Crees que puedes hacerme ser
como quieras tú
con una de esas miradas.
Y al acercarte a mí te pierdes en la nube
que atravieso desde siempre
que atravieso, desde siempre
como un zombie, como un zombie.
Tengo una sorpresa preparada para ti,
ya verás,
y no me importa lo que tú decidas
sólo voy a seguir
es lo mismo desde siempre
soy un zombie.
No, ya no me puedes fascinar
con los secretos que has fingido mal
y cruzaré tu habitación, olvidaré tus lujos.
Viviré en la oscuridad
viviré con otra luz
viviré como un zombie
como un zombie.
Soy un zombie
Soy un zombie
Soy un zombie.
Divina estás programada para el baile
y en la brillante nave te deslizarás
en tus manos de metal hay reflejos de rosas
y viento y coches, gentes del ayer.
Mi cosa te diré cuando cante la luna
y tu cara será una estrella sobre mi pedestal.
Suavemente abrazada a tu loco impasible
bailaremos toda la vida en los bailes de Marte
¡rock!
Tú hablas de la luz y yo hablo de la noche
cuando los monstruos tienen nombre de mujer.
David Bowie lo sabe y tu mami también
hay cosas en la noche que es mejor no ver.
Te veo bailar con pegatinas en el culo
y mueves con tu ritmo la cara de tus fans.
Eres una bruja de oro, eres un pequeño gangster
estuviste con Kaka de luxe pero no te oí cantar
¡rock!
Frívola y juguetona, muchachita
muchachita
ya tienes edad para dormir
en mi colchón de agua
mecerte al ritmo de sus olas
tomar tu primera píldora rosa.
Imposible y seductora, muchachita
muchachita
puedo enseñarte a despertar
de una larga noche
bebiendo la luz a cada momento
soñando por el humo de tu cerebro.
Trepidación
Trepidación
Trepidación
Trepidación
Trepidante ritmo mirando para ti
trepidantes horas, diamantes y rubís
noches trepidantes, París, Moscú, Madrid
ritmo itinerante, Washington, Pekín.
Berlín, Hong Kong, Madrid, New York, Moscú
Singapur, Hong Kong, Estambul, Estocolmo, Estocolmo,Estocolmo.
Barcelona, Barcelona, Barcelona...
Noches en Barajas a punto de partir
aviones trepidantes y ganas de vivir.
Trepidación
Trepidación
Trepidación...
LA MÁQUINA 4:12
(L.y S.Auserón/J.Pérez grueso/E.Sierra/H.Molero).
Entré en un billar, me puse al lado de un tipo
para verle jugar a la máquina.
La empujó, dijo: se acabó esa máquina.
La empujó, dijo: se acabó esa máquina.
Cuando él se marchó yo eché cinco pavos
oí el disparo sin volverme a mirar a la máquina.
La empujó, dijo: se acabó esa máquina.
La empujó, dijo: se acabó esa máquina.
Hizo falta más sangre para poder escaparse.
de la máquina.