piura, Lambayeque, Cajamarca, tres federaciones de Lima y de Ayacucho; en la cual se acordó rechazar los intentos de control del movimiento campesino por parte de Sinamos. A partir de entonces, la oposición contra Sinamos fue más fuerte y en Sullana, el local donde funcionaba, fue apedreado.

 

Descubrimiento de las ruinas de Aypate

ARRIBA

La existencia de las ruinas de Aypate, en la provincia de Ayabaca, eran conocidas desde las primeras décadas del siglo XX, pero no se había hecho ningún estudio sobre ellas. Todo estaba envuelto en fantasías, relatos y leyendas que los campesinos transmitían de generación en generación y se hablaba de misterios y encantos donde estaban los cerros que dominaban las ruinas. Los pequeños ganaderos llevaban sus ovejas hasta las faldas de los cerros, pero no se atrevían a escalarlo y menos cuando llovía fuerte y la tempestad arreciaba sobre la cumbre, en un concierto de rayos, truenos y relámpagos. En esos momentos el temor de los campesinos aumentaba, porque decían que “el cerro de ponía bravo”.

 

            El profesor ayabaquino José Ignacio Páucar, dice en su obra “Ayabaca” que en 1928 cuando era alumno realizó una excursión al lugar lo que despertó su interés y motivó que en 1944, como profesor, hiciera otra excursión con varios colegas y alumnos y una última en 1977.

 

            En 1971, correspondió al doctor Mario Polía, catedrático del curso de Arqueología de la Universidad de Piura, el mérito del descubrimiento oficial de las ruinas de Aypate.

 

            Polía partió de Piura en junio de 1971 en compañía de un grupo de alumnos entre los cuales se encontraba Ruth Rodríguez Sarango, la que después daría a publicidad los hechos en forma bastante pormenorizada. Se estudiaron 2 kilómetros cuadrados y no se pudo más por lo enmarañado de la vegetación, pero se logró tener un concepto exacto de la gran importancia de las ruinas. Para nuevas exploraciones se obtuvo autorización mediante Resolución Suprema N° 839 del 17 de noviembre de 1971. Hasta 1974 se hicieron cinco expediciones y se llegó a abrir trochas de acceso, desbrozar maleza y rescatar para la humanidad las ruinas que corresponden a fortalezas incas. Se contó con la colaboración de la Misión Arqueológica de Italia y científicos peruanos.

 

            Para los efectos de los estudios, el conjunto arquitectónico está constituido por los accesos hacia la cumbre, la gran plaza central, el complejo A, el complejo B, pa pirámide y el cerro Granadillo.

 

            En 1977 lo ayabaquinos tomando importancia por las ruinas y de lo que podía significar para el turismo, formaron el Comité de Desarrollo Turístico, bajos los auspicios de la Dirección Regional del Ministerio de Industria y Turismo, de la región Grau. Con aportes de la Municipalidad Provincias de Ayabaca y del Gobierno, se inició la construcción de una carretera que en 1999 estaba ya casi terminada.

 

            Simultáneamente con los descubrimientos de Aypate, se principió a hablar de una cultura llamada los Guayacundos, de hombres guerreros y agricultores que lograron crear tres centros urbanos importantes que se llamaron Calúa, Ayahuaca y Caxas. En 1994, Polía manifestaba en Lima, en ceremonia del Museo de la Nación, que en Ayabaca existió una antigua cultura que fue la de los Waya-kuntur, de donde se derivaría la palabra Guayacundo, versión que comparte la arqueóloga francesa Anne Hooquenghem, que en la última década del siglo XX vivió en Piura. La voz de Guayacundo o Huayacundo, fue mencionada por primera vez por el cronista español Cabello de Balboa. También Polía mostró en 1995 en Piura y Lima la réplica de un jefe Guayacundo, de 1.65 centímetros de altura con un rico ajuar funerario, nariguera, aretes de oro, lanza de cobre, tumis y cuchillos de cobre, una corona, un gran collar de piedras de jade y una camiseta de algodón cubierta totalmente con láminas de cobre.

 

El petróleo del zócalo y de la selva

ARRIBA

Desde 1959 la Belco había iniciado como empresa pionera la explotación del zócalo continental frente a Talara. En 1970 extrajo 35,000 barriles diarios, lo cual sirvió de estímulo para que otras empresas extranjeras se interesasen en esa nueva modalidad de sacar petróleo.

 

            La revolución que había depuesto a Belaúnde, estaba matizada de un intenso tinte nacionalista y había puesto como pretexto el voceado entreguismo a la IPC.

 

            El Gobierno Revolucionario pronto se dio cuenta cuando estuvo en el poder, que el Perú realmente no podía explotar toda su riqueza petrolífera, tanto por razones económicas, como por limitaciones técnicas.

 

            Fue así como el 16 de setiembre de 1971, mediante Decreto Supremo 013-71 EM-DS, se aprobó el contrato de exploración y explotación de petróleo en el zócalo entre Petroperú y Tenneco Oil Company of Perú.

            El 16 de noviembre del mismo año, con Decreto Supremo 019-71 EM-DS se aprobó el contrato suscrito entre Petroperú con B.P. Perú Limited, Sucursal del Perú.

 

            La empresa estatal Petroperú había concentrado toda su atención en la selva norte, donde también estaba operando con éxito la Occidental Petroleum Corporation of Perú, Sucursal Perú.

 

            A las 7 y 25 de la mañana del 16 de noviembre de 1971 comenzó a fluir petróleo del pozo Corrientes X-11 en el lugar de Trompeteros, a orillas del río Tigre. La noticia fue comunicada a Palacio causando una explosión de alegría. Era el primer pozo de la selva que rendía. Se decretó feriado nacional y en los principales lugares del Perú se organizaron, por Sinamos, manifestaciones. En la ciudad de Piura, al igual que en Talara, Sullana y otros lugares, fueron lanzados a las calles los escolares en medio de gran bullicio y del toque de claxon de los vehículos.

 

            Luego siguieron otros éxitos y fue así como el 7 de febrero de 1972 brotó petróleo del pozo Capirona X-2 y el 23 de mayo del mismo año en Pavayacu.

 

            El presidente Velasco pensó entonces en un oleoducto a la costa.

 

Huelgas magisteriales

ARRIBA

Desde que se inició el año de 1971, los docentes agrupados en la FENEP o Federación Nacional de Educadores del Perú, reclamaban insistentemente el incremento del sueldo. El SUTE  que reemplazó al FENEP, decreta para el 14 de setiembre de 1972 una huelga indefinida. El 13 son detenidos 200 maestros en Lima.

            En Lima primero y más tarde en las principales ciudades del Perú, entre ellas Piura, Sullana, Chulucanas, Paita, Talara y Catacaos, se realizaron manifestaciones de protesta que la policía disolvió con gases lacrimógenos. Se produjo entonces una tensa situación entre el Ministerio y los maestros, así como también el personal administrativo y de servicio. En el curso de las manifestaciones se pudo apreciar por los carteles que éstos últimos portaban, que pertenecían a una organización que no era muy conocida y se denominaba SUTE. Después de los mítines, se produjo una huelga que duró varios días, con éxito diverso, pues se pudo notar que eran los planteles estatales los que más días paralizaron.

 

            El 15 de setiembre, el Ministerio canceló las licencias sindicales y luego se dispone que todos los docentes en huelga quedaban separados de sus cargos. Pero el 17 de setiembre se dispuso que se consideraría reincorporados a sus cargos los maestros que retornaran a  sus labores.

 

            El Gobierno con el fin de parar las protestas magisteriales expidió el 27 de setiembre el Decreto Ley 18943 disponiendo aumentos de S/. 600.00 para los docentes del Grado VIII, de S/. 500.00 para los del Grado VII y de S/. 400.00 y S/. 300.00 para los de Grado VI.

 

            Esto en lugar de calmar los ánimos, los exacerbó, pues los maestros lo consideraron insuficiente.

 

            El 27 de setiembre de deroga el Decreto Ley 18943 con el Decreto Ley 18953 y se hace un reajuste en las remuneraciones considerando los Grados y los Sub-grados. Para el Grado VI se consideraron aumentos que iban de S/. 350.00 a S/ 450.00, para el Grado VII se establecía S/. 550.00 y para el Grado VIII una escala que iba de los S/.700.00 a los S/. 1,000.00.

 

            El 10 de diciembre se realiza en Arequipa la Segunda Convención Nacional Magisterial, la misma que fue copada por maestros de izquierda marxista. Allí se creó el SUTEP o Sindicato Único de los Trabajadores de la Educación Peruana. La FENEP se opuso alegando que aquello de “único” era marginador.

 

Cambio en los ministerios

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En diciembre de 1971, el vicealmirante Fernando Elías Aparicio pasó a la situación de retiro por límite de edad. El Consejo de Almirantes designó entonces, para reemplazarlo, al contralmirante Luis Vargas Caballero que por el momento se estaba desempeñando como ministro de Vivienda.

 El nuevo nombramiento llevaba aparejado el de pasar a ser ministro de Marina y como tal miembro de la Junta Revolucionaria. Mal de su agrado, Velasco tuvo que aceptar al nuevo ministro, que antes en el portafolio de Vivienda ya se había revelado como un constante crítico al rumbo ideológico que se trataba de dar a la revolución. En su reemplazo en el Ministerio de Vivienda se nombró al vicealmirante Ramón Arróspide.

 

            Otro cambio importante en el Gabinete fue el del general Edgardo Mercado Jarrín, que era Ministro de Relaciones Exteriores, en cuyo lugar fue puesto el general Miguel Ángel de la Flor. Mercado Jarrín pasó a jefaturar el Estado Mayor del Ejército. Mercado era como el general Morales Bermúdez, uno de  los más caracterizados jefes en el Gobierno Militar, pero su esposa se había distanciado con doña Consuelo de Velasco.

 

            Los periodistas conociendo el pensamiento de Vargas Caballero, de inmediato le pidieron declaraciones y éste reiteró que el Gobierno de la Revolución Peruana se mantenía fiel a los principios de la civilización occidental y cristiana conforme se había establecido en el Manifiesto Revolucionario. Es decir que rechazaba todo lo que fuera comunismo, la lucha de clases, eliminación de la propiedad privada y control de prensa. También recalcó que en el seno del Gobierno no se había contemplado nada referente a la reforma urbana.

 

            En Piura y en el resto del Perú habían corrido insistentes rumores que se implantaría la Reforma Urbana, al estilo de Cuba, y que ninguna persona podría tener más de un predio siempre que lo habitase. Es decir, terminaba con el sistema de arrendamientos y los predios pasarían a ser propiedad de los inquilinos.

 

            En Piura hubo pánico y muchos fueron los que vendieron predios de su propiedad a precios muy bajos, antes de perderlo todo como en la Reforma Agraria.

 

            Las declaraciones de Vargas Caballero fueron publicadas en forma destacada en la prensa piurana y se creó cierto alivio, pues se conocía que sin el consentimiento de todos los jefes del Gobierno Revolucionario, no se podía promulgar ninguna ley.

 

            El prefecto Urteaga aprovechó su amistad con el presidente Velasco para lograr partidas para la reconstrucción del local prefectural, que antes del terremoto de 1912 era de dos pisos, sus paredes eran de adobe y el techo de calamina..Se encontraba en la calle Lima.

 

            Al iniciarse la demolición del viejo local, las oficinas de la Prefectura se trasladaron provisionalmente a otro lugar.

 

            No se sabe desde cuándo se había empezado a utilizar el espacio que quedaba entre las planchas de calamina y el cielo raso como una especie de bodega de documentos, a los que no se les dio la importancia debida, pues con el tiempo se olvidó ese hecho. Es posible que al destruirse en 1912 el segundo piso, el local quedara estrecho y se enviaron a ese lugar documentos, que de acuerdo al criterio que se tuvo, no tenían importancia. Se encontraron al momento de la demolición, copias de mensajes presidenciales, anuarios estadísticos del Perú, numerosos ejemplares del semanario “El Registro Oficial del Departamento de Piura”; por desgracia casi toda esa documentación estaba casi inservible por efecto del tiempo, el polvo, las polillas y la humedad.

 

            Del periódico “El Registro”, en los ejemplares encontrados, se podían apreciar resúmenes de las sesiones de la Municipalidad, de la Junta Departamental y de la Beneficencia Pública, los procesos eleccionarios de alcaldes de la provincia y distritos, avisos judiciales, informaciones sobre las actividades prefecturales, memorias anuales de los presidentes de la Corte Superior de Justicia, manifiestos mensuales de Caja de la Municipalidad, Beneficencia y Colegio San Miguel, información sobre las obras públicas, actividades de las comunidades indígenas. En fin una valiosísima información a la que no se le dio la importancia debida.

 

            “El Registro” apareció a mediados del siglo XIX y se mantuvo por varias décadas. Durante un tiempo fue publicado en la imprenta “La Civilización” de don Pedro Olivares. En 1876 su nombre era “El Registro” (Sic), Publicación Oficial; y se publicaba en la imprenta “Narciso Espinosa e Hijos” que también conducía Olivares.

 

Ciro Urteaga, Prefecto de Piura

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En 1970 fue Prefecto de Piura, el piurano Ciro Urteaga Ballón, perteneciente a conocidas familias de Piura y de Lima. Estuvo en el cargo hasta 1972 en que le sucedió el doctor Alberdi.

 

            Ciro Urteaga, años atrás había liderado la APARCO, que era una asociación de propietarios afectados por la Reforma Agraria, Colonización en Piura y por la construcción del Reservorio de San Lorenzo. Solicitaban la entrega preferencial de las nuevas tierras irrigables. Su hermano, el empresario Aníbal Urteaga, era amigo personal de Velasco.

 

            Toda la familia Urteaga Ballón estuvo vinculada al desarrollo industrial de la ciudad de Piura entre las décadas del 50 y del 70.

 

Feria Internacional de Piura

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El 16 de diciembre de 1971 se inició la celebración de la Feria Internacional de Piura, que oficialmente fue considerada como la Primera.

 

            La organizó la Cámara Junior presidida por el doctor Aníbal Santibáñez en colaboración con la Cámara de Comercio que presidía el C.P. Francisco Gonzáles García, el prefecto Ciro Urteaga, CORPIURA, que dependía de Sinamos, presidida por Frank McLauchlan y el alcalde.

 

            La Feria fue visitada por el Director Superior de Comercio e Industrias, el doctor Gil Indacochea, que fue portador de un subsidio de S/. 49,500.00.

 

Lluvias e inundaciones de 1972

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Las más intensas lluvias, como no se había tenido noticia desde 1925, cayeron sobre los departamentos de Piura y Tumbes. Era el Fenómeno del Niño que aparecía con fuerza, aún cuando en esa época no se  tenía conocimiento de éste fenómeno, sino de la Corriente del Niño.

            Las lluvias se intensificaron en febrero y se tornaron más fuertes en marzo.

 

            Como era habitual en estas situaciones, lo caminos se cortaron y los pueblos del interior quedaron aislados. Las quebradas se desbordaron y anegaron terrenos de cultivo. En las partes bajas de los valles de Piura y Chira, los cultivos se perdieron.

 

            El 16 de marzo el río golpeaba las defensas de la Quinta Julia. A las 7 y 30 el río pasabas los 2.5 metros de profundidad y al día siguiente las defensas se rompieron y el torrente de agua se precipitó sobre la ciudad, quedando inundada toda la parte sur de  Piura. Las aguas dieron un gran rodeo por el oeste y llegaron a la avenida Grau, cerca de la plaza de armas, la avenida Bolognesi, la plaza del mismo nombre, la unidad vecinal, parte de la avenida Loreto, la urbanización “4 de Enero”, la Comandancia General del Ejército, el Parque Infantil.

 

            En muchos lugares el agua llegó a penetrar en las viviendas hasta un metro de altura. En determinados sectores de Piura se utilizaron botes. Castilla quedó convertida en un inmenso lodazal y también con el agua dentro de las casas. El complejo industrial de Francisco Urteaga Ballón, hermano del prefecto, quedó destruido. Allí se fabricaban mosaicos, hielo, aguas gaseosas, tubos de concreto, lanchas y los pequeños carros Go-kart. También tenía una fundición.

 

            En Catacaos, el alcalde se puso al frente de cientos de vecinos para reforzar las defensas existentes detras del mercado de abastos. Pero el agua contenida seguía subiendo el nivel de altura y de nada valieron los denodados esfuerzos, porque el agua buscó su nivel y se filtró inundando Narihualá, la plaza de armas y la calle del Comercio, al igual que el mercado. El pueblo de  Monte Sillón fue arrasado.

 

            En el Bajo Piura, las aguas rompieron las compuertas y se precipitaron impetuosas por los canales, que destrozaron , y luego hicieron lo mismo con los coloches, para finalmente convertir en un extenso lago las tierras de cultivo.

 

            En el valle del Chira, sufrieron muchos los pueblos de El Arenal y Salitral. La quebrada de Samán, como impetuoso río, creció arrasándolo todo.

 

            El 19 de marzo y como es tradicional en los períodos lluviosos, llovió intensamente.

 

            El presidente de la Cámara de Comercio de Piura, el C.P. Francisco Gonzáles, pidió exoneraciones y condonaciones de determinados tributos y nuevos plazos para la presentación de las declaraciones juradas. Fue relativamente poco lo que se concedió, no obstante que el jefe Nacional de Sinamos, el general Rodríguez Figueroa, visitó Piura para informar a Velasco de los daños. También el Comandante General de la Primera Región Militar, el general Ricardo Jáuregui, con soldados de la guarnición se sumó al trabajo de prestar ayuda a los damnificados cuando estuvieron en peligro.

 

            Pero no todo iba a ser negativo. Cuando cesaron las lluvias, los campos se cubrieron de verde y aparecieron pastos en extensos campos eriazos. Ganaderos y hombres de empresa manifestaron su interés en traer ganado del exterior para engordarlo, pero se necesitaban dólares y éstos se encontraban controlados. Entonces se dio el Decreto Ley 19412 del 12 de mayo de 1972, por lo cual el Ministerio de Agricultura por intermedio del Banco Central de Reserva, puso a disposición de los interesados hasta $ 4’500,000.00 para los ganaderos de Piura y Tumbes.

 

            Eso no fue todo. Con el fin de consolidar el desarrollo ganadero de la región y de impulsar la ganadería lechera en otros lugares del país, el Gobierno celebró con el Gobierno Holandés un convenio por 5 millones 400 mil florines, para la adquisición de equipo y material, y para financiar los gastos de instalación y de construcción de plantas lecheras en 4 ciudades del Perú, entre ellas Sullana. Se buscaba crear incentivos para los ganaderos asegurándoles la colocación de la leche por la cual se pagaría un precio ventajoso. Las plantas lecheras no dieron los resultados que esperaban, aún cuando la de Sullana fue la que más tiempo funcionó. Desde 1992 la Planta Lechera de Sullana cesó de operar, hasta el año de 1997 en que fue vendida a una empresa particular, que se proponía a elaborar pulpa de frutas de diversos productos de la región.

 

El asesinato de Luis Banchero Rossi

ARRIBA

En el año de 1972 se inició con un suceso trágico y truculento que sacudió a todas las esferas sociales, económicas y políticas del país. El 1° de enero era asesinado en Chaclacayo, Lima, el industrial más poderoso del Perú, Luis Banchero Rossi.

 

            Banchero era un magnate de la industria pesquera de la cual fue el más importante impulsor, colocando al Perú en el primer lugar del mundo en pesquería.

 

            Tacneño, de abuelos italianos, ingresó a los 17 años a la Universidad de Trujillo para estudiar Ingeniería Química en 1946. Trabajó de agente vendedor, con éxito, de diversos productos hasta ingresar a la empresa Manucci como vendedor de productos Kendal. Con el tiempo fue socio de la empresa y al morir Carlos Manucci, propuso a su viuda el cambio de las acciones que Banchero tenía en la empresa, por una pequeña fábrica de envasado de pescado en Chimbote, que pertenecía a la familia Manucci.

 

            Fue así como inició Banchero su imperio industrial. Al momento de morir, sus fábricas producían tanta harina de pescado como el Japón, que años atrás había sido la primera potencia pesquera del mundo.

 

            Banchero fundó la Empresa Periodística Nacional que editó el diario “Correo” en Lima, Tacna, Arequipa, Huancayo y Piura. En ésta última desde 1962.

 

            En lo personal, Banchero era amigo de muchos ministros y militares que ocupaban destacados cargos en el Gobierno, pero sus diarios seguían una línea independiente, lo que sin duda alguna no gustaba a muchos.

            El diario “Correo” de Piura lanzó una edición de luto y durante mucho tiempo se ocupó del asesinato y del proceso judicial que siguió. Era dirigido por el periodista Renán Estrada Távara..

 

            Los diarios piuranos también se ocuparon durante mucho tiempo del trágico suceso, siendo los periódicos arrebatados por el público, cuya atención quedó acaparada por estos hechos durante mucho tiempo.

 

            El proceso judicial giró en torno a dos acusados, su secretaria y amante María Eugenia Sessarego y Juan Vilca Carranza, hijo del jardinero de la casa de Chaclacayo. Vilca era un individuo medio anormal y endeble, en cambio Banchero era fuerte y ágil. Por eso, el asesinato y los detalles en la forma como se realizó, resultó un verdadero misterio. Al final de todo no se llegó a nada concreto y se terminó por condenar a los dos encausados, pero para la opinión pública, detrás de ellos había otros poderosos intereses, no sólo de naturaleza económica, sino también política.

 

 

Se inaugura Palacio Municipal de Piura

ARRIBA

A fines de marzo de 1966, se había convocado un concurso para hacer el diseño arquitectónico del Centro Cívico, ubicado frente a la plaza con frente posterior en la calle Apurímac. El jurado que era presidido por el arquitecto querecotillano Santiago Agurto Calvo, declaró ganador al arquitecto Miguel Rodrigo Mazuré.

 

            El conjunto de edificios donde funcionarían la Oficina de Correos y Telecomunicaciones, el Banco Hipotecario y la Municipalidad, constituirían un conjunto arquitectónico. La mole era de cuatro pisos, más un sótano.

 

            La Municipalidad había estado funcionando en un viejo local de adobe en la calle Lima.

 

            El 4 de enero de 1972, cuando se celebraba una fecha más de la Proclamación de la Independencia de Piura, el alcalde Antonio Leigh Rodríguez, lo inaugura con gran solemnidad.

 

            El edificio del Palacio Municipal fue dotado de ascensores que funcionaron por muy corto tiempo. El Salón “Miguel Grau” de actuaciones, se consideró muy pequeño. Todo el mobiliario fue nuevo.

 

            La parte del Centro Cívico que iba a ocupar el Banco Hipotecario, demandó una inversión de diez millones de soles y se proyectó originalmente para 10 pisos, es decir, que iba a ser el edificio más alto de Piura. Cuando en la década del 90 fue desactivado el Banco Hipotecario, el local fue ocupado por la Caja Municipal de Ahorro y Crédito.

 

 

           

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

La Ley General de Educación. Huelgas magisteriales

ARRIBA

Una de las reformas más profundas que implantó el Gobierno Revolucionario fue la que se dio en el plano de la educación.

 

            El 21 de marzo de 1972 se dio el Decreto Ley 19326 o Ley General de Educación que constaba de 380 artículos y 3 disposiciones finales.

 

            Los ideólogos e inspiradores de la reforma educativa fueron Walter Peñaloza Ramella que había sido director de la Escuela Normal de la Cantuta y Augusto Salazar Bondy.

 

            Se partía del punto de vista de que la educación hasta entonces impartida era alienada, elitista, desconectada de la realidad, falta de espíritu peruanista, intelectualista, memorizante y rutinaria.

 

            Por alienación se entendía la condición por la cual las personas o grupos sociales piensan y actúan en función de valores y modelos de vida que les son ajenos y contrarios a su propia personalidad. La alienación favorecía la dominación. Para combatirla se inició, mediante los llamados reentrenamientos, ciclos de reeducación o concientización masiva de los docentes, como tarea desalienadora y de toma de conciencia.

 

            Se buscaba formar un hombre nuevo, plenamente participante de una sociedad libre, justa, solidaria y desarrollada para el trabajo creador y comunitario de todos sus miembros.

 

            El sistema de educación comprendía tres niveles educativos. Cada nivel comprende modalidades y ciclos. Se tenía así:

 

NIVELES

MODALIDADES

CICLOS

 

INICIAL

 

 

 

 

 

 

BASICA

  • Regular
  • Laboral
  • Educación Especial
  • Calificación profesional

      extraordinaria

              

 

 

EDUCACIÓN SUPERIOR

  • Regular
  • Profesional para jóvenes y

     adultos fuera del sistema

           regular

          

 

              El Primer Ciclo de Educación Superior conducía al Bachillerato Profesional y se daba en centros educativos superiores, no universitarios. El Segundo Ciclo conducía a la Licenciatura y Maestría y el Tercer Ciclo de Altos Estudios, conducía al Doctorado.

 

            Todo el sistema se organizaba en base a la nuclearización. Se establecieron los Núcleos Educativos Comunales o NEC, que comprendía un determinado número de planteles estatales o particulares, en un correspndiente ámbito territorial. Había un plantel piloto al cual se llamaba Centro Base. Al frente de cada núcleo se ponía a un director que sería asesorado por un Consejo Educativo Comunal o CONSECOM, el que tenía como una de sus facultades proponer ternas para directores al Ministerio de Educación. El mandato de cada director duraba tres años.

 

            El CONSECOM estaba constituido por un grupo de 10 a 20 personas, de los que el 40% representarían a la Comunidad Magisterial, el 30% a la Comunidad de Padres de Familia y el 30% representaría a las autoridades e instituciones.

 

            El Primer Ciclo de Educación Superior se impartiría en las Escuelas Superiores de Educación Profesional o ESEP.

 

            El Segundo Ciclo de Educación Superior se daba en las Universidades, en las Escuelas de Oficiales de las Fuerzas Armadas y Policiales, en los Seminarios Religiosos y en otras instituciones de acuerdo a la ley; tal como ESAN.

 

            En cada universidad habría un Consejo Representativo del Sistema Universitario, integrado por dos tercios de profesores y un tercio por delegados estudiantiles.

 

            En lugar de Facultades se creaban los Programas. Se creaba el Instituto Nacional de Altos Estudios o INAE, como institución estatal única dentro del sistema universitario.

 

            La ley señalaba que el magisterio estaba comprendido por todas las personas que ejercían labores educativas. Se consideraba profesionales en la educación y pertenecientes a la carrera pública magisterial a los que poseían título pedagógico o capacitación, que los habilitase para funciones especializadas, como profesores, orientadores, supervisores, administradores, planificadores, evaluadores y otras relaciones con la educación.

 

            También estaban facultados para ejercer la docencia los profesionales sin título pedagógico y el personal calificado sin título profesional de  ninguna clase.

 

            Se reconocía la estabilidad laboral, el derecho a una remuneración acorde con su condición profesional, el ascenso, las vacaciones y la libre asociación. También los goces de jubilación y montepío.

 

            Se puntualizaba que se daría una ley específica del magisterio.

 

            La reforma se principió a implantar en 1973. Un año más tarde la situación en la región Piura-Tumbes era la siguiente:

 

            Alumnos en Educación Básica Regular             162,040

            En Secundaria Común Diurna                            27,464

            En Secundaria Técnica Diurna                           10,365

            En Educación Inicial                                                        6,158

 

            En total, en el departamento de Piura, los alumnos matriculados en diurna, nocturna y en los diversos niveles y modalidades eran, en 1974, de 228,964 y en 1980 había subido a 310,373.

 

            La Básica Regular era lo que antes constituía la Primaria y Secundaria.

 

            Cuando se dio la Ley Genera de Educación, existían en Piura, la Universidad Nacional de Piura y la Universidad de Piura. La filial de la UNP en Tumbes recién empezaría a funcionar en 1977.

 

            Sólo había una ESEP que era la “Almirante Miguel Grau” con las áreas profesionales de salud, economía, administración, mecánica, electricidad, electrónica, minería, petróleo, agropecuaria y contabilidad. Posteriormente tendría Educación.

 

            Al principio los NEC comprendían áreas geográficas enormes. En 1972 se instalaron 6 NEC en el departamento de Piura y 2 en Tumbes. En la provincia de Piura 3, el la provincia de Sullana 1, en Paita 1, en Talara 1, en la provincia de Tumbes 1 y en Zarumilla 1. Recién en 1973 se creó un núcleo en cada una de las provincias de Morropón, Ayabaca y Huancabamba. Como se puede apreciar los núcleos tenían ámbitos provinciales, lo que dificultaba la supervisión y el control.

 

            En la región funcionaban las Zonas Educativas N° 12 de Tumbes y N° 13 de Piura.

 

            En 1976 había 56 NEC en el departamento de Piura y 10 en el departamento de Tumbes. Años más tarde, por razones de economía los NEC se fusionaron en tal forma que se redujeron a menos de la mitad.

 

            Mientras el Gobierno se ocupaba de montar la nueva estructura educativa, en el magisterio reinaba un clima de descontento, sobre todo por los bajos sueldos. En 1972 existían  dos organizaciones sindicales: la FENEP o Federación de Educadores del Perú y el SUTEP, todavía no reconocido, pero que había captado a la mayoría de los trabajadores de la educación, pues se trataba de un sindicato único, que no sólo comprendía a los educadores como la FENEP, sino también a los administrativos y de servicio, es decir a todos los que laboraban en educación. El 14 de julio el SUTEP declaró un paro general que fue parcialmente aceptado. Pedía el incremento de sueldos y reconocimiento.

 El día anterior, 200 maestros habían sido detenidos en Lima en su local institucional. El 29 de noviembre el SUTEP, decretó otro paro y logró gran éxito.

 

            El SUTEP al principio actuó como entidad puramente gremialista, pero posteriormente, por acuerdos logrados en convenciones nacionales, tomó una posición marxista, proclamando incluso la lucha de clases. Hicieron bulliciosas marchas, presionando a los que no querían parar, tildándolos de amarillos. En algunos casos, en los mítines participaron alumnos de los años superiores de secundaria.

 

El Atlético  Grau en la División Profesional

ARRIBA

El 12 de marzo  1972 terminó el certamen de Copa Perú, para determinar el equipo que ascendería a la División Profesional de Fútbol, en condición de campeón.

 

            Fue el Atlético Grau de Piura el que logró el galardón, tras una brillante campaña realizada en 1971.

                                         

            Como subcampeón quedó el León de Huánuco, que también ascendió. Los que siguieron sin lograr promoción fueron el Deportivo Junín, el Cienciano del Cuzco y el Deportivo Juanjuí de San Martín.

 

            Desde el año 1970 ya militaba en la División Profesional el Torino de Talara, puesto que perdió en 1973, pero retornó en 1975 y volvió a hacerlo en 1977.

 

            El Atlético Grau se fundó el 5 de mayo de 1919, a iniciativa de don Guillermo Herrera, paiteño, que por entonces era administrador de la oficina del ferrocarril que estaba frente a la Plaza Grau. El primer presidente fue don José M. Erquiaga y por muchos años gran parte del equipo estaba formado por paiteños que vivían en el puerto y que don Guillermo los trasladaba gratuitamente en el tren. El club funcionó en la calle Junín.

 

Se crea Defensa Civil

ARRIBA

El 28 de marzo de 1972 se promulgó el Decreto Ley 19338 que creaba el Sistema de Defensa Civil, destinado a prevenir, reducir, atender y reparar los daños producidos a personas o bienes por desastres y calamidades.

 

            Debía de organizar y concienciar a la población, para que estuviera preparada frente a cualquier calamidad que se pudiera producir.

 

            Fue estructurado en cinco niveles, siendo el más alto el Comité Nacional de Defensa Civil. Luego venían los niveles regionales, departamentales, provinciales y distritales. Las regiones coincidían con las Regiones Militares.

 

            El Comité Nacional estaría conformado por el ministro del Interior, que lo presidirían y lo integrarían los ministros de Salud, Agricultura, Energía y Minas, Transportes y Telecomunicaciones, Vivienda; así como el Presidente del Comando Conjunto, el Jefe de Sinamos y cuando las circunstancias lo requiriesen, otros ministros. Por lo tanto el primer presidente del Comité Nacional fue el general Richter Prada.

 

            El Comité Regional debía ser presidido por el Comandante General de la Región Militar y lo integrarían los Comandos Regionales de la FAP, Marina y Fuerzas Policiales, el Jefe de Sinamos y los funcionarios de más alto rango en Salud, Agricultura, Energía y Minas, Transporte y Vivienda. Por lo tanto en la Primera Región de Piura, la presidencia recayó en el general Ricardo Jáuregui.

 

            Los comités departamentales, provinciales y distritales tendrían como presidente  a las autoridades políticas y se integrarían por funcionarios civiles y militares, así como representantes de los organismos públicos y privados.

 

            El presidente del Comité Departamental de Defensa Civil en Piura fue el prefecto Ciro Arteaga Ballón.

 

SE INICIA LA CONSTRUCCIÓN DE LA REPRESA DE POECHOS

ARRIBA

En forma solemne y contando con la presencia de todas las autoridades regionales y del ministro de Agricultura, el general Enrique Valdez Angulo, se dio inicio el 24 de junio de 1972 a la construcción de la represa de Poechos por la empresa constructora yugoslava Energoprojeck.

 

            La ceremonia se realizó en el mismo lugar donde iba a estar la parte sur de la obra y fue necesario trasladar a la capital distrital, Lancones, más al sur. A los pequeños agricultores cuyas tierras fueron tomadas para construir el gran espejo de agua, se trasladó a la zona de Cieneguillo, ubicada al este de la ciudad de Sullana.

 

            El sueño de los sullaneros que habían luchado por obras integrales, se hizo realidad frente a los urgentes pedidos de los agricultores piuranos de que se construyera el cana solo.

 

            La excavación del lecho de la represa iba a representar la remoción de 7 millones 600 mil metros cúbicos, la construcción de 9 mil metros de diques, el relleno con tierra de 17 millones 425 mil metros cúbicos y la utilización de 318 mil metros cúbicos de concreto.

 

            La represa almacenaría mil millones de metros cúbicos de agua y tendría 48 metros de altura. Era la más grande obra en su género en el Perú.

 

 

Lancones bajo las aguas

ARRIBA

Cuando se formuló el proyecto de construcción de la gigantesca represa de Poechos, el enorme lago artificial que iba a crear ocupaba lo que era el pueblo de Lancones, capital del distrito del mismo nombre y cuna del gran poeta romántico Carlos Augusto Salaverry. El poeta tenía un monumento en el parque principal y había quedado muy averiado, pues el busto giró 45 grados a la izquierda cuando se produjo el sismo de diciembre de 1970. También iban a quedar cubiertos por las aguas media docena de caseríos y un apreciable número de hectáreas de campos de cultivo, ubicados a ambas márgenes del río Chira. Cuando el agua llenó el lago artificial la plaza de Lancones quedó a diez metros bajo su nivel.

 

Estamos dando una imagen de la represa de Poechos tomada desde el  satélite de Google Earth.

 

El ingeniero Juan Ibáñez Gandulia, director de la Zona Agraria N° 1, tuvo reuniones con los que iban a ser afectados por las obras de la represa y puso a su disposición diversos lugares para que escogieran. Muchos campesinos desearon quedar lo más cerca posible de donde estaban, pero siempre a mayor nivel que la cota máxima que alcanzara el agua en la represa. Otros aceptaron la oferta de ubicarse en la zona de “Platillos” y “Tinajones” en el valle de “Los Héroes” colindante con el sector Malingas de San Lorenzo y otros fueron trasladados a Cieneguillo Centro, cerca de la ciudad de Sullana, donde se les proporcionó parcelas y se dedicaron al cultivo de cebolla. A los que habían sido propietarios de menos de 4 hectáreas se les daba parcelas de 4 hectáreas en forma gratuita y se les proporcionó camiones del ejército para trasladarse.

 

            Se estimó en unas 500 familias las que tuvieron que ser reubicadas. La nueva capital distrital se ubicó cerca de los límites con el distrito de Querecotillo, próximo a la parte sur de la represa. Allí se levantaron los principales edificios públicos y se reconstruyó el parque principal.

 

            Inicialmente el pueblo fue ubicado en Pampa de Zapallal mientras más la norte se construía el nuevo Lancones, que fue terminado en 1968.

 

 

 

 

Censo de 1972

ARRIBA

En el año 1961 se había realizado en el Perú un censo de población, por lo tanto, como cada diez años debía realizarse un nuevo censo, fue en 1971 que dio realizarse un nuevo censo, pero como no pudo efectuarse, por Ley 19233 se declaró a 1972 el Año de los Censos Nacionales y tal lema debía aparecer en la parte superior de todo documento oficial. Su fecha de ejecución fue el 4 de junio y los resultados fueron los siguientes:

 

Censo

Censo

Censo de 4 de junio de 1972

Provincias

09/06/1950

02/07/1961

Urbano

Rural

Total

Piura

107,526

185,392

187,087

96,493

283,580

Ayabaca

71,087

105,452

10,273

103,822

114,095

Huancabamba

48,876

71,674

7,902

77,771

85,673

Morropón

59,640

99,938

40,677

75,024

115,701

Paita

68,733

43,518

31,776

12,347

44,123

Sullana

52,743

98,032

104,426

42,602

147,028

Talara

         ----------

64,938

61,495

2,967

64,462

Total

408,605

668,944

443,636

411,026

854,662

           

            En 1972, ya la población de las ciudades supera a la población del área rural. Eso se debe a que el acampo agrícola se despoblaba y sus moradores se trasladaban a Piura, Sullana, Chulucanas, Talara, Catacaos, Paita y otras ciudades, formando los llamados por entonces pueblos jóvenes.

 

            De 1940 a 1972, la población departamental creció en más del doble. Un caso excepcional fue la provincia de Sullana que casi triplicó su población.

 

            La ciudad más poblada era Piura con un poco más de 180,000 habitantes y le seguía Sullana, con Bellavista, con 83,207 habitantes.

 

            Las provincias de Ayabaca, Huancabamba y Morropón tenían una población rural más numerosa que la urbana, sobre todo en las dos primeras en donde la población era de 10 a 1.

 

            La población por sexos era la siguiente:

 

            Provincias                    Hombres                     Mujeres                       Total

            Piura                            140,850                      142,730                      283,580

            Sullana                           73,908                        73,126                      147,034

            Morropón                      58,441                        57,260                      115,701

            Ayabaca                        57,828                        56,267                      114,095

            Huancabamba                43,131                        42,542                        85,673

            Talara                            32,333                        32,129                        64,462

            Paita                              22,332                        21,791                        44,123

                                               ----------                    ----------                    ----------

            Total                            428,823                      425,845                      854,668

 

            A nivel departamental, la cantidad de hombres era ligeramente superior al de mujeres. Sólo en la provincia de Piura no ocurría eso.

 

            Después de los departamentos de Lima y Cajamarca, el de Piura era el más poblado. Con el tiempo pasaría a segundo lugar.

 

            La población del Perú llegaba a 13’567,939 habitantes. La población de Lima Metropolitana era de 3’317,648 habitantes.

 

            Los resultados por provincias y distritos en el departamento de Piura fue el siguiente:

 

Departamento

Urbana

Rural

Total

Piura

439,600

369,832

809,432

           

 

           

 

                       

Provincia y distrito

Urbana

Rural

Total

Provincia Piura

183,811

64,697

248,508

Distrito Piura

82,181

5,923

88,104

Distrito Bellavista

1,055

1,358

2,413

Distrito Bernal

1,729

1,976

3,705

Distrito Castilla

45,019

2,807

47,826

Distrito Catacaos

19,155

13,469

32,624

Distrito Cristo Nos Valga

790

964

1,754

Distrito Cura Mori

6,378

2,948

9,326

Distrito El Tallán

1,126

2,948

4,074

Distrito La Arena

4,891

11,033

15,924

Distrito La Unión

6,880

9,942

16,822

Distrito Tambogrande

 

 

 

Distrito Las Lomas

4,978

4,736

9,714

Distrito Rinconada Llicuar

1,653

93

1,746

Distrito Sechura

6,174

2,018

8,192

Distrito Vice

1,802

4,482

6,284

 

Provincia Morropón

39,521

65,827

105,348

Distrito Chulucanas

26,278

21,129

47,407

Distrito Buenos Aires

2,040

6,631

8,671

Distrito Chalaco

954

17,727

18,681

Distrito Las Matanzas

3,125

4,096

7,221

Distrito Morropón

5,643

4,494

10,137

Distrito Salitral

786

8,753

9,539

Distrtito Sta. Catalina Mossa

695

2,997

3,692

 

Provincia Ayabaca

10,273

103,822

114,095

Distrito Ayabaca

4,242

31,565

35,807

Distrito Frías

1,194

16,684

17,878

Distrito Jilijí

316

2,863

3,179

Distrito Lagunas

205

4,291

4,496

Distrito Montero

821

8,003

8,824

Distrito Pacaipampa

354

19,234

19,588

Distrito Paimas

973

3,097

4,070

Distrito Sapillica

443

8,033

8,476

Distrito Sicchez

460

3,099

3,559

Distrito Suyo

1,265

6,953

8,218

 

Provincia Huancabamba

7,902

77,564

85,466

Distrito Huancabamba

4,427

17,771

22,198

Distrito Canchaque

865

11,682

12,547

Distrito Carmen la Frontera

107

6,570

6,677

Distrito Huarmaca

975

24,383

25,358

Distrito San Miguel Faique

591

5,544

6,135

Distrito Sóndor

719

5,345

6,064

Distrito Sondorillo

218

6,269

6,487

 

Provincia Paita

31,776

12,347

44,123

Distrito Paita

14,875

931

15,806

Distrito Amotape

1,148

630

1,778

Distrito Arenal

909

162

1,071

Distrito Pueblo Nuevo Colán

8,160

1,604

9,764

Distrito La Huaca

2,006

4,042

6,048

Distrito Tamarindo

2,341

1,508

3,849

Distrito Vichayal

2,337

3,470

5,807

 

Provincia Sullana

104,426

42,608

147,034

Distrito Sullana

60,112

5,882

65,994

Distrito Bellavista

23,666

0

23,666

Distrito Ignacio Escudero

6,105

5,586

11,691

Distrito Lancones

505

11,587

12,092

Distrito Marcavelica

2,153

10,738

12,891

Distrito Miguel Checa

1,310

2,214

3,524

Distrito Querecotillo

8,008

5,708

13,716

Distrito Salitral

2,567

893

3,460

 

Provincia Talara

61,891

2,967

64,858

Distrito Pariñas (Talara)

29,884

0

29,884

Distrito El Alto

3,975

615

4,590

Distrito La Brea (Negritos)

18,420

447

18,867

Distrito Lobitos

2,488

28

2,516

Distrito Los Órganos

3,228

1,456

4,684

Distrito Máncora

3,896

421

4,317

 

       

El mayor terminal pesquero del mundo

ARRIBA

El 3 de agosto de 1972, en solemne ceremonia realizada en Paita, se inició la construcción de la primera etapa del Terminal Pesquero, que se proyectaba como la obra en su género más grande del mundo, habiendo concurrido al acto el ministro de Pesquería, el general Javier Tantaleán Vanini. Siempre en el Perú ha sido muy frecuente poner una primera piedra y no avanzar más, pero ese no fue el caso de Paita, pues los trabajos se llevaron en forma intensiva.

 

            El 21 de mayo de 1975 se inauguró la Primera Etapa del Complejo Pesquero de Paita. El costo de la obra llegaba a 1,400 millones de soles, financiados por la Unión Soviética. Una masa de más de 15,000 personas se aglomeró en la zona portuaria, para presenciar el solemne acto, lo que se vio facilitado por haber sido declarado día cívico no laborable.

 

            Se contó con la concurrencia del Primer Ministro, el general de división don Francisco Morales Bermúdez, que presidió todos los actos en representación del presidente Velasco y de los ministros de Pesquería, el general Javier Tantaleán Vanini, de Marina, Trabajo, Educación, Agricultura, Alimentación y Vivienda, y de Industria y Turismo, así como altos jefes de las Fuerzas Armadas y funcionarios departamentales. Es decir, todo un imponente marco.

 

            Hizo uso de la palabra el ministro Tantaleán Vanini, el que manifestó entre otras cosas: “Hoy recordamos a un gran ausente, al piurano que con la Fuerza Armada inició en el Perú la segunda independencia, el presidente Juan Velasco”. Una salva de aplausos de toda la masa de gente rubricó sus palabras. También se refirió el ministro a los rumores que circulaban en el exterior, de que en Paita había una base naval soviética de submarinos atómicos y cohetes, y manifestó que la inauguración de ese complejo pesquero era el más rotundo desmentido de esos infundios. Al finalizar su discurso, alzó la voz y gritó: “¡Viva el Perú, cajaro!”, interjección que desde entonces se puso en boga.

            Cuando se inauguró la primera etapa, ya la segunda estaba bastante adelantada y sería inaugurada meses más tarde. Al momento de develarse la placa recordatoria, cientos de embarcaciones pesqueras de la bahía hicieron sonar sus sirenas, al igual que las fábricas del puerto, mientras que aviones Mirages sobrevolaban el cielo paiteño. Actuó de padrino el general Morales Bermúdez y como madrina, una anciana, madre de seis hijos pescadores, doña Mariana Colán Vda. de Miranda. El Primer Ministro dijo que traía el saludo del general Velasco, resaltando el amor que tenía por Piura y lo importante que para el desarrollo departamental era la obra.

 

            Al terminar manifestó: “Soldados con uniforme y sin uniforme, debemos estar siempre unidos alrededor de nuestra bandera que es el verdadero símbolo de la ideología peruana”. También hicieron uso de la palabra, el alcalde de Paita, Carlos Maldonado y el secretario general del Sindicato de Pescadores de Paita, Florentino Pérez Vallejos.

 

            El terminal era la obra más costosa que hasta ese año se había hecho en el Perú y no había duda que en la elección de Paita, contribuyó mucho el afecto que Velasco tenía por Piura, lo que vio favorecido por ser el mar de Paita, la zona del litoral más rica en pescado para el consumo humano.

            Estudios realizados por el Instituto del Mar del Perú, IMARPE, indicaban que se producían, en el litoral peruano, 450,000 toneladas anuales de merluza, jurel y caballa, de las que el 50% se daban en Paita.

 

            En este sector del mar se daba para la alimentación popular toyo, cabrilla, lenguado, atún, caballa, merluza, congrio, bonito, ojo de uva, pez espada, peje blanco, corvina, lisa, cojinova, guitarra, sierra, pámpano, angelote, bereche, sardina, cachema, mero, bagre, róbalo, machete y gran variedad de mariscos.

 

            El Complejo Pesquero se iba a levantar sobre un área de 28 hectáreas, de las cuales 21 iban a ser conquistadas al mar.

 

            El complejo contaba con muelles para desembarque, cámaras de procesamiento, almacenamiento y comercialización con una capacidad de 208,000 toneladas al año. El complejo estaba constituido por tres núcleos integrados: el Terminal Pesquero, la Planta Industrial de la Empresa Peruana de Pesca o PEPESCA y la Planta Industrial de Challwa del Perú S.A. o CHALLPESA.      

 

            La inauguración era por los dos primeros núcleos y de inmediato iban a entrar en uso por la empresa estatal PEPESCA. Estaba constituida por accionariado de la Corporación Financiera de Desarrollo, COFIDE, por la Empresa Pública de Servicios Pesqueros, EPSEP, y el Banco Industrial, que en conjunto controlaban el 90% de las acciones.

 

            El núcleo correspondiente al Terminal Pesquero, contaba con todas las instalaciones necesarias para la recepción, lavado, clasificado, eviscerado, pesado y conservación del pescado destinado al consumo humano. Su capacidad instalada, en ese año, lo capacitaba para recibir 250 toneladas diarias y se aprovechaba al final, en 1984, que podría recibir 360 toneladas diarias. El terminal contaba con maquinaria productora de hielo en escama para 90 toneladas diarias. Tenía además, una instalación para producir 125 toneladas de hielo en bloques y cámara frías con capacidad para 500 toneladas métricas de hielo, para abastecer a las naves pesqueras. La cámara destinada a la conservación de pescado refrigerado disponía de una capacidad de 300 toneladas y la cámara de congelamiento para 150 toneladas métricas.

 

            En cuanto a la Planta Industrial o PEPESCA, contaba con una flota pesquera de 10 barcos, frigorífico, fábrica de conservas en Paita y muelle pesquero. La fábrica de conservas disponía de muy modernas fileteadotas, con capacidad de producción de 2’500,000 cajas de conservas de pescado al año y 10,000 toneladas de filete de pescado para consumo humano. El pescado podía ser procesado automáticamente desde su descarga de las naves, por medio de fajas transportadoras, hasta que salía enlatado.

 

Armamento ruso y Paita como base para cohetes

ARRIBA

El Gobierno de Velasco restableció las relaciones diplomáticas con Rusia y con los países comunistas de Europa Oriental. A partir de entonces las relaciones ruso-peruanas se tornaron muy cordiales y con frecuencia ministros y altos funcionarios viajaban para visitar y sostener conversaciones en Moscú.

 

            El Perú adquirió de Rusia tanques, cañones pesados, ametralladoras, aviones Sukoy y cohetes de mediano alcance. De esta forma Perú se convirtió en el país mejor armado de América Latina, después de Cuba.

 

            Por ese entonces, las relaciones con Chile no eran muy cordiales y el rearme de Perú no fue bien visto, más aún cuando se comentaba que Velasco iba a pedir la revisión del Tratado de Ancón, para buscar la recuperación de parte del territorio que Chile nos arrebató.

 

            Tampoco Estados Unidos se sintió muy tranquilo con lo que calificaba una intromisión soviética en América, no obstante que el Perú había comprado en Estados Unidos 10 helicópteros Bell.

 

            La presencia de técnicos soviéticos en Paita, en las labores previas a la iniciación de la construcción del Terminal Pesquero, dio pábulo a fantásticos rumores en el exterior. Se hablaba de que Rusia proyectaba construir en Paita una base naval y de lanzamientos de cohetes. Eso alarmó a Estados Unidos.

 

            El diario francés, de gran tiraje, “L’ Aurore” de París publicó un sensacional artículo. El 7 de diciembre de 1972 el Canciller del Perú, el general Miguel de la Flor, convocó en Lima a una conferencia a los embajadores de Estados Unidos, Francia y Rusia, para desmentir los rumores y aclarar las cosas.

 

            En 1979 se cumplían cien años del estallido de la guerra con Chile y ese país no había cumplido hasta 1929 con lo establecido en el Tratado de Ancón de 1883, que entre otras cosas impuso la ocupación por diez años de las provincias de Tacna y Arica, transcurridos los cuales debía de realizarse un plebiscito en esas provincias, para determinar definitivamente en qué país quedaban. En 1929, Leguía trató de llegar a un acuerdo definitivo sobre esos puntos del Tratado de Ancón y se celebró el llamado Tratado de Lima, según el cual la provincia de Tacna era devuelta al Perú y la provincia de Arica quedaba en poder de Chile, debiendo éste construir al norte de Arica un muelle, un almacén y otras instalaciones para el Perú, compromisos a los que hasta 1974 no había dado cumplimiento

 

            Velasco era profundamente nacionalista y consideró muy seriamente entablar reclamaciones a Chile bajo la forma de devoluciones territoriales y estaba decidido, de ser necesario, ir hasta la guerra, pues se sentía militarmente muy fuerte y contaba con el apoyo de la Unión Soviética. Esto no era ya un secreto y en círculos militares peruanos y chilenos se pensaba que la guerra era inminente. En 1974, se consideró que el 7 de agosto era la fecha que Velasco había señalado para hacer los reclamos, pero tras unos días de tensión, pasó la fecha y no sucedió absolutamente nada.

 

            Cuando el 29 de agosto llegó el ministro de Guerra y primer ministro, el general Francisco Morales Bermúdez y se detectaron movimientos extraños en la División Blindada de esa ciudad, que era por entonces la unidad militar más poderosa de América del Sur, cundió gran inquietud en las unidades militares chilenas de Arica e igualmente en el gobierno chileno. El general Morales Bermúdez al saber eso dio a Chile las más amplias seguridades de que nada pasaría. Al asumir el poder el general Morales Bermúdez, ya dejó de hablarse de un eventual conflicto con Chile, pero fue recién hasta el año 2000, con el presidente Fujimori, que se arregló definitivamente lo que estaba pendiente por el Tratado de Lima.