* Estrategias de Control Biológico
 

 
* Conclusiones
* Introducción
* Estrategias de Control Biológico
* Predadores
La pág de Ricardo Conde
* Parasitoides
* Conservación y manejo del hábitat
Volver al Menú principal
Control Biológico
* Control Biológico Clásico.
El control biológico clásico es la regulación de la población de una plaga mediante enemigos naturales exóticos (parásitos, predadores y/o patógenos) que son importados con este fin. Habitualmente, la plaga clave es una especie exótica que ha alcanzado una alta densidad poblacional en el nuevo ambiente, debido a condiciones más favorables que en su lugar de origen (Rosen y otros, 1994). por lo tanto, la introducción de un enemigo natural específico, autorreproductivo, dependiente de la densidad, con lata capacidad de búsqueda y adaptado a la plaga exótica introducida, resulta ser un control permanente.
(Caltagirone, 1981).
Frecuentemente, debido a que los agentes de control biológico son cuidadosamente seleccionados para que se adapten mejor a sus huéspedes éstos se diseminar espontáneamente a través de todo el rango de sus hospederos, para realizar un control biológico efectivo a un costo relativamente bajo. Caltagirone (1981) describe 12 casos exitosos de proyectos de control biológico clásico en los cuales, pro medio de la introducción de enemigos naturales, las especies plaga tratadas fueron reducidas a un nivel que ya no se considera plaga.
Por definición, todos los proyectos de control biológico clásico involucran la introducción de enemigos naturales exóticos. En la mayoría de los casos, conduce una exploración en la presunta área de origen de la especie a tratar.
Después de que la exploración ha sido realizada, los insectos entomófagos deben ser introducidos al país donde se encuentra la plaga y ahí son sujetos a cuarentena. Luego, la mayoría de los enemigos naturales son criados masivamente para garantizar la liberación de un considerable número de ellos en los lugares particulares de colonización en diversos ambientes de una región, seguido por repetidas colonizaciones a lo largo del tiempo, si es necesario (Van den Bosch y Messenger, 1973). Los récords históricos indican que solamente el 34% de los intentos de colonización de los enemigos naturales se han realizado exitosamente. Estas bajas tasas de establecimiento pueden deberse a factores tales como una inapropiada selección de enemigos naturales, las diferencias en el clima entre el lugar de origen de los enemigos naturales, el lugar de su liberación y algunas características negativas del cultivo y/o del agroecosistema. Una vez que el establecimiento del enemigo natural es documentado, el efecto de la regulación de éstos en la población de la plaga, necesita ser evaluado incluyendo un análisis económico del costo y de los beneficios sociales involucrados.
* Control Biológico Aumentativo.
Esta estrategia requiere la propagación masiva y la perdió dicha liberación de enemigos naturales exóticos o nativos, que puedan multiplicarse durante la estación de crecimiento del cultivo, pero que no se espera se conviertan en una parte permanente del ecosistema (Batra, 1982). La liberación aumentativa puede realizarse con expectativas de corto o largo plazo, dependiendo de la especie plaga a tratar las especies de enemigos naturales y el cultivo.
Cuba es el único país que en la actualidad está experimentando un masivo crecimiento de la técnica de control biológico aumentativo.
Este país ha sufrido una reducción del 89% en la importación de fertilizantes y pesticidas, y para garantizar la seguridad alimentaria, investigadores y agricultores han impulsado proyectos masivos de control biológico. Para finales de 1994, unos 222 Centros de producción de insectos entomófagos y entomófagos (CREEs) han sido creados (Rosset y Benjamin, 1993).
En dichos centros se producen cantidades de avispas parasitoides del género Trichogramma (Hymenoptera: Trichogrammatidae), y algunos entomopatógenos tales como : Beauvaria bassiana (78 toneladas métricas), Bacillus thuringiensis (1,312 toneladas), Verticillum lecanii (196 toneladas) y Metarhizium anisopliae (142 toneladas) para el control de varias plagas en los principales cultivos en Cuba (Tabla 3).
En EE.UU., el éxito del control biológico aumentativo depende del número total de individuos liberados (Ables y Ridgeway, 1981). Entre los agentes biológicos más comunes, comercialmente disponibles, se encuentran: Trichogramma spp., Chrysopa carnea y algunos patógenos de insectos tales como Bacillus thuringiensis, B. popillae, Beauvaria bassiana y varios virus de la poliedrois nuclear, Además, existe una gran cantidad de enemigos naturales potenciales para el control biológico aumentativo de Heliothis spp. en numerosos cultivos. Algunos ejemplos incluyen Cardiochiles carnea (Hymenoptera: Braconidae), Trichogramma spp, Microplitis croceips (Hymenoptera: Braconidae) y Campoletis sonorensis (Hymenoptera: Ichneumonidae).
Los áfidos en muchos cultivos presentan también un amplio rango de parasitismo por Praon spp, Lysiphlebus spp, Aphidius spp, Diaeretiella spp (Hymenoptera: Aphidiidae) y otros, los que pueden ser criado y liberados masivamente (Huffaker y Messenger, 1976). Ejemplos seleccionados de entomófagos con potencial para control biológico aumentativo en EE.UU. aparecen en la Tabla 4 (Ables y Ridgeway, 1981).
En el algodón, la investigaciones han demostrado que de 50.00 a 100.00 Trichogramma spp por acre, deben ser liberados con intervalos de 2-5 días, durante el máximo período de oviposición de Heliothis spp para incrementar significativamente el parasitismo y obtener el máximo contra. Otros trabajos indican que la liberaciones más de 28,000 Lysipheblus testaceipes por acre, no disminuyeron las poblaciones de áfidos por debajo del umbral económico, bajo condiciones de monocultivos en la planicies altas de Texas. Por otro lado, estudios recientes con semioquímicos (Ej. kairomonas) demostraron la gran posibilidad de incrementar la respuesta y eficacia de muchos parasitoides bajo condiciones de monocultivos (Nordlund y otros, 1981). La gran utilidad de las kairomonas, se debería a su efecto sobre la agregación y/o retención de los parásitos liberados en lugares específicos (Hoy y Herzog, 1985).
El control aumentativo puede ser muy efectivo a nivel de costo. Muchas empresas están comercializando un gran número de avispas parasitoides, el predador de áfidos Chysopa carnea, y entomopatógenos tales como Bacillus thuringiensis, B. popillae, Beauvaria bassiana, y muchos virus de la poliedrosis nuclear. En la década de los ochenta, los costos de los tratamientos fueron aproximadamente de US$ 24.70 a US$ 29.60 por hectárea en huertos de cítricos o manzana y de US$ 133 a US$ 2.398 por hectárea en invernaderos (Batra, 1982). Hoy en día los precios se mantienen competitivos.