NO TOCARTE 4:27
(Letra y música Santiago Auserón).
No tocarte
y pasar todo el día junto a ti
no tocarte
yo no sé lo que esperas de mí
ve despacio
el bosque se llena de humo
no voy a tocarte
es mejor así.
Atontado voy
siguiendo tu rastro animal
y eso es algo que tú
no deberías soportar
tan segura pareces
y yo me pregunto por qué
cuál es el precio
que marca tu piel.
No tocarte,
no tocarte,
no tocarte o quizás
podría devorarte.
Súbete a un árbol
rompe tus medias
llora en un rincón
no voy a tocarte
es mejor así.
Dame un poco
de leche y de pastel de mamá
no comprendo
tu cara de felicidad
sé que estás pensando
en cuerdas y cuchillos
no voy a tocarte
prefiero no mirarte.
No tocarte,
no tocarte,
no tocarte o quizás
podriá devorarte.
Ese hombre que mide su tierra con arma de fuego ¿quién es?
ese tipo que ve tu pecado en el punto de mira
¿quién es, quién es?
No, no, no, no...
No tocarte o quizás
podría devorarte.
Madrugada volviendo hacia el pueblo
se enciende la fábrica que mueve mi cuerpo
soy un gran obrero, soy un minero
llevo un hermoso sombrero
soy un viajero en la vía del tren.
No tocarte
no tocarte
no tocarte o quizás
podría devorarte.
LA CIUDAD INTERIOR 4:30
(Letra:E.Sierra y S.Auserón/Música:S.Auserón,E.Sierra y L.Auserón).
Una inquietud
más veloz que la luz
recorriendo la ciudad
Tu seguridad
depende tan solo de ti
-Perdona.
-No tiene importancia.
-Te he clavado mi navaja.
-Estoy acostumbrado a morir
Sortea los fantasmas.
EL TONTO SIMÓN 5:13
(Letra S.Auserón y L.Auserón/Música S.Auserón).
Ya se retira el sol y los hombres acechan
sentados a la puerta del bar
las parejas se van por la carretera
y aquí viene Simón con su extraño andar.
Hola Simón, ¿dónde vas tan aprisa?
para un poco, ¿qué quieres tomar?
Dicen que siempre cuentas la misma historia
es lo que esperan todos, se sienten mejor
que tu padre murió por quemar la iglesia
que tu desdicha es castigo del señor.
Eres tonto Simón
y no tienes elección
de tu cráneo rapao al cero
quita esa gorra de obrero
y sortea la cuestión, Simón.
Vuelve a enfilar tus pasos hacia la calle
si llamas a esa puerta sale una mujer
que te ofrece alimento de vez en cuando
y da conversación si te portas bien.
Hola Simón ¿donde vas tan aprisa?
para un poco, ¿qué quieres comer?
Has visto el engaño en sus ojos
que ya no tienen más que decir
los golpes ya no duelen, ay Simón
si pusieras tu cuerpo en acción.
Vale más que te largues fuera del pueblo
recita tu oración y no pienses mal
tendrás allí el aliento de los luceros
y tal vez el calor de algún animal.
Eres tonto Simón
y no tienes elección
de tu cráneo rapao al cero
quita esa gorra de obrero
y sortea la cuestión
Simón.
Cuando tus manos buscan a tientas en la oscuridad
cuando separan las cortinas del tiempo
cuando tus dedos trenzan los hilos del porvenir
cuando bailan, cuando juegan con el viento
cuando juegan con el viento y alejan el mal
y alejan el mal, y alejan el mal.
¿Quién ha escrito las líneas de la mano?
dime, tal vez tú puedas leer
¿quién ha escrito las líneas de la mano?
guardas silencio, ¿qué va a suceder?
Cuando tu mano pasa el día en un bolsillo
cuando todo alimento vuelvo a rechazar
cuando intento atrapar algo que huye
cuando cierro los puños para golpear
cuando cierro los puños y echo a correr
echo a correr, echo a correr.
¿Quién ha escrito las líneas de la mano?
dime, tal vez tú puedas leer
¿quién ha escrito las líneas de la mano?
guarda silencio, ¿qué va a suceder?
¿Quién ha escrito las líneas de la mano?
dime, tal vez tú puedas leer
¿quién ha escrito las líneas de la mano?
guarda silencio, ¿qué va a suceder?
HAN CAÍDO LOS DOS 4:09
(Letra S.Auserón/Música L.Auserón y S.Auserón).
Han caído los dos cual soldados fulminados al suelo
y ahora están atrapados los dos en la misma prisión
vigilados por el ojo incansable del deseo voraz
sometidos a una insoportable tensión de silencio.
Han caído los dos bajo el punto de vista exclusivo
iniciando una guerra en que nadie pudo vencer jamás
ella sabe lo que el hombre espera sin haberlo aprendido
y él encuentra un sentido al enigma que no le dejaba existir.
Antes eran dos barcos sin rumbo, hoy son dos marionetas que van
persiguiendo una luz cegadora por la línea del tiempo.
Han caído los dos en la boca de un dios tenebroso
que sonríe mostrando sus dientes de acero.
Han caído los dos cual soldados fulminados al suelo
y ahora están atrapados los dos en la misma prisión
vigilados por el ojo incansable del deseo voraz
sometidos a una insoportable tensión de silencio.
A veces sopla un viento triste y frío
los días son igual que una condena
de noche se oyen voces que murmuran
un nombre donde sólo hay silencio.
Si cruzas por aquí, sé precavido
si alguien te sale al paso no le des la espalda
es bueno hallar con quien hablar, a veces
pero es mejor callar cuando es preciso.
No sueñes con el final del camino
pues ya, maldita sea, otros aguardan
para tomar su parte y ganarte
la mano sin moverse del sitio.
La vida en la frontera no espera
es todo lo que debes saber.
Hay hombres con miradas que fulminan
como el rayo penetra en carne viva
si matas generas un espectro
que siempre ya persigue y acecha.
Bailan las mujeres en la hoguera
desnudas, con el rostro cubierto
aquella que concibe tu hijo también
acaba con las voces de lo incierto en ti.
Si tienes que jugártelo a una carta
ve de cara al decir tu palabra
pero antes de que el eco la repita
Dios y el diablo te ayuden a estar lejos.